FRASES PARA SACERDOTES

Durante las tres horas de desgarradora agonía, Yo permanecí con Juan y las piadosas mujeres, bajo la Cruz y juntos fuimos bañados por su Preciosa Sangre.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

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EL DÍA QUE RATZINGER EXPLICÓ POR QUÉ ES PECADO VOTAR POR CANDIDATOS A FAVOR DE LA MUERTE





Resultado de imagen para benedicto xviHace algunos años el Cardenal Joseph Ratzinger, que fue durante más de 20 años Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, explicó por qué es pecado votar a favor de candidatos que favorecen el aborto.

La misiva que envió el ahora Papa Emérito Benedicto XVI a los obispos de Estados Unidos tenía que ver con la disposición de negar la Eucaristía a los políticos a favor del aborto. En ella afirmaba que “un católico sería culpable de cooperación formal en el mal, y tan indigno para presentarse a la Sagrada Comunión, si deliberadamente votara a favor de un candidato precisamente por la postura permisiva del candidato respecto del aborto y/o la eutanasia”.

El texto, que fue enviado en ocasión de la asamblea plenaria del Episcopado estadounidense realizada en junio de 2004, recobra importancia en estos días luego que el Arzobispo de Arequipa en el Perú, Mons. Javier del Río Alba, afirmara que es pecado votar por candidatos presidenciales que favorecen el aborto como Verónica Mendoza (Frente Amplio) o Alfredo Barnechea (Acción Popular).

A continuación la carta completa del Cardenal Ratzinger a los obispos de Estados Unidos:

Dignidad para recibir la Sagrada Comunión.


Principios Generales

1. El presentarse para recibir la Sagrada Comunión debería ser una decisión consciente, basada en un juicio razonado respecto de la propia dignidad para hacerlo, según los criterios objetivos de la Iglesia, haciéndose preguntas como: “¿Estoy en plena comunión con la Iglesia Católica? ¿Soy culpable de algún pecado grave? ¿He incurrido en una pena (p.ej. la excomunión, el entredicho) que prohíbe que reciba la Sagrada Comunión? ¿Me he preparado ayunando por lo menos una hora antes?” La práctica de presentarse indiscriminadamente a recibir la Sagrada Comunión, simplemente como consecuencia de estar presente en la Misa, es un abuso que debe ser corregido (cf. Instrucción Redemptionis Sacramentum, números 81, 83).

2. La Iglesia enseña que el aborto o la eutanasia son pecado grave. La Carta Encíclica Evangelium vitae, respecto de decisiones judiciales o leyes civiles que autorizan o promueven el aborto o la eutanasia, declara que existe “una grave y clara obligación de oponerse por la objeción consciente. En el caso de una ley intrínsecamente injusta, como una ley que permite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito por tanto obedecerla, o ‘participar en una campaña de propaganda a favor de tal ley o votar por ella’” (n. 73).

Los cristianos tienen “una grave obligación de conciencia de no cooperar formalmente en prácticas que, aún permitidas por la legislación civil, son contrarias a la ley de Dios. En efecto, desde el punto de vista moral, nunca es lícito cooperar formalmente con el mal. …Tal cooperación nunca puede ser justificada invocando el respeto a la libertad de otros o apelando al hecho de que la ley civil lo permite o lo requiere” (n. 74).

3. No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia. Por ejemplo, si un católico discrepara con el Santo Padre sobre la aplicación de la pena de muerte o en la decisión de hacer la guerra, éste no sería considerado por esta razón indigno de presentarse a recibir la Sagrada Comunión.

Aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital. Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia.

4. Aparte del juicio de un individuo respecto de su propia dignidad para presentarse a recibir la Santa Eucaristía, el ministro de la Sagrada Comunión se puede encontrar en la situación en la que debe rechazar distribuir la Sagrada Comunión a alguien, como en el caso de un excomulgado declarado, un declarado en entredicho, o una persistencia obstinada en pecado grave manifiesto (cf. Can. 915).

5. Respecto del grave pecado del aborto o la eutanasia, cuando la cooperación formal de una persona es manifiesta (entendida, en el caso de un político católico, como hacer campaña y votar sistemáticamente por leyes permisivas de aborto y eutanasia), su párroco debería reunirse con él, instruirlo respecto de las enseñanzas de la Iglesia, informándole que no debe presentarse a la Sagrada Comunión hasta que lleve a término la situación objetiva de pecado, y advirtiéndole que de otra manera se le negará la Eucaristía.

6. Cuando “estas medidas preventivas no han tenido su efecto o cuando no han sido posibles”, y la persona en cuestión, con obstinada persistencia, aún se presenta a recibir la Sagrada Comunión, “el ministro de la Sagrada Comunión debe rechazar distribuirla” (cf. Declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos “Sagrada Comunión y Divorcio, Católicos vueltos a casar civilmente” [2002], números 3-4).

Esta decisión, propiamente hablando, no es una sanción o una pena. Tampoco es que el ministro de la Sagrada Comunión está realizando un juicio sobre la culpa subjetiva de la persona, sino que está reaccionando a la indignidad pública de la persona para recibir la Sagrada Comunión debido a una situación objetiva de pecado.

Nota aclaratoria: Un católico sería culpable de cooperación formal en el mal, y tan indigno para presentarse a la Sagrada Comunión, si deliberadamente votara a favor de un candidato precisamente por la postura permisiva del candidato respecto del aborto y/o la eutanasia.

Cuando un católico no comparte la posición a favor del aborto o la eutanasia de un candidato, pero vota a favor de ese candidato por otras razones, esto es considerado una cooperación material remota, la cual puede ser permitida ante la presencia de razones proporcionales.


FUENTE: aciprensa.com

LAS PROFECÍAS DE JOSEPH RATZINGER SOBRE EL FUTURO DE LA IGLESIA [Y SUS APORTES]


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Nadie en su sano juicio puede dudar que el catolicismo está en crisis en occidente.

Con fieles que primero pierden la fe y luego abandonan la Iglesia.

Con cantidad de templos que deben cerrarse.


Y con cada vez más denuncias de sacerdotes, obispos y cardenales que se desvían de su camino.

Sin embargo en este período crítico que viene profundizándose desde los años ’60 del siglo XX surgió un teólogo que algunos aún no reconocen en su valía.
.
Joseph Ratzinger no sólo previó la crisis tempranamente y adelantó el camino que recorrería la Iglesia, sino que propuso caminos para superarla.

Las generaciones futuras están en condiciones de dar vuelta la crisis de la Iglesia basándose en los aportes de Joseph Ratzinger.

Aunque esto demandará varias décadas.


LOS CRITERIOS DE RESTAURACIÓN SOBRE LOS QUE TRABAJÓ RATZINGER

Ratzinger hizo gran parte del trabajo de restauración teológica necesaria que requería la deriva que había llevado a los teólogos a cuestionar las escrituras.

Sus principales contribuciones – donde los fundamentos estaban más amenazados – fueron sobre la sagrada escritura, la interpretación del Vaticano II, y la liturgia.

En el momento que Ratzinger fue ordenado en 1951, varias generaciones de estudiosos bíblicos habían comenzado a erosionar el papel central y sagrado de la Biblia en la vida de la Iglesia.

La cual aún sigue activa en los seminarios de formación de sacerdotes.

Los avances en la arqueología bíblica, el estudio de las lenguas antiguas y la crítica literaria habían producido notables desviaciones sobre la comprensión de los textos bíblicos.

Los estudiosos se habían apartado de la teología y se habían convertido en estudiosos asépticos.

Trataban a la Biblia como si fuera una épica griega o una retórica latina.
Ratzinger aceptó todo lo que era bueno en los nuevos métodos, pero insistió en que si las escrituras querían tener alguna relevancia hoy, tenían que ser interpretadas a la luz de la fe.
.
La que debe leerse como una revelación divina recibida y vivida por la Iglesia.

Los estudios bíblicos se alejaban de los siglos de reflexión patrística, y estaban tratando el texto como algo separado de las personas a las que se dirige: a la Iglesia.

Su aporte teológico dio sus frutos en dos documentos clave, es La Interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993) en la Pontificia Comisión Bíblica y Verbum Domini (2010) que fue el fruto del primer sínodo que convocó como Papa.

Sin embargo, fue su decisión de publicar un estudio de tres volúmenes de la vida de Cristo (Jesús de Nazareth), lo que tendrá el mayor impacto.

En lugar de proponer la forma que los estudios bíblicos debían tener, Ratzinger hizo el trabajo por sí mismo.

Lo que confirmaría que era probablemente el hombre más instruido vivo.

Pero también como Papa Benedicto XVI tuvo aportes importantes que siguió desarrollando Francisco.


APORTES CENTRALES DE RATZINGER COMO PAPA

Benedicto XVI comenzó la lucha contra relativismo ético y la lucha contra la pedofilia

Y fue fue el Papa que señaló la función de la Iglesia en la relación entre la razón y la fe “inseparables y purificándose la una a la otra”.

La que fue la base de la penúltima encíclica de Juan Pablo II, Fides et Ratio (en la cual el futuro Papa colaboró como figura central).

Muchas de las cosas que realiza el Papa Francisco son continuación de las brechas abiertas por Benedicto XVI.

Benedicto XVI fue el Papa que intentó la reconciliación con Lefebvre.

Que abrió el diálogo entre la Iglesia y el mundo ateo.

Que abrió el camino para el diálogo ecuménico con la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Que ha hecho viajes clave a Europa y a Oriente Medio para el diálogo con el Islam.

Amaba el diálogo no preparado con los fieles (prefería escuchar a las preguntas del público y responder improvisando).

Sin embargo fuerzas desestabilizadores dentro y fuera de la Iglesia hicieron campaña contra él diciendo que era un Papa muy distante de la gente, un “papa también restaurador”.

Culpable a los ojos de muchos miembros internos como externos a la curia romana de haber firmado el decreto de liberalización del uso del misal pre-conciliar para la celebración de la misa en latín.

También él y sus colaboradores sufrieron estrategias destructivas estudiadas en detalle para atormentar el pontificado:

-el “caso Ratisbona” con los musulmanes;

-la controversia sobre el uso de condones;

-las acusaciones estadounidenses de que él encubrió casos de abuso infantil;

-el caso “Williamson”, el obispo lefebvrista negador del Holocausto);

-hasta el robo de sus documentos confidenciales que surgió con el Vatileaks y que nunca se descubrió la verdadera trama que había detrás.
Sin embargo unos de los mayores aportes de Ratzinger fue su profecía de hace 5 décadas sobre la implosión de Iglesia en occidente. La que se puede ver totalmente desplegada ahora.


LA IGLESIA QUE PREVIÓ RATZINGER HACE 50 AÑOS SE ESTÁ VIENDO AHORA

El joven teólogo Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) advirtió en el año 1969, a poco de terminado el Concilio Vaticano II, que la iglesia se achicaría, perdería poder y fe, y que iba a tener que empezar de nuevo.
.
De este penoso camino de reconversión, que decía en aquella época recién comenzaba, emergerá una iglesia más espiritualizada y simplificada.


Benedicto XVI usó su pontificado para alistar a la Iglesia para los tiempos que estaban comenzando, de acuerdo a su profecía.

Y sus predicciones no se han equivocado , porque la iglesia se esta achicando en Occidente y la fe se deteriora por una creciente apostasía.
Si se observa la trayectoria de su papado, el esfuerzo estuvo puesto en revalorizar la fe y no la influencia política de la Iglesia.

Hoy vemos que la Iglesia está pasando por las penosas etapas que él predijo, y las convulsiones las hemos visto en el Sínodo de Obispos sobre la Familia y luego de él son evidentes.


EL ESCENARIO

La profecía ésta de Ratzinger cerró un ciclo de lecciones radiofónicas que el entonces profesor de teología pronunció en 1969, en un momento decisivo de su vida y de la vida de la Iglesia.

Eran los años turbulentos de la contestación estudiantil, del Mayo de París de 1968, de la revolución sexual y del amor libre, de la conquista de la Luna, pero también de las disputas tras el Concilio Vaticano II.

Ratzinger, uno de los protagonistas del Concilio, acababa de dejar la turbulenta universidad de Tubinga y se había refugiado en la de Ratisbona, un poco más serena.

Como teólogo, estaba aislado, después de haberse alejado de las interpretaciones del Concilio de sus amigos “progres” Küng, Schillebeeckx y Rahner sobre la interpretación del Concilio.
En ese periodo se fueron consolidando nuevas amistades con los teólogos Hans Urs von Balthasar y Henri de Lubac.
.
Con quienes fundó la revista “Communio”, misma que se habría convertido en el espacio para algunos jóvenes sacerdotes “ratzingerianos” que hoy son cardenales.

En el complejo 1969, el futuro Papa, en cinco discursos radiofónicos poco conocidos (y que la Ignatius Press publicó originalmente en el volumen “Faith and the Future”), expuso su visión sobre el futuro del hombre y de la Iglesia.

La última lección, que fue leída el día de Navidad ante los micrófonos de la “Hessian Rundfunk”, tenía todo el tenor de una profecía.

En 2009 Ignatius Press liberó el discurso del padre Joseph Ratzinger en su totalidad, en un libro titulado Fe y el Futuro.


NO PRETENDÍA PREDECIR EL FUTURO

Ratzinger no quería ser tomado como un vidente o un profeta, él explicaba:

“Vamos, por lo tanto, ser prudentes en nuestros pronósticos.

Lo que San Agustín dijo sigue siendo cierto: el hombre es un abismo; lo que va a salir de estas profundidades, nadie puede ver por adelantado.

Y el que cree que la Iglesia no sólo está determinada por el abismo que es el hombre, sino que alcanza el mayor abismo infinito que es Dios, será el primero en dudar de sus predicciones.

Porque este deseo ingenuo de saber con certeza sólo podía ser el anuncio de su propia ineptitud histórica”.


PENOSO PARA LA IGLESIA

El profesor Ratzinger comparaba la época actual con la del Papa Pío VI, raptado por las tropas de la República francesa y muerto en prisión en 1799.

En esa época, la Iglesia se encontró frente a frente con una fuerza que pretendía cancelarla para siempre.

“Nos encontramos en un enorme punto de cambio en la evolución del género humano.

Un momento con respecto al cual el paso de la Edad Media a los tiempos modernos parece casi insignificante”.

El proceso será largo y tedioso como fue el camino del falso progresismo en la víspera de la Revolución Francesa, cuando se podía pensar que un obispo era inteligente si se burlaba de los dogmas e incluso insinuaba que la existencia de Dios no era del todo cierta.
“Ya no será capaz de habitar los edificios que construyó en tiempos de prosperidad.
.
Con la disminución de sus fieles, también perderá gran parte de los privilegios sociales”.

Como en una pequeña sociedad, se harán mucho mayores demandas sobre la iniciativa de sus miembros individuales.
Será penoso para la Iglesia, porque el proceso de cristalización y clarificación, le costará mucha energía valiosa.
.
Esto la hará pobre y provocará que se convierta en la Iglesia de los humildes.


DE AHÍ EMERGERÁ UNA NUEVA IGLESIA

Pero cuando la prueba de este tamiz haya pasado, un gran poder fluirá de una Iglesia más espiritualizada y simplificada.

“Será una Iglesia más espiritual, que no suscribirá un mandato político coqueteando ya con la Izquierda, ya con la Derecha.

Será pobre y se convertirá en la Iglesia de los indigentes”.

“De la crisis actual surgirá una Iglesia que habrá perdido mucho.

Será más pequeña y tendrá que volver a empezar más o menos desde el inicio”.


LA SOLEDAD DE LOS HOMBRES

Lo que Ratzinger exponía era un:

“largo proceso, pero cuando pase todo el trabajo, surgirá un gran poder de una Iglesia más espiritual y simplificada”.

Entonces, los hombres descubrirán que viven en un mundo de “indescriptible soledad”, y cuando se den cuenta de que perdieron de vista a Dios, “advertirán el horror de su pobreza”.

Los hombres en un mundo totalmente planificado se encontrarán indeciblemente solitarios. .
Luego ellos descubrirán en el pequeño rebaño de creyentes una respuesta que siempre han estado buscando en secreto.

“Lo descubrirán como una esperanza para sí mismos, la respuesta que siempre habían buscado en secreto”.


¿DE QUE TIPO DE GENTE ESTARÁ COMPUESTA LA NUEVA IGLESIA EMERGENTE?

Ratzinger es muy claro refiriéndose al tipo de personas que formarán la Iglesia que el concibe va a emerger.

“El futuro de la Iglesia puede y sucederá a partir de aquellos cuyas raíces son profundas y que viven la plenitud de su fe pura.

No sucederá a partir de los que se acomodan simplemente al momento pasajero o de aquellos que se limitan a criticar a los demás y a asumir que ellos mismos son infalibles varas de medir.

Ni sucederá a partir de los que toman el camino más fácil, quienes pretenden eludir la pasión de la fe, declarando falso y obsoleto, tirano y legalista, todo lo que hace demandas sobre los hombres, que les hace daño y les obliga a sacrificarse”.
“Para poner esto de manera más positiva: el futuro de la Iglesia, una vez más, como siempre, será reconfigurado por los santos.

Es decir por los hombres, que tienen la mente para sondear más profundo que las consignas del día, que ven más que los que otros ven, porque sus vidas abrazan una realidad más amplia”.

“El desinterés, lo que hace libres a los hombres, sólo se alcanza a través de la paciencia de los pequeños actos diarios de auto-negación.

Por esta diaria pasión, que por sí solo revela a un hombre de cuántas maneras está esclavizado por su propio ego, por esta pasión todos los días y por ella sola, se abren lentamente los ojos del hombre”.

“Él ve solamente la medida en que ha vivido y sufrido.

Si hoy estamos casi sin poder tomar conciencia de Dios, es porque nos resulta muy fácil evadirnos, huir de las profundidades de nuestro ser por medio del narcótico de algún placer o de otro tipo.

Por lo tanto nuestras propias profundidades interiores permanecen cerradas para nosotros. Y si es cierto que un hombre sólo puede ver solamente con su corazón, entonces ¡que ciegos estamos!”

“¿Cómo afecta todo esto al problema que nos ocupa?

Esto significa que las grandes promesas de los que profetizan una Iglesia sin Dios y sin fe es toda charla vacía.
No tenemos necesidad de una Iglesia que celebra el culto con oraciones políticas. Es totalmente superfluo. Por lo tanto, se destruirá.

Lo que quedará es la Iglesia de Jesucristo, la Iglesia que cree en el Dios que se ha hecho hombre y nos promete vida más allá de la muerte”.

Y también explicita el tipo de sacerdote que emergerá en esa Iglesia:

“El tipo de cura que no es más que un trabajador social puede ser reemplazado por el psicoterapeuta y otros especialistas.

Pero el cura que no es especialista, que no esté mirando el partido, dando consejos oficiales, sino que en el nombre de Dios se pone a disposición del hombre, que está al lado de ellos en sus dolores, en su alegrías, en su esperanza y en sus miedos, ese tipo de cura es sin duda el tipo de cura que se necesitará en el futuro”.


TIEMPOS MUY DUROS

La Iglesia se enfrenta a tiempos muy duros.

La verdadera crisis apenas ha comenzado.

“Vamos a tener convulsiones terribles.

Pero estoy igualmente seguro de lo que quedará al final: no a la Iglesia del culto político, que ya está muerta, sino la Iglesia de la fe”.
Ella bien puede no ser el poder socialmente dominante en la medida en que lo era hasta hace poco.
.
Pero va a disfrutar de un florecimiento fresco y ser vista como el hogar del hombre, donde se encuentre vida y esperanza más allá de la muerte.


ALGUNAS CONSIDERACIONES

Ratzinger estaba profetizando sobre la iglesia en Europa, lo cual calza perfecto.

En cambio en África y Asia, y hasta cierto punto en Latinoamérica, la iglesia tiene un vigor propio de una zona de misión exitosa, de modo que estamos en un escenario mixto, o si se quiere en el campo de un profecía parcial, hasta ahora.

Sin embargo los aspectos doctrinales de esa Iglesia, por ejemplo en África, son también mixtos.

Porque por ejemplo si bien son ortodoxos respecto a la homosexualidad no lo son respecto al matrimonio, debido a su propia cultura ancestral.

Por otro lado, esa Iglesia no tiene ni cerca el peso político de la Iglesia de Occidente.

En segundo lugar, Ratzinger profetiza que emergerá una iglesia pobre y de los indigentes, operativo de sesgo que recién está haciendo Francisco en su pontificado, quien está optando por una iglesia aliviada de su “pompa y boato” y orientada hacia las periferias.


Y en tercer lugar, a pesar de la figura de Francisco, que dotado al pontificado de mayor penetración en los medios de comunicación occidentales y en la política mundial, lo cierto es que la Iglesia está perdiendo poder en occidente en manos del laicismo.


FUENTE: forosdelavirgen.org

CONVIVIR ANTES DEL MATRIMONIO ES UN "PECADO GRAVE"


Palabras del entonces Papa Benedicto XVI al recibir el viernes 9 de Marzo de 2012 en ciudad del Vaticano a un grupo de obispos de Estados Unidos, que celebraban la tradicional visita "ad limina".






NOTA DEL SÁBADO 10 DE MARZO DE 2012

El Papa definió a la pareja como una "institución natural basada en la complementariedad de los sexos" y "orientada a la procreación". Además, el líder de la Iglesia volvió a condenar el casamiento entre personas del mismo sexo.

Benedicto XVI dijo que "las diferencias sexuales no deben ser tomadas como irrelevantespara la definición del matrimonio", en su discurso a los obispos de la VIII región de los Estados Unidos a los que recibió en audiencia en el Vaticano.

El Papa abordó la crisis contemporánea del matrimonio y la familia, y, en general, de la visión cristiana de la sexualidad humana.

"De hecho -dijo-, es cada vez más evidente que una apreciación debilitada de la indisolubilidad de la alianza matrimonial y el rechazo generalizado de una ética responsable y madura sexual basada en la práctica de la castidad, han dado lugar a graves problemas sociales que llevan un inmenso costo humano y económico".

El Sumo Pontífice hizo referencia a "las poderosas corrientes políticas y culturales que buscan modificar la definición legal del matrimonio", a las que la Iglesia resiste con una defensa "razonada del matrimonio como institución natural, que consiste en una determinada comunión de personas, esencialmente basada en la complementariedad de los sexos y orientadas a la procreación".

Por ello, aseguró, "las diferencias sexuales no pueden ser tomadas como irrelevantes para la definición de matrimonio".

"La defensa de la institución del matrimonio como una realidad social es en última instancia -continuó- una cuestión de justicia, ya que implica salvaguardar el bien de toda la comunidad humana y los derechos de los padres y niños por igual".

El Obispo de Roma criticó la práctica generalizada de la convivencia, "a menudo por parejas que parecen no darse cuenta de que es un pecado grave, por no hablar de perjudicial para la estabilidad de la sociedad".

Y agradeció a parroquias, escuelas y agencias de caridad en su quehacer en apoyo de familias, de las personas "en situaciones difíciles maritales, especialmente divorciados y separados, madres solteras, madres adolescentes y mujeres que consideran el aborto, así como los niños que sufren la trágicos efectos de la ruptura familiar".

En este gran esfuerzo pastoral hay una necesidad urgente de toda la comunidad cristiana pararecuperar el aprecio de la virtud de la castidad "que presenta la comprensión cristiana de la sexualidad como una fuente de la verdadera libertad, la felicidad y el cumplimiento de nuestra vocación humana fundamental e innata de amar", aseveró.

El Papa animó a la Iglesia en los Estados Unidos a perseverar en su misión histórica de educar a los jóvenes y así contribuir a la consolidación de la vida familiar, en un país -afirmó- "castigado por los acontecimientos de la última década", en referencia a los escándalos de abusos del clero contra menores.


FUENTE: www.infobae.com/

DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO: DIOS DETESTA EL PECADO POR AMOR A LA HUMANIDAD


Lo siguiente son palabras de Benedicto XVI, Papa emérito de la Iglesia Católica.



BENEDICTO XVI


«Si es verdad que Dios es justicia, no hay que olvidar que es sobre todo amor: si odia el pecado es porque ama infinitamente a toda persona humana».

Dios «nos ama a cada uno de nosotros y su fidelidad es tan profunda que no nos deja desalentarnos, ni siquiera por nuestro rechazo».

Comentando el pasaje bíblico de la mujer adúltera (San Juan 8, 11) por Él perdonada, explicó: «Jesús no entabla una discusión teórica con sus interlocutores, una discusión teórica sobre la ley de Moisés: no le interesa ganar una disputa académica, sino que su objetivo es salvar un alma y revelar que la salvación sólo se encuentra en el amor de Dios».

«Por esto vino a la tierra, por esto morirá en la Cruz y el Padre le resucitará al tercer día.»

«Jesús vino para decirnos que nos quiere a todos en el Paraíso y que el Infierno, del que se habla poco en nuestro tiempo, existe y es eterno para quienes se cierran el corazón a su amor.»

«Por tanto, también en este episodio comprendemos que nuestro verdadero enemigo es el apego al pecado, que puede llevarnos al fracaso de nuestra existencia.»

«Sólo el perdón divino y su amor recibido con corazón abierto y sincero nos dan la fuerza para resistir al mal y para no “pecar más” [palabras de Jesucristo a la mujer adúltera -vete y no peques más-], para dejarnos golpear por el amor de Dios, que se convierte en nuestra fuerza».

«La actitud de Jesús se convierte de este modo en un modelo que tiene que seguir toda comunidad, llamada a hacer del amor y del perdón el corazón palpitante de su vida.»



Benedicto XVI, Roma 26 marzo del año 2007


SOBRE EL SINODO DE LA FAMILIA -


Benedicto XVI pone de manifiesto los errores del espíritu del Sínodo de la Familia.


Un diálogo que renuncia a la verdad es “letal” para la propagación de la fe cristiana.

Un texto que Benedicto XVI envió el 21 de octubre a la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma ha demostrado que, de hecho, Francisco tiene razón cuando subraya que el Papa emérito es una institución de la Iglesia de quien no puede dejar de beneficiarse. 

En cuatro páginas – enviadas para agradecer a la Universidad por haber nombrado a su Aula Magna como él – Benedicto XVI resume los desafíos que enfrenta la Iglesia hoy en día. 





Sus palabras pueden sonar como una respuesta a las propuestas e ideas para la Iglesia que muchos – los medios de comunicación seculares y algunos obispos en el Sínodo – promueven. 


La tesis central de Benedicto XVI es que un diálogo que renuncia a la verdad es “letal” para la propagación de la fe cristiana, y se refiere tanto al diálogo con las religiones como con el ‘mundo’.



LA TENTACIÓN DEL DIALOGO INTERRELIGIOSO


El Papa emérito hace hincapié en que muchos se preguntan si la “misión sigue siendo un desafío actual” y su escepticismo los lleva a preguntarse si no sería “más apropiado encontrarse en el diálogo entre las religiones para servir conjuntamente la causa de la paz en el mundo”.

Benedicto XVI va incluso más allá. Él pregunta si el diálogo puede reemplazar la misión, ya que

“hoy en día, de hecho, muchos piensan que las religiones deben respetarse mutuamente y, que unidas en el diálogo, pueden llegar a ser una fuerza común para la paz”.

El texto refleja una situación muy actual. Recientemente, el ex presidente de Israel, Shimon Peres, luego de la oración histórica para la paz en los jardines del Vaticano, pidió a Francisco apoyar la promoción “de las Naciones Unidas de las Religiones”.

Sabiamente, Francisco pidió a los dicasterios vaticanos apropiados estudiar el tema. Francisco siempre ha querido promover una cultura del encuentro. Pero también sabe que una organización como las Naciones Unidas de las religiones (y en todo caso hay ya muchas este tipo de organizaciones) podría inclinarse hacia secularizar el papel de la religión.



BENEDICTO XVI LO TOMA POR EL LADO DE EL ASUNTO DE ‘LA VERDAD’

La consideración de Benedicto XVI de la cuestión de la verdad es especialmente pertinente en este sentido.

La idea de que las religiones deben estar en un diálogo constante entre sí, de igual a igual, en aras de la paz tiene como su premisa de que

“las diferentes religiones son variantes de una misma realidad, y en igualdad” y que “la religión es un género común que adquiere diferentes formas según las culturas”.

De esta manera, Benedicto XVI reflexiona,

“la cuestión de la verdad que, más que cualquier otra cosa, originalmente movió cristianos, ahora la ponen entre paréntesis”.

Por lo tanto, la verdad se pone a un lado, ya que se considera imposible llegar a ella, y esta renuncia aparece como “realista y útil para la paz entre las religiones del mundo”.

Sin embargo, Ratzinger amonesta que renunciar a la verdad

es “letal para la fe. Si todo se reduce a los símbolos en última instancia, intercambiables del misterio inaccesible de lo divino, la fe pierde su carácter vinculante y su seriedad”.

Un riesgo que el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso ha tratado de evitar con una declaración enérgica emitida en agosto para estigmatizar los horrores del autoproclamado califato en Irak, pidiendo a los líderes religiosos, especialmente islámicos, tomar una postura firme contra las matanzas y discriminación perpetrados contra minorías religiosas.

Esta declaración representa el cambio de ritmo de la diplomacia deFrancisco: de la diplomacia de la oración y el diálogo a la de la actividad diplomática fundada en la verdad.



LA MISIÓN DEL CRISTIANO

Benedicto XVI comienza su tema favorito, el de la búsqueda de la verdad, arrojando luz sobre la dirección en la que el pensamiento cristiano debe moverse. Y se pregunta: ¿cuál es la misión del cristiano hoy?

Benedicto XVI dice que hay religiones que están expectantes – es decir, religiones que están viviendo su momento histórico y sin embargo, están a la espera de un encuentro más grande para moverlas a su plenitud.

“Como cristianos, estamos convencidos de que están a la espera en silencio del encuentro con Jesucristo, con la luz que viene de él. La luz que solo puede llevar completamente a su verdad. Y Cristo les espera. El encuentro con él no es la irrupción de un extraño que destruye su cultura e historia”,explica Benedicto XVI.

A continuación, reflexiona que

“mientras que en los países en los que tiene una larga historia, el cristianismo ha llegado a estar algo cansado y algunas de las ramas del gran árbol que creció a partir de la semilla de mostaza del Evangelio, se han venido secas y caídas, las religiones que esperan un encuentro con Cristo tendrán el nacimiento a una nueva vida. Donde antes sólo había cansancio, surgen nuevas dimensiones de la fe y llevan alegría”.

Llama la atención que el sínodo de los obispos recién concluido ha demostrado realmente que la esperanza de la Iglesia se encuentra en la periferia, y que esas periferias son las más inesperadas, las de Europa del Este y África.

También hay críticas del informe de mitad de período del Sínodo, que erauna instantánea bastante exacta de la realidad, pero casi sin ninguna referencia al Evangelio, privada de una expectativa de Cristo, que ahora se considera casi irrelevante para la evangelización. Es el signo de un cristianismo que se está configurando con el mundo.



COMUNICAR LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

Benedicto XVI lo pone en pocas palabras. Mientras que todos sus discursos anteriores está destinados a explicar que es razonable comunicar el Evangelio, dice que hay un “camino más sencillo”, incluso para justificar este empeño.

Es “la demanda de comunicar la alegría”. 

“El amor exige ser comunicado. La verdad exige ser comunicada. Quien recibió una gran alegría, no puede guardarla para sí mismo. Él tiene que transmitirla. Lo mismo es cierto para el don del amor, y por el don de la realización de la verdad tal como se manifiesta en si misma”.

Tal vez, al último sínodo de obispos le faltaba la alegría de comunicar el Evangelio, que vive en las periferias. 

Tal vez el debate haya reducido un poco a la Iglesia a un cuerpo político en una dialéctica entre una mayoría y una oposición. 

Muchas cuestiones estaban en juego, pero al final es como si se trataba de un referéndum sobre los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente, y acerca de las parejas homosexuales.

Fue, sin duda, la culpa de los medios de comunicación, pero también fue en parte culpa de los obispos, no realmente conscientes de los problemas. Y la culpa de las comunicaciones católicas, que se ha hastiado de las devociones.

Comunicar y discutir algunos de los temas, hablando sobre todo de la casuística, ha dado lugar a un fallo en la transmisión de la alegría del Evangelio.

Como Francisco, Benedicto quiere una Iglesia capaz de transmitir la alegría de vivir según el Evangelio.

Ratzinger afirma claramente que:

“Vamos a ser anunciadores de Jesucristo sólo cuando realmente lo encontremos en la profundidad de nuestra existencia, y cuando, a través del encuentro con él, recibamos el don de la gran experiencia de la verdad, el amor y la alegría”.

Esta alegría ha estado ausente en el esfuerzo misionero reciente, como el misionero Piero Gheddo ha explicado.

Esta alegría está en riesgo de quedar fuera de la vista en los debates sobre la forma y herramientas, para comunicar el Evangelio. El sentido interno del Evangelio y el Evangelio mismo parecen estar fuera de la discusión.

Mientras que la doctrina cristiana ha sido aguada en un debate de político, mientras que el esfuerzo misionero y el deseo de buscar la verdad última parece estar perdido, Benedicto XVI muestra que todavía puede dar mucho a la Iglesia, y Francisco tiene toda la razón en subrayarlo.

Este es el Benedicto XVI que sirve a Francisco como asesor oculto. En el espíritu de servicio a la Iglesia que siempre lo ha caracterizado.


FUENTE: forosdelavirgen.org 

PAPA EMÉRITO BENEDICTO XVI EN LA ACTUALIDAD -




Recordemos siempre orar por el papa Emérito Benedicto XVI, quien actualmente ora por la Iglesia. 


Foto: Vatican Radio
 

UNA FE SIN OBRAS ES COMO UN ÁRBOL SIN FRUTOS,

Mensaje de Benedicto XVI para la cuaresma 2013.


Benedicto XVI afirmó que la fe y la caridad están íntimamente unidas, que una fe "sin obras es como un árbol sin frutos" y que no se puede dar prioridad a una en detrimento de la otra, "ya que para una vida espiritual sana es necesario rehuir tanto el fideísmo como el activismo moralista".

El Pontífice así lo manifestó en su Mensaje para la Cuaresma 2013, que tiene como lema "Creer en la caridad suscita caridad. Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él", presentado este viernes en el Vaticano por el cardenal Robert Sarah, presidente del Consejo Pontificio "Cor Unum", el organismo de la Santa Sede que se encarga de distribuir la caridad del Papa.

En su mensaje, el Obispo de Roma señaló que la Cuaresma es una ocasión propicia para meditar sobre la relación entre fe y razón, entre creer en Dios, "el Dios de Jesucristo", y el amor que es fruto de la acción del Espíritu Santo.

También señaló que la fe muestra a los hombres que Dios nos ha dado a su Hijo y suscita la firme certeza de que Dios es amor. "El amor es una luz -en el fondo la única- que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar y todo ello nos lleva a comprender que la principal actitud característica de los cristianos es precisamente el amor fundado en la fe y plasmado por ella", escribió.

El papa teólogo añadió que la fe es conocer la Verdad y adherirse a ella y la caridad "caminar" en la Verdad y que por ello nunca se puede separar u oponer fe y caridad y menos hacer hincapié en la prioridad de una sobre otra.

"No se puede dar prioridad a la fe y casi despreciar las obras de caridad reduciéndolas a un humanitarismo genérico y tampoco se puede sostener una supremacía exagerada de la caridad y de su laboriosidad, pensando que las obras puedan sustituir a la fe. Para una vida espiritual sana es necesario rehuir tanto el fideísmo como el activismo moralista", aseguró.

El fideísmo es la tendencia teológica que insiste especialmente en la fe, disminuyendo la capacidad de la razón para conocer las verdades religiosas.

Benedicto XVI advirtió asimismo de que muchas veces se tiene la tendencia de reducir el término "caridad" a la solidaridad o a la simple ayuda humanitaria, cuando -precisó- la "mayor obra de caridad es precisamente la evangelización".

El papa aseguró que "ninguna acción es más benéfica" y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio, introducirlo en la relación con Dios.

"La evangelización es la promoción más alta e integral del ser humano", escribió el papa, que insistió en que una fe sin obras "es como un árbol sin frutos".

En referencia a la Cuaresma, Benedicto XVI dijo que este tiempo de preparación a la muerte y resurrección de Cristo invita al cristiano a alimentar la fe escuchando con más atención y de manera prolongada la Palabra de Dios y participando en los sacramentos y, al mismo tiempo, a crecer en la caridad, en el amor a Dios y al prójimo. El Pontífice también exhortó al ayuno, la penitencia y la limosna.

El Mensaje papal es la antesala de las actividades del Pontífice durante la Cuaresma. El próximo 13 de febrero se trasladará a la colina romana del Aventino para presidir los ritos del Miércoles de Ceniza, que abren el tiempo de Cuaresma.

Allí presidirá una procesión desde la basílica de San Anselmo hasta la cercana de Santa Sabina, donde impondrá y recibirá las cenizas. El domingo 17 de febrero, Benedicto XVI se retirara durante una semana en ejercicios espirituales, que celebrará, junto a los cardenales de la Curia romana, en la capilla "Redemptoris Mater", del Vaticano.

El retiro espiritual concluirá el sábado 23 de febrero. Durante esa semana no celebrará la tradicional audiencia pública de los miércoles.


FUENTE: http://www.elcolombiano.com

DOS NUEVAS CARTAS APOSTÓLICAS DE BENEDICTO XVI.



Se hicieron públicas este 25 de enero dos Cartas apostólicas de Benedicto XVI, en forma de Motu Proprio, ambas firmadas en Roma el pasado 16 de enero.
Se trata de la Carta apostólica titulada Ministrorum institutio, con la cual se modifica la Constitución apostólica Pastor bonus y se traslada la competencia sobre los seminarios de la Congregación para la Educación Católica a la Congregación para el Clero.

Así como de la Fides per doctrinam, con la cual se modifica la Constitución apostólica Pastor bonus y se traslada la competencia sobre la catequesis de la Congregación para el Clero al Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Los seminarios a la Congregación para el Clero

“Ministrorum institutio” es el título del Motu Proprio con que el Santo Padre modifica la constitución apostólica “Pastor Bonus”, (Juan Pablo II, 1988), y traslada la competencia sobre los seminarios, de la Congregación para la Educación Católica a la Congregación para el Clero. Siguen amplios extractos del documento.

“La formación de los ministros sagrados fue una de las preocupaciones principales de los Padres del Concilio Ecuménico Vaticano II, que escribieron "Conociendo muy bien el Santo Concilio que la anhelada renovación de toda la Iglesia depende en gran parte del ministerio de los sacerdotes, animado por el espíritu de Cristo, proclama la grandísima importancia de la formación sacerdotal” (Decreto Optatam totius, 1). En este contexto, el canon 232 del CIC reivindica para la Iglesia el "derecho propio y exclusivo" de ocuparse de la formación de aquellos que están destinados a los ministerios sagrados, la cual suele tener lugar en los seminarios”.

“El primer organismo de carácter universal, encargado de proveer a la fundación, al gobierno y a la administración de los seminarios (...) fue la “Congregatio Seminariorum” instituida por el Papa Benedicto XIII con la constitución “ Creditae Nobis” (1725). Dicha congregación se extinguió con el paso del tiempo y los seminarios continuaron siendo objeto de atención especial por parte de la Santa Sede a través de la Sagrada Congregación del Concilio (hoy la Congregación para el Clero) o también de la Sagrada Congregación de los Obispos y Regulares, y desde 1906, solamente por medio de esta última (...). San Pío X con la constitución apostólica “Sapienti consilio (1908) reservó la jurisdicción sobre los seminarios a la Sagrada Congregación Consistorial. Benedicto XV, con el Motu Proprio "Seminaria clericorum" (1915) (...) creó un nuevo dicasterio, que tomó el nombre de “Sacra Congregatio de Seminariis et Studiorum Universitatibus”. El Santo Padre motivó la decisión con la preocupación por el creciente número de los asuntos y la de la importancia de ese organismo (...) El nuevo dicasterio (...) fue acogido en el Código de Derecho Canónico de 1917”.

“Es significativo revelar que, durante la redacción del nuevo Código, (1983 n.d..r) se discutió sobre la conveniencia de mantener la misma disposición, pero al final, pareció más apropiado incluir la entera normativa, como introducción en la parte que trataba sobre los clérigos. Así que las reglas y las directivas sobre los seminarios fueron incluidas (...) con el nombre apropiado de "La formación de los clérigos” (...). El Concilio Vaticano II reiteraba que "los seminarios mayores son necesarios para la formación sacerdotal”.(...) Por lo tanto los Seminarios pertenecen, de acuerdo con el Concilio Vaticano II y el Código de Derecho Canónico de 1983, al ámbito de la “formación de los clérigos", que para ser verdadera y eficaz debe unir la formación permanente con la formación en el seminario".

Como afirmaba mi venerado predecesor, el beato Juan Pablo II, en la exhortación apostólica “Pastores Dabo Vobis (1992) (...) “Es de mucha importancia darse cuenta y respetar la intrínseca relación que hay entre la formación que precede a la Ordenación y la que le sigue. En efecto, si hubiese una discontinuidad o incluso una deformación entre estas dos fases formativas, se seguirían inmediatamente consecuencias graves para la actividad pastoral y para la comunión fraterna entre los presbíteros, particularmente entre los de diferente edad”.

“Creo, por lo tanto, oportuno asignar a la Congregación para el Clero la promoción y el gobierno de todo lo relacionado con la formación, la vida y el ministerio de los presbíteros y los diáconos; desde la pastoral vocacional y la selección de los candidatos a las órdenes sagradas, pasando por su formación humana , espiritual, doctrinal y pastoral en los seminarios y en los centros oportunos para los diáconos permanentes, hasta su formación permanente, incluidas las condiciones de vida y las modalidades del ejercicio del ministerio, así como su seguridad y asistencia social”.

Catequesis y Nueva Evangelización

Con el Motu Proprio “Fides per doctrinam”, publicado hoy y firmado el 16 de enero, el Santo Padre modifica la constitución apostólica “Pastor bonus” y traslada la competencia sobre la catequesis, de la Congregación para el Clero al Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización”. Ofrecemos a continuación un resumen del texto.

“La fe -escribe el Papa- necesita ser sostenida por una doctrina capaz de iluminar las mentes y los corazones de los creyentes. El momento histórico particular en que vivimos, marcado entre otras cosas por una dramática crisis de fe, requiere una toma de conciencia para responder a las grandes expectativas que surgen en los corazones de los creyentes ante las nuevas preguntas que interpelan al mundo y a la Iglesia. La inteligencia de la fe, por lo tanto, requiere siempre que sus contenidos se expresen en un lenguaje nuevo, capaz de presentar la esperanza viva en los creyentes a cuantos pidan razón de ella”.

“En el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, mientras la Iglesia sigue reflexionando sobre la riqueza de la enseñanza contenida en sus documentos y encuentra nuevas formas de ponerla en práctica, es posible verificar el largo camino recorrido en estas décadas en el ámbito de la catequesis. Ha sido un camino que, sin embargo, en los años posteriores al Concilio, no ha estado exento de errores, incluso graves, tanto en el método como en los contenidos. Todo ello ha llevado a una profunda reflexión y conducido, así, a la elaboración de algunos documentos post-conciliares que representan una nueva riqueza en el campo de la catequesis”.

“La enseñanza conciliar y el Magisterio sucesivo, haciéndose intérpretes de la gran tradición de la Iglesia en esta materia, han unido de una forma cada vez más fuerte la catequesis al proceso de evangelización. La catequesis, por lo tanto, representa una etapa significativa en la vida cotidiana de la Iglesia para anunciar y transmitir de forma viva y eficaz la Palabra de Dios, para que llegue a todos, y los creyentes sean instruidos y educados en Cristo para edificar su Cuerpo que es la Iglesia”.

“Con la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio, “Ubicumque et semper” instituí el 21 de septiembre de 2010, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, que cumple “la finalidad que le es propia, sea estimulando la reflexión sobre los temas de la nueva evangelización, como identificando y promoviendo las formas y los instrumentos oportunos para realizarla”. (...) En particular, quise dar al nuevo dicasterio la tarea de "promover el uso del Catecismo de la Iglesia Católica, como formulación esencial y completa del contenido de la fe para los hombres de nuestro tiempo".

“Teniendo en cuenta todo ello, considero oportuno que ese dicasterio asuma entre sus tareas institucionales la de tutelar, por cuenta del Romano Pontífice, el relevante instrumento de evangelización que representan la catequesis y la enseñanza catequética en sus diversas manifestaciones para la Iglesia con el fin de lograr una acción pastoral más orgánica y eficaz. Este nuevo Pontificio Consejo podrá brindar a las iglesias locales y a los obispos diocesanos un servicio adecuado en esta materia”.

Por lo tanto, aceptando la propuesta concorde de los jefes de los dicasterios interesados he decidido transferir al Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización las competencias que, en materia de catequesis, la Constitución Apostólica Pastor Bonus del 28 de junio de 1988, había encomendado a la Congregación para el Clero, con la misma jurisdicción que hasta ahora ejercía dicha congregación en esta materia y que requiere el derecho canónico”.
 

FUENTE: IGLESIA VIVA

LAS 10 NOTICIAS SOBRE BENEDICTO XVI Y EL VATICANO QUE LEERÁ EN EL 2013.



Jugando un poco a adivinos y profetas, es fácil presentar las noticias que marcarán la actualidad del Papa y el Vaticano durante 2013.

La más importante es el viaje del Papa a Brasil para la multitudinaria Jornada Mundial de la Juventud Río 2013, en la que participarán unos 2 millones de jóvenes

Está previsto que Benedicto XVI aterrice el lunes 22 de julio y se despida el domingo 28. Además, el Vaticano está estudiando si visita también otros países de América Latina. Los principales candidatos son Colombia y Panamá.

También, este año Benedicto XVI publicará una nueva encíclica. Será la cuarta de su pontificado y tratará sobre la Fe. Quizá la firmará en enero.

El Año de la Fe, más que una noticia, es el hilo conductor que el Papa seguirá a lo largo del año. Para conmemorarlo, ha convocado encuentros a 360 grados.

Por ejemplo, el 15 de junio acogerá en el Vaticano un encuentro mundial para concienciar sobre el Derecho a la vida, la defensa de la dignidad de la persona desde su concepción hasta su muerte natural.

El 18 de mayo el Papa se reunirá en la plaza de San Pedro con representantes y miembros de todos los movimientos de la Iglesia católica. Se trata de instituciones que proponen modos concretos de vivir la propia fe y que atraen a millones de personas en todo el mundo. El Movimiento de los focolares, la Renovación carismática o Comunión y Liberación son algunos de los más numerosos.

El 2 de junio Benedicto XVI participará en una hora de adoración eucarística que por primera vez en la historia se celebrará simultáneamente en todos los países del mundo.

También ha convocado en Roma, los días 26 y 27 de octubre, a familias de todo el mundo, para reflexionar sobre cómo la fe les ayuda a afrontar las dificultades cotidianas.

En junio será noticia la reunión que el Papa mantendrá por primera vez con todos sus nuncios. Un encuentro en el que reflexionarán sobre el curioso oficio de significa representar al Papa, un líder político y religioso.

En octubre el Papa suele hacer nuevos santos. Este año puede batir record y canonizar en la misma ceremonia a 802 personas. Se trata de los 800 mártires de Otranto (Italia) asesinados por odio a la fe en el año 1480; la primera santa colombiana, la Madre Laura; y la beata mexicana Madre María Guadalupe.

La agenda es intensa a pesar de que el Papa cumple en abril 86 años y en enero se convierte en el cuarto pontífice más anciano de la Historia.

Durante este año, 10 cardenales cumplirán 80 años y perderán su derecho a entrar en un eventual cónclave. Significa que el 25 de diciembre de 2013 sólo habría 109 cardenales electores. Por eso, quizá un mes antes, el 24 de noviembre, con la clausura del Año de la Fe, el Papa nombrará nuevos príncipes de la Iglesia.

FUENTE: ROME REPORTS

EL PAPA RECHAZA EL "LLAMAMIENTO A LA DESOBEDIENCIA" DE LOS SACERDOTES AUSTRIACOS.



"Triunfo de la Eucaristía sobre la Herejía" de Rubens 

Precisamente en la Misa del Crisma, en que se renuevan las promesas sacerdotales el día de Jueves Santo, Benedicto XVI salió al paso del “llamamiento a la desobediencia” realizada por 400 sacerdotes y diáconos de Austria que suponen el diez por ciento del clero de ese país. El manifiesto ha tenido eco en Irlanda, donde lo han suscrito unos 600 sacerdotes, y seguimientos aislados en otros países europeos.

El Papa decidió intervenir personalmente como ya lo hiciera su predecesor Benedicto XV, quien tomó la palabra en Roma respecto a un problema similar en Checoslovaquia en 1920. La “Iniciativa de los párrocos” austriacos, que incluye un “Llamamiento a la desobediencia”, fue lanzada en el 2006 en por Helmut Schueller, un sacerdote de 59 años, antiguo canciller de la archidiócesis de Viena.

Entre sus puntos figura dar la comunión a los católicos divorciados vueltos a casar, negarse a celebrar varias misas los domingos, permitir la predicación de los laicos, promover la ordenación sacerdotal de mujeres y de personas casadas, establecer un presidente en cada parroquia, y manifestar solidaridad con los sacerdotes casados y los que viven con compañeras sentimentales estables.

En su homilía del Jueves Santo, el Papa lamentó que “un grupo de sacerdotes ha publicado en un país europeo una llamada a la desobediencia, aportando al mismo tiempo ejemplos concretos de cómo se puede expresar esa desobediencia, que debería ignorar incluso decisiones definitivas del Magisterio”. Entre ellas citó únicamente “la ordenación de mujeres, sobre la que el beato Juan Pablo II ha declarado de manera irrevocable que la Iglesia no ha recibido del Señor ninguna autoridad para hacerlo”.

La desobediencia «no es el camino»

En lugar de responder punto por punto, el Papa se limitó a preguntar: “Pero la desobediencia, ¿es un camino para renovar la Iglesia? ¿O no es más bien sólo un afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas?”.

Benedicto XVI trasladó los deseos de reforma de la Iglesia al plano personal, afirmando que para los sacerdotes “la configuración con Cristo es el presupuesto y la base de toda renovación”, y recordando que “los santos nos indican cómo funciona la renovación y cómo podemos ponernos a su servicio”.

La respuesta del Papa sigue a una reunión de estudio, celebrada en el Vaticano el pasado 23 de enero, en la que participaron cuatro prelados austríacos - el cardenal de Viena Christoph Schoenborn, junto con los obispos de Salzburg, Graz y Sankt Poelten- así como los cardenales responsables de la Doctrina de la Fe, William Levada; de los Obispos, Marc Ouellet; y del Clero, Mauro Piacenza.

El problema había sido estudiado ampliamente en los meses previos al viaje de Benedicto XVI a Alemania en septiembre del 2011, ya que se trata de una actitud difundida en sectores del clero de habla alemana. Dejando aparte los puntos doctrinales –que están fuera de discusión –, por lo que se refiere a los prácticos, la postura del Vaticano refleja una observación de los hechos: la Iglesia Luterana ha admitido todas esas propuestas y, por desgracia, su situación ha empeorado respecto a la de la Iglesia católica.


Autor: Juan Vicente Boo
Fuente: Abc, Madrid 5 de abril de 2012

¿CÓMO ES UN DÍA DE TRABAJO PARA EL PAPA BENEDICTO XVI?

Cada mañana, antes de levantarme, rezo primero una breve oración. El día parece diferente cuando uno no se adentra directamente en él” dice Benedicto XVI.

Un hombre de oración, que con 84 años se entrega con ardor y sacrificio a su misión en la Iglesia, la de pastorear el rebaño que le confió Pedro, en estos últimos tiempos.

El Papa Benedicto XVI nunca termina su jornada laboral antes de las 11:00 p.m., reza el Rosario todos los días, se levanta a las 5:00 a.m.

En un artículo publicado en Europaquotidiano, el periodista italiano Aldo Maria Valli hace un recorrido sobre un día normal en la vida del Santo Padre que se levanta cuando la Ciudad del Vaticano “todavía está inmersa en el silencio”.

El periodista considera que el Papa es “como buen alemán, un hombre metódico”, y “ama organizar sus jornadas hasta el mínimo detalle, según horarios precisos”.

La Misa cotidiana en la Capilla Privada la celebra Benedicto XVI las 7:00 a.m., junto a sus dos secretarios personales, el P. Georg Gänswein, y el P. Alfred Xuereb.

Como asistentes, colaboran Carmela, Loredana, Cristina y Rossella, cuatro laicas consagradas de origen italiano con votos de obediencia, castidad y pobreza, miembros de la comunidad Memores Domini del Movimiento Comunión y Liberación.

Además, también participa en la Misa el ayudante de habitación del Santo Padre, Paolo Gabriele, un hombre de 46 años, casado y con tres hijos.

Luego de la Misa que siempre celebra en italiano, sobre las 8:00 a.m., Benedicto XVI desayuna y se traslada a su estudio en donde permanece hasta las 11:00 a.m.

En su escritorio, el Santo Padre siempre tiene un crucifijo y dos teléfonos. Uno de ellos es un celular, cuyo número es solamente conocido por sus colaboradores más cercanos.

Valli señala que al Papa le gusta informarse bien de aquello que sucede en todo el mundo y lee la prensa internacional en diversos idiomas: alemán, italiano, inglés, francés y español. Mientras tanto, responde a las cartas de mayor urgencia.

Una vez cumplidas estas labores, pasa a organizar la agenda del día y recibe a las personalidades como jefes de estado, embajadores y otros representantes, en el segundo piso del Palacio Apostólico.

Los encuentros suelen desarrollarse en la Biblioteca del Papa, dependiendo del número de personas y de la solemnidad o fiesta que se celebre. Habitualmente las visitas se prologan por dos horas.

El miércoles, esta labor queda interrumpida por la Audiencia General, en la que el Papa encuentra a los peregrinos en el Aula Pablo VI o en la Plaza de San Pedro.

El Papa almuerza a la 1:30 p.m. con sus dos secretarios. Es raro que esté alguien más presente para compartir la comida que por lo general es mediterránea. Benedicto XVI no toma vino, sino naranjada, precisa Valli.

Después de almorzar el Santo Padre suele disfrutar de un breve paseo de no más de 10 minutos junto a sus secretarios por las terrazas del Palacio Apostólico, “adornadas con limoneros y naranjos que presiden una espléndida vista de Roma”. En esos paseos no se suele hablar de trabajo.

El Papa reposa una hora y a las 3:30 p.m. vuelve a su escritorio. Dedica la tarde a la elaboración de de documentos, discursos, y homilías. No usa computadores, sino que escribe a mano y después sus textos son transcritos y traducidos.

El Santo Padre, dice el periodista italiano, es un escritor “extremadamente cuidadoso, le gusta retirarse en el estudio y escribir con calma, controlando las fuentes personalmente y consultado su vasta biblioteca personal”.

A las 5:30 firma documentos preseleccionados por los secretarios y luego recibe a algunos de sus colaboradores más cercanos como el Secretario de estado, Cardenal Tarcisio Bertone; el Secretario para las Relaciones con los estados; Arzobispo Dominique Mamberti, entre otros.

El Papa luego baja nuevamente a caminar, pero ahora en los Jardines Vaticano. Camina con uno o con ambos secretarios y con ellos reza el Rosario ante la réplica de la gruta de la Virgen de Lourdes.

La cena se sirve a las 7:30 p.m y suele ser frugal. A las 8 vuelve a su estudio y luego va a la capilla para rezar Completas.

Valli señala que el Papa “nunca va a la cama antes de las 11:00 p.m. Para verificarlo basta con pasar por la Plaza de San Pedro alrededor de esa hora y ver a qué hora se apaga la luz en la ventana del último piso del Palacio Apostólico”.

En ese momento, concluye, “toda la Ciudad del Vaticano (excepto los guardias de turno y algunos controladores de servicio técnico) se cierra por algunas horas en espera de una nueva jornada”.

Video.


Un día en la vida del Papa Benedicto XVI.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís