FRASES PARA SACERDOTES

Dios nos ha dado un espíritu de fortaleza. La fortaleza es la dignidad del ser humano que vive en la Voluntad de Dios, que es obediente a Dios.
Esa fortaleza es tan poderosa que los demonios no la pueden resistir. Un demonio jamás se le acercará a la fortaleza de una persona, porque la fortaleza viene de Dios. Esa fortaleza es luz, es una fuerza inmensa!

De: Marino Restrepo ( Audio, La voluntad de Dios en la obediencia).

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

... ... 

LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN







TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


Por San Luis María Grignion de Montfort

Introducción

MARÍA EN EL DESIGNIO DE DIOS

Por medio de la Santísima Virgen vino Jesucristo al mundo y por medio de Ella debe también reinar en el mundo.

María es un misterio

a) A causa de su humildad

La vida de María fue oculta. Por ello, el Espíritu Santo y la Iglesia la llaman alma mater: Madre oculta y escondida. Su humildad fue tan grande que no hubo para Ella anhelo más firme y constante que el de ocultarse a sí misma y a todas las criaturas, para ser conocida solamente de Dios.

Ella pidió pobreza y humildad. Y Dios, escuchándola, tuvo a bien ocultarla en su concepción, nacimiento, vida, misterios, resurrección y asunción, a casi todos los hombres. Sus propios padres no la conocían. Y los ángeles se preguntaban con frecuencia uno a otro: ¿Quién es ésta? (Cant. 8, 5). Porque el Altísimo se la ocultaba. O, si algo les manifestaba de Ella, era infinitamente más lo que les encubría.

b) Por disposición divina

Dios Padre, a pesar de haberle comunicado su poder, consintió en que no hiciera ningún milagro, al menos portentoso, durante su vida. Dios Hijo, a pesar de haberle comunicado su sabiduría, consintió en que Ella casi no hablara.

Dios Espíritu Santo, a pesar de ser Ella su fiel esposa, consintió en que los Apóstoles y Evangelistas hablaran de Ella muy poco y sólo cuanto era necesario para dar a conocer a Jesucristo.

c) Por su grandeza excepcional

María es la excelente obra maestra del Altísimo. Quien se ha reservado a sí mismo el conocimiento y posesión de Ella. María es la Madre admirable del Hijo. Quien tuvo a bien humillarla y ocultarla durante su vida, para fomentar su humildad, llamándola mujer (Jn. 2, 4; 19, 26), como si se tratara de una extraña, aunque en su corazón la apreciaba y amaba más que a todos los ángeles y hombres.

María es la fuente sellada (Cant. 4, 12), en la que sólo puede entrar el Espíritu Santo, cuya

Esposa fiel es Ella. María es el santuario y tabernáculo de la Santísima Trinidad, donde Dios mora más magnífica y maravillosamente que en ningún otro lugar del universo, sin exceptuar los querubines y serafines: a ninguna criatura, por pura que sea, se le permite entrar allí sin privilegio especial.

Digo con los santos, que la excelsa María es el paraíso terrestre del nuevo Adán, quien se encarnó en él por obra del Espíritu Santo para realizar allí maravillas incomprensibles. Ella es el sublime y divino mundo de Dios, lleno de bellezas y tesoros inefables. Es la magnificencia del Altísimo, quien ocultó allí, como en su seno, a su Unigénito y con Él todo lo más excelente y precioso.

¡Oh qué portentos y qué misterios ha ocultado Dios en esta admirable criatura, como Ella misma se ve obligada a confesarlo, no obstante su profunda humildad: ¡El Poderoso ha hecho obras grandes en mí! (Lc. 1, 49) El mundo los desconoce porque es incapaz e indigno de conocerlos.

Los santos han dicho cosas admirables de esta ciudad Santa de Dios. Y, según ellos mismos testifican, nunca han estado tan elocuentes ni se han sentido tan felices como al hablar de Ella.

Todos a una proclaman que:

– La altura de sus méritos, elevados por Ella hasta el trono de la Divinidad, es inaccesible.

– La anchura de su caridad, dilatada por Ella más que la tierra, es inconmensurable.

– La grandeza de su poder, que se extiende hasta sobre el mismo Dios, es incomprensible.

– Y, en fin, la profundidad de su humildad y de todas sus virtudes y gracias es un abismo insondable.

¡Oh altura incomprensible! ¡ Oh anchura inefable! ¡Oh grandeza sin medida! ¡Oh abismo impenetrable! (cfr. Ef. 3, 18; Apoc. 21, 15-16).

Todos los días, del uno al otro confín de la tierra, en lo más alto del cielo y en lo más profundo de los abismos, todo pregona y exalta a la admirable María. Los nueve coros angélicos, los hombres de todo sexo, edad y condición, religión, buenos y malos, y hasta los mismos demonios, de grado o por fuerza, se ven obligados, por la evidencia de la verdad, a proclamarla bienaventurada.

Todos los ángeles en el cielo, dice san Buenaventura, le repiten continuamente: “¡Santa, santa, santa María! ¡Virgen y Madre de Dios!”, y le ofrecen todos los días millones y millones de veces la salutación angélica: “Dios te salve, María...”, prosternándose ante Ella y suplicándole que, por favor, los honre con alguno de sus mandatos. “San Miguel, llega a decir san Agustín, aun siendo el príncipe de toda la milicia celestial, es el más celoso en rendirle y hacer que otros le rindan toda clase de honores, esperando siempre sus órdenes para volar en socorro de alguno de sus servidores”.

Toda la tierra está llena de su gloria, particularmente entre los cristianos que la han escogido por tutelar y patrona de varias naciones, provincias, diócesis y ciudades. ¡Cuántas catedrales no se hallan consagradas a Dios bajo su advocación! ¡No hay Iglesia sin un altar en su honor, ni comarca ni región donde no se dé culto a alguna de sus imágenes milagrosas, donde se cura toda suerte de enfermedades y se obtiene toda clase de bienes! ¡Cuántas cofradías y congregaciones en su honor! ¡Cuántos institutos religiosos colocados bajo su nombre y protección! ¡Cuántos congregantes en las asociaciones piadosas, cuántos religiosos en todas las

Órdenes! ¡Todos publican sus alabanzas y proclaman sus misericordias!

No hay siquiera un pequeñuelo que, al balbucir el Avemaría, no la alabe. Ni apenas un pecador que, aunque obstinado, no conserve alguna chispa de confianza en Ella. Ni siquiera un solo demonio en el infierno que, temiéndola, no la respete.


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176 MIL ASESINADOS EN CIUDAD DE MÉXICO


Diez años desde que se liberó totalmente la práctica del aborto.


Por Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas


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Se han cumplido diez años desde que, en la Ciudad de México, se liberó totalmente la práctica del aborto, destinando fondos públicos de los impuestos ciudadanos para apoyar en todo a las mujeres que decidan abortar, obligando a médicos y enfermeras a darles todas las facilidades en instituciones oficiales de salud, so pena de perder su trabajo. Se han contabilizado 176,000 abortos en este período, más los que se hacen fuera de control oficial.

Los legisladores y autoridades de esa gran megápolis presumen estos datos, como si fuera una conquista de progreso y civilización, cuando que es una verdadera masacre de niños indefensos e inocentes. Con el alegato de proteger a las mujeres y que no mueran más por embarazos no planeados ni deseados, consideran que es un “derecho” de la liberación femenina el matar al ser humano que llevan en su seno. Nos importa mucho la salud y el bienestar de las mujeres, pero no a costa de convertirse en asesinas de sus propios hijos. Presentar esto como un adelanto, es una perversión. Calificar como un derecho femenino el asesinato del hijo, aunque sea apenas embrionario y tan pequeñito que aún no se pueda defender, es una total distorsión de la moral pública. En esta falta de respeto a la vida ajena, empieza la degradación de la conciencia asesina de bandas y grupos delictivos, que se ensañan destruyendo a sus contrarios.

Los obispos y sacerdotes tenemos oportunidad de escuchar a quienes han abortado, y somos conscientes del dolor tan profundo que llevan en su corazón, como una carga de la que no pueden liberarse. Pensaron quedar libres al deshacerse de una criatura, y se encadenaron con un reproche y un arrepentimiento que no les deja en paz, aunque no falte quien intente legitimar lo que hicieron. Saben, en lo más profundo de su conciencia, que asesinaron a un verdadero ser humano. Sólo una buena confesión les devuelve la paz y el perdón que tanto anhelan.


PENSAR

El Papa Francisco, en su Exhortación Amoris laetitia, dice: “El descenso demográfico, debido a una mentalidad antinatalista y promovido por las políticas mundiales de salud reproductiva, no sólo determina una situación en la que el sucederse de las generaciones ya no está asegurado, sino que se corre el riesgo de que con el tiempo lleve a un empobrecimiento económico y a una pérdida de esperanza en el futuro. El avance de las biotecnologías también ha tenido un fuerte impacto sobre la natalidad. Pueden agregarse otros factores como la industrialización, la revolución sexual, el miedo a la superpoblación, los problemas económicos.

La sociedad de consumo también puede disuadir a las personas de tener hijos sólo para mantener su libertad y estilo de vida. Es verdad que la conciencia recta de los esposos, cuando han sido muy generosos en la comunicación de la vida, puede orientarlos a la decisión de limitar el número de hijos por motivos suficientemente serios, pero también, por amor a esta dignidad de la conciencia, la Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones coercitivas del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso del aborto. Estas medidas son inaceptables incluso en lugares con alta tasa de natalidad, pero llama la atención que los políticos las alienten también en algunos países que sufren el drama de una tasa de natalidad muy baja. Esto es actuar de un modo contradictorio y descuidando el propio deber” (No. 42).

“Uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida. Algunos viven el drama del aborto con una conciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo. Muchos otros, en cambio, incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir.

Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza” (1-IX-2015).


ACTUAR

Sin dejar de calificar el aborto, libremente elegido y decidido, como verdadero asesinato de un ser humano inocente e indefenso, invitamos a los jóvenes a no adelantar lo que es propio del matrimonio, a controlar sus impulsos eróticos con una educación moral que les hará libres, a no dejarse aprisionar por tanta pornografía que les invade. Y a las mujeres que han abortado, les invitamos a acercarse al perdón misericordioso de Dios, para que su conciencia quede libre.

FUENTE: es.zenit.org


ESTO ES LO QUE NECESITAS SABER PARA RECONOCER A UN FALSO SACERDOTE


En varios países se ha multiplicado el número de falsos sacerdotes que se valen de la buena fe de los fieles para “ofrecer sus servicios” a cambio de dinero fácil.

Únicamente el sacramento del Orden Sacerdotal consagra al que lo recibe, configurándolo de modo particular con Jesucristo y capacitándolo para actuar en la misma persona de Cristo para el bien de todo el pueblo de Dios.

En la siguiente nota se detalla cómo identificar a un falso sacerdote y las medidas preventivas para evitar ser engañados.


¿Cómo reconocerlo?

1. Los falsos sacerdotes no tienen ni parroquia ni territorio designado porque no pertenecen a la Iglesia Católica, por lo tanto, no se encuentran en los registros de las diócesis.

2. Salen a “ofrecer sus servicios” (misas, sacramentos) y es común que regalen tarjetas de presentación para que puedan contactarlos.

3. Suelen actuar en lugares lejanos a la parroquia de la ciudad como en pequeñas comunidades donde no hay sacerdotes. Es necesario saber que los sacerdotes católicos tienen prohibido casar, bautizar y en general, oficiar misas fuera de la parroquia o en un templo público reconocido.

4. Crean lazos de amistad con los feligreses e imparten “sacramentos” sin tener en cuenta los impedimentos.

5. Cobran dinero al final de la Misa que celebran “solicitando una contribución económica”.

6. Piden donativos para alguna casa hogar, orfanato o asilo que no existe. En algunos casos hasta ofrecen sus servicios a los propios sacerdotes para ayudarlos en la fiesta parroquial o en Semana Santa.

7. Un gran porcentaje de ellos son personas que estudiaron en el seminario, pero por diversas razones fueron expulsados, otros sirvieron en alguna parroquia como sacristanes o simplemente encontraron una forma de estafar a los fieles y hasta los mismos presbíteros porque conocen las celebraciones litúrgicas.


Medidas preventivas

1. Acudir a nuestra parroquia para que nos orienten sobre los requisitos necesarios para la celebración de los sacramentos.

2. En caso de la pérdida de un familiar, acudir a la parroquia más cercana al velatorio o a nuestra propia parroquia para solicitar los servicios correspondientes.

3. Nunca aceptar a los sacerdotes que se dan a conocer con tarjetas de presentación o que ofrecen “servicios a domicilio”.

4. Exigir al sacerdote la credencial expedida por la diócesis correspondiente.

5. Si no es posible encontrar un sacerdote, es obligación de los fieles abstenerse de las celebraciones de los impostores pues no tienen ninguna validez.

6. Se debe denunciar al falso sacerdote inmediatamente a las autoridades eclesiásticas.

7. Advertir a los demás fieles a tener cuidado del impostor.


FUENTE: aciprensa.com


UN HERMOSO GESTO QUE PROVOCA GRANDES SONRISAS





La historia de Lillian Weber, de 99 años, que cose cada día un vestido nuevo para niños desfavorecidos de África.

REZAR POR LOS CRISTIANOS DE ÁFRICA - INTENCIÓN DE ORACIÓN PARA MAYO






Para el mes de mayo, el Papa Francisco propone rezar por el continente africano y sus cristianos. 

En el vídeo de este mes, el Papa elogia el rico patrimonio cultural, intelectual y religioso del continente. También lamenta las guerras que destruyen esas riquezas. 


Por eso, invita a los cristianos de todo el mundo a rezar por "los hermanos de África para que den un testimonio profético de reconciliación, de justicia y paz imitando a Jesús Misericordioso”.


"MIS DOS MAMÁS" - Fragmento cantado





Tengo en casa a mi mamá, 
pero mis mamás son dos: 
en el Cielo está la Virgen, 
que es también mamá de Dios. 

Las dos me quieren a mí, 
las dos me entregan su amor, 
a las dos las busco y las llamo 
y a las dos las quiero yo. 

Cuando llamo a mi mamá, 
ella viene sin tardar. 
Mi Mamá del Cielo viene 
si me acuerdo de rezar. 

Cada día mi mamá 
me da un beso al despertar. 
En el alma llevo el beso 
de mi Madre Celestial.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís