FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

SI LA DESHONRAS... QUÍTATELA


Pues prefiero tener un hijo campesino antes que un sacerdote negligente...



Textos de San Juan Bosco, sobre el Sacerdocio:

(Palabras de Mamá Margarita cuando Juan Bosco entra en el seminario y se le impone la sotana)


“Ya has vestido la sotana de sacerdote. Sin embargo, acuérdate de que el hábito no hace al monje. Si alguna vez llegas a dudar de tu vocación, ¡por amor de Dios!, no la deshonres; quítatela, pues prefiero tener un hijo campesino antes que un sacerdote negligente”.


(Palabras oídas a los quince años del labios del clérigo Cafasso): “Quien abraza el estado eclesiástico se entrega al Señor, y nada de cuanto tuvo en el mundo debe preocuparle, sino aquello que puede servir para gloria de Dios y provecho de las almas”.


“El sacerdocio es «el estado más hermoso y más noble que pueda existir en la tierra… La vocación al estado eclesiástico es un don de Dios, el don más grande que Dios puede hacer… Reconozco el favor incalculable de ser llamado por el Señor a su divino servicio…¡Qué contento estoy de ser sacerdote”.


“Las virtudes que más insistentemente deben tener los sacerdotes son la fe y la caridad, el celo apostólico y la laboriosidad, la oración acompañada de la práctica de los sacramentos y la vida interior, la castidad y la pobreza, la humildad y la templanza, el estudio y la mortificación, la pureza de intención y la devoción a María”.


«Ser sacerdote quiere decir tener continuamente la obligación de mirar por los intereses de Dios y por la salvación de las almas. Sacerdote quiere decir ministro de Dios y no negociante. El sacerdote debe trabajar por la salvación de muchas almas y no en pensar que marchen bien sus asuntos temporales”.


“Hacerse sacerdote quiere decir renunciar a los placeres terrenos, a las riquezas, a los honores del mundo, a los cargos brillantes; estar pronto para soportar desprecios por parte de los malos y dispuesto a hacerlo todo, a soportarlo todo para promover la gloria de Dios, ganarse alma y, en primer lugar, salvar la propia”.


“El sacerdote ni se salva ni se condena solo. El sacerdote no va solo al cielo ni va solo al infierno. Si obra bien, irá al cielo con las almas que salve con su buen ejemplo. Si obra mal, y da escándalo, irá a la perdición con las almas condenadas por su escándalo”.

“Mira, amigo mío, un sacerdote fiel a su vocación es un ángel; y quien no es así, ¿qué resulta? Se convierte en objeto de compasión y de desprecio para el mundo”.


“Lo que quiero, y en lo que insisto e insistiré mientras tenga aliento y voz, es que el que se hace clérigo sea un clérigo santo y el que se hace sacerdote sea un sacerdote santo. Que el que quiere tener parte en la herencia del Señor abrazando el estado eclesiástico, no se enrede en asuntos mundanos, sino que atienda solamente a la salvación de las almas. Esto pido: que todos, especialmente el eclesiástico, sean luz que ilumine a todos los que los rodean y no tinieblas que engañen a quien las sigue”.


“El que se hace sacerdote solamente debe buscar almas para Dios… Cada palabra del sacerdote debe ser sal de vida eterna, en todo lugar  y con cualquier persona. Quien se acerca a un sacerdote debe sacar siempre de su trato alguna verdad que sea de provecho para su alma”...

De "Sotana Eclesiástica"


FUENTE: padrepatricio.com

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS




Para comprender el significado de la solemnidad de los santos y la conmemoración de los difuntos hay que saber que existen tres estados en la Iglesia: 1- La iglesia peregrina en la tierra. En ella estamos nosotros hasta el día de nuestra muerte. 2- La iglesia purgante (en el purgatorio), la componen los difuntos que necesitan aun purificación antes de entrar en el cielo. Por ellos oramos el día de los difuntos, el 2 de Noviembre, para que pronto vayan al cielo. (no rezamos por los que están en el infierno porque su condena es irreversible) 3- la iglesia triunfante, ya glorificada en el cielo. A ellos los santos honramos el 1 de Noviembre.


Solemnidad de Todos los Santos.

Durante todo el año celebramos la fiesta de muchos santos famosos. Pero la Iglesia ha querido recordar que en el cielo hay innumerables santos que no cabrían en el calendario. Por eso nos regala esta solemne fiesta de Todos los Santos que abarca a todos nuestros hermanos que ya están en el cielo. Multitudes de santos desconocidos por nosotros pero amadí­simos de Dios. Entre ellos pueden haber familiares nuestros, amigos, vecinos...


Universal vocación a la santidad en la Iglesia.

La fiesta de Todos los Santos no es solo para recordar sino también una llamada a que vivamos todos nuestra vocación a la santidad, cada uno según su propio estado de vida (como solteros, casados, viudos, consagrados, etc.). El capítulo V de la Constitución Dogmática Lumen Gentium (Concilio Vaticano II), lleva por título Universal vocación a la santidad en la Iglesia. Dios nos creó para que seamos santos. Según Benedicto XVI, El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por su perfecta verdad que éstas lo irán progresivamente transformando. Por esta belleza y verdad está dispuesto a renunciar a todo, también a sí mismo. Le es suficiente el amor de Dios, que experimenta y transmite en el servicio humilde y desinteresado del prójimo.


Historia.

Desde la Iglesia primitiva, los cristianos siempre hemos venerado a los mártires por su virtud heroica. Al guardar en nuestros corazones sus memorias y su ejemplo, nos animan a vivir también nosotros la radicalidad del Evangelio. Es por ello que se guardan sus reliquias. Estas pueden ser partes de sus cuerpos o de sus ropas u otros artículos asociados con ellos.En la Biblia leemos que los cristianos guardaban hasta las ropas y pañuelos que San Pablo hubiese tocado (Hechos 19,12).Durante la persecución de Diocleciano (284-305) hubieron tantos mártires que no se podí­an conmemorar todos. Así­ surgió la necesidad de una fiesta en común la cual se comenzó a celebrar, aunque en diferentes fechas, a partir del siglo IV. La Roma pagana observaba el fin del año el 21 de febrero con una fiesta llamada Feralia, para darle descanso y paz a los difuntos. Se rezaba y hací­an sacrificios por ellos. Con la cristianización del imperio, los papas pudieron remplazar las prácticas paganas. El 13 de Mayo de 609 o 610, el Papa Bonifacio IV consagró el Panteón Romano (donde antes se honraba a dioses paganos) para ser templo de la Santísima Virgen y de todos los Mártires. Fue así­ que se comenzó la fiesta para todos los santos.

Gregorio III (731-741) la transfirió al 1ro de Noviembre. Gregorio IV (827-844) extendió esta fiesta a toda la Iglesia. Los Ortodoxos griegos celebran a todos los santos el primer domingo después de Pentecostés. Hoy es necesario renovar la Solemnidad de Todos los Santos. Si no la vivimos, fiestas paganas, como Halloween, tomarán su lugar. 


S.S. Benedicto XVI sobre el día de todos los santos, 2007. El cristiano, ya es santo, pues el Bautismo le une a Jesús y a su misterio pascual, pero al mismo tiempo tiene que llegar a ser santo, conformándose con Él cada vez más íntimamente. Advirtió ante el peligro de caer en un equívoco: A veces se piensa que la santidad es un privilegio reservado a unos pocos elegidos. En realidad, ¡llegar a ser santo es la tarea de cada cristiano, es más, podríamos decir, de cada hombre!.

Todos los seres humanos están llamados a la santidad que, en última instancia, consiste en vivir como hijos de Dios, en esa "semejanza" a Él, según la cual, han sido creadostodos los seres humanos son hijos de Dios, y todos tienen que llegar a ser lo que son, a través del camino exigente de la libertad. Dios les invita a todos a formar parte de su pueblo santo. El "Camino" es Cristo, el Hijo, el Santo de Dios: nadie puede llegar al Padre si no por Él, aclaró.


S.S. Benedicto XVI sobre el día de todos los santos, 2006. Queridos hermanos y hermanas: Celebramos hoy la solemnidad de todos los santos y mañana conmemoraremos a los fieles difuntos. Estas dos celebraciones litúrgicas, muy queridas, nos ofrecen una oportunidad singular para meditar en la vida eterna. El hombre moderno, ¿sigue esperando esta vida eterna o considera que pertenece a una mitologí­a ya superada? En nuestro tiempo, más que en el pasado, vivimos tan absorbidos por las cosas terrenales, que en ocasiones es difí­cil pensar en Dios como protagonista de la historia y de nuestra misma vida.

La existencia humana, sin embargo, por su naturaleza, está orientada hacia algo más grande, que le trasciende; en el ser humano no se puede suprimir el anhelo por la justicia, la verdad, la felicidad plena. Ante el enigma de la muerte, muchos sienten el deseo y la esperanza de volver a encontrar en el más allá a sus seres queridos. Y es fuerte también la convicción de un juicio final que restablezca la justicia, la espera de un esclarecimiento definitivo en el que a cada quien se le dé lo que le corresponde. Ahora bien, para nosotros, los cristianos, vida eterna no sólo indica una vida que dura para siempre, sino también una nueva calidad de la existencia, sumergida plenamente en el amor de Dios, que libera del mal y de la muerte y nos pone en comunión sin fin con todos los hermanos y hermanas que participan en el mismo Amor.

La eternidad, por tanto, puede estar ya presente en el centro de la vida terrena y temporal, cuando el alma, mediante la gracia, se une a Dios, su fundamento último. Todo pasa, sólo Dios no cambia. Un Salmo dice: "Mi carne y mi corazón se consumen: ¡Roca de mi corazón, mi porción, Dios por siempre!" (Salmo 72/73,26). Todos los cristianos, llamados a la santidad, son hombres y mujeres que viven firmemente aferrados a esta Roca, tienen los pies en la tierra, pero el corazón ya está en el Cielo, morada definitiva de los amigos de Dios.

Queridos hermanos y hermanas: Meditemos en estas realidades con el espíritu dirigido a nuestro destino último y definitivo, que da sentido a las situaciones diarias. Renovemos el gozoso sentimiento de la comunión de los santos y dejémonos atraer por ellos hacia la meta de nuestra existencia: el encuentro, cara a cara, con Dios. Recemos para que ésta sea la herencia de todos los fieles difuntos, no sólo de nuestros seres queridos, sino también de todas las almas, especialmente de las más olvidadas y necesitadas de la misericordia divina. Que la Virgen María, Reina de todos los santos, nos guíe para escoger en todo momento la vida eterna, la la vida del mundo futuro, como decimos en el Credo; un mundo que ya ha sido inaugurado por la resurrección de Cristo y cuya llegada podemos apresurar con nuestra conversión sincera y con las obras de caridad.

Novena a nuestro Santo Patrono para la Solemnidad de todos los Santos Solemnidad: 1 de noviembre 

MEDITACIÓN Santos son quienes se distinguen por sus virtudes heroicas durante la vida y que la Iglesia honra como Santos, sea por la autoridad de su ordinario y universal magisterio o por una definición solemne llamada canonización. Para que la Iglesia reconozca oficialmente la santidad de una persona es necesario que esta se halle ya en gloria, que se la pueda invocar en todas partes y que sus virtudes, durante la vida o el martirio, sirvan de testimonio y ejemplo a los fieles cristianos.

La Iglesia honra a los Santos que están ya con el Señor en la Gloria porque, con el ejemplo de su vida heroica nos sirven de estímulo y además porque interceden ante Dios por nosotros.Nuestra unión con Cristo hace que estemos unidos con todos aquellos que forman parte de la gran familia de Dios, la Comunión de los Santos. Nosotros, en la tierra, miembros de la Iglesia militante, todavía presentamos batalla como buenos soldados de Cristo; todavía caminamos a la Casa del Padre. Entre tanto, somos ayudados y animados por los victoriosos y santos miembros de la familia, la Iglesia triunfante de Cristo en el Cielo. Honremos a los Santos y esforcémonos por imitar sus ejemplos y vidas virtuosas. El amor y unión que disfrutamos en la Comunión de los Santos se manifiesta también por la práctica de invocar a los Santos del Cielo como nuestros patronos e intercesores ante Dios. Intercesión muy poderosa porque han manifestado en la tierra tener mucho amor de Dios. Además, porque es una manera de participar en los méritos que ganamos con sus vidas heroicas. 

Desde los primeros siglos del Cristianismo se ha llamado Santo o Beato Patrón a aquel que alguna comunidad, organización, lugar o persona haya escogido como especial intercesor ante Dios. Costumbre que tuvo origen en el hecho de que al cambiar de nombre indicaba la transformación en la persona misma. Por ejemplo: Abram es Abraham, Simón Pedro, Saulo en Pablo. La costumbre también es debida a la practica de haberse construido iglesias sobre tumbas de mártires. En el Bautismo y Confirmación recibimos el nombre de un Santo a quien imitar y encomendarnos. 

Debemos encomendar frecuentemente al Santo Patrón nuestras necesidades de alma y cuerpo, especialmente en la fiesta del Santo. Se le puede honrar, por ejemplo, haciendo una novena en su honor.

LA PALABRA DE DIOS ¡Oh Señor! por tu sangre compraste para Dios a hombre de toda raza, de toda lengua, pueblo y nación. Los hiciste reino y sacerdotes para nuestro Dios y dominarán toda la tierra (Ap 5, 9-10). Nosotros somos el Templo de Dios vivo. Ya lo dijo la Escritura: Habitaré y viviré en medio de ellos, seré su Dios y ellos serán mi pueblo (2 Cor 6,16). El que a ustedes los llamó es Santo y también ustedes han de ser santos en toda su conducta, según dice la Escritura: Ustedes serán santos porque yo lo soy. (1 Pe 1, 15-16)

ORACIONES Oración propia de la Novena Gran Santo ___, te escogieron en mi Bautismo como guardián y testigo de mis obligaciones. Bajo tu nombre fui entonces hecho hijo de Dios por adopción, renuncie a Satanás, a sus obras y falsas promesas. Con tu poderosa intercesión ven en mi ayuda para que yo cumpla aquellas sagradas promesas. Tu también las hiciste en los días de tu peregrinación por la tierra. Tu fidelidad en conservarlas hasta el fin te ha merecido la vida eterna. Yo estoy llamado a la misma felicidad que tu disfrutas ya. Se me ofrece la misma ayuda con que tu pudiste conseguir la vida eterna. Tu venciste las tentaciones que yo experimento. Ruega por mí, Santo Patrón, para que, inspirado por tu ejemplo y asistido con tus oraciones, pueda yo llevar una vida santa, tener una muerte dichosa y alcanzar Vida Eterna, alabar y dar gracias a Dios en el Cielo contigo.Te suplico ruegues a Dios que, si es su voluntad, me conceda esta gracia particular.

(Mencione el favor que desea). 

Oración final Dios todopoderoso y eterno, te has complacido en hacer a tu Iglesia ilustre por el variado esplendor de los Santos. Al venerar su memoria, podamos nosotros también seguir sus claros ejemplos de virtud en la tierra y así obtener la corona del Cielo. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, te has complacido en hacer a tu Iglesia ilustre por el variado esplendor de los Santos. Al venerar su memoria, podamos nosotros también seguir sus claros ejemplos de virtud en la tierra y así obtener la corona del Cielo. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Dios Todopoderoso y eterno, te has complacido en hacer a tu Iglesia ilustre por el variado esplendor de los Santos. Al venerar su memoria, podamos nosotros también seguir sus claros ejemplos de virtud en la tierra y así obtener la corona del Cielo. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN POR LOS DIFUNTOS


"Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 Ma 12, 46).


En el Catecismo de la Iglesia Católica, encontramos una breve y hermosa enseñanza sobre el Purgatorio:

· Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.


· La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al Purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura, (por ejemplo, 1 Co 3,15; 1Pe 1,7) habla de un fuego purificador: Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12,31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro.


· Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: "Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2 Ma 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el Sacrificio Eucarístico (cf DS 856) para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos: Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su padre, (cf. Jb 1,5) ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos (San Juan Crisóstomo, hom. in 1 Cor 41,5).

*

La oración por las Almas del Purgatorio es una de las más bellas prácticas de la piedad católica.


Como preparación para la Conmemoración de los Fieles Difuntos, “La buhardilla de Jerónimo” invita a los lectores a rezar desde el 4 de agosto hasta el 1º de noviembre, cada día por un grupo determinado de Almas. Día a día iremos publicando la intención que corresponda y todos rezaremos alguna oración por dicha intención. Quien desee descargar el archivo con las 90 intenciones puede hacerlo aquí.

Con nuestros humildes sacrificios y oraciones, podemos ayudar a un gran número de almas en su camino hacia la Patria Eterna. Ellas mismas, a su vez, sabrán cómo ayudarnos a nosotros en esta vida y en la hora de nuestra muerte.

Que bella fiesta! Es como si todos los Santos y Bienaventurados se celebraran en una sola fiesta. De un lado, la Iglesia militante, sobre la tierra, ruega a la Iglesia triunfante del cielo, y por otro lado, ruega por la Iglesia purgante del purgatorio. Y las tres Iglesias son una única Iglesia.


La caridad, más fuerte que la muerte, las une del cielo a la tierra y de la tierra al purgatorio. Y es por el mismo sacrificio que agradecemos a Dios, la gloria con la cual llena los santos del cielo e imploramos la misericordia para los santos del purgatorio, santos todavía no perfectos.

La Iglesia triunfante del cielo, la Iglesia militante de la tierra y la Iglesia purgante del purgatorio, paciente, son sólo una misma Iglesia; que la caridad, más fuerte que la muerte las une del cielo a la tierra y de la tierra al purgatorio. Son como tres partes de una sola y misma procesión de santos, procesión que avanza de la tierra al cielo.


Iglesia de San Pedro – Sevilla – España

Las almas del purgatorio participarán de aquella procesión algún día. Sí, porque todavía no tienen bien blanca la vestimenta para la fiesta, la ropa nupcial todavía tiene manchas, aquellas manchas que sólo el sufrimiento limpia.

Entonces, como los contemporáneos de Noé, aquéllos que hicieron penitencia solamente en el momento del diluvio, fueron encerrados en prisiones subterráneas, hasta que Jesucristo les apareció, anunciándoles la libertad, cuando fue su descenso a los infiernos.

Como los fieles de la Iglesia triunfante, los fieles de la Iglesia militante y los fieles de la Iglesia purgante y paciente, son miembros de un mismo cuerpo – que es Jesucristo – y tanto unos como los otros participan, se interesan, se entristecen por la gloria, por los peligros, por los sufrimientos de unos y de otros, así como los miembros del cuerpo humano. Veamos un ejemplo: el pie está en peligro de salud y sufre dolores: todos los miembros del cuerpo sufren la conmoción. Los ojos lo miran, las manos lo protegen, la voz pide auxilio, para apartar el mal o el peligro. Una vez apartados del mal, se alegran todos los miembros.

Lo mismo ocurre con el cuerpo vivo de la Iglesia universal. Y vemos a los héroes de la Iglesia militante, a los ilustres Macabeos, asistidos por los ángeles de Dios y por los santos de Dios, especialmente por el gran sacerdote Onias y por el profeta Jeremías, rogar y ofrecer sacrificios por esos hermanos que murieron por amor a Dios, pero que tenían uno o varios pecados.

Al día siguiente, después de una victoria, Judas Macabeo y los suyos aparecieron para retirar a los muertos y depositarlos en el sepulcro de sus antepasados y encontraron sobre las túnicas de los que estaban muertos cosas que habían sido consagradas a los ídolos de Jamnia, que la ley prohibía tocar a los judíos. Por esto, fue manifestado a todos que por eso habían sido muertos. Y todos alabaron el justo juicio del Eterno, que descubre lo que esta escondido y le suplicaron que fuese olvidado el pecado cometido.

Judas exhortó al pueblo a que se preservase del pecado, teniendo ante sus ojos y recordando cómo habían sucumbido los que habían pecado. Y, después de haber hecho una colecta, envió a Jerusalén dos mil dracmas de plata, para que fuese ofrecido un sacrificio por los pecados de los muertos, actuando muy bien, pensando que estaba en la resurrección. Pues si no tuviese esperanza que los que habían sucumbido resucitarían un día, sería superfluo y necio rogar por los muertos.

Judas, sin embargo, consideraba que una gran misericordia estaba reservada a los que duermen en la piedad. ¡Santo y piadoso pensamiento! Fue por esto que ofreció un sacrificio de expiación por los difuntos, para que fuesen libres de los pecados.

Estas son las palabras y reflexiones de la Sagrada Escritura, según el texto griego y las mismas, más o menos, en el latino.

Nuestro Señor mismo advirtió, con toda claridad, que hay un purgatorio, cuando nos recomienda en San Mateo y San Lucas: “Conciliaos con vuestros enemigos (a la ley de Dios y la conciencia) en cuanto estés en el camino para ir al príncipe, no sea que este enemigo os entregue al juez, juez y verdugo, y que seas sometido a una prisión. En verdad os digo, de ella no saldréis, mientras no paguéis hasta la última donación".

Según estas palabras, queda claro que hay una prisión de Dios, donde se es arrojado por deudas con su justicia, y donde no se sale – sino cuando todo estuviera pagado.

Nuestro Señor, en San Mateo, también nos dice: “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, sin embargo, la blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonada, ni en este siglo ni en el futuro.” Donde vemos que otros pecados pueden ser perdonados en este siglo y no en el futuro, como el libro de los Macabeos lo dice expresamente, los pecados de aquellos que murieron por la causa de Dios.

Del mismo modo, en el sacrificio de la misa, la Santa Iglesia de Dios recuerda a los santos que reinan con Él en el cielo, con el fin de agradecer por la gloria y encomendarnos a su intercesión. Por otro lado, suplica a Dios que se acuerde de los servidores y servidoras que nos precedieron en el otro mundo con el sello de la fe y les permita permanecer en el refresco de la luz y la paz.


María, Madre de Misericordia, intercede por aquellas almas que esperan la liberación.


Nuestra Señora del Purgatorio – Iglesia de Santa Brígida – Montreal


La creencia del purgatorio y oración por los muertos se encuentra en todos los doctores de la Iglesia, así como en el acta de los mártires, especialmente en las actas de San Perpetuo, escritas por él mismo.

Todos los santos oraron por los muertos. San Odilon, abad de Cluny, en el siglo XI, tenía un celo particular sobre lo que respecta a la restauración de las almas del purgatorio. Fue movido por la compasión, pensando en los sufrimientos de las almas del purgatorio que, adelantándose a la Iglesia, ordenó rezar por las almas, habiendo destinado para ese fin un día especial. Así es como San Odilon alentó tal institución, comenzando por las tierras que simpatizaban con el sacerdocio. (...)

En cuanto al purgatorio, nada se conoce con seguridad. Sin embargo, lo que se lee en las revelaciones de Santa Francisca de Roma, revelaciones que la Iglesia autoriza creer, sin entretanto, ser obligatorias.

En una visión, la santa fue conducida al infierno y al purgatorio, que igualmente está dividido en tres zonas o esferas, una sobre la otra.

Al entrar, Santa Francisca leyó esta inscripción:

Aquí es el purgatorio, lugar de esperanza, donde se hace un intervalo.

La zona inferior es toda de fuego, diferente al infierno, que es negro y tenebroso. Esta zona tiene llamas grandes, muy grandes y rojas. Y las almas allí son iluminadas interiormente por la gracia. Porque conocen la verdad, así como la determinación del tiempo.

Aquellos que tienen pecados graves son enviados a este fuego por los ángeles y se quedan ahí conforme al tamaño de los pecados que cometieron.

La santa dijo que, por cada pecado mortal no expiado, en aquel fuego el alma se quedaría por siete años.

A pesar que en esta zona o esfera inferior las llamas de fuego envuelven todas las almas, atormentan sin embargo a unas más que a otras, según sean más graves o más leves los pecados.

Fuera de ese lugar del purgatorio, a la izquierda, están los demonios que hicieron que aquellas almas cometiesen los pecados que ahora expían. Criticándolas, pero no infligen cualquier otro tipo de tormento.

¡Pobres almas! Las hace sufrir más, mucho más, la visión de esos demonios que el propio fuego que las envuelve. Y, con tal sufrimiento, gritan y lloran, sin que, en este mundo, alguien pueda hacerse esa idea. Lo hacen, entretanto, humildemente, porque saben que lo merecen, que la justicia divina está con razón. Son gritos como que afectuosos y que les traen algún consuelo. No porque sean apartados del fuego. No, la misericordia de Dios, tocada por aquella resignación de las almas que sufren, les lanza una mirada favorable, mirar que les alivia el sufrimiento y les deja entrever la gloria de la bienaventuranza, a donde pasarán.

Santa Francisca Romana vio un ángel glorioso conducir a aquel lugar a un alma que le había sido confiada a su protección y esperarla afuera a la derecha. Y que los sufragios y las buenas obras que los parientes, amigos, o quien sea hacían especialmente por la intención de esa alma, movidos por la caridad, son presentadas por los ángeles de la guarda a la divina majestad. Y los ángeles, comunicando lo que por ellas hacemos, se alivian, alegran y confortan. Los votos y las buenas obras que hacen los amigos, por caridad, especialmente por los amigos del purgatorio, beneficia especialmente a quien los hace, debido a la caridad. Y ganan las almas y ganamos nosotros.

Las oraciones, los sufragios y las limosnas hechas caritativamente por las almas que ya están en la gloria y que ya no las necesitan, se revierten a las almas que todavía están necesitadas, beneficiando a nosotros también.

¿Y los sufragios que se hacen a las almas que se encuentran en el infierno? No aprovechan ni a uno ni a otro – ni a las del infierno, ni a las del purgatorio, únicamente a quien los hace.

La zona o región media del purgatorio está dividida en tres partes: la primera, llena de una nieve excesivamente fría; la segunda, de brea fundida, mezclada con aceite hirviendo; la tercera, de ciertos metales fundidos, como oro y plata, transparentes. Treinta y ocho ángeles reciben allí las almas que no cometieron pecados tan graves como para merecer la región inferior. Las reciben y las transportan de un lugar a otro con gran caridad: no son los ángeles de la guarda, son otros, que para tal efecto, fueron obligados por la divina misericordia.


Santa Francisca Romana

Santa Francisca no habla, o no fue autorizada a decirlo por su superior, sobre la parte más elevada del purgatorio.

En los cielos, los ángeles fieles tienen jerarquía: tres filas y nueve coros. Las almas santas, que se elevan de la tierra, ocupan en los coros y las órdenes que Dios les indica, según sus méritos. Es una fiesta para toda la milicia celestial, pero especialmente para el coro donde el alma deberá regocijarse eternamente en Dios.

Lo que Santa Francisca vio en la bondad de Dios la dejó profundamente impresionada, sin que pudiese hablar de la alegría que había en su corazón. Frecuentemente, en los días de fiesta, sobre todo después de la comunión, cuando meditaba sobre el misterio del día, su espíritu, arrebatado al cielo, veía el mismo misterio celebrado por los ángeles y por los santos.

Todas las visiones que tenía Santa Francisca Romana, las sometió a la Santa Madre Iglesia. Y, por la misma madre – la Iglesia – fue Francisca canonizada, sin que nada censurable se encontrara en las visiones que tuvo.

Nosotros os saludamos, almas que os purificáis en las llamas del purgatorio. Compartimos vuestros dolores, el sufrimiento, principalmente aquel dolor inmenso y torturante de no poder ver a Dios.

¡Ay de nosotros! Sin duda que hay entre vosotros parientes y amigos nuestros: sufrirán, talvez por nuestra culpa. ¿Quién dirá que no les hemos dado, en ésta o aquella ocasión, motivos para pecar? Les falta poco tiempo para ser completamente puras. ¿Qué pasará con nosotros que velamos tan poco por nosotros mismos? Almas santas y sufridoras, ¡que Dios nos libre de nunca olvidaros!

Todos los días, en la misa y en las oraciones, nos acordaremos de todas ustedes. Acordáos, pues, también de nosotros. Acordáos especialmente cuando estuvieres en el cielo. ¡Allá os deseamos ver! ¡Como en el cielo deseamos vernos con ustedes! Así sea.


(Vida de los Santos, Padre Rohrbacher, Volumen XVIII, Pág. 111 a 118 y 129 a 137)


www.padrepatricio.com/

MILAGROS DE OSMOGÉNESIS: PRODUCCIÓN DE AROMAS MISTERIOSOS


El término “olor de santidad” se emplea frecuentemente en sentido figurado, para indicar la virtud de una persona: ha muerto en olor de santidad, lo que no quiere decir, sin embargo, que haya habido realmente un olor cualquiera. Pero la expresión figurada tiene su origen en la comprobación de olores realmente exhalados ya sea durante su vida, ya sea después de su muerte, por personas reputadas virtuosas.


OSMOGÉNESIS EN LAS PERSONAS PIADOSAS

La osmogénesis se puede producir en forma constante. Se cita a este respecto a San José de Cupertino, para el cual el fenómeno ha sido puesto muy en evidencia por los testigos del proceso de beatificación.


“El Padre Francisco de Angeles declara que no podía comparar el perfume que exhalaba su cuerpo y su vestido más que al del relicario que contenía las reliquias de San Antonio de Padua. El Padre Francisco de Levanto lo decía semejante al del breviario de Santa Clara de Asís, conservado en la iglesia de San Damián. Todos los que pasaban cerca de nuestro Santo, sentían ese olor, aun largo tiempo después de haberse alejado. Era tan penetrante, que se comunicaba por un largo período a los que lo tocaban y aun a los que le visitaban, de manera que el Padre Francisco de Levanto lo conservó durante quince días, después de una visita que hiciera a su celda, aunque no dejara de lavarse. La celda del Santo mantuvo ese agradable olor durante doce o trece años, aunque durante ese lapso él no hubiera penetrado en la misma. Adhería en forma tal a sus vestidos, que ni el jabón ni la lejía podían quitarlo. Se comunicaba a las vestiduras sacerdotales que había llevado y a los armarios en que éstas se guardaban. Además el perfume no tenía nada de desagradable, ni para los que no podían soportar olor alguno; les parecía, por el contrario, sumamente suave. Se mantuvo durante su última enfermedad, después de su muerte y durante su autopsia, como lo declaró el Dr. Pierpaoli (Gorres).

La bienaventurada María de los Angeles (1661-1717) exhalaba también un olor suave, que conservó durante 20 años. Gemma Galgani (1878-1903) presentaba también un delicado perfume que emanaba a menudo de su persona y de los objetos que ella tocara. No tenía ninguna similitud con los perfumes terrestres e infundía devoción en los que lo respiraban, lo que le hacía atribuir un origen sobrenatural”.

Otra veces el olor se refuerza o no se produce más que endeterminados momentos: el bienaventurado Venturino de Bérgamo presentaba el fenómeno cuando celebraba la Misa; la bienaventurada Helena y María Villana, cuando estaban comulgando; San Francisco de Paula, cuando terminaba sus ayunos de tres, ocho y cuarenta días, acompañados de vigilias y disciplinas frecuentes.

La osmogénesis ocurre a menudo durante enfermedades, reemplazando en las personas pías con olores agradables los olores tantas veces tan penosos que implican las llagas y diversas afecciones.


“La habitación de Santa Lidvina, según el testimonio de Tomás de Kempis, estaba llena de un delicioso perfume que emanaba de su persona y que hacía creer a todos los que entraban, que la Santa usaba algún aroma. “En un milagro constante — escribe Huysmans— Dios convertía sus heridas en frascos de perfume; los emplastos que se le quitaban hormigueando de gusanos, tenían perfume exquisito y el pus tenía buen olor, los vómitos despedían delicados aromas; y El quiso que ese cuerpo en ruinas, que dispensó de las tristes consecuencias que hacen a los pobres enfermos tan repugnantes, emanara siempre un perfume exquisito de cascaras y especias de Oriente, una fragancia al mismo tiempo fuerte y delicada, algo así como la exhalación de un aroma muy bíblico de cinamomo y muy holandés de canela” (Sainte Lydwine de Schiedam).

Lo mismo aconteció con la bienaventurada Ida de Lovaina. El pus que supuraba el bienaventurado Dideoemitía un perfume delicioso; lo mismo el cáncer del pecho que sufrió durante cuatro años el dominico J. Salomoni de Venecia y del que falleció. Durante veinte años, el terciario Bartholé (alrededor de 1300), afectado por una lepra horrible, exhalaba un perfume maravilloso”.


Finalmente la osmogénesis se produce después de la muerte: ya sea que las personas hayan sido beneficiadas con el fenómeno en vida, como Santa Lidvina, la bienaventurada Lucía de Narmi, Santa Catalina de Ricci, Margarita del Santo Sacramento (1619-1648), el bienaventurado Gerardo Majella (1726-1755); ya sea que resulte un fenómeno post mortem, como en San Francisco de Asís, Santa Francisca Romana, el bienaventurado Matías Carreri, la bienaventurada Catalina de Racconigi, Santa Teresa, Santo Domingo, la Madre Agnes de Jesús (1602-1634) y los santos médicos japoneses Francisco de Meako y Joaquín Saccachibara (muertos en 1597), etc.



OSMOGÉNESIS NO RELIGIOSA

Es notorio que el cuerpo humano en su estado normal emite un olor variable, según las razas, el sexo, el pigmento cutáneo y cabelludo, la clase de alimentación. Un antiguo autor, Filelfo, escribió acerca del mal olor de los Judíos en esa época, atribuyéndolo al consumo de puerros que ellos hacían. El Dr. Juan Schmid, de Danzig, vio una vez a un joven, cuyas manos tenían un olor tan pronunciado y penetrante a azufre, que infectaba el cuarto en que vivía. Además las distintas secreciones del organismo tienen cada una un olor sui generis. Pero, en su conjunto, esos olores son poco agradables o francamente desagradables, y se trata de atenuarlos o disimularlos mediante los cuidados higiénicos y los perfumes.

En estado de enfermedad, esos olores se acentúan o se modifican (olor de la fiebre) sin contar los olores netamente patológicos: bromidrosis plantal, ocena, olor de acetona, etc.

El Dr. Refond publicó en la Revue medícale de la Suisse romande, en enero de 1926, una curiosa observación:


“Una enferma de cincuenta y cinco años presentaba el síndrome neurítico asociado a trastornos de la memoria y de la orientación del morbo de Korsakoff. Era una alcoholista inveterada. Ulteriormente manifestó síntomas de un tumor cerebral y falleció después de dos años da abstinencia alcohólica, sin presentar en las orinas ni albúmina, ni azúcar, ni acetona.

Alrededor de veinte horas antes del deceso, las enfermeras notaron que la paciente emanaba un olor particular o más bien un perfume extremadamente violento.

Al hacer mi visita por la mañana, dice el Dr. Refond, ese olor me sorprendió tanto por su intensidad, que yo no pude menos que preguntar en broma a las hermanas enfermeras quién había vertido todo un frasco de perfume sobre la enferma. Sin embargo, en ese instante, estaban abiertas todas las puertas y ventanas de la sala y del pasillo y, a pesar de eso, los enfermos y los guardianes se sentían molestos por el olor tan fuerte. Este olor era indefinible: realmente, no podía ser asimilado a ningún perfume simple, químico o natural, y se parecía más bien a las complicadas composiciones de ciertos perfumistas.

El olor no era sensiblemente más fuerte en la vecindad inmediata de la enferma que en cualquier parte de la sala o del corredor. La exhalación provenía del aliento, pero también, si no más, de la piel de la paciente. Ignoro si su orina estaba también impregnada de olor en ese momento, porque la moribunda no emitió orina alguna en la agonía: en la autopsia, que tuvo lugar tres o cuatro horas después de la muerte, la orina tenía un olor normal y no estaba ni turbia ni descompuesta. Casi en seguida después del fallecimiento, el cuerpo no emitió más perfume alguno: éste, sin embargo, persistió fuertemente por algunos días en la sala, a pesar de una aereación constante. “No pudo revelarse ninguna causa, ninguna razón plausible, para dar una explicación de ese curioso perfume”.


OSMOGÉNESIS MEDIÚMNICA

Poseemos pocas informaciones al respecto. El Dr. Richet escribe:

“A veces exudaban perfumes de la cabeza de Stainton Moses; y más se secaban, más abundantes y cargados reaparecían”.


APRECIACIÓN DE LOS HECHOS

El fenómeno del olor de santidad se nos aparece como de interpretación delicada. No se trata ya, como en la levitación y en la incombustibilidad, de fenómenos casi desconocidos fuera de la hagiografía, ni aun de fenómenos como la luminosidad, cuya presencia se encuentra, por lo menos en cierta manera, fuera de la especie humana. La osmogénesis, es de algún modo, una función normal del organismo humano. La posibilidad de lo sobrenatural no existirá, pues, más que en las circunstancias de la aparición odorífera y en la calidad del perfume.

La emisión de esos perfumes en enfermedades como la lepra, las supuraciones, las ulceraciones, etc. con olores normalmente fétidos, hará que el milagro sea probable. También cuando la misma tiene origen en cadáveres, sobre todo si persiste años y hasta siglos: los restos del papa Marcelo despedían perfume 700 años después de su fallecimiento; los de Santa Ildegunda, 800 años; los de Santa Teresa existían todavía en 1882.

Tomemos nota de que el olor de la enferma del Dr. Refond cesó después de la muerte. Las emisiones perfumadas en ocasión de acontecimientos religiosos, Misas, Comuniones, etc., permiten descartar la osmogénesis por enfermedad, por disposición fisiológica natural y personal, por alimentación, porque éstas son momentáneas.

La circunstancia religiosa invita a buscar su explicación, ya en una intervención sobrenatural destinada a manifestar la virtud de la persona, ya tal vez o más bien —como lo supusimos por ciertos casos de levitación y luminosidad— en una repercusión corporal de la unión mística, que exalta hasta la perfección del estado de gloria ciertas funciones del organismo. Debilidad de la humanidad decaída, exaltación de la humanidad transformada en Dios, testimonio de la omnipotencia y de la bendición divina, éstas son las lecciones que se reciben en el estudio del olor de santidad.


Fuente: Dr. Henri Bon, Medicina Católica, (1942)

HABLA EL MÁS CONOCIDO INVESTIGADOR EUCARÍSTICO, EL DOCTOR RICARDO CASTAÑON GÓMEZ


El milagro eucarístico de Buenos Aires y el de Chilpancingo.

El cardenal Jorge Mario Bergoglio el actual papa Francisco le pidió que investigara dos hostias que sangraban, lo que hoy se llama el milagro eucarístico de Buenos Aires.  Después de 6 años de estudio, demostró que esa sangre de las hostias se trataba de sangre humana, de tejido humano, había corazón vivo, que tiene ADN humano, glóbulos blancos y musculo del corazón.

El doctor Ricardo Castañón Gómez es Doctor en Psicología Clínica, realizó estudios universitarios en Alemania, Francia, EE.UU, e Italia. Es especializado en Medicina psicosomática, Neuropsicofísiología cognitiva, psicólogo clínico con conocimiento especializado en la relación entre el cerebro y el comportamiento humano. Fue discípulo de Rita Levi Montalcini premio nobel de medicina. Preside en Europa el grupo internacional para la paz, es autor de 13 libros y más de 400 artículos de ciencia y divulgación. Ha dictado conferencias en distintos países y en las universidades más prestigiosas del mundo.

El Doctor Castañón le dice a la entrevistadora María Rosa Ordaz que gran parte de su vida fue ateo, conocíó el amor de Dios hace 21 años.


El amor de Dios es un amor tan extenso; que busca muchas formas para expresarlo al hombre, por ejemplo a través de la palabra de Él, enviando a su hijo en persona. Actualmente lo hace también a través de lo que llamamos experiencias místicas modernas.

Como científico he tenido la bendición de estudiar imágenes que exudan sangre, lagrimas. Un equipo de investigadores y un servidor, hemos demostrado que el líquido rojizo de las imágenes es sangre humana.

Los teólogos que me asesoran dicen que esta es una expresión de las preocupaciones de Dios. Le pregunte a un experto dogmatico en USA, porque sangran estas estatuas, él me dijo: lea Lucas 19 versículo 38. Consulté el texto y narra el momento en el cual Cristo entra triunfante a Jerusalén; todos lo reciben con gran fiesta, pero se acercan los sacerdotes fariseos y le dicen “maestro has que tus discípulos se callen”, él les responde “si mis discípulos se callaran las piedras gritaran”.

Después de estudiar esta imagen (un Cristo que sangra y llora), he estudiado hostias que sangran. Las primeras dos, el Cardenal Jorge Mario Bergoglio el actual papa Francisco me pidió que las estudiase. Después de 6 años de investigaciones demostré: que se trataba de sangre humana, de tejido humano, había corazón vivo.

Esto significa que el Señor para los hombres del siglo XXI, nos está obsequiando una realidad diciendo aquí estoy Yo, estoy presente, este es mi cuerpo, esta es mi sangre, mi palabra se cumple.

Siempre he tenido un concepto importante de México, Estoy convencido que México es un lugar bendecido, tienen la Guadalupana, Dios se las dejó, ella quiso quedarse aquí; porque confiaba en ustedes. Ahora les deja estos signos eucarísticos.

El signo de Chilpancingo es otra hostia que sangra, demostramos que es sangre humana, tiene ADN humano, glóbulos blancos, tiene musculo del corazón. Convencido estoy que Dios lo está haciendo para decirnos, mi palabra se cumple. – Te he dicho que esto es mi cuerpo, esto es mi sangre y aquí te doy la prueba –.

Nosotros los investigadores llamamos signos hasta que la autoridad de la iglesia reconozca esto como milagro, ahora sólo hablamos de un signo extraordinario. En lo personal, he estado muy complacido de presentar los resultados de mi investigación, con toda la colaboración y presencia de las autoridades de la diócesis de Chilpancingo Monseñor Alejo Zavala el Obispo. Ojalá que con el tiempo su equipo de teólogos me ayude a comprender aquello que la ciencia ya ha descubierto, que hay un caso extraordinario y sobrenatural en esa investigación de la hostia.



Rosa María le preguntó cuantas hostias y de que países usted ha tenido la oportunidad e investigar. Y el Doctor Castañón le respondió:

Tengo varias muestras aproximadamente unas 8 o 10, sin embargo solo puedo hablar de aquellas donde los estudios han sido calificados por la autoridad de la iglesia. Existen otras investigaciones que realizo. Mientras no concluyo, la autoridad de la iglesia me pide que esté en silencio.


En este momento puedo hablar objetivamente de las dos hostias de Argentina; puedo hablar de la hostia de México, de Chilpancingo. Tengo otra de Sudamérica, existen otras todavía están en reserva, las que estudié presentan efusiones de líquido rojizo, corresponden a sangre humana con presencia de ADN.


Ver la entrevista en vídeo aquí abajo.

Expo Católica 2013, Entrevista al Dr. Ricardo Castañón, Rosa María Ordaz





DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - Las cavernas del inframundo


SON MUCHOS LOS QUE IRÁN AL INFIERNO. LA MAYORÍA IRA AL PURGATORIO, Y AQUELLOS QUE IRÁN AL CIELO PROVENDRÁN DEL PURGATORIO.


VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

Las palabras de nuestra Madre relacionadas con los 3 estados de la vida después de nuestra muerte son muy claros. En su mensaje a fines de Octubre de 1992, Nos informó:

"Hay muchas calamidades que vendrán al mundo. El alma de la humanidad será limpiada. Dios desea que venga a muchas partes del mundo para prevenir a mis hijos. Algunos responden por un tiempo, otros no desean oírme, otros no desean conocerme.

Habrá muchos que irán al Infierno.

La mayoría irá al Purgatorio,

y aquellos que vayan al Cielo, irán desde el Purgatorio...

Mi corazón está perforado y lleno de amargura. Deseo darle a mis hijos muchas gracias y paz. Ellos desean continuar en la oscuridad y el pecado y correr tras todos los deseos de la carne y del mundo" 



PURGATORIO

Christina ha visto el Purgatorio muchas veces. Una vez miró almas en el Purgatorio que fueron permitidas venir ante ella. Ella describe el sentimiento de compasión como el que siente una madre al mirar a sus hijos atrapados en el sufrimiento pero sin poder llegar a ellos.

En ocasiones por separado, Christina ha visto tres diferentes niveles del Purgatorio. Uno de ellos le fue mostrado por Jesús quien la acompañó; fue una experiencia dolorosa, lastimosa y detestable, tanto que ella estaba convencida que debía ser el infierno. Esto sucedió cuando Christina fue tomada por Jesucristo a las profundidades como en un pasaje de arenas movedizas. Cuando se acercaron se abrieron automáticamente ante ellos unos portones enormes, un tufo repulsivo lo envolvía todo, la gente que vio vestían atuendos con capuchas cafés. Vinieron hacia ella un sacerdote y un seglar a quienes ella conoció durante su vida en el mundo aunque de manera superficial. Sus cabezas estaban agachadas como si estuvieran cargando un gran peso de sufrimientos. La vivencia en su totalidad impactó a Christina, así me lo relató:

"El piso era de apariencia fangosa y despedía un hedor. Pude sentir un sentimiento particular de agonía y tristeza por esas almas, no conocía personalmente a esa gente. Solamente conocía de vista a un sacerdote y un seglar, pero en el momento en el que estaba ahí, me pareció que eran tan cercanos a mí como mi propia madre o padre. Los amaba tanto, obviamente, Dios los estaba amando a través de mí y haciendo que les tuviera lástima mediante Su propio amor hacia ellos. Cuando me ofrecí a sufrir en su lugar, Jesús se fue.

Entonces quedé atrapada en lo que parecía ser una pared, es difícil de describir, no me podía mover, pero no me importaba, tan sólo gritaba "Jesús, por favor libera esta dos almas y si es Tu voluntad, déjame quedarme aquí, pero libera a estas dos almas". Durante esta experiencia, me resigné a esperar ahí, de pasar por todo lo que tuviera que sufrir y soportar. Vi demonios jugando con fuego que tomaban en sus garras y que arrojaban hacia mí en mi estado de indefensión. Era más doloroso que cuando en la vida terrenal te quemas tu cuerpo. Sin embargo mi simpatía por estas dos almas para que fueran liberadas era algo más allá de lo que podía entender. Después de esto, una enorme bola de luz blanca vino y fui atraída hacia ella. Todo había acabado"

Jesús más tarde le confirmó a Christina que esas dos almas habían sido liberadas. Le dijo que éste no era el nivel más bajo del Purgatorio, el cual se llamaba la Cámara del Sufrimiento y que Christina no estaba lista para verlo, aún. Ella espera nunca verlo debido al grado de sufrimiento que testificó en el nivel que le fue revelado.

En otra ocasión Christina no sólo observó el sufrimiento de las almas en el Purgatorio sino que tuvo que sufrir ella misma sus sufrimientos, sucedió cuando fue conducida en un pasadizo embotador y lúgubre en el cual se abrían una serie de portales a cada lado. El final del pasadizo conducía a una puerta más amplia. Esta puerta en particular provocaba a Christina una especial repulsión. Aunque intentaba apartarse, era atraída directamente hacia ella, no tenía opción alguna. Durante el camino hacia ella, tenía que parar en cada portal en donde soportaba las agonías íntimas que afectaban las diferentes almas que estaban dentro de cada caverna. La última era la más horrenda. Al preciso momento en que se rindió a fin de ir ahí, se vio envuelta en una bola de luz.

En noviembre 2 de 1993, Christina recibió una experiencia que describe el sufrimiento de aquellos en el Purgatorio. "Las almas en el Purgatorio, las puedo ver en un mar de nubes grises tratando de alcanzarme y llamándome por mi nombre: "Christina, reza por mí, reza por mí, señalándome mi Rosario". Y en diciembre 4 de 1993, ella los volvió a ver implorando por su ayuda con sus manos en alto. Christina dice que le recordaba la forma en que los peregrinos levantan las manos tratando de tocar al Santo Padre.

Christina ha sido visitada por muchas almas en el Purgatorio -sacerdotes, laicos, hasta obispos- todos pidiéndole sus oraciones, todos deseando ser liberados. Un obispo que vino ante ella justo después de su muerte le suplicó que Christina ofreciera una semana de sus sufrimientos por él. Esta persona en particular, en vida creía en las apariciones de Nuestra Señora a Christina pero no deseó conocer a Christina o hacer cualquier cosa para poner en práctica los mensajes de Nuestra Señora. Esto ocasionó que Christina le preguntara porqué debía ayudarlo ahora cuando él la ignoró mientras vivía. Ella dijo que inclinó la cabeza avergonzado y con tal arrepentimiento que por lástima a él, ella ofreció los sufrimientos que necesitaba.

En la Fiesta de Todos los Santos, noviembre 2 de 1994, Christina vio que el Purgatorio se abría ante ella estando en su propia casa. Sucedió de esta forma: Vio una gran extensión y almas santas elevándose como si no tuvieran peso por encima de lo que parecía ser humo gris. Algunos gritaban el nombre de Christina y, como en forma de canto, le pedían "reza por mí". Lo que sintió Christina fue una profunda tristeza y simpatía, había miles de gentes, requerían de un gran esfuerzo para elevarse por encima del "humo" gris en el que estaban sumergidos

En el día de Navidad de 1994, durante la Misa, en el momento de la Oración Eucarística "Venimos hacia Ti Padre, con alabanzas y en agradecimiento a través de Jesucristo, Tu Hijo..." una gran muchedumbre de almas provenientes del Purgatorio fue vista por Christina. Levitaban pero inclinaban sus cabezas con gran reverencia por la Consagración en la Misa. Al momento de la consagración, una luz proveniente de la Hostia los envolvió. Después de alrededor de dos minutos cuando se disipó la luz, se fueron.

En diferentes ocasiones, como en febrero 25 de 1996, durante la Misa, Christina vio a las almas individuales que les han otorgado su libertad del Purgatorio las cuales son atraídas a la Hostia Sagrada y desaparecen en ella. En febrero 25 de 1996, vio a miles aparecerse en una forma miniatura avanzando para ser consumidos en el Corazón Latiente de Jesús que provenía de la Hostia. 


LA REALIDAD DEL DEMONIO

"Es una experiencia que sacude al alma, sacude cada célula de tu cuerpo", dice Christina respecto al Demonio. Su presencia oscura, es "gélida y de gran odio", permea el aire y la llena de escalofríos espeluznantes. "Inmediatamente, me volví hacia Dios, Empecé a alabar a Jesús y a Dios Nuestro Padre y al Espíritu Santo. Empecé a alabar a Dios a mi estilo, con lo que llega primero a mi corazón. Frecuentemente ofrezco el mismo ataque que estoy sufriendo, ese lapso de tiempo, de lo que Satanás está tratando de hacer; lo ofrezco a Dios. Luego Satanás parece desaparecer, de cierta forma, me siento atraída a hacer oración a un nivel más profundo con más sinceridad y amor. Luego todo termina"

Nuestra Bendita Madre le dijo a Christina del vacío y dolor que hay detrás de Satanás y cómo él medra con nuestro temor:

"El temor los está reteniendo, el temor no proviene de Dios, sino del Príncipe de la Oscuridad. El los mantiene en la oscuridad. Hagan todo por el amor de mi Hijo, Jesús"

Christina es ahora más fuerte en contra de los ataques de Satanás. Ella aconseja a la gente que:

"Tenemos siempre que recordar que Dios es Luz y que Satán es oscuridad, y aunque la oscuridad de una habitación pueda asustarnos, la luz puede instantáneamente desaparecer toda oscuridad. Al abrir nuestros corazones a Dios, Quien es Luz, vencemos el poder diabólico de la oscuridad y ya no debemos temer. El único poder que tiene es el que Dios le permite. El hombre también puede darle un ámbito de acción a través de nuestra libre voluntad, al omitir rezar y al rehusar vivir dentro de los Mandamientos de Dios".

"No hay paz, no hay amor, sólo distracciones. Somos atraídos hacia todo. En lugares del mundo no hay consideración o amor hacia los demás. Requerimos de Dios, y con Dios y a través de la gracia y ayuda de Dios, obtendremos la paz. Nuestra Madre Bendita desea que reconozcamos las necesidades de los demás. Debemos amarlos porque Dios desea que nos amemos unos a otros así como El nos ama. Cuando el demonio intenta distraernos y molestarnos, perdemos nuestra paz, y cuando no tenemos nuestra paz y nos sentimos distraídos, no podemos realmente orar con propiedad".

"Ahora bien, es diferente cuando alguien trata de orar y se percata que su mente se encuentra vagando en algo que sucedió ese día. Podrían estar preocupados en lo que están pensando. Esto es diferente a cuando el demonio constantemente intenta separarnos de la oración. Si estamos rezando el Rosario, podemos encontrar muchas dificultades. Enfado y molestia pueden originarse en nuestras familias entre aquellos que desean rezar el Rosario y los que no lo desean"

"Todo esto es el demonio que intenta detenernos, pero la gente debe darse cuenta que cuando han optado por Dios, pueden vencer a Satanás y sus ataques por la gracia del amor de Dios a través de la intercesión de nuestra Madre Bendita. Entonces podrán realizar la voluntad de Dios y liberarse de las tentaciones. ¿Cómo podemos vencer las tentaciones de Satanás? Mediante los Sacramentos, la oración fervorosa, el ayuno y sacrificándonos, por amor -todas estas cosas Satanás no las soporta. Lo que más odia Satanás es que los humanos amemos y confiemos en Dios".

Debido a la maldad esparcida por el mundo, la gente en ocasiones culpa a Dios y se pregunta porqué Dios lo permite. Christina nos explica: es nuestra libre voluntad. Dios nos ha hecho a su imagen y semejanza, por lo tanto somos libres. Dios nunca nos retira nuestra libre voluntad, la respetará por siempre. Por lo tanto, sólo puede invitarnos, nunca nos forzará.

Christina nos dice: "Debido a nuestra libre voluntad Dios nos dice, que recordemos usarla debidamente mediante discernimiento y la oración. Estamos llamados a hacer las decisiones correctas. Sin embargo Satanás también nos llama. Mediante la oración y los sacramentos, se fortalece nuestra voluntad para realizar la voluntad de Dios. Pero Satanás mediante tentaciones y engaños, también está siempre presente, está constantemente intentando influenciar nuestra libre voluntad para que rechacemos a Dios".

La batalla entre Dios y Satanás, entre el bien y el mal, depende de nuestro uso de nuestra libre voluntad que Dios nos ha otorgado.

Christina dice: "Pero no debemos temer a la oscuridad si estamos en la luz, si permitimos y autorizamos a Jesús que viva en nuestras vidas. Esto es lo que Nuestra Bendita Madre me ha enseñado. Mientras menos le temo a Satanás y confíe más en Dios, estoy más capacitada para aceptar la voluntad de Dios".

Pero no debemos negar la existencia de Satanás. Christina dice que Nuestra Madre le comentó que si negamos la existencia de Satanás, negamos la existencia del pecado. Cuando negamos el pecado, negamos a Cristo y a Su Sacrificio de Redención en el Calvario, que es un sacrificio hecho, - subraya Nuestra Madre- para "redimirnos de nuestros pecados".

La negación de Satanás, como la negación del Infierno, dice Christina, nos causa que "bajemos nuestra guardia y pongamos nuestras almas en peligro que es precisamente lo que Satanás siempre ha buscado obtener". 



EL INFIERNO

Después de mostrarle a Christina el Infierno en marzo 29 de 1989, Jesús le dijo: "Este es el abismo del pecado, el Infierno, para todos aquellos que no aman a Mi Padre. Hija mía, une tu debilidad a Mí, quien Soy toda fortaleza".

Christina recuerda: "El Infierno era solamente fuego, Jesús estuvo conmigo durante toda la experiencia. Era aterrador, más allá de cualquier palabra, nunca deseo experimentarlo de nuevo. Era una gran oscuridad y aterrador. Todo lo que podía ver era un interminable océano de fuego, y de alguna forma podía ver a través de ello, flamas atravesando flamas; ahí había figuras de cuerpos, como en el mar, nadando entre el fuego.

Los cuerpos eran negros y las inmensas llamas los atravesaban. Había una grandísima cantidad de cuerpos. Sentí un espantoso sentimiento de terror. No podía hacer mas que temblar y recé por que nadie tuviera nunca que ir al Infierno" En una ocasión, después de 5 semanas de sufrimientos extenuantes, Christina fue invitada a ofrecerse a ser "crucificada".

Christina cumplió, diciéndole al Señor "si es necesario, crucifícame".

Después de esto Christina atestiguó la presencia de muchos demonios encolerizados. Al día siguiente, Jesús le informó que a través de su sufrimiento, cinco mil almas fueron salvadas del borde del Infierno. Esas almas estaban aún en vida, Jesús le explicó, y cuando Christina le preguntó; "¿Y si vuelven a su vida pecadora? Jesús le respondió: "Los he tocado de forma tal que se salvarán".

Christina dice que aquellos que van al Infierno eligen su destino. "Según lo entiendo yo, tiene que ver con la libre voluntad y el pecado" dice Christina. "Ustedes saben, algunas personas no están conscientes que están cometiendo pecado. Ahí es donde los pastores de la Iglesia tienen que intervenir. Tienen que hacer que la gente se percate de la realidad del pecado. Demasiada gente no reconoce la existencia del pecado. Pero, Dios es misericordia y está lleno de amor, así que alguien que no está consciente del pecado puede pasar por grandes sufrimientos para conscientizarse. Esto es como una purificación. Dios desea la salvación de todos pero eso depende por completo de nosotros, acercarnos y buscar la mano auxiliadora de Dios, y si lo hacemos, estaremos a salvo.

"Pero, hay algunos que saben que están haciendo mal y de todas formas no tienen intención alguna de cambiar. Estas gentes pueden desear todo lo mundano por encima de Dios: poder, lujos, y saben que está mal. Conscientemente se percatan de ello y saben que están sirviendo al demonio. El es el príncipe o el rey de este mundo. Este mundo es su reino. Ahora me percato de qué forma nos tienta la carne. La carne es débil. Debemos volver a Dios y suplicar por su gracia mediante la oración y los sacramentos. Debemos disminuirnos y permitir que el Espíritu de Dios crezca en nosotros.

"La oración, ayuno y todo lo que podamos ofrecer, es lo que Dios nos pide que hagamos. Dios nos da su fuerza a través de Su gracia, mediante la oración y mediante los sacramentos. Así que cuando el hombre intencionalmente se aleja de Dios y no quiere reconocerlo, debe comprender claramente que el camino que lleva es el camino que conduce al Infierno. Así pues, el hombre elige por sí mismo el Infierno por sus acciones"

Después de la aterradora escena del Infierno, Nuestra Madre Bendita informó a Christina:

"Hija mía, no tengas miedo de aquellos del mundo. Pon todo lo mundano bajo tus pies, y trabaja solamente por la salvación. La purificación está próxima. Muchos se perderán por los pecados del mundo y los pecados de la carne. Tú, hija mía, debes hacer reparación por aquellos que blasfeman contra mi Hijo el sucesor de Pedro. Mi hijo está rodeado por muchos cuyos corazones están llenos de odio y celos"


MENSAJES DE CHRISTINA GALLAGHER



MENSAJES DE MEDJUGORJE - 25 de Octubre


Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz en Medjugorje 


Al inicio Nuestra Señora regularmente da sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, Nuestra Señora comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves a la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora , a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes Esto aún continúa.

Mirjana Dragicevic-Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colo tuvieron apariciones diarias hasta 1982, 1985, y 1998 respectivamente. Desde entonces, la Virgen se les aparece una vez al año y les da un mensaje. Debido a que el trabajo sobre los archivos está aún en curso, no estamos en condiciones de publicar los mensajes otorgados antes de 1995.


(http://www.medjugorje.ws)


Mensaje 25 de octubre de 2015 

“Queridos hijos! Mi oración también hoy es para todos ustedes, especialmente para aquellos que se han vuelto duros de corazón a mi llamado. Ustedes viven días de gracia y no son conscientes de los dones que Dios les da a través de mi presencia. Hijitos, decídanse también hoy por la santidad y tomen el ejemplo de los santos de estos tiempos y verán que la santidad es una realidad para todos ustedes. Regocíjense en el amor, hijitos, porque ustedes son únicos e insustituibles ante los ojos de Dios, porque son la alegría de Dios en este mundo. Testimonien la paz, la oración y el amor. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís