FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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REVELAN ESCALOFRIANTES CASOS DE EXORCISMOS HECHOS POR JUAN PABLO II


Al inicio de su pontificado, Juan Pablo II, tuvo que realizar un exorcismo en un pueblo llamado Spoleto.

Actualmente existen muchas películas hollywoodenses que desenvuelven el tema de los 'exorcismos' en el mundo y que autoridades religiosas no han negado pero tampoco confirmado. 

Muchas de estas cintas aseguran estar basadas en hechos reales como el caso de la película "El exorcismo de Emily Rose" o "Las cintas del Vaticano", pero lo que es totalmente cierto es que este tema realmente despierta la curiosidad y sí el miedo de que realmente sucedan esas cosas paranormales en las personas.


Libro escrito por José María Zavala en el 2012.


Y fuera del mundo de las películas existen relatos que la Iglesia jamás ha desmentido y son los que se cuentan sobre dos exorcismos que realizó el pontífice Juan Pablo II.

Estos relatos comenzaron a tomar fuerza después de que se llevara a cabo la publicación de libro "Así se vence al demonio" del periodista y escritor José María Zavala en el 2012.

El libro es un testimonio sobre la realidad de la posesión diabólica, los exorcistas y poseídos, y las armas que ocupa la iglesia católica para luchar contra estas fuerzas.

Con el surgimiento de la psicología y psiquiatría, los temas de las posesiones dieron un giro radical, pues comenzaron a ser catalogados como trastornos mentales. 

Pero ¿por qué?, simple porque los 'poseídos' tienen la capacidad de hablar más idiomas, romper ataduras con una fuerza sobrehumana, etc; esto hizo que se les denominara personas con demencia, esquizofrenia o trastornos bipolares.


Exorcismos de Juan Pablo II

Pero es en el capítulo 3 del libro "Así se vence al demonio", Gabriele Amorth, el más prestigioso exorcista del mundo y diócesis de Roma, cuenta los dos exorcismos realizados por Juan Pablo II. 

Ahí se habla que el pontífice tuvo que luchar contra demonios de gran poder que no salieron de sus víctimas tras el primer ritual celebrado, se necesitó de muchos esfuerzos posteriores.

Estos casos sacudieron a la medicina, que no fue capaz de ofrecer respuestas ni soluciones contundentes a conductas anormales de individuos que de pronto vieron cómo su mente se desequilibraba y sus cuerpos realizaban acciones antes imposibles.

Caso Francesca

El pontífice Juan Pablo II llevaba cuatro años a cargo, cuando en abril de 1982, recibió una petición del obispo de la diócesis del pueblo de Spoleto para practicar un exorcismo a una joven llamada Francesca F.

Esta joven de pronto presentó conductas agresivas con su propia familia.

Ante tal petición el pontífice aceptó recibirla en su capilla privada del Vaticano.

En cuanto la vio, quedó impresionado ante semejante espectáculo: la chica escupía y se retorcía ferozmente en el suelo.

El exorcista experto, Gabriele Amorth, estaba presente en ese instante para asistir al Papa.

"Su exorcismo fue de cierta eficacia aunque, siendo sincero, debo añadir que para liberar a Francesca se requirieron cinco años enteros de bendiciones", comentó Amorth.

Fue el primer caso en 400 años en que un papa enfrentaba de manera directa a un demonio por medio de los rituales del exorcismo.

Al año Francesca F. y su marido se presentaban en audiencia privada ante Juan Pablo II para agradecerle su ayuda y contarle con ilusión en su rostro que estaba embarazada de su primer hijo.

El hecho también fue constatado en 1993 por el cardenal francés Jacques Martin en su libro "Mis seis papas".


Segundo caso

Muchos años después, cuando el pontífice, Juan Pablo II, se encontraba ya enfermo tuvo que volver a enfrentar un caso más de posesión, en esta ocasión fue durante su audiencia general en la Plaza de San Pedro, Roma.

Esta vez era una chica de 19 años, proveniente de Monza, al norte de Italia, quien mostraba una actitud violenta en contra de los guardias que intentaban calmarla.

En ese momento Juan Pablo II ofrecía su misa ante miles de peregrinos y la joven gritaba insultos y blasfemias.

Por lo que Gianni Danzi, secretario general de la Gobernación del Vaticano, se acercó hasta la chica para intentar calmar sus ímpetus portando un crucifijo.

Al sospechar que podía estar poseída Danzi informó del hecho al secretario de Juan Pablo II, monseñor Stanislaw Dziwisz, para que se le diera aviso al Papa.

Ante esto se ordenó que llevaran a la chica a un sitio apartado para revisarla una vez culminada la audiencia pública.

Gabriele Amorth relata de la siguiente manera el exorcismo que practicó Juan Pablo II:

"Hicieron entrar así a la joven por el Arco de las Campanas, rodeando la Basílica de San Pedro, para conducirla finalmente hasta un lugar cerrado donde Juan Pablo II la exorcizó en presencia de sus padres, del obispo Danzi y de varios hombres que a duras penas podían sujetarla".

El Papa trató con dulzura y cuidado a la supuesta posesa durante cerca de media hora, atendiendo su pena con oraciones y rituales para intentar sacar al ente que estaba en su interior.

Después fue el propio Amorth, su compañero Giancarlo Gramolazzo y Gianni Danzi los que siguieron con el ritual durante un par de horas más.

En algún punto, la joven gritó con voz gutural y desafiante a los exorcistas: "¡Ni siquiera tu jefe ha logrado hacer nada conmigo!".

Amorth sospechaba que las palabras eran una clara alusión y provocación al Papa.

"Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos".

"Después del Papa, Satanás ataca a los cardenales, obispos y a todos los sacerdotes y religiosos. Es normal que sea así. Ninguno se debería escandalizar. Los sacerdotes, religiosos y religiosas, están llamados a una dura lucha espiritual", afirma en su libro "El último exorcista – Mi batalla contra Satanás"

El exorcismo tuvo éxito y la chica fue liberada del demonio que la poseía.

Fue el último ritual de su clase reconocido oficialmente por la Iglesia y adjudicado a Juan Pablo II, quien 9 años después de su muerte fue canonizado en 2014, en una ceremonia oficializada por el papa Francisco.

Con información de La Silla Rota.


FUENTE: laverdadnoticias.com

CONSAGRACIÓN DE LA IGLESIA Y EL MUNDO AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


HECHA POR S.S. JUAN PABLO II

EN UNIÓN CON LOS OBISPOS DE TODO EL MUNDO

Marzo 25, 1984 




1- "Recurrimos a tu protección Santa Madre de Dios".Al decir las palabras de esta antífona con la cual la Iglesia de Cristo ha orado por siglos, nos encontramos hoy ante ti, Madre, en el año de Jubileo de la Redención. Nos encontramos unidos con todos los Pastores de la Iglesia, en un lazo particular en el que constituimos el cuerpo y colegio, así como Cristo quiso que los Apóstoles constituyeran un cuerpo y un colegio con Pedro.En el lazo de esta unión, nosotros diremos las palabras de esta acta,en la que nosotros queremos incluir, una vez mas, las esperanzas y ansiedades de la Iglesia por el mundo moderno. Hace 40 años y 10 años después, tu siervo el Papa Pío XII, encontrando ante sus ojos las dolorosas experiencias de la familia humana,encomendó y consagro a tu Inmaculado Corazón el mundo entero,especialmente los pueblos por los que por razón de su situación tu tienes un particular amor y solicitud. Este mundo de individuos y naciones, también hoy nosotros lo tenemos ante nuestros ojos: el mundo del segundo milenio que ya se acerca, el mundo moderno, nuestro mundo! La Iglesia, consciente de las palabras del Señor: "Vayan y hagan discípulos de todas las naciones. Y yo estaré con ustedes siempre hasta el fin de los tiempos" (Mt 28:19-20) ha dado, en el Concilio Vaticano II, una frescura al conocimiento de su misión en este mundo. Por lo tanto, "Oh Madre de cada individuo y de todos los Pueblos, tu que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tu que como Madre conoces las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad,que aflige al mundo moderno, acepta nuestros clamores, en los que nosotros movidos por el Espíritu Santo dirigimos directamente a tu Corazón. Acoge con el amor de Madre y Sierva del Señor, al genero humano, el que confiamos y consagramos a ti, ya que estamos plenamente preocupados por el destino terreno y eterno de cada individuo y de todos los pueblos. De manera especial te encomendamos y consagramos a esos individuos y naciones que particularmente necesitan ser encomendados y consagrados. Hemos recurrido a tu protección Santa Madre de Dios, no deseches nuestras peticiones en nuestras necesidades". 2- Aquí estamos ante ti, Madre de Cristo, ante tu Inmaculado Corazón,deseamos, junto con toda la Iglesia unirnos con la consagración que por amor a nosotros tu Hijo hizo al Padre: "Por ellos, dijo Jesús, me consagro a mi mismo, para que ellos también sean consagrados en la verdad". Juan 17:19 Deseamos unirnos a nuestro Redentor, en esta Su consagración por el mundo y toda la raza humana, por la que, en su divino Corazón, tiene el poder de obtener el perdón y asegurar reparación. El poder de esta consagración dura para siempre y abarca a todos los individuos y naciones. Sobrepasa todo mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de traer y que ya ha traído en nuestros tiempos al corazón del hombre y en su historia. Con profundidad, sentimos la necesidad de esta consagración de la humanidad y el mundo, nuestro mundo moderno, en unión con Cristo mismo. Ya que la obra redentora de Cristo debe ser compartida en y por el mundo a través de la Iglesia. "Se bendita por encima de todas las criaturas, tu la Sierva del Señor,quien a plenitud fuiste obediente a la llamada divina.Bendita eres tu, quien esta completamente unida a la consagración redentora de tu Hijo. Madre de la Iglesia, ilumina al Pueblo de Dios,por sus sendas de la fe, la esperanza y el amor. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo moderno". 3- Encomendándote Oh Madre, al mundo, cada persona y los pueblos,nosotros también encomendamos a ti esta consagración del mundo, depositándola en tu corazón maternal: !Oh Corazón Inmaculado! !Ayúdanos a conquistar la amenaza del mal, que con tanta facilidad echa raíces en los corazones de la gente de hoy, y cuyos efectos inconmensurables ya pesan sobre nuestro mundo moderno y parecen bloquear los caminos que conducen al futuro!


  • Del hambre de la guerra, líbranos Señora.
  • De la guerra nuclear, de la incalculable auto-destrucción, de todo tipo de guerra, líbranos Señora.
  • De los pecados contra la vida humana desde su concepción, líbranos Señora.
  • Del odio y de la degradación de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos Señora.
  • De todo tipo de injusticia en la vida de la sociedad, tanto nacional como internacional, líbranos Señora.
  • De la disposición para pisotear los Mandamientos de Dios, líbranos Señora.
  • De los intentos de sofocar en los corazones humanos la misma verdad de Dios, líbranos Señora.
  • De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos Señora.

Acepta Oh Madre de Cristo este grito vertido con todos los sufrimientos de cada ser humano, vertido con los sufrimientos de todas las sociedades. Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo vencer todo pecado: los pecados individuales y los pecados del mundo, el pecado en todas sus manifestaciones. 

Permite que se revele, otra vez en la historia del mundo, el infinito poder salvífico de la Redención: el poder del Amor Misericordioso. Que este poder detenga el mal. Que transforme las conciencias. Que tu Inmaculado Corazón revele a todos la luz de la esperanza. AMEN 



Consagración de la Iglesia
y el Mundo al Inmaculado Corazón de María
ADAPTACIÓN PARA USO ACTUAL

La gran necesidad que Juan Pablo II percibió para esta consagración sigue actual. Solo en Cristo tenemos esperanza. Sugerimos que la copie para uso frecuente.


Recurrimos a tu protección Santa Madre de Dios en unión con la Iglesia, el Papa y nuestros obispos. Recordamos las palabras del Señor: "Vayan y hagan discípulos de todas las naciones. Y yo estaré con ustedes siempre hasta el fin de los tiempos" (Mt 28, 19-20)

Por lo tanto, Oh Madre de cada individuo y de todos los Pueblos, tu
que conoces todos sus sufrimientos y esperanzas, tu que como Madre
conoces las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad,
que aflige al mundo moderno, acepta nuestros clamores, en los que
nosotros movidos por el Espíritu Santo dirigimos directamente a tu
Corazón.

Acoge con el amor de Madre y Sierva del Señor, al genero humano, el que confiamos y consagramos a ti, ya que estamos plenamente preocupados por el destino terreno y eterno de cada individuo y de todos los pueblos. De manera especial te encomendamos y consagramos a esos individuos y naciones que particularmente necesitan ser encomendados y consagrados.

Hemos recurrido a tu protección Santa Madre de Dios, no deseches
nuestras peticiones en nuestras necesidades.

2- Aquí estamos ante ti, Madre de Cristo, ante tu Inmaculado Corazón,
deseamos, junto con toda la Iglesia unirnos con la consagración que por
amor a nosotros tu Hijo hizo al Padre: "Por ellos, dijo Jesús, me
consagro a mi mismo, para que ellos también sean consagrados en la
verdad". Juan 17,19

Deseamos unirnos a nuestro Redentor, en esta Su consagración por el mundo y toda la raza humana, por la que, en su divino Corazón, tiene el poder de obtener el perdón y asegurar reparación. Su poder dura para siempre y abarca a todos los individuos y naciones. Sobrepasa todo mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de traer y que ya ha traído en nuestros tiempos al corazón del hombre y en su historia.

Se bendita por encima de todas las criaturas, tu la Sierva del Señor, quien a plenitud fuiste obediente a la llamada divina.

Bendita eres tu, quien esta completamente unida a la consagración redentora de tu Hijo. Madre de la Iglesia, ilumina al Pueblo de Dios, por sus sendas de la fe, la esperanza y el amor. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo moderno".

3- Encomendándote Oh Madre, al mundo, cada persona y los pueblos, nosotros también encomendamos a ti esta consagración del mundo, depositándola en tu corazón maternal:

¡Oh Corazón Inmaculado! ¡Ayúdanos a conquistar la amenaza del mal, que con tanta facilidad echa raíces en los corazones de la gente de hoy, y cuyos efectos inconmensurables ya pesan sobre nuestro mundo moderno y parecen bloquear los caminos que conducen al futuro!

Del hambre de la guerra, líbranos Señora.

De la guerra nuclear, de la incalculable auto-destrucción, de todo tipo de guerra, líbranos Señora.

De los pecados contra la vida humana desde su concepción, líbranos Señora. 

Del odio y de la degradación de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos Señora.

De todo tipo de injusticia en la vida de la sociedad, tanto nacional como internacional, líbranos Señora.

De la disposición para pisotear los Mandamientos de Dios, líbranos Señora.

De los intentos de sofocar en los corazones humanos la misma verdad de Dios, líbranos Señora.

De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos Señora.


Acepta Oh Madre de Cristo este grito vertido con todos los sufrimientos de cada ser humano, vertido con los sufrimientos de todas las sociedades.

Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo vencer todo pecado: los pecados individuales y los pecados del mundo, el pecado en todas sus manifestaciones.

Permite que se revele, otra vez en la historia del mundo, el infinito poder salvífico de la Redención: el poder del Amor Misericordioso. Que este poder detenga el mal. Que transforme las conciencias. Que tu Inmaculado Corazón revele a todos la luz de la esperanza.

AMEN

EL PAPA PEREGRINO, SAN JUAN PABLO II



Hoy celebramos al santo patrono de las JMJ 2019, San Juan Pablo II. Con su vida y obras antes y durante su pontificado dejó claro que lo más importante es llevar el evangelio respetando el bien de la vida humana.

Si alguien cree que el Concilio y la Encíclica no tienen bastante en cuenta las dificultades presentes en la vida concreta, es porque no comprende las preocupaciones pastorales que hubo en el origen de tales documentos. Preocupación pastoral significa búsqueda del verdadero bien del hombre, promoción de los valores impresos por Dios en la propia persona; es decir, significa la puesta en acto de "aquella regla de comprensión" que intenta siempre el descubrimiento cada vez más claro del designio de Dios sobre el amor humano, con la certeza de que el único y verdadero bien de la persona humana consiste en la realización de este designio divino.

JUAN PABLO II AUDIENCIA GENERAL, Miércoles 25 de julio de 1984.



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Su Santidad Juan Pablo II nace el 18 de Mayo de 1920 en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 km. de Cracovia. El 20 de Junio del mismo año fue bautizado con el nombre de Karol Josef Wojtyla, en la Iglesia de Santa María (formalmente llamada: Iglesia de la Presentación de la Santísima Virgen María).

En 1935, a los 15 años, San Juan Pablo II ingresó en la “Cofradía Mariana,” una asociación de jóvenes católicos. Tan sólo seis meses después fue elegido presidente de la Cofradía de Wadowice y reelegido al año siguiente.

Jan Leopold Tyranowski, fue una figura importante que ayudó a San Juan Pablo II hacía su camino al sacerdocio. Tyranowski era un sastre a quien San Juan Pablo II conoció la tarde de un sábado, en el año 1940, en la iglesia parroquial de los padres salesianos de San Estanislao Kostka. Lolek se encontraba allí para participar de un grupo de oración de jóvenes llamado “el Rosario Viviente.” El joven Wojtyla encontró en Tyranowski un mentor religioso que le guiaría en el camino de un profundo misticismo, siguiendo la espiritualidad de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Ávila.
San Juan Pablo II fue ordenado sacerdote por el cardenal Sapieha, el 1ro de noviembre de 1946, en la capilla privada del mismo. Recibió una distinción especial, permitiéndole celebrar su primera misa en la cripta de San Leonardo, en la Catedral de Wawel.

Y 18 años después, el 30 de marzo de 1964, el Papa Pablo VI, lo nombra Arzobispo Metropolitano de Cracovia. Fue nombrado Cardenal, el día 26 de junio de 1967. A raíz de su nombramiento, inicia la creación de un sistema de educación religiosa para los niños fuera de las escuelas. También formó una rama de pastoral para los sordomudos y los ciegos, y organizó el “Movimiento Sacrosanto,” con el fin de difundir y promover la música sacra. Acto seguido, origina la Academia Teológica Pontificia y el Instituto de la Familia, en Cracovia. Otro de sus grandes ministerios apostólicos fue “S.O.S. Cardenal Wojtyla,” un programa para ayudar a las madres solteras que deseaban abortar.

El 16 de octubre de 1978 a las 6:44 de la tarde, la humareda blanca anunciaba la elección del nuevo Papa. El Cardenal Wojtyla tomó el nombre de Juan Pablo II, convirtiéndose en el papa número 264 de la Iglesia Católica

El 16 de octubre de 1978 a las 6:44 de la tarde, la humareda blanca anunciaba la elección del nuevo Papa. El Cardenal Wojtyla tomó el nombre de Juan Pablo II, convirtiéndose en el papa número 264 de la Iglesia Católica. Luego de 27 años de pontificado, San Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 9:37pm. Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.

Beatificado por Benedicto XVI el 1 de mayo de 2011.el 1 de Mayo, 2011 (Domingo de la Divina Misericordia).

Gracias a su amor a los jóvenes que le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. Y Panamá será la sede en el 2019 para continuar ese legado junto al Papa Francisco, y todos los jóvenes que se darán cita de compartir el amor por la humanidad y esperanza viva en el evangelio de la mano de María, nuestra intercesora.


Datos curiosos:

Desde el comienzo de su pontificado, el 16 de octubre de 1978, el Papa Juan Pablo II realizó 99 viajes pastorales fuera de Italia, y 142 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma visitó 301 de las 334 parroquias romanas.

Su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados  por él en 1994.

FUENTE: noticias.panama2019.pa

TESTIGO VIVIENTE DEL AMOR SACERDOTAL


Madre Adela Galindo, SCTJM Fundadora

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Les daré pastores según mi corazón, que los apacentarán con ciencia y prudencia. (Jeremías 3, 15) “Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí, y doy mi vida por las ovejas. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo”. (Juan 10, 14-15, 18)


SAN JUAN PABLO II: HIZO DE SU SACERDOCIO, UN DON DE AMOR Y RESPONSABILIDAD

Mi pequeña y sencilla mirada hacia su corazón sacerdotal San Juan Pablo II optó con gran amor y determinación vivir siempre, en todo momento y en toda circunstancia, la dignidad de su identidad sacerdotal. Desde su ordenación, y a través de los distintos servicios que prestó a la Iglesia, ancló su vida en el misterio profundo que toca la existencia de todo sacerdote: ser imagen viviente del Corazón Eucarístico, Sacerdotal y Traspasado de Cristo.

Su más elevada opción: entregarse por completo al don recibido… todo su “yo” humano y masculino, todas sus cualidades, toda su riqueza humana y espiritual, al servicio no de sí mismo, sino del don del sacerdocio… don que consideró siempre un precioso misterio que había sido depositado en su corazón... Y su vida, injertada en el misterio, recibiéndolo y cuidándolo, germinándolo…dio mucho fruto.

San Juan Pablo II fundamentó su vida sacerdotal en el amor oblativo a Cristo y al amor fiel a la Iglesia. En ese amor que transforma al sacerdote en canal potentísimo del amor 

Esta página es obra de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María misericordioso y generoso de Cristo para la humanidad. Darse sin reservas, sin condiciones, sin medida… sin límites, y servir hasta dar la vida, gastarla por el Reino, fue su trayectoria de vida. Esta formación para la abnegación sacerdotal la recibe primero en su propio hogar. Podríamos afirmar con humildad, que el corazón sacerdotal de San Juan Pablo II fue formado en la Escuela del Corazón Materno de la Virgen, en la Escuela de la Cruz y en la Escuela de la Iglesia Sufriente, la de Polonia. Cuantos sacerdotes mártires iluminaron el camino de Karol Wojtyla… cuantos muriendo con la cruz en sus manos… cuantos besando sus estolas… Juan Pablo II, aprendió a ser sacerdote según el Corazón de Cristo, en la Escuela de la Virgen y de la Cruz, y en la Escuela de la Iglesia sufriente y mártir. San Juan Pablo II, vivió su sacerdocio haciendo suyas en primera persona las palabras de la Consagración: “Este es mi cuerpo… esta es mi sangre”.

En la última carta que dirigió a los sacerdotes para el Jueves Santo de 2005, pocos días antes de morir, decía:

“La auto-donación de Cristo, que tiene sus orígenes en la vida trinitaria del Dios-Amor, alcanza su expresión más alta en el sacrificio de la Cruz, anticipado sacramentalmente en la Última Cena. No se pueden repetir las palabras de la consagración sin sentirse implicados en este movimiento espiritual. En cierto sentido, el sacerdote debe aprender a decir también de sí mismo, con verdad y generosidad, «tomad y comed». En efecto, su vida tiene sentido si sabe hacerse don, poniéndose a disposición de la comunidad y al servicio de todos los necesitados”.

San Juan Pablo II, amó su sacerdocio y a los sacerdotes. A los santos sacerdotes, a los sacerdotes dedicados y responsables y también a quienes vivían en medio de la tentación, entre quienes lloraban sus debilidades y pecados, incluso amó a los sacerdotes que habían dejado el ejercicio sacerdotal, a quienes trataba de recordarles el carácter indeleble de su ordenación. Que hermosa expresión de amor al sacerdocio en la homilía dirigida durante la misa del Jubileo de los sacerdotes (18 de mayo de 2000, día de su cumpleaños):

“¡Os abrazo con gran cariño, queridos sacerdotes del mundo entero! Es un abrazo que no tiene fronteras y que se extiende a los presbíteros de cada Iglesia particular, hasta llegar de manera especial a vosotros, queridos sacerdotes enfermos, solos, probados por las dificultades y la persecución.”

San Juan Pablo II, sacerdote con la cruz sobre sus hombros, caminó con la cruz a cuesta la larga senda de la historia del siglo XX. Conoció de forma personal, familiar, sacerdotal, pastoral, eclesial y mundial, la hora de la cruz, del dolor, de la agonía.

Cuando la palabra no podía pasar del corazón a los labios en su último domingo de Pascua aquí en la tierra, cuando se despidió con una lágrima, bendiciendo al mundo con un silente pero elocuente gesto paterno. Cuando supo hacer de su lecho un altar y de su agonía una ofrenda… Cuando viendo a la ventana que por 27 años escuchó un constante eco: “JUAN PABLO II, TE QUIERE TODO EL MUNDO” y otra lágrima se deslizó en su mejilla... Cuando Dios le concedió la gracia de terminar su peregrinación aquí en la tierra pronunciando su último “Amén” y así muriendo tal como había vivido…. Cuando nos daba su último testimonio sacerdotal, proclamaba ardientemente lo que asumió con amor y responsabilidad el día de su ordenación: ser otro Cristo, amando y haciendo en todo la voluntad del Padre y entregando generosamente su vida por la Iglesia y la humanidad.

Esta página es obra de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Así, San Juan Pablo II murió como vivió siempre su sacerdocio: amando hasta el extremo.



DE SU LIBRO "DON Y MISTERIO"
PRESERVADO PARA GENEROSAMENTE DONARSE

“Fui preservado mucho del inmenso y terrible drama de la segunda guerra mundial. A veces me preguntaba: si tantos coetáneos pierden la vida, ¿por qué yo no? Hoy sé que no fue una casualidad. En el contexto del gran mal de la guerra, en mi vida personal todo tendía hacia el bien que era la vocación”.


SACERDOCIO MARCADO POR EL SACRIFICIO DE MUCHOS EN EL ALTAR DE LA HISTORIA

“mi sacerdocio, ya desde su nacimiento, ha estado inscrito en el gran sacrificio de tantos hombres y mujeres de mi generación. La Providencia me ha ahorrado las experiencias más penosas; por eso es aún más grande mi sentimiento de deuda hacia las personas conocidas, así como también hacia aquellas más numerosas que desconozco, sin diferencia de nación o de lengua, que con su sacrificio sobre el gran altar de la historia han contribuido a la realización de mi vocación sacerdotal. De algún modo me han introducido en este camino, mostrándome en la dimensión del sacrificio la verdad más profunda y esencial del sacerdocio de Cristo”.

"Gracias, gracias, pequeña Jacinta, porque por todos tus sufrimientos ofrecidos por ese Papa que tendría la sotana manchada de sangre, me has salvado la vida".

(13 de mayo, 2000, Homilía de Beatificación de Jacinta y Francisco Marto)

Esta página es obra de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María


SACERDOTE PARA SIEMPRE

“Mi ordenación tuvo lugar en un día insólito para este tipo de celebraciones: fue el 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos. Extendido en forma de Cruz en el suelo, esperaba el momento de la imposición de las manos. ¡Un momento emocionante. Hay algo de impresionante en la postración de los ordenandos: es el símbolo de su total sumisión ante la majestad de Dios y a la vez de su total disponibilidad a la acción del Espíritu Santo, que desciende sobre ellos como artífice de su consagración”. (pg. 43)


SOBRE EL SUELO

“Quien se dispone a recibir la sagrada Ordenación se postra totalmente y apoya la frente sobre el suelo del templo, manifestando así su completa disponibilidad para asumir el ministerio que le es confiado. Este rito ha marcado profundamente mi existencia sacerdotal. Años más tarde, en la Basílica de San Pedro -estábamos al principio del Concilio- recordando el momento de la Ordenación sacerdotal, escribí una poesía de la cual quiero citar aquí un fragmento:

"Eres tú, Pedro. Quieres ser aquí el Suelo sobre el que caminan los otros... para llegar allá donde guías sus pasos...Quieres ser Aquél que sostiene los pasos, como la roca sostiene el caminar ruidoso de un rebaño: Roca es también el suelo de un templo gigantesco. Y el pasto es la Cruz'' (pg. 45)


FUENTE: corazones.org


CONSECUENCIAS DE COMULGAR EN LA MANO


imagen 4.bp.blogspot.com


* Juan Pablo II:”No puedo estar a favor de la Comunión en la mano y tampoco la puedo recomendar”"El sacerdote tiene una responsabilidad primordial como “siervo de la Santa Eucaristía y de todas las ...Formas Santas”, primordial porque es completa. El tocar las Creaciones Santas es un privilegio de los ordenados”(Dominicae Cenae II)

*«La comunión en la mano la introdujo la jerarquía modernista sin autorización de la Santa Sede (cardenal Suenens en Holanda etc). Pablo VI se opuso tenazmente a permitirla pero decidió otorgar un indulto sólo donde el uso estaba ya arraigado para evitar una desobediencia generalizada”

*Monseñor Juan Rodolfo Laise, Obispo argentino afirma: «Conozco la historia de la comunión en la mano, fue reintroducida clandestinamente, difundida en base a equívocos, y confirmada por medio de desobediencias inquebrantables… (al Santo Padre), imponiendo a lo largo de veintisiete años un uso al que el Papa no quería autorizar por considerarlo peligroso para el bien de la Iglesia, hasta que lograron finalmente que se extendiera por casi todo el mundo.»

*Jesús a Catalina Rivas, (vidente estigmatizada. Nihil obstat por Mons. R. Fernández, Arzobispo boliviano).: “No son ni 10 ni 20 los verdugos que destrozan Mi Cuerpo, son muchísimas las manos que lastiman Mi Cuerpo recibiendo la Comunión en la mano, -el trabajosacrílego de satanás-.”

* Jesús a Giuliana Crescio, diciembre de 1989: No deseo ser tomado en vuestras manos. ¡No deseo ser tomado en vuestras manos! Yo el pan vivo, la sangre viva, aquella sangre derramada por vosotros, yo soy pan, pero para vuestra alma. A los apóstoles les di el pan ¡vosotros no sois sacerdotes, no podéis tocarme!

* Algunas almas del Purgatorio le dicen a María Simma (vidente de las ánimas) que el pecado por el cual tienen que sufrir más, es por haber comulgado en la mano. María explica: en condiciones normales, sólo las manos consagradas de los sacerdotes pueden distribuir la Comunión. Salvo en “circunstancias extraordinarias”.”Extraordinarias” no se refiere a la diferencia entre que los fieles deban esperar dos minutos en lugar de diez para recibir la Comunión. (Hoy laicos o sacerdotes tienen prisa para todo) Un día una mujer que repartía la Comunión instaba a otras mujeres a que obraran igual, falleció. Antes del funeral, el ataúd estaba abierto para que se despidieran la familia y los amigos. Después se cerró. Pero un pariente cercano llegó tarde y le pidió al sacerdote que lo abrierapara poder despedirse de la difunta. El sacerdotelevantó la tapa y miró adentro. Varios vieron que las manos de la mujer se habían vuelto de color negro. Este signo, para mí, como para el resto, fue la confirmación de Dios de que las manos no consagradas no pueden distribuir a Jesús durante la Comunión“.

María Simma liberó a, 40 o 50 sacerdotes u obispos del Purgatorio, la mayoría por promover la Comunión en la mano u otras irreverencias. Ella llama a la Comunión en la mano “la obra del diablo.”.Muchos están por faltas de obediencia al Santo Padre, faltas de amor hacia la Santa Misa, faltas de amor a la oración y el ayuno, no haber leído el breviario, y repito, por la Comunión en la mano…” . Las almas del Purgatorio me han dicho que ningún Papa hasta hoy ha apoyado la Comunión en la mano, rito que fue fomentado por un grupo de cardenales y obispos. Todos los Papas, sabían muy bien que la Comunión en la mano estaba en contra de la veneración del más Sagrado de los Sagrados .”… Conozco a una mujer muy buena que dudaba sobre esto y simplemente le pidió al mismo Jesús que le enviara una señal clara para poder aclararse. ¡Jesús así lo hizo! La próxima vez que fue a recibir la Comunión el sacerdote, puso la Eucaristía en la palma de su mano. Tan pronto como la puso allí, la Hostia se elevó de su mano, subió y desapareció en el aire. Este pequeño milagro también fue presenciado por varios testigos…”

*Del libro Dadme de beber, 2008: Dice Jesús: “Todo esta habilitado para la profanación y el sacrilegio, y a Mis ministros no les importa, ellos viven cómodos así. Los laicos dan la Comunión y llegará un día en que el Santo Sacrificio de la Cruz también lo degraden de tal forma que Me impidan bajar a la Hostia

*Anneliese Michel, † 1976 (Incorrupta)

Cuando esta chica de 16 años de una piadosa familia alemana, fue epentinamente afligida por una posesión demoniaca, el demonio (durante un exorcismo ordenado por el obispo local) fue obligado a decir lo siguiente: “La cosa (Hostia Consagrada) no se debe colocar en las manos. Los sacerdotes deben tener valor. Los laicos no deben distribuirla.
Durante la distribución de esa cosa (Santa Comunión) deben arrodillarse. Por mandato de aquella (señalando una estàtua de la Virgen que estaba cerca) la Comunión en la mano debe abolirse porque es obra mía. El obispo debe prohibir la Comunión en la mano, si lo puede lograr”.


*Se puede citar lo siguiente de un PlanMasónico del año 1925:

“¿Cómo se puede lograr que los fieles ya no crean en la presencia real de Jesús en la Eucaristía?… Primeramente hay que hacer que la gente en todas partes reciba la Comunión de pie y después colocar la Hostia en sus manos. Preparados de esta manera llegarán a ver a la Hostia como un símbolo de convivencia fraterna”.

*Indirectamente, la Comunión en la mano ha contribuido también a que los Sagrarios ya no se encuentren en el centro de las iglesias sino en un área lateral, o en otra sala. Esto ha llevado a que ya no haya reclinatorios en muchos templos de Occidente.

*Cuando se oye el argumento “La Iglesia lo ha permitido”, recuerde que ustedes son la Iglesia y no las burocracias, desobedientes y traidoras que se encuentran en algún lugar lejano e inaccesible. La Iglesia no lo ha permitido sino lo ha tolerado bajo presión solamente.

*La Conferencia Episcopal de las IslasFilipinas ha regresado a la práctica de la Comunión en la lengua, debido al aumento desacrilegios que habían ocurrido por la Comunión en la mano.

*Santa Brígida de Suecia, † 1373

“Mira, hija Mía, les dejé a Mis sacerdotes cinco dones… y el quinto, el privilegio de tocar Mí Carne Santísima con sus manos.”

*Mártir y Santo Cardenal John Fisher, † 1535

“Los tiempos de florecimiento o colapso dentro de la historia de la Iglesia siempre fueron asociados con el manejo de la Santa Eucaristía.”

*Mensaje de Jesucristo a Catalina Rivas sobre la Comunión en la BOCA

1.- A quienes NO reciban en su MANO Mi Propio Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, Yo Prometo colmarles de Mis Bendiciones en sus manos, corazón, alma y en todo su ser.

2.- Les prometo muchísimas más gracias en la vida terrena, y las consiguientes mayores garantías de salvación y aumento de Gloria esencial y accidental, por todo su vivir eterno Conmigo en el Cielo.

3.- Me sentirán en la Comunión tan en todo su ser y con tantísima plenitud, que se les quite el deseo natural de tocarme. Estos, harán siempre mucho mayor bien a las almas; en cambio, los que insistan en tomarme, en la mano, estarán endurecidos en muchas cosas hacia Mi Voluntad, y oscurecidos sobre Mi Propio gusto, Mi Propia Predicación y Mi Propio Magisterio


EL MAYOR EJEMPLO LO DAN ESTOS DOS GRANDES SANTOS, JUAN PABLO II Y EL SANTO PADRE PÍO, ¿ALGUNA DUDA?


FUENTE: yotudiostellama.blogspot.com/


ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II POR LA PAZ


Oye el grito de tus hijos, que no haya más guerra.

En muchos lugares del mundo hay guerra hoy. Casi a cada momento nos llega alguna información alarmante sobre nuevos ataques terroristas. Por lo tanto, orar por la paz nunca es suficiente. Usted puede orar en sus propias palabras, pero también puede servirse de este hermoso texto escrito por Juan Pablo II:


Dios de nuestros padres, ¡grande y misericordioso! Señor de la vida y la paz, Padre de todos los hombres. Tu voluntad es la paz, no un tormento. Condena la guerra y derroca el orgullo de los violentos. Enviaste a tu Hijo Jesucristo para predicar la paz a los que están cerca de Él y a otros que no lo están tanto, y unir a todas las razas y generaciones en una sola familia. Oye el grito de todos tus hijos, motivo de angustia de toda la humanidad.

Que no haya más guerra, esta mala aventura de la que no hay vuelta atrás, que no haya más guerra, este torbellino de la lucha y la violencia. Haz que se detenga la guerra (…) que amenaza a tus criaturas en el cielo, en la tierra y en el mar.

Con María, la Madre de Jesús y la nuestra, te rogamos, habla a los corazones de las personas responsables de la suerte de las naciones. Destruye la lógica de la venganza y danos a través del Espíritu Santo ideas de nuevas soluciones, generosas y nobles, en el diálogo y la espera paciente, más fructíferas que los actos violentos de la guerra. Padre, concede a nuestros días los tiempos de paz. Que no haya más guerra.

Amén.

FUENTE: http://es.aleteia.org/

LA ACCIÓN DE JUAN PABLO II POR LAS VOCACIONES AL SACERDOCIO




La pastoral vocacional y la pastoral familiar se desarrollan al unísono 

Por: Antonio Miralles 

La vocación al sacerdocio, don y misterio

El testimonio de san Juan Pablo II sobre su propia vocación, al cumplir 50 años de sacerdocio, publicado en el libro Dono e Mistero [Don y Misterio], nos brinda indicaciones inestimables, cargadas de matices personales, sobre su celo para con las vocaciones sacerdotales. "¡Cuántas veces -dice- un obispo vuelve con el pensamiento y el corazón al seminario! Es el primer objeto de sus preocupaciones. Suele decirse que el seminario es para un obispo la "niña del ojo" (...) De alguna manera, el obispo ve a su Iglesia a través del seminario, puesto que de las vocaciones sacerdotales depende una parte muy grande de la vida eclesial" (págs. 109-110). Una parte muy grande y también esencial, porque la presencia del sacerdocio ministerial asegura la Eucaristía y los demás sacramentos que los fieles necesitan, asimismo, garantiza la predicación del evangelio y la guía de la comunidad cristiana. De ello nos ha dado un testimonio personal el Santo Padre: "Fui consagrado obispo doce años después de mi Ordenación sacerdotal: gran parte de estos cincuenta años estuvo signada precisamente por la preocupación por las vocaciones" (pág. 110).

Ante esta preocupación el obispo no está solo: es un compromiso de todos los fieles, pero de manera especial, como afirma el Papa en la Exhortación apostólica Pastores dabo vobis: "Todos los sacerdotes son solidarios y comparten con él [el obispo] la responsabilidad de la búsqueda y la promoción de las vocaciones presbiterales" (PDV 41/4). No se trata de un compromiso que podamos enfrentrar despreocupadamente, con la seguridad de que vayamos a encontrar un campo en el que la cosecha sea abundante. De hecho, en las últimas décadas ha habido una verdadera crisis. Sin embargo, Juan Pablo II, dirigiendo una mirada de fe sobre toda la Iglesia, halla motivos para optimismo: "Gracias a Dios, comienza a ser superada la crisis de las vocaciones sacerdotales en la Iglesia. Cada nuevo sacerdote trae consigo una bendición especial" (pág. 111). Con todo, a nadie se le escapa que la situación no es uniforme en la Iglesia y que en no pocos lugares la falta de un número suficiente de sacerdotes resulta verdaderamente dramática. Y es un motivo más para oír con mayor atención el testimonio del Papa.

Es bueno reflexionar sobre el don de la vocación sacerdotal. Se trata de "un misterio. Es el misterio de un "intercambio maravilloso" («admirabile commercium») entre Dios y el hombre. Éste entrega a Cristo su humanidad para que Él pueda servirse de ella como instrumento de salvación, casi haciendo de ese hombre otro sí mismo" (pág. 84). Es decir, el hombre percibe un llamado divino a brindarse a sí mismo, un llamado que se le presenta como un don inestimable que antecede a su respuesta. Por ello el Papa advierte: "Si no se percibe el misterio de este "intercambio", no se puede comprender cómo, al oír la palabra "¡Sígueme!", un joven pueda llegar a renunciar a todo por Cristo, con la certeza de que en ese camino su personalidad humana se realice plenamente" (p. 84).

La vocación sacerdotal, al igual que la vocación de todo cristiano, arraiga en el designio eterno de Dios Padre, que se realiza en la vocación bautismal, y adquiere así una mayor determinación hasta llegar a ser concreta en relación a cada bautizado. Es el plan proclamado por el himno inicial de la carta a los Efesios: "Nos ha elegido en él [Cristo] antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad" (Ef 1,4-6). Es éste el fundamento de la radicalidad de la vocación cristiana: el designio de Dios no se conforma con una meta menor que la de ser santos e inmaculados en su presencia. Es un designio eterno, escondido en la intimidad de la vida trinitaria, que luego repercute en la vida personal del hombre y en lo íntimo de su corazón, cuando percibe que para él es un camino concreto que recorrer, en la identificación con Cristo y con la fuerza del Espíritu Santo, hasta la meta a que su Padre, Dios, lo llama.

El Santo Padre cuenta cómo ocurrió su percepción del llamado divino al sacerdocio: "Se mostraba a mi conciencia (...) cada vez más, una luz: el Señor quiere que yo sea sacerdote. Un día lo percibí con mucha claridad: era una suerte de iluminación interior, que llevaba consigo la alegría y la seguridad de otra vocación [se refiere a sus proyectos anteriores]. Y esta conciencia me llenó de una gran paz interior" (pág. 44).

La respuesta libre al llamado de Cristo y la fiel confirmación sucesiva, a lo largo del camino formativo de preparación al sacerdocio, van dando mayor firmeza, sea a la persuasión de haber sido llamados al sacerdocio, sea a la decisión de responder con el don decidido de sí mismos. Se llega así al momento de la Ordenación, en el cual la persuasión iluminada por la fe se vuelve certeza. A ese momento se refiere el Santo Padre, con evidente referencia a sí mismo: "Quien se dispone a recibir la Ordenación sagrada se postra con todo su cuerpo y apoya su frente en el suelo del templo, expresando así su disponibilidad completa a emprender el ministerio que se le confía. Ese rito ha marcado profundamente mi existencia sacerdotal" (pág. 53). No alcanza sólo la disponibilidad para desempeñar una serie de funciones que se podrían enumerar en un cuadro normativo, porque el sacerdote está llamado a servir a Cristo, Sacerdote eterno, con toda su existencia. Dice el Papa: "El sacerdocio de todos los presbíteros se inscribe en el misterio de la Redención. Esta verdad sobre la Redención y el Redentor se ha enraizado en el centro mismo de mi conciencia, me ha acompañado en todos estos años, ha impregnado mis experiencias pastorales, me ha revelado contenidos siempre nuevos" (pág. 92).

A pesar de haberles ofrecido sólo breves fragmentos, dada la brevedad del tiempo de que dispongo, este testimonio del Papa constituye un marco muy adecuado de experiencias y doctrina para comprender mejor su enseñanza, que aparece más sistemática y completa en «Pastores dabo vobis», como vengo a exponer en la segunda parte de mi intervención.


La vocación sacerdotal en la pastoral de la Iglesia

El Sínodo de los Obispos de 1990 y la exhortación apostólica posterior, «Pastores dabo vobis», sobre la formación de los sacerdotes en las circunstancias actuales, constituyen un claro signo de la acción de Juan Pablo II por las vocaciones al sacerdocio, como puede verse en el capítulo 4° de la exhortación, que trata de la vocación sacerdotal en la pastoral de la Iglesia y el capítulo 5°, sobre la formación de los candidatos al sacerdocio. Concentraré mis observaciones en el capítulo 4°, para respetar el tiempo que me ha sido asignado.

De gran importancia es la afirmación central del primer número del capítulo: "La pastoral vocacional (...) no es un elemento secundario ni accesorio, tampoco un momento aislado o sectorial, como si fuera una parte, aunque muy importante, de la pastoral global de la Iglesia: es más bien (...) una actividad íntimamente insertada en la pastoral general de cada Iglesia, una atención que debe integrarse e identificarse plenamente con la "cura de almas" llamada ordinaria" (PDV 34/4). Esto es que, en ninguna Iglesia particular, los pastores y los demás fieles pueden considerarse dispensados del compromiso constante para que un número adecuado de jóvenes pueda acoger la gracia de la vocación al sacerdocio.

Para preparar mejor la acción pastoral en este campo, es necesario tener en cuenta plenamente los aspectos esenciales de la vocación sacerdotal mencionados en la primera parte; es necesario considerar que, entre estos aspectos, se encuentra también la dimensión eclesial: "[la vocación] no deriva sólo "de" la Iglesia y su mediación, y tampoco se da a conocer y se cumple sólo "en" la Iglesia, sino que se configura, en el servicio fundamental a Dios, necesariamente también como servicio "para" la Iglesia" (PDV 35/5). Por ello, "la Iglesia está realmente presente y activa también en la vocación de cada sacerdote" (PDV 38/1); y es así, de manera especial, en el llamado del obispo.

En el diálogo vocacional entre Dios y el hombre, la libertad de éste es insuprimible, pero es menester reconocer la prioridad de la intervención libre y gratuita de Dios que llama. "La vocación es un don de la gracia divina y nunca un derecho del hombre y, por eso no es posible considerar la vida sacerdotal como una promoción simplemente humana, ni tampoco la misión del ministro como un simple proyecto personal" (PDV 36/4). El Papa deduce de ello una consecuencia importante: "Aquellos que han llamados saben que se basan no en sus propias fuerzas, sino en la fidelidad incondicional de Dios que llama" (PDV 36/4). La misma gracia de Dios anima y alienta la libertad humana para que responda a la vocación, "una libertad que en la respuesta positiva se expresa como adhesión personal profunda, como donación de amor o, mejor dicho, como nueva donación al Donante que es Dios que llama, como oblación" (PDV 36/7).

Reconocer el gran valor positivo de la respuesta libre al llamado divino no impide tener conciencia de los obstáculos que se le oponen. El Papa hace referencia explícita a los obstáculos identificados por los Padres sinodales al reconocer "que la crisis de las vocaciones al presbiterado tiene raíces profundas en el ambiente cultural, la mentalidad y la praxis de los cristianos" (PDV 37/5). Para contrastar esa crisis, subraya "la urgencia de que la pastoral vocacional de la Iglesia apunte prioritariamente y con decisión a la reconstrucción de la "mentalidad cristiana", tal como es engendrada y sostenida por la fe. Se hace más que nunca necesaria una evangelización que no cese de presentar el verdadero rostro de Dios, el Padre que en Jesucristo nos llama, uno a uno, y el sentido genuino de la libertad humana como principio y fuerza del don responsable de sí mismos" (PDV 37/6).

Come he dicho antes, la vocación sacerdotal tiene una dimensión eclesial esencial, que lleva a la siguiente consecuencia importante: "La Iglesia, como pueblo sacerdotal, profético y real, está comprometida en la promoción y el servicio del nacimiento y la maduración de las vocaciones sacerdotales por medio de la oración y la vida sacramental, a través del anuncio de la Palabra y la educación a la fe, con la guía y el testimonio de la caridad" (PDV 38/3). En esta breve síntesis, no es difícil divisar los puntos sobresalientes de un verdadero programa de pastoral vocacional: la oración, los sacramentos de la vida ordinaria (Eucaristía y Penitencia), la catequesis orgánica, la dirección espiritual y el testimonio de una vida cristiana auténtica. Ordenado todo ello para obtener de Dios gracias abundantes de hombres llamados al sacerdocio y de respuestas generosas por parte de los llamados. El espíritu con el que se ha de promover este programa está claramente descrito por las palabras del Papa: "Los educadores y, en particular, los sacerdotes, no deben vacilar en proponer, de manera explícita y vigorosa, la vocación al presbiterado como una posibilidad real para aquellos jóvenes que den muestra de poseer los dones y las dotes que le corresponden. No debe temerse que se los condicione o se limite su libertad; al contrario, una propuesta precisa, hecha en el momento justo, puede ser decisiva para provocar en los jóvenes una respuesta libre y auténtica" (PDV 39/2).

La pastoral vocacional es un deber de toda la Iglesia. Juan Pablo II es muy explícito: "Es por demás urgente, hoy en especial, que se difunda y eche raíces la convicción de que todos los miembros de la Iglesia, sin exclusión alguna, tienen la gracia y la responsabilidad de ocuparse de las vocaciones" (PDV 41/2). La primera responsabilidad corresponde al obispo, coadyuvado por los sacerdotes; pero también "ha sido confiada una responsabilidad muy especial a la familia cristiana" (PDV 41/5). La pastoral vocacional y la pastoral familiar se desarrollan al unísono.

(Intervención de Antonio Miralles, profesor de Teología en la Universidad de la Santa Cruz (Roma), en la videoconferencia mundial de teología organizada por la Congregación vaticana para el Clero el 28 de abril de 2004 sobre las vocaciones sacerdotales.)


FUENTE: es.catholic.net

ORACIÓN OFICIAL EN LA CANONIZACIÓN DE JUAN PABLO II




Habla de satanás.


El Vaticano ha creado una página especial para la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II, la cual se llevará a cabo el domingo 27 de abril. (Vea aquí la página que tiene mucho material). Ahí se publicó la oración oficial para Juan Pablo II pidiendo su intercesión.

En esta oración se ven algunos elementos distintivos del pontificado de Juan Pablo II, como alusiones a los viajes, a los jóvenes, a las familias y a la vida. Pero hay dos puntos novedosos para una oración oficial: referencias al satanás y a su actuación respecto a las guerras.

La oración se orienta a pedir su intercesión, su bendición y que reugue por nosotros.



ORACIÓN A SAN JUAN PABLO II


¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, has descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Cardenal Angelo Comastri

Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano


Fuentes: forosdelavirgen.org // Sancti, Signos de estos Tiempos


INTERVENCIONES SOBRENATURALES DE LA MONJA QUE SALVÓ A JUAN PABLO II DE UNA MUERTE SEGURA





Compartía misiones de bilocación con el Padre Pío.

La Hermana Rita del Espíritu Santo (Cristina Montella) fue apodada “la Niña del Padre Pío” y tuvo bilocaciones con éste en misiones en diversas partes del mundo. Una de ellas fue salvar a Juan Pablo II de la muerte, desviando el disparo de Ali Agca en 1981, pero hay mucho más de esta mística que falleció en 1992.

La vida de la Hermana Rita ha sido un compendio de la mayoría de los dones místicos que han recibido algunas almas elegidas.


SU INFANCIA 

Cristina Montella (luego Hermana Rita del Espíritu Santo) nació en Cercola (Nápoles) el 3 de abril de 1920. Una vez, cuando tenía sólo dos años de edad, mientras estaba en la casa de su tía, donde había una imagen de San Gerardo Majella, un santo redentorista, vio la imagen cobrar vida y se escapó asustada. Varios días más tarde, se armó de valor y se acercó para ver de nuevo la foto. Esta vez San Gerardo extendió los brazos hacia ella, la abrazó y le dijo: “Cristina, te convertirás en monja.”

Durante su infancia, continuó experimentando fenómenos místicos como la interacción frecuente con el niño Jesús, la Virgen María y su Ángel Guardián. Sus amigos celestiales le dijeron que no dijera nada al respecto. Ella también era muy penitencial, dormía en el suelo con una piedra como almohada.


EL PADRE PÍO Y LOS ESTIGMAS

A la edad de catorce años, conoce al Padre Pio por primera vez la noche entre el 25 y el 26 de agosto de 1934. El Padre Pío se le apareció mientras estaba orando. Ella nunca lo había visto antes, por lo que se presentó diciendo:“Cristina, soy el Padre Pío”, y comenzó a llamarla “bambina” no por su edad sino por su inocencia.

El Padre Franco D’Anastasio, sacerdote pasionista, escribe:

“El 14 de septiembre, 1935 (casi un año después de la primera aparición del Padre Pío) a las 2:00 am, la muchacha de quince años estaba orando como siempre en su cama. De repente, el cielo se abrió para ella. Vio a Jesús vivo en la cruz, con rayos que salen de sus heridas. Cerca de él, estaba la Virgen María, San José y el Padre Pío”.

En 1976 recibió los estigmas. Recuerda que Jesús le preguntó si quería sentir el dolor de sus heridas y ella dijo que sí. En ese momento los rayos de luz de las heridas de Jesús penetraron en sus manos, pies y costado y las heridas comenzaron a sangrar. Al día siguiente, se dirigió al Santuario de la Madonna dell’Arco pedir consejo a un sacerdote. Ella encontró un joven sacerdote pasionista recién ordenado llamado Padre Paolo Guida a quien contó lo que había sucedido. Él le dijo que fuera a rezar delante de la estatua de la Virgen María y pedirle la gracia que Jesús le quite los estigmas. La Hermana Rita hizo lo que le dijo. Ante el asombro del padre Paolo su oración fue respondida de inmediato y los estigmas desaparecieron, sin embargo, el dolor y la herida en su costado se mantuvieron hasta el final de su vida.


LIBERA A SU PADRE DEL PURGATORIO 

En ese momento ella deseaba mucho para entrar en el claustro, pero su padre estaba en contra. El 10 de enero de 1940, su padre, Luigi Montella, sufrió un derrame cerebral y murió pidiendo a Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Cristina dijo más adelante que:

“El Señor llamó a mi padre porque se oponía a mi vocación para entrar en el claustro.”

Ella también reveló:

“En los días que siguieron a su muerte, oraba intensamente por su alma. En el séptimo día Jesús me concedió la gracia de liberarlo del Purgatorio. Me abrazó y me besó y luego entró con Jesús al Cielo”.


CRISTINA ENTRA EN EL CONVENTO

El 10 de agosto 1940 entró claustro de las monjas agustinas de Santa Croce sull ‘Arno (Pisa, Italia), donde permaneció durante cincuenta y un años hasta su muerte el 26 de noviembre de 1992. Realizó diversos trabajos durante este tiempo como cocinera, enfermera, sacristán, costurera, y contadora.

Al principio, Cristina iba a rezar la “Hora Santa” todas las noches a las once en punto a la capilla detrás de la sacristía, con el fin de estar cerca del Santísimo Sacramento. Aquí el Padre Pío se reuniría ella y oraba junto con dos parejas de ángeles que sostendrían sus brazos hacia arriba. Después de dos o tres meses de hacer esto, decidió celebrar la “Hora Santa” en su habitación, ya que era más privado.

Cristina tenía muchos dones extraordinarios como ver visiblemente a su ángel de la guarda, el don de la profecía, la lectura de los corazones, y la bilocación. También tenía el raro don de acompañar a las almas al paraíso, a las almas de aquellos en cuyo nombre había sufrido las penas del purgatorio.

Durante los últimos años de su vida, se nutre exclusivamente de la Eucaristía, que a menudo recibía directamente de la herida costado de Jesús.


VISITAS AL CARDENAL MINDSZENTY EN LA CÁRCEL POR BILOCACIÓN

Ella iba a menudo en bilocación, junto con el Padre Pío a Budapest para consolar al Cardenal Mindszenty en la cárcel y para visitar a otras víctimas del gobierno soviético.

Lo siguiente es de una conversación que el Padre Franco D’Anastasio Franco tuvo con Rita:

“-¿Es cierto que usted estuvo presente cuando condenarona el cardenal? ¿Qué ha dicho? 

Yo estaba allí y les dije que al hacer eso ellos iban a ir al infierno. Uno de ellos me dijo que no le importaba el infierno. 

-¿Estaba vestida como una monja? 

No, estaba vestida como una señora de la ciudad. 

-¿El Padre Pío solía ir con usted a visitar al Cardenal? 

Sí, a menudo.” 

Pero aún hay más de esto: la Hermana Cherubina Fascia, que era una hija espiritual del Padre Pío, dijo lo siguiente de la abadesa del convento de Sor Rita, abadesa Matilde:

“Un día la hermana Rita vino a mi habitación y me dijo que el Padre Pío le pidió que la acompañara a visitar el cardenal Mindszenty en la cárcel para llevarle lo que necesitaba para celebrar la misa Yo le respondí si tal vez ella quería mi permiso. También le pregunté cuando tenía que ir y ella rápidamente respondió: Mañana por la noche. Yo a su vez le dije: Coge todo lo que necesitas y lo pones en mi habitación de antemano. Cuando llegue el momento de que te vayas, ve a mi habitación por las cosas y entonces puedes ir. Ella hizo lo que le dijo. En mi habitación, que había cerrado con llave, esperé mientras oraba, mi corazón latía muy rápido. En un momento oí un golpe y le digo: entra. A pesar de que la puerta estaba cerrada con llave, entró, tomó todo lo que necesitaba de la mesa y se dispuso a salir. Mientras ella se iba, intenté seguirla, ya que la puerta de mi habitación estaba abierta. En un momento desapareció delante de mis propios ojos. Luego me fui rápidamente a su habitación para ver si su cuerpo estaba allí, y ella estaba en la cama. Entonces volví a mi habitación para encontrar la puerta cerrada. Tuve que usar mi llave para entrar y la cerré una vez más. Continué orando esperando a la Hermana Rita. Después de un tiempo regresó exactamente de la misma manera, ella llamó, entró a través de la puerta cerrada con llave, devolvió todo a la mesa y dijo buenas noches”.


EN EL MONASTERIO DE SANTA CROCE SULL’ARNO 

En octubre de 1941, un sacerdote llamado Giuntini llegó al monasterio y le dijo a la hermana Rita que si quería tomar el hábito tendría que pedirle a Jesús que le sanara. Ella obedeció y fue sanado inmediatamente.

Ella hizo sus votos temporales a las 9:00 am el 27 de abril de 1942, cuando fue investida con el hábito agustino y recibió el nombre religioso de “Rita”. Más tarde ese mismo día, ella experimentó el desposorio místico con Jesús.

Mientras el desposorio se lleva a cabo, Jesús mostró a Rita a su futuro director espiritual, el Padre Teofilo dal Pozzo, capuchino. Él se convirtió en su director espiritual, cinco años más tarde. La Hermana Rita hizo su profesión perpetua el 23 de mayo de 1946.


EN MISIÓN CON EL PADRE PÍO DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Durante la Segunda Guerra Mundial la Hermana Rita a menudo visitaba a soldados en peligro, junto con el Padre Pío. Sus visitas eran “en vuelo” (en bilocación). Uno de los asistidos fue Alfonso Montella, el hermano de la hermana Rita que fue prisionero en Grecia. Ella le dijo al Padre. D’Anastasio:

“Alfonso fue hecho prisionero por los griegos. Durante un bombardeo aliado que tuvo lugar en marzo de 1943, fue golpeado en la cabeza. Nosotros (el Padre Pío y ella) vimos trozos de su cerebro esparcidos por todas partes”.

El Padre D’Anastasio le preguntó si ella había acompañado a su hermano al cielo como lo hizo con su padre, ella respondió:

“Sí, el Señor lo recibió en Paraíso el mismo día de su muerte”. 

Ella dijo que ella fue, junto con el Padre Pío muchas veces a ayudar a los soldados en peligro y llevar ayuda humanitaria. Una vez, ella dijo,

“Fuimos a un campo de concentración en Alemania. Los guardias pensaban que éramos espías y dispararon contra nosotros, pero los disparos no hicieron nada en nosotros”.


BAJO INVESTIGACIÓN

Fr. Teófilo estaba muy impresionado con la experiencia espiritual de la hermana Rita, especialmente su relación con el Padre Pío con quien revivía la Pasión de Cristo y fue en bilocación en misiones en todo el mundo. Por lo tanto, le ordenó escribir todo en cuadernos. Su director espiritual, leyó ciento cinco cuadernos autobiográficos escritos por Sor Rita. Estos también fueron leídos por la abadesa Matilde Gazzarrini y algunas otras monjas de confianza en el convento.

Fr. Teófilo estaba convencido de la autenticidad de sus dones y quería tener el examen de otros. El Padre Pío ya le había dado una opinión positiva de la hermana Rita cuando habló con él. También logró que el P. Giovanni da Baggio la examinara. Fr. Giovanni la puso a prueba, porque quería saber si era cierto que se encontraba con el Padre Pío en su celda # 4. En 1949 el P. Giovanni simplemente pidió a Sor Rita que le diera al Padre Pio un libro que fue firmado por él. Unos meses más tarde, el Padre Giovanni fue a San Giovanni Rotondo para visitar a Padre Pio. Se había olvidado del libro, pero cuando estaba a punto de salir, el padre Pío con su característico sentido del humor le dijo: “Reverendo Padre, este libro es suyo, pero no se deben hacer bromas como estas.”

En el otoño de 1949 comenzaron las evaluaciones médicas y psiquiátricas de la hermana Rita que durarían siete meses. Los exámenes médicos no podían explicar las razones de sus afecciones como jaquecas, vómitos e insomnio. La evaluación psiquiátrica también encontró que era normal. No hay ningún informe médico sobre los estigmas, ya excepción de la herida en su costado, estaban escondidos, y la herida en el costado desaparecía cuando ella estaba siendo examinada.

La Hermana Rita tenía el don místico de inedia o “anorexia mística” en la que se nutría exclusivamente de la Eucaristía. No podía mantener los alimentos en el estómago. En los años setenta, se le ordenó tomar un poco de comida todos los días, y ella obedeció lo que representó un gran sufrimiento, porque le puso enferma y teníaque vomitar.

Su ángel de la guarda le limpiaba las lágrimas y le dijo,

“Pobre niña. Qué penitencia” 

Y la Virgen María le dijo:

“Esto sucede debido a que tu cuerpo no necesita alimentos por más tiempo.”

No dormía bien y sin embargo era capaz de seguir trabajando en la cocina y la enfermería. También sufría de hipertermia, otra enfermedad mística en la que la temperatura corporal alcanza una fiebre muy alta. Tenía fiebre de hasta 52 º C.

Los experimentos que se realizaron empeoraron su mala salud. En 1949 fue enviada por unos días a una clínica en Florencia para investigar. En otra de las cartas la hermana Eleonora escribe sobre “enfermedad mística”:

“La otra noche, el Padre Pío y el ángel vinieron a hacer su cama, dando una buena lección a nuestras enfermeras que habían olvidado hacerla. Esta mañana el sacerdote le ha traído la comunión después de cuatro días de ayuno, pero en realidad había recibido la Santa Comunión cada mañana de su ángel o del mismo Jesús” 


ANÉCDOTAS DE INTERVENCIONES SOBRENATURALES

Hay relatos que hablan de los “vuelos” con las almas del purgatorio y con los que están en el cielo. Una vez se la vio en Nápoles. La abadesa le preguntó:

“¿Por qué?” Y ella respondió: “Yo estaba dando pan a un niño que no había comido en dos días, porque estaba gritando. Oh, cómo gritaba. Jesús me llevó allí”.

Tenía el don de la profecía y de prever algunos acontecimientos futuros. Ella predijo el terremoto que tuvo lugar en Ancona el 13 de junio de 1972. Sor Paola Caciari del Instituto de las Hijas de la Inmaculada Concepción tenía una hermana, Juana, que vivía en Ancona. La Hermana Rita dijo a Giovanna que pasara de Ancona a Bolonia especificando que ella y su familia debían estar fuera de Ancona antes del 13 de junio, antes de la noche. Esa noche hubo un gran terremoto que dañó el edificio donde vivía Giovanna.

La Hermana Rita también sabía que su director espiritual el P. Teófilo iba a caer en una profunda zanja de 12 metros como venganza de satanás por la nueva vocación que el Padre Teófilo y la Hermana Rita habían obtenido para el monasterio. El sacerdote estaba caminando por la calle después de visitar un convento. La Hermana Rita apareció en bilocación en el momento en que el sacerdote cayó en la zanja para lesionarse la cabeza y la espalda. Él no murió porque la Hermana Rita la rescató. Las gafas y los huevos que llevaba ni siquiera se rompieron. Herido, fue acompañado a casa por la hermana Rita que era invisible. Él sintió que alguien lo sujetaba y él también podría oler el perfume místico que emanaba. La madre superiora después preguntó Sor Rita si era cierto que le había ayudado y ella respondió: “Vea usted, mi hábito está todo lleno de barro.” 

Ella también le pidió a Dios que la dejara cargar con un poco del sufrimiento del sacerdote después de la caída. Obtuvo su solicitud y sufrió por un tiempo hasta que el dolor desapareció de repente.

Al igual que el Padre Pío, su presencia se detectaba con frecuencia por el olor de violetas. A veces Fr. Teófilo le pedía abrir las manos delante de visitantes para que el perfume de violetas pudiera hacerse más fuerte.


SALVA A JUAN PABLO II

Fr. D’Anastasio menciona en su libro de la hermana Rita la bilocación a Roma el 13 de mayo de 1981 con el fin de ayudar a Juan Pablo II el día en que sería asesinado.

Según un informe, Ali Agca declaró que en el momento del disparo una monja había desviado su curso. El diario italiano Il Corriere della Sera del 8 de mayo 1991 publicó un artículo de seguimiento que indica que la trayectoria de la bala había sido desviada, de lo contrario, el disparo debería haber sido letal. La Hermana Rita reveló al Padre D’Anastasio que había estado allí junto con la Virgen María.


CON EL PADRE PÍO

Años antes, la hermana Rita asistió al Padre Pío en bilocación durante su agonía, el 23 de septiembre de 1968. Dijo que en el momento de su fallecimiento, la Virgen María, San Francisco y Santa Clara estaban allí también. Ella sufrió viendo a los médicos tratando de reanimarlo y dijo: “Deberían haberle dejado morir en paz.”

Se sabía que el Padre Pío continuó visitando Hermana Rita después de su muerte. Durante los años setenta, el P. D’Anastasio se reunió con Fr. Pancracio Poli, el ex-provincial de los Capuchinos de la Toscana. Quería que la Hermana Rita preguntara al Padre Pio cómo es que el estigma había desaparecido cuando él murió. Esta es la respuesta escrita de la hermana Rita de fecha 9 de octubre de 1976:

“Querido Padre Pancracio, he preguntado al Padre Pio por qué él no tenía los estigmas cuando murió. Él respondió: “¿Quién quiere saberlo?” le respondí, “el P. Pancracio. “Él sonrió y añadió: “Dile que yo mismo le pedí a Jesús esa gracia”


SUS ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA Y SU MUERTE

En 1980, la hermana fue diagnosticada con un tumor cerebral benigno. Dos años más tarde se cayó por las escaleras y se rompió el brazo izquierdo. A partir de entonces su salud se deterioró. Ella tenía problemas de corazón, sus piernas eran muy débiles y tenía diversos dolores. Pasó la mayor parte de la década de 1980 con sufrimientos físicos duraderos.

Le dijo a su sobrino, Arcangelo Aurino, que no iba a llegar al jubileo 50º de su profesión (28 de abril, 1993). En septiembre de 1992 su salud dio un giro para peor hasta el día de su fallecimiento, el 26 de noviembre.

A las 13:00 la abadesa la encontró postrada y en sufrimiento y le hizo un poco de café a lo que tuvo una reacción terrible. Vomitó tan violentamente que ella cayó al suelo. Cuando la abadesa volvió, encontró a la hermana Rita de rodillas mientras se aferraba a su cama y con la mirada fija en una pintura de San Miguel. Falleció a las 1:30 horas del 26 de noviembre de 1992.

Fue sepultada inicialmente en un cementerio de Florencia, pero en el décimo aniversario de su muerte, sus restos fueron trasladados a su monasterio y se la colocó detrás del altar de la Iglesia.

Su lema fue: “Para Jesús, todo lo que hacemos es demasiado poco”


ORACIÓN POR LA INTERCESIÓN DE SOR RITA DEL ESPÍRITU SANTO

Oh Señor, nuestro Dios, Tú has llamado a Sor Rita del Espíritu Santo para la plena realización de su consagración bautismal dedicándose por completo a ti en la vida contemplativa agustiniana con el fin de encontrar a Dios y ayudar a la Iglesia. 

Tú, Oh, Padre, has hecho brillar a través de ella, los carismas.

Le has dado el rostro de Cristo, haciéndolo visible a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. 

Con tu ayuda ella ha tomado sobre sí los problemas de sus hermanos, llevando el sufrimiento de Cristo en su cuerpo y convirtiéndose a través de la oración humilde en signo y testimonio de su amor. 

Escucha nuestra oración: dígnate glorificarla ahora en la tierra y por su intercesión, concédenos la gracia que te pedimos con fe. Amen.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Con aprobación eclesiástica de la Diócesis de San Miniato


Fuentes:  forosdelavirgen.org // Mistics of the Church, Signos de estos Tiempos


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís