FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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Sacerdote, quién eres tú? Padre Julio Maria Scozzaro.

SACERDOTE FIEL AL PAPA Y A LA SANTA TRADICIÓN DE LA IGLESIA.

Después de la Resurrección y antes de subir al Cielo, Jesús repitió por tres veces a Pedro:  "Apacienta a mis ovejas" (Jn 21, 16), por cuanto anteriormente lo había constituido "Piedra" de su Iglesia, esto es, fundamento visible de la Iglesia.  Jesús, siendo Dios, sabía y había previsto claramente lo que habría de acontecer en los siglos futuros. Por esta razón, quiso que una persona lo representara hasta el fin del mundo, y esta persona es el Sucesor de San Pedro.  Obedecerle a él, significa obedecer a Jesús, y se demuestra amar a Jesús si se obedece al Papa, legítimo Sucesor de San Pedro.

Las enseñanzas del Papa en materia de fe y moral son para cada católico-PERO PRINCIPALMENTE PARA TODOS LOS SACERDOTES-, leyes que hay que observar, porque es Voluntad de Dios que así sea.  Sin su autoridad, cada católico se sentiría libre de obrar como le dicte su conciencia, ignorando las enseñanzas de aquel que tiene el deber de apacentar y dar enseñanzas que conduzcan a la salvación y al la santidad.

Pero hoy, ¿cuántos son aquellos que obedecen fielmente al Magisterio de la Iglesia?  Sin embargo Jesús a San Pedro y a sus legítimos Sucesores ha dado la primicia:  "Te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desatares en la tierra será desatado en el Cielo..." (Mt 16, 19). Quien permanece unido al Papa, legítimo Sucesor de Cristo, es un sarmiento unido a la Vid por medio de la Gracia, y tendrá la linfa para producir brotes y uvas, esto es, frutos de la Gracia,  Jesús mismo, el Sacerdote Eterno, no quiso hacer otra cosa sino cumplir la Voluntad del Padre.  "Jesucristo, siendo de condición Divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza tomando condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres.  Y en su condición de hombre, se humilló a Sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz" (Fil 2, 6-8).

La "Dei Verbum" del Concilio Vaticano II afirma que:  "La Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia, por muy sabia disposición de Dios, están entre sí de tal manera unidos que no pueden subsistir independientemente, y todos juntos, según el propio modo, bajo la acción del Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas" (II, 10).

El 25 de junio de 1992 ha sido aprobado por el Papa Juan Pablo II el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica "que se coloca indudablemente en la línea de la Tradición de la Iglesia: de ella expresa y actualiza catequísticamente la perenne vitalidad y la sobreabundante riqueza. Su contenido, bien articulado y que responde a las indicaciones de los Padres del Sínodo, refleja fielmente la enseñanza del Vaticano II, y se dirige al hombre de hoy presentándole el mensaje cristiano en su integridad y completo".

En el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica está todo lo que un católico debe saber, comprender y amar.

El es nuestra guía.

Sacerdote, quién eres tú? Padre Julio Maria Scozzaro.



EL CORAZÓN DEL SACERDOTE.


Tu corazón puede contener amor hacia Jesús o bien un amor desordenado hacia las criaturas. "Allí donde está tu tesoro, está también tu corazón" (Mt 6, 21). ¿Podrá haber amor hacia Jesús y amor a las criaturas, acaso será un contenedor de miel y vinagre? No, porque a las criaturas hay que aceptarlas a amarlas solo con Jesús, y para llevarlas a El, que es el modelo y segura guía espiritual.  Amar desordenadamente a las criaturas es quitar el amor a Jesús. En la práctica, el amor que se debía dar a Jesús se ha dado a las criaturas. ¿Es un buen negocio?  Por esto el Sacerdote lleno de celo, animado por el Amor Divino, se esfuerza siempre más por purificar su corazón, para quitar de el todo lo que le tiene alejado del Corazón de Jesucristo.

El Sacerdote debe tener un corazón dulce, bueno con todos y presuroso hacia los necesitados: pecadores y pobres.  No en todos hay un corazón semejante al que hemos descrito, por esto hará falta trabajar y negarse a sí mismo para liberar el corazón de varios vínculos. Pero para llegar a tener un corazón puro, será necesario pedir al que es "MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN" (Mt 11, 29), y a la Santísima Virgen, quien ha formado en su Seno a ese Corazón Divino.  Si no nos esforzamos por purificar y transformar el corazón, jamás podrá darse una unión transformadora con Jesús.

El corazón, además de permitir la subsistencia de la persona, es el símbolo del cual provienen los propósitos malvados, los homicidios, el adulterio, la prostitución, el robo, el falso testimonio, las blasfemias e injurias" (Mt 15, 19). Lastimosamente existen predicadores que tienen un corazón contrario a la humildad, "que atan cargas pesadas e insoportables, y las ponen a las espaldas de los hombres, pero ellos no mueven ni un dedo para llevarlas" (Mt 23, 4-5). TODO LO HACEN PARA QUE LOS VEA LA GENTE.

¿Qué hace falta para tener un corazón semejante al de Jesús? ¡Querer ese Corazón!  Desear ese Corazón y comprometerse día tras día para pulir el propio corazón de aquello que lo hace momentáneamente corrupto. Se vuelve fácil caminar en la purificación cuando contínuamente nos entregamos al Corazón de Jesús y de María. 

La Virgen es la Maestra de la vida espiritual y la Madre de todos los Sacerdotes, ¿quieres que te dé todo lo que tú le pidas?

Ella no espera otra cosa que oír tu humilde voz que pide su ayuda, fuerza y Gracia para llegar a ser todo espiritual y luz que ilumina las tinieblas.  Tú enfrentas cada día a personas con caracteres, expectativas y posiciones distintas, PERO TÚ TIENES QUE SIEMPRE SER EL MISMO, COMO JESÚS, FRENTE A TODOS. Para todos tienes que orar y mostrarte paciente, bondadoso, dulce y lleno de amor.

A VECES, CUANDO LLEGA UN ALMA INQUIETA O DESESPERADA, QUIERES LIBRARTE DE ELLA LO MÁS PRONTO POSIBLE.  ¿Y si esa alma es Jesús mismo quien la envía a ti?
¿Qué otra cosa mejor tienes que hacer sino salvar almas?  Jesús buscaba almas para salvar y acogía a todos, sobre todo a los pecadores.  Quien te vea a ti, tiene que admirar enseguida el modo con el cual practicas las virtudes. Tienes que levantar inmediatamente la mente y el corazón hacia Jesús; recordar sus palabras acerca de la castidad, la obediencia, la pobreza y la humildad, la unión fraternal y la colaboración, la caridad y la confianza en Dios, la comprensión y la bondad, la gentileza y la justicia, la sinceridad y la constancia.

Debe haber concordancia entre lo que se cree y lo que se vive. También el demonio cree en Dios pero no lo ama, no lo sirve. Con la Ordenación Sacerdotal se da ciertamente la configuración a Cristo Sacerdote.

Sacerdote, obrarás como Jesús en la medida en la que amas a Jesús y te hayas transformado en El.  Serás consolador, lleno de bondad, de paciencia y de dulzura, solamente si tu alma es digna y constante morada del Espíritu de Jesús.

Ya he escrito que el Sacerdote tiene que mostrar ante todo bondad. No hablo de la falsa bondad del mundo, enmascarada bajo falsos pretextos, sino de la bondad que tiene estas características: DULZURA, MANSEDUMBRE, GENEROSIDAD, AMABILIDAD, ALTRUÍSMO, BONDAD, CORTESÍA, NOBLEZA DE CORAZÓN, MISERICORDIA, RENUNCIA, INTUICIÓN DE SERVICIO, DISPONIBILIDAD, CLEMENCIA, PACIENCIA, SENSIBILIDAD, ABNEGACIÓN, GENTILEZA, CORTESÍA, DELICADEZA, CORDIALIDAD, MAGNANIMIDAD, CARIDAD, BENEVOLENCIA, PIEDAD, SACRIFICIO, HUMANIDAD, TODO ESTO FIGURA EN LOS MODALES.

UN SACERDOTE IMITA A JESÚS NO POR LO QUE DICE SINO POR LO QUE HACE. Sus sermones podrán ser discursos de amor y caridad, pero luego hace falta verificar si el Sacerdote pone en práctica lo que predica.  No quisiera que estas palabras de Jesús fueran referidas a los Sacerdotes de hoy:  "Obedecédles y haced lo que os digan, pero no imitéis su ejemplo, porque no hacen lo que dicen" (Mt 23, 3).

Si no piensas, no amas, no lloras y no rezas por la conversión de los pecadores, quiere decir que estás vacío del Espiritu de Jesús.  El, por amor a los pecadores, bajó del Cielo y vino a la tierra para trabajar, sufrir y morir en el padecimiento y en la infamia.  "El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido" (Lc, 19, 10). y ésta es la misma misión del Sacerdote: salvar a las  almas y llevar a Jesús a aquellas perdidas.

Muchos fieles ya no van a la Iglesia o no la frecuentan, tal vez por los escándalos dados por los Sacerdotes. Por estos escándalos se deberá dar cuenta a Dios, se deberá responder por el mal ejemplo. "Ay de quienes son ocasión de pecado en el mundo! Es inevitable que esto exista. Sin embargo,  ¡ay de aquellos que sean ocasión de pecado!" (Mt 18, 7).

¡TODO SACERDOTE SABRÁ EN EL JUICIO CUÁNTAS ALMAS HA SALVADO, Y TAMBIÉN AQUELLAS QUE NO HA SALVADO, Y DEBÍA SALVAR.  ¡QUÉ RESPONSABILIDAD DEL SACERDOTE! SI SE ENTENDIERA MEJOR LO QUE CONLLEVA ESTA RESPONSABILIDAD, SE REFLEXIONARÍA MUY BIEN ANTES DE PEDIR LLEGAR A SER SACERDOTE.

Sacerdote, quién eres tú? Padre Julio Maria Scozzaro.


EL DEMONIO, EL MUNDO CORRUPTO 
Y LA CARNE ATACAN ININTERRUMPIDAMENTE 
A LOS SACERDOTES.

Sacerdote, tú vives en el mundo, pero el mundo está en manos del demonio. Y él es el príncipe de este mundo. EL MUNDO JAMÁS TE PUEDE AYUDAR ESPIRITUALMENTE, AL CONTRARIO, EN EL MUNDO EL DEMONIO TE ESPERA PARA ATARTE AL CUELLO.  El demonio quiere destruir principalmente a los Sacerdotes, a tí, y hará de todo para hacerte suyo, quiere hacerte negar a tu Señor de la gloria. Si todavía no te tienta suficientemente, quiere decir que no le molestas con tu vida santa, de todos modos debes estar seguro que el plan ya lo tiene listo. Desde hace cuánto tiempo te sigue y observa...Es paciente, muy paciente, y te agredirá cuando sea el momento justo y cuando menos te lo esperas. Cuando estarás muy débil espiritualmente, el demonio te hará realizar acciones inicuas, para hacerte hundir en el fango. Te hará caminar en las arenas movedizas, y así no permitirá que salgas del lodo asqueroso.

Trata de conseguir compromisos, de estar cerca de los fieles CON LA ORACION. El demonio te inspira pensamientos que te seducen para hacerte pecar, aunque al comienzo con pecados veniales, porque el demonio quiere llevarte a la APOSTASÍA, A ABANDONAR A DIOS, porque está terriblemente envidioso de ti y de tu dignidad. Ciertamente, las trampas del demonio son continuas para hacerte caer, entonces ¿quién te ayudará? La Virgen, si ciertamente Ella podrá ayudarte. Confía en Ella siempre y en todo. Procura ser todo suyo, ámala con todo tu corazón, invócala siempre, renueva cada mañana tu consagración a Ella, practica penitencias y ayunos en honor a Ella y verás lo que te dará la Reina, cuyo poder te cubrirá, será como un terror para todos los demonios.

Sí, hace falta practicar ayunos, penitencias, abstinencias y sacrificios. Esta no es una novedad, porque cuando has querido llegar a ser otro Cristo, sabías lo que Cristo ha hecho en los tres años de Vida pública. "COMO YO HE HECHO, ASÍ HACED VOSOTROS" (Jn 13, 15). Es verdad, Sacerdote, probablemente la penitencia le desagrada a tu naturaleza, pero sin penitencia no esperes cosechar frutos abundantes. Sin ayunos materiales no te saciarás jamás de Jesús, que jamás se sacia.  Sin renuncias no imitarás a Jesús que, como sabes, se privó siempre de lo que más le agradaba. Si no rezas continuamente, no creas estar plenamente transformado en Jesús. Menos amistades puramente humanas, y muchas amistades espirituales. El mundo y la carne atraen como un poderoso imán a muchísimos fieles, y los fieles transmiten a los Sacerdotes estos ardores y apetitos. Son fieles que no se encuentran comprometidos en la oración profunda y sincera, y si rezan lo hacen porque tienen varios sufrimientos que quieren superar.  ¿Pero sin sufrimientos no se reza?

¿Que hacía ese Párroco de nombre Juan María Vianney para ser constituido patrono de los Sacerdotes y Santo Cura de Ars?  Ha sido escrito en la Carta Encíclica para el centenario de su muerte:  "Ha sido un Sacerdote extraordinariamente mortificado, que por amor a Dios y por la conversión de los pecadores, se privaba de alimento y de sueño, se imponía duras disciplinas y practicaba sobre todo la renuncia de sí mismo en grado heroico.

El veía en la cruz el gran medio para colaborar con la salvación de las almas que le habían sido confiadas, sin quejarse sufría por ellas las calumnias, las incomprensiones, las contradicciones; por ellas aceptó el verdadero martirio físico y moral de una presencia casi ininterrumpida en el confesionario, durante 30 años; por ellas luchó como atleta del Señor contra los poderes infernales; por estas almas mortificó su cuerpo".

Sacerdote, muchos te buscan por tu autoridad, y te invitan a la mesa para su complacencia, pero cuando te alejas sacan la lengua viperina. Cada debilidad tuya es un escándalo, y cada palabra tuya es pesada con la balanza falsa. Si el mundo te ama y te busca, huye de él, porque no seras plenamente de Cristo.  "Estás en el mundo, pero no eres del mundo" (Jn 17, 11-14).  TÚ ERE UN HOMBRE EXTRAORDINARIO POR GRACIA, ¿PERO DE QUÉ SIRVE CUANDO LOS "AMIGOS" TE LLEVAN LEJOS DEL "DADOR" DE TODA GRACIA?  LUEGO, ¿TU DE QUÉ ERES PORTADOR?

Tu misión es santificar primero con el ejemplo, luego con la palabra. Nadie te podrá prohibir gozosos momentos de hermandad con los feligreses, pero tendrán para  decir si estás presente en los REPETIDOS banquetes en sus casas, porque serás considerado como un GLOTÓN Y UN TOMADOR ¿También así decían de Jesús?  NO, no es así, y en el último capítulo leerás que Jesús jamás frecuentaba las casas para llegar a ser un bufón, SINO EXCLUSIVAMENTE PARA DAR A CONOCER LA BUENA NUEVA Y CAMBIAR LOS CORAZONES

Hay que corresponder a la Gracia.  Sí, porque muchas almas esperan ver tu ejemplo de santidad. QUIEREN verte frente al Tabernáculo en adoración, rezando, suplicando Gracias para los fieles y para el mundo.  QUIEREN escuchar tu voz cuando guías el Santo Rosario. QUIEREN verte con el hábito eclesiástico.  QUIEREN verte practicando las virtudes.  QUIEREN verte una persona espiritual, interesada profundamente en las cosas de Dios,  NO EN  LAS DEL MUNDO. Muchas almas sufren por tener consejos vanos para su vida espiritual, ¿pero a quién se los tienen que pedir, al sacristán?
¿Cuántas personas piden consejos espirituales muy delicados y encuentran un Sacerdote impreparado?  ¿Cómo es posible que un Sacerdote no conozca los caminos del Espíritu?

RECUERDA, TANTAS ALMAS TIENES CONFIADAS Y TANTAS TIENES QUE SANTIFICAR. ¿Pero cómo? Mira como han hecho los Santos.

Principalmente, todo tu amor tienes que darlo a Jesús. Tienes que vivir la Santa Misa, tener espíritu de oración, esto lo demuestras cuando caminas, hablas, ríes y escuchas.  LOS SANTOS SE RECONOCEN   POR LO QUE HACEN Y NO POR LO QUE DICEN.

El demonio trabaja en silencio alimentando la soberbia de aquellos que buscan admiración y aplausos.  El demonio quiere llevar al Sacerdote a la dureza del corazón, esto es, a tener un corazón endurecido e insensible a los toques suaves del Espíritu Santo. Si el Sacerdote deja la oración y día tras día las otras prácticas de piedad, tendrá un corazón endurecido.

El Padre Pío de Pietrelcina, después de decenios que llevaba sobre su cuerpo los dolorosísimos estigmas, permanecía durante noches enteras en adoración delante de Jesús Eucaristía y practicaba penitencias y sacrificios que dejaban asombrados.  ¿Por qué? Porque buscaba siempre más la unión con Jesús y recibir su Espíritu, porque luego debía dar consejos a sus hijos espirituales.

En cambio, ¿qué será del Sacerdote que presume de dar consejos santos a diestra y siniestra a amigos y feligreses, pero jamás reza y tal vez con cada uno de sus consejos se demuestra solamente humano y contra la Santa Voluntad de Dios? Quien ponga en práctica ese consejo, sera llevado lejos de dios, y solo por una particular intervención de la Virgen podrá volver al verdadero camino, que lleva hacia la salvación.  SI UN SACERDOTE JAMÁS ES VISTO ORANDO, en los fieles va a dar la convicción de que HABLA BIEN Y CAMINA MAL.

Toda la vida de un cristiano tiene que ser un camino de verdadera conversión, pero de un modo especial para el Sacerdote, que tiene que enfrentar victoriosamente la lucha contra el espíritu del mal, exclusivamente con las armas de la penitencia.  "ESTA CLASE DE DEMONIOS NO PUEDE SER EXPULSADA SINO CON LA ORACIÓN Y EL AYUNO" (Mc 9, 28).

¿Sacerdote, quién eres tú? Padre Julio Maria Scozzaro.

SACERDOTE, ¿DE QUE ESPIRITU ESTAS ANIMADO ?

Todo ser humano en cada acción que realiza, obra siguiendo uno de estos tres espíritus: el Espíritu Divino, el espíritu humano, el espíritu maligno.  También para ti Sacerdote es así. A veces muchos pensamientos se presentan en la mente, pero ¿cuál es el que viene de Dios, cuál es el que viene de ti mismo o del demonio?  ¿Como se hace para discernir?  ¿Cómo entender cuál es la Voluntad del Señor sobre ti? ¿Qué quiere ahora de ti el Señor? He aquí la necesidad de oración, de un atento examen de conciencia, de una verificación interior para entender de dónde llega la voz que te llama al apostolado, para sumergirte sin descanso alguno en el trabajo, o para preocuparte de cosas que podrían hacer muy bien tus colaboradores laicos. Juan Pablo II recordaba que un peligro para los Sacerdotes, aun para los que están llenos de celo, "ES EL SUMERGIRSE DE TAL MANERA EN EL TRABAJO DEL SEÑOR QUE OLVIDAN AL SEÑOR DEL TRABAJO".  Pero para todos es un peligro el tratar de hacer acciones excepcionales, teniendo que poner a un lado el encuentro con el Señor en la oración.

También Juan Pablo II ha dicho a los obispos del Ghana el 20 de febrero de 1999 en una visita "ad limina" al Vaticano:  "EL SACERDOTE NO ES EL SIMPLE GUARDIÁN DE UNA INSTITUCIÓN, NO ES EL HOMBRE DE NEGOCIOS, NO ES UN EMPRENDEDOR. EL ES MÁS BIEN UN EVANGELIZADOR Y MÉDICO DE LAS ALMAS".

El Sacerdote que piensa salvar las almas contando con su propia capacidad de organizador e inteligencia, y no acompaña a cada acción con profunda oracion y penitencia, construye solamente castillos de arena. La base de cada obra debe estar acompañada de la oración profunda y devota, de otra manera se afana inútilmente. Las personas lo notan: que solo es un Sacerdote que en cada una de sus obras se busca a sí mismo, quiere estar seguro de ser aplaudido y recibir cumplidos por lo que hace.  En realidad, podría hablar muy bien de Jesús y de María, realizar peregrinaciones y encuentros, pero buscaría siempre ser admirado y si nadie lo enaltece, se sentiría muy mal. ¿Qué espíritu está presente en un Sacerdote semejante?

Aunque vaya por todo el mundo a pie, gritando que solamente en el Santísimo Nombre de Jesús está la salvación, pero no está en unión de Amor con Jesús, todo es vano e inútil, porque en lo que hace se busca a sí mismo, quiere ser admirado y aplaudido por el mundo.  EL SACERDOTE QUE QUIERE IMPONERSE EN EL MUNDO, QUE BUSCA ELOGIOS Y APRECIO ES VOMITADO POR DIOS. El Señor lo advierte como  lo advierte a la Iglesia de Laodicea:  "ESTOY POR VOMITARTE DE MI BOCA" (Ap 3, 16). El Sacerdote que vive en el mundo como uno del mundo, se ha descarriado y ha perdido su propia identidad.  La puede encontrar solamente en Aquel que se le había dado en la Ordenación Sacerdotal.

¿Qué espíritu tiene que circular en las venas del Sacerdote? El mismo de Jesús: el Espíritu Santo. ¿Y por qué este mismo Espíritu está ausente? Porque se quiere realizar OBRAS, OBRAS, OBRAS, sin pensar en la VIDA INTERIOR.  Hoy la mayor parte de los creyentes está abismada en la vida exterior, hecha de gozo carnal, poder, éxito, riqueza, búsqueda exagerada de la propia afirmación a costa de cualquier precio. Y casi todos éstos que buscan la felicidad en los placeres del mundo, están desesperados, agotados y decepcionados. Han comprendido su propio fracaso pero no lo quieren dar a entender a los demás y entonces, aumentan los medios y las ocasiones para ilusionarse más fuertemente.

En cambio, el Sacerdote tiene que ser el hombre de la VIDA INTERIOR, porque tiene que pensar en realizarse siguiendo la Voluntad de Dios en su vida. Tiene que ser el hombre dócil a las ispiraciones de Dios para hacer partícipes de las mismas a todos aquellos que le siguen y le escuchan.

¿Pero cuántos Sacerdotes realizan este sublime, gozoso y enaltecedor trabajo de la VIDA INTERIOR?  Sin VIDA INTERIOR en la espiritualidad del Sacerdote no hay visión sobrenatural, y los fieles se dan cuenta de ello muy pronto. El es incapaz de discernir, y frente a todo problema que se presenta, da una explicación humana, frágil y llena de sí. Ya no es tiempo de habladurías sino de orar diariamente y de hacer adoración eucarística. Las Gracias se consiguen delante del Tabernáculo, donde está la Gracia misma.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís