FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

50 AÑOS DESPUÉS, SACERDOTES JÓVENES RETOMAN LA SOTANA QUE SACERDOTES VIEJOS DESECHARON... PARA PARECER JÓVENES.


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Para el simple fiel, un sacerdote serio viste sotana

Hace 50 años el cardenal arzobispo de París, Mons. Maurice Feltin, aprobó que los sacerdotes de su diócesis dejasen de usar la sotana en condiciones normales.

Su decisión, tomada el 29 de junio de 1962, no se presentó como doctrinaria o moral, sino pastoral, como una adaptación de las costumbres eclesiásticas a las mutaciones de la sociedad. De hecho, significó un cambio histórico, y fue seguida el mismo año por la mayoría de las diócesis francesas.

El “clergyman” fue acogido hasta con euforia por sacerdotes nuevos y “beatas” frecuentadoras de sacristías, recuerda el columnista de la revista “La Vie”, Jean Mercier, en un artículo bajo el sugestivo título de “El vestido de luz”

Mercier insiste en la “embriaguez de modernidad” de aquel momento (ese mismo año se abría el Concilio Vaticano II), para explicar que el cambio haya sido recibido como “verdadera liberación”.

Desde los tiempos del Concílio de Trento la sotana adquirió un simbolismo militante: su uso diferenciaba al sacerdote del resto de los hombres. Su forma actual data del siglo XIX. Escribe 

“Hace pensar en la muerte, en la Cruz. El sacerdote que la viste se compromete a imitar a Cristo casto y pobre. Ella señala su renuncia al placer y a la seducción y, en un sentido más amplio, su renuncia al mundo, es decir, al sistema que marca las relaciones humanas por el deseo de poder, dinero y apariencia. La sotana es una forma de tumba. Ella hace eco a la antigua práctica de revestirse de un ’velo mortuorio’ en la ceremonia de entrada de religiosos y religiosas en religión, para simbolizar la muerte a la voluntad propia y al mundo”.

En 1962 todo eso quedó para atrás: la lógica del abandono de la sotana fue la misma de la apertura al mundo profano, laicizado, que repelía la sumisión y la obediencia.

Por eso, significó una ruptura enorme.

Pero el “clergyman” duró muy poco, y terminó siendo abandonado en la onda de la revolución libertaria de Mayo de 68, cuando obreros, estudiantes y hasta sacerdotes rebeldes contra toda restricción (incluso —por supuesto— la sexual), clamaban en las calles “¡prohibido prohibir!”.

No obstante, 50 años después, los papeles se invirtieron. Son los sacerdotes jóvenes los que quieren usar la sotana cuya abolición los viejos defienden.

Mercier constata, con estupor, que no se trata apenas de jóvenes sacerdotes tradicionalistas: “Hoy, el gran asunto entre los eclesiásticos es saber si ellos tienen el coraje de asumir la sotana”, decía un sacerdote al periodista.

En la perspectiva de los simples fieles de hoy, la sotana está primeramente asociada a la idea de tradicionalismo.

En segundo lugar, viendo a un padre joven vestido de sotana, el fiel piensa que se trata de alguien que celebra discretamente la Misa tridentina en latín, bajo la forma aprobada por la Santa Sede como “extraordinaria”.

En el fondo de la cabeza del hombre de la calle –constata Mercier– la imagen del sacerdote auténtico continúa asociada a la sotana, no obstante las transformaciones introducidas por el Vaticano II.

Un sacerdote amigo del columnista le contó que hace poco fue a Lourdes con un colega. Este último usaba sotana, y él sólo un clergyman negro.

Sin embargo, cuando andaban por las calles de Lourdes, eran parados sin cesar por peregrinos que les pedían que les bendijeran objetos.Mercier presenta ese padre de clergyman como un hombre de buena presencia y “carismático”, y al de sotana como tímido, con pocas dotes y sin brillo personal.
“En ningún momento ellos se dirigían a mí — contó el sacerdote de clergyman— aunque fuese evidente que yo soy sacerdote; siempre iban a mi amigo de sotana. Creo que era por causa de la sotana. Ella ejerce un efecto especial sobre las personas que están lejos de la Iglesia, un atractivo poderoso”.

Mercier dice que tendría muchos otros testimonios para narrar, en el mismo sentido.

Para los sacerdotes de más de 60 años –agrega– la sotana es un “retroceso”, es arrogancia, endurecimiento ideológico, uma renuncia a la modernidad por la que ellos combatieron toda la vida.


Hoy, jóvenes eclesiásticos quieren
 usar sotana. Foto: seminaristas en 
ceremonia de toma de sotana

Pero los jóvenes sacerdotes, que vuelven a usarla en este 2012, consideran que ella sirve mejor para evangelizar. ¡Y tienen razón!: pues si se trata de “dar testimonio”, ¿qué mejor testimonio puede haber que vestir la sotana en público?

Pero para Mercier, que no es amigo de la sotana, se pone un problema muy delicado.

La sotana está ligada estrechamente al celibato y los sacerdotes sienten mucho eso. Optar por no casarse para seguir a Jesucristo y trabajar por el Reino de Dios: eso es lo que la sotana “predica” como ningún otro símbolo.

“La vestimenta negra que cubre todo el cuerpo,escribe Mercier, es un escándalo para un mundo que exhibe la carne, donde prevalece un conformismo social tiránico en materia de sexualidad, donde se afirma ser anormal que alguien no sea ’sexualmente activo’. Pues bien, el sacerdote que practica la castidad y escoge el celibato encarna la resistencia contra ese modo de pensar dominante. El hecho de usar sotana participa de la radicalidad de Cristo y de su Evangelio”.

Mercier recomienda a sus amigos, sacerdotes y laicos que como él se adhirieron al obsoleto movimiento progresista y que hoy se sienten cada vez más frustrados, que no polemicen con los jóvenes sacerdotes de sotana.

¿Por qué? —Si eso sucede ellos se van a radicalizar más y la situación empeorará para aquellos que un día juzgaron que conquistarían el mundo mostrándose “jóvenes”, “en la onda”, “al día”, etc., y arrojando por la borda los “vejestorios” de la Iglesia. Como la sotana…


FUENTE: http://www.tradicionyaccion.org.pe
Agosto 2012.

SANTA ROSA DE LIMA



Patrona deAmérica,Perú y las Filipinas 
Fiesta: 30 de agosto

Nació en Lima (Perú) el año 1586; cuando vivía en su casa, se dedicó ya a una vida de piedad y de virtud, y, cuando vistió el hábito de la tercera Orden de santo Domingo, hizo grandes progresos en el camino de la penitencia y de la contemplación mística. Murió el día 24 de agosto del año 1617.

Biografía 

Rosa de Lima, la primera santa americana canonizada, nació de ascendencia española en la capital del Perú en 1586. Sus humildes padres son Gaspar de Flores y María de Oliva.

Aunque la niña fue bautizada con el nombre de Isabel, se la llamaba comúnmente Rosa y ése fue el único nombre que le impuso en la Confirmación el arzobispo de Lima, Santo Toribio. Rosa tomó a Santa Catalina de Siena por modelo, a pesar de la oposición y las burlas de sus padres y amigos. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como las gentes alababan frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.

Santa Rosa de Lima

Una dama le hizo un día ciertos cumplimientos acerca de la suavidad de la piel de sus manos y de la finura de sus dedos; inmediatamente la santa se talló las manos con barro, a consecuencia de lo cual no pudo vestirse por sí misma en un mes. Estas y otras austeridades aún más sorprendentes la prepararon a la lucha contra los peligros exteriores y contra sus propios sentidos. Pero Rosa sabía muy bien que todo ello sería inútil si no desterraba de su corazón todo amor propio, cuya fuente es el orgullo, pues esa pasión es capaz de esconderse aun en la oración y el ayuno. Así pues, se dedicó a atacar el amor propio mediante la humildad, la obediencia y la abnegación de la voluntad propia.

Aunque era capaz de oponerse a sus padres por una causa justa, jamás los desobedeció ni se apartó de la más escrupulosa obediencia y paciencia en las dificultades y contradicciones.

Rosa tuvo que sufrir enormemente por parte de quienes no la comprendían.

El padre de Rosa fracasó en la explotación de una mina, y la familia se vio en circunstancias económicas difíciles. Rosa trabajaba el día entero en el huerto, cosía una parte de la noche y en esa forma ayudaba al sostenimiento de la familia. La santa estaba contenta con su suerte y jamás hubiese intentado cambiarla, si sus padres no hubiesen querido inducirla a casarse. Rosa luchó contra ellos diez años e hizo voto de virginidad para confirmar su resolución de vivir consagrada al Señor.

Al cabo de esos años, ingresó en la tercera orden de Santo Domingo, imitando así a Santa Catalina de Siena. A partir de entonces, se recluyó prácticamente en una cabaña que había construido en el huerto. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas. Su amor de Dios era tan ardiente que, cuando hablaba de El, cambiaba el tono de su voz y su rostro se encendía como un reflejo del sentimiento que embargaba su alma. Ese fenómeno se manifestaba, sobre todo, cuando la santa se hallaba en presencia del Santísimo Sacramento o cuando en la comunión unía su corazón a la Fuente del Amor.

Extraordinarias pruebas y gracias.

Dios concedió a su sierva gracias extraordinarias, pero también permitió que sufriese durante quince años la persecución de sus amigos y conocidos, en tanto que su alma se veía sumida en la más profunda desolación espiritual.

El demonio la molestaba con violentas tentaciones. El único consejo que supieron darle aquellos a quienes consultó fue que comiese y durmiese más. Más tarde, una comisión de sacerdotes y médicos examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias eran realmente sobrenaturales. 

Rosa pasó los tres últimos años de su vida en la casa de Don Gonzalo de Massa, un empleado del gobierno, cuya esposa le tenía particular cariño. Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: "Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor".

Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los treinta y un años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro.

El Papa Clemente X la canonizó en 1671.

Aunque no todos pueden imitar algunas de sus prácticas ascéticas, ciertamente nos reta a todos a entregarnos con mas pasión al amado, Jesucristo. Es esa pasión de amor la que nos debe mover a vivir nuestra santidad abrazando nuestra vocación con todo el corazón, ya sea en el mundo, en el desierto o en el claustro.


De los escritos de santa Rosa de Lima.

El salvador levantó la voz y dijo, con incomparable majestad: "¡Conozcan todos que la gracia sigue a la tribulación.

Sepan que sin el peso de las aflicciones no se llega al colmo de la gracia. Comprendan que, conforme al acre- centamiento de los trabajos, se aumenta juntamente la medida de los carismas. 

Que nadie se engañe: esta es la única verdadera escala del paraíso, y fuera de la cruz
no hay camino por donde se pueda subir al cielo!"

Oídas estas palabras, me sobrevino un impetu poderoso de ponerme en medio de la plaza para gritar con grandes clamores, diciendo a todas las personas, de cual- quier edad, sexo, estado y condición que fuesen:

"Oíd pueblos, oíd, todo género de gentes: de parte de Cristo y con palabras tomadas de su misma boca, yo os aviso: Que no se adquiere gracia sin padecer aflicciones; hay necesidad de trabajos y más trabajos, para conseguir la participación íntima de la divina naturaleza, la gloria de los hijos de Dios y la perfecta hermosura del alma."

Este mismo estímulo me impulsaba impetuosamente a predicar la hermosura de la divina gracia, me angustiaba y me hacía sudar y anhelar. Me parecía que ya no podía el alma detenerse en la cárcel del cuerpo, sino que se había de romper la prisión y, libre y sola, con más agilidad se había de ir por el mundo, dando voces:

"¡Oh, si conociesen los mortales qué gran cosa es la gracia, qué hermosa, qué noble, qué preciosa, cuántas riquezas esconde en sí, cuántos tesoros, cuántos júbilos y delicias! Sin duda emplearían toda su diligencia, afanes y desvelos en buscar penas y aflicciones; andarían todos por el mundo en busca de molestias, enfermedades y tormentos, en vez de aventuras, por conseguir el tesoro último de la constancia en el sufrimiento. Nadie se quejaría de la cruz ni de los trabajos que le caen en suerte, si conocieran las balanzas donde se pesan para repartir los entre los hombres."


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PELÍCULA

Rosa de Lima es una película española de 1961 dirigida por José María Elorrieta, basada en la historia de Manuel Sebares, quien también escribió el guión y protagonizada por María Mahor.

Presentamos este film sobre Santa Rosa de Lima La película, de origen español, fue dirigida por José María Elorrieta que encumbró a María Mahor relata la vida de esta joven santa, hija de Gaspar Flores, arcabucero español al servicio del rey Felipe III, y de la dama limeña María de Oliva, que se convertirá en patrona principal del Nuevo Mundo, Filipinas e Indias Occidentales en 1670, quien fue canonizada por el Papa Clemente X en ese año.

A Isabel, conocida por todos como Rosa por la dulzura de sus facciones y sus actos, la han comprometido en matrimonio con Jesús, pero ella que ha hecho voto de virginidad vierte sus esfuerzos y atenciones en los más necesitados.

Finalmente ingresa como Terciaria en la orden de Santo Domingo de Guzmán para poder entregarse por completo a los demás.

Sus asombrosos actos de mortificación, penitencia y caridad, sus dulces coloquios en el eremitorio, las sencillas revelaciones de Jesús en los milagros de amor que Él vierte a través de ella.


Un film apto para toda la familia.




Bibliografía
Butler, Vida de los Santos.

FUENTE: http://www.corazones.org/santos/rosa_lima.
              123456789tico  - Canal de Youtube.

LOS BUENOS MODALES CON DIOS



Urbanidad de la piedad

En la vida social hay unas formas, unas "reglas" de buena educación, unas maneras de tratarse, y hasta un protocolo. Una persona se muestra a sí misma, también a través de ellas.

En la religión también hay unos modos de relacionarnos con Dios, mostrarle nuestra fe, nuestra reverencia y nuestro amor. Se la podría llamar la urbanidad de la piedad.

Cuando Dios se aparece a Moisés en la zarza ardiente, lo primero que le dice es "sácate las sandalias... el lugar que pisas es santo". Nos habla del necesario respeto de lo divino, del sentido de lo sagrado. Jesús se vio obligado a poner orden en el Templo de Jerusalén, echando a los mercaderes y cambistas que deshonraban la casa de Dios.

Hay una distancia infinita entre Dios y el hombre: el amor y la confianza que proceden de la filiación divina no conllevan -sería un contrasentido- una falta de respeto o igualdad de situación delante de nuestro Creador.

Padres y colegios formamos gente joven (chicos y adolescentes). Parte de esa formación consiste en enseñarles a comportarse delante de Dios y a tratar las cosas santas.

Es por esto que debemos cuidad las posturas, gestos, etc. de manera particular: no es cuestión de reglas fijas (algunas cosas no están prescriptas por la Iglesia), pero cierta "rigidez" es necesaria al principio: porque son chicas y porque son muchas, para que les quede grabado un estilo.

"Las formas forman" si se les pone contenido -es amor, no mera formalidad- y si se entiende la razón de ser de cada una. Por eso no es exagerado. Mucho de lo que acá se dice tiene una finalidad pedagógica. Todo pretende ser expresión de respeto y amor a Dios.

Jesús resume toda la ley de Dios en un solo mandamiento: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu mente, con todas tus fuerzas, con toda tu alma". Amar a Dios con todo nuestro ser y nuestra vida. Obviamente incluye nuestros gestos. El amor se nota. Y si no se nota... es que es demasiado débil.

En la Iglesia hay unas normas litúrgicas que garantizan el cuidado del culto a Dios. Una especie de "protocolo" para lo sagrado: modos cómo debemos tratar a Dios y las cosas de Dios.

Ante muchos descuidos e irreverencias con la Eucaristía el Magisterio de la Iglesia se ha visto obligado a recordar e insistir repetidamente en los últimos años en estos temas.

En concreto: Enc. Ecclesia de Eucharistia

Instrucción Redemptionis Sacramentum
Instrumentum laboris del Sínodo de Obispos del 2005

También hay una serie de cuidados que no están preceptuados como leyes litúrgicas, pero que siempre han vivido los cristianos piadosos como expresión de reverencia y amor. Es parte del tesoro del patrimonio espiritual de la Iglesia.

Hemos de estar atentos para que la confianza no degenere en falta de respeto: sería ofensivo para con Dios. Nadie en sus cabales podría decir "porque te quiero tanto, no te respeto, te trato mal y te ofendo".

La dignidad, la delicadeza son necesarias, ya que como seres compuestos de alma y cuerpo, expresamos nuestros afectos, nuestra fe y todo lo espiritual a través del cuerpo..No es verdad que la espontaneidad sea de por sí buena. Depende de qué espontaneidad: la hay buena y la hay salvaje.
No es verdad que las formas reflejen falta de confianza.

El amor tiene una línea de mínima que es el respeto y la veneración. No puedo amar lo que no respeto. Tampoco lo que no venero. El mismo respeto y veneración serán camino hacia el amor, y expresiones de amor mismo.

Nos mostramos a nosotros mismos. Así como el cumplimiento de los modales y normas de buena educación muestran la "calidad humana" de una persona. La urbanidad de la piedad muestra nuestra fe, esperanza y amor. Es respeto y elegancia, aplicado a las cosas de Dios.

1. Buena educación en iglesias y capillas:

Cuidado de las iglesias
Por respeto a lo sagrado (todo lo que tiene que ver con el culto de Dios, tiene un cierto sentido
sagrado) y para que los objetos dedicados al culto luzcan bien para Dios debemos ser extremadamente delicados en el cuidado de las iglesias:

Cuidar la limpieza (papelitos en el suelo por ejemplo) y los bancos: si se apoyan los pies en los reclinatorios se arruina el tapizado, se ensucia, etc. Por supuesto no escribir, no dejar papelitos en el lugar para Misales, no pegar chicles...

Obviamente el buen comportamiento no se limita a la duración de las celebraciones litúrgicas.
Una vez que se ha entrado en la iglesia, se está en un lugar sagrado. Es para rezar. Hay que estar en silencio. Quien no quiere rezar que no entre, o al menos que respete a los que rezan con su silencio. Incluso cuando no está reservado el Santísimo Sacramento en el sagrario.

Silencio sagrado. Desgraciadamente se descuida bastante en muchas iglesias, donde la gente charla con demasiada soltura. Esto hace que por más que insistamos nunca insistiremos demasiado...
Silencio no es un mero no hablar. Expresa respeto, veneración. Es ya una forma de culto, ante Jesús presente en la Eucaristía. Es necesario para descubrir a Dios y poder escucharlo. Tiempo de recogimiento y meditación.
Tenemos que ser capaces de silencio. Muchas personas son incapaces. Nuestra riqueza interior hará que podamos entretenernos con la mirada dentro de nosotros sin aburrirnos.

No correr. Caminar despacio dentro de la iglesia.
Obvio: no comer, chicles..., jugar, muecas, bromas, molestar a otras (tirar del pelo...).
Evitar distracciones. Curiosidad de mirar quién entra o sale. Quien estornudó...

Elegancia en el vestir: cuanto más elegantes, mostramos más respeto y amor (¡hombres con bermudas...! ¡Personas en ojotas!). No es sólo cuestión de no usar prendas indecentes: hay cosas superdecentes que son demasiado deportivas: nadie se las pondría para una sesión de gala en un teatro.

No es cuestión de si se puede o no: es cuestión de amor. Quien ama trata de dar lo mejor a quien ama.

Al entrar en una iglesia
Lo primero, buscar el sagrario, para ir a saludar el Señor.
¿Cómo saber si está reservado el Santísimo? Por la lámpara votiva que debe haber encendida..

Uso de agua bendita. Es un sacramental. Hacer la señal de la cruz con la mano derecha con alguna gota de agua bendita es un gesto tradicional, que quiere pedir a Dios nos bendiga.
Su uso piadoso perdona los pecados veniales de los que estemos arrepentidos.
Siendo que el uso de agua bendita nos recuerda también nuestro bautismo (que representó nuestra incorporación a la Iglesia) se suele usar al entrar en la iglesia.

2. Gestos y posturas litúrgicas

Posturas: no hace falta estar firmes... pero tampoco apoyados en la pared, ni sentados en el piso...

Genuflexiones. Es un acto de adoración, por lo que sólo se hace delante de Dios. Sería un acto idolátrico hacerla ante la Virgen, o ante una imagen. Se hace sólo ante el Santísimo Sacramento: se reconoce que está en el Sagrario por la vela encendida indicando su presencia. El viernes santo se hace la genuflexión también ante la cruz, adorando a Cristo que en ella ese día murió por nuestra salvación.

La rodilla derecha toca el suelo, con el cuerpo erguido, mirando hacia el sagrario.

Inclinaciones de cabeza. Señal de respeto y veneración. Se hace ante el altar (que representa a Cristo) y ante imágenes.

Hay que distinguir el sentido de la genuflexión y el de la inclinación de cabeza. La genuflexión es un acto de adoración; la inclinación de cabeza, de reverencia. Sólo se adora a Dios (hacer la genuflexión ante una imagen de la Virgen sería un pecado de idolatría).

Cuando no está el Santísimo en el Sagrario se hace reverencia ante el altar. Si está el Santísimo, se hace genuflexión.

El sacerdote hace una inclinación de cabeza al nombrar el nombre de Jesús, de María y del santo que se celebra ese día.

En el Credo está previsto que los fieles se inclinen al proclamar el artículo de la Encarnación.
Se hace una inclinación, de cabeza antes de comulgar, ante la Eucaristía (cuando se comulga de pie).

Arrodillados. Actitud de adoración. Apoyados en las rodillas, derechos (obviamente sin apoyar el cuerpo en los talones). En la Misa permanecemos arrodillados desde la epíclesis hasta después de la consagración en la Plegaria Eucarística.

De pie. Actitud de respeto y atención. Derechos, sin apoyarse en los bancos ni en las paredes.
Cuando el sacerdote entra revestido para la Misa nos ponemos de pie, como señal de respeto a Cristo, a quien representa.

Sentados. Actitud receptiva, para escuchar y meditar, durante las lecturas. Durante el ofertorio –hasta el "Orad hermanos para que este sacrificio…", cuando nos ponemos de pie– y la acción de gracias.

Cuidar la forma de sentarse. Derechos, sin "acostarse" en los bancos. Sin apoyar los pies en los reclinatorios (se arruinan, los zapatos llenan de polvo los reclinatorios que después manchan las rodillas de los pantalones).

Es mejor no sentarse en el piso: no es una actitud digna para un acto de culto.

No cruzar las piernas: es un signo de distensión. No es elegante hacerlo.

En las ceremonias litúrgicas es necesario saber cuando sentarse, pararse, arrodillarse.

En la fila para comulgar. No es una cola, es una procesión hacia Jesús. Vamos preparándonos a recibir al Señor. Supone recogimiento interior (concentrados, sin la curiosidad de mirar para todos lados, darse vuelta, etc.). No llevar las manos en los bolsillos (postura poco reverente).

Lecturas. Leer con voz clara, fuerte y pausada. Sería bueno ensayarlas antes. No olvidar que se proclama la Palabra de Dios.

Elegancia en los gestos litúrgicos:

Señal de la cruz: signo del cristiano, señal de nuestra pertenencia a la Santísima Trinidad y de haber sido redimidos por Cristo en la Cruz. Trazar realmente una cruz con la mano (de otra manera no sería signo de nada). Llevándola de la frente al pecho, y del hombro izquierdo al derecho. Sin apuro, sin "atajos" (en línea recta).

Golpes en el pecho: en el acto de contrición, señal de dolor del corazón por haber ofendido a Dios.

Saludo de paz. Es un signo de nuestro amor a los demás. Se da sólo a quienes están a nuestro lado. No se sale del banco para saludar a otras personas. No perder de vista que estamos en una ceremonia litúrgica, y que sobre el altar está Cristo realmente presente en la Eucaristía. No es un saludo: es un gesto litúrgico de desearse la paz de Cristo mutuamente.

Oraciones. Recitarlas con pausa y atención. Con dignidad. Ni muy lento que aburre, ni tan rápido que imposibilita fijar la atención. Acoplándose al ritmo de los demás (al unísono), de manera que suba una sola oración al cielo.

Canciones: el canto es oración. Debería ser nuestra oración. Cantar con dignidad.

Respeto al traslado del Santísimo

Cuando se traslada el Santísimo los fieles debes mostrar su adoración cuando pasa frente a ellos.
Tener en cuenta de que es Dios realmente presente en la Eucaristía quien está delante nuestro. Sería una irreverencia quedarse como si no pasase nadie.

Ejemplo 1: van a llevar la Comunión a un enfermo a la casa. El sacerdote lleva el Santísimo.
Obviamente se trata de no darle conversaciones frívolas, ofrecerle algo para tomar, etc., ya que está llevando a la Eucaristía.

Ejemplo 2: pasa el sacerdote con el Santísimo para trasladarlo a otro sagrario. Si pasa delante nuestro revestido con ornamentos, lo normal será ponerse de rodillas o al menos quedarse de pie con respeto mirando en silencio hasta que termine de pasar.
También corresponde arrodillarse cuando se abre el sagrario para exponer el Santísimo, para llevar la Comunión a un enfermo, etc.

FUENTE: http://algunasrespuestas.blogspot.com
Padre P. EDUARDO VOLPACCHIO

LOS MÁRTIRES DE BARBASTRO (PARTE 7) - Otros mártires de Barbastro.

ULTIMA ENTREGA.
Los otros Mártires de Barbastro

76 años han transcurrido desde el dramático martirio de alrededor de 260 misioneros claretianos que estaban en retiro, evento que se suscitó en los inicios de la Guerra Civil española.

La diócesis de Barbastro era relativamente pequeña. En el año 1936 contaba con unos 38.000 habitantes. Actualmente, tras su unión con la de Monzón, es el doble de grande. Limita al norte con la diócesis francesa de Tarbes-Lourdes; al sur y al este con la de Lérida, y al oeste con la de Huesca.

La población se distribuía en 153 parroquias, asentadas en pueblos eminentemente rurales, situados en las estribaciones y en los valles formados por el Pirineo central. Al estallar la Guerra Civil contaba con 140 sacerdotes diocesanos y 21 seminaristas. Al frente de la diócesis estaba Don Florentino Asensio Barroso, obispo.
 
Ambiente antirreligioso

Desde mediados del siglo XX la idea antirreligiosa comenzó a calar con fuerza en los partidos que se autodenominan de izquierda. Durante la Segunda República se exacerbó de modo notable el anticlericalismo.

El Ayuntamiento de Barbastro quiso desalojar el Seminario del edificio que ocupaba alegando hipotéticos derechos. Lo que no pudo conseguir por la vía legal lo consiguió por la fuerza. El ambiente estaba enrarecido, y era hostil a la Iglesia. A pesar de ello, la gente de derecha ganó en Barbastro las elecciones del 16 de febrero de 1936. En la zona montañosa el ambiente era menos hostil a la Iglesia.

18 de julio de 1936


En lo militar, Barbastro era plaza fuerte. Contaba con una importante guarnición militar. Pero Barbastro es lugar de paso entre Barcelona y Zaragoza. A los elementos izquierdistas de la ciudad se fueron uniendo numerosas brigadas de milicianos y milicianas que se dirigían al frente de Huesca, con la intención de tomar la ciudad de Zaragoza.

La idea antirreligiosa obsesionaba a esta gente. Parecía como si no tuvieran otro objetivo que destruir y hacer desaparecer todo signo religioso. Ser sacerdote era motivo más que suficiente para justificar su muerte.

En Barbastro comenzó la orgía de sangre por instigación del anarquista Durruti, que capitaneaba las milicias llegadas desde Barcelona. A ejemplo de lo que iba sucediendo en Barbastro, en los pueblos de la diócesis se fueron formando comités compuestos por elementos radicales, muchos de ellos venidos de fuera, que perseguían a los sacerdotes hasta prácticamente hacerlos desaparecer.
Un ejército de mártires

El resultado de esta feroz persecución fue el martirio de:
- 1 obispo.
- 13 canónigos de la catedral.
- 114 sacerdotes diocesanos.
- 5 seminaristas.
- 51 Misioneros Claretianos.
- 9 religiosos de las Escuelas Pías.
- 18 religiosos Benedictinos del Pueyo.

Aquí no incluimos el martirio de tantos seglares buenos –muchachos de Acción Católica, de la Adoración Nocturna, etc.- cuyo principal delito estuvo en haber dado testimonio público de su fe.

Destrozo de materiales

El Seminario fue convertido en un montón de escombros. Cuatro iglesias de Barbastro fueron reducidas a solar, y cuatro más en la diócesis. Más de 200 iglesias saqueadas, con sus objetos de culto totalmente destruidos y quemados. Los templos fueron, en su mayor parte, destinados a usos profanos: garajes, almacenes y, en algunos casos, a salones de baile.

Beato Florentino Asensio Barroso, obispo 
 
 
Nacido en Villasexmir (Valladolid), el día 16 de octubre de 1877, en una familia muy humilde. Ejerció el ministerio sacerdotal en la diócesis vallisoletana hasta su nombramiento como obispo de Barbastro. Llegó a esta ciudad el día 6 de marzo de 1936. Venía precedido de justa fama de santo. Durante los cuatro meses y 23 días que permaneció en Barbastro, como Administrador Apostólico de la diócesis, se desvivió por atender a los sacerdotes, predicar a los fieles y ayudar a los necesitados.

Al estallar el Movimiento, permaneció recluido en palacio hasta el 23 de julio, en que fue trasladado al colegio de los Escolapios, convertido en cárcel de sacerdotes y de religiosos. El día 8 de agosto fue cambiado de cárcel. Allí sufrió horribles atropellos: burlas, golpes y mutilación genital, como si fuera un animal. De ahí fue sacado para conducirlo a pie al cementerio, dejando un rastro de sangre por el camino. Algunos que presenciaron aquella horrible escena, oyeron sus palabras de perdón y de entrega al Señor. Antes de ser arrojado a la fosa común le sustrajeron la ropa, los zapatos y le arrancaron los dientes de valor. Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el día 4 de mayo de 1977. La fiesta litúrgica se celebra el día 9 de agosto, aniversario del martirio.

Beato Ceferino Giménez Malla, “El Pelé”

Perteneciente a una familia nómada de etnia gitana, nació en Benavent de Segriá, a escasos kilómetros al norte de la ciudad de Lérida, el año 1861. No sabía leer ni escribir, pero era muy inteligente y mañoso. Aprendió los oficios que ejercían entonces los gitanos, relacionados con la compra-venta de animales de tiro y su cuidado. Llevó vida trashumante entre España y Francia. Quienes lo trataron lo describen como un hombre afable, cariñoso con los niños, pacífico, bondadoso, bien hablado y honrado.

A principio de siglo se instaló en Barbastro. A consecuencia de un “favor divino” –según sus propias palabras-, comenzó a entregarse a las cosas religiosas, llamando la atención por su devoción. No faltaba a los actos religiosos públicos ni privados. Con los Misioneros claretianos mantuvo una estrecha relación.

El día 19 de julio de 1936 salió al centro de la ciudad para enterarse de lo que ocurría. Al ver que unos milicianos llevaban detenido a un sacerdote, los recriminó:
- «La Virgen me valga. ¿No os da vergüenza llevar así a un hombre? ¡Tantos contra uno, y además inocente!»

Los milicianos se le echaron encima. Le registraron y encontraron un rosario en su bolsillo. Bastó eso para detenerlo y llevarlo maniatado a la cárcel. En distintas ocasiones quisieron obligarle a que se desprendiera del rosario, pero él no lo consintió. Lo dejaron por imposible, pero no lo liberaron.

El día 2 de agosto fueron sacados de la cárcel veinte presos para ser fusilados, entre ellos los tres Superiores de los Claretianos. El Pelé murió con el rosario en la mano y gritando: « ¡Viva Cristo Rey! » Los familiares encontraron su cuerpo en el cementerio, atado su brazo al de un sacerdote.

Fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el día 4 de mayo de 1977. La fiesta litúrgica coincide con la fecha de la beatificación: 4 de mayo.

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Estimado lector puede encontrar mucha más documentación, material audivisual y enlaces a sitios relacionados en la web http://www.martiresdebarbastro.org/


[INFORMACIÓN DE martiresdebarbastro.org]

LALUEZA GIL, Santos: Martirio de la Iglesia de Barbastro (1936-1938). Barbastro, 1989.
CAMPO VILLEGAS, Gabriel: Ceferino Giménez Malla, “El Pelé”. El primer gitano mártir de la historia. Editorial Edice. Madrid, 1997.
 
 
FUENTE: martiresdebarbastro.org

PENSAMIENTOS SOBRE LA PUREZA. Autor: El Cura de Ars


La pureza viene del Cielo; hay que pedírsela a Dios. Si la pedimos, la obtendremos. ¡No hay nada más bello que un alma pura! Si lo entendiésemos, no podríamos perder la pureza. El alma pura está desprendida de la materia, de las cosas de la tierra y de ella misma.

Hay que tener cuidado de la pérdida. Hay que cerrar nuestro corazón al orgullo, a la sensualidad y a todas las pasiones, como cuando se cierran las puertas y las ventanas y nadie puede entrar.


II

Qué alegría para el ángel de la guarda encargado de conducir un alma pura. ¡Hijos míos, cuando un alma es pura, todo el cielo la mira con amor!

Las almas puras formarán el círculo alrededor de nuestro Señor. Cuánto más puros hayamos sido sobre la tierra, más cerca estaremos de Él en el Cielo.

III

Hijos, no podemos comprender el poder que un alma limpia tiene sobre el Buen Dios: ella obtiene de Él todo lo que quiere. Un alma pura está junto a Dios como un niño junto a su madre: la acaricia, la abraza, y su madre le devuelve sus caricias y sus abrazos.

Para conservar la pureza hay tres cosas: la presencia de Dios, la oración y los sacramentos.

IV

Quien ha conservado la inocencia del Bautismo es como un niño que nunca ha desobedecido.
Cuando se ha conservado la inocencia, nos sentimos llevados por el amor de Dios, como el águila es portada por sus alas.

Un cristiano que tiene la pureza del alma está en la tierra como un pájaro atado con un hilo. ¡Pobre pajarito! Sólo espera el momento de cortar el hilo y volar.


V

Un alma pura es como una bella perla. Mientras está escondida en una concha, en el fondo del mar, nadie piensa admirarla. Pero si la mostráis al sol, brilla y atrae las miradas. Así sucede con el alma pura, que está escondida a los ojos del mundo, pero que un día brillará ante los ángeles al sol de la eternidad.

VI

Los que han perdido la pureza son como un sábana empapada en aceite: lávala, sécala, la mancha vuelve siempre; hace falta un milagro para limpiar el alma impura.

Hemos sido creados para ir un día a reinar en el Cielo, y si tenemos la desgracia de cometer este pecado, nos convertimos en la guarida de los demonios. Nuestro Señor dijo que nada impuro entrará en su reino.

VII

El Espíritu Santo reposa en las almas justas, como la paloma en su nido. El Espíritu Santo incuba los buenos deseos en un alma pura, como la paloma incuba a sus pequeños.
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El Espíritu Santo nos conduce como una madre conduce a su hijo de la mano, como una persona conduce a un ciego.

El Espíritu Santo reposa en un alma pura como sobre una cama de rosas.
De un alma donde reside el Espíritu Santo, sale un buen olor: como el de la vid cuando está en flor.

Como una bella paloma blanca, que sale de en medio de las aguas y viene a sacudir sus alas en la tierra, el Espíritu Santo sale del océano infinito de las perfecciones divinas y viene a batir las alas sobre las almas puras, para destilar en ellas el bálsamo del amor.
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VIII
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Si entendiésemos bien qué cosa significa ser hijos de Dios, no podríamos hacer el mal... Ser hijos de Dios, ¡oh, qué gran dignidad!

¡No puede entenderse el poder que un alma pura tiene sobre el buen Dios!


FUENTE: catolicidad.blogspot.com

MAGISTERIO DE LOS SUMOS PONTÍFICES SOBRE EL CELIBATO (PARTE 20)

Octava entrega....

S.S. Juan Pablo II :: Exhortación apostólia Familiaris consortio.

(11. ... [92] ... Cognoscit revelatio christiana proprios modos duos implendi hanc ad amorem vocationem personae humanae omnibus ex eius partibus: matrimonium ac virginitatem. Utrumque sub forma propria est solida quaedam declaratio veritatis altissimae de homine, veritatis scilicet, ex qua "est ad Dei imaginen".)

11. ... La revelación cristiana conoce dos modos específicos de realizar íntegramente la vocación de la persona humana al amor: el matrimonio y la virginidad. Tanto el uno como la otra, en su forma propia, son una concretización de la verdad más profunda del hombre, de su «ser imagen de Dios».


Juan Pablo II. Exhortación Apostólica “Familiaris Consosrtio” (año 1981), n.11. En: Denzinger, H. - Hünermann, P. El Magisterio de la Iglesia. Enchiridion Symbolorum, definitionum et declarationum de rebus fidei et morum. Barcelona; Editorial Herder 2000, 1era edición, n. 4700.

¿QUÉ DICEN LOS SANTOS RESPECTO A LOS SACERDOTES?

"Grande es la dignidad de los sacerdotes, pero no menor la obligación que sobre ellos pesan. Los sacerdotes suben a gran altura, pero se impone que a ella vayan y estén sostenidos por extraordinaria virtud; de otro modo, en lugar de recompensa se les reservará gran castigo". (San Lorenzo Justiniano).


"El sacerdocio es un honor y es también una carga que lleva consigo gran cuenta y responsabilidad por las obras que conviene a su dignidad". (San Pedro Crisólogo).


"La santidad del sacerdote ha de ser distinta de la del resto de los seglares,y así como la gracia otorgada a los sacerdotes es superior, así la vida del sacerdote tiene que sobrepujar en santidad a los seglares". (San Ambrosio).

"Entre la santidad del sacerdote y la del seglar ha de haber tanta distancia como del cielo a la tierra". (San Pedro Pelusio).

"El clérigo dice San Agustín está obligado a aspirar la santidad". (San Agustín).


"El sacerdote, para ofrecer dignamente el sacrificio, primero se ha de sacrificar a sí propio, ofreciéndose enteramente a Dios". (San Ambrosio).


"El eclesiástico está obligado a vivir una vida celestial". (Casiodoro, religioso).


"El sacerdote está obligado a mayor perfección que el que no lo es pues su estado es más sublime que todos los demás". (Tomás de Kempis, beato).

"Dios aconseja la perfección a los seglares, al paso que la impone a los clérigos". (Salvianosacerdote y escritor).

"El sacerdote debe ser un continuo holocausto de perfección, desde la juventud a la muerte". (San Esiquio).

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís