FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 14, 25-33 - SEPTIEMBRE 4 DE 2016


Domingo 23º del Tiempo Ordinario - Ciclo C



Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,25-33):

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar." ¿O que rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.» 

Palabra del Señor

PADRE RAUL OSES ADMINISTRA LA COMUNIÓN A UN ENFERMO





Jesús continua y continuará su obra hasta el final de los siglos por medio de sus sacerdotes (otros Jesús) quienes nos administran los sacramentos.

El sacerdote panameño Raul Oses es uno de ellos, forma parte de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, de Bogotá, Colombia; Sacerdote Eterno Blog le hizo esta pequeña entrevista sobre su misión que recientemente pudo realizar en su tierra natal, Panamá.

Esto fue lo que nos respondió


S.E. ¿Que centros hospitalarios visito?

Padre Oses. Los Centros Hospitalarios que visite fue el Hospital Nicolás Solano de La Chorrera, el Hospital del Niño, el Hospital Santo Tomás en Panamá.


S.E. ¿Qué otros sacerdotes de su orden están aquí en Panamá haciendo esta misión? 

Padre Oses. Solamente estaba yo, como miembro. De La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.


S.E. ¿Cuál es la percepción que ve en los pacientes que asistió o visitó?

Padre Oses. Los pacientes son personas que necesitan mucho apoyo y compañía. Además de su tratamiento físico y mental, requieren de ayuda espiritual, para brindarle esa atención integral que ellos requieren. Encontré mucha apertura en los pacientes y sus familiares para visitarlos y sobre todo poder orar con ellos, al igual que recibir los sacramentos de confesión, Unción de los enfermos y la Comunión.


S.E. ¿Qué le llamo mas la atención? 

Padre Oses. En esta experiencia, además de haber visitado los enfermos de los hospitales, pude compartir en alguno de ellos la experiencia de los procesos de humanización que maneja la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en los 5 Continentes, con participación en estos hospitales de Directivas, Personal Científico y Administrativo. 

Otro punto a destacar fueron las visitas domiciliarias a enfermos en casa, pacientes de todas las edades, necesitados de esta ayuda espiritual. Y sobre todo en este año de la Misericordia muchas personas han buscado el sacramento de la confesión.



Visitar la entrada a continuación para otros detalles sobre la Pastoral Hospitalaria San Juan de Dios y la labor del reverendo padre Raul Oses


http://www.ordenhospitalaria.com.co

http://sacerdote-eterno.blogspot.com/2016/08/ninos-con-capacidades-especiales.html


Sacerdote Eterno Blog

PELÍCULA "FRAY ESCOBA"


Esta vieja y bella película me gustó tanto y me inclinó a pensar en la vida consagrada. Lo que más me impresiona de San Martín fue su humildad y su pobreza espiritual que tuvo en vida.

Vi esta película cuando era adolescente y como nota curiosa puedo compartir que San Martín de Porres era hijo de una panameña y un español.





DATOS DE LA PELÍCULA - WEB filmaffinity


Título original
Fray Escoba
Año
Duración
101 min.
País
España España
Director
Guión
Ramón Torrado (Historia: Jaime García Herranz)
Música
Manuel Parada
Fotografía
Ricardo Torres (B&W)
Reparto
Productora
Copercines
Género
Drama | ReligiónBiográfico
Sinopsis
Martín, hijo de un caballero español y de una mulata panameña, nace en Lima en 1579. Con su padre, ya gobernador de Guayaquil, y un futuro prometedor a su alcance, decide entrar en el convento de Santo Domingo. Allí se convierte en 'Fray Escoba', apodo que recibe por su obsesión de barrer y barrer sin descanso, mientras ríe feliz. Pasan los años y, con asombro, Martín descubre como Dios se vale de él para hacer milagros mientras su fama y labor apostólica se propagan por todo el país. (FILMAFFINITY)


SEPTIEMBRE: MES DE LA BIBLIA -


Sagradas Escrituras en la Iglesia San Nicolás de Bari, Arraiján 

Durante este mes, en todas las comunidades cristianas, se desarrollan actividades que nos permitan acercarnos  mejor y con más provecho a la Palabra de Dios

La intención es que durante este mes, en todas las comunidades cristianas, se desarrollen algunas actividades que nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Palabra de Dios.


Propuestas para escuchar la Palabra

1. La lectura diaria de los textos bíblicos litúrgicos es una excelente ayuda para profundizar en la Palabra de Dios. De esta manera nos unimos a toda la Iglesia que ora al Padre meditando los mismos textos. También nos acostumbramos a una lectura continuada de la Biblia, donde los textos están relacionados y lo que leemos hoy se continua con lo de mañana. La lectura diaria de los textos (para lo cual Liturgia Cotidiana es una excelente herramienta) constituye una "puerta segura" para escuchar a Dios que nos habla en la Biblia.

2. - ¿Has leído alguna vez un evangelio entero "de corrido"? Es muy interesante descubrir la trama de la vida de Jesús escrita por cada evangelista. Muchos detalles y relaciones entre los textos que cada evangelista utiliza quedan al descubierto cuando uno hace una lectura continuada. Este mes es propicio para ofrecerle a Dios este esfuerzo. Te recomendamos la lectura del evangelio de Marcos. No es muy largo, en unas horas se puede leer. Al ser el primero de los sinópticos, los otros (Mateo y Lucas) lo siguen en el esquema general. Por lo tanto es una muy buena "puerta de entrada" al mensaje de Jesús.

3. Otra posibilidad para poner en práctica este mes (y tal vez iniciar un hábito necesario y constructivo) es la oración con los salmos. Los mismos recogen la oración del pueblo de Dios a lo largo de casi mil años de caminata del pueblo de Israel. Nos acercan la voz del pueblo que ora con fe, y la palabra de Dios, que nos señala esta manera de orar para acercarnos y escuchar sus enseñanzas. En los salmos podemos encontrar una inmensa fuente de inspiración para la oración. Hay salmos que nos hablan de la alegría, de las dificultades y conflictos, de la esperanza, del abatimiento, del dolor, de la liberación y la justicia, de la creación, de la misma Palabra de Dios (salmo 118, el más largo de todos). Aprender a rezar con los Salmos es una "puerta siempre abierta" para el encuentro con el Dios de la Vida.

4. La lectura orante de la Palabra, realizada en comunidad, nos pone en sintonía con la voluntad de Dios. Es un ejercicio clave para el crecimiento en la fe. La fuerza de la comunidad nos alienta para encontrar en los textos la fuerza del Espíritu. Todos aprendemos juntos y nos enriquecemos con el aporte de cada uno. Existen muchos métodos de lectura orante. Simplificando al máximo podemos decir que los siguientes cuatro pasos son los más comunes:

Lectura
Meditación
Oración
Compromiso

La lectura orante siempre desemboca en un desafío para vivir. La Palabra de Dios nos desafía a seguir los pasos de Jesús y cambiar nuestra vida.

La lectura orante, practicada en comunidad, es una "puerta-espejo" que nos interpela y nos ayuda a discernir cómo vivir y practicar su Palabra en nuestros días.



De la la Encíclica Fides et ratioCapítulo V. N´55 (parcial)

"Tampoco faltan rebrotes peligrosos de fideísmo, que no acepta la importancia del conocimiento racional y de la reflexión filosófica para la inteligencia de la fe y, más aún, para la posibilidad misma de creer en Dios. Una expresión de esta tendencia fideísta difundida hoy es el « biblicismo », que tiende a hacer de la lectura de la Sagrada Escritura o de su exégesis el único punto de referencia para la verdad. Sucede así que se identifica la palabra de Dios solamente con la Sagrada Escritura, vaciando así de sentido la doctrina de la Iglesia confirmada expresamente por el Concilio Ecuménico Vaticano II.

La Constitución Dei Verbum, después de recordar que la palabra de Dios está presente tanto en los textos sagrados como en la Tradición, afirma claramente: « La Tradición y la Escritura constituyen el depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia. Fiel a dicho depósito, el pueblo cristiano entero, unido a sus pastores, persevera siempre en la doctrina apostólica ». La Sagrada Escritura, por tanto, no es solamente punto de referencia para la Iglesia. En efecto, la « suprema norma de su fe » proviene de la unidad que el Espíritu ha puesto entre la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal que los tres no pueden subsistir de forma independiente.

No hay que infravalorar, además, el peligro de la aplicación de una sola metodología para llegar a la verdad de la Sagrada Escritura, olvidando la necesidad de una exégesis más amplia que permita comprender, junto con toda la Iglesia, el sentido pleno de los textos. Cuantos se dedican al estudio de las Sagradas Escrituras deben tener siempre presente que las diversas metodologías hermenéuticas se apoyan en una determinada concepción filosófica. Por ello, es preciso analizarla con discernimiento antes de aplicarla a los textos sagrados."

Juan Pablo II
Fides et ratio
14 de Setiembre de 1998




Para finalizar, los católicos durante el mes de septiembre debemos dedicarlo a iniciar el conocimiento y divulgación de los textos bíblicos, ya que quien se llame cristiano tendría que conocer la historia de la salvación y la Palabra de Dios, interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia.

La Biblia, para todas las denominaciones cristianas, contiene la Revelación y es, como todo libro sagrado, la fuente del conocimiento y el compromiso de vida en lo referente a la fe.

Cada año, la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Ortodoxa e Iglesias Evangélicas celebrarán el Mes de la Biblia.

Cada comunidad celebrará el mes con énfasis de acuerdo a su historia y tradición.

La Iglesia Católica Romana recordando a San Jerónimo, (a quien conmemoramos el 30 de septiembre), traductor de la Vulgata, la Biblia en lengua latina; la Ortodoxa haciendo memoria que fue en idioma griego que se escribieron los Santos Evangelios y los demás libros del Nuevo Testamento y las Iglesias Evangélicas conmemorando la publicación, el 26 de septiembre de 1569, de la primera traducción de los Textos Bíblicos a la lengua española, traducción realizada por Casiodoro de Reina y conocida como la "Biblia del Oso" ya que en su portada estaba representado dicho animal.

Muy pocos saben que esta Biblia, pese a ser fruto del trabajo de un activo protestante contenía todos los textos propios de la Biblia Vulgata latina de San Jerónimo, mencionada al inicio, que es el texto oficial de la Biblia para toda la iglesia católica romana.



Algo de historia

La palabra Biblia se origina, a través del latín, en la expresión griega τα βιβλ?α τα ?για (ta biblía ta haguia; los libros sagrados), acuñada por vez primera en I Macabeos 12:9, siendo βιβλ?α plural de βιβλ?ον (biblíon, ´papiro´ o ´rollo´, usado también para ´libro´). Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Β?βλος), importante mercado de papiros de la antigüedad.

Esta frase fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) mucho tiempo antes del nacimiento de Jesús de Nazaret para referirse al Tanaj o Antiguo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento así como los Evangelios y las cartas apostólicas, es decir, el Nuevo Testamento. Para ese entonces ya era común utilizar las dos primeras palabras de la frase, τα βιβλ?α, a manera de título.

Ya como título, y habiendo perdido el artículo τα, se empezó a utilizar en latín como biblia sacra (los libros sagrados) y de ahí fue transmitido a las demás lenguas.

La Biblia es una compilación de textos que en un principio eran documentos separados (llamados "libros"), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar el Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 a. C. - 100 d. C.). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de los Jueces ("Canto de Débora") y en el Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII a. C.). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época.

El canon católico romano de la Biblia que conocemos hoy fue sancionado por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era, por la Iglesia Católica. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente Deuterocanónicos -Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc- y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Sínodo de Roma en el año 380, y ratificado en el Concilio de Cartago en el año 397, y luego nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546.



Versiones castellanas de la Biblia Católica

Vienen éstas de la traducción hecha por San Jerónimo (Dalmacia, Yugoeslavia, 342-420) al latín, versión oficial de la Iglesia por casi 15 siglos. El primer intento estuvo a cargo de la corte del Rey Alfonso X, El Sabio, en 1280, conocida como la Biblia Alfonsina; en 1430, el Gran Maestre de la orden de Calatrava, Don Luis de Guzmán, patrocina a Mosé Arragel para realizar otra traducción, conocida como la Biblia de Alba.

En 1944 se publica la llamada de Nácar-Colunga, publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos que no usa la traducción de la Vulgata como fuente si no usa los originales.
La Biblia de Jerusalén aparece en 1967, también basada en los textos originales. La primera edición de la Biblia latinoamericana, con el lenguaje propio de la región, es editada por primera vez en 2001. En el año 2005 se presentó, tras 33 años de trabajo, la Biblia de Navarra, para hacerla se tomaron como fuente los textos originales en hebreo, arameo y griego.


Por: Xavier Villalta ' Fuente: Catholic.net


parroquiainmaculadaconcepciondesuba.com


DOCUMENTAL - PONTE EL VELO MUJER -







EL TOQUE DE LAS CAMPANAS -


“LAS CAMPANAS Y SUS TOQUES"


Por Ángel Fraile de Pablo



Seguramente que a todos, la palabra “Campana” nos suena, y sin lugar a dudas al escuchar su sonido, nuestra imaginación se dirige hacia la torre de alguna iglesia cercana.

El nombre de campana procede de una región del sur de Italia, y su invención, tal como hoy la conocemos, se debe a San Paulino Obispo, que la introdujo en el culto divino, en el siglo V en la región antes citada. Aunque las campanas ya eran conocidas por griegos y romanos, la forma y la utilidad de hoy en día no es tan antigua, pues no fue hasta el siglo XII, cuando empezaron a construirse torres en las iglesias para colocar en ellas las campanas, las cuales comenzaron a fabricarse de un tamaño mayor. Se dice de Santa Teresa que en cada fundación que realizaba de un nuevo convento, daba una gran importancia a la colocación en un lugar visible de una campana, la cual no faltaba en ninguna de sus casas.

Prácticamente no existía iglesia en nuestros pueblos y ciudades que no dispusieran de una o varias campanas. Constituían un elemento primordial tanto para marcar los actos religiosos como para los demás acontecimientos de la vida civil.

Cuando algún núcleo se despoblaba, cosa bastante frecuente en algunos siglos de penuria económica o por epidemias, los elementos valiosos de la iglesia, incluidas las campanas, se trasladaban al pueblo vecino donde residirían los últimos habitantes del pueblo que quedaba deshabitado. En el año 1765, los pocos vecinos del pueblo de Torre, se pasan a vivir a Vallelado y Torre queda definitivamente despoblado. Las campanas de su iglesia, se llevan a Vallelado y se colocan en la torre; otra campana del pueblo de Torre, es colocada en la iglesia de San Esteban de San Miguel del Arroyo que por aquellos años pertenecía al obispado de Segovia.

El oficio de campanero, era en la mayoría de los casos itinerante, es decir que los campaneros acudían a fundir las campanas a los lugares que así lo demandaban. Con sus aperos y demás herramientas estos artesanos se instalaban, en las cercanías de la iglesia para la cual iban a trabajar hasta que terminaban su trabajo. El proceso de fabricación era laborioso y requería de gran conocimiento y maestría, la cual habían heredado de sus padres y abuelos. En el mismo lugar, como hemos dicho, cercano a la iglesia, hacían el horno y allí con metal nuevo, o refundiendo viejas y rotas campanas, fabricaban las nuevas. A veces si el metal no era suficiente para la nueva campana, los vecinos donaban a la iglesia viejos almireces, lámparas, candelabros y todo aquello que sirviera para dicho fin.

En la nueva campana el maestro fundidor solía grabar su nombre, así como la fecha de fabricación, el nombre del benefactor que había corrido con los gastos de la fundición, cosa bastante frecuente, y como no también figuraba el nombre dado a la nueva campana. Era habitual decorar la campana con diversos motivos como lagartos, que todavía podemos ver en alguna vieja campana, así como alguna frase o inscripción famosa y que era conocida por todos los vecinos. La campana mayor de la antigua iglesia de Vallelado llevaba grabada esta frase: “María campana me llamo, cien arrobas peso si no me quieres creer cógeme a peso”. Como se puede ver, el peso de algunas campanas era considerable, pues 100 arrobas equivalen a unos 1.150 kg.

Las campanas de la torre eran conocidas por todos los vecinos, bien por su sonido, su tamaño o por el nombre. Generalmente la campana más grande estaba dedicada a la Virgen María, otras a distintos y variados santos, dependiendo del lugar. En muchas iglesias, una de las campanas estaba dedicada a Santa Bárbara, abogada de las tormentas. Por supuesto que todas llevaban impresa una cruz en la parte frontal. Generalmente el metal con que se hacían las campanas, era una mezcla de cobre y estaño en distintas proporciones, fórmula que los campaneros guardaban secretamente, de generación en generación. En nuestra región eran famosos campaneros la familia Quintana, que todavía hoy en día se dedican a este oficio, ya casi extinguido.

En el año 1915 la torre de la iglesia de Vallelado, se hundió, y cayó una de las campanas al suelo, rompiéndose, por lo que años más tarde cuando se levantó de nuevo la torre, hubo que refundirla de nuevo.

Con el paso de los años y el uso continuado, las campanas se agrietaban y el sonido no era limpio, sino desagradable al oído, por lo que había que refundirlas. Este motivo hace que sea raro encontrar en nuestras iglesias campanas que tengan más de 200 años de antigüedad.

La vida de los pueblos giraba en torno a la iglesia, y en los tiempos en que el único reloj que había era el sol, las campanas suponían un instrumento fundamental y vital para sus habitantes, pues el sonido era escuchado por todo el término, avisando y congregando a los distintos actos y anunciando las horas del día, más importantes: El toque del ángelus, se realizaba al amanecer, al medio día y al atardecer. Estos tres toques marcaban tres momentos fundamentales del día, el amanecer, el medio día o la hora de comer, y la hora de regresar a casa tras el trabajo, orientando a todos los que se encontraban trabajando en el campo, e invitando a rezar.

Los numerosos y diversos actos y oficios de la vida del pueblo se anunciaban con el toque de las campanas, bien fueran actos religiosos o civiles.


Distintos toques de campana


Con el paso de los años han desaparecido la gran mayoría de toques que conocieron nuestros abuelos, y que distinguían perfectamente.

Los sacristanes eran los encargados de realizar los distintos toques que conocían al dedillo.

Cuando en nuestros pueblos, aún no existían los consistorios o ayuntamientos, como tales lugares de reunión, los vecinos eran convocados a las reuniones de concejo “a son de campana tañida” congregándose en el pórtico de la iglesia.

Existía la creencia de que cuando había tormentas, el toque repetido de las campanas alejarían las nubes de piedra tan temidas en los campos, al igual que evitar el hielo para salvar las cosechas, por eso la dedicación de una de las campanas a Santa Bárbara. En Vallelado en el año 1754, los mozos se turnaron varias noches para tocar las campanas…”cuartilla y media de vino que se gastó con los mozos, en las tres noches que fueron a “tocar a yelo”.

“Toque de arrebato”: este toque se hacía cuando había alguna catástrofe, un incendio, etc. Se tocaban varias campanas a la vez y de forma rápida para que acudieran los vecinos en ayuda o a socorrer o sofocar algún incendio.

“Toque de fiesta”: Los días de fiesta grande se tocaban las campanas ““a vuelo”, que consistía en voltear las campanas, cosa que realizaban los mozos más arriesgados

El volteo se dejó de hacer, entre otras cosas por el peligro que entrañaba y que alguna vez terminó trágicamente: A mediados del siglo XIX, un joven de Vallelado que se encontraba en la torre volteando las campanas sufrió un desgraciado accidente y la campana le sacó de la torre cayendo en el medio de la plaza.

“Toque de difuntos”, también conocido como “Clamor” que avisaba del fallecimiento de algún vecino. Era un toque lento, en el que participaban dos campanas distintas y que todavía hoy sobrecoge cuando suena. Al final del mismo nos daba la clave: si el finado era hombre se daban dos toques separados, y tres si la fallecida era una mujer. Mientras el cadáver era conducido al cementerio las campanas tocaban a duelo, durante todo el recorrido.

La cofradía de la Cruz de Vallelado, cuando había un difunto, encargaba que durante la noche, una persona recorriera las calles del pueblo con una campanilla o esquila tocando y avisando a los vecinos del fallecimiento. Ni que decir tiene que a altas horas de la madrugada, el tintineo ponía los pelos de punta, sobre todo a los más pequeños de la casa. Ya hace muchos años que dejó de hacerse. Ahora la cofradía toca esta esquila durante la “procesión de la carrera”, que se celebra en la Semana Santa.

“Toque de gloria”. Así se llamaba cuando fallecía algún niño. Se tocaba con la campana pequeña o esquilín, y en algunos sitios era conocido como “toque de tilinduna”

En alguna iglesia todavía tienen la antigua costumbre de dar dos o tres toques de campana, en el momento de la consagración en la misa mayor. Avisaban a las gentes que no habían podido acudir a la celebración, para que hicieran la señal de la cruz

(...)

La gran mayoría de los toques a los distintos oficios ya desaparecieron hace bastantes años, pero afortunadamente nos quedan algunos y todavía siguen sonando las campanas en los días festivos.


FUENTE: vallelado.net

*****







Panamá: Las campas de la Iglesia De la Merced.




EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís