FRASES PARA SACERDOTES

La tibieza se da porque el hombre es cómodo. La tibieza ama la palabra misericordia porque la tiene confundida. Si entendiera la justicia no fuera tibio porque la tibieza es la ausencia del temor de Dios.
Qué es la ausencia del temor de Dios? Es la ausencia del conocimiento de la justicia de Dios.

De: La Tibieza (audio de Marino Restrepo)

COMUNIÓN DE RODILLAS Y EN LA BOCA


 

San Pío X "Cuando se recibe la Comunión es necesario estar arrodillado, tener la cabeza ligeramente humillada, los ojos modestamente vueltos hacia la Sagrada Hostia, la boca suficientemente abierta y la lengua un poco fuera de la boca reposando sobre el labio inferior". (Catecismo de San Pío X). Y Contestando a quienes le pedían autorización para comulgar de pie alegando que: los israelitas comieron de pie el cordero pascual les dijo: "El Cordero Pascual era tipo (símbolo, figura o promesa) de la Eucaristía. Pues bien, los símbolos y promesas se reciben de pie, MAS LA REALIDAD SE RECIBE DE RODILLAS y con amor".

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 17 - Final -

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO




VICIO

955 Cuando un vicio domina a un hombre, sólo por un milagro podrá convertirse. (XIII, 273)..

956 El ocio trae consigo todos los vicios. (III, 92).

957 La soberbia conduce al vicio. (V, 708).

958 Si un joven es goloso, amante del vino, dormilón, poco a poco adquirirá todos los vicios. (IV, 184).

959 La soberbia y la inmodestia son dos vicios capitales, que arruinan la mayor parte de las almas. (IX, 164).

960 El principio de todo vicio es la soberbia. (IX, 405).

961 El sacerdote o muere por el trabajo o muere a causa de sus vicios. (XIII, 86).

962 El vicio se propaga infiltrándose como el fluido eléctrico sobre el cuadro magnético. (XIII, 726).

963 El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios. (XIII, 801).


VIRTUD

964 No es el hábito el que honra al religioso, sino la práctica de la virtud. (I, 373).

965 Las diversiones mundanas traen siempre el riesgo de arruinar la virtud, especialmente la delicadísima virtud de la castidad. (I, 421).

966 La primera virtud de un joven es la obediencia a su padre y a su madre. (III, 166).

967 Las buenas costumbres conducen a la virtud y nos dan una certeza moral de salvarnos. (III, 607).

968 Suelen alejar a un joven de la virtud: los malos compañeros, el exceso en el beber, el acaloramiento en el juego y la costumbre de fumar. (III, 607).

969 Las virtudes que constituyen el más bello adorno de un joven cristiano son: la modestia, la humildad, la obediencia y la caridad. (IV, 748).

970 Los que verdaderamente quieren llegar a ser algo grande, necesariamente tienen que comenzar desde muy jóvenes a abrazar el camino de la virtud. (VI, 99).

971 La buena educación es el germen de muchas virtudes. (VI, 211).

972 Es más importante una virtud constante, que las gracias extraordinarias. (VI, 979).

973 Un joven que no es capaz de soportar una injuria sin venganza y que no es capaz de tolerar una reprensión, aunque fuera injusta, de sus superiores, y más aún de sus padres, está muy atrasado en la virtud. (VII, 292).

974 La obediencia es el camino menos difícil y el más seguro para adelantar en todas las virtudes. (VII, 694).

975 Dios nunca abandona al joven virtuoso. (IX, 567).

976 No podremos nunca pretender que nuestros dependientes practiquen la virtud que nosotros no ejercitamos. (X, 1105).

977 Donde hay castidad, allí estarán las demás virtudes, pues ella las atrae. Donde no hay castidad, las demás virtudes desaparecen como si no existieran. (XII, 224).


VOCACIÓN

978 En la vida religiosa no sólo encontrarás la paz, la salvación del alma, la felicidad espiritual, sino también los bienes temporales que en el mundo no habrás encontrado. (BAC. 591).

979 Quien se decide a servir al Señor, no ha de caminar siempre sobre rosas, sino que encontrará cardos y espinas.

(BAC. 594).

980 Para ayudar a las vocaciones gastad todo lo que tengáis, y si fuere necesario pedid limosna, y la Sma. Vírgen vendrá en vuestro auxilio prodigiosamente. (XV, 659).

981 Felices los que se dan a Dios desde el tiempo de la juventud. (XVIII, 864).

982 Por falta de medios no se deje de recibir a un joven que da esperanzas de tener vocación. (V, 397).

983 Dios llamó a la pobre Congregación Salesiana para promover las vocaciones eclesiásticas entre la juventud pobre y de mediana condición. (XVII, 261).

984 Si nosotros nos preocupamos de las vocaciones, la Divina Providencia pensará en nosotros. (XV, 249).


VOTOS

985 Ningún miembro de la Congregación haga contratos, reciba dinero, o haga préstamos a parientes, amigos o a otros.

Nadie conserve dinero o la administración de bienes temporales, sin ser directamente autorizados por el Superior.

La observancia de este artículo mantendrá lejos la peste más fatal para las congregaciones religiosas. (Manual del Director, 187).

986 Quien hace votos religiosos adquiere nuevamente es estado de inocencia bautismal y obtendrá en la presencia del Señor el mismo mérito, como si derramara su sangre por Dios y se considerará como si fuera un mártir por la fe.

987 No basta hacer los votos, sino es necesario esforzarse por cumplir lo que se promete al Señor. (XII, 452).

988 Al hacer votos, no se puede tener segundas intenciones. (XIII, 424).

989 Una buena obra hecha por voto tiene mayor mérito que hacerla sin voto. (XVII, 560).


990 Si amáis la pureza, seréis ángeles, pues tendréis temor de Dios, paz del corazón, sin congojas ni remordimientos. (XII, 224).

991 Si queréis el secreto de conservar vuestros votos, os lo doy. Todas las virtudes están comprendidas en la obediencia. (XVII, 561).

992 Despréndete del amor propio y prefiere seguir el consejo de tus superiores, que son tus verdaderos amigos.

(P.M.17).

993 Roma no se hizo en un día. Tú tampoco pretendas hacerte santo de repente. (P.M.4).

994 Tarde o temprano, por amor o por fuerza hay que abandonarlo todo y para siempre; al mundo con sus lisonjas, padres, amigos y casa. (XVII, 263).

995 En la vocación transíjase en la mediocridad, pero jamás en la falta de la virtud de la pureza. (XVII, 262).

996 Quien se tarda en darse a Dios, está en gran peligro de perder su alma. (XVIII, 863).

997 Con la profesión religiosa, devolvemos al Señor lo que Él mismo nos ha prestado, y es de su absoluta propiedad.

(XVII, 16).

998 Quien se consagra a Dios con votos, ofrece al Señor todo lo que tiene. (XVII, 560).

999 Antes de pronunciar los votos, hay que asegurarse si existe alguna garantía para observar la castidad. (XIV, 124).

1000 Hallarás, como los hebreos en el desierto, agua amarga, esto es, disgustos, dificultades, penas, sinsabores, etc., pero haz lo que Moisés recomendó a los suyos, meter en el agua amarga el leño que tiene la cualidad de dulcificar el agua: el leño de la cruz. (XII, 600).

Fin

DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - Un mar de Fuego


LAS APARICIONES DE FÁTIMA

-Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces y especialmente cuando hagáis un sacrificio: «¡Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!»

Al decir estas últimas palabras abrió de nuevo las manos como los meses anteriores. El reflejo parecía penetrar en la tierra y vimos como un mar de fuego y sumergidos en este fuego los demonios y las almas como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, de forma humana, que fluctuaban en el incendio llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos lados, semejante a la caída de pavesas en grandes incendios, pero sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. (Debía ser a la vista de eso que di un «ay» que dicen haber oído.) Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros tizones en brasa. Asustados y como pidiendo socorro levantamos la vista a Nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:

-Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz.

CONFIDENCIAS DE JESÚS A UN SACERDOTE, Monseñor Ottavio Michelini.

NO ESTAMOS LEJOS



Hijo, me has manifestado tu deseo de conocer y comunicarte con el santo Mártir Octavio, aquí está:
"Soy San Octavio, Mártir romano. Quiero sepas que en el Paraíso no se vive una vida de inercia sino una vida intensamente activa.

En el Paraíso se tiene la plenitud de la vida. Entra dentro de lo normal el deseo de comunicarse entre nosotros; el Cuerpo es único, una sola es la Cabeza; también las actividades, mientras los peregrinos en la tierra no se desvíen en cosas dañinas al cuerpo entero y lesivas de los derechos de todos lo miembros, ante todo los de la Cabeza.

Hermano mío, no te ha faltado jamás, desde tu nacimiento y no te faltará hasta el fin de tus días terrenos, la asistencia y ayuda que se nos ha consentido.

Mucho más grande habría sido si más intenso hubiera sido tu deseo de recibirlas y más frecuente tu requerimiento. La Bondad Divina nos ha concedido el encuentro, entonces pongámonos de acuerdo para una colaboración recíproca más fecunda. Es alegría para la Bondad Divina y gozo para nosotros, hermano mío, volver nuestras relaciones más íntimas, hacerlas más frecuentes, más confidenciales y sobre todo más fecundas de bien.

¡No estamos lejanos de vosotros, hermano! Es un error el pensarlo, somos miembros libres e inteligentes del mismo Cuerpo. La misma Vida divina nos alimenta a nosotros y a vosotros. Es sólo que nosotros os amamos mucho y vosotros nos amáis mucho menos, nos amáis tan poco que os olvidáis de nosotros.


LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS


Pero tú sabes, hermano, que el amor tiende necesariamente a la unión, a la unión perfecta.  ¿Cómo se puede volverla fácilmente realizable? No puede realizarse si el amor es unilateral. ¡Hermano mío, dilo a todos que el bien en la tierra podría ser inmensa, incalculable si vosotros todavía peregrinos, vivierais como nosotros ardientemente deseamos vivir (y lo vivimos en la medida que vosotros lo consentís) el dogma de la Comunión de los Santos!

En el Paraíso no se puede uno entristecer por nada, de otra manera no sería felicidad perfecta, pero si algo nos pudiera entristecer sería ciertamente esto, el haber perdido inmensas posibilidades de bien y haber descuidado una fuente maravillosa de recursos Espirituales y también materiales para el bien personal y social de la Iglesia.

Por bondad divina nos sea concedido encontrarnos y comunicarnos con mayor frecuencia para honor y gloria de nuestro tres veces Santo Dios, Uno y Trino.


PEQUEÑAS Y GRANDES COSAS


Jesús, antes de darme su bendición como suele cada noche, me ha dicho:
Hijo, ámame, acuérdate que ante Mí nada es grande ni nada es pequeño. Acuérdate que es precisamente en las pequeñas cosas, en las cosas más diminutas donde se demuestra el amarme y amarme ardientemente.

...Aquella sonrisa dada a una persona que te molesta, aquel acto de humildad hecho en el momento justo, aquel acto prontamente retirado, aquella generosidad en responder a los impulsos de mi gracia, aquella puntualidad en el trato con terceros, ese saber escuchar (y podría continuar todavía), son pequeñas y grandes cosas que enriquecen la nobleza del espíritu. Ellas me dan alegría y son testimonios de un auténtico amor.
Hijo mío, quiero que me ames así. Así harás feliz a tu Jesús. Quien me es fiel en lo poco, me es y me será fiel en lo mucho.


OBRA MAESTRA DE LA TRINIDAD


Hijo mío, escribe:
Te he dicho ya cómo quiero a mis sacerdotes aunque me he limitado a las cosas principales. Ahora quisiera hacerte comprender cómo al sacerdote sensible y atento a las llamadas de la gracia, lo quiero plasmar, naturalmente no sin su consentimiento.

A veces me basta con que no ponga obstáculos a la obra de mi cincel, obra que no sólo enriquece al sacerdote de méritos y de virtudes, sino que lo hace una obra maestra de la divina Trinidad.

De él se deleita el Padre, de él se goza el Espíritu Santo, quien se servirá de sus labios para manifestar la sabiduría que irradiará luz en las almas.

De él está contento su Jesús, que hará de él una cascada de gracias que penetrara las almas con las que esté en contacto.

De él Jesús hará otro Sí mismo, que pasará por el mundo atrayendo hacia sí con la fuerza de la oración, con la potencia del sufrimiento.  Como Yo, triunfará en las humillaciones y en las incomprensiones de aquellos que lo rodean.

Hijo, el sacerdote que Yo quiero debe estar atento a mis palabras. El sacerdote que Yo quiero debe estar atento hacia Mí en la donación de todo él mismo a Mí y a los hermanos, como Yo me he dado todo al Padre y todo a vosotros.

El sacerdote, según mi ejemplo, debe ser el hombre de la oración.





VIDA CONSAGRADA - UNA PLEGARIA DÍA Y NOCHE -


Día y noche rezando por los sacerdotes

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Las Oblatas de Cristo Sacerdote de Moncada.

El pasado 15 de junio, la Iglesia ha celebrado la Jornada Pro Orantibus. Un día dedicado a orar por las personas consagradas contemplativas y una ocasión “para dar gracias a Dios por esta forma de consagración, para expresar nuestra estima y para dar a conocer esta vocación tan necesaria y hermosa en la Iglesia y para la vida del mundo”, indica la Conferencia Episcopal Española en su mensaje publicado con ocasión de esta jornada.

El lema de este año, ‘Evangelizamos orando’, está en sintonía con el impulso evangelizador del papa Francisco en la exhortación apostólica ‘Evangelii gaudium’ y remite a lo esencial de la vida contemplativa que es la oración.

A escasos metros del Seminario Mayor de Moncada un pequeño campanario con una cruz recuerda que el monasterio de las Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote no para. Y es que, a pesar de la tranquilidad y el silencio que reinan en su interior, la oración no cesa. Las Oblatas, fieles a su carisma, rezan continuamente por la santificación de los sacerdotes. Una plegaria que se mantiene día y noche gracias a los turnos que hacen las 17 religiosas que viven allí. Sea la hora que sea, una de ellas eleva delante del Sagrario su oración por ellos.


FUENTE: paraula.org

ADVERTENCIAS DEL MAS ALLÁ A LA IGLESIA CONTEMPORÁNEA.

Parte 27

Por el Padre Arnold Renz


¿Está Cristo presente todavía en todos los Tabernáculos?


E:  ¡Di la verdad, di lo que la Santísima Virgen quiere decir, solamente toda la verdad!

J: ...hasta en el coro podemos regodearnos, hasta delante del tabernáculo.  Porque ya no es en todos los tabernáculos donde...No quiero decir eso, no quiero decir eso (gruñe fuertemente)

E:  ¡Di la verdad, tienes que decírnosla, Judas Iscaríote, por orden de la Santa Virgen!  ¡Lucifer no tiene derecho a molestarte!

J:  En el cielo deploran que la hostia consagrada no se encuentre ya en todos los tabernáculos.

E:  ¿Por qué no?  ¡Di la verdad en nombre de...!

J:  Cuando, durante la misa, el sacerdote ya no cree en las palabras de la consagración y no tiene la intención de consagrar, entonces la hostia no está consagrada. Entonces se trata solamente de pan, como lo dicen los protestantes y las sectas. A la mayor parte de los sacerdotes les importa "un pito", no hacen otra cosa que lo que el pueblo manda.  Quieren ser adorados en su modernismo y en su presunción, que casi les sale de los poros de su cabeza (gruñe).

E: ¡Di la verdad y solamente la verdad, di lo que tienes que decir en nombre de la Santísima Virgen, Judas Iscaríote!

J:  Lo mas triste de todo para Los de allí arriba, (señala en lo alto), es que la gente cree recibir a Cristo en la hostia... y solamente es pan. Efectivamente, ya no es Cristo. Eso representa para ellos una pérdida de gracias, y por lo tanto se salen fácilmente del buen camino. Sus propios sacerdotes los engañan

E:  ¡Di la verdad, Judas Iscariote,en nombre de...!

J:   Tengo que decir que ellos (señala hacia arriba) no quieren, no quieren que se empleen hostias morenas. Solamente se toleran en casos de extrema necesidad. Normalmente, hay que emplear preferentemente el pan blanco, ya por el hecho de que Jesús es la inocencia personificada (respira fatigosamente).

E:  ¡Continúa, Judas Iscariote,dí ahora todo lo que tienes que decir de parte de la Santísima Virgen! ¡Lucifer no debe molestarte de ninguna forma, debe marcharse al infierno, que es donde pertenece! ¡Judas Iscaríote, continúa hablando, en nombre de...!

J:  Cuando el Papa aparece sobre su podio -quiere decir en su balcón, en el que tiene la costumbre de hablar- si pudiera decir todo lo que debiera y quisiera decir, sin estar influenciado, entonces los hombres volverían atrás. Entonces, todavía sería a tiempo, pero precisamente eso es lo que se impide. Si pudiese, una sola vez más salir y decir lo que quisiera, pero sería...(murmura).

E:  ¡Di la verdad de parte de la Santísima Virgen, en nombre...!

J:  Lo harían callarse si rabiase libremente. Sabe que no puede dar un paso en falso.  en esta situación, quisiera poder morirse. Pero sabe perfectamente que debe mantenerse hasta el fin.  Tiene que vivir su martirio como un verdadero discípulo de la cruz de Cristo.  Tiene que vivir la pasión hasta el fin, que quiera o no.  El Papa tiene que pasar por la misma prensa por la que ha pasado Jesús, no en la misma medida, pero a pesar de todo, tiene que pasar por ella.

E:  ¡Continúa, Judas Iscariote, di solamente lo que la Santísima Virgen te encarga decir!  ¡Lucifer no tiene que molestarte, tiene que dejarte hablar, en nombre de...!

J:  No se cree que el Cielo anuncia por almas privilegiadas, lo que Ella (señala hacia lo alto) encarga de anunciar a las almas privilegiadas, en nombre de Jesucristo, o cuando el propio Jesús aparece, no se cree. Jesús y su Santa Madre han dicho ya suficientemente, que ahora todo está podrido en la iglesia, pero precisamente, los obispos no lo creen. Ya que los lugares de peregrinaje, tanto los recientes, como los más recientes, ya no están reconocidos. Lourdes y Fátima, etc. todavía se cree a la ligera, por eso ya no hay gracias suficientes, puesto que los mismos sacerdotes ya no leen la buena misa.  Hay...(se calla).

E: ¡Di la verdad, Judas Iscariote, en nombre de...!

J:  Allí hay ya ciertos sacerdotes, que quisieran leer una misa de invención -como podría decirse- y eliminar a los otros sacerdotes. Fátima se encontrará pronto en el primer lugar, y pronto será Lourdes...

E:  ¡Di la verdad, por orden de la Santísima Virgen!  ¡Lucifer no debe molestarte ni impedirte hablar!

J: ...próximamente Lourdes no estará mucho más atrás. Por otra parte, muchos católicos ya no van a Lourdes, porque encuentran que está pasado de moda honrar a la Santa Virgen o ir de peregrinación.

E:  ¡Por orden de la Santa Virgen, continúa diciendo la verdad, di todo lo que tienes que decir ahora, lo que la Santa Virgen te encarga decir!


"A MIS SACERDOTES" DE CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA. CAP. CI: "PARA QUE SEAN CONSUMADOS EN LA UNIDAD"

Mensajes de Nuestro Señor Jesucristo a sus hijos predilectos.


CI


"La caridad, la caridad, la unión, es lo que anhela de los sacerdotes el Sacerdote Eterno, el Corazón amante del Dios-Hombre.

El demonio tiende a desunir para debilitar, y el Espíritu Santo a unir, a estrechar los lazos paternales, filiales, fraternales, de cuyo desmembramiento vienen tantos males a mi Iglesia. Si Yo soy la unidad en la Trinidad ¿por qué mis Pastores y sacerdotes entre si no tienen una sola alma, un solo parecer por mi gloria, un solo corazón en mi Corazón?

Cuando elegí a mis sacerdotes de entre los demás hombres, rogué muy especialmente por ellos antes de morir, y mi impetración al Padre no ha concluído ni concluirá hasta el fin del mundo.

Yo me ofrecí de Víctima por ellos muy especialmente y sólo les pedí que perseveraran en mi amor, y mi amor es unitivo; y si quiero que los hombres se amen unos a otros, ¿cómo no querer ante todo que los sacerdotes se amen entre sí y que en ese grupo escogido y de elección no tenga Yo que lamentar odios, discolerías,envidias, diferencias y oposiciones de pareceres y afectos; todas esas miserias que enfrían, que entibian, que separan los corazones?

Y si éste es un tremendo mal para mi Iglesia, que puede llegar hasta el cisma, para mi Corazón es lo más doloroso, lo que más lamento, puesto que se apartan de Mi gran mandamiento, de aquel "amaos los unos a los otros"; porque Yo quería, al pronunciar estas palabras, que fueran particularmente para mis sacerdotes que son humanos y que no están exentos de las pasiones humanas.

Y si dije que conocerían que eran míos si se amaban los unos a los otros, cuando las almas vean esos resfriamientos de afectos, esa falta de calor entre sí, el mundo se escandalizará y no los tendrá por míos.

Yo insisto e insistiré siempre en esa unidad de la Trinidad, en esa unidad por la caridad que es el amor, que es la unión por medio del Espíritu Santo.

Es muy natural el que Yo tenga que lamentar --y también la Iglesia-- esa división entre los míos que causa muy grandes males cuya extensión sólo Yo sé medir.  Esto es descender al nivel del mundo, y mis sacerdotes no, no son del mundo, no deben ser de él, no pueden seguir sus máximas, no deben contaminarse con el mundo.  ¡Y en el mundo hay tanta maldad, tanta tierra, pasiones y vicios de los que mis sacerdotes deberán estar tan alejados!

Yo mismo le hago patente a mi Padre que mis sacerdotes no son del mundo, sino míos, que no los ha de arrastrar el mundo, que ese enemigo del alma no entrará en los corazones sacerdotales.  Y mundo son las divisiones, las desavenencias, los respetos humanos, las envidias, el buscarse a si mismos y el alejamiento de corazón a corazón.

El Papa, los Cardenales, los Pastores y los sacerdotes, toda la jerarquía eclesiástica, forma un solo bloque divino, una piedra en Pedro, una roca en donde las olas del mundo y de los enemigos se estrellarán. Pero ese bloque debe ser uno, no debe desmembrarse, y de ahí su fuerza divina contra todo el infierno. Y es que está resguardado por la unidad del conjunto, por unidad de la Trinidad.Pues no quiero que esa masa compacta se desmorone en lo más mínimo; que esa unión de espíritus y de corazones en un mismo Corazón, en el mío, tenga sus deficiencias.

¡Si supieran lo que es la vanidad, lo que encierra la unidad, lo que puede la unidad en la Trinidad y en mi Iglesia!  ¡Amo tanto la unidad!  ¿Y saben por qué? porque la unidad es Dios, la unidad es el amor y todo lo que se aparte de la unidad, de la unión, del amor, no es mío.  ¡Y hay tantos engaños que Yo lamento en este punto!...

No es posible, siendo humanos, que todos los criterios sean uno; pero la fe sí es una;la obediencia al Papa es una; la doctrina del Evangelio es una; el amor es uno y la Trinidad es una que a todos abraza, que a todos unifica, que a todos enlaza por el Espíritu Santo y que a todos premia, transformados en Mí.

Yo formo el centro de mi Iglesia y soy uno con el Papa, uno en cada Cardenal y Obispo, uno en cada sacerdote. Todos en el eterno Sacerdote, con un solo corazón y una sola alma y una única voluntad en mi Padre, en la unidad de la Trinidad.

Es necesaria, en México especialmente, la unión, una reacción, no tan sólo exterior, sino interior, que es lo que espero, lo que anhelo, lo que ansío; reacción de fondo y no de superficie, propósitos santos, humildes y confiados a mi gran misericordia.

Todo lo hago bien;y si castigo, es para perdonar; y si martirizo, es  para coronar.

Quiero una gran promesa de amor en el Amor mismo, en el Espíritu Santo por María. Soy el Amor, soy la Bondad, soy la Misericordia, soy el Salvador que ha dado a su México una lección de amor para que mi Iglesia florezca y reine limpia de polvo, lozana y nueva, con sus sacerdotes  transformados en Mí.

¡Unión, unión! Esa unidad que es mi esencia y que persigo en mis Obispos y sacerdotes en todo el mundo.

No desoigo jamás los clamores de los míos, pero necesitaba la Iglesia de México una sangría; necesitaba expiaciones y martirios; pero mi Corazón está aquí, mis miradas están aquí y a la Iglesia Mexicana la llevo en mi alma con todos los suyos, a quienes amo con ternura de madre.

Pero quiero su bien; quiero barrer de ella lo vano;quiero apartar el trigo de la paja; quiero renovarla hasta sus cimientos, inyectándole más amor, unión, caridad, entregándola pura y limpia, por María, al Espíritu Santo, quien reinará en esta Nación de María que es mi predilecta.

Era muy triste para Mí dejarla rodar sin detenerla, sin limpiarla, sin devolverle su brillo antes de devolverle su libertad que vendrá, vendrá a su tiempo, pues como he dicho, mis castigos y mis pruebas son misericordias.

Sólo obligado por el pecador, castigo en la otra vida; aquí, hasta mis castigos aparentes son bondades y mis pruebas, caridad ardentísima.

Reaccionará mi Iglesia con sus Pastores y sacerdotes transformados en Mí; y la alegría y el fruto divino será mayor que el mal, y el triunfo coronará los martirios, los esfuerzos, los sacrificios, y seré Yo mismo en mis sacerdotes la mayor recompensa"










ORACIONES POR LOS SACERDOTES.




...POR LAS VOCACIONES

Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas
Señor Nuestro Jesucristo, Tú dijiste a tus Apóstoles: "la mies es mucha pero los obreros pocos; rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su campo". Humildemente te suplicamos que envíes a tu Iglesia numerosas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas. Te lo pedimos por la intercesión de la Santísima Virgen María, nuestra Madre, y por la de nuestros Santos Patronos y Protectores, que con su vida y merecimientos santificaron nuestro suelo. Amén.

Ofrecimiento diario de sí mismo por las vocaciones sacerdotales
Oh Jesús, Salvador mío, Tú que confiaste a los sacerdotes, -y solamente a ellos-, el poder de celebrar la Eucaristía, fin principal de su ordenación sacerdotal, perdonar los pecados, administrar otros Sacramentos, predicar con autoridad la Palabra de Dios y dirigir a los demás fieles a mirar y a subir hacia Ti, por medio de tu Santísima Madre, te ofrezco para la santificación de los sacerdotes y seminaristas, durante este día, todas mis oraciones, trabajos y alegrías, mis sacrificios y sufrimientos. Danos, Señor, sacerdotes verdaderamente santos que, inflamados del fuego de Tu amor, no procuren otra cosa que Tu gloria y la salvación de aquellos a los que Tú encomendaste. Amén.

Voy a rezar en particular por esos muchachos que conozco, que tal vez puedan recibir la vocación sacerdotal, y responder a la llamada de Dios: Mira Jesús, tu Iglesia y el mundo necesitan hombres generosos que se entreguen a Ti para ser apóstoles tuyos. Elige.a los que quieras; llama y da la valentía de dejarlo todo y seguirte para ser sembradores de tu doctrina de amor y portadores de tu salvación. Amén.

Oración para los padres de familia.
Oh Dios, Tú me has concedido estos hijos. Sé que gran parte de las vocaciones surgen en familias cristianas, atraídas por la vida ejemplar de sacerdotes fieles. Elige a alguno de mis hijos para que sea sacerdote. Sé que la Iglesia los necesita para proseguir la misión de tu Hijo Jesús. Ayúdame a no ahorrar ningún medio para que cuaje en alguno de ellos tu llamada, y el resto lo confío a tu Espíritu. Guárdalos en tu amor, guíalos y protégelos. Amén.

Oración para el Seminario.
Señor Jesucristo, que fuiste el primero que se preocupó de la formación sacerdotal de los Apóstoles, para después enviarlos a predicar (cf. Mc 3, 13), siguiendo tus huellas; te pedimos, para que las vocaciones arraiguen, que los profesores del Seminario sean sacerdotes íntimamente unidos a Ti, de vida ejemplar, hombres de fe y llenos de amor a la Iglesia. Amén.


...POR LA SANTIDAD.

Oración para pedir la santidad de los sacerdotes
Oh Redentor Nuestro, acepta vivir en los sacerdotes, transfórmalos en Ti. Hazlos por tu gracia ministros de tu misericordia, obra a través suyo, y haz que, imitando fielmente tus virtudes, se revistan en todo de Ti, y actúen en Tu nombre y con la fuerza de tu Espíritu. Contempla, Señor Jesucristo, cuántos son todavía los que duermen en las tinieblas del error, cuántas son las ovejas que caminan al borde del precipicio. Dirige tu mirada a tantas y tantos pobres, hambrientos y débiles, que lloran en medio de su soledad. Vuelve Tú a nosotros por medio de tus sacerdotes. Muéstrate en ellos y, obrando a través suyo, recorre el mundo de nuevo, enseñando, perdonando, santificando y renovando los lazos de amor entre tu Corazón divino y nuestros pobres corazones. Amén.

Preces para pedir sacerdotes santos

V. Para conseguir el perdón de los pecados,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que no nos falte la Sagrada Eucaristía,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que prediquen a Cristo, y a éste crucificado,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que den testimonio de la Verdad,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que los niños conserven la Gracia,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que la juventud conozca y siga a Cristo,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que los mayores conformen sus vidas según la Ley de Dios,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que tengamos hogares cristianos,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que en nuestros pueblos se viva la unión y la caridad cristiana,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que los enfermos reciban los auxilios espirituales,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
V. Para que nos acompañen a la hora de nuestra muerte, y ofrezcan la Santa Misa por nosotros,
R. Señor, danos sacerdotes santos.
Santa María, Madre de la Iglesia, Reina de los Apóstoles, alcánzanos del Señor muchos y santos sacerdotes. Así sea.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís