FRASES PARA SACERDOTES

Durante las tres horas de desgarradora agonía, Yo permanecí con Juan y las piadosas mujeres, bajo la Cruz y juntos fuimos bañados por su Preciosa Sangre.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

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SER CURA


Por: Enrique Monasterio

Cuando las orejas están sucias, la voz del Señor no llega, o llega tan distorsionada que resulta difícil reconocerla.

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Cuando termina junio, los tórridos agobios del verano se mezclan con los sudores fríos de los exámenes.

-jo, tía, si es que no hay derecho...

La apelación al derecho procede de un chaval desgarbado, que comparte una lata de pepsi con una chica pecosa. Los dos se encuentran encaramados en sendas sillas del vestíbulo, en una inverosímil postura que, si intentara emular, probablemente me llevaría directamente a la UVI.

No sé de qué hablan, pero en junio los chavales pasan sin solución de continuidad de la humildad más rendida ("jo, tío, te juro que no sé nada, me van a cargar todas") a la soberbia más rastrera ("menuda guarrada: lo sabía todo, y me han cateado las cinco"). Uno, que ya dejó los exámenes hace demasiadas décadas, se asombra de lo previsible que es la naturaleza humana, y hasta echa de menos los temblores de junio.

Luis ha terminado y viene a despedirse. Está contento, pero reconoce que no ha sido un final glorioso: rompió con su novia, sus padres siguen "medio separados" y su mejor amigo se va de España por una larga temporada.

-Por cierto -me dice-, me gustó su último artículo de Mundo Cristiano, pero no entendí bien lo que dice al final. Eso de que "ser sacerdote es poca cosa".

Busco el artículo en el ordenador, y leemos el párrafo en cuestión:

-"...el sacerdote no es casi nada: es el pincel que pintó Las Meninas, la pluma de ganso que escribió El Quijote...". Oye -me interrumpo-, no me digas que estás pensando hacerte cura.

-¡Tampoco estoy tan desesperado! -se ríe-; pero ¿por qué dice que ser cura es poca cosa?

Y, de pronto, me encuentro hablando del sacerdocio con un chaval que -quién sabe, tal vez no sea sólo curiosidad- quiere saber "para qué sirve un cura".

El sacerdote -le digo- es un hombre como los demás, pero Dios lo elige para ser, en la Iglesia, Cristo mismo. Es el único que puede decir con verdad "esto es mi Cuerpo; ésta es mi Sangre"; el único que hace posible que en cada época de la historia y en cada rincón del Planeta siga inmolándose Jesús por los hombres.

Por eso escribí que es el oficio más grande. Y por eso digo que el sacerdote no es casi nada. Dios lo hace todo. Cualquier otro profesional puede sentirse razonablemente orgulloso del fruto de su esfuerzo, ya que existe una proporción entre lo que él realiza y el resultado de su trabajo. Pero esto no ocurre en el sacerdocio, al menos en aquellas tareas que dan sentido a su vocación. ¿Qué aporta el hombre? Su voz, sus gestos...¿Quién puede presumir de haber traído a Jesucristo o de perdonar los pecados? Sería como si el pincel de Velázquez se volviera loco y se atribuyera el mérito de haber creado Las Meninas.

Luis se queda pensativo y le sale su vena de jurista en ciernes:

-Así que un cura es un hombre "expropiado" por Jesucristo.

-Es una forma de expresarlo, desde luego. Uno ya no se pertenece. A quien dice todos los días "esto es mi Cuerpo", Dios le toma la palabra y le pide que su cuerpo y su alma sean sólo de Jesucristo. Luis me dice que todo eso es "muy fuerte", y yo le digo que la llamada al sacerdocio no anula la personalidad del elegido. Al contrario: uno pone en la tarea todas su energías, su talento, su temple. ..

Pero a mi amigo le importan otras cosas: "cómo se nota la vocación, qué pasa si te equivocas, qué te da Dios a cambio; por qué unos se visten de cura y otros no...".

Le propongo escribir un artículo y enviárselo por correo electrónico este verano. Me dice que de acuerdo, pero antes de marcharse me hace una desconcertante pregunta:

-¿Qué se siente cuando uno dice "yo te absuelvo de tus pecados", y tiene delante de rodillas a un tipo así..., como yo?

Le digo la verdad:

-Cuanto más sincero y valiente es el que se confiesa, más se agiganta su figura a los ojos del sacerdote, y más pequeño e inútil se siente el confesor. Comprende bien aquello que escribió San Josemaría: "veo que no soy nada, que no valgo nada, que no tengo nada, que no puedo nada; más: ¡que soy la nada!" Pero, al mismo tiempo, entiende que es Cristo, y ¡qué alegría poder perdonar en su nombre!

Bueno, eso de que Dios le llama a uno para ser sacerdote... Supongo que no es verdad. Dios no se ocupa de esas cosas. ..

Luis me miró de reojo para ver qué cara ponía yo.

-Dios se ocupa de todo. Dice el evangelio que hasta del último pájaro que cae en tierra.

-Ya está usted con sus pájaros. Nosotros somos hombres...

-Es verdad. Por eso llama a la puerta educadamente, y habla en voz baja. Apela a nuestra libertad de oír y de responder. La Biblia está llena de esas llamadas: a Abraham, a Moisés, a los profetas, a los Magos, a cada apóstol...

-Y según usted, ahora sigue actuando así.

-También lo dice la Escritura: yo te he redimido y te he llamado por tu propio nombre... O sea, que no se trata de una llamada genérica, de una especie de bando para el conjunto de la humanidad, sino de una invitación personal al oído del hombre.

Entre todas las cuestiones que salieron en aquella conversación del pasado mes de junio, ésta era la que más inquietaba a Luis. Al final quedamos en comunicarnos por correo electrónico durante las vacaciones.

Han pasado más de dos meses y ni él ni yo hemos cumplido tan saludable propósito. Por otra parte, ¿qué podía explicarle?

-A ver cómo te las arreglas -me dijo Kloster- para explicar en seiscientas palabras por qué miles de hombres en todo el mundo aseguran que Dios les llama, y perseveran hasta la muerte. Y por qué ahora casi nadie oye esa supuesta llamada.

No pretendo explicar tanto. Pero esta mañana he vuelto a abrir el correo electrónico, y compruebo que sigue habiendo un buen grupo de chavales al otro lado de la pantalla enganchados a esta página de Mundo Cristiano. Y, francamente, me dan ganas de decir a alguno:

-Oye tú. ..¿has pensado alguna vez en la posibilidad de ser cura?

Cuando hice esta pregunta a Juan hace treinta años, me miró con cara de susto y acabó por reconocer que "hombre, sí que alguna vez, de pasada, y quién no, pero, vamos, como se piensa una tontería, y no es que yo diga que es una tontería, pero bueno...". Juan acabó por declarar que esto de la vocación "debe ser un sentimiento muy fuerte y yo, por supuesto, ni por el forro...".

Le expliqué entonces que hay que ser valiente y plantearse el problema. Y tartamudeó más de la cuenta cuando volví a preguntarle si lo había hablado con Dios.

-Aunque -remaché- deberías decirle primero que estás dispuesto a responder que sí a todo lo que te pida.

Me temo que fui demasiado directo; la prueba es que no volví a ver a Juan.

-Pero bueno, ¿se puede saber cómo se nota la vocación?

Podría decirse que Dios va dejando a nuestro paso una serie de señales. Al mismo tiempo afina la pupila del que debe descubrirlas, y despierta en su inteligencia y en su voluntad el deseo de entregarse, de jugarse la vida a una carta que valga la pena. Hay quien ha descubierto esa llamada leyendo un libro, charlando con un amigo, oyendo música... O hablando, sin palabras, con Dios.

San Josemaría se sintió interpelado por las pisadas en la nieve de un carmelita descalzo, y decidió hacerse sacerdote. Quizá otros muchos vieron las mismas huellas, pero no supieron "leerlas". Manolo me dice que él "descubríó" un día que la Iglesia necesitaba curas con urgencia, y pensó en su hermano pequeño. No tardó en comprender que era él quien debía responder. Y Rafa se fue al Seminario cuando su mejor amigo abandonó la fe. También esos renglones torcidos sirven a Dios para escribir derecho.

-¿Y por qué ahora son menos los que oyen la llamada?

Es un problema de entendederas. Esta época mugrienta y trivial que nos ha tocado vivir sintoniza mal con Dios. Cuando las orejas están sucias, la voz del Señor no llega, o llega tan distorsionada que resulta difícil reconocerla. Por eso, además de rezar, hay que emprender con urgencia un lavado general de apéndices auriculares: a las familias light, a los niños danone, a los que viven en perpetua indigestión consumista, a los obsesos del placer..., es decir, a los más tristes de este mundo nuestro.

Y seguirá habiendo vocaciones, no os quepa la menor duda.

-Mira que si alguno, por leer estos artículos, empieza a pensarlo...

-Aunque no los leyera nadie más, habrían valido la pena.

ORACIONES DEL SACERDOTE AL REVESTIRSE PARA CELEBRAR LA SANTA MISA


“REVESTIRSE DE CRISTO PARA CELEBRAR A CRISTO EUCARISTÍA”


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imagen infovaticana.com

El cuidado que pide la Iglesia para la celebración del Santo Sacrificio de la Eucaristía se expresa también en las rúbricas establecidas para el sacerdote, al revestirse con los ornamentos litúrgicos.

Las oraciones para la vestición son bellas expresiones de preparación ante la grandeza del misterio eucarístico.



AL LAVARSE LAS MANOS


Da, Domine, virtutem manibus meis ad abstergendam omnem maculam; ut sine pollutione mentis et corporis valeam tibi servire. Amen.

(Purifica, Señor, de toda mancha mis manos con tu virtud, para que pueda yo servirte con limpieza de cuerpo y alma. Amen)



AL VESTIR EL AMITO


Impone, Domine, capiti meo galeam salutis, ad expugnandos diabolicos incursus. Amen.

(Pon, Señor, sobre mi cabeza el yelmo de salvación, para rechazar los asaltos del enemigo. Amen)



AL REVESTIRSE CON EL ALBA


Dealba me, Domine, et munda cor meum; ut, in sanguine Agni dealbatus, gaudiis perfruar sempiternis. Amen.


(Hazme puro Señor, y limpia mi corazón, para que, santificado por la Sangre del Cordero, pueda gozar de las delicias eternas. Amen.)



AL AJUSTAR EL CINGULO


Praecinge me, Domine, cingulo puritatis, et extingue in lumbis meis humorem libidinis; ut maneat in me virtus continentiae et castitatis. Amen.

(Ciñeme Señor con el cíngulo de Tu pureza, y borra en mis carnes el fuego de la concupiscencia, para que more siempre en mi, la Virtud de la continencia y la castidad. Amen.)



AL PONER LA ESTOLA SOBRE EL CUELLO


Redde mihi, Domine, stolam immortalitatis, quam perdidi in praevaricatione primi parentis; et, quamvis indignus accedo ad tuum sacrum mysterium, merear tamen gaudium sempiternum. Amen.


(Devuélveme Señor, la estola de la inmortalidad, que perdí con el pecado de mis primeros padres, y aun cuando me aceptas sin ser digno a celebrar tus Sagrados Misterios, haz que merezca el gozo Eterno. Amen.)



AL VESTIR LA CASULLA


Domine, qui dixisti: Jugum meum suave est et onus meum leve: fac, ut istud portare sic valeam, quod consequar tuam gratiam. Amen.

(Señor, que has dicho, mi yugo es suave, y mi carga liviana, haz que la lleve a tu manera y consiga tu gracia. Amen.)



El Papa Benedicto XVI explica los ornamentos litúrgicos del sacerdote



Misa Crismal 7 de abril de 2007

“Quisiera por tanto, queridos hermanos, explicar este Jueves Santo la esencia del ministerio sacerdotal interpretando los ornamentos litúrgicos que, precisamente, por su parte, quieren ilustrar qué cosa significa ‘revestirse de Cristo’, hablar y actuar ‘in persona Christi’”



El amito


“En el pasado, éste se colocaba primero en la cabeza como una especie de capucha, convirtiéndose así en un símbolo de la disciplina de los sentidos y del pensamiento necesaria para una justa celebración de la Santa Misa”. “Los pensamientos no deben vagar aquí y allá detrás de las preocupaciones y las expectativas del día; los sentidos no deben ser atraídos de aquello que allí, al interior de la Iglesia, casualmente quisiera secuestrar los ojos y los oídos”. “Si yo estoy con el Señor, entonces con mi escucha, mi hablar y mi actuar, atraigo también a la gente dentro de la comunión con Él”.


El alba


El Papa recordó que las antiguas oraciones hacen referencia al vestido nuevo que el hijo pródigo recibió del Padre; y por tanto, “cuando nos acercamos a la liturgia para actuar en la persona de Cristo nos damos cuenta de cuán lejos estamos de Él; cuanta suciedad existe en nuestra propia vida”.

Es la sangre del Cordero, citado en el Apocalipsis, la que “a pesar de nuestras tinieblas, nos transforma en ‘luz en el Señor’. Al ponernos el alba debemos recordarnos: Él también ha sufrido por mí. Es sólo porque su amor es más grande que todos mis pecados, que yo puedo representarlo y ser testigo de su luz”

El alba también recuerda “el vestido del amor” que deben llevar todos aquellos invitados al banquete del Novio, Jesucristo, para poder participar dignamente.

“Ahora que nos preparamos para la celebración de la Santa Misa, debemos preguntarnos si llevamos el hábito del amor. Pidamos al Señor que aleje toda hostilidad de nuestro interior, que nos quite todo sentido de autosuficiencia y que nos revista verdaderamente con las vestiduras del amor, para que seamos personas luminosas y no pertenecientes a las tinieblas”.


La casulla


Simboliza el yugo del Señor. “Llevar el yugo del Señor significa ante todo: aprende de Él. Estar siempre dispuestos a asistir a la escuela de Jesús. De Él debemos aprender la pequeñez y la humildad –la humildad de Dios que se muestra en su ser hombre”

“Algunas veces quisiéramos decirle a Jesús: Señor, tu yugo no es para nada ligero. Más bien, es tremendamente pesado en este mundo. Pero al mirarlo a Él que ha cargado con todo –que en sí ha probado la obediencia, la debilidad, el dolor, toda la oscuridad, entonces todos nuestros lamentos se apagan”.

“Su yugo es el de amar con Él. Y mientras más lo amamos, y con Él nos convertimos en personas que aman, más ligero se vuelve nuestro yugo aparentemente pesado”.

“Oremos para que nos ayude a ser junto con Él personas que aman, para experimentar así siempre más cuán bello es portar su yugo”


FUENTE: vivirdelaeucaristia.blogspot.com

EL ORIGEN DEL SACERDOCIO CRISTIANO

Por: Francisco Varo

Nadie es sacerdote a título propio sino que participa del sacerdocio de Cristo


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Entrevista, que se hizo con motivo del año sacerdotal convocado por Benedicto XVI, al profesor Francisco Varo, Doctor en Filología Bíblica por la Universidad Pontificia de Salamanca, en Teología por la Universidad de Navarra y experto en Sagrada Escritura, para preguntarle acerca del origen del sacerdocio cristiano.


¿CÓMO SE EXPLICA QUE JESÚS NUNCA SE REFIRIERA A SÍ MISMO COMO “SACERDOTE”?

El sacerdote es, ante todo, un mediador entre Dios y los hombres. Alguien que hace presente a Dios entre las personas, y a la vez, alguien que presenta ante Dios las necesidades de todos e intercede por ellos. Jesús, que es Dios y hombre verdadero, es el más auténtico sacerdote.

Sin embargo, conociendo los derroteros que había tomado el sacerdocio israelita en su época, limitado a la realización de unas ceremonias en las que se sacrificaban unos animales en el Templo, pero con el corazón más atento de ordinario a las intrigas políticas y al afán de poder personal, no sorprende que Jesús nunca se presentara como sacerdote.

El suyo no era un sacerdocio como el que se veía en los sacerdotes del Templo de Jerusalén. Además, a sus contemporáneos parecía evidente que no lo era, ya que según la Ley el sacerdocio estaba reservado a los miembros de la tribu de Leví y Jesús era de la tribu de Judá.

Su figura era mucho más próxima a la de los antiguos profetas, que predicaban la fidelidad a Dios (y en algunos casos como Elías y Eliseo realizaron milagros), o sobre todo, de la figura de los maestros itinerantes que iban por ciudades y aldeas rodeados con un grupo de discípulos a los que enseñaban y a cuyas sesiones de instrucción permitían acercarse a la gente. De hecho, los Evangelios reflejan que cuando la gente hablaba a Jesús se dirigían a él llamándolo “Rabbí” o “Maestro”.


PERO JESÚS, ¿REALIZÓ TAREAS PROPIAMENTE SACERDOTALES?

Desde luego. Es propio del sacerdote acercar Dios a la gente, y a la vez ofrecer sacrificios a favor de los hombres. La cercanía de Jesús a la humanidad necesitada de salvación y su intercesión para que pudiésemos alcanzar la misericordia de Dios culmina en el sacrificio de la Cruz.

Precisamente ahí surge un nuevo choque con la práctica del sacerdocio propia de aquel momento. La crucifixión no podía ser considerada por aquellos hombres como una ofrenda sacerdotal, sino todo lo contrario. Lo esencial del sacrificio no eran los sufrimientos de la víctima, ni su propia muerte, sino la realización de un rito en las condiciones establecidas, en el Templo de Jerusalén.

La muerte de Jesús se presentaba ante sus ojos de un modo muy distinto: como la ejecución de un condenado a muerte, realizada fuera de los muros de Jerusalén, y que en vez de atraer la benevolencia divina se consideraba –sacando de contexto un texto del Deuteronomio (Dt 21,23)- que era objeto de maldición.


¿SE EMPEZÓ A HABLAR DE “SACERDOTES” YA DESDE LOS COMIENZOS DE LA IGLESIA?

En los momentos que siguieron a la Resurrección y Ascensión de Jesús a los cielos, tras la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, los Apóstoles comenzaron a predicar, y con el paso del tiempo fueron asociando colaboradores a su tarea. Pero si el mismo Jesucristo no se había designado nunca como sacerdote, era lógico que tal denominación ni se les ocurriera utilizarla a sus discípulos para hablar de sí mismos en esos primeros momentos.

De hecho, las tareas que realizaban tenían poco que ver con las que los sacerdotes judíos desempeñaban en el Templo. Por eso utilizaron otros nombres que designaran más descriptivamente sus funciones en las primeras comunidades cristianas: apóstolos que significa “enviado”, epíscopos que significa “inspector”, presbýteros “anciano” o diákonos “servidor, ayudante”, entre otros.

No obstante, al reflexionar y explicar las tareas de esos “ministros” que son los Apóstoles o que ellos mismos fueron instituyendo, se percibe que se trata de funciones realmente sacerdotales, aunque tienen un sentido diverso de lo que había sido característico del sacerdocio israelita.


¿CUÁL ES ESE “SENTIDO NUEVO” DEL SACERDOCIO CRISTIANO?

Ese “sentido nuevo” se puede apreciar ya, por ejemplo, cuando San Pablo habla de sus propias tareas al servicio de la Iglesia. En sus cartas, para describir su ministerio emplea un vocabulario que es claramente sacerdotal, pero que no se refiere a un sacerdocio con personalidad propia, sino a una participación del Sumo Sacerdocio de Cristo Jesús.

En este sentido, San Pablo no pretende asemejarse a los sacerdotes de la Antigua Alianza, pues su tarea no consiste en quemar sobre el fuego del altar el cadáver de un animal para sustraerlo —“santificándolo” en su sentido ritual— de este mundo, sino en “santificar” —en otro sentido, ayudándoles a alcanzar la “perfección” al introducirlos en el ámbito de Dios— a unos hombres vivos con el fuego del Espíritu Santo, prendido en sus corazones mediante la predicación del Evangelio.

Del mismo modo, cuando escribe a los Corintios, San Pablo hace notar que ha perdonado los pecados no en su nombre, sino in persona Christi (cf. 2 Co 2,10). No se trata de una simple representación ni de una actuación “en lugar de” Jesús, pues el mismo Cristo es quien actúa con sus ministros y mediante ellos.

Se puede afirmar, por tanto, que en la primtiva Iglesia hay ministros cuyo ministerio tiene un carácter verdaderamente sacerdotal, que desempeñan diversas tareas al servicio de las comunidades cristianas, pero con un elemento común decisivo: ninguno de ellos son "sacerdotes" a título propio -ni por tanto gozan de autonomía para desempeñar un "sacerdocio" a su aire, con su sello personal-, sino que participan del sacerdocio de Cristo.


FUENTE; www.es.catholic.net/


LA SOTANA Y EL MALIGNO


Por Padre Juan Manuel Rodríguez 


Queridos hermanos,

El uso de la sotana por parte del sacerdote no es algo trivial que quede a gusto del propio sacerdote. Aunque así es en realidad, la caída en desuso de la sotana es una pérdida para la santidad del sacerdote, de la Iglesia y de los fieles; y un grandísimo éxito del enemigo infernal de la Santa Iglesia.

Quiero mostrarles una pequeña experiencia personal de la reacción del demonio ante la sotana. Es significativa. Me limito a transcribir las palabras oídas en una posesión, no todas por la dificultad de hacerlo, pero suficientes para caer en la cuenta de la importancia tan grande que tiene el hábito talar en la indumentaria del sacerdote.

El demonio al ver al sacerdote con sotana ve al Sumo y Eterno Sacerdote, el Señor. Por esta razón el enemigo quiere destrozar el rostro del sacerdote son sotana.

“Quemaría la sotana. Me revienta su nombre. Es algo insoportable. No la puedo mirar. Me queman los ojos. Es repugnante. Me queman los ojos ver dentro a un hombre (no puede decir la palabra sacerdote). Me entran ganas de vomitar, de escupirla. Si pudiera golpearlo en la cara lo haría (no en la sotana, no la puede tocar).

Lo quemaba, lo torturaba, lo lapidaría, lo flagelaría. Empezaría por el rostro, para que no quedara nada, empezaría por los ojos (el poder de la mirada. Una mirada puede salvar o condenar),

No me importa que lleven pantalones (no puede decir sacerdotes).”

El maligno blasfema contra el único Señor, Jesucristo, al ver la sotana. No repara en el sacerdote con pantalones. Si comprendiéramos los sacerdotes la enseñanza que el Maestro nos da, no habría tela en España para hacer sotanas.

Todo lo que dice el enemigo a través de la persona poseída está siempre bajo control del Padre Eterno, de lo contrario sería imposible seguir oyendo lo que la posesa dice. La ira y el desprecio es a tal punto que si puede mata al sacerdote.

Curiosamente al sublime desprecio de la sotana y de su color negro, se une el deprecio a la estola y al bonete. Desprecio a lo tradicional del sacerdote y de la Iglesia. Y aún le repugna más cuando el sacerdote lleva con orgullo la sotana.

Con la sotana, el maligno ve únicamente al sacerdote; pero cuando lo ve con pantalones sólo ve al sacerdote a medias, lo ve en el mundo. Por eso la reacción del maligno no es igual.

Por experiencia, al ir con sotana por la calle y al pasar cerca de ciertas personas, el maligno que llevan dentro se manifiesta, no pudiendo callar, haciendo espavientos con gestos o pronunciando palabras ofensivas. La sotana provoca como una “levantera” que saca de su escondite al maligno agazapado. Todo se resume como un “vómito”, que es lo que expulsa con los insultos.

¡Viva la sotana!


FUENTE: adelantelafe.com/

CORONILLA POR LOS SACERDOTES Y RELIGIOSOS - VIDEO -





En la actualidad sabemos y sufrimos la falta de Santos Sacerdotes y Religiosos. Muchos Sacerdotes están siendo tentados por el demonio en infinidad de formas, para que abandonen la fe y se salgan de la Gracia de Dios, nuestra única arma es la Oración.


LUIS ESCOBAR, UN SACERDOTE EXORCISTA EN RANCAGUA, CHILE




Primer año como exorcista en Rancagua (Chile): atiende mil casos; reiki, yoga y ouija dañan a muchos.


El sacerdote Luis Escobar, sin buscarlo, copó los titulares de noticias del mundo y programas misceláneos de televisión cuando hace un año el periódico digital Portaluz dio a conocer el particular nombramiento que se le había conferido, bajo el titular: “Mons. Goic nombra exorcista en su diócesis. Primero formalmente designado que se conoce en Chile”.

Luis es un hombre y sacerdote que vive aferrado a la oración, la eucaristía y Adoración Eucarística, confiado a la Santísima Virgen María. “Como al consejo de su obispo, su director espiritual y su confesor”, confidencia. Pero también quienes le conocen destacan la capacidad en este cura de “permanente escucha al prójimo, de aquello que el Espíritu Santo inspira y comunica en la comunidad”, su incansable lucha por los derechos de los pobres y personas privadas de libertad; también el compromiso con la educación de calidad para decenas de niños vulnerables del lugar donde vive y se asienta la Parroquia de la Santísima Trinidad, de la que es párroco.

En esta nueva entrevista que ha concedido a Portaluz, no sólo narra su experiencia como exorcista, con las más de mil personas que ha recibido en consulta individual durante el año. También tiene palabras para aquellos sacerdotes y laicos que no creen en el demonio y su acción… advierte además los signos que en Occidente delatan la acción del mal y confirma los por qué de su plena esperanza en Cristo.


-Tras poco más de un año desde su nombramiento como exorcista oficial en la diócesis de Rancagua, ¿cuáles son los mejores aprendizajes, las experiencias más complejas o dolorosas, las certezas que ha ratificado, sobre la existencia y acción del demonio?

-Ha sido amargo constatar que se ha extendido una plaga de manipuladores que exprimen dinero, por millones, a las personas. Me refiero a quienes se ofertan como tarotistas, chamanes, brujos, videntes, gurús, maestros, sanadores o similares, abusando del dolor y padecimientos de personas que suponen ser víctimas de influencias sobrenaturales, nefastas en sus vidas, o que pretenden obtener algún beneficio material o emocional-espiritual, mediante la intervención que ofertan esos manipuladores charlatanes. 

»Aunque algunos de ellos sí son auténticos apóstoles de la maldad revestidos de bondad. Me ha tocado en este año recibir a personas despojadas no sólo de su dinero, sino también más dañadas, en todo orden, después de pasar por las manos de esos peligrosos personajes.

»En este primer año ha sido interesante también trabajar con profesionales de la salud mental en el proceso de discernir las causas de algunos padecimientos de las personas y ofrecer la orientación adecuada.

»Lo tercero, bueno, que he confirmado la acción propia y explícita del demonio. Especialmente observar que es muy astuto, pues engaña y hace creer a las personas que está actuando en determinada cuestión, cuando en realidad se cuela por otro ámbito. Ha sido vital ayudar entonces a que en el discernimiento, en la entrevista primera, la persona descubra dónde es que efectivamente el demonio actúa en su vida. Porque en la mayoría de los casos, el demonio no está poseyendo, ni vejando u oprimiendo, sino haciendo lo que más le gusta: tentando, encandilando, para lograr que la gente caiga en el pecado.

»Pero estamos preparados para ayudar a todos quienes necesiten de la acción de Cristo en la Iglesia a través de nuestro ministerio sacerdotal. Ante Cristo no hay demonio que se pueda ocultar, ni pretender triunfar. Siempre es derrotado por Nuestro Señor.


-¿Por qué el pecado es lo que más gustan los demonios?

-Porque para pecar es necesario que desde su libertad el hombre actúe, con su voluntad, negando a Dios -como ellos lo hicieron-, optando así por su condenación.


-¿Cuál es el número de personas que en este año acudió a usted padre Luis, porque suponían que estaban posesas o vejadas por algún demonio?

-A la fecha son más de mil personas. Ahora, de ese total, luego de un correcto discernimiento, se comprobó que muchos eran problemas que debían ser resueltos por los profesionales de la salud mental. Pero para estas personas ha sido un beneficio el clarificarlo, ser escuchados y tener apoyo. Porque igual llegan con sufrimiento emocional y espiritual, confundidos, con su paz alterada. Por lo tanto que un sacerdote les acoja, ayude a discernir, ore por ellos, les entregue la unción, es un primer paso hacia la sanación, la dignificación, el retorno de la paz.

»Pero también han llegado personas efectivamente dañadas por acciones explícitas del demonio. Importante es destacar que de este grupo, la mayoría de las personas tuvo contacto u optó por ser parte de cuestiones esotéricas en algún momento de sus vidas. Especialmente laOuija, el Reiki y lo que está hoy tan de moda: el Yoga.


-¿Y cuáles han sido las consecuencias?

-Bueno estamos atendiendo con exorcismos un caso complejo de posesión demoníaca y también ya se entregó ayuda a varias decenas de personas que padecían opresiones y vejaciones de los demonios.

-Pero no todas las personas que van a Reiki, Yoga o que juegan la Ouija, terminan en esas condiciones, ¿o sí?

-A quienes yo he atendido como exorcista, por padecer posesión, opresión o vejación demoníaca, la mayoría participaron en eso y por algo llegan ¿no?, porque tienen algún problema. Ahora, desconozco si al resto de la gente que no me han consultado le pasará algo. Pero la gente que libremente ha llegado a la parroquia a consultar, tiene una historia nefasta con esos asuntos.


-¿Se refiere a que existe una acción directa del demonio en sus vidas?

-Bueno, comienzan a tener experiencias que les resultan fuera de toda lógica racional. Por ejemplo, que experimentan manifestaciones visibles y audibles no explicables por razones naturales o de alguna enfermedad o causa lógica. Manifestaciones más bien externas a ellos.

-¿Padecen estas personas alteraciones psico-anímicas?

-Sí, obvio. Ahora es fundamental abandonarse a la acción del Señor para que nos vaya mostrando y nos dé el discernimiento que permite ayudar a la persona y no complicarla. Por eso en aquellos casos en que no tengo certeza plena los envío a psiquiatras, psicólogos, neurólogos o un médico de medicina general si corresponde. Porque hay casos que requieren ese tipo de atención. Hasta el momento ha sido efectivo y acertado. Hemos realizado discernimientos con un criterio de fe y razón bien integrados.

-¿Por donde suelen colarse los demonios en la vida de estas personas?

-Una de las puertas favoritas a través de las que el demonio ingresa en la vida de las personas es que los seduce con la superstición. Junto a ella, luego, viene el miedo y la culpa. La culpa que los mata. Los demonios susurran sus mentiras: «Dios te va a castigar, Dios no te va a perdonar, el pecado que cometiste es muy grave, eso que hiciste no tiene perdón de Dios». Es su permanente reproche, acusador, en la conciencia de estas pobres personas que sufren. Así comienza a tejer el demonio su telaraña para vejar y oprimir el alma, robar la paz y que la gente sufra en todo instante. Terminan enfermas.

»Entonces siempre advierto que el mejor antídoto para combatir al demonio frente a este tipo de acciones es el amor. Creer que Dios me ama, ¡porque es verdad! Repetirlo siempre, al dormir, al despertar, rezar, celebrar los sacramentos, hacer obras de bien, reconciliarse con las personas que se está en dificultad, orar por los enemigos… Porque los demonios pueden aprovechar cualesquier instancia para perturbarnos, quitarnos la paz.


-Padre, después que a través de Periódico Portaluz se hizo público su nombramiento, ¿cuál fue la recepción de la Iglesia?

-En general buena, porque me ha permitido poder asistir a distintos lugares del país, en distintas diócesis, a dar algunas charlas, celebrar eucaristías, predicar retiros, conversar con sacerdotes.Creo que ha significado un despertar e inquietud sobre el tema. Hay algunos que miran expectantes, otros con incredulidad, pero en general se ha podido abrir la conciencia de muchos a una realidad que existe y actúa.

»Para la Iglesia el exorcismo, la oración de liberación, de sanación, es un tema vital de la pastoral de fronteras querida también por el Papa, pastoral de caridad, de la consolación. Pero es real que aún existe una peligrosa ignorancia sobre estos asuntos y ante ello lo primero es recordar lo que decía san Pedro… que es necesario resistir firmes en la fe. Falta una re-evangelización de nuestro pueblo también en este aspecto. Periódicos como Portaluz son de las pocas instancias serias que aportan a informar y formar adecuadamente sobre esta materia. Por ello ha ido adquiriendo un prestigio y respeto entre los usuarios de internet de habla hispana, también, espero, entre obispos y sacerdotes.


-¿Apunta a que la re-evangelización debe partir por los sacerdotes y aspirantes al sacerdocio?

-Sí. Es lo primero.

-Lo pregunto pues hace algunas semanas el joven sacerdote Pedro Pablo Achondo, de la Congregación de los Sagrados Corazones, entrevistado por el periódico chileno The Clinic a la pregunta “¿Existe el diablo?” respondió: “Qué onda la pregunta, ja, ja, ja. A ver, como entidad corpórea, como personaje, no creo que exista...”. ¿Qué opinión le merece la afirmación de este sacerdote?

-Que vaya a algún exorcismo adecuadamente realizado por un sacerdote autorizado y después nos dirá si existe o no existe el demonio. Aquí estamos hablando sobre un tema que está avalado por la doctrina, la fe y la tradición de la Iglesia que lo ha experimentado y discernido. Por lo menos a mí como sacerdote, como exorcista, no me cabe ninguna duda que el demonio existe y actúa.


-¿Sus hermanos sacerdotes de la diócesis de Rancagua, u otras, le derivan casos?

-Sí. Algún obispo también nos ha enviado.


-¿Considera adecuada la recepción de los fieles en su Parroquia, Santísima Trinidad, con esta pastoral?

-Para ellos no es ninguna novedad. Tenemos días específicos para esta pastoral. Va mucha gente y buscamos entregar el mejor servicio. Hubo, sí, un momento en que me sentí algo sobrepasado, porque venía mucha gente de distintos lugares de Chile, por propia iniciativa, desde Copiapó en el norte hasta del archipiélago de Chiloé. También de Argentina y otros países. 

»Sobre esto le hablé a mi obispo, expresándole mi anhelo para que otros obispos nombren también exorcistas… y que sea de conocimiento público el nombre del exorcista, transparente, como Monseñor Goic de forma tan apropiadamente evangélica lo hizo.

-En nuestra entrevista hace un año usted afirmó que la actividad demoníaca se había incrementado en Chile. Desde entonces hasta ahora muchos líderes de la Iglesia afirman que los valores del evangelio sobre la vida y familia están siendo desplazados por un tsunami ideológico impulsado por reformas legales del gobierno de Michelle Bachelet. ¿Cuál es su parecer?

-La actividad demoníaca está centrada en el pecado del ser humano, la soberbia, que es de alto interés para el demonio promoverla. El pecado se concreta en distintos planos. 

»Yo trabajo en una pastoral de fronteras con los pobres y como capellán de una cárcel. En los abusos y maltratos en las cárceles veo la injusticia de un sistema procesal penal que deja entre rejas a los pobres en su mayoría. Incluso muchos que son inocentes, por no tener dinero, quedan en prisión. Ahí hay pecado, hay lucro. Nadie habla del lucro que son las cárceles concesionadas y también aquí hay pecado, hay complicidad en la muerte de seres humanos que ocurre en las cárceles. Entre el año 2011 y 2014 murieron más de 500 personas privadas de libertad. El 49% de ellos murió por enfermedades. Otro porcentaje muere por acuchillamiento u otra violencia intra penitenciaria. Un tercer grupo muere por suicidio. En un país tan pequeño como el nuestro, son cifras enormes. 

»Se acaba de presentar un proyecto de ley para lograr que puedan quedar en prisión diez mil personas más. ¿Dónde las van a poner? ¿Quiénes se van a ir presos? ¿Los involucrados en el caso Caval y efectivamente todos los vinculados al caso Penta? No. Se van a ir presos los pobres, la gente que vive en barrios marginados como el que yo habito. Los pobres están abandonados y necesitan oportunidades, no bonos, no discursos. No necesitan que los candidatos vayan a buscar votos a las poblaciones, necesitan trabajos y salarios dignos, justicia social. Hace poco supimos que los empresarios vinculados a la Sofofa pedían acabar con la indemnización por años de servicio al momento de despedir. Escandaloso, porque viene a confirmar que las leyes favorecen a los grandes empresarios a costa de los pobres. En todo esto que he mencionado late un pecado social grave, habita el demonio, y los cristianos no podemos quedarnos de brazos cruzados.


-¿También en el proyecto de ley que envió la presidenta chilena Michelle Bachelet buscando despenalizar el aborto?

-Indudable que sí. Hay pecado pues este proyecto abre la puerta a que algunos seres humanos -cual si fueren dioses- puedan decidir quién nace y quién no.


-¿Pero, y las niñas embarazadas a consecuencia de ser violadas, alguna por su propio padre…?

-En estos casos lo que el estado debería procurar es un acompañamiento profesional integral, también apoyo para satisfacer sus necesidades, evitando agudizar la herida que tiene. Si fue abusada incluso algunas por quienes debían protegerlas… el Estado propiciando el aborto, en vez de ayudarlas las va a hundir más aún.


-Personeros de gobierno y líderes afines señalan que los pobres no abortan por carecer de los recursos para financiarlo…

-A las mujeres pobres no les interesa abortar, esa es la verdad. El financiamiento de políticas públicas que con los impuestos pagamos todos los chilenos no deber ser destinado para financiar el matar. Deberían más bien procurar financiar oportunidades reales, de calidad, para la superación de la pobreza. 

»Llevamos más de veinte años en democracia y la desigualdad crece. La dictadura fue horrorosa, pero ¿de qué alegría y equidad hablan hoy? Yo vivo en una población donde las personas viven amontonadas. Tenemos delincuencia, tráfico de droga, que es otro pecado, donde está evidente la acción del demonio. ¿Cómo es posible que en este país no se detenga el ingreso de toneladas, sí, toneladas de droga que se comercializa? Pareciera que la permisividad con la droga es conveniente para algunos en el poder.


-¿Está diciendo que hay permisividad de algún poder público?

-Ahí existe pecado, porque son miles los jóvenes perdidos en la droga. Estadísticas de organismos públicos oficiales señalan que son más de seiscientos mil los jóvenes que en Chile están en sectores pobres sin haber terminado siquiera su sexto básico. Cientos de miles esclavos de la droga, embrutecidos espiritualmente.


-Nuestra sociedad, el mundo, vive tensionado por la violencia y el desencuentro. ¿Es acaso esto reflejo de una realidad espiritual que manifiesta la acción del demonio?

-Bueno la carta de san Pablo a los Gálatas dice en su capítulo cinco que los frutos del Espíritu son la paz, el gozo, la alegría, la mansedumbre, el dominio de sí. Por tanto, de Dios viene el equilibrio, la paz, el amor. Donde hay amor ahí está Dios dice en su primera carta san Juan en el capítulo cuatro. Sin embargo en la misma carta de san Pablo a los Gálatas en ese capítulo cinco, hace justamente una diferencia con lo que son frutos de la carne… homicidio, fornicación, signos de muerte. 

»Por tanto no es errado afirmar que hoy padecemos una acción muy furiosa del demonio en el mundo. Pero como el demonio no es omnipotente utiliza las estructuras humanas para su actuar, para oprimir, para violentar, para destruir. 

»Porque en el fondo el demonio no ofrece ninguna creación nueva, sino que despliega una destrucción de la creación y fundamentalmente del ser humano, una cosificación del ser humano. Porque si bien hoy tenemos guerras, persecuciones violentas contra las cristianos en oriente medio, en occidente tenemos una persecución contra los seres humanos más desvalidos y no les permitimos nacer… el aborto. También el abandono que nuestra sociedad hace de sus enfermos y ancianos es una clara expresión de pecado que no dudo es también alentado por el demonio. Las leyes pro eutanasia no son otra cosa que la mejor expresión de ese abandono que hoy padecemos, pues propician deshacernos de nuestros enfermos y ancianos.


-¿En el estado de situación que narra aún es posible tener esperanza?

-Cristo vino en una cultura de muerte, de esclavitud, de imperio, machista, donde no eran consideradas las viudas, los enfermos, los leprosos, los adúlteros, las adúlteras. Era una sociedad discriminadora y violenta. Allí nació Jesús. Creo que hoy Jesús está vivo entre nosotros y en Mateo 25 se nos recuerda que todo lo que le hacemos al otro se lo hacemos a Él. Cristo está presente en el dolor del anciano, del preso, de quien tiene hambre, del que está sin trabajo, del drogadicto, del alcohólico, del que sufre, del homosexual, de la lesbiana, del travesti… Está invitándonos a vivir su Palabra, a sanarnos, liberarnos y expulsar al demonio de nuestro ser y de todo ámbito. Él, Cristo, lo ha derrotado y con Cristo, en su nombre, también podremos nosotros experimentarlo.

FUENTE: religionenlibertad.com 

LA CONDUCTA DE ALGUNOS SACERDOTES -




Sinopsis:

Los sacerdotes que faltan a sus deberes de pastores deberán enfrentar el juicio divino, pero Dios sigue cuidando de su rebaño. No se puede justificar el alejamiento de la Iglesia por la conducta de los malos sacerdotes, ya que una Institución Divina no se juzga por sus miembros, y Jesús además advirtió que la Iglesia prevalecería contra las fuerzas del mal.

Rev. Junio 20 de 2008



Dice la Biblia:


"¡Ay del pastor que no sirve para nada, que deja abandonado su rebaño! ¡La espada le cortará su brazo y le alcanzará el ojo derecho! ¡Que se seque su brazo y que su ojo derecho no vea más! " (Za 11, 17)


¿Cómo es posible que algunos sacerdotes no solamente confundan al rebaño sino que además de ello sean verdaderos malvados? Algunos son deshonestos, otros roban lo que debería ser de los pobres, etc.. El fin del sacerdocio es explicado así por la Iglesia:


"Por consiguiente, el fin que buscan los presbíteros con su ministerio y con su vida es el procurar la gloria de Dios Padre en Cristo. Esta gloria consiste en que los hombres reciben consciente, libremente y con gratitud la obra divina realizada en Cristo, y la manifiestan en toda su vida. En consecuencia, los presbíteros, ya se entreguen a la oración y a la adoración, ya prediquen la palabra, ya ofrezcan el sacrificio eucarístico, ya administren los demás sacramentos, ya se dediquen a otros ministerios para el bien de los hombres, contribuyen a un tiempo al incremento de la gloria de Dios y a la dirección de los hombres en la vida divina. Todo ello, procediendo de la Pascua de Cristo, se consumará en la venida gloriosa del mismo Señor, cuando El haya entregado el Reino a Dios Padre" (Decreto Prebyterium Ordinis)


Lamentables acontecimientos han colocado en la picota pública a la Iglesia Católica. Me refiero concretamente a los escándalos a causa de la absolutamente vergonzosa conducta de algunos sacerdotes en Estados Unidos en materia de abuso de menores, y que por lo visto se también se han dado en otras partes. Con ocasión del encuentro con los cardenales de ese país, se produjo el comunicado en uno de cuyos aportes reposa:


"Los pastores de la Iglesia deben promover claramente la doctrina moral correcta de la Iglesia y censurar públicamente a las personas que fomenten el disenso y a los grupos que propongan enfoques ambiguos en la actividad pastoral; " (Encuentro interdicasterial con los cardenales de Estados Unidos, sala bologna del palacio apostólico Vaticano, 23-24 de abril de 2002)


En ese mismo comunicado se recoge la siguiente manifestación de Juan Pablo II:

"La gente debe saber que en el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar para quienes dañan a los jóvenes. Debe saber que los obispos y los sacerdotes están totalmente comprometidos en favor de la plenitud de la verdad católica en materia de moral sexual, una verdad esencial tanto para la renovación del sacerdocio y del episcopado como para la renovación del matrimonio y de la vida familiar" (Encuentro...)

A esos malos sacerdotes hay que decirles con Pablo "Ustedes son causa de que los paganos insulten el nombre de Dios" (Rm 2, 24; para conocer lo que dice el derecho canónico sobre sacerdotes abusadores clic aquí). Y ni hablar de los sacerdotes homosexuales, quienes incluso se ufanan de serlo. Como diría Isaías:
"Su rostro descarado los denuncia y, como Sodoma, muestran sus pecados en vez de esconderlos. ¡Ay de ellos que han preparado su propia ruina!" (Is 3, 9; ver "Homosexualidad" en este site)


Quienes atacan la Iglesia utilizan esos hechos, y otros, para desacreditarla en su totalidad, pero debemos recordar por si nos preguntan al respecto:

1. La conducta de unos pocos no puede descalificar a la totalidad. De lo contrario, la conducta de Judas Iscariote descalificaría por completo a TODOS los demás once apóstoles y de contera todo el cristianismo. Por eso el Papa, en el mismo encuentro que se comenta, indicó:

"No debemos olvidar tampoco el inmenso bien espiritual, humano y social, que ha hecho y sigue haciendo aún la gran mayoría de los sacerdotes y los religiosos en Estados Unidos. La Iglesia católica en vuestro país ha promovido siempre con gran vigor y generosidad los valores humanos y cristianos, de un modo que ha ayudado a consolidar en el pueblo americano todo lo que es noble. Una gran obra de arte, aunque tenga alguna mancha, sigue siendo bella; esta es una verdad que cualquier crítico intelectualmente honrado reconocerá. A las comunidades católicas en Estados Unidos, a sus pastores y miembros, a los religiosos y religiosas, a los profesores de las universidades y las escuelas católicas, a los misioneros americanos en todo el mundo, va la más sincera gratitud de toda la Iglesia católica y la gratitud personal del Obispo de Roma". (Encuentro...)


2. Nuestra confianza no es en los curas, es en Dios. Como dice el Salmo 146:

"No pongáis vuestra confianza en príncipes, en un hijo de hombre, que no puede salvar; su soplo exhala, a su barro retorna, y en ese día sus proyectos fenecen.

Feliz aquel que en el Dios de Jacob tiene su apoyo, y su esperanza en Yahveh su Dios, que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay; que guarda por siempre lealtad, hace justicia a los oprimidos, da el pan a los hambrientos, Yahveh suelta a los encadenados."


¡Ay de los sacerdotes que incumplen sus deberes¡ Tendrán que responder ante el mismo Dios. Así dice la Biblia:

"¡Ay de los pastores que dejan perderse y desparramarse las ovejas de mis pastos! - oráculo de Yahveh" (Jr 23, 1)

Dios mismo advierte que, aún con malos sacerdotes, El mismo vela por Su Iglesia:

"La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza. Dirás a los pastores: Así dice el Señor Yahveh: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? Vosotros os habéis tomado la leche, os habéis vestido con la lana, habéis sacrificado las ovejas más pingües; no habéis apacentado el rebaño. No habéis fortalecido a las ovejas débiles, no habéis cuidado a la enferma ni curado a la que estaba herida, no habéis tornado a la descarriada ni buscado a la perdida; sino que las habéis dominado con violencia y dureza. Y ellas se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas. Mi rebaño anda errante por todos los montes y altos collados; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de él ni salga en su busca. Por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh: Por mi vida, oráculo del Señor Yahveh, lo juro: Porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha hecho pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no se ocupan de mi rebaño, porque ellos, los pastores, se apacientan a sí mismos y no apacientan mi rebaño; por eso, pastores, escuchad la palabra de Yahveh. Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo contra los pastores: reclamaré mi rebaño de sus manos y les quitaré de apacentar mi rebaño. Así los pastores no volverán a apacentarse a sí mismos. Yo arrancaré mis ovejas de su boca, y no serán más su presa. Porque así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él." (Ez 34, 1-11, lee también todo el capítulo 2 de Malaquías)



Quienes se alejan de la Iglesia Católica por esos escándalos cometen un error enorme. Dijo Jesús al instituír a Pedro como primer Papa: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mt 16, 18)

¿Llamaremos a Jesús mentiroso, diciendo que Su Iglesia se volvió perversa? No. La Iglesia se mantiene a pesar de los hombres. La Iglesia del Señor es Santa, Iglesia a la cual pertenecemos sacerdotes y laicos. Nada nos excusa de cumplir nuestros deberes cristianos, pues el deber de perseguir la santidad es de cada uno.


3. La responsabilidad es personal. No podemos en forma alguna excusarnos en lo que hagan otros.

Muchos se excusan en la conducta de los malos sacerdotes, como si ello sirviera.


No miremos la conducta ajena para justificar la propia, pues el juicio será personal como advierte el Apocalipsis:

"El mar devolvió los muertos que guardaba, y también la Muerte y el Lugar de los Muertos devolvieron los muertos que guardaban, y cada uno fue juzgado según sus obras" (Ap 20, 13)


¿Qué le dirás al Señor cuando debas rendir juicio? ¿Que abandonaste Su Iglesia por la conducta de tal o cual cura? ¿Eso en qué te justifica? ¿Desde cuando el error conocido del otro excusa los míos?

"si un hombre cualquiera, o todo Israel, tu pueblo, hace oraciones y súplicas, y reconociendo su plaga y su dolor, tiende sus manos hacia esta Casa, escucha tú desde los cielos, lugar de tu morada, y perdona, dando a cada uno según sus caminos, pues tú conoces su corazón, y sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres, para que te teman, caminando en tus caminos todos los días que vivan en la tierra que has dado a nuestros padres." (2 Cro 6, 30)


Mucho menos podría alguien justificar su conducta por lo que dijo tal o cual padre sabiendo que ese pastor está alejado de la sana doctrina. Dice la Palabra:

"Feliz el hombre que cuenta con el Señor, que no escucha a los cínicos ni se pierde en sus mentiras." (Sal 40, 5)


En conclusión:

Seamos santos. Obremos y oremos por serlo, oremos por que nuestros sacerdotes sean santos, y oremos mucho por nuestra Iglesia, porque siga llevándonos de la mano al Reino bajo la magnífica mano del Santo Padre conforme la regla que sentó el primer Papa, San Pedro:

"Ahora me dirijo a sus Ancianos, dado que yo también soy anciano, y testigo de los sufrimientos de Cristo, y espero ser partícipe de la gloria que ha de manifestarse. Apacienten el rebaño de Dios cada cual en su lugar; cuídenlo no de mala gana, sino con gusto, a la manera de Dios; no piensen en ganancias, sino háganlo con entrega generosa; no actúen como si pudieran disponer de los que están a su cargo, sino más bien traten de ser un modelo para su rebaño. Así, cuando aparezca el Jefe de los Pastores, recibirán en la Gloria una corona que no se marchita." (1 Pe 5, 1-4)

Pero a los malos sacerdotes debe preguntárseles: " …si no quieren servir a Yavé, elijan ahora a quién servirán" (Jos 24, 15). Aunque lo cierto es que la respuesta es obvio. Dios se apiade de tamaña ofensa pues está escrito.


FUENTE: buscadoresdelreino.com


15 CONSEJOS FINALES DEL PADRE LORING PARA JÓVENES SACERDOTES,

TRAS VIVIR MÁS DE 59 AÑOS COMO CURA.


El pasado 25 de enero se celebró una Eucaristía en sufragio por el alma del padre Jorge Loring, SJ. Se celebró en la Iglesia Santiago Apóstol de la ciudad de Cádiz (España), al cumplirse un mes de su fallecimiento.

El padre José Antonio Medina Pellegrini, presidió la celebración y comentó en la homilía las 15 normas que han orientado la vida sacerdotal del Padre Loring, y que así las dio a conocer al cumplir los 90 años titulándolas: “Consejos a un joven sacerdote`.

Transcribimos la homilía íntegra:

«Queridos hermanos: hace un mes, en el día de Navidad, partía hacia la casa del Padre Celestial, nuestro querido padre Jorge Loring. Por eso esta Misa a un mes de su partida, y es nuestro deseo y nuestra ilusión -por lo menos hasta que se cumple un año-, cada 25 encontrarnos en torno al altar para elevar nuestra oración, nuestra plegaria por él. 

»Y esto es, estrictamente, un acto de justicia, y por supuesto, un acto de caridad, porque es la manera de decirle gracias por tanto bien que le ha hecho a este pueblo, a esta ciudad, y a tantos hermanos que en distintos lugares del mundo, a través de sus libros y de su presencia, les llegó el mensaje de Jesucristo.
La Escritura nos dice que hay una oración que agrada especialmente a Dios, que toca lo más profundo de su corazón, y es la oración por nuestros difuntos. Porque encierra esto que venimos diciendo, la gratitud, el reconocimiento, la justicia y también manifiesta la esperanza certera de que con la muerte nada termina, sino que con la muerte empieza esa vida futura, mejor y más justa, “que Dios ha preparado para aquellos que le aman” (Cf. 1 Cor 32,9).

»Pensaba, rezaba, ¿qué compartirles en esta Misa al mes de la partida del padre Loring? Y pensé, y recé, ¿qué mejor que reseñar cuál fue la clave de su sacerdocio, de esta fidelidad de casi 60 años de vida sacerdotal? 

»Buscando entre sus escritos encontré un texto maravilloso. Un texto que escribió cuando cumplió 90 años, pensando en los sacerdotes jóvenes, y que él tituló: “Consejos a un joven sacerdote”. 

»Son 15 y los voy a leer literalmente. Yo les pido que los vayan escuchando, y al escucharlos, vayamos haciendo un retrato de su alma sacerdotal. Porque, en definitiva, lo que aquí aconsejaba a un joven sacerdote, es un proyecto ya vivido por él de entrega y fidelidad a Nuestro Señor. Y nos vamos a encontrar con esa pluma decidida, vehemente, fundamentada en la certeza. Él tuvo muy claro que “era un hombre sacado de entre los hombres para las cosas que miran a Dios” (Cf. Heb 5,11). Escuchamos al padre Loring.


»Al cumplir los noventa años deseo informarte, joven sacerdote, de algunas normas que han orientado mi vida:

1.- Me ordené a los 33 años, he cumplido los 90 y no me he arrepentido ni un minuto. Elegí bien. Si volviera a nacer elegiría lo mismo. 

2.- Valora tu vocación. El sacerdote es el mayor bienhechor de la humanidad, pues sólo él puede dar la vida eterna. 

3.- La autoestima es razonable; pero la vanidad, no. Ignorar los dones recibidos de Dios es ingratitud; pero envanecerse de ellos es ridículo, pues Dios pudo habérselos dado a otro y no a ti. Ya dijo San Pablo: ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si los has recibido, ¿de qué te engríes? 

4.- Procura tener una buena cultura, sobre todo en las materias afines al sacerdocio. Pero no olvides que la virtud es más importante que la cultura. El Cura de Ars, con poca cultura, ha salvado más almas que muchos sacerdotes muy cultos. 

5.- El tiempo es para evangelizar, estudiar y orar. Nada más. Descansar sólo lo indispensable. 

6.- Cuida tu salud para estar apto a las exigencias de la evangelización. 

7.- Cuida tu imagen; no por vanidad mundana, sino para ayudar a que reciban tu mensaje. Si resultas repelente, el rechazo a tu persona arrastrará el rechazo a tu mensaje. 

8.- Es posible que alguna mujer se enamore de ti. Recházala con caridad, pero con firmeza. No te creas invencible. Todos podemos perder la cabeza. No serías el primero ni el último. Sé humilde y toma precauciones. 

9.- La codicia es peor que la lujuria. El dinero hace falta para evangelizar. Muchos instrumentos de evangelización cuestan dinero. Pero el apego al dinero puede apartarnos de Dios. 

10.- Sé fiel al MAGISTERIO OFICIAL DE LA IGLESIA. Debemos dejarnos conducir por quien Dios ha puesto al timón de la Iglesia, y no por las opiniones de un marinero de cubierta. 

11.- Debemos procurar ser “otros Cristos” en la tierra: pasar haciendo el bien. Que todo el que se acerque a nosotros se aleje mejorado espiritualmente. 

12.- Y por supuesto, atiende a todos siempre con buena cara. Que nunca nadie pueda considerar que no lo has atendido bien. 

13.- Cuida mucho los juicios que emites de otros. Alguna persona se apartó de la Iglesia por lo que dijo de ella un sacerdote. Hay que combatir el error, pero sin despreciar a la persona equivocada. 

14.- Si te equivocas, reconócelo; y pide perdón si alguien se ha sentido herido por tu culpa.La soberbia en un sacerdote es funesta. La humildad resulta atractiva. 

15.- Que se te vea piadoso. Trata a la Eucaristía con todo respeto y devoción. El P. Ángel Peña, agustino recoleto, tiene un bonito libro titulado SACERDOTE PARA SIEMPRE, que termina con este consejo: ‘Sacerdote, celebra tu misa, como si fuera tu primera misa, como si fuera tu última misa, como si fuera tu única misa’.

»¿Hace falta decir algo más? Aquí está el alma de un santo sacerdote. Aquí está reflejada, en pinceladas muy concretas, la vivencia –como nos decía nuestro Obispo en la Misa Funeral del padre Loring, y lo reafirma su autoridad-, de un hombre de Dios. Ésta es la clave de la santidad sacerdotal. Y por eso, ese punto uno, ya no teniéndolo físicamente entre nosotros se convierte en un ejemplo infinito y admirable: “Me ordené a los 33 años, he cumplido los 90 y no me he arrepentido ni un minuto. Elegí bien. Si volviera a nacer elegiría lo mismo”. 

»Y hoy pensaba, voy a leer esto, pero… ¿cómo termino la homilía? He estado todo el día con las Carmelitas Descalzas dándoles un curso de formación y cuando me retiro la Madre Superiora me regala la estampa de recuerdo del padre Loring de sus 50 años como sacerdote (y aquí está el broche de oro de la homilía). Miren lo que le dijo a Jesús en esa Misa por sus 50 años el 15 de julio de 2004: “Jesucristo me ha ungido sacerdote para repartir Su Cuerpo, Su Palabra y Su Perdón”.

»Entonces en esta Eucaristía le decimos: ¡Gracias padre Jorge Loring, por todo lo que nos has enseñado, por todo lo que nos diste! Que ahora junto al Padre el Señor te dé el descanso eterno y que brille para ti la luz que no tiene fin. Que así sea».


FUENTE: religionenlibertad.com/

LA VIDA EJEMPLAR DEL PADRE LORING





Nacido en Barcelona en 1921, Jorge Loring tenía muy vivas sus dos líneas genealógicas, la catalana y la andaluza, pero ejerció la mayor parte de su ministerio sacerdotal en Andalucía, especialmente como predicador en los astilleros y otras industrias de Cádiz, Puerto de Santa María y la costa andaluza. 

Se ordenó sacerdote en 1954, a los 33 años. Durante un cuarto de siglo fue el encargado espiritual de cinco grandes fábricas de Cádiz, pero su fama le vino por sus libros y conferencias sobre la Sábana Santa de Turín, del que era una autoridad mundial. Era un tema sobre el que impartió charlas por América y Europa hasta casi el final de su vida.


"Infatigable" e "incombustible"

El adjetivo que más se aplicaba en los últimos 20 años a este jesuita era "incansable", "infatigable" e "incombustible". Parecía que iba a vivir para siempre, y sin dejar de trabajar. En este mismo año 2013 publicó una reedición en Editorial Buenas Letras de su divertido libro"Anécdotas de una vida apostólica", donde cuenta numerosas "batallitas" de evangelización en las situaciones más extrañas: con masones en México, obreros de la construcción y aviadores, perdido en aeropuertos, en misiones callejeras por Barcelona, descubriendo Internet, etc...

Otra de sus obras más recientes es "Más de 200 respuestas a preguntas que usted se ha hecho sobre la fe, la moral y la doctrina católica" (febrero de 2010, LibrosLibres), en su particular estudio sencillo y contundente. 

Era bisnieto de la familia industrial de Jorge Loring Oyarzábal y Amalia Heredia Livermore, y su padre fue el ingeniero malagueño Jorge Loring Martínez, que patentó diversos avances en navegación aérea y fundó una línea de zepelines entre Sevilla y Buenos Aires. 

Por eso, Loring siempre usó su capacidad divulgativa y su lenguaje extremadamente sencillo y directo para refutar el supuesto conflicto entre ciencia y religión. 

Como muchos otros jesuitas de la historia y de la actualidad, era un enamorado de la astronomía (aunque sólo a nivel aficionado). 


Hablar del infierno... y no perder el humor

Como el también jesuita Jorge Bergoglio (Papa Francisco), a Loring le gustaba hablar del demonio y del infierno, sin ninguna concesión a la postmodernidad. Solía citar en entornos industriales sus visitas a altos hornos, el material fundido a altísimas temperaturas, para ayudarse con imágenes infernales, pero sin que faltase nunca el buen humor. 

Con más de 63 ediciones, su libro "Para Salvarte" era una especie de enciclopedia en lenguaje divulgativo de la fe católica, siempre centrado en "lo que importa, que es salvarse". Sólo en España circulan más de 1 millón de ejemplares. Además publicó ediciones en México, Ecuador, Perú, Chile, EE.UU., Egipto, Israel, Rusia, etc.


Cura anciano...¡ciberapóstol de éxito!

Toda su vida recibió y contestó un flujo inacabable de correo, pero con la llegada de Internet se multiplicó y se convirtió en un "ciberapóstol" que intentaba responder a todo el mundo, incluso preguntas comprometidas sobre sexo o moral, aunque fuese remitiéndose a textos que ya había escrito, o con respuestas personalizadas.

En diciembre de 2009, cuando tenía 88 años, empezó a escribir en su blog de ReligionEnLibertad (llamado, cómo no, "Para salvarte") y se mantuvo fijo como blogero 4 años. 

El pasado 9 de diciembre de 2013 aún publicaba este texto sobre la verdad, una declaración de intenciones (quizá un testamento) sobre una vida dedicada a hablar con firmeza y certeza sobre las cosas de Dios, sin dejarse nunca cortejar por relativismos ni tibiezas. Refleja a la perfección sus pasiones, su estilo y su ministerio de toda una vida. Publicamos aquí ese último texto en ReL.

El sacerdote jesuita y predicador incansable Jorge Loring Miró falleció en diciembre de 2013, con 92 años, después de sufrir un ataque cerebrobascular.


FUENTE: religionenlibertad.com


EL PROTAGONISMO MATA EL APOSTOLADO


Se impone un discernimiento, dado que este tema es más delicado. ¿Qué considerar como protagonismo? 

Sería "aquella forma de actuar y aquel talante que mueve al sujeto a realizar las diversas tareas pastorales y de apostolado con el único fin de aparecer delante de los demás como bueno y justo, o buscando la gratificación fácil del aplauso y del reconocimiento de los demás".

Suele ser una tentación clara y evidente: lucirse, figurar, acaparar. Esta tentación induce a buscar tareas y apostolados que lucen y que se realizan a los ojos de todos: difícilmente se sentirá a gusto realizando actividades escondidas y humildes, sean las que sean, sino que se escabullirá o las dejará apartadas.

Se molestará y tomará muy mal que se busquen más personas que colaboren porque sentirá que entran en su "territorio". Es persona que suele orar poco, pero siempre está en la sacristía perdiendo el tiempo y disponiendo sobre todo... o sentado en el despacho parroquial acaparando al sacerdote. Va de católico "de toda la vida", pero sólo vive con un barniz muy superficial. Usa el apostolado como plataforma, en cierto modo social, para que se le reconozca de algún modo.

Esta tentación es distinta a la humildad de realizar el apostolado o las tareas pastorales por puro amor de Jesucristo, aunque se realicen delante de los demás, y distinta de la actitud sana del que quiere que el ministerio encomendado salga a flote aunque le exija más trabajo y todo lo tenga que realizar él solo.

El que cede al protagonismo no busca la gloria de Jesucristo, sino su propia gloria; no busca alabar y servir a Dios, sino que lo alaben a él o ella. Y cuando los motivos del querer y del actuar no son rectos, destruye de raíz todo germen bueno que se pudiese contener en aquel “apostolado de lucimiento y vanidad”. "El que se gloríe, que se gloríe en el Señor" (1Cor 1,31).

El protagonismo provoca reacciones de rechazo en la comunidad cristiana, y provoca rivalidades y envidias. Es una tentación muy peligrosa para una comunidad: crea bandos y partidismos.

Por eso, todo aquel que trabaja en favor del Evangelio colaborando con el ministerio pastoral y realizando el apostolado que le es propio, deberá siempre revisar el cómo de su apostolado y deberá purificar constantemente sus motivaciones, purificar el corazón, para no buscarse a sí mismo sino buscar en todo el rostro del Señor. Así se ejercerá todo trabajo por el Evangelio desde la sencillez, la humildad y la alabanza del Señor, y el bien sembrado, la semilla de la Palabra esparcida, dará fruto, que crecerá hasta la vida eterna.

"No hagáis nada por rivalidad o vanagloria; sed, por el contrario, humildes, y considerad a los demás como superiores a vosotros mismos. Que no busque cada uno sus propios intereses, sino el interés de los demás" (Flp 2,3-4).

TRATAMIENTOS Y PROTOCOLOS ECLESIÁSTICOS


En primer lugar el Papa tiene el tratamiento de Su Santidad o Beatísimo Padre, cuyas abreviaturas son S.S. o Btmo. P. Su color propio es el blanco.

Los cardenales tienen el tratamiento de Eminentísimo y Reverendísimo Señor, cuya abreviatura es Emmo. y Rvdmo. Sr. Su color propio es el rojo.

A los arzobispos, obispos y Nuncios Apostólicos (equivalentes a un embajador, en este caso de la Santa Sede) se les trata de Excelentísimo y Reverendísimo Señor, cuya abreviatura es Excmo. y Rvdmo. Sr. Su color propio es el morado.

Reverendísimo Señor es el tratamiento debido al abad o superior de cualquier Orden o Congregación religiosa y su abreviatura es Rvdmo. Sr. También se les puede tratar como Reverendísimo Padre en cuyo caso la abreviatura correspondiente es Rvdmo. P. Tienen sus hábitos propios.

Reverendo Señor, cuya abreviatura es Rvdo. Sr. es el tratamiento debido a los presbíteros y diáconos, por ejemplo a un párroco o capellán. Su color propio es el negro.

Salvo en el caso del Papa, a todos los tratamientos específicos se les añade la palabra Reverendísimo(en superlativo) o Reverendo Señor, que es el tratamiento básico común a todos ellos.

Otros tratamientos particulares se refieren a los canónigos, que tienen el de Muy Ilustre Señor, cuya abreviatura es M. Iltre. Sr. El de Ilustrísimo Señor, cuya abreviatura es Ilmo. Sr. Lo poseen otras autoridades eclesiásticas como el Vicario, Presidente del Tribunal Eclesiástico, Juez del Tribunal Eclesiástico, Fiscal de la Diócesis, Priores de los canónigos regulares y de las órdenes militares y algún otro caso más.

El tratamiento de Monseñor no va con ningún cargo específico y lo concede el Papa como un honor a las personas que por su servicio y fidelidad a la Iglesia considera oportuno. Suele denominarse así también a los prelados.

Al obispo hay que recibirle en la puerta del templo y dirigirle, en primer lugar, a la reserva del Santísimo si lo hay para adorarlo. Después se pasa a la sacristía para revestirse y comenzar la procesión solemne de entrada. La costumbre de dirigirse en primer lugar a adorar al Santísimo está dispuesto para todos los fieles que entran en un templo.

Como signos de respeto y filial obediencia, a los obispos se les besa el anillo. La costumbre de besar la palma de la mano a los presbíteros está hoy día en desuso.

En lo referente a las siglas con las que se identifica el clero regular perteneciente a Órdenes y Congregaciones religiosas tenemos como algunos ejemplos: 

Los franciscanos usan las siglas O.F.M. (Ordo Fratrum Minorum)
Los capuchinos O.F.M. Cap (Ordo Fratrum Minorum Capuccinorum)
Los dominicos O.P. (Ordo Praedicatorum)
Los carmelitas O. Carm (Ordo fratrum Beatissimæ Virginis Mariæ de Monte Carmelo)
Los mercedarios O. de M. (Orde de Mercede)
Los agustinos O.S.A. (Ordo Sancti Augustini)
Los jesuitas S.J. (Societatis Jesu)
Los salesianos S.D.B. (Salesiani don Bosco)
Los escolapios Sch. P. (Ordo Scholarum Piarum)
Los redentoristas C.S.S.R. (Congregatio Sanctissimi Redemptoris)
Los lasallianos F.S.C. (Institutum Fratrum Scholarum Christianarum)
Los maristas F.M.S. (Institutum Fratrum Maristarum)
Los padres blancos SS.CC. (Congregatio Sacrorum Cordium Iesu et Mariae necnon adorationis perpetuae SS. Sacramenti altaris)
Los claretianos C.M.F. (Cordis Mariae Filius)
Los hospitalarios O.H. (Ordo Hospitalarius Sancti Joannis de Deo)


FUENTE: musikliturgik.blogspot.com

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís