FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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EL SANTO ROSARIO: ORACIÓN DIARIA QUE ALIVIA EL ALMA


Una oración sencilla, humilde, pero poderosa: el Santo Rosario -

En el caminar diario de la vida, con sus alegrías y preocupaciones, muchos hombres y mujeres descubren en el Santo Rosario un refugio para el corazón, una oración sencilla pero profunda que alivia las cargas del alma. Más que un simple encadenamiento de Avemarías, el Rosario es un compañero fiel, una oración que enseña a mirar la vida desde los misterios de Cristo, guiados por la mano materna de María.

¿Qué es el Santo Rosario?

El Rosario es una oración contemplativa que recorre, misterio a misterio, los momentos esenciales de la vida de Jesús y de María. Cada Avemaría es como una rosa ofrecida a la Virgen, y cada decena es un paso más hacia el corazón de Cristo.

San Juan Pablo II, en su carta Rosarium Virginis Mariae (2002), decía:

El Rosario, aunque caracterizado por su fisonomía mariana, es oración centrada en Cristo.

Cada vez que lo rezamos, repetimos las palabras del Ángel Gabriel (“Dios te salve, María”), y nos unimos a la alabanza de Isabel (“bendita tú entre las mujeres”). Pero más allá de las palabras, es un espacio donde el alma descansa, se pacifica, y se fortalece.

Un Rosario, muchas razones
Para algunos, el Rosario es una tradición heredada. Para otros, una rutina diaria. Pero para muchos, se convierte en un verdadero alivio espiritual:

El Rosario y las cargas de la vida
En momentos de enfermedad, en dificultades familiares, ante la pérdida de seres queridos, el rezo del Rosario es bálsamo. Las cuentas entre los dedos ayudan a desahogar el alma, a calmar la mente agitada.

El Rosario y la familia
Rezar el Rosario en familia une, fortalece la fe de los hijos, y protege el hogar bajo el amparo de María. Como decía el Padre Patrick Peyton: 

 La familia que reza unida, permanece unida.”

El Rosario y el trabajo del hombre y la mujer de hoy
Muchos lo rezan mientras conducen, caminan o descansan después de la jornada. No es evasión, es una forma de invitar a Dios y a María en medio de las ocupaciones diarias.

 El Rosario como escuela espiritual

Escuela de silencio interior:
Repetir las mismas oraciones permite entrar en un ritmo de calma, alejando las distracciones y favoreciendo la contemplación.

Escuela de meditación:
Cada misterio es una lección de vida: desde el anuncio del Ángel a María, hasta la gloria de la Resurrección.

Escuela de confianza:
María, como madre, escucha cada Avemaría como un susurro de sus hijos que confían en ella.

El testimonio de los santos y papas

San Juan Pablo II decía:

El Rosario me ha acompañado en los momentos de alegría y en los momentos de prueba.

El Papa Francisco aconsejó:

Tomen en sus manos el Rosario cada día. Es el arma contra el mal y el lazo que nos une a Dios.

San Pío de Pietrelcina (Padre Pío):

El Rosario es la arma de combate para las batallas espirituales de estos tiempos.

El Rosario: remedio contra la soledad y el desánimo
En muchas parroquias y comunidades, he visto personas mayores que, con las manos temblorosas, pasan las cuentas del Rosario con lágrimas en los ojos. También he visto hombres trabajadores rezarlo en silencio mientras esperan el autobús, o madres jóvenes repitiendo las Avemarías mientras amamantan a sus hijos.

El Rosario no es solo para momentos especiales; es una oración diaria, cotidiana, humilde, pero poderosa.

¿Cómo vivir el Rosario diario?
  • Dedicar un momento del día: puede ser al amanecer, al caer la tarde, o antes de dormir.
  • Rezarlo con sencillez y sin prisas, incluso una sola decena si el tiempo es limitado.
  • Aprovechar los trayectos o tiempos de espera para rezar algunas partes.
  • Meditar cada misterio con amor, recordando su aplicación en la propia vida.
  • Ofrecer cada Rosario por intenciones concretas: la familia, los enfermos, la paz, los difuntos, los alejados de la fe.
El Santo Rosario es un regalo de la Iglesia para todas las almas, sin distinción. No exige preparación teológica, ni tiempo excesivo. Solo pide un corazón humilde y confiado.

En cada Avemaría resuena la ternura de María, que acoge nuestras súplicas como Madre fiel. Y como Madre, nos lleva siempre a Cristo, el único que puede aliviar verdaderamente nuestras cargas.

En palabras del mismo Jesús:

Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré.” (Mt 11,28)

Que el Rosario diario sea esa mano tendida en medio de las dificultades, el respiro del alma cansada, el latir del corazón del cristiano que no camina solo.

Oración

Santa María, Reina del Santo Rosario,
te ofrecemos el rezo humilde de nuestras cuentas diarias.
A ti confiamos las cargas que pesan sobre nuestros hombros,
las lágrimas escondidas,
y las preocupaciones que solo Tú conoces.

Acoge cada Avemaría como un suspiro de amor,
y transforma nuestras penas en confianza.

Guíanos siempre hacia Jesús,
y protégenos bajo tu manto en cada paso del camino.

Que el Rosario sea para nosotros
escudo en la batalla,
luz en la oscuridad,
y paz en medio del corazón agitado.

Santa María del Rosario,
ruega por nosotros ahora y siempre.
Amén.

SACERDOTE ETERNO

ROSARIO A SAN JOSÉ (CANTADO)

 

 

Rosario a san José: (Cantado) Jaculatoria (se repite 7 veces en honor a los 7 dolores y 7 gozos de san José) +San José custodio y protector de los corazones unidos y traspasados de Jesús y de María R/ Inflamad mi corazón para que en el solo reine mi Dios Jesús como reino en vuestro santo corazón.

1er Misterio: el anuncio del Ángel de que lo concebido en María es obra del Espíritu Santo
2do Misterio: la búsqueda de posada en Belén
3er Misterio: el nacimiento del niño Jesús en Belén
4to Misterio: la presentación del niño Jesús en el templo ofreciendo un par de tórtolas o dos palomas
5to Misterio: la huida a Egipto con Jesús y con María
6to Misterio: el regreso de la sagrada familia a Nazaret
7mo Misterio: Jesús perdido y hallado en el templo
8vo Misterio: la gloriosa muerte de san José en brazos de Jesús y de María Jesús, José y María Os doy el corazón y el alma mía San José, modelo y patrono de los amantes del sagrado corazón de Jesús, Rogad por nosotros.

Rosario a san José 
Texto oficial
Música: Pam Luna y Mao Garcia
Intérpretes: Pam Luna y Mao Garcia
Arreglos: Mao Garcia
Producción: Mao Garcia
Producciones Colombia 2020.


¿POR QUÉ OCTUBRE ES EL MES DEL ROSARIO?




La Iglesia Católica dedica especialmente el mes de octubre a la promoción del rezo del Santo Rosario y celebra la fiesta de Nuestra Señora del Rosario el día 07 como conmemoración de uno de los grandes favores que la Santísima Virgen otorgó a la Iglesia en 1571.

Pero la devota práctica de la repetición del saludo del Arcángel Gabriel a la Madre de Dios tiene mucha más historia. Cuando las cuentas del Rosario se deslicen entre sus dedos durante este mes (y ojalá frecuentemente), puede estar seguro de que los siglos de la historia de la Iglesia, pasados y venideros, se escriben entre esas avemarías.


Una breve historia del Santo Rosario

En la antigüedad, romanos y griegos poseían la costumbre de coronar sus estatuas con rosas u otras flores, simbolizando el homenaje y reverencia que a ellas prestaban. Adoptando para sí esa costumbre, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio, vestían sus ropas más bellas y adornaban sus frentes con coronas de rosas, mostrando el enorme contento que poseían de ir al encuentro del Señor. A la noche los cristianos recogían las flores, y por cada rosa recitaban una oración o un salmo por las mártires.

De ahí nació la costumbre recomendada por la Iglesia de rezar el rosario, que consistía en recitar los 150 salmos de David, que eran considerados una oración extremamente agradable a Dios. Entretanto, no todos podían seguir esa recomendación: saber leer en aquella época era reservado apenas a los cultos y letrados. Para los que no podían hacerlo, la Iglesia permitió substituir los 150 salmos por 150 Ave-Marías. A este «rosario» se pasó a llamar «el salterio de la Virgen».

Esta humilde oración reveló con el tiempo una especialísima predilección de la Madre de Dios, quien procuró elevarla a la devoción mariana más recomendada por los Pontífices en la historia.

En el Siglo XII, cuando el «Salterio de la Virgen» no tenía aún su forma actual, Santo Domingo de Guzmán recibió una revelación de enorme importancia. Habiendo hecho enormes penitencias por la difícil conversión de los albigenses, la Santísima Virgen le aconsejó su salterio como un arma mucho más eficaz que el flagelo con el cual se disciplinaba. El Santo se dirigió a la Catedral de Tours y convocó a los fieles para predicarles, pero se desató una terrible tormenta que sólo amainó con el rezo del salterio. Con esta señal sobrenatural comenzó un intenso apostolado para promover la devoción.

La labor apostólica de Santo Domingo obtuvo gran éxito de manos de la Santísima Virgen a través de esta oración, y su práctica se mantuvo en auge durante un siglo, hasta que fue paulatinamente cayendo en el olvido.

Por mucho tiempo la población pasó a rezar con devoción el Rosario. Sin embargo, pasados unos 100 años de la muerte de ese gran santo, el Rosario comenzó a ser olvidado. En 1349 hubo una terrible epidemia en España que devastó al país, a la cual le dieron el título de «muerte negra». Fue en esa ocasión que Nuestra Señora tuvo la condescendencia de aparecer, juntamente con su Divino Hijo y Santo Domingo, a fray Alano de la Roche, entonces superior de los dominicos en la misma provincia donde nació la devoción al Santo Rosario. En esa aparición la Virgen María pedía que fray Alano hiciese revivir la devoción a su Salterio.

Sin demora el padre Alano, junto con los otros frailes dominicos, comenzó a trabajar en la difusión de esa poderosa devoción, que tanto agrada a la Santísima Virgen. Fue con él que el Rosario tomó la forma que tiene hasta hoy, dividido en decenas y contemplando los misterios de la vida de Jesús y María. A partir de entonces esa devoción se extendió por toda la Iglesia esta vez dándole su forma actual con la autorización de la Iglesia.


¿Por qué octubre?

A pesar de que los milagros obrados por la intercesión de la Santísima Virgen son incontables, uno en especial mereció la institución del Día de la Virgen del Rosario el día siete de octubre.

¡Mar de Lepanto! Una inmensa batalla entre católicos y turcos se desarrolla. El entrechoque de las embarcaciones recuerda la conflagración final, cuando la bóveda celestial se enrrollará cual pergamino. Era el día 7 de octubre de 1571. Si los católicos perdiesen la batalla la Cristiandad sería sumergida por las huestes de Mahoma. La religión católica habría desaparecido para siempre.

A leguas de distancia, en Roma, San Pío V imploraba el auxilio divino, por intercesión de la Madre de la Iglesia. Inspirado, el santo Papa pide al pueblo romano que rece el Rosario por la victoria de sus hermanos.

En determinado momento, mientras despachaba asuntos urgentes, pero con su atención toda colocada en el peligro que corría la Cristiandad, aquel venerable anciano interrumpe los trabajos bruscamente y se dirige a la ventana. Los circunstantes quedan perplejos, no comprenden la actitud. Reina el silencio por breve espacio de tiempo, roto por la afirmación aún más misteriosa del Pontífice: ¡vencemos en Lepanto!

Manda reunir a los fieles y preparar la conmemoración por la milagrosa victoria de Don Juan de Austria, comandante de la flota. Una solemne procesión tiene lugar en las calles de la Ciudad Eterna. Días más tarde, llegan los emisarios de la escuadra trayendo la noticia ya antes anunciada por los Ángeles. Poco después estaba instituida la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias en el día 7 de octubre.

Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre para fiesta de Nuestra Señora del Rosario, y determinó que fuese celebrada en el primer domingo de octubre (día en que se venció la batalla en Lepanto). Actualmente la fiesta es celebrada en el día 7 de octubre.


El Santo Rosario en nuestros días

En el mensaje de Fátima, en 1917, la Santísima Virgen actualiza para nuestra época el llamado a la oración del Santo Rosario y promete una vez más su intervención en la historia de la humanidad, dando origen a una renovada devoción. San Juan Pablo II dedicó una Carta Apostólica a esta oración, en la que «el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor». El propio Pontífice señaló que esta oración tuvo gran importancia en todos los momentos de su vida, de la que afirmó: «El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad».

«El Santo Rosario no es una práctica piadosa del pasado, como oración de otros tiempos en los que se podría pensar con nostalgia», afirmó por su parte en 2009 Benedicto XVI. «Al contrario, el rosario está experimentando una nueva primavera». Siguiendo la reflexión de San Juan Pablo II, el Pontífice también renovó su invitación en 2012: » invito a rezar el Rosario personalmente, en familia y en comunidad, colocándonos en la escuela de María, que nos conduce a Cristo, centro vivo de nuestra fe».

El papa Francisco ha recomendado en varias oportunidades el rezo del Santo Rosario, y fue célebre su pregunta a los fieles en agosto de 2013: «¿Ustedes rezan el Rosario todos los días? … ¿Seguro?». El Papa motivó a los católicos a profundizar en la devoción a la Santísima Virgen a través de esta practica. También invitó a renovar la confianza de los creyentes, ya que Nuestra Señora » nos acompaña, lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal».

Por estos motivos, y en unión a la riquísima tradición de amor a la Santísima Virgen, ninguna invitación puede ser mejor en este mes de octubre que honrar la piadosa costumbre de rezar devotamente el Santo Rosario. En el día de hoy, tal como en 1571 y en tantas otras oportunidades, la historia de los hombres y de la Iglesia de Cristo pende de la cadenilla y las cuentas de la más arraigada muestra de oración sincera a la Madre de Dios.

Gaudium Press / Miguel Farías.


FUENTE: heraldos.sv 

25 COSAS QUE DEBERÍAS SABER SOBRE EL SANTO ROSARIO Y SU SORPRENDENTE PODER



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Cada familia debería designar un tiempo, un lugar y formar el hábito de rezar el Santo Rosario todos los días y ser bendecido con su sorprendente poder.

En honor a Nuestra Señora del Santo Rosario, conocida como Nuestra Señora de Fátima, hemos recopilado una sencilla lista de 25 cosas que deberíamos saber acerca del Santo Rosario y de su increíble y sorprendente poder

Esperamos que el leer esta lista, te motive a conocer mejor el Rosario. Mejor aún, esperamos que te motive a rezar el Rosario todos los días de tu vida. Sigue el estilo del Santo Papa Juan Pablo II:

"Para contemplar la Cara de Jesús a través de los ojos y del corazón de Nuestra Señora"

1.- Nombre dado en Fátima.

Nuestra Señora apareció en Fátima, Portugal seis veces iniciando en 1917 y la última aparición fue el tremendo Milagro del Sol. Ella reveló su identidad: "Nuestra Señora del Rosario".


2.- Virgen de Fátima y el Rosario.

Nuestra Señora apareció seis veces en Fátima, Portugal. Cada vez que apareció, insistió en el rezo del Rosario.

3-. Los sacerdotes están ahí para ayudarte.

¿El sacerdote del Rosario? ¿Cuál fue su nombre? ¡Padre Patrick Peyton!

4.- El Padre Peyton sobre el Rosario.

Hay dos comentarios a memorizar del sacerdote Patrick Peyton: "Un mundo que está en oración es un mundo en paz". Y ahora el más famoso: "La familia que reza unida, permanece unida". ¡Cuán cierto es esto, hoy más que nunca!

5.- La oración preferida de un Papa.

A inicios de su pontificado, el Papa San Juan Pablo II dijo que el Rosario era su oración favorita.

"El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma solicitud, hasta que Cristo «sea formado» plenamente en nosotros (cf. Ga 4,19)" (San Juan Pablo II)

6.- Un gran Papa escribió sobre el Rosario.

El Santo Papa Juan Pablo II escribió una obra maestra espiritual sobre el tema del Rosario: "El Rosario de la Santísima Virgen María" (Rosarium Virginis Mariae). En este,


7.- Los Misterios Luminosos.

En el documento citado arriba, San Juan Pablo II añadió, lo que nosotros llamaríamos un "eslabón perdido" en la serie de los misterios, los Misterios Luminosos.

8.- Los nombres de los Misterios Luminosos.

¿Puedes nombrar en orden los misterios Luminosos y el día en que el Santo Papa Juan Pablo II sugirió que se rezaran?

El Bautismo de Jesús, la Boda en Caná, el Anuncio del Reino de Dios y su llamado a la conversión, la Transfiguración, y la Institución de la Eucaristía. El día que el Papa sugirió rezarlos: ¡Jueves!

9.- Otros Papas recientes amaron el Rosario.

El Santo Papa Juan XXIII – quien recientemente fue canonizado junto al Santo Papa Juan Pablo II – usualmente rezaba las quince decenas cada día.

El buen San Juan XXIII llamó al Santo Rosario: "Un resumen del Evangelio completo".

10.- El Rosario es una oración Bíblica.

El Rosario es una oración Bíblica donde cada rezo y meditación tiene su fuente en la Biblia. Quizás entonces los Protestantes, amantes de la Biblia, pueden rezarlo también.

11.- Composición Bíblica.

Las oraciones que lo forman son el Padre Nuestro, que se reza seis veces y el Ave María que se reza por lo menos cincuenta y tres veces. Ambos, el Padre Nuestro y el Ave María, tienen su origen en la Biblia.

12.- Los Misterios.

Casi todos los Misterios del Santo Rosario son tomados de algún pasaje Bíblico o escena Bíblica.

13.- El Papa del Rosario.

El Papa Leo XIII (1878 – 1903), entre otros títulos, es conocido como el "Papa del Rosario". En el mes de Septiembre, durante seis años, este gran Pontífice escribió una breve encíclica sobre el Santo Rosario - ¡Cuánto amaba el Rosario y cuánto motivaba a la gente a rezarlo!

14.- El Rosario comparado a una persona humana.

San Luis de Montfort compara el Rosario con la composición de una persona humana. La persona humana tiene tanto un alma como un cuerpo; de igual manera el Santo Rosario.

El cuerpo del Rosario está formado por las oraciones centrales; el alma del Rosario es la contemplación de los misterios del Rosario. Si se reza y se contempla, el Rosario es una oración de monumentalimportancia y fuerza.

15.- Es también la oración preferida de María.

La oración preferida de Nuestra Señora es el Ave María. ¡Mejor aún! La oración predilecta de Nuestra Señora es el Santo Rosario, un ramo de cincuenta rosas ofrecidas al Corazón de nuestra Reina Celestial.

16.- El Rosario y la victoria naval.

La batalla de Lepanto, esa famosa victoria naval del siglo XVI, es atribuida a las súplicas del Santo Papa Pío V a los fieles Católicos para rezar el Rosario.

Ciertamente, los vientos y la marea cambiaron y las flotas Católicas vencieron a la flota Musulmana – ¡una gran victoria que cambió el curso de la historia!

El 7 de Octubre es la Fiesta Litúrgica de Nuestra Señora del Rosario – conmemorando la victoria del Rosario de Lepanto.

17.- El factor tiempo.

Muchos se quejan de no tener tiempo para rezar y, mucho menos, para rezar el Santo Rosario. ¡Prioridades!

En el tiempo de la novela o del programa que veamos por las noches (60 minutos), cuatro Rosarios podrían rezarse, 15 minutos cada uno. ¡Pongamos a Jesús, María y su oración en el centro de nuestras vidas!

18.- La fórmula de San Juan Pablo II.

Este gran Papa Mariano y ahora Santo nos da la clave para rezar el Rosario:

Contemplar la Cara de Jesús a través de los ojos y el corazón de María".

San Lucas el Evangelista nos recuerda a Nuestra Señora como contemplativa: "Nuestra Señora por su parte guardó todas estas cosas en su corazón".

19.- El Rosario clásico.

Una de las obras maestras espirituales más grande escrita sobre el tema del Santo Rosario es "El Secreto del Rosario" por San Luis de Montfort

Este mismo santo escribió otra obra maestra de consagración a María: "La Verdadera Devoción a María". ¡Ambos se deben leer para llegar a conocer y amar a Nuestra Señora y a Jesús aún más!

20.- El mes del Santo Rosario.

¿Sabías que Junio es el mes del Sagrado Corazón de Jesús, Julio el mes de la Preciosísima Sangre de Jesús y Mayo el mes de María?

Pero además, Octubre es el mes del Santo Rosario. Por lo tanto, deberíamos rezar el Rosario todos los días, pero especialmente en el mes de Octubre.

21.- El Padre Pío y el Santo Rosario

Este gran santo moderno insistió en que sus niños espirituales deberían tener el hábito de rezar el Santo Rosario diariamente.

Tratemos de seguir el consejo de los grandes santos; esto nos ayudará a alcanzar el cielo junto a Nuestra Señora como la Reina y a Jesús como el Rey.

22.- De sacerdote satánico a Santo.

En el documento del Santo Papa Juan Pablo II "Rosarium Virginis Mariae", el Pontífice menciona varias veces a un hombre del que muchos no han escuchado jamás: Bartolomé Longo. Este hombre cayó en prácticas satánicas y fue incluso consagrado como sacerdote de Satanás.

Sin embargo, se convirtió por medio del rezo y la propagación del Santo Rosario. Ahora él es el Beato Bartolomé Longo - ¡de sacerdote de Satanás a santo Católico!

El poder de Nuestra Señora es infinito si nos encomendamos a ella especialmente a través del Santo Rosario.

23.- El Rosario salva a la familia.

Cada familia debería designar un tiempo, un lugar y formar el hábito de rezar el Santo Rosario todos los días.

Oremos para que el padre de familia (sacerdote de la familia) tenga la iniciativa de llevar a su familia al rezo del Santo Rosario para su salvación eterna. Ciertamente, esto es muy cierto:

"Familia que reza unida, permanece unida".

24.- La Rosa Mística.

El poeta Dante describe a Nuestra Señora como la "Rosa Mística". San Juan Diego recoge rosas que Nuestra Señora arregló con sus propias manos.

La rosa más preciosa que le podemos dar a Nuestra Señora es el Rosario. Cada Ave María es una rosa que enviamos al cielo para llenar a Nuestra Señora de inmensa alegría.

25.- El 13 de Mayo de 1981 y el 13 de Mayo de 1982.

Estas fechas jamás serán olvidadas. La primera fue cuando el Santo Papa Juan Pablo II recibió un disparo casi mortal.

El siguiente año, el mismo pontífice se estaba arrodillando con su Rosario en mano, ante la imagen de Nuestra Señora de Fátima agradeciendo por su intercesión para salvarle la vida.

Él depositó la bala que estaba en su cuerpo en la corona de la imagen de Nuestra Señora de Fátima.

El 13 de Mayo fue la primera aparición de Nuestra Señora de Fátima a los tres pastorcitos: Jacinta, Francisco y Lucía.

Que Nuestra Señora del Rosario les bendiga, a sus familias, a sus seres queridos y al mundo entero con su amorosa mirada maternal y su ardiente Corazón Inmaculado.


FUENTE: www.pildorasdefe.net

"ARMENSE CON MI ROSARIO" PIDE LA VIRGEN EN SUS MENSAJES


En las apariciones la Virgen María nos invita a rezar el Rosario.
En la mayoría de las apariciones reza con el vidente el Rosario durante la aparición.

Y ella se aparece al vidente en medio del rezo de un misterio o al final del rezo del Rosario.


EN LOURDES

Es durante el rezo del santo Rosario es cuando la Santísima Virgen se le aparece a Bernardita Soubirous y lo reza con ella.

Nos cuenta la propia Bernardita:

“… Al levantar la cabeza mirando a la gruta vi a una Señora toda vestida de blanco, con un cinturón azul.

En cada pie una rosa amarilla del color de la cadena de su rosario; las cuentas de éste eran blancas”.

“Llegadas allí, cogimos cada una el rosario y nos pusimos de rodillas para rezarlo. Apenas terminado el primer misterio, vi a la Señora.

… y después de rezar el Rosario, le pregunté su nombre de parte del Señor Párroco…

Ella, con los brazos inclinados al suelo, levantó su mirada al cielo y me dijo entonces, juntando las manos a la altura del pecho: ‘Yo soy la Inmaculada Concepción’”. 

“…Entonces metí la mano en el bolsillo y saqué el rosario…

La Señora tomó el rosario que tenía entre sus manos e hizo la señal de la cruz… Me arrodillé y recé el Rosario en presencia de la hermosa Señora…
Ella pasaba las cuentas de su rosario entre sus dedos, pero sin mover los labios.
.
Únicamente al final de cada decena repetía conmigo el Gloria”.



EN FÁTIMA

En las 6 apariciones de Fátima, la Virgen pidió el rezo diario del Rosario.
.
Y en la última se identificó como Nuestra Señora del Rosario.

En la primera aparición en Fátima, el 13 de Mayo de 1917, les dice la Virgen a los 3 pastorcitos:

“Recen el Rosario cada día para obtener la paz en el mundo y el fin de la guerra”

En la 2a aparición, el 13 de Junio del mismo año, le dice la Virgen a Lucía: Quiero que reces el Rosario cada día.

En la 3a aparición, el 13 de Julio, la Virgen le recomienda a Lucía:
“Yo quiero que continúes rezando el Rosario cada día, en honor de Nuestra Señora del Rosario.
.
Para obtener la paz en el mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella puede ayudarte”.

El 19 de Agosto, en la 4a aparición, la Virgen le insiste:

“Quiero que continúes rezando el Rosario todos los días”

En la 5a aparición, el 13 de Septiembre:

“Continúen rezando el Rosario para obtener el fin de la guerra” (la muchedumbre rezaba el Rosario mientras esperaba la aparición).

En la 6a y última aparición a los 3 pastorcitos, el 13 de Octubre de 1917, les dice la Virgen María:

“Yo soy la Señora del Rosario. Continúen siempre rezando el Rosario cada día.

La guerra va a terminar y los soldados pronto regresarán a sus casas”.



EN GHIA DE BONATE Y EN TRE FONTANE (Virgen de la Revelación)

En 2 lugares de Italia, a una niña y a un padre de familia, la Virgen recomienda el rezo del Rosario, por la conversión de los pecadores.

Del 13 al 31 de Mayo de 1946, Nuestra Señora se le apareció a la niña Adelaida Roncalli, en Bonate, Italia, recomendándole la
“Recitación ferviente y frecuente del Rosario, con la meditación de los misterios”.

Por su parte, Bruno Cornacchiola, a quien se le apareció la Virgen el 12 de Abril de 1947 en Tre Fontane, (Roma), dice:
“La Santísima Virgen… recomendó encarecidamente rogar mucho y rezar todos los días el Rosario por la conversión de los pecadores, de los incrédulos y por la unión de los cristianos”.




EN AKITA, JAPÓN

En el país castigado con 2 bombas atómicas, la Virgen habla del terrible castigo que nos aguarda, y del Rosario, como único remedio eficaz para evitarlo.

En 1973, una imagen de la Santísima Virgen que derramó “lágrimas humanas” (101 veces), le habló a la Hermana Agnes Sasagawa, religiosa del Instituto de las Siervas de la Eucaristía, en Akita, Japón.

El 13 de Octubre, en el tercer mensaje, la voz procedente de la imagen

“resplandeciente con una luz deslumbrante”, le dijo:

“Como ya lo había anunciado anteriormente, si los hombres no se convierten el Padre dejará caer sobre toda la raza humana un gran castigo.

Sin duda alguna será un castigo terrible, como jamás se ha visto. El fuego caerá del cielo.

Por este castigo una gran parte de la Humanidad será aniquilada. Morirán por igual los sacerdotes y los fieles.

Los hombres que sean perdonados y exceptuados tendrán grandes sufrimientos y desolación tal que envidiarán a los que estén muertos.
La única arma que queda es el Rosario, y el signo dejado por mi Hijo.
.
Cada día recen el Rosario por el Papa, los Obispos y los sacerdotes”.

“El demonio se filtra hasta en el interior de la Iglesia. Se levantarán Cardenales contra Cardenales, Obispos contra Obispos…

Recen mucho el Rosario. Sólo Yo puedo salvarlos de la desgracia anunciada. El que me presta su plena confianza será salvado”.



EN CUAPA, NICARAGUA

El rezo del Santo Rosario en Nicaragua influyó en forma determinante para que este país centroamericano recobrara su libertad y la paz.

Desde el 8 de Mayo de 1980, la Santísima Virgen se le apareció en 6 ocasiones a Bernardo Martínez, campesino, sacristán de la iglesia de Cuapa, Nicaragua.

En la primera aparición, a la pregunta de Bernardo:

“¿Qué quiere?”, la Santísima Virgen le respondió:
“Que recen el Rosario no sólo en Mayo, sino siempre…
.
Recen el Rosario meditando…
.
Si rezan el Rosario, habrá paz”.



EN MONTE UMBE Y EN GARABANDAL

En 2 poblaciones de España, en sendas apariciones, la Virgen rezó el Rosario con las videntes, enseñándoles a rezarlo adecuadamente.

En Monte Umbe, Vizcaya, al aparecérsele a Felisa Sistiaga Orozco el 25 de Marzo de 1941,
“La Virgen llevaba un rosario enrollado en su muñeca,… un rosario de 15 misterios”. 

Y el 24 de Diciembre de 1970 la Virgen se apareció y rezó el Rosario con Felisa y su familia.

En su diario, Conchita González, vidente de Garabandal, España, anota el domingo 2 de Julio de 1982:

“Ese día hablamos mucho con la Virgen, y Ella con nosotras…
Rezamos el Rosario viéndola a Ella y Ella rezaba con nosotras para enseñarnos a rezarlo bien…”



El PADRE GOBBI CITA SOBRE SUS LOCUCIONES MARIANAS

La Virgen misma nos ha ilustrado muchísimo acerca del Santo Rosario, a través del Padre Gobbi.
“No se asombren si en esta batalla caen los que no han querido o no han sabido usar el arma que Yo misma les he dado: la oración sencilla, humilde y mía del Santo Rosario.

Es oración sencilla y humilde y, por lo tanto, es la más eficaz para combatir a satanás, que hoy los seduce, sobre todo, con el orgullo y la soberbia”.

“Nunca dejen el rezo del Santo Rosario, esta oración que Yo quiero con predilección y que he venido del Cielo a pedirles.

Yo les he enseñado a rezarlo bien, haciendo pasar entre mis dedos las cuentas del rosario,mientras me unía a la oración de aquella pequeña hija mía a la que me aparecí en la Gruta de Masabielle”.
“Cuando rezan el Rosario me invitan a orar con ustedes.
.
Y Yo, cada vez que lo hacen, me uno verdaderamente a su oración.

Así, ustedes son los pequeños hijos que rezan en torno a la Madre Celestial.

Por ello, el Santo Rosario es el arma más poderosa que pueden usar en la terrible batalla que están llamados a librar contra satanás y su ejército del mal”

“La oración que Yo prefiero es el Santo Rosario. P

or eso en mis numerosas apariciones, Yo siempre invito a rezarlo, me uno a los que lo rezan, lo pido a todos con ansia y preocupación maternal”.
“¿Por qué el Santo Rosario es tan eficaz?
.
Porque es una oración sencilla, humilde, y los forma espiritualmente en la pequeñez, en la mansedumbre, en la sencillez del corazón”.

“La soberbia de satanás volverá a ser vencida por la humildad de los pequeños, y el Dragón rojo se sentirá definitivamente humillado y derrotado, cuando Yo lo ate.

No con una gruesa cadena, sino con una cuerda fragilísima: la del Santo Rosario”

“Cada Rosario que ustedes rezan conmigo tiene el efecto de reducir la acción del Maligno, de sustraer las almas de su influencia maléfica…”

Cada Rosario bien rezado es un duro golpe infligido al poder del mal, es una parte de su reino que es destruida”.



MENSAJES A CHRISTINA GALLAGHER

En una serie de mensajes de la Virgen María, Reina de la Paz de Irlanda a la vidente Cristina Gallagher le habló del rezo del Santo Rosario.
Nuestra Señora no pidió simplemente que el Rosario fuera rezado.
.
Ella le enseñó a Christina cómo “rezarlo desde el corazón”.
.
Y le pidió que enseñara a otros a rezarlo en la Casa de Oración como Ella le había enseñado.

Christina nunca – antes o después – oyó rezar al Padre Nuestro como lo hizo Nuestra Señora.

En un esfuerzo por describir la experiencia, Christina dijo que Nuestra Madre estaba amando a Dios con Su ser entero a través de cada frase del “Padre Nuestro”.

Conforme ella oraba, Christina pudo ver tomar forma un corazón, despacio, delante de ella – primero en contorno, después como a través de un velo -como una textura formándose y finalmente palpitando.

La enseñanza precisa impartida por Nuestra Madre Bendita empezó muy sencilla cuando, un día, ella intervino y detuvo a Christina cuando oraba.

Christina estaba acostumbrada, como muchos de nosotros, a apurar el rezo del Rosario, acortando las oraciones.

Ella nunca había conocido otra manera de rezarlo. Como ella misma lo explicó en una ocasión.

El 22 de mayo de 1988, tres meses después de la primera de sus apariciones, Nuestra Señora dijo a Christina:
“Me gustaría que Me rezaras el Rosario desde tu corazón.
.
Ofrece cada Ave María como una bella rosa blanca o una joya preciosa.
.
Y la Oración al Señor como una muy fina rosa roja o como una joya especial, para vestirme con ella.

Pero debes saber que no puedes tener joyas preciosas que no brillen, o rosas hermosas que están sólo para ser tiradas.

Mi niña, si no rezas el Rosario desde tu corazón, con amor y alegría, las rosas o joyas que me ofreces para revestirme se perderán para siempre.

Reza el Rosario con amor y alegría y durará para toda la eternidad. Por favor, mi niña, no me defraudes.

Permite que sea un vestido que brille. . . reza mi hermoso Rosario.” 

Cuando se reza desde el corazón el Rosario vence el diablo. ¡Cómo debe odiarlo! Nuestra Señora comentó a Christina:

“Lo puede derrotar cuando se reza con el corazón puesto en él.”

De hecho, la valoración que Christina misma hace sobre la profundidad y poder del Rosario, es a menudo captada en sus consejos personales a la gente:

“En los Misterios Gozosos vemos la realidad de la entrega de Nuestra Madre a Dios, su “sí” a Dios y su “sí” por nuestra redención. Es Su entrega.

En los Misterios Dolorosos, vemos la fealdad del pecado y lo que nosotros hicimos a Cristo a través del pecado, sin embargo Dios, en Su Amor y Misericordia, nos redime en nuestra desobediencia.

Los Misterios Gloriosos nos dan una gran percepción de que si nosotros decimos “sí” a Dios, podemos ser elevados también a compartir la gloria de Cristo Resucitado – a la casa preparada por nuestro Padre.

Ciertamente, el valor de la meditación en los misterios es la llave al poder contenido en el Rosario”.


Nuestra Señora le dijo a Christina:
“Mi niña, la calamidad ha empezado.
.
La influencia del Príncipe de la Oscuridad está alrededor de ustedes.
.
Ármense con mi Rosario.

Mi Iglesia se agitará, incluso desde su fundación. Mis hijos que deseen salvarse, deben arrepentirse.

Arrepiéntase, se los digo a todos mis hijos. Ármense con Mi Rosario. Nunca permitan que salga de sus corazones.

Mis hijos elegido, ustedes son ahora como corderos entre lobos. Permanezcan firmes, no tenga miedo, ya que la Mano del Poderoso está con ustedes…”

Nuestra Señora, en mensajes separados, le indicó a Christina muchas intenciones específicas para el rezo del Rosario, incluyendo el consuelo de Su propio Corazón:

“Lo quiero ofrecido por la paz y por la conversión de los pecadores.

Deseo que recen más a menudo el Rosario.

Los protegerá durante los tiempos de pruebas y sufrimiento.

Yo les suplico, ármense con Mi Rosario”

Una vez, cuando Nuestra Señora estaba revelando a Christina el cómo un sacerdote en particular fue destinado a sufrir por los abusos del mudo de nuestros tiempos a la Eucaristía Bendita.

Ella le mostró a Christina un Rosario de lágrimas con cada uno de los cinco misterios en las Cuentas del Rosario representando a cada uno de los cinco continentes del mundo.

No hay un límite de tiempo. Nuestra Señora me enseñó que debo rezar el Rosario y debo rezarlo apropiadamente.

A veces yo me sentaba o me arrodillaba para hacerlo. Entonces Nuestra Madre Santa aparecía y diría,

“Mi Niña, ora, ora, ora…”, invitándome a rezar el Rosario desde el corazón.

A menudo yo pensaba, ‘Madre Santa, tú sabes que yo no puedo constantemente estar orando el Rosario porque tengo que hacer mi trabajo. Mi vida no funcionaría de ninguna otra manera.’
Así que entonces, empecé a ofrecer mi trabajo como una oración al igual que el Rosario.

Cuando lavo los platos, invito a Nuestra Madre a recibir el acto de lavar los platos como una oración, o cuando barro o lavo el piso o en cualquier trabajo que haga, yo le pido a Nuestra Señora que lo recibiera como una oración y se lo ofrezca a Jesús.

Nuestra Madre Santa nunca me contradijo en eso. Esto significó para mí que Nuestra Señora estaba evidentemente satisfecha con lo que yo estaba haciendo.

No es la cantidad de oración lo que es importante, es el estar constantemente consciente de ofrecerla a Jesús o Nuestra Madre Bendita.

Cuando alguien le comentó a Christina que era difícil el encajar los quince Misterios del Rosario cada día, Christina contestó con esta ilustración muy impresionante.

Algunas personas se sienten que sólo pueden rezar cinco misterios del Rosario cada día.
¿Pero si tuvieran un hermoso tesoro en su casa, y la casa tuviera quince ventanas, dirías que sólo tienes tiempo para cerrar cinco de las quince ventanas?

Ciertamente te asegurarías de cerrar las quince ventanas.

De la misma manera nosotros tenemos dentro de nosotros el hermoso tesoro de nuestra alma inmortal redimida por la Sangre Preciosa de Jesús. Satanás desea atacar y robar este tesoro.

Nuestra Señora puede escudarnos a través del arma del Santísimo Rosario cuando nosotros compartimos estos misterios con Ella.


FUENTE: forosdelavirgen.org 

EL ROSARIO ES BÍBLICO -


Por: Anwar Tapias Lakatt

Muchos aluden que el Rosario no es bíblico porque no hay un pasaje en el que se mande a rezarlo ¿Tienen razón?

¿Tiene bases en la Biblia, el Santo Rosario? Muchas veces los católicos somos cuestionados sobre el rezo del Rosario. Nos aluden que no es bíblico porque no hay un pasaje en el que se mande a rezarlo. Y cuando caemos en ese terreno salen las preguntas más imaginarias posibles. Por ejemplo, en la Biblia no se nos manda a que escribamos sobre temas espirituales, más sin embargo los no católicos lo hacen. Y así como pueden salir los argumentos que quieran, igual no hay un pasaje que lo mande. Si mucho podrían citar Deu 6, 9 donde se manda a escribir en las puertas y en los postes pero hasta ahí, y cuando la escritura se logra desarrollar más pues tampoco dice nada. ¿Que eso es una forma de compartir la enseñanza bíblica? Pues el Rosario es una forma también de compartir el Evangelio.


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Veamos algunos puntos importantes para comprender lo bíblico del Rosario:


1. De los veinte misterios contemplados, dieciocho son directamente sobre la vida de Jesús, y aun los dos sobre María son totalmente cristocéntricos:


La Asunción (Ap 12, 1; Sal 132, 8) y la coronación como Reina de todo lo creado (Ap 12, 1; Lc 1, 32; Jr 13, 18), pues sólo tienen su fundamento en Cristo. De no ser así, no habría ni Asunción ni Coronación. Debemos comprender que no existe nada que la Iglesia enseñe sobre María que no tenga su fundamento en Cristo, pues cualquier virtud, papel o atributo en María lo tiene por los méritos de su Hijo.


Gozosos

1. La encarnación del Hijo de Dios. (Lc 1, 26-38)
2. La visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel. (Lc 1, 39-45)
3. El nacimiento del Hijo de Dios. (Lc 2, 1-7)
4. La Presentación del Señor Jesús en el templo. (Lc 2, 22-34)
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo. (Lc 2, 41 en adelante)


Dolorosos

1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní. (Mc 14, 32-38)
2. La Flagelación del Señor. (Mc 15, 15)
3. La Coronación de espinas. (Mc 15, 16-19)
4. El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz. (Mc 15, 21-22)
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor. (Jn 19, 18-30)


Luminosos

1. El Bautismo en el Jordán. (Mc 1, 9-10)
2. La autorrevelación en las bodas de Caná. (Jn 2, 1-11)
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión. (Mc 1, 15)
4. La Transfiguración. (Mc 9, 2-8)
5. La Institución de la Eucaristía en la Última Cena (Lc 22, 19)


Gloriosos

1. La Resurrección del Señor. (Mt 28, 1-6)
2. La Ascensión del Señor. (Mc 16, 19-20)
3. La Venida del Espíritu Santo. (Hch 2, 1-4)
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos. (Cant 6, 10; Sal 132, 8; Ap 12, 1)
5. La Coronación de la Santísima Virgen. (Ap 12, 1; Lc 1, 32; Jr 13, 18)


El fundamento bíblico de los misteriores debe llevarnos a que en el Rezo del Rosario, meditemos los pasajes bíblicos de los misterios contemplados, lo que El Papa San Juan Pablo II aborda la carta Apostólicala Rosarium Virginae Mariae:

Para dar fundamento bíblico y mayor profundidad a la meditación, es útil que al enunciado del misterio siga la proclamación del pasaje bíblico correspondiente, que puede ser más o menos largo según las circunstancias. En efecto, otras palabras nunca tienen la eficacia de la palabra inspirada. Ésta debe ser escuchada con la certeza de que es Palabra de Dios, pronunciada para hoy y «para mí».

Acogida de este modo, la Palabra entra en la metodología de la repetición del Rosariosin el aburrimiento que produciría la simple reiteración de una información ya conocida. No, no se trata de recordar una información, sino de dejar 'hablar' a Dios. En alguna ocasión solemne y comunitaria, esta palabra se puede ilustrar con algún breve comentario.



2. El Rosario se debe meditar y la meditación tiene un sentido bíblico muy valioso. 


El Rosario es visto como algo aburrido, soso y apagado, pero es porque no se comprende que realmente debe ser meditado: Hay que añadir que son partes esenciales del Rosario la meditación y contemplación de los misterios, sin la que su rezo quedaría como un cuerpo sin alma, y las oraciones vocales impregnadas de ese clima de oración y devoción 

Por tanto, debemos meditar lo que rezamos, meditar los misterios de la vida de Jesús. Y estos misterios son tomados de la Palabra de Dios escrita. Así que si llegaran a condenar el rezo del Santo Rosario, lo que estarían condenando es que meditemos la vida de Jesús. Sin embargo veamos lo que opinan algunas páginas evangélicas sobre la meditación:

"Para el cristiano, la meditación debe ser únicamente sobre la Palabra de Dios, y lo que ella revela acerca de Él."(GotQuestions) 

"La palabra de Dios es la entrada a la mente de Dios y la meditación es la puerta a sus muchos tesoros" (Worldchhristians)

Como vemos, los no católicos reconocen que debemos meditar la Palabra de Dios. Pues eso es precisamente lo que hacemos en el Rosario, meditar la palabra de Dios, la vida de Jesús, y lo hacemos acompañados de su Madre Santa, María, pues Cristo no las entregó al pie de la Cruz (Jn 19, 25). Decir que hay una forma única de meditar la Palabra de Dios es querer enjaular a Dios en lo que nos inspira a nosotros. El Rosario es una forma de meditar la Palabra de Dios, que nos da paz, nos llena de fortaleza y por tanto nos acerca al Señor.

Es cierto que en el Rosario hay oraciones ya establecidas pero estas oraciones tienen un fundamento respaldado en la Sagrada Escritura.



3. El Padre Nuestro es completamente bíblico (Mt 6, 9-15) 


En cada misterio del Rosario iniciamos con un Padre Nuestro. Esta oración está tomada de la Biblia y es el modelo de oración por excelencia. Por esta razón lo tenemos presente y es el que inicia cada misterio, para darle el primer lugar de oración al Señor con la misma oración que él nos dejó de modelo.Pero, Jesús dejó el Padre Nuestro para ser rezado? Sorprende que algunos insistan en decir que no, cuando eso es Palabra de Dios, y por ser Palabra de Dios claro que lo podemos proclamar en nuestra oración. Una página evangélica que toca el tema expresa:

Así que, nuevamente, el “Padre nuestro” no es una oración que debemos memorizar y recitar de regreso a Dios. Es sólo un ejemplo de cómo debemos orar. ¿Hay algo de malo en memorizar el “Padre nuestro”? ¡Desde luego que no! ¿Está mal el orar el “Padre nuestro” de regreso a Dios? No si tu corazón está en ello y realmente sientes las palabras que dices 

No hay evidencia que nos indique que el Padre Nuestro no pueda ser memorizado. Cristo cuando lo enseñó a los Apóstoles les dijo:
Vosotros, pues, oraréis así (Reina Valera Gomez)
Vosotros, pues, oraréis así (Reina Valera 1960)
Ustedes deben orar así (NVI)
«Vosotros, pues, orad así (Biblia de Jerusalén)

Si Jesús sólo dejó un modelo de lo que debíamos decir hubiera hecho énfasis en el tipo de cosas a decir, pero lo que nos dejó fue una oración como tal. Lo cierto es que el Padre Nuestro es una oración bíblica y hace parte del Santo Rosario. ¿Podría alguien condenarnos por hacerlo?



4. La primera parte del Ave María es completamente bíblico (Lc 1, 28.42)


En el Rosario recitamos el Ave María, una oración católica construida a partir de la Palabra de Dios. Esta oración en su primera parte empezó a ser utilizada en el siglo XII por distintas personas como por ejemplo San Ayberto, Cesario Heisterbach o incluso el monje Bertoldo De Santo Domingo de Guzmán, a quien la devoción le atribuye haber recibido el encargo de propagar su rezo, se sabe que muchas veces al día saludaba a la Virgen con el Ave María. Hay dos cosas por mencionar aquí:

- Podemos orar con pasajes bíblicos. Lo hacemos en muchos momentos de nuestra vida. Incluso, aquellos mismos que cuestionan el rezo del Ave María si enfatizan en la necesidad de orar con pasajes bíblicos. Por ejemplo un libro evangélico sobre como orar expresa:

Por lo tanto, si queremos que nuestras oraciones sean eficaces, llenemos nuestras mentes con la Palabra de Dios. Leamos la Biblia, meditemos en lo que nos dice,memoricemos sus pasajes, oremos por su mensaje

Otra página evangélica dice lo siguiente:

Hay 1934 versículos atribuidos a Cristo en el Nuevo Testamento. 179 de éstos son citas del Antiguo testamento. ¡Casi un 10% de lo que Jesús dijo fueron citas de memoria de la Biblia! Si fue importante para Él,¿debería ser importante para nosotros?

Entonces, los mismos que rechazan el Rosario sí reconocen lo importante de memorizar versos bíblicos y repetirlos. ¿Por qué entonces los católicos no podemos repetir un texto de San Lucas?

- Podemos insistir con la oración. Otro de los problemas que encuentran es que se repita tanto el Ave María. Y esta repetición supuestamente es condenada por la Biblia. Para ello se aduce mucho al texto de Mateo 6, 7 que en la versión protestante dice:

Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. (Mt 6, 7 RV 1960).

El problema de fondo no es que sea repetición, sino que eso no es lo que debe traducirse del texto original. Lo que la versión protestante traduce como "vana repetición" es un término griego βατταλογ?σητε que sólo aparece una sola vez en todo el Nuevo Testamento. Esta palabra viene de la onomatopeya "batallos" o "battos" que significa tartamudo. ¿Por qué la versión protestante la traduce así? No lo sabemos. Lo que Jesús condena aquí es la mucha palabrería, esa que con muchos palabras no termina diciendo nada. Es demás llamativo que versiones protestantes como la Reina Valera 1909 o las Sagradas Escrituras de 1569 usen en cambio la palabra "prolijo". Si revisamos en la RAE lo que significa "prolijo" encontramos: Largo, dilatado con exceso. Es decir, Jesús lo que condena no es lo que se repite, sino lo que con muchas palabras no dice nada; y sería absurdo aplicar eso al Rosario cuando lo que repetimos son pasajes bíblicos. ¿Acaso los que rechazan el Rosario quieren hacer creer que repetir pasajes bíblicos es algo vano y sin sentido?. Si observamos el contexto del pasaje podemos comprender que se trata de la palabrería y no de una repetición, pues Jesús afirma: "que piensan que por su palabrería serán oídos". De esta forma, se evidencia aun más que lo que Jesús está rechazando es creer que por hablar mucho serán más escuchados, algo que no tiene nada que ver con el Rosario. Y esto era algo que sucedía en las otras religiones o creencias. Por ejemplo el Budismo maneja los mantras, son frases que deben repetir para tener paz y vencer las energías negativas; manejan distintos mantras como el Maitreya, Tara Blanca o Tara verde. El mismo Elías enfrentó esto cuando retó a los profetas de Baal y estos duraron largas horas invocando a su dios sin obtener respuesta:

Al mediodía, Elías empezó a burlarse de ellos, diciendo: "¡Griten bien fuerte, porque es un dios! Pero estará ocupado, o ausente, o se habrá ido de viaje. A lo mejor está dormido y se despierta".

El problema no era que duraran horas orando e invocando, el problema era que no era una oración verdadera ni al Dios verdadero. Pero si en cambio miramos la oración que hace Ana la madre de Samuel podemos leer:

Mientras ella prolongaba su oración delante del Señor, Elí miraba atentamente su boca. (1 Sam 1, 12). Ana oró horas delante del Señor, pero lo hacía de corazón. 

En griego existe un término propio para "repetición" y es epanalipsis, que incluso es una figura literaria bíblica, e indica precisamente "repetición". Por tanto, la traducción como vana repetición es errónea. El problema no es la repetición como tal pues en la Biblia hay varios ejemplos de repetición:

El salmo 150 repite once veces que alabemos a Dios.

El salmo 136 repite veintiséis veces "porque eterno es su amor" ¿Quien acusaría al salmo 136 de vanas repeticiones?

Cristo mismo cuando oró en el Monte de los Olivos oraba con las mismas palabras. De esto dan cuenta los Evangelios:

Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.(Mt 26, 44)
Luego se alejó nuevamente y oró, diciendo las mismas palabras (Mc 14, 39)

Y no solo eso, sino que se nos recalca la insistencia en la oración. Hay muchos ejemplos bíblicos de insistir en la oración para obtener respuesta. Empezando por el mismo Cristo:

En medio de la angustia, él oraba más intensamente, y su sudor era como gotas de sangre que corrían hasta el suelo. (Lc 22, 44)

Sé que podría alegarse con la insistencia no necesariamente se implica con repetición, pero debemos considerar que la insistencia en el Rosario la hacemos con Palabra de Dios. Así como al recitar el salmo 136 repetimos veintiséis veces una misma frase, en el Rosario repetimos 50 veces la salutación del ángel a la Santísima Virgen María. Pero más aun, la insistencia conlleva a la meditación y reflexión sobre el misterio de la vida de Cristo que estamos contemplando.

La insistencia en la súplica u oración no depende de que sea algo repetido o espontáneo. En ambos casos debe haber una disposición de corazón para comprender y vivir lo que se está proclamando. Insistencia no es sinónimo entonces de afán o rapidez, el Rosario como una oración contemplativa requiere tranquilidad y pausa. La Rosarium Virginae nos recuerda unas palabras de Paulo VI:

El Rosario, precisamente a partir de la experiencia de María, es una oración marcadamente contemplativa. Sin esta dimensión, se desnaturalizaría, como subrayó Pablo VI: «Sin contemplación, el Rosario es un cuerpo sin alma y su rezo corre el peligro de convertirse en mecánica repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia de Jesús: "Cuando oréis, no seáis charlatanes como los paganos, que creen ser escuchados en virtud de su locuacidad" (Mt 6, 7). Por su naturaleza el rezo del Rosario exige un ritmo tranquilo y un reflexivo remanso, que favorezca en quien ora la meditación de los misterios de la vida del Señor, vistos a través del corazón de Aquella que estuvo más cerca del Señor, y que desvelen su insondable riqueza».

Es decir, la Iglesia misma reconoce que si el Rosario se hace de forma mecánica y sin corazón es una repetición de fórmulas sin sentido. Pero lo reprochable entonces no es el Rosario sino la forma errada de rezarlo. Igual sucede con quien lee la Biblia por leerla pero no medita ni hace vida sus palabras.

Queda igualmente vacío.

Si revisamos en algunas páginas no católicas, vemos que manejan "oraciones para aceptar a Jesús". Son oraciones establecidas para ser repetidas. ¿Por qué ellos no consideran vana repetición esto? Es curioso que en cambio si es el Santo Rosario sí es una vana repetición. Uno puede encontrar en estas páginas cosas como:

Lea la siguiente Oración y repita con amor y humildad...  Si usted desea aceptar a Jesucristo en su alma y vida en este momento, ore de todo corazón así Y a continuación lo que viene es una oración ya establecida para ser repetida.

Y así encontraremos en la web muchas páginas que ofrecen oraciones para ser repetidas con el fin de aceptar a Jesús. En el fondo es lo mismo, simplemente que como el Rosario es católico pues se rechaza. Otra página no católica afirma:"Recuerda, INSISTE hasta que la respuesta que tanto anhelas sobre cada petición venga. Nuestro Dios es bueno". Como se observa, nosotros también insistimos en la oración, sólo que para ellos solo vale forma de ellos, pero eso no invalida la eficacia del Santo Rosario.

Ejemplos bíblicos de insistencia los vemos por ejemplo:

En la viuda que le insistía al juez que le hiciera justicia:

Después Jesús les enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse:
"En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: "Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario".

Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: "Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme"".

Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto. Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?" (Lc 18, 1-6)
¿Qué observamos? Que la viuda iba continuamente al juez a que le hiciera justicia. Esa era su súplica, y es el ejemplo que nos pone el Señor

En el amigo que pide un pan a medianoche:
"Jesús agregó: "Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: "Amigo, préstame tres panes, 

porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle", 
y desde adentro él le responde: "No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos". Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. (Lc 11, 5-8)

Al igual que en la cita anterior, es importante notar que la súplica como tal está definida. Es decir, el texto no simplemente dice que le insistía sino que nos da las palabras con las cuales insistía. Esto es importante porque nos muestra insistencia con las palabras con las cuales se insiste

Todo esto nos muestra que el Rosario es simplemente la insistencia en la oración, usando un texto bíblico, Y que debe ser de corazón y meditado.

Si la repetición del Ave Maria se dirige directamente a María, el acto de amor, con Ella y por Ella, se dirige a Jesús. La repetición favorece el deseo de una configuración cada vez más plena con Cristo, verdadero 'programa' de la vida cristiana (Rosarium Virginae Mariae, 26).

El Padre Jordi Rivero nos muestra otros textos en los cuales se puede apreciar la insistencia en la oración:

Jairo el jefe de la sinagoga: "le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.» (Mc 5,23)
Los ancianos pedían a Jesús la curación del siervo del centurión: "Estos, llegando donde Jesús, le suplicaban insistentemente diciendo: "Merece que se lo concedas"(Lucas 7,4)
"Así pues, Pedro estaba custodiado en la cárcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente por él a Dios". (Hch 12,5)
"Noche y día le pedimos insistentemente poder ver vuestro rostro y completar lo que falta a vuestra fe." (1 Tes 3,10)



5. La segunda parte del Ave María está fundamentado en la Palabra de Dios.


La segunda parte del Ave María no está tomada de un texto exacto, e incluso esta parte del Ave María es del siglo XVII. Y si aun con la parte bíblica del Ave María hay rechazo en rezarlo, mayor lo encuentran con esta segunda parte. Antes de abordar eso y para no acusar a que no hay oraciones marianas más antiguas, vamos primeramente a evidencia la oración a María más antigua que se conoce en la cristiandad: Sub tuun praesidium


Esta oración es del siglo III, algo importante sobre todo para aquellos que acusan falsamente que el cristianismo se corrompió en el siglo IV. Con esto queda derribado su mito, pues aquí encontramos una plegaria dirigida a María en el siglo III.

La oración fue descubierta por un papirólogo de la Universidad de Oxford, Edgar Lobel, en pleno siglo XX, en sus investigaciones y excavaciones en la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco. Lo más importante de esta oración, además de mostrar que los cristianos sí reconocían el papel intercesor de María, es el nombre que le dan: Madre de Dios. La oración traducida al español es:
Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

Quiere decir que antes del Concilio de Efeso en el siglo V, ya los cristianos reconocían a María como madre de Dios. Incluso, esta oración bizantina nos muestra una estructura similar a la segunda parte del Ave María.

Ahora sí, si miramos la segunda parte del Ave María encontramos:

Santa María, Madre de Dios (Lc 1, 43)

No vamos a extendernos a profundidad, pero sí mostrar que esta frase del Ave María no contradice la Biblia. Para ello veamos que cuando María visitó a Isabel, ésta la llamó: la madre de mi Señor:
κα? π?θεν μοι το?το ?να ?λθ? ? μ?τηρ το? Κυρ?ου μου πρ?ς ?μ?

La palabra en rojo es Kyrios, una palabra griega utilizada para referirse a Dios cuando se trata en un sentido espiritual. Para poder comprender mejor, veamos primero en español:

Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, 
exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! 
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? 
Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor". (Lc 1, 41-45)

Como podemos notar, dos veces se utiliza la palabra Señor. Ya vimos cómo lo expresó el griego en el verso 43, ahora veamos cómo lo expresa en el verso 45 que es en donde nuevamente aparece la palabra Señor:
κα? μακαρ?α ? πιστε?σασα ?τι ?σται τελε?ωσις το?ς λελαλημ?νοις α?τ? παρ? Κυρ?ου

Si le preguntáramos a cualquiera, de quien están hablando en el verso 45 tendría que decir que de Dios, pues es Dios quien le anunció a María su vocación. Pues así mismo se le llama en el verso 43: Señor. Lo que hizo Isabel fue llamar a María, madre de Kyrios, ¿quien es Kyrios? DIOS. Obviamente hay que distinguir entre madre de Dios como segunda persona de la Trinidad y no madre de la sustancia divina o divinidad. El verso 43 se refiere a Dios Hijo, y el verso 45 a Dios Padre, pero de ambas formas se habla de Dios. Por esto, no es errado llamar a María como madre de Dios.

Algunos, desempolvando viejas herejías del siglo V separan que María es solo madre de la parte humana, pero en Jesús hay una sola persona. Para refutar que María solo era madre de su humanidad, y que realmente lo fue de la persona divina que tomó una naturaleza humana podemos ver cómo es llamada María incluso después que Cristo ha resucitado:

Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermano (Hch 1, 14)

María es llamada madre de Jesús, incluso cuando Jesús ya ascendió al cielo, pues María no dio a luz a un cuerpo sino a una persona con dos naturalezas.

Ruega por nosotros pecadores (Jn 2, 3; Ap 12, 17)

Esta parte del Ave María simplemente hace mención a que pidamos intercesión a María por nuestras necesidades. Para comprender esto tengamos presente que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. (Mc 12, 27). Los que han muerto en la gracia de Dios y alcanzado la vida eterna junto a él pueden interceder por nuestras necesidades tal como lo hicieron en la tierra. El asunto aquí es que quienes cuestionan esta parte del Rosario piensan que un muerto no puede interceder como si su capacidad de interceder dependiera de que su alma estuviera unida a un cuerpo. Podemos incluso notar como los que habían muerto no dormían como sucedió en la Transfiguración cuando Moisés y Elías, ya muertos aparecen en ese momento (Mc 9, 1-4).

Esta parte del Ave María nos permite comprender varias cosas:

- La oración es eficaz y por ello pedimos que se interceda por nosotros. ¿A cuántas personas pedimos que ore por nuestras necesidades? Lo hacemos permanentemente. En el Rosario se lo pedimos a la madre de Dios, que está en el cielo. San Pablo intercedía por sus comunidades:

Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones, y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia. (1 Tes 21, 2-3)

Lo que San Pablo hacía, lo hizo también María en las bodas de Caná cuando le pide a su Hijo por el vino que ha faltado (Jn 2, 1-12)

- Necesitamos que se ore por nosotros:

"Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animados por el Espíritu.Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos, y también por mí, a fin de que encuentre palabras adecuadas para anunciarresueltamente el misterio del Evangelio, del cual yo soy embajador en medio de mis cadenas. ¡Así podré hablar libremente de él, como debo hacerlo!" (Ef 6, 18-20)

San Pablo nos invita a interceder por TODOS los hermanos. San Pablo pide incluso que intercedan por él. Lo que San Pablo le pide a esos hermanos, lo pedimos nosotros a la Virgen María. En el fondo el real problema que se encuentra aquí es que ya la Virgen no está con nosotros sino que está con Dios en el cielo. Ante esto debemos tener presente que quienes nos anteceden en el cielo pueden ser conscientes de lo que pasa entre nosotros. Veamos como Hebreos menciona a los héroes del Antiguo Testamento, y para que sean testigos esos que habían ya muerto es porque son conscientes de lo que pasa:

Y todos ellos, aunque alabados por su fe, no consiguieron el objeto de las promesas. Dios tenía ya dispuesto algo mejor para nosotros, de modo que no llegaran ellos sin nosotros a la perfección. Por tanto, también nosotros, teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos (Heb 12, 1). La palabra "testigo" viene del griego μαρτ?ρων (martyron), por eso mártir es quien es testigo de su fe.

Podemos también notar como los que mueren son conscientes de lo que pasa en la tierra. Veamos por ejemplo en Apocalipsis:

Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que habían dado. Ellas clamaban a voz en cuello: "¿Hasta cuándo, Señor santo y verdadero, tardarás en hacer justicia y en vengar nuestra sangre sobre los habitantes de la tierra?" (Ap 6, 9)

Los que habían muerto eran conscientes y clamaban justicia a Dios.

- Pueden orar los que ya están en el cielo. Para los que rechazan el Rosario pareciera que los que están en el cielo no fueran parte del mismo Cuerpo de Cristo. Todos somos partes del mismo Cuerpo, y así aun cuando en la tierra muchos no son hermanos, se sienten y se llaman así, igual pasa con los de cielo y nosotros. En el cielo no hay egoísmo, todo es amor y es paz, así que quienes están con Cristo pueden interceder y sobre todo conocer mis necesidades, no por un poder propio sino porque participan del Cuerpo de Cristo. San Pablo se sentía entre quedarse o morir para estar con el Señor porque él sabía muy bien que partir de este mundo implicaba estar con Cristo (Fil 1, 23). Y cuando se está con Cristo en el cielo, igual seguimos siendo parte del mismo Cuerpo místico: Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo (1 Cor 12, 27). Es decir que los que ya murieron en Cristo SIGUEN siendo el Cuerpo de Cristo.

Por último veamos cómo en el cielo es en donde se da la intercesión por quienes ya moran allí:

"Cuando tomó el libro, los cuatro Seres Vivientes y los veinticuatro Ancianos se postraron ante el Cordero. Cada uno tenía un arpa, y copas de oro llenas de perfume, que son las oraciones de los Santos". (Ap 5, 8)

"Y vino otro Ángel que se ubicó junto al altar con un incensario de oro y recibió una gran cantidad de perfumes, para ofrecerlos junto con la oración de todos los santos, sobre el altar de oro que está delante del trono. Y el humo de los perfumes, junto con las oraciones de los santos, subió desde la mano del Ángel hasta la presencia de Dios". (Ap 8, 3-4)

Para entender bien esta intercesión de María, vamos a referirnos nuevamente a la Rosarium Virginis Mariae:

Para apoyar la oración, que Cristo y el Espíritu hacen brotar en nuestro corazón, interviene María con su intercesión materna. «La oración de la Iglesia está como apoyada en la oración de María».Efectivamente, si Jesús, único Mediador, es el Camino de nuestra oración, María, pura transparencia de Él, muestra el Camino, y «a partir de esta cooperación singular de María a la acción del Espíritu Santo, las Iglesias han desarrollado la oración a la santa Madre de Dios, centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios». En las bodas de Caná, el Evangelio muestra precisamente la eficacia de la intercesión de María, que se hace portavoz ante Jesús de las necesidades humanas: «No tienen vino» (Jn 2, 3).

Ahora y en la hora de nuestra muerte (Lc 15, 7; 1 Jn 5, 16)

La última parte del Ave María simplemente recuerda en qué momentos requerimos de la intercesión, que debe ser siempre, porque siempre necesitamos de la gracia de Dios. En la hora de nuestra muerte con mayor razón necesitamos del ruego de los demás. ¿Acaso cuando alguien está muy grave y a punto de morir no es cuando más se pide intercesión por su vida? No es algo sólo de católicos, lo vemos en todas partes. Pues eso es lo que hacemos nosotros. Pedimos intercesión y esta intercesión no suplante a Cristo, al contrario, esta intercesión participa de la de Cristo, porque es él quien concede las peticiones.

Podemos notar en la Biblia cómo en la hora de la enfermedad o el peligro es cuando más se clama:

"Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva" (Mc 5, 23)

"Las hermanas enviaron a decir a Jesús: "Señor, el que tú amas, está enfermo"". (Jn 11, 3)

En aquellos días, Ezequías cayó gravemente enfermo. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: "Así habla el Señor: Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás más".

Ezequías volvió su rostro hacia la pared y oró al Señor, diciendo: "¡Ah, Señor! Recuerda que yo he caminado delante de ti con fidelidad e integridad de corazón, y que hice lo que es bueno a tus ojos". Y Ezequías se deshizo en llanto. (Is 38, 1-3)

Aun en la hora de nuestra muerte requerimos oración, requerimos estar en gracia de Dios. El cielo se alegra por nuestra conversión (Lc 15, 7)



6. El Rosario es para dar gloria a Cristo.


Cuando comprendamos que el centro del Rosario es Cristo, muchos podrán verlo con otros ojos. Nuevamente dejemos que el documento Rosarium Virginae Mariae nos hable:

El centro del Ave Maria, casi como engarce entre la primera y la segunda parte, es el nombre de Jesús. A veces, en el rezo apresurado, no se percibe este aspecto central y tampoco la relación con el misterio de Cristo que se está contemplando. Pero es precisamente el relieve que se da al nombre de Jesús y a su misterio lo que caracteriza una recitación consciente y fructuosa del Rosario (N. 33)

Debemos ser capaces de visualizar que en el Rosario repetimos 50 veces que Jesús es bendito.Es Jesús el que está en el centro del Ave María. Son los misterios de su vida los que contemplamos, y la intercesión que pedimos a su madre va dirigida a Él. 

El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología... Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. (N. 1)

Cuando hemos comprendido el sentido cristológico del Rosario podemos nuevamente leer a San Pablo:

Todo lo que puedan decir o realizar, háganlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por él a Dios Padre (Col 3, 17). Eso es el rezo del Santo Rosario, lo hacemos en nombre del Señor Jesús, acompañado de su madre.

Cada misterio nos transmite la vida de Jesús y nos invita a meditar en ello. La vida de oración conlleva vivir distintos momentos de espiritualidad. Para cualquier cristiano no en todos los momentos pasamos por lo mismo. Esto lo reconocen hasta los no católicos. Pues el Rosario nos permite meditar estos distintos momentos de la vida de Cristo.

Dolorosos: 
Al contrario, no quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado. (1 Cor 2, 2). Los misterios dolorosos nos llevan a meditar sobre los momentos más duros de la vida de Cristo cuando ya está pronto a culminar su misión. En cada misterio doloroso se abre la dimensión del dolor, del sufrimiento, pero de uno que realmente logra dar fruto. Cuando meditamos los misterios dolorosos podemos reconocer nuestros pecados, saber qué hay situaciones difíciles que atravesar, pero que de la mano de Dios salimos adelante. En cada Ave María podemos ir meditando los momentos difíciles que padecemos, podemos recordar lo que padeció el Señor.

Gozosos:
"No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. (Lc 2, 10b-11). Los misterios gozosos nos llevan por los inicios de la vida del Señor y poder ver esos momentos como experiencias de gozo. Todos pasamos por momentos así, y comprendemos que en el seguir a Cristo, no todo es cruz aunque todo sea el camino a la Cruz. Hay momentos de alegría, de gozo, que incluso en los difíciles nos llenamos de esperanza. Nuestro Dios nos permite vivir estos momentos y debemos en cada Ave María meditar por esas bendiciones que recibimos y que a veces no agradecemos al Señor.

Gloriosos:
Pero si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Al morir, él murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para Dios. Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.(Rom 6, 8-10)
Los misterios gloriosos centran nuestra esperanza en lo que viene después de lo que simplemente vemos. Estos misterios nos enseñan que en Dios no hay fracaso, y que después de la muerte llegó la Resurrección de Cristo. Estos misterios nos llenan de la esperanza de saber el camino de Cristo luego de vencer la muerte. En cada Ave María debemos meditar en la victoria de Cristo y en llenarnos de fuerza para venciendo el mal, gozar de la Resurrección que nos espera y aguarda.

Luminosos:
Porque el mismo Dios que dijo: "Brille la luz en medio de las tinieblas", es el que hizo brillar su luz en nuestros corazones para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro de Cristo. (2 Cor 4, 6)
Estos misterios nos revelan a Cristo en momentos importantes y trascendentales. Los misterios luminosos nos deben llevar a iluminar nuestra vida de la presencia de Cristo. En cada Ave Maria debemos clamar esa luz de Cristo que pueda sacar las tinieblas y el pecado, que nos enderecen el camino y no permitan que nos alejemos. 

Después del rezo meditado del Santo Rosario deberíamos sentirnos como los discípulos de Emaús cuando dicen:

"¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?" (Lc 24, 32)

Cada Rosario rezado es un encuentro con Jesús a través de María, y con ella recorrer la vida de Jesús para ser verdaderos discípulos. No temamos ir de la mano de la buena madre, porque en el Rosario ella nos dice: ¡hagan lo que él les diga!


FUENTES: es.catholic.net

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San Francisco de Asís