FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 17 - Final -

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO




VICIO

955 Cuando un vicio domina a un hombre, sólo por un milagro podrá convertirse. (XIII, 273)..

956 El ocio trae consigo todos los vicios. (III, 92).

957 La soberbia conduce al vicio. (V, 708).

958 Si un joven es goloso, amante del vino, dormilón, poco a poco adquirirá todos los vicios. (IV, 184).

959 La soberbia y la inmodestia son dos vicios capitales, que arruinan la mayor parte de las almas. (IX, 164).

960 El principio de todo vicio es la soberbia. (IX, 405).

961 El sacerdote o muere por el trabajo o muere a causa de sus vicios. (XIII, 86).

962 El vicio se propaga infiltrándose como el fluido eléctrico sobre el cuadro magnético. (XIII, 726).

963 El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios. (XIII, 801).


VIRTUD

964 No es el hábito el que honra al religioso, sino la práctica de la virtud. (I, 373).

965 Las diversiones mundanas traen siempre el riesgo de arruinar la virtud, especialmente la delicadísima virtud de la castidad. (I, 421).

966 La primera virtud de un joven es la obediencia a su padre y a su madre. (III, 166).

967 Las buenas costumbres conducen a la virtud y nos dan una certeza moral de salvarnos. (III, 607).

968 Suelen alejar a un joven de la virtud: los malos compañeros, el exceso en el beber, el acaloramiento en el juego y la costumbre de fumar. (III, 607).

969 Las virtudes que constituyen el más bello adorno de un joven cristiano son: la modestia, la humildad, la obediencia y la caridad. (IV, 748).

970 Los que verdaderamente quieren llegar a ser algo grande, necesariamente tienen que comenzar desde muy jóvenes a abrazar el camino de la virtud. (VI, 99).

971 La buena educación es el germen de muchas virtudes. (VI, 211).

972 Es más importante una virtud constante, que las gracias extraordinarias. (VI, 979).

973 Un joven que no es capaz de soportar una injuria sin venganza y que no es capaz de tolerar una reprensión, aunque fuera injusta, de sus superiores, y más aún de sus padres, está muy atrasado en la virtud. (VII, 292).

974 La obediencia es el camino menos difícil y el más seguro para adelantar en todas las virtudes. (VII, 694).

975 Dios nunca abandona al joven virtuoso. (IX, 567).

976 No podremos nunca pretender que nuestros dependientes practiquen la virtud que nosotros no ejercitamos. (X, 1105).

977 Donde hay castidad, allí estarán las demás virtudes, pues ella las atrae. Donde no hay castidad, las demás virtudes desaparecen como si no existieran. (XII, 224).


VOCACIÓN

978 En la vida religiosa no sólo encontrarás la paz, la salvación del alma, la felicidad espiritual, sino también los bienes temporales que en el mundo no habrás encontrado. (BAC. 591).

979 Quien se decide a servir al Señor, no ha de caminar siempre sobre rosas, sino que encontrará cardos y espinas.

(BAC. 594).

980 Para ayudar a las vocaciones gastad todo lo que tengáis, y si fuere necesario pedid limosna, y la Sma. Vírgen vendrá en vuestro auxilio prodigiosamente. (XV, 659).

981 Felices los que se dan a Dios desde el tiempo de la juventud. (XVIII, 864).

982 Por falta de medios no se deje de recibir a un joven que da esperanzas de tener vocación. (V, 397).

983 Dios llamó a la pobre Congregación Salesiana para promover las vocaciones eclesiásticas entre la juventud pobre y de mediana condición. (XVII, 261).

984 Si nosotros nos preocupamos de las vocaciones, la Divina Providencia pensará en nosotros. (XV, 249).


VOTOS

985 Ningún miembro de la Congregación haga contratos, reciba dinero, o haga préstamos a parientes, amigos o a otros.

Nadie conserve dinero o la administración de bienes temporales, sin ser directamente autorizados por el Superior.

La observancia de este artículo mantendrá lejos la peste más fatal para las congregaciones religiosas. (Manual del Director, 187).

986 Quien hace votos religiosos adquiere nuevamente es estado de inocencia bautismal y obtendrá en la presencia del Señor el mismo mérito, como si derramara su sangre por Dios y se considerará como si fuera un mártir por la fe.

987 No basta hacer los votos, sino es necesario esforzarse por cumplir lo que se promete al Señor. (XII, 452).

988 Al hacer votos, no se puede tener segundas intenciones. (XIII, 424).

989 Una buena obra hecha por voto tiene mayor mérito que hacerla sin voto. (XVII, 560).


990 Si amáis la pureza, seréis ángeles, pues tendréis temor de Dios, paz del corazón, sin congojas ni remordimientos. (XII, 224).

991 Si queréis el secreto de conservar vuestros votos, os lo doy. Todas las virtudes están comprendidas en la obediencia. (XVII, 561).

992 Despréndete del amor propio y prefiere seguir el consejo de tus superiores, que son tus verdaderos amigos.

(P.M.17).

993 Roma no se hizo en un día. Tú tampoco pretendas hacerte santo de repente. (P.M.4).

994 Tarde o temprano, por amor o por fuerza hay que abandonarlo todo y para siempre; al mundo con sus lisonjas, padres, amigos y casa. (XVII, 263).

995 En la vocación transíjase en la mediocridad, pero jamás en la falta de la virtud de la pureza. (XVII, 262).

996 Quien se tarda en darse a Dios, está en gran peligro de perder su alma. (XVIII, 863).

997 Con la profesión religiosa, devolvemos al Señor lo que Él mismo nos ha prestado, y es de su absoluta propiedad.

(XVII, 16).

998 Quien se consagra a Dios con votos, ofrece al Señor todo lo que tiene. (XVII, 560).

999 Antes de pronunciar los votos, hay que asegurarse si existe alguna garantía para observar la castidad. (XIV, 124).

1000 Hallarás, como los hebreos en el desierto, agua amarga, esto es, disgustos, dificultades, penas, sinsabores, etc., pero haz lo que Moisés recomendó a los suyos, meter en el agua amarga el leño que tiene la cualidad de dulcificar el agua: el leño de la cruz. (XII, 600).

Fin

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 16


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO



SUFRIMIENTO

887 El yugo de la cruz es como el jugo que usan las abejas, que impide a los insectos nocivos la entrada a la colmena. (BAC. 603).

888 En el Evangelio se encuentra escrito: Bienaventurados los que sufren, y no los que gozan. (XII, 631).

889 Existe una providencia que guía nuestro destino y que permite con frecuencia que uno caiga en los males que deseaba a otro. (II, 119).

890 Todos debemos cargar nuestra cruz con Jesús, y esa cruz son los sufrimientos que encontramos en el camino de nuestra vida. (X, 648).

891 El camino de la cruz es el que nos conduce a Dios. (XI, 363).

892 De la cruz podemos sacar fortaleza, rezando y meditando. (XII, 601).

893 Venceremos a nuestros enemigos, abrazándonos a la cruz. (XII, 601).

894 No basta tomar la cruz en la mano, es necesario saber cargarla. (XII, 601).

895 Los achaques de la vejez, tomémoslos como nuestra cruz. (XVII, 555).

896 No basta cargar, es necesario amar la cruz que Jesús nos pone sobre las espaldas. (XVIII, 82).

897 Súfrelo todo, pero no te olvides que ha de ser con caridad. (XIII, 881).

898 Para hacer el bien hay que tener el valor de sufrir y sobrellevar las contrariedades. (III, 52).

899 Dios nos quiere en el paraíso, pero por el camino de las tribulaciones. (XVIII, 371).

900 Acuérdate tú que sufres, que trabajas por un Patrón que es Dios. (VIII, 444).

901 Las espinas de la vida se trocarán en flores para toda la eternidad. (VIII, 476).

902 Si en esta vida soportamos las espinas, en la otra gozaremos de las rosas. (X, 648).

903 Tarde o temprano, por amor o por fuerza hay que abandonarlo todo y para siempre; al mundo con sus lisonjas, a padres, amigos y casa. (XVII, 263).

904 Cuando sintáis las espinas, metedlas entre la corona de Jesús. (XI, 363).

905 Es necesario que nos crucifiquemos con Jesucristo; la cruz es su bandera y su estandarte; quien no lo quiere seguir no es digno de ser su discípulo. (XI, 513).


TEMPLANZA

906 Nuestra Congregación no disminuirá nunca, antes bien, irá siempre en aumento, con tal que se trabaje mucho y se haga reinar la templanza. (XII, 383).

907 La templanza es bendecida por el Señor y refuerza nuestra inteligencia y nuestra salud corporal. (II, 395).

908 Dadme un joven que sea mortificado en el comer, en el beber, en el dormir, y lo veréis virtuoso, cumplidor de sus deberes y amante de todas las virtudes. (IV, 184).
909 En la cena hay que comer menos que en la comida y recomendar a los jóvenes tener ligero el estómago al acostarse. (IV, 201).

910 No os impongo específicamente ningún ayuno, pero os recomiendo la templanza. (XII, 20).

911 Sed parcos en comer carne y en beber vino; los excesos de inmoralidad que campean en algunos países se deben al abuso de la carne y del vino. La sobriedad en la alimentación alivia
los problemas espirituales. (XIII, 85).

912 Estómago cargado es causa de tentación; todo lo que llena en exceso el estómago, es materia apta para el diablo. (XIII, 432).

913 Templanza y trabajo son los dos mejores custodios de la virtud. (XV, 460).



TRABAJO

914 Si trabajo de prisa, es porque por muchos años que se viva, no se puede hacer ni la mitad de lo que quisiera. (DB.449).

915 Trabajad, trabajad mucho, pero haced de modo que lleguéis a trabajar por mucho tiempo. (XIV, 254).

916 No hay que obstinarse en querer trabajar; donde no se puede hacer nada, es mejor cambiar a otro lugar donde puedan emplearse nuestras fuerzas útilmente. (XII, 255).

917 Convencéos de que el hombre ha nacido para el trabajo; y cuando se excusa de él, está fuera de su centro y corre riesgo de ofender a Dios. (BAC. 681).

918 En mi Casa nunca faltará pan, pues la Divina Providencia proveerá; trabajo, porque cada uno desempeña el oficio de tres; paraíso, porque quien come de la Providencia y trabaja por Dios, tiene derecho a un pedazo de cielo. (XVII; 251).

919 El trabajo es la mejor arma contra los enemigos del alma. (I, 518).

920 Trabajo por Dios: el paraíso lo recompensa todo. (III, 587).

921 Mis queridos jóvenes, en vez de sugerir penitencia o disciplina, os recomiendo Trabajo, Trabajo, Trabajo. (IV, 216).

922 Quien no se habitúa al trabajo desde la juventud, será por regla general un flojo hasta la vejez. (IV, 748).

923 Por trabajar se entiende cumplir fielmente con las obligaciones del propio estado. (IV, 748).

924 Trabajemos constantemente en esta vida para salvar nuestra alma y muchas otras almas; ya descansaremos en la eternidad bienaventurada. (X, 9).

925 El trabajo y la templanza harán florecer nuestra sociedad. (X, 102).

926 Trabajemos sin cesar y haremos mucho bien. (XI, 169).

927 Mientras estemos siempre ocupados, nuestros asuntos andarán bien. (XII, 37).

928 También el trabajo ayuda a conservar la moralidad. (XIII, 86).

929 Mientras se trabaja, se destierra al demonio. (XIII, 116).

930 Vivimos en tiempos en los cuales es necesario obrar. El mundo se ha vuelto materialista, por esto es necesario trabajar y dar a conocer el bien que se hace. (XIII, 126).

931 Nosotros no estamos para buscar dinero, sino para trabajar. (XIII, 80).

932 No estéis nunca desocupados; si no trabajáis vosotros, trabajará el demonio. (XIII, 801-433).

933 Si quieres hacer mucho, trabaja poco, o sea, no más de lo que tus fuerzas te lo permitan. (XIII, 878).

934 Seamos ambiciosos, pero de salvar nuestra alma con sacrificio. (IX, 354).

935 Haced agradables las vacaciones, mas no estéis ociosos. (XIII, 433).

936 A quien no le guste trabajar, no es buen Salesiano. (XIX, 157).

937 Mientras los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora se consagren a la oración y al trabajo, practiquen la templanza y cultiven el espíritu de pobreza, las dos Congregaciones harán mucho bien; pero si por desgracia aflojan en el fervor y rehuyen del trabajo y aman las comodidades de la vida, habrá terminado todo, comenzará la decadencia, caerán por tierra y desaparecerán. (X, 651-2).

938 Como yo me sacrifico, entiendo que todos los Salesianos trabajarán por la Iglesia hasta el último aliento. (XIV, 229 - 613).

939 Trabajar con ahínco para preparar mejor nuestra salvación eterna. Este debe ser el fin de todo Salesiano y su continuo anhelo. (XVII, 176).

940 Los Salesianos triunfarán en todo con la humildad, con el trabajo, con la templanza. (XVII, 301).

941 ¡Ánimo!. Todo pasa, sólo Dios queda. Ama tu trabajo y no dejes de cumplir tu deber cada día. (P.M.1).

942 Si un Salesiano sucumbiese por exceso de trabajo, ganará otros cien para la Congregación. (XII, 382).

943 Nuestra Congregación os asegura: Pan, Trabajo y Paraíso. (VII, 600).

944 Recuerda siempre a todos los Salesianos el lema adoptado por nosotros: TRABAJO y 



TEMPLANZA.

Son dos armas con las cuales llegaremos a triunfar en todo. (XIII, 326).

945 Ninguno entre a la Congregación con la esperanza de estarse con las manos en la cintura. (XIII, 424).

946 Si correspondemos a las gracias de Dios con el trabajo, con la templanza, con el buen ejemplo; el Señor se servirá de nosotros, de tal manera que quedaremos gratamente sorprendidos por el éxito alcanzado y de seguir haciendo maravillas. Con el espíritu de dulzura de San Francisco de Sales, el mundo tendrá que ceder ante la bondad y en la gloria de Dios veremos el bien de la sociedad. Podremos exclamar: "Omnia possum in eo que me confortat". (XII, 83). 49

947 Cuando un Salesiano sucumb a bajo el peso excesivo, trabajando por las almas, entonces podréis decir que nuestra Congregación ha alcanzado un gran triunfo y sobre ella descenderán copiosas bendiciones del cielo. (XVII, 273).

948 Ánimo, si aquí en la tierra trabajas, en el cielo tendrás gozo eterno. (XII, 797).

949 Me consta que se trabaja mucho, esto me satisface, porque donde se trabaja incesantemente, el demonio fracasa.
(X, 1054).

950 Sólo las buenas obras son las verdaderas riquezas que nos aseguran un puesto allá en el cielo.(XII, 328).

951 El dinero no puede llenar el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es lo que produce la verdadera satisfacción. (I, 129).

952 Trabajemos con fe, practicando nosotros mismos lo que recomendamos a los demás. (X, 992).

953 Cada día se trabaja por el paraíso, los bienes de esta vida son transitorios, los del cielo son eternos. Asegúratelos. (P.M.36).

954 La templanza y el trabajo son los guardianes de la virtud. (XV, 460).

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 15


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO



REGLAS

821 El mejor medio para difundir nuestro espíritu, es la observancia de las reglas. (XII, 80).

822 No tratemos de reformar nuestras reglas, sino de practicarlas. Quien busca la reforma, deforma su manera de vivir. (X, 870).

823 La cosa más útil para nuestra Sociedad es la observancia de las reglas. (X, 1098).

824 A la hora de la muerte, qué contentos estaremos consolándonos con el recuerdo de haber vivido según nuestras reglas. (XII, 460).

825 Nosotros debemos ser la personificación de nuestras reglas, los más bellos discursos no sirven para nada sin el ejemplo. (XVI, 849).

826 Observad las Reglas de la Congregación y vuestra observancia triunfará. (X, 1102).


RELIGIÓN

827 Hay que popularizar lo más que se pueda el conocimiento de la Sagrada Biblia, que es el fundamento de nuestra religión porque nos resulta más fácil acomodar la narración sagrada a la enseñanza de la moral y del dogma . (V, 253).

828 No se debe obligar a nadie a recibir los Sacramentos de la Confesión y Comunión. Cada uno acérquese a ellos libremente, por amor y no por temor. (III, 162).

829 Donde no hay religión, todo se degenera en inmoralidad y deshonestidad. (VII, 252).

830 Sin religión no hay verdadera ciencia, no existe moralidad ni educación. (X, 1012).

831 El catecismo de los Oratorios Festivos es la única tabla de salvación para la juventud desenfrenada. (XIV, 541).

832 Únicamente la religión es capaz de dar pleno cumplimiento e influir en la gran obra de la verdadera educación. (III, 605).

833 La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras. (VI, 144).

834 La religión siempre fue considerada como el único sostén de la sociedad humana y de las familias: donde no hay religión no existen ni moralidad ni orden. (VII, 252).

835 El principio de la autoridad Divina en su cabeza visible, es la base de nuestra santa religión católica. (VII, 397).

836 Sostengo que sin religión no se puede obtener absolutamente nada entre la juventud. (XIII, 557).

837 Amad, respetad, practicad nuestra santa religión; esa religión en la cual yo os he educado y os he preservado de los peligros del mundo; esa religión que nos consuela en las penas de la vida y nos conforta de la muerte; esa religión que nos abre las puertas de la felicidad sin fin. (XIV, 511).

838 La religión es el único sostén en las miserias y aflicciones de esta vida, pues únicamente ella nos asegura una felicidad verdadera después de la muerte. (XVI, 245).


SACERDOTE

839 Celebra la Santa Misa y reza el breviario "pie, attente ac devote". Procura practicarlo tú e insinuarlo a tus colaboradores (VII, 524).

840 Es piadosa creencia que el Señor concede infaliblemente aquella gracia que el nuevo sacerdote le pide al celebrar la Primera Misa. Yo pedí ardientemente la eficacia de la palabra para poder hacer el bien a las almas. Me parece que el Señor haya escuchado mi humilde plegaria. (I, 519).

841 Procura rezar devotamente el Breviario preferiblemente en la Iglesia, a fin de que sirva como de visita al Santísimo Sacramento. (I, 129).

842 Los ministros de Dios deben desentenderse de la política y de los parientes, si quieren hacer mucho bien. (IX, 703).

843 (A un Párroco). "No mencione el abandonar la parroquia. ¿Hay que trabajar?. Moriré sobre el campo de trabajo. SICUT BONUS MILES CHRISTI QUI ME CONFORTAT. ¿Hay espinas?. Con las espinas cambiadas en rosas los ángeles tejerán para usted una corona en el cielo". (Salotti, 515).5



SACRIFICIO

844 No es buen miembro de la Sociedad, aquél que no está dispuesto al sacrificio so pretexto de
cuidar su salud. (IX, 574).

845 Llegad al convencimiento de que la gloria de la Congregación sois vosotros, que todo está en vuestras manos. La ayuda de Dios no fallará . (XVI, 418).

846 Nuestras manos las hemos consagrado de una manera especial a Dios, por eso no estén ociosas, sino empléense en oficios que vayan dirigidos a la mayor gloria de Dios. (XII, 452).

847 Nuestros pies están consagrados al Señor. ¡Oh, que yo entre en el vastísimo campo del bien!. Por eso, no los usemos para volver al mundo que hemos abandonado. (XII, 452).

848 Nuestra lengua la hemos consagrado al Señor. No digamos palabras mordaces o picantes a nuestros compañeros; no respondamos al Superior, no sembremos el descontento. Ahora que la hemos consagrado al Señor, no la manchemos, sino que sea toda para cantar sus glorias. (XII, 452).

849 No se mire a ningún interés corporal, cuando se trate de hacer el bien. (XII, 629).

850 Se pueden esperar grandes maravillas de quien renuncia a la propia voluntad. (XVI, 197).

851 Con pequeñas mortificaciones se vencen las pequeñas insidias del demonio. (IX, 355).


SALESIANOS

852 Dios está dispuesto a obrar grandes maravillas que contribuirán al aumento extraordinario de los salesianos. Una sola cosa nos pide: que no nos hagamos indignos de su bondad y misericordia. (XII, 83).

853 No aceptéis jamás, a no ser por gravísimas razones, invitaciones para comer fuera de casa. Cuando tengáis que aceptarlas, procurad ir siempre acompañados. (Recuerdos a los primeros misioneros).

854 Tómense las debidas precauciones para que nadie acepte comisiones relacionadas con los parientes y otros externos, cualesquiera que sean. (Manual del Director, 187).

855 Por disciplina entiendo un modo de vivir conforme a las reglas y costumbres de un instituto. (X, 1102).

856 No te olvides de las tres letras: S.S.S: Salud - Sabiduría - Santidad. Pídelas al Señor. (P.M.6).

857 Recordáos que os mando a pescar, no a que seáis pescados. (III, 592).

858 Dios Nuestro Señor nos continúe dando su gracia e infunda en nuestros corazones valor y constancia para practicar ejemplarmente nuestras constituciones, teniendo nuestro corazón fijo allá, donde está preparado el gran premio para todos aquellos que perseveren fieles en el divino servicio sobre la tierra. IBI NOSTRA FIXA SINT CORDA UBI
VERA SUNT GAUDIA. (XIII, 942).

859 Valor y sacrificio, aunque cueste, a fin de perseverar en la Sociedad y sostener las obras que la Divina Providencia nos ha confiado. (XVII, 257).


SALUD

860 Se podrá hacer economía en cualquier circunstancia, pero a los enfermos provéaseles de cuanto les sea necesario. (V, 17).

861 Os recomiendo que tengáis en cuenta vuestra salud, atended vuestro trabajo, pero cuidáos de no perder la templanza, y todo resultará mejor. (XVIII, 244).

862 La salud del cuerpo depende de Dios, la salud del alma está en nuestras manos. (XIV, 625).

863 Dése amplia libertad para saltar, correr, gritar a más no poder. La gimnasia, la música, la declamación, el teatro, el paseo, son medios eficacísimos para obtener disciplina, conservar la moralidad y la salud. (IV, 549).

864 Para conservar la salud y vivir por muchos años, es necesario: 1º. Conciencia clara, esto es, acostarse por la noche tranquilo y sin preocupación por la eternidad, 2º. Mesa frugal, 3º. vida activa, 4º buenas amistades o sea, huir de los viciosos. (VI, 302).

865 Cada uno ocúpese y trabaje tanto cuanto su salud y su capacidad le permitan. (IX, 574).

866 Créedmelo, mis queridos hijos, os revelo una gran verdad: si observáis buena conducta moral, haréis grandes progresos en el estudio y conservaréis vuestra salud. (XI, 15).

867 Hay que cuidar mucho la propia salud, para poder ganar almas a Dios y conquistar el Paraíso. (XII, 346).

868 Para conservar la salud, hay que tomar el suficiente descanso; no trabajar demasiado y no comer fuera de las horas establecidas. Ninguna ocupación por la noche después de la cena, es más, después de las oraciones retirarse enseguida a reposar. (XIII, 246).

869 La salud es un poderosísimo e indispensable elemento para hacer el bien al prójimo. (XIII, 498).

870 Después de la gracia de Dios, el más grande tesoro es la salud. (XIV, 382).


SANTIDAD

871 Hagámonos santos, si queremos que el mundo hable de nosotros. (XVII, 557).

872 Seguid, o mortales, los gloriosos ejemplos de los santos, pues, éstos son el camino que lleva a la gloria, el camino de la felicidad. (V, 727).

873 La Comunión es para hacerse santo y no para los santos. (VII, 679).

874 No es la ciencia la que hace los santos, sino la virtud. (VIII, 931). 46

875 Las cruces son las que nos conducen a la gloria, las actuales espinas se trocarán en rosas ante vuestros ojos. (XV, 659).

876 Sé obediente y serás santo. (VI, 416).

877 Jesús te espera en la Iglesia. ¿Por qué no lo visitas a menudo?. Sé apóstol de la Eucaristía. (P.M.12).

878 ¿Queremos llegar aun grado muy alto de santidad y conquistar el Paraíso?. Seamos fieles en obedecer aún en las cosas pequeñas. (XIII, 210).

879 Santifica a los demás santificándote a ti mismo. (XIII, 880).

880 No hay que hacer consistir la santidad en exterioridades. (XVI, 24).

881 Hacéos obedientes y os haré grandes santos. (XVI, 197).

882 ¿Queréis ofrecer la mejor florecilla a la Sma. Vírgen?. Sé exacto en el cumplimiento de tus deberes. (P.M.LL).


SINCERIDAD

883 Sed siempre sinceros en vuestras palabras; nunca digáis mentiras; pues, además de ofender a Dios, perderíais la estimación de vuestros superiores y amigos. (BAC. 679).

884 Os recomiendo que seáis sinceros con vuestros superiores, no ocultándoles nunca vuestras
faltas con disimulo, y aún menos negando haberlas cometido. (BAC. 671).

885 Decid siempre con franqueza la verdad, porque la falsedad os hace hijos del demonio, príncipe de la mentira, y os hará perder el honor y la reputación cuando vuestros superiores y compañeros lleguen a descubrir la verdad. (BAC. 671).

886 Por el fruto se conocerá, si hacéis buenas confesiones. (X, 21).


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 13

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO






PROVIDENCIA

759 ¡Somos insignificantes!. Es conveniente dejar todo en las manos del Señor. Él, que lo permite todo, sabrá destruir los perversos designios de los perseguidores. Entre tanto, recemos y no temamos. (VI, 691).

760 Evitad, al oir la Palabra Divina, las sugestiones del demonio, que os engaña diciendo: "esto lo dice por fulano, aquello por zutano". (BAC. 673).

761 La Divina Providencia se encargará de tomar a su debido tiempo la defensa de los inocentes. (II, 536).

762 Hagamos nosotros todo lo que esté a nuestro alcance y el Padre de la Divina Misericordia suplirá lo que falte. (II,
534).

763 Dios no abandona a ninguno; quien a Él recurre con el corazón limpio del pecado y con la oración bien hecha, obtendrá todo lo que necesite. (V, 160).

764 Contentémonos con poco, dejemos lo bello y lo cómodo, y seremos bien vistos y ayudados por la Divina Providencia (IV, 473).

765 Cuando sepamos ahorrar aún el centavo, no desperdiciando sin necesidad o inútilmente, la Divina Providencia estará dispuesta a ayudarnos. (V, 671).

766 Pongámonos en las manos de Dios con toda confianza, recemos y todo saldrá bien. (V, 850).

767 Tengo la siguiente norma para todas mis empresas. Primero busco el bien que redunde a la mayor gloria de Dios y a la salvación de las almas; y luego, sigo adelante con seguridad; el Señor nunca dejará faltar su divina asistencia.
(VI, 586).

768 Me consta por experiencia que en las dificultades y persecuciones, cuanto más faltan los medios humanos, tanto más ayuda Dios. (VII, 319).

769 Si nosotros comenzamos a atesorar y guardar, la Providencia nos vuelve las espaldas. (X, 99).

770 Confío siempre ilimitadamente en la Divina Providencia, que quiere ser respaldada por nuestros esfuerzos. (XI, 55).

771 El Señor en las grandes necesidades proporciona grandes ayudas. (XIII, 626).

772 Me preguntáis ¿qué hay que hacer para conseguir la ayuda de la Divina Providencia?. Dios mismo lo dice: "Dad y se os dará, la fe sin buenas obras es una cosa muerta". (XVII, 893).

PRUDENCIA

773 Sé severo contigo mismo y benévolo en juzgar a los demás. (P.M.5).

774 Sed prudentes al juzgar. (IV, 439).

775 Reguláos siempre, de tal manera, que en cualquier momento que llegue la muerte, os encuentre preparados. (XII, 608).

776 No se tome ninguna resolución sin haber pedido antes consejo. (XI, 300).

777 Cuando estéis excitados no toméis ninguna resolución. (XI, 515).

778 No existe ninguna ventaja material que pudiera compensar un solo daño moral. (V, 556).

779 Los defectos ajenos hay que soportarlos, aunque fueran en nuestro perjuicio. (XIII, 880).

780 ¿Sabes lo que te hace falta para salvar tu alma?. Un poco de buena voluntad. (P.M.41).

781 En las cosas de gran importancia, como sería la elección de estado, consultad siempre al Confesor. El Señor dice que el que lo oye, escucha la voz del mismo Dios. (III, 94).

782 No tengas por amigo a quien te alabe. (III, 617).

783 Olvida los favores hechos, pero no los recibidos. (III, 617).

784 Trata de aprender aquellas cosas de las cuales no tengas que arrepentirte en tu vejez. (VII, 581).

785 El superior debe tener tres cualidades especiales: 1º. Siempre dispuesto a perdonar; 2º Parco en castigar; 3º. Pronto en olvidar. (VIII, 446).

786 Para evitar rivalidades y hostilidades debo tener el método que siempre he seguido hasta el presente: hacer sin hablar. (IX, 391).

787 Creedme que es una gran fortuna aprender con experiencias ajenas. Tener que aprender por experiencia propia es una desgracia. (XII, 365).

788 Las innovaciones deben introducirse poco a poco, casi insensiblemente. (XII, 385).

789 El pasado debe ser maestro del futuro. (XII, 800).

790 Usemos la prudencia de la serpiente tratando de salvar almas, sosteniendo inviolablemente los buenos principios, respetando y respaldando a las personas. (XIII, 618).

791 El hombre honesto, cuando no se le cree, debe guardar silencio riguroso. (XIV, 175).

792 Solamente en caso de inmoralidad deben ser inexorables los superiores. Es mejor correr el riesgo de alejar de la Casa a un inocente, que retener a un escandaloso. (XVII, 112).

793 Somos hombres y tenemos que obrar humanamente. (XVII, 201).

794 Recordad que no basta saber las cosas, sino hay que practicarlas. (XVII, 630).

795 Preocupáos de lo que el Señor podrá pensar de vosotros y no de aquello que, ya sea en bien, ya sea en mal, digan de vosotros los hombres. (XVIII, 329).

796 Si queremos que prosperen nuestros intereses espirituales y materiales, hagamos primeramente prosperar los intereses de Dios... con nuestras limosnas. (XVIII, 509).


PUREZA

797 Cuando un sacerdote vive casto y puro, llega a ser dueño de los corazones y es venerado por todos los fieles. (IX, 387).

798 Toda virtud en los niños es un precioso adorno que los hace amados de Dios y de los hombres. Pero la reina de todas las virtudes, la virtud angélica, la santa pureza, es un tesoro de tal precio, que los niños que la poseen serán semejantes a los ángeles del cielo. (BAC. 675).

799 La pureza es un diamante de gran valor; si ponéis un tesoro a la vista de un ladrón, corréis el riesgo de ser asaltados. (BAC. 676).

800 Los limpios de corazón verán a Dios. Por puros de corazón se entiende a los que si por desgracia pecaron, se levantan enseguida. (XVIII, 19).

801 Comenzad pronto a practicar la virtud y os aseguro que siempre tendréis el corazón alegre y contento, y conoceréis cuán dulce y suave es servir al Señor. (BAC. 670).

802 Para conservar la castidad es necesario trabajar y rezar. Si, oración y mortificación. (XII,468).

803 La virtud de la pureza es tan preciosa y tan agradable a Dios Ntro. Señor, que jamás ha dejado sin protección especial en todos los tiempos y circunstancias a los que la practican. (VII, 824).

804 La castidad es el adorno más bello del cristiano. (X, 1088).

805 El ocio y la castidad no pueden andar nunca juntos. (XIII, 801).

806 La castidad debe ser centro de todas nuestras acciones. (XII, 224).

807 Observando la pureza estáis seguros de caminar por el camino recto. Todas vuestras acciones, hasta las más pequeñas, serán agradables a Dios, de todas recabaréis inmensos méritos y estaréis ciertos de llegar al premio inmortal de la Patria Celestial,al pleno goce de Dios. (XII,224)

808 Si amáis esta virtud tan delicada, tan gentil, de la pureza, "seréis como los ángeles del cielo". Amando esta virtud tendréis el santo temor de Dios, la paz en el corazón; ya no habrá congojas ni remordimientos, sino un gran atractivo por las cosas que miran al servicio de Dios y disposición para sufrir todo por Él. (XII, 224).

809 La pureza debe ser el centro de todas nuestras acciones. En los tiempos presentes es necesaria una modestia a toda prueba y una gran castidad. (XII, 224).

810 Creo que se puede aplicar a la virtud de la pureza la frase de la Escritura: "Todos los bienes me vinieron con ella".
Teniéndola, se tendrán todas las demás virtudes. Las atrae a todas. No teniéndola se esfumarán todas las demás, como si no existieran, (XII, 224).

811 Rogad ardientemente al Señor que os conceda la virtud de la pureza y os la conserve, pues, teniéndola, no necesitaréis preocuparos más. Con la observancia de la pureza os vendrán del cielo todos los bienes y todos los consuelos. (XII, 224).

812 Reúne con frecuencia a los maestros, asis tentes, jefes de grupo y de paseo, y diles a todos que se esfuercen por impedir las conversaciones peligrosas, alejar todo escrito, estampas, "hic scientis est", y cualquier cosa que ponga en peligro la reina de las virtudes: la pureza. Den buenos consejos, usen la caridad con los chicos; conociendo algún muchacho peligroso para los compañeros, que te lo digan pronto y empléense las diligencias requeridas. (VII, 525).

813 Por ningún motivo se acepten muchachos expulsados de otro colegio, o que de cualquier modo conste que son de malas costumbres. Si a pesar de las debidas precauciones sucediera que entrara alguno de éstos, asígnenle inmediatamente un compañero seguro que no lo abandone jamás. Y si falta, avísale una vez con severidad, y si re incide, aléjalo del colegio. (XII, 526).

814 Esforzáos para alejar cualquier pensamiento que pudiera, aún remotamente, empañar la virtud de la pureza. Lo que más ayuda a conservarla íntegramente es la obediencia a Dios, porque estas dos virtudes, obediencia y pureza, se complementan la una con la otra, pues, conservando la exacta obediencia, se conserva también el inestimable tesoro de la pureza (XII, 224).

815 Nunca serás bastante severo en las cosas que ayudan a conservar la moralidad. (I, 153-4).

816 Recuerden los Directores que son responsables de la reputación de ellos mismos, de los hermanos y de los jóvenes. Los niños por ser pequeños no hablan, pero encontrándose después con los familiares platican y aumentan tal vez, hechos, con detrimento de nuestra buena fama y de la gloria de Dios. Ciertos actos inocentes de afecto hacia los jovencitos pueden ser empleados por el Superior, pero no por otros. (XVI, 416-7).

817 A todos les he estrictamente recomendado y vuelto a recomendar en la presencia de Dios y en la presencia de los hombres, el deber de cuidar la castidad de los Salesianos y de los que en cualquier modo o por cualquier concepto nos confía la Divina Providencia. (XVII, 268).
818 Ni por burla, ni por broma, ni por ninguna otra razón o pretexto, se pronuncien palabras que muevan a risa o resten estima o benevolencia hacia personas de otro sexo. Léase y hágase entender bien el significado de estas expresiones y dése explicaciones en distintas oportunidades. (XVII, 269).

819 Debes darte cuenta de modo particular qué relaciones morales existen entre maestros y asistentes, entre sí y con los alumnos a ellos confiados. (XVII, 260).

820 Nuestros oídos los hemos consagrado enteramente a Dios; así pues no escuches al que murmura o siembra descontento; desecha toda ma licia en tus conversaciones, y huye de las reuniones en donde el hablar, aunque no sea malo, sea ligero. (XII, 452).


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 12


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO




PECADO

695 Cuando uno no está bien con Dios, tampoco podrá tener paz consigo mismo, y mucho menos estará en paz con los demás. (XVII, 113).

696 Dos cosas temo: el pecado mortal que da la muerte al alma y la muerte corporal que sorprenda a quien se encuentra en desgracia de Dios. (VI, 75).

697 El más grande enemigo de Dios es el pecado. (XVIII, 863).

698 Insiste en que se confiesen con frecuencia. Este es el medio más seguro para tenerlos lejos del pecado. (II, 152).

699 Cuando estáis desocupados, estáis en un gravísimo peligro de caer en pecado. (III, 608). 700 Por un solo pecado mortal se merece el infierno. ¿Qué sería de ti si murieses en ese estado?. (IV, 55).

701 Vale más no seguir viviendo, que pecar. (V, 637).

702 No se admita a la Comunión diaria a los que manifiesten afecto al pecado venial. (VI, 430).

703 La verdadera causa de todos los males es el pecado. El pecado hace infelices a pueblos enteros.(VI, 470).

704 Tolera cualquier cosa con tal de impedir un pecado. (VII, 524).

705 La experiencia enseña continuamente que aquellos que se mantienen alejados del pecado, son los que más adelantan en sus estudios. (VII, 817).

706 Huid del pecado como de vuestro más grande enemigo,y huid también de la ocasión de pecar, es decir, de las malas conversaciones que son la ruina de las buenas costumbres. (X, 769).

707 El corazón del joven que vive en estado de pecado, es como el mar en continua agitación. (XII, 133).

708 Es una locura buscar la felicidad lejos de Dios. (IX, 567).

709 El medio más eficaz para asegurarse el perdón de los pecados y conseguir la vida eterna, es la caridad hacia los niños pequeños. (XVIII, 622).

710 De Don Bosco se decía que lo único que pretendía de sus jóvenes era que no cometieran pecado, por lo demás, los dejaba gritar, cantar y saltar. (Sm. 183).


PENITENCIA

711 Sin penitencia no se puede conservar la inocencia. (XVII, 727).

712 Con pequeñas mortificaciones se vencen las pequeñas insidias del demonio. (IX, 355).

713 Decídete, pues, a servir al Señor y haz penitencia; no esperes para cuando ya no sea tiempo. (BAC. 693).

714 No dejar nunca la penitencia para la vejez, cuando las fuerzas ya no lo acompañan a uno. (II, 362).

715 La penitencia que el Señor quiere de ti es tu obediencia. (V, 209).

716 ¿Queréis que os recomiende una manera fácil de hacer penitencia, adaptada a vuestra edad y condición?. Os sugiero un ayuno que todos podéis hacer: esto es, cuidar vuestro corazón y vuestros sentidos. Haced ayunar al demonio no cometiendo ningún pecado. Atended los sentidos externos. Haced ayunar a vuestros ojos. (XII, 143).

717 Podéis hacer alguna mortificación soportando con paciencia ciertas contrariedades, un poco de calor o un poco de frío, sin lamentarse. (XII, 144).

718 Muchas veces la mejor penitencia consiste en observar el horario. (XIII, 89).

719 Es un grave error creer que la penitencia tienen que practicarla únicamente los pecadores. La penitencia es necesaria también para conservar la inocencia. (XVII, 726).


PIEDAD

720 El Sagrado Corazón de Jesús es la fuente de todas las bendiciones y de todas las gracias. (D.Bosco).

721 Cada mañana la meditación; a lo largo del día una visita al Santísimo Sacramento, y tendrás la unión perfecta con Dios. (VII, 524).

722 Si rezamos, de dos granos nacerán cuatro espigas; si no rezamos, dos granos darán dos flacas espigas. (BAC. 14).

723 La devoción y el amor a María Santísima, es una gran defensa y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio. (BAC. 679).

724 Así como nuestro cuerpo se debilita y muere si no lo alimentamos, del mismo modo pierde nuestra alma su vigor si no le damos lo que necesita: el alimento del alma es la Palabra de Dios. (BAC. 673).

725 Tanto en el juego como en la conversación, o en el cumplimiento del deber, levantad de cuan
do en cuando vuestro corazón a Dios y ofrecedlo todo a su mayor honra y gloria. (BAC: 682).

726 Con el recogimiento y con la comunión frecuente se conserva la vocación y se forma un verdadero eclesiástico. (I, 460-493).

727 Frecuente comunión y confesión, son las armas con las cuales se obtiene una completa victoria contra el demonio. (III, 217).

728 La Comunión frecuente es la gran columna que sostiene en alto el mundo moral y material, a fin de que no caiga en ruinas. (VI, 583).

729 Si el alimento del cuerpo se debe tomar todos los días, ¿por qué no el alimento del alma?. (VII, 697).

730 La Comunión frecuente y devota es el mejor medio para conseguir una santa muerte y salvar el alma. (IX, 14).

731 Con la Comunión frecuente os haréis muy queridos a Dios y a los hombres,y María Santísima os concederá la gracia de recibir los Santos Sacramentos al fin de la vida. (XVII, 271).

732 Sólo con la oración constante y la Comunión frecuente se podrá redimir tanto mal y se podrá evitar el infierno. (XVIII, 285).

733 Todo es vanidad, excepto amar y servir a Dios, ¿Cuándo te resolverás a entregarte del todo al Señor?. (P.M.L.).

734 Aprende a rezar mejor y recuerda: el que reza, se salva y quien no reza, se condena. (P.M. 9).

735 Todos tienen necesidad de la Comunión: los buenos para conservarse buenos, los malos para hacerse buenos. (XII, 567).

736 Si con el dinero se obtiene todo, con la oración también se consigue todo y se triunfa en todo. (XV, 492).

737 La oración es la más poderosa cooperación. (XIV, 672).

738 Las pequeñas asociaciones religiosas son la clave de la verdadera piedad, el sostén de la moralidad y la semilla de las vocaciones eclesiásticas y religiosas. (XII, 26).

739 El pequeño clero, la Compañía de San Luis, del Smo. Sacramento, de la Inmaculada Concepción, sean recomendadas y promovidas. Demuestra benevolencia y satisfacción hacia aquellos que están inscriptos, pero tú sé sólo promotor; considera tales cosas como obra de los jóvenes, cuya dirección está confiada al Catequista. (Manual del Director, 184.5).

740 Prestemos de buena gana cualquier ayuda en el servicio religioso, lo mismo en la predicación, como para celebrar misas para comodidad del público, y escuchar confesiones siempre que la caridad y los deberes del propio estado lo permitan, especialmente a favor de la Parroquia en cuyos límites se encontrará nuestra Casa. Pero no asumáis cargos que impliquen ausencia del establecimiento o puedan impedir el cumplimiento del propio deber. (M. del
Director, 185-6).

741 Para salvar almas, vale más una onza de piedad que mi les de arrobas de ciencia. (XIII, 438).


POBREZA

742 Economícese en todo, pero a los enfermos no les falte nada. Por otra parte, hágase notar a todos que hemos hecho voto de pobreza; por esto no debemos tener y menos desear comodidad en cosas superfluas. Debemos amar la pobreza y los compañeros de la pobreza. Así pues evitad todo lo especial, lo no absolutamente necesario, en los hábitos, en los libros, en el mobiliario, en los viajes, etc. (Manual del Director, 189-90).

743 ¿Podría faltaros la Divina Providencia?. ¡En un solo caso!. Seremos indignos, si derrochamos el dinero, cuando se enfría en nosotros el espíritu de pobreza, a esa hora, las cosas comenzarán a andar mal. Porque no cumplimos las obligaciones impuestas por nuestra vocación. (XII, 79).

744 Procurad que ninguno pueda decir: esta prenda no es señal de pobreza. Esta mesa, este hábito, esta alcoba, no es de pobre. Quien dé motivos justificables de que se digan tales cosas, causa un desastre a nuestra Congregación, que debe siempre gloriarse de observar la pobreza. (XVII, 271).

745 Cuando comiencen entre nosotros las comodidades y los lujos, nuestra Sociedad habrá terminado su finalidad. (XVII, 272).

746 Amad la pobreza si queréis conservar en buen estado las finanzas de la Congregación. (XVII, 258).

747 No es justo que coma el pan de los pobres quien no lo es. (V, 191).

748 Un vestido y un trozo de pan deben bastar a un Religioso. (X, 1098).

749 Procurad que el mundo conozca que sóis pobres en el comer, en el vestir y en las habitaciones, y seréis ricos ante Dios y os adueñaréis de los corazones de los hombres. (Recuerdos a los primeros misioneros, XI, 393).


PREDICACIÓN

750 La juventud tiene necesidad y desea escuchar la Palabra de Dios, pero la predicación hágase con esmero para que
no resulte ni pesada ni aburrida. (II, 389).

751 La prédica más eficaz es el buen ejemplo. (IV, 753).

752 Para hacer bien al pueblo no se requieren cosas sublimes o extraordinarias, sino que el pueblo sepa entender, pueda
captar lo que el predicador dice. Si lo comprende se contenta, si no entiende, se aburre. (II, 229).

753 Si quieres agradar y hacer el bien predicando a los niños, es necesario aportar ejemplos, parábolas, comparaciones; lo importante es que las narraciones vayan bien expuestas y bien detalladas; saber descender a las más pequeñas
circunstancias. (II, 340).

754 Mi único afán al predicar y escribir fue siempre el hacerme entender de todos, ya sea en la exposición, como en el
uso de las frases más sencillas y conocidas. (IV, 649).

755 Algunos estudiantes me preguntan las normas para llegar a ser buenos oradores sagrados. He aquí mi respuesta:
conversar mucho con el Señor, estudio y meditación, frecuentar buenas y doctas compañías. (V, 926).

756 Cuando uno sube al púlpito para predicar, sea siempre con el fin de inducir a una buena confesión. (VI, 903).

757 El verdadero orador sagrado no imite la elocuencia según la sabiduría del mundo, sino hable según el espíritu de
Dios. (IX, 24).

758 En vuestras predicaciones procurad hablar sobre la muerte. Hablad y recordad a todos que no somos dueños de
nuestra vida. Dios es el único Señor. (XVII, 178).

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 11 -


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO





OBRAS BUENAS

646 Al fin de la vida se recogen los frutos de las buenas obras. (IX, 807).

647 No es necesario saber el momento de la muerte para ir al Paraíso; pero sí es preciso prepararse con buenas obras. (VI, 120).

648 El dinero no puede satisfacer el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es esto lo que produce la verdadera satisfacción. (I, 129).

649 En todas las obras buenas, el demonio siempre suscita dificultades. (VIII, 368).

650 Es Dios quien hace las obras buenas, y nosotros tenemos que rogarle que tenga la bondad de servirse de nosotros en sus santas empresas. (X, 1080).

651 En las obras de Dios hay que considerar si son necesarias o no. Si no son necesarias, no conviene emprenderlas; pero si son indispensables, hay que hacerlas sin preocuparnos por el éxito. Los medios materiales, Dios los ha prometido y Él mantiene su palabra. (X, 1339).

652 Antes de emprender una obra, hay que tener en cuenta si es la voluntad de Dios que se haga. Teniendo la certeza, hay que ir adelante; encontraremos miles de dificultades en el camino, pero no importa; Dios lo quiere, seamos firmes en vencer cualquier obstáculo. (XI, 54).

653 Solamente las buenas obras son las riquezas verdaderas que nos aseguran un puesto en el cielo. (XII, 328).

654 Hablando de la conveniencia de hacer publicidad a las buenas obras, yo diría lo siguiente: el mejor medio para darlas a conocer, es sostenerlas. (XIII, 126-7).

655 Los cristianos si son inteligentes llevarán sus riquezas terrenas a la eternidad mediante sus obras buenas. (XVII, 70).

656 Las buenas obras que puedes hacer, hazlas ahora tú personalmente, sin compromiso para nadie en el futuro. (XV, 604).



OFICIO

657 El fin que se propone la Congregación Salesiana con sus escuelas-talleres, es educar y formar a sus alumnos de modo que, al salir de nuestras casas, después de haber terminado su aprendizaje, sepan un oficio con que ganarse honradamente el pan, estén bien instruidos en la religión y posean los conocimientos científicos convenientes a su condición. (BAC. 29).

658 Nuestros aprendices comprendan que son amados y estimados por sus superiores; esto se obtiene con el espíritu de verdadera caridad que recomienda el Santo Evangelio. (BAC. 29).

659 El secreto para hacer mucho bien en poco tiempo, consiste en esto: tranquilidad constante, pericia en los quehaceres adquirida con paciencia, una absoluta confianza en Dios; ocupar exacta y constantemente el tiempo y practicar la templanza. (IV, 524).

660 Si quieres hacer mucho, trabaja poco, esto es, nunca más de lo que tus fuerzas naturales te permiten. (XIII, 878).



OPTIMISMO

661 Así como no hay terreno tan ingrato y estéril, que mediante larga paciencia no dé finalmente rendimiento, así sucede también en el hombre, que es un terreno espiritual, por muy estéril y resistente que sea, tarde o temprano tendrá sentimientos nobles, que redundarán en obras de virtud. Todo joven por muy desgraciado que sea, tiene un lado accesible para el bien y el primer deber del educador es, hallar ese punto, ésta cuerda sensible del corazón para sacar frutos. (V, 367).

662 Sembremos y luego imitemos al campesino que espera con paciencia el tiempo de la cosecha. (XIV, 514).

663 Pongamos toda nuestra confianza en Dios y sigamos adelante sin temor. (XV, 468).

664 El joven desea estar convencido, que el superior tiene confianza en su enmienda. (XVI, 444).

665 Al recoger rosas encontraremos espinas; pero con las espinas van siempre las rosas. (XVII, 131).5



ORACIÓN

666 La oración es para el sacerdote como el agua para el pez, el aire para el pájaro, y la fuente para el ciervo. (III, 246).

667 La oración es tan necesaria para los que se consagran a Dios, como el fusil para el soldado. (III, 613).

668 El hombre que no reza, es un hombre perdido. (IX, 997).

669 La oración es para el alma como el calor para el cuerpo. (IX, 997).

670 La oración vocal, si no se acompaña con la mental, es como un cuerpo sin alma. (IX, 997).

671 Las jaculatorias tienen el valor de la oración vocal y mental. (IX, 997).

672 Con la oración se obtiene todo lo que es necesario para nuestra salvación. (XIV, 86).



PACIENCIA

673 Con paciencia disminuirás el número de tus enemigos y aumentarás el de tus amigos, haciéndolos también amigos de Jesucristo. (V, 512).

674 Sin paciencia nunca podremos llegar a ser santos. (XII, 606).

675 Trabajad, pero siempre con la dulzura de San Francisco de Sales, y con la paciencia de Job. (XV, 680).

676 Tú, como Director, debes ser modelo de paciencia con los hermanos que están bajo tus cuidados. (XVII, 266).

677 Una hora de paciencia vale más que un día de ayuno

678 La fuerza del sacerdote consiste en la paciencia y en el perdón. (IV, 628).

679 Hay que tener la paciencia como compañera inseparable. (XII, 455).

680 Impacientándose..., no se obtiene que la obra se realice y mucho menos si corregimos con cólera. (XII, 456).

681 La paciencia es absolutamente necesaria para vencer al mundo y asegurar la victoria para ganar el paraíso. (XV, 608).

682 Lo que santifica no es el sufrimiento, sino la paciencia. (XVIII, 129).



PAPA

683 Quien quiera pasar por buen católico, debe cuidarse de los que hablan mal de la religión, de sus Ministros y especialmente del Papa. Es mal hijo quien critica a su padre. (III, 607).

684 Estad íntimamente persuadidos de esta gran verdad: donde se encuentra el Sucesor de San Pedro, ahí está la verdadera Iglesia de Cristo. Nadie puede ser verdadero católico sin estar unido al Papa. (IV, 226).

685 Nuestros Pastores y especialmente los Obispos nos unen al Papa y el Papa nos une a Dios. (IV, 536).

686 La verdadera religión de Cristo Jesús se encuentra únicamente en la Iglesia Católica; nadie puede ser un buen católico sin el Papa. 

Quien no tiene a la Iglesia por Madre, no puede tener a Dios por Padre. (V, 253).

687 Cualquier sacrificio es poco, si se trata de defender la Iglesia y el Papado. (V, 577).

688 Un deseo del papa, para mí es una orden. (V, 874).

689 En asunto de Religión, estaré siempre con el Papa, y con el papa pienso quedarme como buen católico hasta la muerte. (VI, 679).

690 Es de importancia fundamental para nuestra Sociedad, sostener la autoridad del papa. (VII, 622).

691 Quien está unido al papa permanece unido a Jesucristo, y quien rompe ese lazo, naufraga en el mar borrascoso del error y se pierde miserablemente. (VIII, 567).

692 Nuestra fe para ser viva y fructífera debe estar siempre iluminada por el Vicario de Jesucristo. (IX, 228).

693 El Papa constituye el fundamento y la unión de toda la verdad religiosa y de él depende la salvación del mundo. (XII, 641).

694 Siempre debemos profesar a la cabeza suprema de la Iglesia la más profunda gratitud y la más respetuosa veneración. (XV, 426).


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 10 -


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO



OBRAS BUENAS

646 Al fin de la vida se recogen los frutos de las buenas obras. (IX, 807).

647 No es necesario saber el momento de la muerte para ir al Paraíso; pero sí es preciso prepararse con buenas obras. (VI, 120).

648 El dinero no puede satisfacer el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es esto lo que produce la verdadera satisfacción. (I, 129).

649 En todas las obras buenas, el demonio siempre suscita dificultades. (VIII, 368).

650 Es Dios quien hace las obras buenas, y nosotros tenemos que rogarle que tenga la bondad de servirse de nosotros en sus santas empresas. (X, 1080).

651 En las obras de Dios hay que considerar si son necesarias o no. Si no son necesarias, no conviene emprenderlas; pero si son indispensables, hay que hacerlas sin preocuparnos por el éxito. Los medios materiales, Dios los ha prometido y Él mantiene su palabra. (X, 1339).

652 Antes de emprender una obra, hay que tener en cuenta si es la voluntad de Dios que se haga. Teniendo la certeza, hay que ir adelante; encontraremos miles de dificultades en el camino, pero no importa; Dios lo quiere, seamos firmes en vencer cualquier obstáculo. (XI, 54).

653 Solamente las buenas obras son las riquezas verdaderas que nos aseguran un puesto en el cielo. (XII, 328).

654 Hablando de la conveniencia de hacer publicidad a las buenas obras, yo diría lo siguiente: el mejor medio para darlas a conocer, es sostenerlas. (XIII, 126-7).

655 Los cristianos si son inteligentes llevarán sus riquezas terrenas a la eternidad mediante sus obras buenas. (XVII, 70).

656 Las buenas obras que puedes hacer, hazlas ahora tú personalmente, sin compromiso para nadie en el futuro. (XV, 604).


OFICIO

657 El fin que se propone la Congregación Salesiana con sus escuelas-talleres, es educar y formar a sus alumnos de modo que, al salir de nuestras casas, después de haber terminado su aprendizaje, sepan un oficio con que ganarse honradamente el pan, estén bien instruidos en la religión y posean los conocimientos científicos convenientes a su condición. (BAC. 29).

658 Nuestros aprendices comprendan que son amados y estimados por sus superiores; esto se obtiene con el espíritu de verdadera caridad que recomienda el Santo Evangelio. (BAC. 29).

659 El secreto para hacer mucho bien en poco tiempo, consiste en esto: tranquilidad constante, pericia en los quehaceres adquirida con paciencia, una absoluta confianza en Dios; ocupar exacta y constantemente el tiempo y practicar la templanza. (IV, 524).

660 Si quieres hacer mucho, trabaja poco, esto es, nunca más de lo que tus fuerzas naturales te permiten. (XIII, 878).


OPTIMISMO

661 Así como no hay terreno tan ingrato y estéril, que mediante larga paciencia no dé finalmente rendimiento, así sucede también en el hombre, que es un terreno espiritual, por muy estéril y 35
resistente que sea, tarde o temprano tendrá sentimientos nobles, que redundarán en obras de virtud. 

Todo joven por muy desgraciado que sea, tiene un lado accesible para el bien y el primer deber del educador es, hallar ese punto, ésta cuerda sensible del corazón para sacar frutos. (V, 367).

662 Sembremos y luego imitemos al campesino que espera con paciencia el tiempo de la cosecha. (XIV, 514).

663 Pongamos toda nuestra confianza en Dios y sigamos adelante sin temor. (XV, 468).

664 El joven desea estar convencido, que el superior tiene confianza en su enmienda. (XVI, 444).
665 Al recoger rosas encontraremos espinas; pero con las espinas van siempre las rosas. (XVII, 131).5


ORACIÓN

666 La oración es para el sacerdote como el agua para el pez, el aire para el pájaro, y la fuente para el ciervo. (III, 246).

667 La oración es tan necesaria para los que se consagran a Dios, como el fusil para el soldado. (III, 613).

668 El hombre que no reza, es un hombre perdido. (IX, 997).

669 La oración es para el alma como el calor para el cuerpo. (IX, 997).

670 La oración vocal, si no se acompaña con la mental, es como un cuerpo sin alma. (IX, 997).

671 Las jaculatorias tienen el valor de la oración vocal y mental. (IX, 997).

672 Con la oración se obtiene todo lo que es necesario para nuestra salvación. (XIV, 86).

PACIENCIA

673 Con paciencia disminuirás el número de tus enemigos y aumentarás el de tus amigos, haciéndolos también amigos de Jesucristo. (V, 512).

674 Sin paciencia nunca podremos llegar a ser santos. (XII, 606).

675 Trabajad, pero siempre con la dulzura de San Francisco de Sales, y con la paciencia de Job. (XV, 680).

676 Tú, como Director, debes ser modelo de paciencia con los hermanos que están bajo tus cuidados. (XVII, 266).

677 Una hora de paciencia vale más que un día de ayuno

678 La fuerza del sacerdote consiste en la paciencia y en el perdón. (IV, 628).

679 Hay que tener la paciencia como compañera inseparable. (XII, 455).

680 Impacientándose..., no se obtiene que la obra se realice y mucho menos si corregimos con cólera. (XII, 456).

681 La paciencia es absolutamente necesaria para vencer al mundo y asegurar la victoria para ganar el paraíso. (XV, 608).

682 Lo que santifica no es el sufrimiento, sino la paciencia. (XVIII, 129).


PAPA

683 Quien quiera pasar por buen católico, debe cuidarse de los que hablan mal de la religión, de sus Ministros y especialmente del Papa. Es mal hijo quien critica a su padre. (III, 607). 36

684 Estad íntimamente persuadidos de esta gran verdad: donde se encuentra el Sucesor de San Pedro, ahí está la verdaderaIglesia de Cristo. Nadie puede ser verdadero católico sin
estar unido al Papa. (IV, 226).

685 Nuestros Pastores y especialmente los Obispos nos unen al Papa y el Papa nos une a Dios. (IV, 536).

686 La verdadera religión de Cristo Jesús se encuentra únicamente en la Iglesia Católica; nadie puede ser un buen católico sin el Papa.

Quien no tiene a la Iglesia por Madre, no puede tener a Dios por Padre. (V, 253).

687 Cualquier sacrificio es poco, si se trata de defender la Iglesia y el Papado. (V, 577).

688 Un deseo del papa, para mí es una orden. (V, 874).

689 En asunto de Religión, estaré siempre con el Papa, y con el papa pienso quedarme como buen católico hasta la muerte. (VI, 679).

690 Es de importancia fundamental para nuestra Sociedad, sostener la autoridad del papa. (VII, 622).

691 Quien está unido al papa permanece unido a Jesucristo, y quien rompe ese lazo, naufraga en el mar borrascoso del error y se pierde miserablemente. (VIII, 567).

692 Nuestra fe para ser viva y fructífera debe estar siempre iluminada por el Vicario de Jesucristo. (IX, 228).

693 El Papa constituye el fundamento y la unión de toda la verdad religiosa y de él depende la
salvación del mundo. (XII, 641).

694 Siempre debemos profesar a la cabeza suprema de la Iglesia la más profunda gratitud y la más respetuosa veneración. (XV, 426).


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís