FRASES PARA SACERDOTES

Durante las tres horas de desgarradora agonía, Yo permanecí con Juan y las piadosas mujeres, bajo la Cruz y juntos fuimos bañados por su Preciosa Sangre.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

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SANTA MISA EN ZONA DE GUERRA





Siete impresionantes videos de Misas celebradas durante la Segunda Guerra Mundial


La Iglesia Católica enseña que “todo ciudadano y todo gobernante están obligados a empeñarse en evitar las guerras” (CEC 2308). Sin embargo, llegado el momento del conflicto, la Iglesia está dispuesta a estar presente asistiendo a los soldados heridos, socorriendo a las víctimas inocentes, dando cristiana sepultura a los muertos y, aunque la situación complique mucho las cosas, ¡celebrando la Santa Misa en zona de guerra!

En estos cortos videos (todos sin sonido) podemos ver a sacerdotes celebrando la Santa Misa en buques de guerra, campos de batalla, cárceles, etc, en medio de la Segunda Guerra Mundial.


1) Misa en un buque portaaviones en las costas de Iwo Jima (12/02/1945)



2) Misa en las Islas Kiribati sobre el capó de un camión (Noviembre del 1943)





3) Misa celebrada para sacerdotes encarcelados en Dachau, Alemania (05/05/1945)





4) Misa en el puerto de Weymouth, Inglaterra (03/06/1944)





5) Misa a bordo de un barco en Normandía, Francia (Junio de 1944)




6) Capellán distribuye la Comunión a bordo de un buque sobre el Océano Pacífico (18/02/1945)




7) Misa Navideña en Pietravairano, Italia. (25/12/1943)




BONUS: Misa con soldados franceses durante la Primera Guerra Mundial




FUENTE: es.churchpop.com

¿POR QUÉ SE USA VELO EN MISA? - TESTIMONIO





¿Por qué usar el velo en Misa?

Desde hace dos años empecé a usar el velo en Misa.  Ni siquiera yo me imaginaba que algún fuera a usar uno. Hasta hace poco, muchas tradiciones católicas me eran totalmente desconocidas. De hecho, la primera vez que vi a una mujer usando velo en Misa pensé puras cosas negativas: qué era una mujer sumisa, oprimida, que su esposo la obligaba, que era retrógrada, que era farisea, o simplemente antisocial. Las siguientes y pocas mujeres que vi usando velo después no cambió mucho mi prejuicio.
Pero sucedió algo que me hizo cambiar de opinión. Sigo en Facebook a Jason y Cristalina Everson. Es un matrimonio que se dedica a dar conferencias sobre teología del cuerpo para solteros y casados. Hicieron un viaje a Roma, con motivo de la canonización de Juan Pablo II y compartieron una selfie en la Basílica de San Pedro y, Cristalina traía puesta una mantilla. Entré en crisis. Para mí, ella era una mujer ejemplar que amaba a Dios, que tenía un matrimonio feliz, alegre y muy amada por su esposo. Pensé que quizá el velo significaba algo que yo no sabía. Pocos días después Cristalina publicó un artículo de por qué usaba velo y ese fue el inicio de mi discernimiento. Comencé una investigación sobre la tradición de cubrirse la cabeza en Misa. Encontré mucha información y me acerqué personalmente a mujeres que practicaban esta devoción y les pregunté realmente que sentían, qué creían y que pensaban ellas de esto.

El primer motivo por el que se usa velo es que es un signo visible de amor, respeto y adoración a Jesús Eucaristía. Es un gesto solamente para Él. Usarlo es declarar que no estoy en cualquier lugar con cualquier persona sino que ahí está Dios mismo. Es una manera de testimonio de nuestra fe eucarística pues realmente está nuestro Señor presente en el Altar o en el Sagrario. Nos corresponde a las mujeres usarlo, porque estamos simbolizando a la Iglesia, la esposa de Cristo. El Apocalipsis llama a la Misa el banquete de bodas del Cordero.
Jesús se ofrece completo a la Iglesia con todo su amor y cuando nosotros nos acercamos a comulgar, estamos desposándonos con Él. El velo es un signo de que pertenezco totalmente a Jesús y también representa lo que toda la Iglesia debería de hacer. Una Esposa que se entrega a su esposo. Usar el velo, se convierte en un recordatorio de cuánto nos falta caminar como Iglesia para poder dar un testimonio verdadero de Dios ante el mundo.

El velo es un signo de la verdadera dignidad sagrada y, misterio de la Mujer. En la liturgia se utilizan velos para cubrir todo aquello que es sagrado: el Tabernáculo, los Vasos Sagrados, la Custodia. Cubrir aquello que es sagrado simboliza como Dios es tan grande que nos desborda y no podemos entenderlo del todo. Las mujeres utilizamos velo, por la dignidad que poseemos como portadoras de vida. Somos reflejo de María, Arca de la Alianza, primer Sagrario.

Usar velo es aceptar nuestra misión de proteger la vida humana y la vida de la Iglesia. Además y modestia aparte, las mujeres somos consideradas el culmen de la creación. Las mujeres somos consideradas bellas de modo que cuando estamos en Misa con la cabeza cubierta es como si le estuviéramos diciendo a los demás ‘no me mires a mí, míralo a Él, Él es la verdadera belleza de este lugar y cualquier cosa que puedas ver tú en mí que sea buena, proviene de Él’.

Al aprender todo esto, me convencí que realmente era bueno ir con velo a Misa sin embargo, me tardé tres meses en usarlo. Tenía miedo en que fueran a pensar de mí, lo que yo alguna vez pensé de ellas. Tenía miedo de llamar la atención y tenía miedo de que pensaran que lo estaba haciendo por sentirme mejor que las demás. Pero encontré consuelo y mucha motivación al platicar con muchas mujeres que también usaban velo sobre todo quiero mencionar a Lily Beck Wilson, fundadora de “Veils by Lily” empresa que fabrica mantillas y también las mujeres del grupo de Facebook de “Catholic Women Veils and Devotion”.

Finalmente decidí que ser católica es ir contracorriente, es esencialmente hacer lo bueno y buscar la verdad sin importar lo que opinen las demás. Pues si vivo en una época y en un lugar donde me toca abrir el camino, o redescubrirlo a pesar de que me vea rara.

Hay una parábola muy breve que dice que un escriba instruido en el Reino de los Cielos, es como un padre de familia que saca de su baúl tesoros nuevos y tesoros antiguos.

Después de conocer la fuera del significado del velo no podía más que sacar este tesoro antiguo del baúl de la Iglesia, adaptarlo y abrazarlo como una nueva y hermosa forma de manifestar mi adoración.

Estoy muy sorprendida por todo lo que he descubierto y vamos a hacer una aclaración. El amor que Dios tiene por mí, y el valor de su salvación no aumentan por el hecho de que use un velo, pero lo que si cambia es el testimonio que doy y la valentía que adquiero para demostrarle a Él cuánto lo amo en todo momento. Me motiva a comportarme con respeto en Misa y a buscar que las celebraciones litúrgicas sean dignas también me ayuda a recordar cuánto valgo para Dios y me ha motivado para amar más a quienes me rodean.


El velo no es un amuleto que otorga santidad automáticamente o sabiduría pero cuando está bendito puede ser un sacramental y como todo sacramental abre las puertas para recibir gracias. 


EL TOQUE DE LAS CAMPANAS -


“LAS CAMPANAS Y SUS TOQUES"


Por Ángel Fraile de Pablo



Seguramente que a todos, la palabra “Campana” nos suena, y sin lugar a dudas al escuchar su sonido, nuestra imaginación se dirige hacia la torre de alguna iglesia cercana.

El nombre de campana procede de una región del sur de Italia, y su invención, tal como hoy la conocemos, se debe a San Paulino Obispo, que la introdujo en el culto divino, en el siglo V en la región antes citada. Aunque las campanas ya eran conocidas por griegos y romanos, la forma y la utilidad de hoy en día no es tan antigua, pues no fue hasta el siglo XII, cuando empezaron a construirse torres en las iglesias para colocar en ellas las campanas, las cuales comenzaron a fabricarse de un tamaño mayor. Se dice de Santa Teresa que en cada fundación que realizaba de un nuevo convento, daba una gran importancia a la colocación en un lugar visible de una campana, la cual no faltaba en ninguna de sus casas.

Prácticamente no existía iglesia en nuestros pueblos y ciudades que no dispusieran de una o varias campanas. Constituían un elemento primordial tanto para marcar los actos religiosos como para los demás acontecimientos de la vida civil.

Cuando algún núcleo se despoblaba, cosa bastante frecuente en algunos siglos de penuria económica o por epidemias, los elementos valiosos de la iglesia, incluidas las campanas, se trasladaban al pueblo vecino donde residirían los últimos habitantes del pueblo que quedaba deshabitado. En el año 1765, los pocos vecinos del pueblo de Torre, se pasan a vivir a Vallelado y Torre queda definitivamente despoblado. Las campanas de su iglesia, se llevan a Vallelado y se colocan en la torre; otra campana del pueblo de Torre, es colocada en la iglesia de San Esteban de San Miguel del Arroyo que por aquellos años pertenecía al obispado de Segovia.

El oficio de campanero, era en la mayoría de los casos itinerante, es decir que los campaneros acudían a fundir las campanas a los lugares que así lo demandaban. Con sus aperos y demás herramientas estos artesanos se instalaban, en las cercanías de la iglesia para la cual iban a trabajar hasta que terminaban su trabajo. El proceso de fabricación era laborioso y requería de gran conocimiento y maestría, la cual habían heredado de sus padres y abuelos. En el mismo lugar, como hemos dicho, cercano a la iglesia, hacían el horno y allí con metal nuevo, o refundiendo viejas y rotas campanas, fabricaban las nuevas. A veces si el metal no era suficiente para la nueva campana, los vecinos donaban a la iglesia viejos almireces, lámparas, candelabros y todo aquello que sirviera para dicho fin.

En la nueva campana el maestro fundidor solía grabar su nombre, así como la fecha de fabricación, el nombre del benefactor que había corrido con los gastos de la fundición, cosa bastante frecuente, y como no también figuraba el nombre dado a la nueva campana. Era habitual decorar la campana con diversos motivos como lagartos, que todavía podemos ver en alguna vieja campana, así como alguna frase o inscripción famosa y que era conocida por todos los vecinos. La campana mayor de la antigua iglesia de Vallelado llevaba grabada esta frase: “María campana me llamo, cien arrobas peso si no me quieres creer cógeme a peso”. Como se puede ver, el peso de algunas campanas era considerable, pues 100 arrobas equivalen a unos 1.150 kg.

Las campanas de la torre eran conocidas por todos los vecinos, bien por su sonido, su tamaño o por el nombre. Generalmente la campana más grande estaba dedicada a la Virgen María, otras a distintos y variados santos, dependiendo del lugar. En muchas iglesias, una de las campanas estaba dedicada a Santa Bárbara, abogada de las tormentas. Por supuesto que todas llevaban impresa una cruz en la parte frontal. Generalmente el metal con que se hacían las campanas, era una mezcla de cobre y estaño en distintas proporciones, fórmula que los campaneros guardaban secretamente, de generación en generación. En nuestra región eran famosos campaneros la familia Quintana, que todavía hoy en día se dedican a este oficio, ya casi extinguido.

En el año 1915 la torre de la iglesia de Vallelado, se hundió, y cayó una de las campanas al suelo, rompiéndose, por lo que años más tarde cuando se levantó de nuevo la torre, hubo que refundirla de nuevo.

Con el paso de los años y el uso continuado, las campanas se agrietaban y el sonido no era limpio, sino desagradable al oído, por lo que había que refundirlas. Este motivo hace que sea raro encontrar en nuestras iglesias campanas que tengan más de 200 años de antigüedad.

La vida de los pueblos giraba en torno a la iglesia, y en los tiempos en que el único reloj que había era el sol, las campanas suponían un instrumento fundamental y vital para sus habitantes, pues el sonido era escuchado por todo el término, avisando y congregando a los distintos actos y anunciando las horas del día, más importantes: El toque del ángelus, se realizaba al amanecer, al medio día y al atardecer. Estos tres toques marcaban tres momentos fundamentales del día, el amanecer, el medio día o la hora de comer, y la hora de regresar a casa tras el trabajo, orientando a todos los que se encontraban trabajando en el campo, e invitando a rezar.

Los numerosos y diversos actos y oficios de la vida del pueblo se anunciaban con el toque de las campanas, bien fueran actos religiosos o civiles.


Distintos toques de campana


Con el paso de los años han desaparecido la gran mayoría de toques que conocieron nuestros abuelos, y que distinguían perfectamente.

Los sacristanes eran los encargados de realizar los distintos toques que conocían al dedillo.

Cuando en nuestros pueblos, aún no existían los consistorios o ayuntamientos, como tales lugares de reunión, los vecinos eran convocados a las reuniones de concejo “a son de campana tañida” congregándose en el pórtico de la iglesia.

Existía la creencia de que cuando había tormentas, el toque repetido de las campanas alejarían las nubes de piedra tan temidas en los campos, al igual que evitar el hielo para salvar las cosechas, por eso la dedicación de una de las campanas a Santa Bárbara. En Vallelado en el año 1754, los mozos se turnaron varias noches para tocar las campanas…”cuartilla y media de vino que se gastó con los mozos, en las tres noches que fueron a “tocar a yelo”.

“Toque de arrebato”: este toque se hacía cuando había alguna catástrofe, un incendio, etc. Se tocaban varias campanas a la vez y de forma rápida para que acudieran los vecinos en ayuda o a socorrer o sofocar algún incendio.

“Toque de fiesta”: Los días de fiesta grande se tocaban las campanas ““a vuelo”, que consistía en voltear las campanas, cosa que realizaban los mozos más arriesgados

El volteo se dejó de hacer, entre otras cosas por el peligro que entrañaba y que alguna vez terminó trágicamente: A mediados del siglo XIX, un joven de Vallelado que se encontraba en la torre volteando las campanas sufrió un desgraciado accidente y la campana le sacó de la torre cayendo en el medio de la plaza.

“Toque de difuntos”, también conocido como “Clamor” que avisaba del fallecimiento de algún vecino. Era un toque lento, en el que participaban dos campanas distintas y que todavía hoy sobrecoge cuando suena. Al final del mismo nos daba la clave: si el finado era hombre se daban dos toques separados, y tres si la fallecida era una mujer. Mientras el cadáver era conducido al cementerio las campanas tocaban a duelo, durante todo el recorrido.

La cofradía de la Cruz de Vallelado, cuando había un difunto, encargaba que durante la noche, una persona recorriera las calles del pueblo con una campanilla o esquila tocando y avisando a los vecinos del fallecimiento. Ni que decir tiene que a altas horas de la madrugada, el tintineo ponía los pelos de punta, sobre todo a los más pequeños de la casa. Ya hace muchos años que dejó de hacerse. Ahora la cofradía toca esta esquila durante la “procesión de la carrera”, que se celebra en la Semana Santa.

“Toque de gloria”. Así se llamaba cuando fallecía algún niño. Se tocaba con la campana pequeña o esquilín, y en algunos sitios era conocido como “toque de tilinduna”

En alguna iglesia todavía tienen la antigua costumbre de dar dos o tres toques de campana, en el momento de la consagración en la misa mayor. Avisaban a las gentes que no habían podido acudir a la celebración, para que hicieran la señal de la cruz

(...)

La gran mayoría de los toques a los distintos oficios ya desaparecieron hace bastantes años, pero afortunadamente nos quedan algunos y todavía siguen sonando las campanas en los días festivos.


FUENTE: vallelado.net

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Panamá: Las campas de la Iglesia De la Merced.




¿Por qué el latín es la lengua oficial de la Iglesia católica?


¿Y por qué Roma es su capital?

La Iglesia es universal, pero esta universalidad no es puramente geográfica al extenderse hasta los confines del mundo, sino que más bien dicha universalidad deriva de su vocación -dada por Dios- de acoger a todos los hombres en su seno porque su llamado (el de Dios) no excluye a persona alguna.

Y para que su mensaje fuera universal o católico, Dios se valió en un principio de la lengua y estructura del imperio romano, que para ese entonces era una realidad universal.

El latín era la lengua del imperio romano; la lengua que, desde Roma, se pretendió extender por los territorios conquistados.




Es más, es la lengua con la que de alguna manera Jesús entró en contacto porque el imperio romano llegó a Palestina.

Incluso con una buena probabilidad, en virtud de su inteligencia divina o su ciencia infusa, cabe pensar que Jesús manejara el latín, aunque su conocimiento hubiera podido ser un poco más que rudimentario.

Es lo que nos sugiere la conversación entre Jesús y el centurión romano que mencionan Mateo y Lucas; conversación en la que, con toda probabilidad, no hubo intérprete alguno, pues sólo aparecen como testigos de la misma sus discípulos y otras gentes de similar nivel cultural, no muy elevado.

Por lo anterior también es probable que Jesús utilizara esta lengua para hablar con Poncio Pilatos.

Si algunos del pueblo hablaban latín, ¿por qué no precisamente Jesús? Es muchísimo más probable y fácil que los territorios conquistados “hablaran” la lengua del imperio que los conquistadores hablaran la lengua de sus dominados.

Es improbable que el despótico gobernador o procurador romano Poncio Pilatos, alto funcionario de transición del gobierno de ocupación, se incomodara en aprender una de las lenguas del territorio dominado (arameo-hebreo), cuando tenía la misión de consolidar el imperio junto a su lengua en ese territorio.

Roma al extenderse alrededor del Mediterráneo, extendió e impuso toda su cultura, leyes, lengua, etc..

Y el latín era la lengua cooficial junto a otras (propias del lugar), aunque con carácter un poco menos preponderante con respecto al griego; pues el griego era la lengua de la gente importante, culta, de los ricos y la lengua del mundo laboral y comercial.

Creo que no es descabellado pensar que la divina providencia haya permitido que Jesucristo haya nacido, como lugar y momento histórico, en un territorio dominado por el imperio romano; admirable instrumento para la rápida expansión del cristianismo, sobre todo a partir del siglo IV.

Si el mundo occidental, al origen del cristianismo, hubiera sido una multiplicidad de pueblos y gobiernos totalmente divergentes y autónomos hubiera sido un obstáculo para la difusión del mensaje de Jesús a través de su Iglesia.

Después de Pentecostés, sus apóstoles parten a “conquistar” el mundo. Y, ¿con qué se encuentran? Se encuentran con un imperio bien unificado, compacto y organizado gracias en primer lugar a la lengua latina, sin excluir el griego.

Es en ese imperio donde establece el cristianismo, y es de él que la Iglesia adopta su forma terrenal: la organización, la estructura, el derecho, la lengua, etcétera.

Y Roma es también la misma capital o cuna de la Iglesia porque también es la ciudad en la cual murieron san Pedro y san Pablo, columnas de la Iglesia; ciudad que fue fecundada con la sangre de tantos mártires.

El latín era pues la lengua universal y la Iglesia se extendió, se consolidó y se fortaleció utilizando esta lengua.

De esta manera la Biblia, los documentos eclesiales y patrísticos, los concilios, los libros eran en esta lengua para llegar a los confines geográficos del mundo.

En efecto, la Iglesia, al abrazar a todas las naciones y al estar destinada por vocación divina a permanecer hasta la consumación de los siglos, exige por su misma naturaleza, una lengua profunda, inmutable y universal.

La Iglesia debe disponer de una lengua que le permita comunicarse oficialmente no solo entre los miembros de un mismo contexto histórico esparcidos por el mundo sino que también vincule a los cristianos de todas las épocas entre sí.

Y el latín es la lengua apropiada porque se necesita una lengua que sea punto de referencia para el conocimiento de los documentos institucionales y no desvirtuar el sentido de los textos pues entre otras ventajas del latín es la de ser una lengua muy, pero muy, precisa o concreta; incluso muy propicia para ahondar en las verdades teológicas.

Además el latín es, más ayer que hoy, la lengua común que permite que la liturgia o el culto sea el mismo en cualquier rincón del mundo. El latín es utilizado como lengua litúrgica oficial de la Iglesia católica de rito latino.

Y su condición de lengua “muerta”, en el sentido de que no está sujeta a evolución, le confiere particular utilidad para usos teológicos y litúrgicos, ya que es necesario que los significados de las palabras se mantengan estables.

De esta manera los textos que se emplean en estas disciplinas conservarán su significado y su sentido para lectores de todas las épocas.


FUENTE:  es.aleteia.org

UNA BREVE HISTORIA DEL PAPAMÓVIL -



Curiosamente, uno de los objetos más emblemáticos del papado es su coche. Muestra hasta qué punto los Papas quieren estar cerca de la gente.

Para un oficio de casi 2.000 años de antigüedad, el papamóvil es una innovación muy reciente. Aquí tienen una guía de cómo el vehículo se ha transformado a lo largo de los años.

A comienzos del siglo XIX, Pío VII se convirtió en el primer Papa que se desplazaba en una carroza específica. No era un papamóvil, pero sí quizá un prototipo. Era tirada por caballos, y ahora está en los Museos Vaticanos.

El primer automóvil papal llegó en el año 1929. A pesar de que los coches se habían extendido desde hacía décadas, los papas habían sido confinados dentro del Vaticano desde la caída de los Estados Pontificios en 1870.

Pío XI usó un Graham Paige 837 de 1929 en la primera salida papal del Vaticano en más de medio siglo. En 1930 le regalaron un Mercedes-Benz Nürburg, el primero de muchos Mercedes papales.

En 1960, Mercedes-Benz regaló otro coche, pero a otro Papa, este un convertible para el Papa Juan XXIII.

Pablo VI utilizó varios coches diferentes, como el Lincoln Continental y el Mercedes-Benz 600 Pullman. También se le vio en la camioneta papamóvil que se ha convertido en el modelo asociado a los viajes papales.

Durante sus casi tres décadas de pontificado Juan Pablo II usó papamóviles muy diferentes: desde un Ferrari a un autobús.

Todos recuerdan este tipo jeep, en el que iba cuando le dispararon en 1981. Es un Fiat Campagnola de 1973, y Pablo VI lo usó antes que él.

Benedicto XVI y el Papa Francisco han usado coches parecidos, modificados para darles mayor seguridad.

Pero a Francisco le gustan sobre todo los coches pequeños y eficientes. Hizo un gran revuelo durante su viaje a los Estados Unidos cuando, después de saludar al presidente, entró en este Fiat 500.


FUENTE: romereports.com

LA NORMA ES ADHERIRSE A LA ANTIGÜEDAD: SAN VICENTE DE LERINS, PADRE DE LA IGLESIA



San Vicente de Lerins, Padre de la Iglesia, en su obra CONMONITORIO nos enseña:

"¿Cuál deberá ser la conducta de un cristiano católico, si alguna pequeña parte de la Iglesia se separa de la comunión en la fe universal?

-No cabe duda de que deberán anteponer la salud del cuerpo entero a un miembro podrido y contagioso.

- Pero, ¿y si se trata de una novedad herética que no está limitada a un pequeño grupo, sino que amenaza con contagiar a la Iglesia entera?

-En tal caso, el cristiano deberá hacer todo lo posible para adherirse a la antigüedad, la cual no puede evidentemente ser alterada por ninguna nueva mentira.

Y si en la antigüedad se descubre que un error ha sido compartido por muchas personas, o incluso por toda una ciudad, o por una región entera?

-En este caso pondrá el máximo cuidado en preferir los decretos -si los hay- de un antiguo Concilio Universal, a la temeridad y a la ignorancia de todos aquellos.

¿Y si surge una nueva opinión, acerca de la cual nada haya sido todavía definido?

-Entonces indagará y confrontará las opiniones de nuestros mayores, pero solamente de aquellos que, siempre permanecieron en la comunión y en la fe de la única Iglesia Católica y vinieron a ser maestros probados de la misma. Todo lo que halle que, no por uno o dos solamente, sino por todos juntos de pleno acuerdo, haya sido mantenido, escrito y enseñado abiertamente, frecuente y constantemente, sepa que él también lo puede creer sin vacilación alguna".


EL CONMONITORIO de San Vicente de Lerins 

Esta obra de este Padre de la Iglesia, es fundamental e imprescindible. Está plenamente vigente y es muy útil en este tiempo para adquirir el criterio que permita distinguir entre la Verdad y el error herético. Se le conoce también como "APUNTES PARA CONOCER LA FE VERDADERA".

Tomado de:

CONMONITORIO
(APUNTES PARA CONOCER LA FE VERDADERA )

DE SAN VICENTE DE LERINS,
PADRE DE LA IGLESIA DEL SIGLO V.

NOS ODIAN PORQUE PERSISTIMOS EN SER CRISTIANOS



Fides ha recibido de la Congregación del Santísimo Redentor el testimonio de su Excelencia monseñor Bashar Matti Warda, C.Ss.R., Arzobispo de Erbil (Iraq) sobre la terrible situación que la Iglesia vive en esta parte del mundo.


Aquí el texto completo enviado a la Agencia Fides:




Para la Iglesia caldea, y nuestras iglesias hermanas de Oriente, la persecución a nuestra comunidad está sufriendo in modo doloroso y grave. Personalmente estamos afectados por la necesidad y por la realidad de que nuestra vibrante vida de la iglesia se está disolviendo delante de nuestros ojos.

La inmigración masiva que ahora está ocurriendo deja a mi iglesia mucho más débil. Esta es una realidad profundamente triste. Nosotros, que somos parte de la jerarquía de la iglesia vivimos a menudo la tentación de animar a nuestros feligreses para quedarse, y mantener viva la presencia de Cristo en esta tierra especial. Pero realmente yo y mis hermanos obispos y sacerdotes no podemos hacer más que aconsejar a las madres y padres jóvenes a tomar todas las consideraciones necesarias en cuenta y orar mucho antes de tomar una trascendental, y tal vez peligrosa, decisión.

La Iglesia no es capaz de ofrecer y garantizar la seguridad fundamental que sus miembros necesitan para prosperar. No es ningún secreto que el odio de las minorías se ha intensificado en algunos sectores en los últimos años. Es difícil entender este odio. Somos odiados porque persistimos en querer vivir como cristianos. En otras palabras, somos odiados porque insistimos en exigir un derecho humano fundamental.

Hay, pues, dos cosas que nosotros, como iglesia podemos hacer: la primera es orar por todos los refugiados de todo el mundo y en Irak. La segunda es utilizar las relaciones y redes que compartimos como parte de la Iglesia de Cristo como un púlpito para crear conciencia sobre el verdadero riesgo para nuestra supervivencia como pueblo. No puedo dejar de repetir hasta el cansancio que nuestro bienestar, como una comunidad histórica, ya no está en nuestras manos. El futuro llegará, sea uno u otro, y para nosotros esto significa esperar a ver qué tipo de ayuda (militar, ayuda humanitaria) llegará.

Hasta el momento, más de 5.000 familias han abandonado el país desde el verano de 2014. Algunos han sido recibidos en Europa, en los Estados Unidos, o Australia, pero muchas de esas familias están simplemente esperando a que su número sea llamado. Ellos están en Jordania, el Líbano y Turquía, y su futuro está en la espera que aún no llega.

A través del apoyo de la gente buena hemos buscado durante esta crisis aliviar las necesidades de nuestras familias de desplazados y les proporcionamos las necesidades básicas de subsistencia que hemos conseguido para ellos. Hemos hecho refugios en los jardines de las iglesia y en los salones, en las aulas de catequesis, en las escuelas públicas, en carpas, hasta en edificios incompletos, y en casas alquiladas, donde hemos tenido que acomodar algunas veces hasta 20 o 30 personas por cada casa.

Al darnos cuenta que la crisis va a tomar mucho tiempo, y como el invierno se acercaba, tomamos medidas rápidas para arrendar casas para los refugiados en diferentes secciones de la provincia de Erbil para dar cabida a 2.000 familias y para poder conformar 1.700 caravanas. Ahora, nuestros grupos cristianos están al menos una vivienda semi-permanente. Esto está lejos de ser el ideal, pero sin duda una mejora que en las tiendas originales y edificios semi-destruídos que había sido lo mejor que podíamos haber conseguido para muchos.

También hemos abierto dos centros médicos para ofrecer servicios clínicos gratuitos a la comunidad de refugiados. Las Hermanas del Sagrado Corazón de la India, dirigen la clínica de San José, con la asistencia de 12 médicos jóvenes que se están formando como voluntarios para ofrecer servicios médicos, especialmente a los que sufren de enfermedades crónicas. La clínica atiende a unos 2.000 pacientes, proporcionándoles medicamentos a un costo mensual de US $ 42,000.00.

En la actualidad estamos rehabilitando un edificio como estructura para adaptarlo como un hospital de maternidad y cuidado infantil. También hemos abierto un centro de asistencia psicologica para responder a las necesidades de muchos que han sido marcados profundamente por la crisis.

Sobre la base de nuestra convicción de que el analfabetismo y la ignorancia son los enemigos más peligrosos de largo plazo al que nos enfrentamos aquí en el Medio Oriente, y empujados por un deseo de curar las heridas de los corazones y las almas de nuestros fieles, hemos estado trabajando para ayudar a nuestros estudiantes en sus estudios.

A través del apoyo de un número de agencias, hemos sido capaces de construir 8 escuelas para dar cabida a 8.700 estudiantes de edad entre los 16 y 18 años. También hemos puesto en marcha la construcción de una Universidad Católica en Erbil, y hemos recibido un grande apoyo de la Conferencia Episcopal italiana para ayudar a nuestros estudiantes, en especial en la educación superior. Esto, también, es un esfuerzo para convertir o desplazar a la maldad de ISIS y otros. La oportunidad de una educación como la ofrece la CUE hubiera sido imposible en Mosul – para los cristianos o musulmanes.

En Erbil, CUE está abierta a todos, independientemente de la religión. El CUE es un acto de fe y esperanza de que da testimonio de nuestro amor por Cristo. Y porque queremos preparar a los líderes para el futuro, se trata de abrir las puertas de la universidad para los musulmanes y para que se sepa quiénes somos, cuál es nuestra fe es como, y lo que es nuestro amor por Cristo y el suyo para nosotros que somos sus hijos e hijas.

Todos nosotros tenemos la responsabilidad de ayudarlos – a través de nuestras oraciones personales y sacrificios primero – y luego a través de una campaña de sensibilización de la comunidad internacional acerca de la condición frágil de nuestras comunidades cristianas en Irak.

Estamos agradecidos por la ayuda prestada por las iglesias, congregaciones, y en modo especial por nuestra querida congregación del Santísimo Redentor.

Arzobispo Bashar Warda CSsR

(CE) (Agencia Fides, 08/08/2015)


FUENTE: infovaticana.com

LA TRADICIÓN -



El Obispo español José Ignacio Munilla explica lo que es la Tradición en la narrativa bíblica y su relación con las Sagradas en sí.






Autor:  Lucrecia Rego de Plana

La Tradición
Los apóstoles, encargados de transmitir el mensaje que Cristo nos dejó...


La palabra "viejo" cambia de significado casi cada vez que la usamos. Las hojas del calendario se hacen "viejas" en un día. Una revista es "vieja" cuando lleva varios meses en la sala, los periódicos se hacen "viejos" al día siguiente, la ropa “vieja” tiene varios años de uso, pero un país no se vuelve "viejo" en centenares de años. Y las viejas historias, las viejas recetas que se han transmitido de generación a generación… ¿Son realmente "viejas"?


La "receta" de Dios

Dios quiere que todos los hombres se salven y alcancen la felicidad eterna. Por esta razón nos mandó a su Hijo Jesucristo para que nos enseñara el camino correcto, la "receta" para alcanzar la salvación.

Jesucristo nos enseñó la totalidad de este mensaje, de esta "receta" de Dios, con su vida, obras y palabras, y al final les encargó a los Apóstoles que lo transmitieran íntegramente a todos los hombres.

“Como el Padre me envió, así os envío yo a vosotros. Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a cumplir todo lo que yo os he enseñado.” (Jn. 20, 21;Mt. 28, 19-20)

Jesús quería que su mensaje se conservara íntegro para siempre. Por eso no se lo encargó a cualquier hombre, sino a sus Apóstoles sobre los que había fundado la Iglesia. 

Los Apóstoles eran los mejores candidatos para recibir, conservar y transmitir el mensaje, porque ellos recibirían al Espíritu Santo y Él les ayudaría a no olvidar, cambiar o distorsionar el mensaje enviado por Dios.



Los Apóstoles se ponen "manos a la obra"

Cuando recibieron el mandato de Jesús, los Apóstoles se lanzaron a la predicación del mensaje a todos los hombres.

Si tuvieras que transmitir algo a todo el mundo, seguramente usarías todos los medios a tu alcance: periódicos, revistas, anuncios televisivos, programas de radio y tal vez abrirías una página en Internet con tu mensaje.

Los Apóstoles también usaron todos los medios que tenían y se pusieron a predicar en las plazas, a escribir cartas y a viajar por todo el mundo entonces conocido, para anunciar la Buena Nueva de Cristo a la humanidad.

Predicaron el mensaje de Jesús de dos formas diferentes: oralmente, con su predicación, con su ejemplo y sus instituciones, y por escrito, con los Evangelios y sus cartas apostólicas.



¿Por qué no escribieron todo?

En tiempos de los Apóstoles no era nada fácil escribir un libro, ya que no existían computadoras, máquinas de escribir o imprentas, ni siquiera bolígrafos. Es más, no existían hojas de papel. Todo tenía que ser cuidadosamente manuscrito con plumas de ave sobre pergaminos hechos de piel de animales.

Además de estas dificultades prácticas, el mensaje que tenían que transmitir venía del mismo Dios: Omnipotente, Infinito, Omnipresente… ¿Cómo poder contener a todo un Dios en unas cuántas palabras escritas?

San Juan nos da una sencilla explicación:
"Muchas cosas más hizo Jesucristo, que si se escribieran todas, no podrían contenerlas todos los libros del mundo”

Toda receta tiene sus "secretos" como por ejemplo: "para que esponje debes tocar la masa sólo con las yemas de los dedos". Generalmente hay que conocer estos trucos para que el platillo salga perfecto, pero éstos raramente vienen escritos en los recetarios porque son difíciles de expresar, y sólamente se aprenden en la práctica viendo cómo lo realiza alguien que ya los conoce. 

Hay otras cosas que no se pueden expresar por escrito por más que se quiera: la bondad en la mirada, los sentimientos, las reacciones ante determinadas situaciones, el tono de voz…

Todas estas cualidades y gestos las tuvo Jesucristo y los apóstoles las vieron, las disfrutaron, quedaron asombrados con ellas, las imitaron, las meditaron, pero no las escribieron.

Ellos se limitaron a escribir todo lo que el Espíritu Santo les dictó y sólo lo que Él mismo les dijo que escribieran.

El resto del mensaje lo transmitieron con palabras, con su ejemplo y con las instituciones que fundaron. Este "resto del mensaje", los "secretos de la receta" , es lo que conocemos en la Iglesia como la Tradición.


Cuando los Apóstoles murieron…

Para que el mensaje de Dios en la Tradición se conservara vivo e íntegro, los Apóstoles se aseguraron de no dejarlo en manos de alguien que perdiera el mensaje.

Los Apóstoles dejaron el mensaje de la Tradición en manos de los obispos, que fueron sus sucesores en la Iglesia. Ellos también tendrían siempre la ayuda del Espíritu Santo para transmitir el mensaje íntegro y sin modificaciones.

Desde entonces, los obispos han sido los encargados de conservar el mensaje y transmitirlo íntegramentez a sus sucesores, y de adaptarlo sin cambiarlo, con la ayuda del Espíritu Santo, a las diversas épocas de la historia. 

Así, la riqueza de la Tradición ha pasado de generación en generación a la práctica y a la vida de toda la Iglesia.

En la transmisión de este mensaje, Dios sigue en comunicación de forma presente y viva con su Iglesia por medio del Espíritu Santo que es quien introduce a los fieles en la verdad plena y hace que la Palabra de Cristo habite en ellos intensamente.

El mensaje de la Revelación no pertenece a una persona o a un grupo de personas, sino al Espíritu Santo que habita en la Iglesia transmisora de la Verdad a través de sus representantes elegidos por Dios.



¿Qué relación hay entre la Tradición y la Sagrada Escritura?

Tanto la Sagrada Escritura como la Tradición, tienen una misma fuente: las dos vienen de Dios, ambas son mensajes que Dios ha dado para el hombre.

También las dos tienen una misma finalidad: que los hombres alcancen la salvación.

En la vida diaria de la Iglesia, ambas cumplen con una misma función: hacer presente a Cristo, el Verbo, la Palabra de Dios entre los hombres.

Son dos formas diferentes de transmisión de la Verdad: la Sagrada Escritura es la Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu Santo, mientras que la Tradición recibe la Palabra de Dios, encomendada por Cristo a los Apóstoles, y la transmite íntegra a sus sucesores para que ellos, con la ayuda del Espíritu Santo, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación.

La Sagrada Escritura y la Tradición son importantes, se complementan y juntas forman la verdad.


Los nacimientos, las pastorelas y las peregrinaciones… ¿son la Tradición?

En el transcurso de la historia de la Iglesia en los diferentes países han surgido pequeñas tradiciones que manifiestan formas locales y temporales de vivir la Tradición, pero no son propiamente la Tradición.

Estas tradiciones particulares son manifestaciones, expresiones que sirven en un momento determinado de la historia, para que las personas de cierto lugar se acerquen más fácilmente a Dios.

Estas tradiciones tienen un gran valor en un momento, lugar y situación determinados, pero siempre tienen que revisarse a la luz de las enseñanzas de la Iglesia, para ver si siguen teniendo validez o si hay que modificarlas, adaptarlas, mantenerlas o suprimirlas, dependiendo de las nuevas costumbres de los pueblos.



FUENTE: es.catholic.net
https://www.youtube.com/channel/UCCBIcqveoXhFsPfeEFqQLKA/videos

PANGE LINGUA - VÍDEOS Y DESCRIPCIÓN -








Pange Lingua es un himno eucarístico escrito por santo Tomás de Aquino (1225-1274) para la festividad de Corpus Christi (Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo). Este himno también es cantado el día del Jueves Santo, durante la procesión desde el altar hasta el monumento donde la reserva queda custodiada hasta el día siguiente, (Viernes Santo); también es el habitual en todas las procesiones eucarísticas. Las dos últimas estrofas de este himno, el Tantum Ergo, son cantadas como antífona antes de la bendición solemne con el Santísimo, efectuada al finalizar las adoraciones eucarísticas.

Este himno expresa de manera concreta la doctrina de la Transubstanciación, en la cual, de acuerdo al pensamiento católico, el pan y el vino, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Las palabras iniciales de esta famosa secuencia, escrita en el idioma oficial de la Iglesia católica (latín), son obra del poeta latino Venancio Fortunato. Éste comienza con la frase "Pange, lingua, gloriosi / Lauream certaminis", y es usada en alguna de las "Horas Canónicas", que son parte del Oficio divino.

Latin
Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi
Rex effúdit géntium.
Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus
Miro clausit órdine.
In supremæ nocte coenæ
Recumbens cum frátribus,
Observata lege plene
Cibis in legálibus,
Cibum turbæ duodenæ
Se dat súis mánibus.
Verbum caro, panem verum
Verbo carnem éfficit,
Fitque Sanguis Christi merum,
Et, si sensus déficit,
Ad firmandum cor sincerum
Sola fides súfficit.
Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.
Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.
Amen

Castellano
Canta, oh lengua,
el misterio del cuerpo glorioso
y de la Sangre preciosa
que el Rey de las naciones
Fruto de un vientre generoso
derramó en rescate del mundo.
Nos fue dado,
nos nació de una Virgen sin mancha;
y después de pasar su vida en el mundo,
una vez propagada la semilla de su palabra,
Terminó el tiempo de su destierro
Dando una admirable disposición.
En la noche de la Última Cena,
Sentado a la mesa con sus hermanos,
Después de observar plenamente
La ley sobre la comida legal,
se da con sus propias manos
Como alimento para los doce.
El Verbo encarnado, pan verdadero,
lo convierte con su palabra en su carne,
y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo.
Y aunque fallan los sentidos,
Solo la fe es suficiente
para fortalecer el corazón en la verdad.
Veneremos, pues,
Postrados tan grande Sacramento;
y la antigua imagen ceda el lugar
al nuevo rito;
la fe reemplace
La incapacidad de los sentidos.
Al Padre y al Hijo
sean dadas alabanza y gloria,
Fortaleza, honor,
poder y bendición;
una gloria igual sea dada a
aquel que de uno y de otro procede.
Amén.


V/. Panem de cælo præstitísti eis.
R/. Omne delectaméntum in se habéntem.


Orémus.
Deus, qui nobis sub sacraménto mirábili, passiónis tuae memóriam reliquisti; tríbue, quaésumus, ita nos córporis et Sánguinis tui sacra mystéria venerári, ut redemptiónis tuae fructum in nobis iúgiter sentiámus:Qui vivis et regnas in saécula saeculórum. R. Amen


TEXTO: WIKIPEDIA.COM


LA IGLESIA CATÓLICA FRENTE A LA MASONERÍA



1. - ORIGEN

La palabra "Masón" viene de la lengua francesa, de la palabra "Maçon" proveniente del término latino "Machio" o "Matio", que significa albañil o cantero. La palabra Francmasón empezó significando albañil de superior habilidad, y posteriormente albañil que gozaba de libertad y de los privilegios de los gremios. Esta acepción puede considerarse derivada de la frase inglesa "feestone masón" en oposición al cantero de piedras ordinarias. En el nuevo diccionario inglés de la Sociedad Filológica de Oxford, la palabra "Francmasón" significa artesano emancipado "Estos francmasones formaban un gremio independiente que usaba todo un sistema de signos y contraseñas, merced de los cuales cada artesano admitido en el gremio, después de haber demostrado su competencia, podía ser admitido y reconocido por sus compañeros. "Es por ello, que se puede ver como estas acepciones son anteriores a la fundación real de la Masonería, y se encuentran a partir del 1375. Estas personas no eran masones activos ni arquitectos, los llamados masones geománticos, se unieron con los masones activos en sus logias, pero no en una masonería moderna.

La Masonería, tal y como se conoce hoy, entró en la Historia cuando se estableció la Gran Logia de Inglaterra en 1717. Evidentemente la masonería antigua (1347) de la moderna (a partir de 1717) se diferencian en su organización y sus fines.

Para conocer la masonería actual, hemos preferido hilar en los siguientes apartados, declaraciones y testimonios de Papas, de refutados autores, y de fuentes masónicas (los grandes maestros) sin comentario alguno, ya que ellos por si solos lo explican todo de una forma más exacta.



2. - QUE ES LA MASONERÍA

"Bastante claro aparece qué sean y por dónde va la secta de los masones. Sus principales dogmas discrepan tanto y tan claramente de la razón, que nada puede ser más perverso. Querer acabar con la Religión y la Iglesia fundada y conservada perennemente por el mismo Dios, y resucitar después de 18 siglos las costumbres y doctrinas gentílicas, es necedad insigne y audacísima impiedad" (León XIII, Encíclica "Humanun Genus").

"Secta satánica que tiene por única ley la mentira, por su dios al demonio, y por culto y religión lo que hay de más vergonzoso y depravado sobre la faz de la tierra" (Pío VIII, Encíclica "Tradite").

"Todo lo que ha habido en las sectas y herejías más criminales de sacrílego, vergonzoso y blasfemo, ha pasado a las sectas secretas y por ende, a la francmasonería". (Gregorio XVI, Encíclica "Mirari vos").

"La Francmasonería, en consecuencia, pugna no sólo por el Catolicismo y el Cristianismo, sino con todo sistema religioso de carácter sobrenatural"(Enciclopedia americana).



3. - FINES DE LA MASONERÍA

"La base granítica de la futura política (en la masonería) debe ser la guerra contra el Catolicismo sobre toda la superficie del globo" (H. Petrucelli de la Gatina).

"Tenemos un cadáver en el mundo, de cuerpo presente. Este cadáver es el Catolicismo. Tal es el cadáver que hay que echar a la fosa, uniendo al efecto en un sólo esfuerzo todas nuestras energías, para que se haga cuanto antes" (P. Van Humbech, Soberano Gran Comendador masónico del rito escocés en Bélgica).

"La Masonería, por la plenitud de su organización, ritos, símbolos y ceremonias, se halla en capacidad de rivalizar con su grande enemigo, la Iglesia Romana. Sí, queremos la guerra y guerra a muerte contra la Iglesia". (Globet D’Aviella, Gran Maestro Nacional masónico de Bélgica).

"La batalla empeñada entre el Catolicismo y la Masonería es batalla a muerte, sin tregua ni cuartel. Es menester que allí donde se presente el hombre negro, acuda el Francmasón. Es menester que allí donde en primero levante la Cruz en señal de dominio, despliegue el otro el estandarte masónico. Los dos campos están perfectamente deslindados. El campo de dios y el campo de Satanás, según dice el Papa León XIII. Ya no hay vacilación posible; contra la Iglesia o contra nosotros". (H. G. Desmons, Miembro del Supremo Consejo Masón de Francia).

"Es preciso hacer trizas a la Iglesia. ¿A qué fin tolerarla por más tiempo? ¿Que servicios ha prestado a la humanidad? No reconozcas ya el hombre el poder de la Religión, y deje de inclinarse ante la soberanía de la Iglesia". (H. Feuri, Del Consejo Supremo Masón de Francia).



4. - ORGANIZACIÓN DE LA MASONERÍA

"La nota característica de la organización de la Masonería especulativa es el sistema de la ‘Gran Logia’ establecido en 1717. Cada Gran Logia o Supremo Consejo en el rito escocés, o gran Oriente en el sistema mixto, constituye un cuerpo soberano e independiente con poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Se compone de las logias o cuerpos inferiores de su jurisdicción o de sus representantes legalmente reunidos, y los grandes dignatarios a quienes ellos eligen.

Una logia debidamente constituida ejerce los mismos poderes que la ‘Gran Logia’, pero con menor amplitud. Los dignatarios indispensables de una logia son: En Venerable Gran Maestre, los Guardianes antiguo y nuevo y el Portero. El Maestre y los guardianes son generalmente ayudados por dos Diáconos y dos Mayordomos en los trabajos ceremoniales y de hospitalidad, y por un Tesorero y un Secretario. Muchas logias tienen un capellán para las ceremonias y discursos religiosos. Los mismos dignatarios en gran número y con títulos pomposos (Adorabilísimo Gran Maestro, Soberano Gran Comendador, etc.) existen en las grandes logias.

Como los gastos de los miembros son pesados, sólo las personas acomodadas pueden ingresar en la institución, siendo además restringido el número de candidatos, por diferentes condiciones y por normas que requieren unanimidad en la votación secreta para la admisión.

De este modo, a pesar de la pretendida universalidad, la Masonería resulta una sociedad exclusivista, tanto más cuanto que es secreta y enteramente cerrada al mundo profano. En la práctica, ello es cierto, las prescripciones concernientes a las calificaciones morales de los pretendientes no se cumplen con mucha escrupulosidad... Muchos se inscriben para mejorar sus condiciones económicas,...,para abrirse camino a ciertos círculos sociales, como si se tratase de un asunto comercial, o que se vieron obligados a inscribirse, porque todos los de su círculo lo hacían. Hay además el tipo de los que ingresan movidos por la curiosidad o porque alguien, de quien dependen, pertenece a la Masonería". ("American Enciclopedia")

"Por lo que toca a la unidad, las autoridades masonas afirman unánimemente que la Masonería no es más que ‘una’ en todo el mundo y que todos los masones forman en realidad una sola logia, ya que la multiplicidad de logias sólo existe en obsequio a la comodidad, y por lo tanto, cualquier masón en uso de sus derechos tiene que ser recibido en cualquier logia del mundo como hermano y el de ser ayudado por sus correligionarios cuando se encuentre en necesidad.

La buena inteligencia de los masones de los diferentes países es fomentada por la comunicación personal y por la correspondencia sostenida especialmente entre la oficina del Gran Secretario y la oficina internacional permanente establecida en Neuchâtel (Suiza), por decreto del Congreso Internacional Masónico de 1903". ("Chronicle", 1907, II, 119).



5. - MEDIOS DE LA MASONERÍA

"Desde el principio hasta el fin, dice Pike, la Masonería es toda actividad. El así llamado secreto masónico es la obra ritualista interna y secreta mediante la cual los masones se forman para el trabajo exterior. Los masones se forman por medio de tres ceremonias: Iniciación (primer grado), Pasos (segundo grado) y Elevación (Tercer grado).

Los símbolos que en esta ceremonia se usan, explicados de acuerdo con los principios masónicos y con los indicios ofrecidos en los rituales y discursos de los otros grados, constituyen el manual de instrucción masónica. La educación así empezada se completa con toda la vida ordinaria de la logia, en la que cada masón debe tomar parte activa, asistiendo a las reuniones ordinarias con regularidad y sacando partido según sus aptitudes.

El simbolismo de la Masonería, dice Pike, en una carta a Gould, fecha 2 de diciembre de 1888, es el alma de la institución, y Boyd, el gran orador de Missouri, confirma esta información diciendo que la Masonería es ‘toda símbolo, símbolo y símbolo’" ("Chronicle", 1902, I, 67).

"Las ventajas principales de este simbolismo, que no es por cierto peculiar a la Masonería sino que se refiere a los misterios y doctrinas de todas las edades y de todos los factores de la civilización, son entre otras:

1. Adaptándose a todas las opiniones, doctrinas y gustos, atrae al candidato y fascina al iniciado;

2. Conserva la unidad neutral de la masonería, a pesar de las profundas diferencias de religión, raza y tendencias individuales;

3. Ejercita al masón en considerar las instituciones políticas y sociales como fases transitorias de la humana evolución;

4. Permite a la Masonería ocultar sus verdaderos fines a los ojos de los profanos y aun a los de no pocos de los mismos iniciados, que son incapaces de apreciar dichos fines en el sentido en que la secta los persigue.

La Masonería, dice Pike, guarda celosamente sus secretos y con toda intención conduce por sendas descarriadas a intérpretes desorientados. Parte de los símbolos son exhibidos al iniciarlos, pero intencionalmente se le desvía de su recta apreciación, por medio de falsas interpretaciones. Los iniciados son pocos, aun cuando a muchos se dirijan las palabras rituales: ‘‘". ("American Enciclopedia).

"Los medios principales para obtener el objetivo de la Masonería son los siguientes:

1. Destruir radicalmente, a base de una persecución descarada, a la Iglesia o aniquilar, por un fraudulento e hipócrita sistema de separación entre ella y el Estado, toda la influencia social de la Religión, llamada insidiosamente clericalismo, y hasta donde sea posible, destruir la misma Iglesia y toda religión que sea algo más que un culto vago de la patria y de la humanidad;

2. Laicizar o secularizar por un sistema igualmente hipócrita y fraudulento de neutralidad religiosa, toda la vida pública y privada, sobre todo la instrucción y la educación popular. Es de notar que la neutralidad, conforme se la entiende en la circular citada al Gran Oriente de Francia, no es más que un sectarismo anticristiano, anticatólico, ateísta, positivista y agnóstico disfrazado de neutralidad.

3. La libertad de pensamiento en los niños debe ser desarrollada sistemáticamente en las escuelas infantiles, protegiéndola en todo lo posible contra la influencia contraria, no sólo de la Iglesia y de los sacerdotes, sino también de los mismos padres de familia, y eso aun por medios compulsorios, morales y físicos, si fuere preciso. El gran Oriente considera esto como indispensable e infalible, para llegar al establecimiento de la república universal y de la tan deseada paz del mundo". (Chaîne d’Union, 1889, 134, 202 ss. Compte Rendu du Congrès International Maçonnique de París, 16-17 Julio 1889. "Revista Masónica" , 1888 y 1910).



6. - LA IGLESIA CONDENA A LA MASONERÍA

Desde los inicios de la Masonería moderna (1717) hasta nuestros tiempos, la Iglesia ha condenado en más de 200 documentos este movimiento. En todos ellos se condena la Masonería como contraria a la justicia y a la moral natural, así como supone una esclavitud, una inmoralidad, una traición y una apostasía.

No interesando nombrar por razones de espacio los más de 200 documentos emanados de la Santa Sede en los cuales la Iglesia ha prohibido, reprobado y condenado la Masonería, nombramos algunos por su importancia:

A.- Documentos:

"IN EMINENTI" del Papa Clemente XII, 28 de abril de 1738.

"PROVIDAS" del Papa Benedicto XIV, 18 de mayo de 1751.

"ECCLESIAM" del Papa Pío VII, 13 de septiembre de 1821.

"QUO GRAVIORA" del Papa León XII, 13 de marzo de 1825.

"APOSTOLICAE SEDIS" del Papa Pío IX, 12 de octubre de 1869..

"Declaración Sagrada Congregación para la Fe" 17 de febrero de 1981. Pontificado del Papa Juan Pablo II.

"Declaración Sagrada Congregación para la Fe" 23 noviembre de 1983. Pontificado del Papa Juan Pablo II.


...Y OTROS


B.- Encíclicas:

"TRADITI" del Papa Pío VIII, 21 de mayo de 1829.

"MIRARI VOS" del Papa Gregorio XVI, 15 de agosto de 1832.

"QUI PLURIBUS" del Papa Pío IX, 9 de noviembre de 1846.

"QUANTA CURA" del Papa Pío IX, 8 de diciembre de 1864.

"ETSI MULTA" del Papa Pío IX, 21 de noviembre de 1873.

"DIUTURNUM ILLUD", del Papa León XIII, 1881

"ETSI NOS" del Papa León XIII, 15 de febrero de 1882.

"HUMANUM GENUS" del Papa León XIII, 20 de abril de 1884.

"AB APOSTOLICI" del Papa León XIII, 15 de octubre de 1890.

"PRAECLARA GRATULATIONIS" del Papa León XIII, 18 de marzo de 1902.


...Y OTRAS

En todos estos doscientos documentos se hace un estudio serio de la Masonería, de los fines que persigue, de los medios que emplea, de sus objetivos, y de la postura de cualquier católico ante este movimiento. Vamos a profundizar en alguno de ellos extractando partes de ellos.

El Papa Clemente XII, 21 años después de la aparición de la Gran Logia de Inglaterra indica cuidadosamente las razones por las que las asociaciones masónicas deben ser condenadas desde el punto de vista de la moral, la política y la sociología cristianas y católicas, a saber:

1. "El carácter peculiar aconfesional (anticristiano y anticatólico) y naturalístico de la secta, per medio del cual teórica y prácticamente mina la fe cristiana en sus adeptos (los de la Masonería) y por medio de ellos, en el resto de la sociedad, produciendo la indiferencia religiosa y el desprecia de la ortodoxia y de la autoridad eclesiástica;

2. El inescrutable secreto y el disfraz insidioso e inmutable de la asociación masónica y de su obra, por medio de la cual los hombres de su calaña irrumpen como ladrones en casa y como raposas tratan de arrancar de raíz el viñedo, pervirtiendo los corazones de los hombres sencillos y arruinando su felicidad espiritual y material;

3. Los Juramentos de fidelidad a la Masonería y a la obra masónica, que no pueden ser justificados en su finalidad, en su objeto, ni en su forma; ni pueden por tanto inducir obligación alguna moral. Dichos juramentos son condenables porque la finalidad y el objeto de la Masonería son malos y condenables, y el candidato, en la mayoría de los casos, ignora la importancia y extensión de las obligaciones que asume, y el dicho juramento resulta un abuso, por lo inmoral, absolutamente reprensible...

Además, los únicos objetos esenciales del secreto de la secta acerca de los cuales versan los juramentos, no son otra cosa que las conspiraciones políticas o antirreligiosas que consta han sido fraguadas en el seno de las logias especialmente en los países latinos. Tales secretos,... ; hacen el juramento todavía más inmoral y por lo mismo nulo e irrito; de donde se sigue que los juramentos masónicos son no solamente sacrílegos, sino abusivos y contrarios al orden público, que necesita del juramento solemne y de la obligación sagrada que impone, como medios para sostener la veracidad, por lo que es inmoral y antisocial el envilecerlos y caricaturizarlos.

4. El peligro que tales asociaciones envuelven para la seguridad y tranquilidad del Estado y para la salud espiritual de las almas; de donde se sigue una oposición entre dichas sociedades y el derecho eclesiástico y civil".

Así por ello, Clemente XII, en esta Constitución apostólica expresa con toda rotundidad: "Hemos resuelto y decretado condenar y prohibir ciertas sociedades, asambleas, reuniones, convenciones, juntas o sesiones secretas, llamadas Francmasónicas o conocidas bajo alguna otra denominación. Las condenamos y las prohibimos por medio de esta Constitución, la cual será considerada válida para siempre. ‘Recomendamos a los fieles abstenerse de relacionarse con dichas sociedades... para evitar la excomunión, que será la sanción impuesta a todos aquellos que contravinieren ésta Nuestra orden".(Constitución Apostólica "In Eminenti" de Su Santidad el Papa Clemente XII, 28-abril-1738).

Trece años después, el Papa Benedicto XIV, en su documento "Providas", reafirma la censura de la Masonería y de otras sociedades secretas hecha por su antecesor, esta censura era pena de Excomunión Latae sententiae reservada de especialísimo modo al Papa.

El Papa León XII en su Bula "Quo Graviora" recuerda los anatemas pronunciados contra la francmasonería, desde Clemente XII, declara a esta institución enemiga abierta de la Iglesia Católica, diciendo:

"Poneos en guardia contra las seducciones y los discursos lisonjeros que se emplean para haceros entrar en estas sociedades. Convenceos que nadie puede enrolarse en ellas sin cometer un pecado gravísimo"...."Aunque no hay costumbre de exhibir lo que existe mas digno de censura a la vista de los que no han llegado a los grados eminentes, está, sin embargo, manifiesto que la fuerza de estas sociedades, tan peligrosas para la Religión, se aumenta con el número de los que ingresan".(Bula Quo Graviora, del Papa León XII, 13-marzo-1825).

Su Santidad Pío IX, en una alocución del 25 de septiembre de 1865, hizo diversas advertencias sobre la Masonería, y entre otras cosas dijo:

"Desgraciadamente, estas advertencias no han tenido el éxito deseado, y Nos hemos mirado como un deber condenar nuevamente esta sociedad, en atención a que, por ignorancia, podría quizás surgir la falsa opinión de que ella es inofensiva, que solo tiene por fin la beneficencia y que, por consecuencia, no podría ser un peligro para la Iglesia de Dios"..."Nos condenamos esta sociedad masónica -y las demás sociedades del mismo género que, bajo diferente forma, tienden al mismo fin- con las mismas penas señaladas en las Constituciones de Nuestros predecesores; y esto afecta a todos los cristianos de cualquier condición, rango o dignidad y por toda la tierra".

El Papa León XIII en su Encíclica "Dieturum illud", denunció especialmente la creciente audacia de las sectas y definió de nuevo la postura condenatoria de la Iglesia frente a la Masonería. La justificación doctrinal de esta postura la hace el mismo León XIII en 1884 con su Encíclica "Humanum Genus". El núcleo central de este documento está constituido por un análisis de la Masonería considerada en sí misma y por un juicio crítico condenatorio de esta. Su Santidad el Papa León XIII no hace distinciones: no existe una Masonería buena y otra mala; toda secta que profese los principios masónicos y acepte total o parcialmente sus prácticas entra dentro de la condenación pontificia.

El juicio fundamental sobre la masonería está incluido en la afirmación de que "la masonería es contraria a la justicia y a la moral natural". La base para justificar este juicio condenatorio reside en las conexiones totales que unen a la Masonería con los principios del Naturalismo. La Masonería es la proyección social y política del Naturalismo filosófico.

Pero ¿Cuáles son estos principios naturalistas que acepta la Masonería? En primer lugar, el dogma de la soberanía absoluta de la razón y de sus consecuencias: negación de la Verdad Revelada e indiferentismo religioso. Este es sin duda un error teológico de la Masonería. Pero el Papa León XIII no solo considera esto, sino que además en esa misma Encíclica "Humanum Genus" muestra otra serie de errores masónicos. Por la importancia de esta Encíclica les recomendamos su cuidadosa lectura

Otra de las Encíclicas de León XIII, la "Praeclara gratulationis" en uno de sus capítulos entra a considerar el peligro masónico, y en ese documento el Papa califica a la Masonería como una de las asechanzas a la Fe Católica. En este mismo documento el Papa atribuye a la Masonería la ambición de lograr el control político de todos y cada uno de los Estados. Por eso el Papa e esa Encíclica advierte:

"Otro peligro grave para la Unidad, es la Masonería, potencia temible que oprime desde hace ya tiempo a las naciones, y sobre todo a las naciones católicas. Orgullosa hasta la insolencia por su fuerza, sus recursos y sus éxitos, pone por obra todo lo que es menester, favoreciendo las turbulencias que agitan nuestra época para consolidar y extender por todas partes su dominación. Desde las ocultas tinieblas en que conspiraba, irrumpe hoy en los Estados, mostrándose a la luz del día; y, como lanzando un desafío a Dios, ha establecido su sede en la misma urbe, capital del mundo católico. Pero la mayor desgracia de todas es que, dondequiera que la masonería pone su pie, se infiltra en todas las clases sociales y penetra en todas las instituciones del Estado para llegar, si fuera posible, a constituirse árbitro soberano de todas las cosas. La mayor desgracia, decimos, porque tanto la perversidad de sus principios como la iniquidad de sus propósitos son cosas evidentes. Con el pretexto de reivindicar los derechos del hombre y reformar los sacramentos, todas las realidades augustas, como simples supersticiones; se esfuerza por descristianizar el matrimonio, la familia, la educación de la juventud, todo el conjunto de la vida pública y de la privada, así como también por hacer desaparecer en el alma del pueblo todo respeto a la autoridad divina y a la autoridad humana. El culto que la masonería prescribe es el culto de la naturaleza humana; y son también los principios de la naturaleza humana los que propone como única medida y única norma de la verdad, la bondad y la justicia. De esta manera, como es evidente, se incita al hombre a tener una moral y una conducta casi paganas, si no es que el crecimiento y el refinamiento de las seducciones lo hacen descender más abajo todavía.

Aunque en esta materia Nos hemos hecho ya en otras ocasiones advertencias muy serias, nuestra vigilancia apostólica nos obliga a insistir en este punto y a decir y repetir una y otra vez que, frente a un peligro tan acuciante, toda medida defensiva será siempre insuficiente. ¡Ojalá la clemencia divina burle los propósitos de la masonería! Pero es necesario que el pueblo Cristiano comprenda que hay que sacudir de una vez para siempre el yugo infamante de la masonería, y que deben poner una mayor energía en esta labor todos aquellos que son más duramente oprimidos por este yugo. Nos ya hemos dicho cuáles son las armas que hay que emplear y cuál es la táctica que hay que seguir en este combate; la victoria no es dudosa con un jefe como Aquel que pudo decir un día: Yo he vencido al mundo (Jn. 16,23)." (Encíclica "Praeclara Gratulationis" de Su Santidad el Papa León XIII, 18-marzo-1902).

Muy dura también es la condena de la Masonería, que realiza el Papa Benedicto XV en el Derecho Canónico de 1917, en donde se dice:

"Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género que maquinan contra la Iglesia o contra las potestades civiles legítimas, incurren ‘ipso facto’ en excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica." (Derecho canónico de 1917, canon 2.335).

"& 1. A los clérigos que han cometido el delito de que se trata en los cánones 2334 y 2335, debe castigárseles, además de con las penas establecidas en los citados cánones, con la suspensión o privación del mismo beneficio, oficio, dignidad, pensión o cargo que puedan tener ven la Iglesia.

& 2. Los clérigos y los religiosos que den su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones semejantes, deben además ser denunciados a la Sagrada Congregación del Santo Oficio" (Derecho canónico de 1917, canon 2336).

El mismo derecho canónico de 1917 establece en otros cánones las siguientes penas para los masones: la prohibición de contraer matrimonio y de ser este presidido por el párroco (canon 1065); deben ser privados de sepultura eclesiástica (canon 1240); y otras penas más en el código.

Su Santidad Juan Pablo II renueva esta tradición condenatoria de la Iglesia Católica a la Masonería. Primero con una declaración de la Sagrada Congregación para la fe de 1981 en donde se reafirman las censuras existentes, en esa declaración se dice:

"Con fecha 19 de julio de 1974 esta Congregación escribía a algunas Conferencias Episcopales una Carta reservada sobre la interpretación del canon 2335 del código de derecho canónico, que prohibe a los católicos bajo pena de excomunión, inscribirse en las asociaciones masónicas y otras semejantes.

Puesto que dicha carta, al hacerse de dominio público, ha dado lugar a interpretaciones erróneas y tendenciosas, esta Congregación, sin querer prejuzgar las eventuales disposiciones del nuevo código, confirma y precisa lo siguiente:

1. No ha sido modificada en modo alguno la actual disciplina canónica que permanece en todo su vigor.

2. Por lo tanto, no ha sido abrogada la excomunión ni las otras penas previstas.

3. Lo que en dicha Carta se refiere a la interpretación que se ha de dar al canon en cuestión debe ser entendido, según la intención de la Congregación, sólo como una llamada a los principios generales de la interpretación de las leyes penales para la solución de los casos de cada una de las personas que pueden estar sometidas al juicio de los Ordinarios. En cambio, no era intención de la Congregación confiar a las Conferencias Episcopales que se pronunciaran públicamente con un juicio de carácter general sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas que implique derogaciones de dichas normas.


Roma, Sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 17 de febrero de 1981".

Posteriormente Su santidad Juan Pablo II, y una vez decretado el Nuevo Derecho Canónico (1983), firma una Declaración sobre la Masonería, que edita la Sagrada Congregación para la Fe del 26 de noviembre de 1983. En este documento se reafirma que la pertenencia a la Masonería es un pecado grave que niega a los Católicos "el derecho de acercarse a la Sagrada Comunión". También afirma este documento que la posición de la Iglesia sobre las asociaciones masónicas se mantiene sin alteración, ya que los principios de la Masonería siempre se han considerado irreconciliables con la Doctrina de la Iglesia Católica. De acuerdo a esta Declaración, la afiliación de los Católicos a la Francmasonería sigue estando prohibida por la Iglesia. Ese texto es el siguiente:

"Se ha presentado la pregunta de si se ha cambiado el juicio de la Iglesia respecto de la masonería, ya que el Nuevo Código de Derecho Canónico no está mencionada expresamente como lo estaba en el Código anterior.

Esta Sagrada Congregación puede responder que dicha circunstancia es debida a un criterio de redacción seguido también en el caso de otras asociaciones que tampoco han sido mencionadas por estar comprendidas en categorías más amplias.

Por tanto, no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave, y no pueden acercarse a la santa comunión.

No entra en la competencia de las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas con un juicio que implique derogación de cuanto se ha establecido más arriba, según el sentido de la Declaración de esta Sagrada Congregación del 17 de febrero de 1981.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al cardenal Prefecto abajo firmante, ha aprobado esta Declaración, decidida en la reunión ordinaria de esta Sagrada Congregación, y ha mandado que se publique.

Roma, en la Sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983. Firmado Cardenal Joseph Ratzinger (prefecto) y Jean Jérôme Hamer, Arzobispo titular de Lorium (Secretario).

Posterior a esta Declaración de la Santa Sede, un editorial del Osservatore Romano toca el tema de la Masonería y la condena con un vigor que nos recuerda a León XIII en la "Humanum Genus". En este artículo se afirma que la Santa Sede ha considerado a la Masonería como responsable del actividades subversivas contra la Iglesia, y en cuatro oportunidades el Editorial recuerda que el Cristianismo y la Francmasonería son "irreconciliables"


FUENTE: mercaba.org

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís