FRASES PARA SACERDOTES

Durante las tres horas de desgarradora agonía, Yo permanecí con Juan y las piadosas mujeres, bajo la Cruz y juntos fuimos bañados por su Preciosa Sangre.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

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LETONIA: "NI EL RÉGIMEN NAZI, NI EL SOVIÉTICO APAGÓ LA FE EN VUESTROS CORAZONES"


Palabras a los ancianos en la Catedral de Santiago


La Catedral de Santiago, de Riga, capital de Letonia, ha acogido la visita del Santo Padre Francisco, en su tercer día de viaje apostólico a los Países Bálticos, este martes, 24 de septiembre de 2018.

El encuentro ha estado dirigido especialmente a los ancianos de Letonia, a quienes el Papa les ha dicho: “Ni el régimen nazi, ni el soviético apagó la fe en vuestros corazones”.

Francisco ha continuado: “Vosotros aquí presentes habéis sido sometidos a toda clase de pruebas: el horror de la guerra, y después la represión política, la persecución y el exilio, como bien ha descrito vuestro arzobispo. Y habéis sido constantes, habéis perseverado en la fe”.

“El apóstol Santiago nos invita a ser constantes, a no bajar los brazos”, ha exhortado el Papa a las personas mayores de Letonia. “No cedáis a la decepción, a la tristeza, no perdáis la dulzura y, menos aún, la esperanza”.

A las 11:30 hora local (10:30 h. de Roma), el Santo Padre Francisco ha llegado al templo. A su llegada, el Pontífice ha sido recibido por el párroco, que llevaba el crucifijo y el agua bendita para la aspersión. Asimismo, una pareja de ancianos ha entregado al Papa algunas flores que colocó ante la imagen de la Virgen.

Introducido por el saludo del arzobispo de Riga, Mons. Zbigņevs Stankevičs, el Santo Padre dirigió sus saludos a los presentes. Después de rezar el Padre Nuestro y dar la bendición final, ha tenido lugar el intercambio de dones.

Posteriormente, el Papa se mudó a la Casa de la Sagrada Familia en Riga, donde almorzó con los obispos de la Conferencia Episcopal de Letonia.

Antes de partir, el Santo Padre ha ofrecido un regalo a la Casa diocesana y ha saludado a algunos benefactores y colaboradores.

Publicamos el saludo del Papa Francisco de a los fieles presentes en la Catedral de Santiago:


***

Discurso del Papa Francisco

Queridos hermanas y hermanos: 

Agradezco las palabras del arzobispo y su preciso análisis de la realidad. Vuestra presencia, hermanos más mayores, me hace recordar dos expresiones de la carta del apóstol Santiago, a quien está dedicada esta catedral. Al comienzo y al final de la carta nos invita a la constancia, pero usando dos términos diversos. Estoy seguro de que podemos sentir la voz del hermano del Señor que hoy quiere dirigirse a nosotros. 

Vosotros aquí presentes habéis sido sometidos a toda clase de pruebas: el horror de la guerra, y después la represión política, la persecución y el exilio, como bien ha descrito vuestro arzobispo. Y habéis sido constantes, habéis perseverado en la fe. Ni el régimen nazi, ni el soviético apagó la fe en vuestros corazones y, en algunos de vosotros, incluso, no os hizo desistir de entregaros a la vida sacerdotal o religiosa, a ser catequistas, y a múltiples servicios eclesiales que ponían en riesgo la vida; habéis combatido el buen combate, estáis por concluir la carrera, y habéis conservado la fe (cf. 2 Tm 4,7). 

Pero el apóstol Santiago insiste en que esta paciencia supera la prueba de la fe haciendo emerger obras perfectas (cf. 1,2-4). Vuestro obrar habrá sido perfecto en aquel entonces y deberá tender, en las nuevas circunstancias, también a la perfección. Vosotros, que habéis ofrecido cuerpo y alma, que habéis dado la vida en pos de la libertad de vuestra patria, muchas veces os veis relegados. Aunque suene paradójico, hoy, en nombre de la libertad, los hombres libres someten a los ancianos a la soledad, al ostracismo, a la falta de recursos, a la exclusión, y hasta a la miseria. Si es así, el supuesto tren de la libertad y el progreso acaba teniendo, en quienes lucharon por conquistar derechos, su furgón de cola, los espectadores de una fiesta que es de otros, los honrados en homenajes, pero olvidados en la vida cotidiana (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 234). 

El apóstol Santiago nos invita a ser constantes, a no bajar los brazos. «En este camino, el desarrollo de lo bueno, la maduración espiritual y el crecimiento del amor son el mejor contrapeso ante el mal» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 163). No cedáis a la decepción, a la tristeza, no perdáis la dulzura y, menos aún, la esperanza. 

Terminando su epístola, Santiago vuelve a invitar a la paciencia (5,7), pero utiliza una palabra que reúne dos significados: soportar pacientemente y esperar pacientemente. Os animo a que seáis también vosotros, en medio de vuestras familias y de vuestra patria, ejemplo de estas actitudes: soportar y esperar, las dos llenas de paciencia. Así continuaréis a construir vuestro pueblo. Vosotros, que habéis transitado muchos tiempos, sed testimonio vivo de tesón en la adversidad, pero también del don de profecía, que recuerda a las jóvenes generaciones que el cuidado y protección de los que nos antecedieron es querido y valorado por Dios, y que clama a Dios cuando es desoído. Vosotros, que habéis transitado muchas épocas, no os olvidéis de que sois raíces de un pueblo, raíces de retoños jóvenes que deben florecer y dar frutos; defended esas raíces, mantenedlas vivas para que los niños y jóvenes se injerten allí, que ellos entiendan que «lo que el árbol tiene de florido/ vive de lo que tiene sepultado» (F. L. Bernárdez, soneto Si para recobrar lo recobrado). 

Como dice la frase inscrita en el púlpito de este templo: «Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor, no endurezcáis el corazón» (Sal 95,7-8). El corazón duro y esclerotizado es aquel que pierde la alegría de la novedad de Dios, el que renuncia a la juventud de ánimo, a gustar y ver qué bueno es siempre, en todo tiempo y hasta el final, el Señor (cf. Sal 34,9).

FUENTE: es.zenit.org

CHINA: POR PRIMERA VEZ , TODOS LOS OBISPOS EN COMUNIÓN CON EL PAPA


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Francisco readmite a los restantes obispos “oficiales”

El Santo Padre Francisco, con el fin de sostener el anuncio del Evangelio en China, ha decidido readmitir a la plena comunión eclesial a los restantes obispos “oficiales” ordenados sin mandato pontificio: Mons. Joseph Guo Jincai, Mons. Joseph Huang Bingzhang, Mons. Paul Lei Shiyin, Mons. Joseph Liu Xinhong, Mons. Joseph Ma Yinglin, Mons. Joseph Yue Fusheng, Mons. Vincent Zhan Silu y Mons. Anthony Tu Shihua, de la Orden de los Franciscanos Menores (fallecido el 4 de enero de 2017, habiendo expresado antes de morir su deseo de reconciliarse con la Sede Apostólica).

El Papa Francisco espera que, con las decisiones tomadas, se pueda “comenzar un nuevo camino” que permita “superar las heridas del pasado” realizando la “plena comunión” de todos los católicos chinos, se indica en el comunicado emitido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el 22 de septiembre de 2018.

La comunidad católica en China está llamada a “vivir en una colaboración más fraterna”, para llevar con un “compromiso renovado el anuncio del Evangelio”. En efecto, la Iglesia existe para testimoniar a Jesucristo y el Amor del Padre que perdona y salva, señala la Santa Sede.


Obispos chinos, en comunión con el Papa


“Por primera vez, hoy, todos los Obispos en China están en comunión con el Santo Padre, con el Papa, con el Sucesor de Pedro”, afirma el Cardenal Secretario de Estado Piero Parolin. El Papa Francisco, como sus inmediatos predecesores, “mira con particular atención” y con un especial cuidado al pueblo chino, ha explicado Parolin.

La firma de este Acuerdo Provisional es un “acontecimiento de especial importancia para la vida de la Iglesia católica en China”, para el “diálogo” entre la Santa Sede y las Autoridades civiles de aquel País, y también para la “consolidación de la paz”, del entendimiento entre los pueblos, en estos momentos de grandes, fuertes tensiones internacionales, asegura el Secretario de Estado.

El objetivo de la Santa Sede es un “objetivo pastoral”, es decir, es ayudar a las iglesias locales para que gocen de condiciones de mayor libertad, de mayor autonomía, de una posibilidad de una mejor organización, y así se dediquen al anuncio del Evangelio y a contribuir al desarrollo integral de la sociedad y de la persona.

“Se necesita unidad, se necesita confianza, se necesita un nuevo empuje, como también se necesita tener buenos Obispos que sean reconocidos por el Papa, por el Sucesor de Pedro, y por las legítimas Autoridades civiles de su País”. El Acuerdo se pone en esta línea: es un instrumento para que se pueda ayuda en eso, con la colaboración de todos, ha afirmado el Card. Parolin.

FUENTE: es.zenit.org

EL CARDENAL QUE ATERRORIZA A LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA


Carta e-mail con importantes referencias a la pagina fuente para ampliación del tema



Te pongo sólo algunos ejemplos de periódicos católicos que piden al Papa que cese al purpurado africano, nombrado por él mismo como responsable de liturgia:

  • “Se le pasó el tiempo [al papa Francisco] para reemplazar al cardenal Sarah” (Maureen Fiedler, National Catholic Reporter);
  • “Se necesitará nuevo vino en la Congregación para el Oficio Divino” (Christopher Lamb, The Tablet);
  • “Los oficiales de la Curia que se niegan a aceptar el programa de Francisco deberían marcharse. O el Papa debería enviarlos a otra parte” (Robert Mickens, Commonweal);
  • “Francisco debería plantarse. Cardenales como Robert Sarah… pueden creer que con un papado dirigiendo en la dirección equivocada, la reticencia es un deber. Pero esto no significa que Francisco tenga que lidiar con ellos” (The Editors, The Tablet).

Le tienen miedo, quizá porque le ven vestido de blanco. ¡Sería el primer papa africano desde Gelasio I hace 15 siglos! Pero lo que no le perdonan es su empeño por devolver la sacralidad a las celebraciones litúrgicas.


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Nacido el 15 de junio 1945, en Ourous, Guinea, Después de la escuela primaria y secundaria, en 1957 se vio obligado a salir del país para continuar sus estudios en el seminario menor de Bingerville, en Costa de Marfil.

Fue consagrado arzobispo el 8 de diciembre de 1979, por el Cardenal Giovanni Benelli. Cuando recibió la ordenación episcopal, era el obispo más joven del mundo, con 34 años de edad.

El 1 de octubre de 2001, Juan Pablo II lo nombró secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, cargo que ocupó durante nueve años, hasta el 7 de octubre de 2010, cuando el papa Benedicto XVI lo nombró presidente del Consejo Pontificio “Cor Unum”, en sustitución del Cardenal Cordes.


MALES QUE AQUEJAN A LA SOCIEDAD DE HOY -



Munilla: «Es imperdonable que el martirio de
los cristianos no dé en nosotros frutos de conversión»

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, tiene claro cuáles son los males que aquejan a la sociedad de hoy, también a los católicos. En su opinión, existe una relación directa entre la "dictadura del relativismo" que denunciaba Benedicto XVI y la "globalización de la indiferencia" de la que habla Francisco.

En una entrevista para la web Primeros Cristianos, el prelado vasco denuncia la tentación que existe hoy de "encerrarse en una burbuja narcisista" y también pide a los católicos de Occidente a "convertirse" al observar el martirio que sufren sus hermanos.


-¿Cuál debe ser la actitud de los cristianos ante sus hermanos perseguidos a causa de su fe?

-A la hora de responder esa pregunta, lo primero que nos viene a la mente es la importancia de hacer oír nuestra voz para denunciar la falta de libertad religiosa, o la de comprometernos en nuestra ayuda solidaria. Pero permitidme que señale otro aspecto al que pocas veces hacemos referencia: Ante la persecución de los cristianos, lo primero que me viene a la mente es la frase del Señor a aquellas mujeres que lloraban por él: “Hijas de Jerusalén; no lloréis por mí, llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. (…) Porque si en el leño verde hace esto, ¿en el seco qué se hará?” (Lc 23, 28-31).

Bajo la perspectiva que nos dan estas palabras del Evangelio, creo que sería un error el mirar a los hermanos perseguidos con un mero sentimiento de compasión, como quien contempla algo que a él no le incumbe; cuando en realidad, nuestra situación de secularización en Occidente, es todavía mucho más preocupante.

Baste recordar la conocida expresión de San Agustín: “De dos maneras ataca el mundo a los seguidores de Cristo: los halaga para seducirlos o los atemoriza para doblegarlos”. Nuestro peligro está en ser seducidos por el espíritu mundano, lo cual nos aleja del martirio de nuestros hermanos de Oriente o de África. Por lo tanto, pienso que nuestra actitud ante la persecución de nuestros hermanos debe de ser, ante todo y sobre todo, la de sentirnos llamados a la conversión. Sería imperdonable que su martirio no diese en nosotros frutos de conversión.


-El Papa Francisco ha hablado en más de una ocasión de la “globalización de la indiferencia", ¿cómo nos afecta a los cristianos?

-La insistencia del Papa Benedicto XVI a la hora de denunciar el relativismo, la tiene el Papa Francisco a la hora de denunciar la indiferencia. Y, en efecto, la indiferencia es hija del relativismo (y madre de él, al mismo tiempo). Como dice el refrán, “siembra vientos y recogerás tempestades”: si no existe una verdad objetiva a la que servir, la tentación es la de encerrarse en una burbuja narcisista.

Y a esto hay que añadir un matiz: al igual que Benedicto XVI habló de la “dictadura del relativismo”, en nuestros días asistimos al “absolutismo de la indiferencia”, que se revuelve, como si de la “niña del exorcista” se tratase, ante el testimonio de los santos y contra la palabra profética de la Iglesia. Existe una “pinza” entre los fundamentalismos y la indiferencia-relativismo, en medio de la cual está teniendo lugar el martirio de los cristianos.


-¿Qué ejemplo podemos tomar los cristianos de hoy de los primeros cristianos?

-En los primeros siglos de la Iglesia, la mayoría de los primeros cristianos pertenecían a las clases sociales más pobres. Ellos eran los que estaban más libres del espíritu mundano. Los ricos y los intelectuales, en un primer momento, estuvieron demasiado apoyados en sus falsas seguridades para poder acoger la llamada a la conversión.

Bajo esta misma lógica, observamos que en el momento presente, la Iglesias con más pujanza en el orbe católico son las de África y las de Asia (quizás también las de algunos lugares de Hispanoamérica). Creo que debemos de estar muy abiertos a acoger el testimonio de la frescura de su fe, sin permitir que sean los sectores más secularizados e incapaces de transmitir la fe a las nuevas generaciones, los que pretendan definir o reflejar el rostro de la Iglesia del futuro. La Iglesia no es ni debe de ser eurocéntrica.


-Estamos al final del Año de la Misericordia, ¿algún consejo para este sprint final?

-El momento final del Jubileo de la Misericordia coincide con este mes de noviembre, tradicionalmente dedicado a la oración por los difuntos. Una oportunidad de oro para enfatizar la última obra de misericordia corporal (“enterrar a los muertos”), así como la última obra de misericordia espiritual (“orar por los vivos y difuntos”).

Creo que sería maravilloso que en estos últimos días del Año Jubilar nos centrásemos en aplicar la indulgencia plenaria por nuestros difuntos, tal y como la doctrina de la Iglesia nos aconseja, en virtud del misterio de la comunión de los santos. Nuestro deber de ser misericordiosos no termina con el fin de la vida de nuestro prójimo, sino que se extiende más allá de la muerte.


-Usted es un experto en comunicación. ¿Cómo debe adaptarse el mensaje de Cristo a este nuevo escenario?

-Buen comunicador es el que hace que la Verdad resulte apasionante… Por ello, lo primero es que creamos firmemente en la gran potencialidad del Evangelio para ser “comunicado”. Lo principal a la hora de comunicar es tener una verdad que transmitir. Frente a quienes piensan que la “comunicación” es la habilidad de vender humo, es necesario que nosotros nos centremos más en el contenido del mensaje que en el formato. Lo cual no quiere decir que no tengamos que hacer un esfuerzo en las formas; pero eso sí, nunca al precio de supeditar el fondo a la forma.

Santo Tomás de Aquino dice en la Suma Teológica que “el bien es difusivo, por sí mismo”. Pienso que lo mismo ocurre con la verdad: la verdad es difusiva por sí misma. Tal vez la Iglesia no sea la mejor comunicadora, pero, sin duda, es la que tiene el mejor mensaje. Iremos aprendiendo poco a poco a ser buenos comunicadores, es decir, a transmitir la Verdad de forma apasionante.


FUENTE: religionenlibertad.com

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís