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MENSAJES DE JESÚS EL BUEN PASTOR - MENSAJES RECIENTES (PARTE 1)

NO PRESTÉIS ATENCIÓN A MENSAJES DE SERES EXTRATERRESTRES, NI OIGÁIS ENSEÑANZAS DE SERES ILUMINADOS, PORQUE TODO ES UN ENGAÑO DE MI ADVERSARIO

 
Octubre 18 de 2011 12:10 P.M.

LLAMADO DE MARÍA SANTIFICADORA A LA HUMANIDAD
Hijitos de mi corazón, que la paz de Dios esté con vosotros y mi protección maternal os asista siempre.

La inmensa mayoría de la humanidad cabalga desbocada al abismo, que está abierto para recibir a tantas almas que no han querido acogerse a los llamados a la conversión que el cielo está haciendo. Los enviados de mi Padre no son escuchados y los mensajes del cielo son puestos en duda y despreciados. Va a llegar la justicia de Dios y muchos se perderán, porque andan como en los tiempos de Noé, preocupados sólo de las cosas de este mundo. Ayer fue el diluvio y para estos últimos tiempos será el fuego de la justicia divina, quien restablecerá el orden y el derecho en la creación.

Hijitos, yo soy el Arca de la Nueva Alianza de estos últimos tiempos; escuchad mis llamados y dejad vuestra terquedad, porque la noche está llegando y si persistís en negaros a escuchar la voz de Dios a través de sus mensajes y manifestaciones, os aseguro que no encontraréis refugio en los días de purificación. La quietud del cosmos llama a la conversión; muy pronto todos los elementos del universo se conmocionarán y la vida en vuestro mundo ya no será lo mismo. Fenómenos cósmicos se darán en el universo, los planetas cambiarán su curso, las estrellas chocarán y el sol y la luna se oscurecerán. Los mares destruirán ciudades y el fuego que brotará de las entrañas de la tierra, hará estremecer el planeta; los continentes se fusionarán y naciones enteras desaparecerán; todo cambiará en fracciones de segundo; este mundo que conocéis sufrirá grandes cambios.

La caída total de la economía hará que muchos pierdan la cabeza, lo que llamáis dinero rodará por el suelo y nadie lo recogerá; será basura que ya no servirá para satisfacer vuestras necesidades. ¡Pobres de aquellos que han puesto su fe y confianza en las cosas de este mundo, porque muy pronto recibirán su paga!.

Hijitos míos, recogeos y tomaos de Mi, yo soy el Arca que os llevará a puerto seguro; no despreciéis esta oportunidad; refugiaos en Mi, y encontraréis abrigo y consuelo, para que podáis enfrentar los días de purificación que se acercan. Mi adversario ha empezado a desplegar sus emisarios y sus falsos profetas, no creáis en sus mentiras, no los escuchéis, ellos os anunciarán la venida de un falso dios, de una falsa paz; pregonarán mentiras por doquier y difamarán a los profetas de Dios; cuidaos de ellos, porque ya están infiltrados entre vosotros, pueblo de Dios.

No creáis hijitos míos, en los seres infernales llamados extraterrestres, son emisarios del mal que vendrán a la tierra a engañar a muchos diciendo que son seres de luz y que vienen a establecer un nuevo mundo y a traer la paz y la armonía a los hombres. Todos ellos son ángeles caídos, disfrazados de bondad, pero su esencia es la maldad; vienen a preparar el camino para la aparición del falso dios. ¡Oh, que tristeza me embarga al ver que muchos se perderán al escuchar las doctrinas y enseñanzas de estos seres de maldad” Escuchad hijitos míos, lo que dice la Palabra de Dios: al final de los tiempos muchos se perderán, porque renegarán de la fe, dando oídos a espíritus seductores y enseñanzas diabólicas (1 Timoteo 4, 1).

Mi adversario es astuto y conoce la debilidad de los hombres y más en estos tiempos de tanta apostasía; aprovechará la falta de fe de algunos, para robarles el alma. Os prevengo pues hijitos míos, para que no prestéis atención a mensajes de seres iluminados llamados extraterrestres, ni oigáis sus enseñanzas, porque todo es un engaño de mi adversario. Mi adversario quiere apartaros del verdadero camino, de la verdadera verdad y vida, que es mi Hijo; estad pues alerta y vigilantes, para que no caigáis en las trampas sutiles que mi adversario y sus emisarios del mal os tenderán, para que reneguéis de la fe y perdáis vuestra alma. Solo hay un camino para llegar a la gloria de Dios y es a través de la purificación, lo demás es un engaño; cuidaos pues mis pequeños de caer en estas trampas, porque muy pronto aparecerán los mensajeros del mal, haciendo señales y prodigios y anunciando la venida de un ser iluminado que traerá la paz y resolverá todos los problemas de la humanidad. No sigáis a esos discípulos del mal, porque los que buscan es robaros el alma. Que mi amor y mi protección maternal permanezca entre vosotros, hijitos de mi corazón. Yo soy vuestra Madre María Santificadora.

Dad a conocer mis mensajes de salvación a toda la humanidad.


¡PADRE MÍO, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN!

OCTUBRE 25 DE 2011 – 7: 30 A.M.

LLAMADO ANGUSTIOSO DE JESÚS DE NAZARETH A LA HUMANIDAD
Hijos míos, que mi paz permanezca siempre en vosotros.

Los días están ya anunciando mi próxima venida. Padre mío, perdónalos porque no saben lo que hacen; ¿cuántos ultrajes a mi Divinidad tendré más que soportar?. Mi pasión se revive y mi calvario es más doloroso por tanta ingratitud y tantísimo pecado de la inmensa mayoría de la humanidad de estos últimos tiempos.

Cada aborto, cada inocente que muere, despedaza mi carne, las manos criminales me azotan; los niños y ancianos que mueren de hambre, son espinas que se clavan en mi cabeza, mi ser se estremece de dolor, cuando el hombre con su tecnología de muerte manipula la vida; la cruz que tengo que cargar en estos tiempos es más pesada, que la que cargue camino del Gólgota. ¡Cuánto me duele ver a mis jóvenes, sumidos en la oscuridad y la muerte, cuánto me duele ver los hogares destruidos, los mal vividos, las viudas y los huérfanos desamparados!. Lágrimas corren por mis ojos al ver que derrame mi sangre para redimirlos y todo parece que fue en vano. ¡Oh, que pesada es mi cruz, y qué lenta es mi agonía!. Venid cirineos y ayudadme a cargar esta cruz; llorad conmigo hijas de Jerusalén, enjugad mi rostro con vuestras lágrimas y os dejaré grabada en vuestra alma mi retrato. Yo soy el Cristo de todos los tiempos, que yace moribundo y triste, viendo tanta miseria humana, tanta ingratitud y tanto pecado de esta generación impía. Oh pastores de la Casa de mi Padre, mi rebaño se está perdiendo por vuestra displicencia y falta de compromiso a mi evangelio!. Cada sacerdote que se me pierde hace estremecer mi Iglesia y mi sangre brota a borbotones, viéndolos caer en el abismo. Soy vuestro Sumo Sacerdote que hoy os llama pastores de mi rebaño, a que retoméis el camino de mi evangelio y no sigáis en vuestra vida disipada. Os di ejemplo de humildad y entrega a la voluntad de mi Padre, ¿por qué entonces me atravesáis como longino con la lanza de vuestra ingratitud, falta de fe y compromiso a mi evangelio?. Muchos ya no creen en Mí, muchos ponen en duda el misterio de la transustanciación de mi Cuerpo y de mi Sangre, encerrados en la sencillez de una hostia consagrada, y celebran mi Santo Sacrificio sólo por cumplir.

Tengo sed de verdaderos sacerdotes que se entreguen a Mí, y cumplan con la doctrina de mi Iglesia y mi evangelio. Mi pueblo yace sediento en busca de mi palabra, ¿quién podrá mitigar mi sed?; mis ovejas están cayendo en el despeñadero, porque no hay pastores que las guíen y las lleven al redil; la mies es mucha y los obreros son muy pocos. Apacentad mis ovejas pastores de mi rebaño y cumplid con vuestro ministerio sacerdotal como os lo enseñe; no sigáis descuidando mi rebaño, para que no tengáis de qué lamentaros, porque en verdad os digo: Al que mucho se le da, mucho se le exigirá; haced buen uso de los talentos que os dí, para que podáis ser justificados y no tenga que deciros mañana, apartaos de Mí.

Tengo sed, estoy agonizando, grande es mi dolor y lenta mi agonía, por la multitud de vuestros pecados; venid a consolarme pueblo mío, venid a consolarme pastores de mi rebaño; vuestra compañía mitiga mi dolor y mi tristeza, no tardéis, porque ya la tarde está feneciendo y la noche está que llega. Os espero donde estoy preso y solitario. Soy vuestro Maestro, Jesús de Nazareth. El Amado que no es Amado.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.

2 comentarios:

  1. Señor, quiero consolarte, ojalá pudiera estar todo el tiempo de rodillas, frente a Ti, adorándote, te amo mi Jesús Sacramentado, ten Misericordia de nosotros, derrama Conciencia de pecado en toda la humanidad, para que podamos diferenciar el bien del mal y así podamos seguir Tus pasos. Madrecita Santa, tómanos de la Mano y llévanos a Jesús. Amén

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  2. Anita: que bonito su ofrecimiento al Señor de señores.

    Para seguir los pasos del Señor debemos hacer como la Virgen le dijo a los discípulos un día durante los tres años de su vida pública:

    De: EL EVANGELIO COMO ME HA SIDO REVELADO-
    Madre, estamos en tus manos. Guíanos porque ...no somos capaces de nada-confiesa humildemente Pedro.
    María regala una sonrisa tranquilizadora y dice:
    "Es muy simple. Lo único es obedecer sus indicaciones, y haréis todo bien. Vamos".
    (en página 293)

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