FRASES PARA SACERDOTES

La tibieza se da porque el hombre es cómodo. La tibieza ama la palabra misericordia porque la tiene confundida. Si entendiera la justicia no fuera tibio porque la tibieza es la ausencia del temor de Dios.
Qué es la ausencia del temor de Dios? Es la ausencia del conocimiento de la justicia de Dios.

De: La Tibieza (audio de Marino Restrepo)

COMUNIÓN DE RODILLAS Y EN LA BOCA


 

San Pío X "Cuando se recibe la Comunión es necesario estar arrodillado, tener la cabeza ligeramente humillada, los ojos modestamente vueltos hacia la Sagrada Hostia, la boca suficientemente abierta y la lengua un poco fuera de la boca reposando sobre el labio inferior". (Catecismo de San Pío X). Y Contestando a quienes le pedían autorización para comulgar de pie alegando que: los israelitas comieron de pie el cordero pascual les dijo: "El Cordero Pascual era tipo (símbolo, figura o promesa) de la Eucaristía. Pues bien, los símbolos y promesas se reciben de pie, MAS LA REALIDAD SE RECIBE DE RODILLAS y con amor".

UN OBISPO AUXILIAR EN NOMBRADO CARDENAL ¿POR QUÉ HA HECHO ESTO EL PAPA?

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Sorprendió, podríamos decir, el Papa con en el anuncio de la designación de un obispo auxiliar para el colegio cardenalicio: el obispo auxiliar de San Salvador en El Salvador. Se trata de monseñor Gregorio Rosa Chávez, de 74 años, quien con un servicio como obispo auxiliar de San Salvador por más de 30 años será el primer cardenal salvadoreño de la historia.

Técnicamente, los cardenales ni siquiera han de ser obispos, basta con que sean sacerdotes. En general los sacerdotes que son designados cardenales sin haber sido antes elevados a la dignidad episcopal lo son después de los 80 años.

Estamos acostumbrados a que en todo caso las designaciones caigan sobre los Obispos titulares de las diócesis. O en todo caso, sobre los eméritos como reconocimiento a su desempeño y para contar hasta el último de los días con su experiencia como consejera del gobierno de la Iglesia.

¿Es acaso una afrenta para el arzobispo de San Salvador monseñor José Luis Escobar Alas? La información de la Iglesia no puede entenderse desde una lógica política, decía el Papa Francisco horas después de su designación como Sumo Pontífice en un encuentro con la Prensa. No se trata de un agravio ni a monseñor Escobar ni a monseñor Sáenz Lacalle, obispo emérito de San Salvador.

Se trata ante todo de un reconocimiento a una persona, y a lo que esa persona puede servir a la Iglesia como miembro del colegio cardenalicio acompañando al Papa actual, y eventualmente, a otros.

Además de servir como obispo auxiliar durante más de 30 años a la Iglesia salvadoreña, monseñor Gregorio Rosa Chávez fue rector del seminario cuando el beato Óscar Romero conducía la diócesis de San Salvador. El beato Romero lo apreciaba muchísimo, al punto que lo definía en su diario personal como “amigo de tanto tiempo y de fondo”. En esas páginas se lee que el padre Rosa lo acompañaba en cenas, en redacciones de documentos, en organizaciones de viajes, en ideas de homilías.

Unos años después de la muerte de monseñor Romero fue designado obispo auxiliar de San Salvador, en 1982. Acompañó desde entonces a tres Arzobispos en el pastoreo de la diócesis capitalina del país centroamericano. Además, le ha tocado presidir Cáritas a nivel América Latina.

Monseñor Rosa se suele expresar en términos muy similares a los que el Papa usa en favor de los pobres y los más necesitados. Es muy contundente al señalar los males como las drogas y cómo afectan a las familias, y trabaja muy cerca de los jóvenes en un país en el que las maras son muy poderosas.

Contar en el colegio cardenalicio con alguien de tantos años de servicio a la Iglesia y que conoció de cerca a uno de los obispos mártires del siglo XX será de suma utilidad no sólo para el Santo Padre, sino también para el futuro Pontífice y para los distintos miembros del colegio cardenalicio. No hay nada extraño en la designación de un nuevo miembro para un colegio cardenalicio que es cada vez más rico en términos de procedencia y experiencia pastoral.


FUENTE: es.aleteia.org 

EL SACERDOCIO - FOLLETO -

CONOZCAMOS NUESTRA FE CATÓLICA
(18)
El Sacerdocio

- En este folleto te platicaremos sobre otro SACRAMENTO: EL SACERDOCIO.

- Los católicos debemos valorar y respetar mucho a nuestros sacerdotes. También debemos pedir a Dios que haya más sacerdotes y religiosas y estar abiertos si sentimos su llamado o si uno de nuestros hijos tiene vocación. 

EL SACERDOCIO¿QUIÉN ES UN SACERDOTE?
- Un Sacerdote es un hombre que LO HA DEJADO TODO, para SEGUIR A CRISTO. Un hombre que ha decidido ENTREGAR SU VIDA A DIOS para servirle a El y para ayudar a los demás hombres a salvarse.
- ¿ Crees que puede haber un hombre más generoso que éste? Es por eso que los católicos debemos amar tanto a nuestros Sacerdotes.

¿QUÉ HACE UN SACERDOTE?
- Dios quiere que todos los hombres nos salvemos y lleguemos al cielo con El. Y por eso ha querido llamar en el mundo a personas especiales para que le ayuden a continuar su obra de salvación hasta el fin de los tiempos. Los sacerdotes son los INSTRUMENTOS DE DIOS.
El TRABAJO del Sacerdote incluye tres cosas:

1. PREDICAR LA PALABRA DE DIOS a los hombres , esto es, enseñar el Evangelio.
2. CELEBRAR LOS SACRAMENTOS:
bautismo, confirmación, confesión, eucaristía, matrimonio, orden sacerdotal y unción de los
enfermos.

3. GUIAR AL PUEBLO DE DIOS HACIA LA SALVACIÓN, esto significa, ayudar a que todos los hombres nos salvemos.
¿ CUÁNDO EMPEZÓ EL SACERDOCIO ?
- Recuerda que en la ÚLTIMA CENA, Cristo nos dejó la EUCARISTÍA y dijo a sus apóstoles:
¨Haced esto en memoria mía¨.
Con estas palabras les dio el poder de convertir el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre.
- Después, en la noche del día en que resucitó, Jesús les dio el poder de perdonar los pecados en su nombre cuando dijo:

¨A quienes les perdonen los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuvieran, les serán retenidos 
- Los PRIMEROS SACERDOTES fueron los apóstoles, y después ellos fueron pasando este poder a otros hombres, fueron haciendo sacerdotes a otros, a través de una ceremonia que ahora se llama ¨ ORDENACIÓN SACERDOTAL ¨.
LO MÁS IMPORTANTE DE UN SACERDOTE
- Lo may importante, lo más grande y hermoso que tiene un sacerdote es el PODER DE CONVERTIR EL PAN Y EL VINO EN EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO Y EL PODER DE PERDONAR LOS PECADOS.

- El Sacerdote es el único hombre a quien Dios ha permitido y dado el poder para hacer estas dos cosas.

¿ CÓMO ES UNA ORDENACIÓN SACERDOTAL ?- Para ser sacerdote un hombre necesita estudiar muchos años. Cuando se acaban los estudios, ya se puede ¨ordenar¨, es decir, convertirse en sacerdote. Esto se hace con una ceremonia especial en la Iglesia, que se llama Ordenación Sacerdotal.
- En esta ceremonia, el OBISPO les impone las manos sobre la cabeza a cada uno de los que se han preparado para ser sacerdotes y les dice:
¨ Te rogamos omnipotente Dios, que invistas a tu siervo con la dignidad del sacerdocio ¨.
El Obispo invoca al Espíritu Santo para que venga sobre los nuevos sacerdotes.
El Obispo invoca al Espíritu Santo para que venga sobre los nuevos sacerdotes.
El SACRAMENTO DE LA ORDENACIÓN SACERDOTAL, le pone un sello que no se puede borrar nunca a aquel que la recibe, de modo que el hombre que se ordena es ya Sacerdote para toda la eternidad.
- Un Sacerdote es entonces un ¨ HOMBRE DE DIOS¨, y como tal merece siempre nuestro gran respeto.
HAY TRES GRADOS EN EL SACERDOCIO
- Los hombres que van a ser sacerdotes pasan por 3 grados:
1) LOS DIÁCONOS: 
Los que van al seminario primero ¨se ordenan diáconos ¨ antes de ser sacerdotes.
Hay también unos hombres (incluso casados), que son ordenados diáconos para quedarse así y ayudar a los sacerdotes. Los diáconos pueden bautizar, predicar y repartir la comunión, pero no pueden celebrar la misa, consagrar , ni confesar.

2) LOS SACERDOTES: 
Los que ¨se ordenan sacerdotes¨ tienen el poder de convertir el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo, pueden decir misa y pueden perdonar los pecados. 
Todos los sacerdotes hacen votos, o sea, que prometen: castidad en el celibato (esto significa 
que renuncian al matrimonio y a cualquier mujer).
Además deben imitar las virtudes que vivió Cristo de pobreza y obediencia. 
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3) LOS OBISPOS:
Los Obispos son como los sacerdotes jefes. 
El Papa es quien escoge al sacerdote que serà elevado al puesto de obispo y le encarga una zona especifica que se llama ¨DIÓCESIS¨.

El Obispo dirige a varios sacerdotes que a su vez cuidan de sus PARROQUIAS. Varias parroquias hacen una diócesis.
Los Obispos hacen las mismas cosas que cualquier sacerdote normal y, además, son los únicos que pueden administrar el Sacramento de la Confirmación y los únicos que pueden ordenar otros sacerdotes.
Algo muy importante es saber que un Obispo debe ser SIEMPRE FIEL AL PAPA, o sea, obedecerle en todo lo que él diga.
Si por alguna razón un Sacerdote o un Obispo se desviara de la Iglesia Católica y de lo que el Papa dice, tú sabes que los fieles debemos, ante todo, creer y obedecer al Papa que es el representante de Cristo en el mundo.

PROPÓSITO DEL MES :
- Ten siempre un gran respeto y amor al sacerdote, recuerda: él lo ha dejado todo, ha dado su vida por servir a Dios y guiar a los hombres a la salvación.
- Este mes recemos todas las noches a Dios una oración especial para pedirle que cada día 
haya may sacerdotes:


¨ Oh Jesús, Pastor Eterno de las almas, dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu grey amada. Señor, gemimos en la orfandad, danos sacerdotes y religiosos santos. Te lo pedimos por tu dulce y santa Madre, la Virgen
María de Guadalupe. Señor, danos sacerdotes y religiosos según tu corazón.¨ 

LOS NOVÍSIMOS (EL JUICIO PARTICULAR)



San Miguel Arcángel


Resultado de imagen de segunda venida de cristoPor juicio se entiende el estricto examen de toda nuestra vida ante el tribunal de Dios, seguido de la sentencia que decidirá nuestra suerte por toda la eternidad.


Hay dos juicios: uno particular entre el alma y Jesucristo inmediatamente después de la muerte; y otro universal al fin del mundo entre Jesucristo y todos los hombres reunidos. El juicio universal es una ratificación o confirmación del particular.

Certeza o pruebas de este Juicio.

Pruebas de fe. — En varios pasajes de la Escritura hallamos sentencias, ejemplos o parábolas que prueban la realidad del juicio de Dios. He aquí algunas citas: Dice San Pablo: Está establecido que los hombres mueran una sola vez y que a la muerte siga el juicio.

Jesucristo habló del juicio cuando dijo: Estad siempre preparados (para morir) porque a la hora que menos penséis el Hijo del hombre va a pediros cuenta de vuestra vida.

Y en otra ocasión: Vigilad, pues, porque ignoráis el día, y la hora (de la muerte y del juicio).

También hacen a este propósito las parábolas del rico Epulón y Lázaro, la del mayordomo injusto (Lucas, XVI, 1-9) de las diez vírgenes (Mat., XXV).

Pruebas racionales. — l) Dice Santo Tomás: El hombre puede ser considerado como individuo aislado y como parte del género humano; luego debe someterse a un doble juicio: a) uno particularen el cual sea premiado o castigado según sus obras, pero, sin que trascienda su sentencia, b) Otro juicio, universal en el que llegue a conocimiento de todos la sentencia merecida y todos alaben la justicia o misericordia de Dios.

2) Por analogía. — En toda sociedad bien constituida nunca se condena a un hombre sin antes juzgarlo; asi también Dios, juez rectísimo y sapientísimo, juzga al hombre para que este comprenda el motivo de su salvación o condenación.

3) Testimonio de los pueblos. Aun los pueblos privados de la luz de la fe creían en un juicio de las almas. Se han hallado en las tumbas egipcias dibujos que representan ese juicio bajo el símbolo de una balanza donde es pesada el alma. El poeta Virgilio en su “Eneida” (libro sexto, versos 565 y siguientes) hace ver cómo las almas se presentan al juez Radamanto, quien las obliga a confesar sus delitos. Análogas creencias existen en los pueblos salvajes.

Celebración del Juicio.

El juez será Jesucristo, según lo dijo Él mismo: El Padre no juzga a ninguno: mas todo el juicio ha dado al Hijo. La razón es porque Jesucristo ha sido nuestro Redentor y como a tal le corresponde pedirnos cuenta del uso que hemos hecho de su redención.

Jesucristo cuando nos juzgue estará revestido ya no de los atributos de la misericordia, pero sí de la justicia: será un juez justo que dará a las obras buenas y malas su verdadero valor; sabio, que todo lo conoce, hasta los más leves pensamientos; no podrá ser engañado romo los jueces de la tierra; incorruptible, que no se deja desviar, como los jueces humanos, por premios o amenazas; inapelable, del cual no se puede apelar a otro juez superior para que cambie la sentencia.

Lugar del juicio. — Donde la muerte sorprendiera al hombro, allí se levantará el tribunal del supremo Juez.

Modo. — Dios iluminará el alma con una luz tan viva, que abarcará de una sola mirada todos los detalles de su vida, la fealdad y gravedad de sus pecados, como también la belleza y méritos de sus obras buenas.

Materia. — Jesucristo nos juzgará sobre todo lo bueno y lo malo que hubiéramos hecho, a saber:
a) El mal cometido, juzgado en sus causas, en su malicia, en sus efectos.
b) El bien voluntariamente omitido (pecado de omisión) hecho con negligencia, practicado con hipocresía o por fines humanos, p. ej: para ser visto, aplaudido, etc.
c) Los escándalos dados a las almas, a los niños, a los criados, a los ignorantes.
d) Las gracias de que se abusó: sacramentos, instrucciones, remordimientos, buenos ejemplos, enfermedades, reveses de fortuna, bienes materiales.

Será tan riguroso este juicio, que apenas se salvará el justo. Dice San Pedroen primera epístola: “Si el justo a duras penas se salvará, ¿Dónde irán el impío y el pecador?

La sentencia.

Terminado el juicio, Jesucristo pronunciará la sentencia, la cual es irrevocable, por cuanto no hay excusas que alegar; no hay defensor en quien esperar; no hay ya lugar a súplica porque con la muerte termina el tiempo de la misericordia y sólo queda estricta justicia.

La sentencia para el alma justa será: “Ven, alma bendita a poseer el reino que te está preparado desde el establecimiento del mundo” (Mat., XXV, 34).

Si el alma no está purificada enteramente de sus faltas veniales o tiene algo que expiar, la enviará Dios al Purgatorio, de donde, acabada la expiación, subirá a la gloria.

La sentencia para el alma culpable será: “Apártate de mí, maldita, vete al fuego eterno que está aparejado para el diablo y para sus ángeles” (Mat., XXV, 41). En seguida el alma será precipitada en el infierno por toda la eternidad.

Descripción del Juicio universal.

El fin del mundo. — Así como todo hombre está sujeto a la muerte y a la resurrección, así también todo el mundo será destruido y renovado.

La opinión de la mayor parte de los Padres es que la tierra y el mundo perecerán, no en cuanto a la sustancia, sino en cuanto a las exteriores cualidades y que tomarán un ‘estado más perfecto, pero no serán aniquilados.

Nadie sabe cuándo acaecerá el fin del mundo.

Sin embargo la Escritura nos muestra las señales remotas y próximas que precederán al fin de los tiempos. Éstas son:

La predicación del Evangelio en todo el mundo; la conversión de los judíos a la fe de Cristo; una apostasía general; la gran mayoría de los hombres se apartarán de Dios, no haciendo caso de su divinidad; muchas grandes calamidades en el mundo: guerra, revoluciones, hambre, pestes, perturbaciones atmosféricas; advenimiento del Anticristo con quien se unirán los enemigos de Dios para combatir a la Iglesia y a los cristianos; aparición de Elias y Enoc que vendrán a combatir contra el Anticristo, por el cual, después de tres años y medio serán muertos; también miserablemente ; grandes cataclismos en el universo, terremotos, inundaciones, oscurecimiento del sol, de la luna, de las estrellas y muerte de todos los hombres.

A esto seguirá la resurrección de todos los hombres, de la cual hablaremos más adelante.

Lugar del juicio final. Se cree comúnmente que será en el valle de Josafat, carca del monte Calvario; es muy conveniente que Jesucristo juzgue a los hombres en el lugar donde ellos lo juzgaron y en donde murió para salvarlos.

Modo del juicio. — Resucitados todos los hombres y reunidos en el valle de Josafat, aparecerá en los cielos Jesucristo con gran poder y majestad, rodeado de toda la corte celestial y precedido de la Cruz.

Comenzará el juicio: Jesucristo abrirá el libro de la conciencia de cada hombre, cerrado durante el curso de la vida y lo expondrá a la vista y a la censura del Universo (Apoc., XX, 12. 1Cor., IV, 5).Publicará también los pecados de los justos, más para gloria de los mismos y para confusión de los malos que no los imitaron en la penitencia al pecar.

Por ministerio de los ángeles, se hará la separación de los buenos y de los malos. Los primeros serán colocados a la derecha de Jesucristo; los segundos, a su izquierda.

En seguida pronunciará el supremo Juez la sentencia de salvación para los buenos y de condenación para los malos.

Se cumplirán en el acto ambas sentencias: los justos subirán en cuerpo y alma a la gloria entonando himnos de alabanza y de triunfo, en presencia de los réprobos que contemplarán desesperados la sublime escena. Entre tanto se abrirá la tierra y demonios y condenados en cuerpo y alma serán tragados juntamente; y oirán cerrarse tras de sí las puertas que jamás se abrirán.

Y todo habrá acabado: ya no habrá más tiempo; sólo habrá eternidad.


FUENTE: adelantelafe.com

ES OPCIONAL LA VESTIMENTA CLERICAL


La ley canónica, C284: "Los clérigos han de vestir un traje eclesiástico digno, según las normas dadas por la Conferencia Episcopal y las costumbres legítimas del lugar." 

Nota: No vale seguir cualquier costumbre. El canon especifica que estas deben ser legítimas. -Padre Jordi Rivero

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Congregación para el Clero, 
Directorio para el Ministerio y la Vida de los Presbíteros -Vatican.va

66. Obligación del traje eclesiástico

En una sociedad secularizada y tendencialmente materialista, donde tienden a desaparecer incluso los signos externos de las realidades sagradas y sobrenaturales, se siente particularmente la necesidad de que el presbítero — hombre de Dios, dispensador de Sus misterios — sea reconocible a los ojos de la comunidad, también por el vestido que lleva, como signo inequívoco de su dedicación y de la identidad del que desempeña un ministerio público.(211) El presbítero debe ser reconocible sobre todo, por su comportamiento, pero también por un modo de vestir, que ponga de manifiesto de modo inmediatamente perceptible por todo fiel—más aún, por todo hombre (212) — su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia.

Por esta razón, el clérigo debe llevar « un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legitimas costumbres locales ».(213) El traje, cuando es distinto del talar, debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio. La forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal.

Por su incoherencia con el espíritu de tal disciplina, las praxis contrarias no se pueden considerar legitimas costumbres y deben ser removidas por la autoridad competente .(214).

Exceptuando las situaciones del todo excepcionales, el no usar el traje eclesiástico por parte del clérigo puede manifestar un escaso sentido de la propia identidad de pastor, enteramente dedicado al servicio de la Iglesia.(215).

"Esfuércense los sacerdotes, con oraciones y obras buenas, por obtener de Cristo, sumo y eterno Sacerdote, la gracia de brillar por la fe, la esperanza y la caridad, y otras virtudes, y muestren con su estilo de vida, pero también con su aspecto exterior, que están plenamente entregados al bien espiritual del pueblo, que es lo que la Iglesia siempre ha buscado por encima de cualquier otra cosa." -Decreto de la Penitenciaría Apostólica en ocasión de el año sacerdotal. 2009.

Vestimenta de los religiosos
"Para asegurar este testimonio público, los religiosos aceptan voluntariamente un género de vida que no es permisivo, sino minuciosamente reglamentado. Usan una vestimenta que los distingue como personas consagradas" - SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LOS RELIGIOSOS E INSTITUTOS SECULARES, Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesia sobre la vida religiosa dirigidos a los institutos dedicados a obras apostólicas #34


¡El Sacerdote tiene que estar siempre envuelto en el Espíritu Santo como lo está por su vestimenta! -S. Juan M. Vianney


El sacerdote debe vestirse como sacerdote

Felipe Monroy, 21 de julio de 2008. Fuente: SIAME

Luego de que un malentendido por la vestimenta utilizada por los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión alertara a los sacerdotes del 5º Decanato de la III Vicaría “San Felipe de Jesús”, el Cardenal Norberto Rivera Carrera pidió a los religiosos a reflexionar sobre la importancia de los ‘signos’ visibles del ministerio, esto es de los hábitos o vestimentas utilizadas por los clérigos. 

Y es que en la zona ubicada en el angosto corredor delimitado por el Estado de México y la autopista a Puebla, los laicos que solían llevar la Eucaristía vestían con alba o túnica y en constantes ocasiones eran confundidos por la población por sacerdotes o religiosas consagrados: “les decían ‘padrecitos’ aún cuando fueran laicos, nada más por llevar alba o túnica”, apuntó uno de los sacerdotes de la zona. 

De tal modo que el Cardenal Rivera Carrera pidió a los sacerdotes a que no simplemente prohibieran las vestimentas ‘clericales’ a los laicos sino a que reflexionaran en la necesidad de éstos en mostrar los signos propios de su misión. 

“Los laicos con ministerio quieren usar signos para distinguirse y servir concientemente; pero luego el ministro (sacerdote) no quiere usar ropas que distingan su ministerio propio”, dijo el arzobispo de México. 

El prelado refirió que en textos especializados como ‘Actualidad litúrgica’ sí sugieren que los laicos que sirven en el ministerio Extraordinario de la Comunión Eucarística porten o vistan algún distintivo de su ministerio; pero aclaró, que esa necesidad de ellos de utilizar estas ropas es un reflejo de la feligresía y la comunidad de ver a sus sacerdotes distinguirse entre los demás. Algunos fieles de esas comunidades solicitaron a los religiosos a ‘sacar del clóset’ sus sotanas, túnicas, clericales, hábitos y demás signos ministeriales de vestimenta que los distinguen como ‘hombres de Dios’.


FUENTE: www.lovecrucified.com


PENTECOSTÉS EN HAITÍ - 4 DE JUNIO DE 2017

Los fieles del barrio haitiano Pietonville participaron en la Eucaristía de Pentecostés que presidió el Sr. Obispo Mgr. Guire Pular concelebrando con otros dos sacerdotes el domingo 4 en la Parroquia Saint Pierre, a las 10 horas: Mientras que la Eucaristía de las 11:00 horas, fue presidida por el padre Chancy.

Junto con el acto principal gran cantidad de niños recibieron el Sacramento de la Confirmación (En el Video).

Cabe destacar que la Iglesia Saint Pierre está ubicada en la capital de Haití y fue construida en 1832. En esta parroquia se celebran Misas de Lunes a Viernes a las 9 horas y a las 7 horas. Mientras que los sábados las Misas son a las 8:30 horas y los domingos, a las 9 y 11 horas y a las 6:30 respectivamente.












VIDEOS








FOTOS/VIDEOS:  Antonia Benlamlih


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El domingo 4 de Junio se cumplen los cincuenta días de Pascua, un tiempo para ser cada vez más convencidos y creyentes en la Resurrección de Jesucristo, inicio de nuestra propia y personal resurrección.

Y así pasamos al Dia de Pentecostés, día de la venida del Espíritu Santo, que nosotros hemos recibido con el Padre y el Hijo en día de nuestro bautismo, cuya presencia se ha reforzado con el Sacramento de la Confirmación y como nos dice Jesús en el Evangelio de San Juan “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.”(Jn 14,16), “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Jn 16,8).

Jesús en la Última Cena promete enviar el Espíritu Santo para que esté con sus discípulos siempre. Esta es la Alianza del Nuevo Testamento, cincuenta días después de la resurrección de Jesús: “Estando todos reunidos en un mismo lugar, de repente vino del cielo un ruido, como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”. (Hch 2, 1-4).

La fiesta de Pentecostés es una de las más grandes que celebra la Iglesia después de Navidad y Resurrección, pues reconocemos la venida del Espíritu Santo sobre aquella primera comunidad cristiana, infundiendo en ellos los dones y carismas necesarios para perseverar en la verdad, llevar a cabo la misión encomendada por Jesús, de ser testigos, ir, bautizar y enseñar a todas las naciones. (Jn 14,15).

Esto es lo que conmemoramos en Pentecostés, que el mismo Espíritu de hace más 2000 años es el que se sigue posando el día de hoy en cada miembro de la Iglesia para llevarnos a Dios y asimilar nuestras vidas cotidianas como obras del Espíritu Santo al servicio del prójimo.

La fiesta de Pentecostés es un día en que los católicos tenemos la oportunidad de revivir intensamente nuestra relación con Dios, gozarnos el fruto de la Pascua que hay en nuestros corazones por la felicidad de saber que Cristo resucito en mí, que soy tan amado por Dios, que puedo vivir la experiencia de la venida del Espíritu Santo.

Pentecostés es fiesta para toda la Iglesia, pues sea cual sea el ministerio en el que cada uno de nosotros sirve o el movimiento al que uno pertenece, es el Espíritu Santo el que inspira cada obra dentro de la Iglesia. Antes que pertenecer a cualquier apostolado o movimiento eclesial, soy miembro de la familia de Dios.

Que esta fiesta promueva en nosotros: 1) Servir a Dios en la Iglesia Católica, teniendo como misión principal evangelizar con el poder del Espíritu Santo; 2) Motivar y vivir con fervor la renovación del Espíritu en todos lados, nuestra familia, trabajo, vecindario, etc.; 3) Promover la unidad en comunidad sometiéndonos a las leyes eclesiales y a la autoridad del magisterio.

¿Cómo lograr esto? Dejando que el Espíritu Santo se pose en nuestros corazones y actué con los dones y carismas con los que fuimos sellados el día de nuestro bautismo. Fortalecidos en la confirmación y alimentados con la Sagrada Eucaristía, vivamos un domingo de Pentecostés reconociendo que el Espíritu Santo está con nosotros hasta el fin del mundo, y hagamos nuestro el fruto de la promesa de la Nueva Alianza, prometido por Jesús y recibido por aquella primera comunidad reunida el día de Pentecostés, que también es para la Iglesia de hoy.

A todos, pues, un buen y santo domingo de Pentecostés y que acogiendo sus frutos seamos cada vez más servidores de Dios y más hermanos unos de otros sin excepción.


PREDILECTAS DE LA AUTORA


Cuando comienza la oración?  Con la intención. En el momento que yo tengo la intención de orar me ilumino desde esta oscuridad y quedo en presencia del cielo. El combustible que mantiene la llama de la intención inicial se llama la oración. Entonces con la oración mantengo la llama de la intención prendida.
El Rosario es una oración que mantiene la llama de la intención prendida por mucho tiempo.  La Gracia del Rosario es tan inmensa porque cubre el día que se apellida de hoy.

Si ustedes quieren hacerle un grande favor a la Iglesia Católica oren por todas las personas que persiguen a la Virgen María porque esas personas son los seres humanos que tienen más peligro en este momento porque uds. no se imaginan lo importante que es en este final de los tiempos la presencia de María entre nosotros.
De: Marino Restrepo
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“Un corazón dividido no está hecho para Mí. Soy esposo celoso, reclamo enteramente para Mí el corazón del alma esposa”.
De: Puerta del Cielo.
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UNA DE LAS RAZONES DE LA AGONÍA DE CRISTO
Mi agonía es grande al ver el plan del maligno, de destruir Mi Iglesia con la ordenación de mujeres como sacerdotes. Mi agonía es grande al ver como el enemigo llena los corazones de Mis sacerdotes con el deseo infernal de casarse…
Dictado por Jesús a Bernabé desde 1995 a 200.
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LA OBEDIENCIA
El motor de la obediencia es el amor, sin amor no hay obediencia. Qué se llama obediencia?: hacerlo con amor, eso es obediencia porque si no ya no sería obediencia, sería ley, algo impuesto.
De: Marino Restrepo.
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REGLA DE DISCERNIMIENTO:
Ni la desesperación, ni la angustia, ni la tristeza, ni la pesadumbre, ni las ansiedades del alma vienen de Dios, vienen del demonio que le ataca su alma para que ud. se desestabilice y no pueda acceder a las bendiciones de Dios.
De: San Ignacio de Loyola (El Santo del gran discernimiento)


Cuando Jesús comenzó la vida pública yendo por Palestina, llevando el nuevo anuncio de Amor y Misericordia, no tenía temor de afirmar su Divinidad. Pero no quería que lo afirmaran los endemoniados, porque rechazaba ser reconocido como Dios por el padre de la mentira: el diablo.
De: ¿Sacerdote, quien eres tú?
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“Yo he vencido la muerte. Yo. No satanás. La muerte se vence aceptando la muerte”.
De: La Hora del Getsemany (María Valtorta)


ADVERTENCIAS DEL MAS ALLÁ A LA IGLESIA CONTEMPORÁNEA.

Parte 26


Por el Padre Arnold Renz


LA ANTIGUA MISA TIENE INFINITAS GRACIAS



J:  Si se tuviera nuevamente los treinta y tres signos de la cruz, que por otra parte están en relación con la vida de Cristo, todo está calculado por adelantado. Es Jesús el que ha organizado todo eso por medio del Espíritu Santo, por el Papa, por su Iglesia. Es El el que lo ha querido. Si se restableciese todo eso, desde el "Asperges me" hasta la oración a San Miguel Arcangel, y se celebrase la misa como Cristo lo ha querido...no quiero decirlo.

E: ¡Di la verdad, Judas Iscariote, tienes que decirla, por orden de la Santísima Virgen!  ¡Lucifer, no tienes derecho a molestarle!  ¡Tienes que irte!

J:  ...entonces se salvaría millones de almas, que no están salvadas, que van a su perdición eterna. El mal proviene de la misa, principalmente de la misa. Había una oleada de bendiciones en la misa, cuando se leía convenientemente. La misa es el factor principal.

La misa y la comunión es lo más grande que hay para vosotros los católicos. Todos los místicos, todas las apariciones de la Santísima Virgen, tienen que cederle el paso. La Santa Misa tiene un valor infinito, un valor inimaginable. El propio Cristo sube al altar con toda la plenitud de gracias que odiamos tanto. En una misa que todavía se celebra bien, tenemos que huír. Tenemos que huír desde el principio, desde el "Asperges me". Hablando figuradamente, lo único que podemos hacer es mirar temerosamente por una rendija. Por el contrario, en la misa moderna, podemos regodearnos completamente, hasta que...  No quiero decirlo.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís