FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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EXPERIENCIAS MÍSTICAS - (Libro “La Victoriosa Reina del Mundo”)


“A los ojos de Mi Padre Celestial, la vida de una persona es una página vacía si no se ha esforzado en salvar almas.”


Tomado del Libro: “La Victoriosa Reina del Mundo” (1939-1987) 
Escrito por: Sor María Natalia Magdolna – Keeskemet, Hungría


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II
EXPERIENCIAS MÍSTICAS


La prenda de la Vida Eterna

Un día, mientras barría el corredor del convento, me encontré de repente en éxtasis en Nazaret y oí una voz que me dijo que debía recorrer el pueblo. Yo siempre había anhelado encontrarme con Jesús de Nazaret y ahora tendría la oportunidad. Empecé a recorrer la calle de casa en casa. De una casa salió un hombre que me preguntó:

—¿A quién buscas?
–A Jesús de Nazaret —le contesté, tan preocupada en encontrarlo que ni siquiera me fijé en él.
—Entra —me dijo— y encontrarás a mi madre; ella te dirá dónde lo puedes encontrar —y se fue.

Entré en la casa y vi una mujer sentada. Por su dulce cara reconocí al instante a la Virgen María. Corrí feliz hacia Ella diciéndole que andaba en busca de Jesús.

—Acaba de salir —me dijo.

Me puse muy triste porque creí que Él se me había escondido.
Entonces la Señora me dijo:

—Mi Hijo me dijo que tú vendrías y que yo te enseñara algo.

Entonces Ella sacó una prenda de vestir, tan bonita, tan preciosa que me dio miedo hasta mirarla.

—Ésta es la prenda de la vida eterna —me explicó—. Esta prenda es de Sor Córdula, quien llegará hoy a tu convento cerca del mediodía.

Nadie sabía nada de la llegada de esta religiosa.

—Tú tienes que orar mucho por ella —añadió Nuestra Señora—. Luego me mostró otra prenda aún más hermosa.
—Y ésta es para Sor Marcela —siguió diciendo la Virgen—. Ella fue tu compañera cuando viajaste a Bélgica. Mi Hijo me dijo que te dijera que también rezaras mucho por esta religiosa, porque si no, no podrá recibir las gracias con las que Él desea colmarla.

Entonces me mostró una tercera prenda, diciéndome:

—Y ésta es tu prenda de la vida eterna.

Por un momento creí que me moriría ante la belleza de esa prenda.

Entonces Nuestra Madre Santísima con dos dedos levantó un poquito la manga de mi hábito de religiosa y añadió:

—Mi Hijo también me dijo que tendrás que quitarte este hábito para que puedas ponerte esta prenda de la vida eterna.

De repente salí de mi éxtasis y me encontré terriblemente confundida. Al otro día, después de misa, le conté todo a la madre superiora, quien me escuchó con comprensión y cariño; le pregunté llorando cómo y cuándo me quitaría el santo hábito y por qué tendría que salir del convento. Ella no supo contestarme. Entonces oré delante del Sagrario, haciéndole a Jesús la misma pregunta que seguía molestándome. Oí Su Voz:

—Cuando tú tengas que quitarte el hábito religioso, todas las demás religiosas con las que tú vives también se quitarán el suyo.

Esto fue lo que pasó después de la Segunda Guerra Mundial cuando, en mi país fueron dispersadas todas las órdenes religiosas.

Al mediodía, como Nuestra Señora me había dicho, sonó el timbre y una nueva religiosa, llamada Córdula, llegó de nuestro convento de Pozsony (Bratislava). Se había escapado de su convento porque entonces el convento de Pozsony y todo el territorio había pasado a Checoslovaquia y ahora ella tenía que empezar su noviciado con nosotras.


La cuerda de la campana

Además de las visiones, tuve que sufrir muchísimo por causa de satanás. El espíritu maligno sabía que yo soy un instrumento en manos de Dios y puedo ayudar a salvar a muchísimas almas con la oración y el sacrificio. Todo lo que se gana para Jesús es pérdida para satanás. Mi vida estaba llena de tentaciones y mortificaciones.

En una ocasión el demonio me llevó al campanario de la iglesia. Me ofreció la cuerda de la campana invitándome a que me colgara. Yo estaba entonces muy abatida y no encontraba razón para seguir viviendo más. La tentación era tan fuerte que casi estaba condescendiendo. De repente, la campana grande empezó a tocar. Era el mediodía. Como de costumbre recé el Ángelus y mientras rezaba sentí que la opresión diabólica iba disminuyendo. Estuve escondida en el campanario hasta el anochecer, cuando mi madre superiora, con la ayuda de una lámpara llegó y me encontró cerca de las diez de la noche. Me dio una Medalla y rezamos. Satanás, batiendo en retirada, como un animal asqueroso, me dijo:

—¡No importa que esta vez no pude llevarte conmigo, pero te aseguro que tú serás mía a la hora de la muerte!
En ese momento oí la voz de Jesús que dijo:
—¡Ella no será tuya, porque no tú, sino Yo Soy el que derramé Mi Sangre por ella!

Entonces me sentí completamente aliviada en mi alma y en mi cuerpo y todas mis dudas desaparecieron.


La lancha salvavidas de la Gracia

Un jueves, al anochecer, Jesús me llevó al huerto de Getsemaní. Completamente agotada de tanto sufrir le pedí que me librara de cierta clase de sufrimientos, pero Él me contestó:

—Yo te di este sufrimiento como una Gracia especial y es por esto que no te lo quitaré. El martirio físico y temporal es una lancha salvavidas para esas almas que navegan hacia el infierno con la multitud de sus pecados. Si te quito este sufrimiento, como tú Me lo pides, la lancha salvavidas, con todas las almas a ti confiadas, se hundirá para siempre. Te bendigo regalándote los sufrimientos de los mártires. Cada vez que tú aceptas este sufrimiento de Mi Mano, Yo puedo salvar muchas almas por medio tuyo. Mi querida hija, es una Gracia misteriosa, un sufrimiento misterioso que te hace morir, aunque más bien tú vives de nuevo. Por este sufrimiento, Yo no sólo puedo salvar almas sino puedo también darle al mundo la gran Gracia de la paz.

El quebrantamiento de los huesos

Una mañana, mientras rezaba, Jesús me llevó al Calvario y vi cómo los soldados quebraban los huesos de los dos ladrones crucificados con Él. Era algo terrible; yo estaba feliz de que no le quebraran los huesos a Jesús. Mientras estaba meditando en esto, Él me dijo:

—Si el Amor Misericordioso del Padre Celestial no hubiera decretado que Yo Me muriera antes, el enemigo hubiera quebrado Mi Sagrado Cuerpo así, como lo hicieron con esos dos. Querida hija, será un secreto para el hombre el porqué Mi Padre Celestial hizo esta excepción con Su Hijo. Esto será revelado a los Ángeles y a los hombres en el juicio final. Hija Mía, únete a Mí y reza una acción de gracias por esto. Yo cargué en Mis hombros todos los pecados más horribles del mundo entero mientras moría en la Cruz. Por eso gané el favor de Mi Padre Celestial.

¡Era tan tierno Jesús cuando me decía todo esto!

Cómo cumplir con los quehaceres del día

Una mañana, durante mi oración, estaba preocupada por las tareas que tenía que hacer. Entonces Jesús me dijo:

—No pude ver tu preocupación sin tratar de ayudarte. Tú deberás hacer tus trabajos de la siguiente manera: debes empezarlos y terminarlos concentrándote totalmente y pidiendo la bendición de Mi Madre. Empieza tu jornada escribiendo lo que te digo. La razón es que, mientras pones por escrito Mis Palabras, estás ocupada Conmigo y tu alma se llena de Mí. Tú necesitas esto, y también a Mí Me gusta. Así, empieza a seguir el ejemplo de Mi Madre y en la felicidad de Mi Presencia empieza tus tareas, coser o lo que sea. No te olvides que cada letra que tú escribas o cada puntada que hagas, simbolizan un alma. No te intereses en cuántas almas has salvado; Yo, el Salvador de las almas, marco cada alma que tú has salvado y tú podrás contar el número cuando entres en la vida eterna. Todas esas almas estarán muy agradecidas, irán a tu encuentro y te felicitarán en su eterna felicidad. Querida hija, es Mi deseo divino que tu mayor interés en esta vida sea la salvación de las almas. A los ojos de Mi Padre Celestial, la vida de una persona es una página vacía si no se ha esforzado en salvar almas.


Oración por las almas del Purgatorio

Una noche Jesús me pidió que orara por las almas del Purgatorio. Eran las cuatro y media y yo quería terminar de escribir mi diario, cuando Jesús me dijo:

—Hija Mía, aunque respeto tu cansancio, quiero pedirte que no te vayas a dormir hasta que pongas por escrito el estado de sufrimiento de las almas del Purgatorio. Yo quiero que Mis hermanos Sacerdotes se unan a la cruzada de oración en favor de las almas que sufren en el Purgatorio. Ahora quiero aliviar a aquellas que durante su vida con frecuencia Me pidieron a Mí y a Mi Madre, en la oración, que tuviéramos piedad de ellas en el momento de su muerte y cuando estuvieran en el lugar del sufrimiento.

Jesús me llevó entonces a un lugar tan grande que yo no podía ver el final. Aunque el lugar estaba oscuro, las almas allí parecían estar calmadas. Había un sinnúmero de almas: llevaban ropa negra y estaban arrimadas unas a otras. Todas parecían inmóviles, sin palabras y muy tristes. Mi corazón casi se quebraba al verlas así. Supe que estas almas no recibían ayuda alguna de nadie en la Tierra, ni oración, ni sacrificios. Sabían que la hora de su liberación no había llegado todavía pero confiaban en que no dilataría mucho.

Después de eso Jesús me llevó a otro lugar similar. Allí las almas tiritaban en sus túnicas negras. Pero cuando me vieron entrar con Jesús, todas empezaron a agitarse. Yo tenía mi Rosario en la mano para rezar por ellas. Cuando vieron el Rosario, todas empezaron a gritar: “¡Rece por mí, querida hermana, rece por mí!” y trataban de sobreponer su voz, gritando más fuerte, solicitando mis oraciones, como una nube de abejas. Aunque todas gritaban a un tiempo, yo podía distinguir la voz de cada una. Reconocí a muchas entre ellas, personas a las que conocí cuando estaban en la Tierra. Vi a algunas religiosas de otras órdenes y también de la mía. Me espanté cuando una madre superiora se volteó hacia mí y me pidió humildemente que rezara por ella.

Después de esto, una religiosa, conocida mía, con sus manos juntas y tocando mi Rosario, me suplicó: “¡Por mí, por mí!”, mientras un extraño sudor, no sé si en el alma o en el cuerpo, corría sobre ella.

Después Jesús me llevó a un tercer lugar donde había un sinnúmero de religiosas, paradas y sin movimiento, mientras un fuerte sudor corría sobre ellas. Se volvieron hacia mí y me suplicaron que rezara el Rosario por ellas. En ese lugar había luz. Yo pensé: “¿Por qué será que ellas me piden el Rosario?” Entonces Jesús me mostró un Rosario, en el que en vez de las cuentas había flores y en cada flor vi brillar una gota de la Sangre de Jesús.

Cuando decimos el Rosario, las gotas de la Sangre de Jesús caen sobre la persona por quien lo ofrecemos. Las almas del Purgatorio están implorando continuamente la Sangre salvadora de Jesús.


El juicio particular

En varias ocasiones Jesús me llevó al lugar del juicio individual. La última vez que fui, oré por un alma pecadora. Mi confesor me dijo que le preguntara a Jesús si esa alma se había salvado. Entonces Jesús me permitió ver cómo esta alma había sido juzgada.

Yo pensaba que iba a ver algo aparatoso, mientras no vi nada de eso. Puedo describir esta experiencia sólo en imágenes. Vi a esta alma mientras se acercaba al lugar del juicio. A un lado estaba el Ángel de su Guarda y al otro satanás. Jesús, en Su Divina Majestad los estaba esperando porque Él es el Juez. El juicio fue rápido y en silencio. El alma pudo ver en un instante toda su vida, no con sus propios ojos, sino con los Ojos de Jesús. Vio las manchas negras, grandes y pequeñas. Si el alma va a la eterna condenación, no siente ningún remordimiento por lo que ha hecho. Jesús permanece callado y el alma se aparta de Él y entonces satanás la arrebata y la arrastra al infierno.

Sin embargo, durante la mayor parte del tiempo, Jesús, con un Amor indescriptible, extiende Su Mano y muestra el lugar al cual el alma debe ir. Jesús le dice: “¡Entra!” Y entonces el alma se pone un velo, similar al que he visto en el Purgatorio, blanco o negro, y ella se dirige al Purgatorio. La acompañan Nuestra Señora y su Ángel de la Guarda tratando de consolarla. Estas almas son muy felices porque ya vieron su lugar en el Cielo donde les espera la felicidad eterna.

Nuestra Señora no está presente en todas las fases del juicio, pero antes de que se pronuncie la sentencia, Ella le suplica a Su Hijo, como Abogada Defensora, exactamente como hace el abogado con su cliente, defendiendo en modo particular a las almas que durante su vida Le fueron devotas. Pero cuando el juicio empieza, Ella desaparece, sólo Su Gracia está irradiando sobre el alma. A la hora del juicio, el alma está completamente sola frente a Jesús. Después del juicio, cuando el alma está cubierta con el velo del color apropiado, entonces la Virgen aparece otra vez, se pone al lado del alma y la acompaña por el camino del Purgatorio.

La Virgen casi se pasa Su tiempo en el Purgatorio, irradiando Sus Gracias consoladoras y salvadoras.

El Purgatorio es un lugar de purificación, pero también un lugar de felicidad. Las almas que esperan allí están aguardando felices el momento de entrar a la felicidad eterna. El énfasis es en la felicidad y no en el sufrimiento. Olvidaba decir que el pecador que mencioné al principio, sí se salvó.

Le pregunté un día a Jesús:
—¿De qué depende nuestra salvación?
Y Él me contestó:

—La salvación no depende de hoy, de mañana o de ayer, sino del último momento. Por eso ustedes deben arrepentirse constantemente. Ustedes se salvan porque Yo los he salvado y no por sus méritos. Solamente el grado de la gloria que ustedes reciban en la eternidad depende de sus méritos. Por lo tanto, ustedes tienen que practicar constantemente dos cosas: el arrepentimiento de sus pecados y decir con frecuencia: “Oh, Jesús mío, en Tus Manos encomiendo mi alma”.

Uno no debe tener miedo al juicio. Jesús, como humilde Cordero, rodea las almas con un Amor indescriptible. El alma que ansía estar limpia llega al juicio para poder encontrarse con el Amor mismo de Quien ella estará enamorada eternamente. En cambio, el alma orgullosa, detesta este Amor, ella misma se distancia de Él y esto en sí mismo es el infierno.

Una vez, apoyada en el hombro de Jesús, yo lloré preguntándole:
—¿Por qué creaste el infierno?
Para contestarme, Jesús me llevó al juicio de un alma muy pecadora, a quien le perdonó sus pecados. Satanás estaba furioso:
—¡Tú no eres justo! —gritaba—. ¡Esta alma fue mía toda su vida! Éste cometió muchos pecados, mientras que yo cometí sólo uno y Tú creaste el infierno para mí.
—¡Lucifer! —le contestó Jesús con Amor infinito—. ¿Tú, alguna vez, Me pediste perdón?
Entonces Lucifer, fuera de sí, gritó:
—¡Eso nunca! ¡Eso nunca lo haré!
Entonces Jesús se volvió hacia mí, diciéndome:
—Ya lo ves, si él Me pidiera perdón tan sólo una vez, el infierno dejaría de existir.

Es por esto que Jesús nos pide que vivamos en continua conversión. Debemos meditar todo lo que Él sufrió por nuestros pecados para que podamos alcanzar la salvación. Hemos de amarle por Su Amor profundo. “Cada alma es un mundo único”, —me dijo—. “Una no puede reemplazar a otra”. Jesús ama a cada alma con un amor especial, y ese amor no es el mismo amor que tiene para las otras.


Cómo prevenir las tentaciones del demonio

—Mira, hija Mía, si tienes un gran pesar, y no puedes orar, si estás confundida acerca de algo, si estás lastimada, si te sientes apagada y no tienes fuerzas para nada, dime solamente con confianza y amor: “¡Jesús, Jesús!”. Entonces, oyendo Mi Nombre, los Ángeles, los Santos y Mi Madre Inmaculada, se postran ante Mí y Me adoran y el infierno se cierra, ya que el infierno está también bajo el poder de Dios y debe inclinarse ante Mi Nombre. En efecto, está escrito en la Biblia que el Cielo y la Tierra deberán inclinarse ante Mi Nombre. ¿No crees que el pronunciar Mi Nombre es una oración poderosa?
—Si durante la oración, tú no puedes hacer más que pronunciar Mi Nombre con amor y confianza; hazlo cada vez que respires, y así tú habrás rezado muy bien y podrás alcanzarlo todo.

Es por esto que nosotros no debemos convertir a los demás con la fuerza. Si alguien se encuentra lejos de nosotros, por ejemplo el padre, la madre o los hijos, es suficiente que recemos por ellos. De esta forma ellos son rodeados por una santa fuerza invisible. Todo esto debe ser a través de la Santísima Virgen, porque nosotros no podemos acercarnos a Jesús sin Su Madre, si queremos ser recibidos favorablemente por Él. Un hombre orgulloso no es capaz de hacer esto. Así Lucifer no pudo humillarse. Nuestra Madre lleva a todos Sus hijos en Sus brazos, los acaricia, les da Sus méritos y hace que Jesús pase por alto sus faltas. Si alguien desea acercarse a Jesús, entonces deberá dirigirse a Su Madre y entregarse totalmente a Ella. Entonces la Virgen seguramente protegerá y llevará a esa persona hasta Jesús.


María no eclipsa a Jesús

Yo era muy devota de María, pero cuando Jesús se me apareció, esa experiencia me llenó de tal forma que ya no podía pensar en nadie y en nada más que en Él. Por eso le pregunté un día a Jesús:

—¿Acaso no estoy ofendiendo a Tu Madre, si Te amo a Ti?
—Si tú quieres alegrar el Corazón de Mi Madre Inmaculada —me contestó Jesús sonriendo—, entonces dime: “Yo Te amo”.
—¡Jesús mío, desde ahora te diré siempre, “Yo Te amo”, para darle gusto a Tu Madre!

Si nosotros trabajamos para nuestra Santísima Madre como Sus apóstoles, no debemos pensar, ni por un momento, que Jesús esté ofendido por esto. Por esto un día Jesús me dijo: “Mi Madre Virgen no existe por Ella misma. Mi Madre Inmaculada y Yo somos uno. Si alguien Me ama, Mi Madre Inmaculada se regocija”.

La Madre de Jesús es indeciblemente feliz cuando nosotros le somos fieles a Jesús, Quien vive entre nosotros en el altar. En cambio, Jesús no es feliz si alguien descuida el honor a Su Madre. Jesús dijo: “Todo lo que tú Le digas a Mi Madre Inmaculada, Me lo estás diciendo a Mí, y si tú Le pides algo a Ella, tú Me lo estás pidiendo a Mí”.


¿Qué piensa Jesús de los hombres malvados?

En la pantalla de la televisión vi a un hombre que lanzó un perro tras unas personas que huían y el perro las despedazó. A mí me impresionó mucho que un hombre pudiera causarle tanto sufrimiento a otra persona y deseaba que el perro despedazara al hombre que lo había azuzado contra la gente. Entonces oí la voz triste de Jesús:

—Los que son torturados por otro hombre y mueren, reciben unas Gracias especiales de Mi parte y recibirán una indescriptible felicidad en la eternidad.
—¿Pero qué le ocurre a quien ha cometido un mal semejante?
—Aquel hombre también es Mi hijo, también por él he muerto. ¿Y tú ahora, quieres golpearlo? El mal que él cometió Me da menos pena que si tú, a quien Yo tanto amo, lo golpeas a él. Con este golpe tú Me hieres a Mí. Te ruego que no Me hagas daño. Mejor ruega por él para que pueda arrepentirse y no merezca ir a la eterna condenación sino que sea uno de los Míos.

Entonces Jesús me mostró qué tan ardientemente ama a los pecadores. Él me ama a mí como los ama a ellos. Jesús cubre nuestros pecados, con los cuales Lo estamos lastimando. No me atreveré a cometerlos de nuevo, porque no quisiera causarle dolor. Entendí que en el juicio final, cuando veamos nuestros pecados ya perdonados, seremos resplandecientes a causa del Amor de Jesús.


¿Qué piensa Jesús de nuestras acciones?

Un día le pregunté a Jesús qué tenía que hacer para complacerle. Me contestó:

—No importa lo que hagas, si estás sentada o acostada. Tú puedes hacer cualquier cosa. Lo único que importa es que tú estés siempre cerca de Mí y que Me ames. No debes nunca dar un paso lejos de Mí. Dime todo, también tus pensamientos. No dejes de hablarme. Lo único que te pido es que no Me ofendas. Yo haré el resto por ti: también Me encargaré del bienestar material y espiritual de tu familia. Si tú Me amas, tú no necesitas pedirme nada. Tú tienes solamente una tarea: ¡Amarme! Me gustaría que lo entendieras de una vez. Todo lo demás te será dado, Mi pobre y preciosa hija.

La confesión

Hay que ir seguido a confesarse. Vi que cuando alguien se está confesando, Jesús abre Sus Llagas y Su Preciosa Sangre fluye de Sus Heridas, gota a gota, mientras el Sacerdote da la absolución.

Jesús me dijo: “Hija Mía, ve a confesarte y di algo porque Yo quiero derramar otra vez Mi Sangre por la humanidad. Yo pido que se arrepientan”.


Jesús en busca de almas

Una vez me asusté al ver a Jesús vestido como un pordiosero, y le pregunté apenada:

—Mi querido Jesús, ¿dónde estuviste?
—A visitar a Mis Sacerdotes —me contestó.
—¿Qué es lo que querías de ellos?
—Les pedía almas.
—¿Obtuviste algunas?
—No, ninguna.
—Y, ¿por qué?
—Porque están más preocupados por sí mismos que por salvar almas. Ellos deberían trabajar incansablemente en la salvación de las almas, deberían negarse a sí mismos y dejar toda clase de diversiones, pero no lo hacen, aunque Yo oré por ellos en la Cruz: “Padre, en Tus Manos pongo sus almas, para que ni uno de ellos se pierda”. Hija Mía, por favor, reza por ellos día y noche. Cada sacrificio hazlo por Mis Sacerdotes, para que en el último juicio no estén con las manos vacías, tal como ahora los encontré.


“Tu sola preocupación: ¡Amarme!”

Con frecuencia gocé de la presencia de Jesús y María juntos. Les pedí que no me convirtiera en espectáculo para este mundo. Yo deseaba seguir en el anonimato en esta Tierra, con un solo deseo y un solo gozo: “Ustedes y yo”. “Señor, si mi vida fuera diferente y mejor que la Tuya, tendría vergüenza de mirarte. ¡Señor mío, que mi vida esté oculta al mundo como fue la tuya!”

A causa de las manipulaciones del demonio, sufrí mucho pensando que me condenaría. Después de largos sufrimientos, Jesús así me habló: “Tu sola preocupación debe ser amarme. Ya no te preocupes más por tus pecados. No trabajes para ser una santa, déjamelo a Mí eso. Yo te haré santa. Tu sola preocupación es la de amarme. Cree firmemente que Yo te amo también. De este modo recibirás Mis Gracias y en todo momento tu alma estará llena de alegría”.



FUENTE: aparicionesdejesusymaria.wordpress.com

MUCHAS VECES TENGO QUE DESCENDER EN CORAZONES SUCIOS


DEL LIBRO APÓSTOLES DE REPARACIÓN. DADO A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN.


Jesús dice:

El gran amor que os tengo me conllevó a soportar acérrimos dolores en mi Divino Corazón, corazón que
aún sigue palpitando en la Sagrada Hostia.

Hostia que es mi invento de amor para acompañaros, para escucharos y asistiros en vuestras necesidades.

Hostia que como Pan de Ángeles os nutre, os vigoriza espiritualmente.

Hostia que por muchas almas es vilipendiada, reducida a la nada.

Hostia revestida de blancor y pureza que es manchada por los pecados de los hombres, hombres que me reciben indignamente, bebiendo y comiendo su propia condenación.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, por todas las irreverencias e ingratitudes que recibo de las criaturas, criaturas que amo y perdono porque son la razón de mi Getsemaní en todos los Sagrarios de la tierra.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, porque mi Misterio Eucarístico es cuestionado, es puesto en tela de juicio.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, porque varios de mis sacerdotes me hacen descender de manera rutinaria, sin preparación, para recibir en sus manos el milagro más grande de los milagros. Sacerdotes que deben ser otros Cristos en la tierra por la vocación especial a la que fueron llamados.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, porque muchas veces tengo que descender en corazones sucios; corazones manchados por el pecado, corazones que deben purificar sus inmundicias en los ríos de la gracia.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, porque algunos de mis hijos predilectos se están dejando seducir por el demonio, el mundo y la carne.

Reparad, en esta noche del jueves sacerdotal, porque vivo el mismo sufrimiento de mi Dolorosa Pasión; pasión que se reanuda nuevamente en la soledad de los Sagrarios.

Sagrarios que son porciones de cielo en la tierra, pero los hombres, aún, no se han percatado de mi presencia.

Presencia que siempre os acompañará porque os amo; no me importa vuestra indiferencia, os espero pacientemente porque sé que algún día llegaréis a Mí.

El gran amor que os tengo me conlleva a soportar acérrimos dolores en mi Divino Corazón; corazón que sufre los vejámenes de los hombres; corazón que derrama gotas de Sangre porque mis palpitaciones de amor, en la Sagrada Hostia, se pierden ya que me encuentro solitario en el Getsemaní de los Tabernáculos, porque son muy pocas las almas que vienen a visitarme.

Me hallo sediento por vosotros, sed que sólo es consumada por vuestra presencia, por vuestro amor.
Sé que ya alcanzáis a comprender un poco el gran amor que os tengo al quedarme por siempre en todos los Sagrarios del mundo. Sagrarios que deben ser escuela para vosotros, porque en él recibiréis mis lecciones de amor para haceros buenos cristianos, para incrementar más vuestra devoción y vuestro espíritu de piedad. Escuela en la que Yo soy vuestro Maestro y vosotros mis discípulos.

Llegad siempre con el libro abierto de vuestro corazón, para que toméis atenta nota de todo lo que os digo, de todo lo que os enseño, para que seáis discípulos que se identifiquen con los pensamientos de su Maestro.

Maestro que os adelanta en sabiduría para que seáis santos como Santo es Vuestro Divino Maestro. Alma Reparadora:

Sois bondadoso, Jesús mío, en haberos fijado en mi pequeñez, en haberos dignado llamarme en esta noche
para ser vuestro adorador del silencio.

Silencio que habla en la profundidad de mi corazón.

Silencio que acaricia todo mi ser. Silencio que, como la voz de un ángel, me motiva a amaros porque sois el desvelo de mis noches y la luz de mis ojos.

Sois el delicado perfume que me impulsa a seguiros porque vuestro aroma me seduce, vuestro aroma me 
enamora, vuestro aroma me aferra a vuestro Sacratísimo

Corazón. Corazón que es mi deleite, la razón de mi vivir.

Sois bondadoso, Jesús mío, en haberos quedado hasta la consumación de los siglos, presente en la Hostia Santa.

Hostia Santa que adoro porque es manjar de ángeles, manjar celestial que se nos da a nosotros.

Hostia Santa que adoro porque sé que estáis realmente presente bajo este velo sacramental.

Hostia Santa que vibra de amor cuando voy al Sagrario a haceros compañía, cuando os reconozco como a mi Señor, como a mi Dios.

Hostia Santa que es columna que sostiene a la Iglesia. Iglesia que jamás será destruida porque sois su piedra angular.

Hostia Santa que es manantial en el desierto, luz en la oscuridad, rayo esperanzador en un mundo en que todo anda mal.

Hostia Santa que está en nuestra turbación, alegría en nuestra tristeza.

Hostia Santa que hace de mi alma reparadora, alma que desagravie Vuestro Divino Corazón, porque muchos hombres dudan de Vuestra presencia Eucarística, muchos hombres os lastiman, os hieren con su indiferencia.

Por eso quiero hacer de mi oración bálsamo sanador, bálsamo que os alivie en Vuestro dolor.


Actos de reparación:

V/ Corazón de Jesús, paciente en la Eucaristía.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, víctima de expiación en el
Sacramento de vuestro amor.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, que renováis el Sacrificio de la Cruz
sobre nuestros altares.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, triste hasta la muerte.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, debilitado en el huerto por el sudor
de su Sangre.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, vendido por el traidor Judas.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, afligido por la cobardía de los
apóstoles.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, preso por nuestro amor.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, desgarrado por los azotes.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, llagado por las espinas.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, traspasado con los clavos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, abofeteado y escupido.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, saturado de oprobios.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, lleno de amargura en la agonía de la
cruz.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, oprimido de dolores en todo el
cuerpo.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, traspasado con la lanza.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, víctima de propiciación en el ara de
la Cruz.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Corazón de Jesús, Hostia Santa humillada en el ara del
altar.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, despreciada por los malos cristianos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, ultrajada por los blasfemos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, blanco de las contradicciones.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, entregada frecuentemente a los herejes.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, Pan de los Ángeles dado a los animales.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, lanzada en el fango y menospreciada.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, deshonrada por los malos sacerdotes.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Hostia Santa, olvidada y descuidada en los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por el abatimiento profundo de tan admirable
Sacramento de amor.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por las comuniones sacrílegas.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por las irreverencias de los cristianos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por la profanación de los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por la profanación de los Vasos Sagrados.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por las infames conversaciones que se tienen en los
Santos Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por las blasfemias de los impíos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por los robos en los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por las inmodestias en los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por los profanadores de los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por los escándalos en los Templos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Por toda clase de sacrilegios que se cometen contra
Vos.
R/ Reparamos, Señor.
V/ Atended, Señor, nuestra aflicción.
R/ Sea para dar Gloria y Honra a Vuestro Santo Nombre.



EL FENÓMENO SOBRENATURAL DEL AYUNO ABSOLUTO Y LA SANTIFICACIÓN



La fisiología y la patología enseñan que el hombre no puede sobrevivir a una abstención total de alimentos prolongada por algunas semanas. Esta es la regla general para el acontecer totalmente humano, sin embargo, la Iglesia registra numerosos casos de ayunos absolutos durante años, perfectamente documentados, ya que las investigaciones que se aplican desde Benedicto XIV son muy estrictas. Sin embargo, el ayuno absoluto durante años, por sí solo, no es causa de santidad. 

En lo estrictamente humano, se puede mencionar el caso del alcalde de Cork, que se dejó morir de hambre para protestar contra el dominio inglés en Irlanda: su agonía, durante la cual no tomó más que líquido, duró cerca de dos meses y medio. En 1831, el bandido Granié, condenado a muerte, rehusó todo alimento, excepto un poco de agua; murió al cabo de sesenta y tres días, en medio de convulsiones reducido a 26 kilogramos de peso (Dr. Moreau-Christophe, inspector de prisiones). En 1924 el Dr. P. Noury, en Concours medical, publicó la observación de una nonagenaria, que habiéndose fracturado el cuello del húmero, declaró que no quería quedar debilitada y que prefería morir. Rehusó toda otra alimentación que no fuera un poco de agua y algunos granos de uva: se extingió a los cuarenta y nueve días.

Frente a estos datos, la historia de los místicos nos presenta, entre otros, a la bienaventurada Angela de Foligno (fallecida en el año 1309), que permaneció doce años sin tomar alimento alguno; a Santa Catalina de Sena(1347-1380), ocho años aproximadamente; a la bienaventurada Elisabet de Reute (fallecida en 1421), más de quince años; a Santa Lidvina de Schiedam (1380-1433) veintiocho años; al bienaventurado Nicolás de Flue(1417-1487), veinte años; a la bienaventurada Catalina de Racconigi (1468-1547), diez años; Dominga del Paraíso (1473-1553), veinte años; etc. De nuestros tiempos citaremos a Rosa María Andriani (1786-1845), veintiocho años; Domenica Labbari (1815-1848) y Luisa Lateau (1850-1883), catorce años.

Muchos otros nombres podrían citarse, sin contar los que nunca se han divulgado. En todo caso, la mayoría de estos hechos han sido controlados en forma muy severa. El Dr. Imbert-Gourbeyre recuerda la encuesta ordenada en el siglo VIII por el obispo, sobre el ayuno de Santa Walpurgis. El de Santa Lidvina, fue en 1420 objeto de una comprobación pública, formada por el bailío, el alcalde, los ujieres y los cónsules de la ciudad de Schiedam. También el del bienaventurado Nicolás de Flue fue controlado por las autoridades civiles y eclesiásticas. Se levantó un acta que reza: “Hacemos saber a todos y a cada uno, que Nicolás Flue, después de haber dejado a su padre, a su hermano, a su mujer y a sus hijos, para retirarse en una soledad llamada Raust, se mantuvo allí, por la gracia de Dios, sin comer ni beber durante dieciocho años, viviendo aún santamente en este instante en que escribimos este documento, y gozando de sus facultades: lo que atestiguamos por haberlo visto y sabido en verdad”.

El papa Inocencio VII hizo controlar el ayuno de la bienaventurada Colomba de Rietti, que seguía desde veinte años; en 1659, la famosa pastora de Laus estuvo bajo el control del mismo obispo de Embrum. En 1868 la abstinencia de la hermana Esperanza de Jesús fue comprobada oficialmente por el obispo de Ottawa, asistido por dos médicos, uno católico, el Dr. Baubién, otro protestante, el Dr. Ellis. La hermana fue sometida, durante seis semanas, a la vigilancia más rigurosa, encerrada en una habitación y atendida constantemente por dos hermanas que no la dejaron un segundo. Al final de la experiencia en presencia del obispo, ella pesaba 124 libras, en cambio de las 113 iniciales…

Teresa Neumann, que desde la Navidad de 1926 no toma ningún alimento ni sólido ni líquido, fue sometida al control que su médico juzgó de un rigor absoluto: durante 15 días, cuatro hermanas franciscanas de Mallersdorf, especialmente adecuadas para la vigilancia, observaron constantemente, día y noche, a la ayunadora. Ella fue pesada regularmente; se midió el agua con que se enjuagaba la boca antes y después del uso; la sangre fluyente de las llagas fue recogida y enviada al examen de un laboratorio; las orinas y materias fecales fueron recogidas, medidas, pesadas y analizadas química y microscópicamente. Del miércoles al sábado hubo una pérdida de 3 a 4 kilogramos, recobrada los demás días, de modo que el peso a la mitad y al final de la experiencia se halló cerca de los 55 kilogramos, como al principio. Orina: 350 gr. en una semana. Heces: 20 a 30 gr. en cuatro o cinco semanas. En el examen microscópico no se halló rastro de alimentos. Las autoridades eclesiásticas solicitaron un nuevo control.

Haremos notar, finalmente, que la Iglesia ha creído que determinados ayunos estaban bien probados, para mencionarlos en la bula de canonización de Santa Catalina de Sena, en las beatificaciones de Santa Catalina de Ginebra, de San Pedro de Alcántara, de Santa Rosa de Lima y muchos otros. Los ha nombrado hasta en los oficios litúrgicos de varios santos, como en el caso del Venerable José de Leonissa.

En realidad no se puede comprender en ningún modo la posibilidad de realización natural de tales ayunos.

Los animales de letargo invernal, como la marmota, el oso, el erizo, el murciélago, etc. se hunden en la inmovilidad y caen en un estado de letargo con un amortiguamiento de la circulación y la respiración, y la temperatura considerablemente rebajada. El mantenimiento de esa existencia, reducida al mínimum, exige entretanto la combustión de las grasas y de elementos tisulares, que dan siempre una disminución de peso.Ayunadores como Cetti, pierden 6 kilogramos en 10 días de ayuno, Breithaps 3 kilogramos en seis días; Succi 12,200 en veintinueve días (Arthus, Physiologie). Merlatti resistió cincuenta días; Succi, cuya última experiencia se realizó en 1904, no excedió los treinta días, y lo mismo Gayer en 1910.

En 1922, los doctores Marsel Labbé y Stevenin presentaron a la Sociedad de Biología de París la observación de un hombre que fue sometido experimentalmente a un ayuno de cuarenta días, con bebidas (agua y limonada). El peso se redujo en 700 gramos por día, durante los primeros 10 días, luego solamente en 250 gramos por día. El metabolismo de 43 calorías por hora y por metro cuadrado de superficie corporal al principio, bajó progresivamente a 16 calorías al final del ayuno. Nosotros poseemos la experiencia de numerosos casos de anorexia mental. Hemos hallado metabolismos rebajados más allá del 50 ó 60 % en sujetos que perdieron más de 20 kilogramos de su peso. Ahora bien, a pesar de esa rebaja en la combustión, a pesar de la toma de una cantidad mínima de alimentos, el deceso sobrevino siempre en algunos meses en los casos rebeldes.



HACE FALTA ALGO MÁS PARA LA SANTIFICACIÓN

El organismo humano no puede mantener su vitalidad sin combustión y toda combustión implica una pérdida de ácido carbónico y desechos; de ello proviene el enflaquecimiento y, si no hay aporte de materiales de reemplazo, la muerte sobreviene después de cierto tiempo.

Observemos además que los Santos y las personas piadosas llevaron en su mayoría una vida normal y hasta muy activa. No sólo no padecieron el letargo de los animales invernantes, sino que Santa Catalina de Sena, Santa Nicolina, Santa Ágata de la Cruz, Santa Lidvina durmieron apenas algunos instantes por noche, a veces nada en absoluto. Su desgaste debió ser por lo tanto el máximo.

En tales condiciones, la hipótesis de un milagro se presenta fácilmente al espíritu. Y sin embargo la Iglesia no se satisface con estos resultadosbiológicos de apariencia netamente demostrativa.

Benedicto XIV exige que en esos casos se realice una severa encuesta. Hay que comprobar la duración de la abstinencia, la conservación de las fuerzas físicas y morales, la ausencia de hambre en plena salud. Hay que excluir cualquier causa mórbida o morbosa del ayuno. Sobre todo hay que estar seguros de la santidad del ayunador, informarse del grado heroico de sus virtudes, de sus dones sobrenaturales de éxtasis, de ciencia infusa y de profecía, si el caso lo requiere. Hay que reconocer la causa del ayuno: vanidad o razón humana, o bajo el impulso del Espíritu Santo y en plena sumisión a la obediencia. Por otra parte, el ayunador no debe haber sido ayudado en su ayuno más que por la administración de la Santa Eucaristía y haber cumplido todos los deberes de su estado. Y es sólo cuando hay una contestación satisfactoria a estas diferentes condiciones, que el ayuno puede ser admitido como milagroso.

Por eso se explica que la Iglesia no tenga forzosamente en cuenta el ayuno absoluto de larga duración para una beatificación o una canonización y que no eleve a los altares a todos los ayunadores piadosos. El ayuno, por sí solo, no demuestra la santidad; hay que tener en cuenta una posible intervención diabólica; hay que tener en cuenta posibilidades desconocidas de la naturaleza.

En ciertas circunstancias ¿no será posible que el hombre asimile como las plantas el ácido carbónico y el nitrógeno atmosférico? ¿Se puede recibir la energía vital de otra o de combustiones internas? ¡Un autor, en la revistaHippocrate (1934), propuso para Teresa Neumann la hipótesis de una asimilación de las irradiaciones solares! La Iglesia no nos prohibe estas suposiciones que, científicamente, nos parecen temerarias; y si negamos el milagro, nos conducimos correctamente. Pero entonces la posibilidad de la vida futura de nuestros cuerpos gloriosos, inmutables y sin necesidades, se torna naturalmente concebible…

Si la Iglesia reconoce en algunos de sus Santos el otorgamiento de parte de Dios de tal privilegio, ya en su existencia terrenal, como una recompensa para ellos, como ejemplo y estímulo para los demás fieles, ella no excluye la posibilidad de los fenómenos en otras condiciones y esto vale por la mayoría de los fenómenos. El reconocimiento de la participación de Dios, en lugar de disminuir la de la ciencia, le abre al contrario, horizontes más amplios. En todas partes donde se halle a Dios, el conocimiento humano se agranda, porque Él es el Señor de las ciencias: Deus scientiarum Dominus.



FUENTE: http://forosdelavirgen.org //  Dr. Henri Bon, Medicina Católica, (1942)

LA CARIDAD EXIGE RENUNCIARSE A SI MISMO.


12 de mayo de 1979

De las gracias místicas a Margarita -Bélgica, 1965

(“Mensaje del Amor Misericordioso a las Almas Pequeñas” – TOMO II Pág. 566 – 567)

M- Poco tiempo me queda. Sin embargo, no puedo volver a tomar lo que he dado a Jesús. Preparo mi Oración con devoción. Sé que no será larga, pero quiero dar a Dios el tiempo de hablar a mi corazón.

J- Hay que saber escuchar, hablar poco y luego actuar bien. ¡Deja al Espíritu Santo el tiempo de tomar las riendas!

No pienses más que en amar. Todo está en el Amor. Puesto que Yo sé todo, daMe todo… en montón, y tu tiempo será únicamente un tiempo de amor. Ponderada y razonable en todo, no des pie a tus tendencias personales. Que tu “sí” sea sí, que tu “no” sea no; pero que todo sea intransigencia de amor, ya que, en la Verdad no existe ningún término medio.


La Caridad exige renunciarse a sí mismo. Yo soy la caridad y quiero ser el primero en ti.

Antes de agradar a las criaturas, preocúpate de agradarme a Mí; ya que, a veces, en nombre de la Caridad, explotan sus dones para unas mundanalidades que exaltan al hombre sin renovarlo en el Amor.

¡No minimices nada, tampoco exageres nada! Llámame, hablaré por ti y te volverás así mi pequeño portavoz cerca de los demás. Si no te escuchan, no pierdas la serenidad, deja actuar Mi providencia.

Y ahora, ¡obedece! ¡Ve, hija mía! Me has dado lo que Yo esperaba y has recibido mi instrucción para hoy.

Ámame mucho, hija mía, jamás Me amarás bastante. La única Verdad es la que todo hombre de buena voluntad posee dentro de él.

¡YO SOY LA VERDAD!

No olvides que cuanto más doy, tanto más exijo. Y lo que exijo del alma pequeña es el Amor.

LA SANTA MISA - VISIONES REVELADAS A CATALINA RIVAS.

Lo que ocurre durante la Santa Misa le fue revelado a esta humilde mujer boliviana por Jesús y su Santísima Madre.

Lo que ocurre durante la Santa Misa es invisible a los ojos de los hombres, pero es tan tangible como lo debe ser nuestra fe en Dios. Y son los ojos de nuestra fe los que deben ver lo que Dios nos enseña hoy: aprender a vivir la Misa, por Sus propios consejos y los de Su Madre.

¡Cómo podemos perdernos esta enorme Gracia del Cielo!

Catalina Rivas es un instrumento de Jesús que ha recibido, entre muchas otras revelaciones, esta hermosa enseñanza sobre lo que ocurre realmente durante la Santa Misa. Jesús y María nos revelan, a través de Catalina, el mundo espiritual que envuelve cada celebración de la Presencia Eucarística del Señor. Todo cristiano debiera leer este texto, para poder comprender en lo profundo del corazón lo que ocurre en el momento más importante de nuestras vidas: el encuentro con Dios Vivo en la Eucaristía.

La aprobación del libro La Santa Misa fue otorgada por Monseñor José Oscar Barahona C., Obispo de San Vicente, El Salvador, C.A., el 2 de marzo de 2004.

Jesús ha dictado a Catalina una gran cantidad de libros que son un regalo de Dios para todos nosotros. Jesús, a través de los mensajes que le entrega a Catalina, se transforma en un verdadero Maestro que nos explica los Evangelios, interpreta el mundo que vivimos en la actualidad, y nos lleva de Su mano y de la de Su amadísima Madre, a la Patria Celestial.

¡Gracias Jesús por ser nuestro Maestro en estos difíciles tiempos!







LA TIBIEZA.


CUANDO HAY TIMIDEZ, ME OFENDÉIS 


DADO A JAVIER VIESCA. MEXICO.

Tercer Misterio, Habla Dios Padre. 

Sobre: Entre vosotros, si estáis realmente Conmigo y cumpliendo con vuestra misión, no debe haber timidez.

Hijitos Míos, entre vosotros, si estáis realmente Conmigo y cumpliendo con vuestra misión, no debe haber timidez.

Cuando hay timidez, Me ofendéis, Mis pequeños, porque no estáis confiando plenamente en Mí, vuestro Dios. Porque sabiendo quien Soy y conociendo Mi Omnipotencia y con esto, haciéndoos saber que Yo puedo hacer cualquier cosa que vosotros ni siquiera os imagináis. Dudáis al ser tímidos y eso Me ofende, porque no Me estáis manteniendo en Mi puesto Divino, Me rebajáis a un nivel, quizá humano y por eso perdéis vuestras confianza y ya no Me buscáis, porque ya no veis en Mí, Mi Poderío Divino. Yo he creado todo, Yo conozco todo, no hay nada que se escape a Mí, Mis pequeños, por eso, al no conocerMe perfectamente, vosotros dudáis y esto no está bien Mis pequeños.

Vosotros debierais, primeramente, estar agradecidos de que Yo, vuestro Dios, en Mi Omnipotencia Divina, en Mi Poderío, que vosotros ni siquiera imagináis, Me haya fijado en vuestra pequeñez, os haya dado el don de la vida y el hecho de que os dé Mi tiempo entero, entendedlo, “Mi tiempo entero”, para cuidaros, guiaros, perfeccionaros, esto debiera ser para vosotros un gran honor y lo debéis sentir así, que el Dios, Creador del Universo, Inmenso, Infinito, se esté fijando en cada uno de vosotros, en vuestra pequeñez, en vuestra nada. No sois nada, Mis pequeños y aún así, os busco y os protejo. Vuestra pequeñez os debiera llevar a una donación total hacia Mi Voluntad, pero Yo os pido y vosotros ponéis en duda, en tela de juicio lo que Yo os estoy pidiendo porque, en vuestra timidez, dudáis de que sea Yo el que os esté hablando y os esté pidiendo lo que Yo deseo.

Revestíos de la humildad que Yo quiero Me pidáis, para que se os quite ésa timidez y podáis tener las capacidades del pequeño, del niño confiado, del niño que habla con el Padre Infinito y no se atemoriza y, así, podáis tener todas Mis Gracias, Bendiciones, porque Yo Me derramo sobre todos aquellos que son confiados y sencillos y que quieren agradarMe. No seáis tímidos, porque esto Me ofende, Mis pequeños.

Gracias, Mis pequeños.




La tibieza «¡hace tanto daño a la Iglesia!», 

PAPA FRANCISCO

“¡Hace tanto daño a la Iglesia!”

“Que el Señor nos dé a todos” la “gracia del coraje” y la “perseverancia” en la oración. Fue el deseo del Santo Padre, que centró su homilía de hoy justamente sobre el tema del coraje en el anuncio del Evangelio. Todos nosotros, cristianos, que hemos recibido la fe, dijo, “debemos transmitirla”, “debemos proclamarla con nuestra vida, con nuestra palabra”. 

Pero entonces ¿cuál es esta fe fundamental? Es, subrayó el Papa, la “fe en Jesús Resucitado, en Jesús que nos ha perdonado los pecados con su muerte y nos ha reconciliado con el Padre”.

“Y transmitir esto nos pide ser valientes: el coraje del transmitir la fe. Un coraje, algunas veces, simple. Recuerdo -disculpen- una historia personal: cuando era niño mi abuela cada Viernes Santo nos llevaba a la procesión de las Candelas y al final de la procesión llegaba el Cristo yaciente y la abuela nos hacía arrodillarnos y a nosotros niños nos decía: ‘Miren está muerto, pero mañana ¡habrá resucitado!’. La fe entró así: la fe en Cristo muerto y resucitado. En la historia de la Iglesia ha habido tantos, tantos que han querido un poco esfumar esta certeza fuerte y hablan de una resurrección espiritual. No, Cristo ¡está vivo!”.

“Cristo está vivo” y está “también vivo entre nosotros”, repitió el Papa exhortando a los cristianos a tener el valor de anunciar su Resurrección, la Buena Noticia. Pero, recordó, existe otro coraje que Jesús nos pide: “Jesús -por decirlo poco fuertemente- nos desafía a la oración y dice así: ‘Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Hombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré´… ¡Esto es fuerte! Tengamos el coraje de ir a Jesús y pedirle así: ‘Tú me has dicho esto, ¡hazlo! Haz que la fe avance, haz que la evangelización avance, haz que este problema que tengo se resuelva…’. ¿Tenemos este valor en la oración? ¿O rezamos solo así, como sea, gastando un poco de tiempo en la oración? O aquel coraje, aquella parresia también en la oración…”.

El Papa recordó cómo en la Biblia leemos que Abraham y Moisés tienen el coraje de “negociar con el Señor”. Una valentía “a favor de los demás a favor de la Iglesia” que sirve también hoy: “Cuando la Iglesia pierde el coraje, entra en la Iglesia la atmosfera de tibieza. Los tibios, los cristianos tibios, sin valor… Aquello que hace tanto daño a la Iglesia, porque la tibieza te ensimisma, comienzan los problemas entre nosotros; no tenemos metas, no tenemos coraje, ni el coraje de la oración hacia el cielo y ni siquiera el coraje de anunciar el Evangelio. Somos tibios… Y nosotros tenemos el valor de inmiscuirnos en nuestras pequeñeces, en nuestros celos, en nuestras envidias, en las ganas de hacer carrera, en el avanzar egoístamente… En todas estas cosas, pero esto no hace bien a la Iglesia. ¡La Iglesia debe ser valiente! Todos nosotros debemos ser valientes en la oración, desafiando a Jesús.


MENSAJES DE JESUCRISTO A MARÍA A CHRISTINA GALLAGHER: “Yo te revelaré, eso que he guardado oculto al astuto y al sabio”

Estos son una serie de Mensajes que la vidente ha recibido de Jesucristo, donde le revela una serie de conocimientos sobre la acción divina sobre los seres humanos.


CONOCIMIENTO INFUSO

Yo no sé lo que pasa. Todo lo que sé es que durante la Misa o a veces mientras yo estoy en oración personal profunda, yo experimento la luz, ‘ saetas de luz que me toma. Yo sé que en este acontecimiento estoy recibiendo – no a través de mi mente pero directamente a mi alma – el conocimiento que no puedo expresarlo en mis propias palabras. Me es dado durante el tiempo que Dios lo arregla o permite. Yo no sé lo que estoy recibiendo en el momento que lo recibo. No es un ‘conocimiento’ de la mente humana. Todavía un día después, o puede ser después de una semana o varias, cuando sacerdote o quizás un laico, hace una pregunta, la cual yo tendré el conocimiento para contestar automáticamente. Yo tengo una visión espiritual profunda en relación con la materia de que se trate, o en relación con la pregunta que se haya hecho. Puede, por ejemplo, ser una pregunta acerca de un santo de tiempos pasados, del cual yo nunca he leído u oído nada de su vida -. Sin embargo, yo experimento, el estar en la mente o el espíritu del santo. Yo sé sobre hechos y detalles acerca de la vida en la tierra de esa persona santa y no sólo eso, – estoy claramente consciente de la manera que el santo pensó, se reflejaba y reaccionaba.

Hasta conoceré detalles ocultos y las condiciones profundamente personales incluso sus puntos de vista. El conocimiento que he recibido de esta manera será verificado por mi director espiritual o por una persona que ha leído profundamente o ha investigado al santo en cuestión. Este conocimiento puede ser, y ha sido, dado sobre una persona que realmente vive en la actualidad en el mundo, pero con quien yo no tengo comunicación o sobre quien yo no tengo un conocimiento íntimo. Siempre es un deleite para mí, cuando mi director espiritual confirmaría de leer, estudiar o verificar lo que se ha dado, pero independiente de esto, yo siempre sabré que es correcto, a pesar del hecho que yo no haberlo adquirido de una forma humana. De la forma en que ocurre, yo no sé nada, sólo que es un regalo de Dios.



EL ALMA

En cuanto a lo que es dado directamente a mi alma, yo sé que el alma tiene dos partes, o mitades, y algunos de nosotros quienes hemos sido escogidos por Dios para lograr una misión en particular en Su nombre, tenemos una parte del alma tomada y saturada en el Espíritu de Dios. La otra parte del alma que está en el cuerpo soporta lo que se llama ‘ la noche oscura del alma’. Esto es un tremendo sufrimiento de alma, que es más intenso de lo que podría ser cualquier sufrimiento de la mente o el cuerpo. El alma está en tal oscuridad que podrías a tener mil personas alrededor de ti, y ninguno de ellos sería un consuelo. El único que puede consolar o puede devolver la paz y la tranquilidad es el propio Dios.



CÓMO SE DA LA BIPRESCENCIA

Cuando una persona experimenta la biprescencia (la habilidad de estar en dos lugares al mismo tiempo) lo que realmente está pasando es que la parte de su alma que está en el Espíritu de Dios es transmitida por el Espíritu de Dios. Yo he experimentado esto en varias ocasiones. No hay miedo, sólo paz en esa parte del alma transmitida por Dios. La parte del alma que permanece en el cuerpo, sin embargo, soporta los ataques del maligno. Cuando Dios está usando el alma saturada en Su Espíritu, los espíritus malignos asaltan la parte restante con los horrores de oscuridad a una tremenda degradación.



LEVITACIÓN

Cuando la integridad de la persona – el cuerpo, la mente, el corazón, el ser y el alma – es incapaz de soportar más, la intensidad de oscuridad y la purificación, Dios permite el vapor – como la fuente del Espíritu para fluir por parte del alma en el cuerpo como un consuelo. Así cuando una persona levita – una experiencia que ya se había dado una vez antes en mí en las apariciones, pero que no entendí entonces – lo que realmente está sucediendo, es que el tipo – vapor existencia del Espíritu que fluye de la parte del alma a la que se satura en el Espíritu de Dios hacia la otra, es como un imán que atrae la parte en el cuerpo hasta el punto en que Dios consume no sólo la mitad restante del alma, sino todo el cuerpo, así como las facultades de la persona. La primera cosa las experiencias de la persona es una sensación de ligereza del cuerpo, una paz total y unidad con Dios.

Christina evoca específicamente su propia experiencia, “Tuve una experiencia, en donde mi cuerpo se elevó varios pies en el aire y, sí, yo estaba asustada, porque no hay tal cosa como poder resistirlo; no puedes, y en muchas ocasiones desde esa noche, yo he soportado la ligereza que se apodera de mi cuerpo – sintiéndose yo me iba a elevar. Me aferraba a un pedazo asustado de mí naturaleza humana, y me tomaba del asiento, porque yo nunca entendí esto, hasta que el conocimiento de lo que realmente estaba pasando, me fue dado recientemente.”

PREGUNTA. ¿Y ahora que usted tiene el conocimiento, se siente diferente al respecto?
R. Yo no digo que yo seré valiente, pero podré rendirme y aceptarlo más fácilmente.
P. ¿Diría usted que ha habido varios ocasiones en las cuales ha sido tomada por la experiencia completa que usted describió de la ligereza que la lleva hasta el éxtasis y la deja desvalida?
R. Sí, en muchas ocasiones y a veces sin aviso de que se estaba presentando en mí. En otros momentos podría sentir una experiencia dentro de mí, y también en mi cuerpo. Esa experiencia era un llamado y sería sólo una cuestión de segundos hasta que yo no estuviera consciente de mi cuerpo o aquéllos alrededor de mí, o de donde estaba. He experimentado eso en varias ocasiones.



ÉXTASIS EN DIOS

Después de que la persona acaba de tener lo que se siente como una existencia flotante en que la libertad y cumplimiento que fluyen de unidad en el Espíritu están más allá de las palabras. En algunas ocasiones Dios permite que el alma saturada con Su Espíritu se una con la parte sufrida que todavía está totalmente en el cuerpo, tan llena, que la persona no puede soportar físicamente la enormidad del poder de Dios y Su Espíritu. Lo que pasa entonces es que la persona entra en lo es como un colapsado estado de éxtasis, en donde él o ella no saben nada de lo que pasa a su alrededor – todo lo del mundo que se encuentra en la mente o en el cuerpo se ha ido y la única cosa que ellos experimentan es la unidad completa del Espíritu en su interior. Ellos están experimentando los contenidos del cielo en amor y paz, y pueden experimentar el ver a Jesús, a la Madre Bendita, a los ángeles, a los santos o cualquier cosa que Dios permita. Puede haber un mensaje relevado, pero el cuerpo está totalmente desvalido porque no sería capaz de contener la enormidad de Dios cuando las dos partes del alma unen así.



ABUNDANCIA DE LÁGRIMAS

Este conocimiento también le permitió a Christina el entender la tristeza que ella sentía después de una experiencia sobrenatural. Ella no sabía por qué se ponía llorosa. Ella no podría detener las lágrimas. Todavía ella tenía ninguna experiencia humana de tristeza o alegría que pudiera causar las lágrimas. A ella le fue dado el conocimiento para entender que esta sensación de abundantes lágrimas, es la consecuencia de Dios que se comunica con el alma. Es el Espíritu que penetra en las facultades y los sentidos. El impacto del Espíritu que llena la parte del alma apegada a Dios, está vaporizando la parte que permanece en el cuerpo. La abundancia de lágrimas sigue y su efecto es un gran descargo y sanación.

Christina a veces se ha sido llevada a un éxtasis de luz. En él ella está llena con una gran paz celestial. Es como si ella fuera completamente absorbida por el Espíritu de Dios. Todo lo que ella sabe es que se sumerge en una atmósfera celestial que es el propio Dios. Mientras que en este estado de cumplimiento total, ella desea sólo permanecer allí y nunca tener que abandonarlo. Ella está consciente de recibir un esclarecimiento o sabiduría impartidos directamente a su alma. Sin embargo, como ella ya ha explicado antes, al surgir de este estado, no puede expresar lo que se ha dado interiormente en ella. Además, ella sabe que este enriquecimiento es ahora parte de su alma. Sólo es cuando un sacerdote viene a visitarla y hace una pregunta que involucra algún aspecto de teología o espiritualidad, que Christina puede articular lo que se le ha dado. Una pregunta de un sacerdote es el medio que Dios usa para ‘tirar’ del gatillo, o soltar el conocimiento. Sólo entonces puede Christina expresarlo – incluso a ella. De vez en cuando, se expresa cuando ella oye o escucha por casualidad a un sacerdote haciendo un comentario inexacto o aventurando una opinión de su propio para conjeturar lo que él no sabe con toda seguridad acerca del cielo del e.j., el Cuerpo Místico o el propio Dios. La mayoría de este ‘ conocimiento infundido’ recibido por Christina, se refiere al Cuerpo Místico, el Trinidad Santo, Nuestra Señora Bendita y lo que hay después de que la vida. Christina Gallagher ha recibido regalos de conocimiento infundido; conocimiento del alma; así como, entendiendo de biprescencia, levitación; así como el conocimiento acerca del Trinidad más Santo.



LOS SIETE PASOS DE PERFECCION

“En enero de 1994, me fue dado un conocimiento de los medios por los que un alma avanza en santidad. Se refería a ir ascendiendo en los SIETE PASOS DE PERFECCION que ya me habían sido mostrados algún tiempo atrás, pero realmente no entendí entonces. Me fue dado a conocer, que Dios desea que los Siete Grados de Su Espíritu penetren en la persona que está siendo perfeccionada en las siete áreas de nuestro ser de corazón, mente, cuerpo, alma, voluntad, intelecto y memoria.”
En 5 de octubre de 1992, el Padre Eterno habló a Christina:
“Mi hija, yo soy su Padre. Levántese y ora”. Después el Padre Eterno le dijo a Christina que en una fecha posterior él la despertaría de nuevo y que ella se levantaría y oraría y él le revelaría entonces a ella… lo que estaba oculto para los astutos y sabios.”

A Christina le ha sido dado el regalo de conocimiento de Dios Omnipotente para entender que hay siete pasos, fases o grados en el camino a perfección, o el camino de purificación, “Yo vi los siete pasos, y entre más respondemos, entregándonos a la Cruz por el amor de Cristo, más somos arrastrado a los grados de Su Espíritu, con Dios que levanta el alma a un grado más alto.

“El corazón de la Santísima Trinidad, es la Deidad, y del corazón de la Deidad viene el faro de luz que es el Espíritu Santo. A través de este faro, Dios desea radiar Su Espíritu y atraer el alma a un nivel más alto de unión con él.
“De la unidad y amor del corazón de la Deidad, el deseo de Dios es guiar a cada alma de una manera más profunda a él.
“Cada alma es redimida por Jesús y de esa manera forma parte del Cuerpo Místico de Jesús. “Por la persona disminuyendo en ego y permitiéndole a Dios aumentar en su o su alma, Dios desea atraer cada uno a un nivel de unión mística o matrimonio con Cristo. Muchos, sin embargo, no logran esta unión porque ellos no disminuirán en ego para permitirle a Dios que aumente dentro de ellos.”

“Cuando Nuestra Madre Bendita pide a través de su mensaje la oración, el sacrificio y ayuno, éstos nos enseñan a disminuir en ego con humildad de niños ante Dios, privando la carne y así que abriendo el corazón para permitir al Espíritu fluir libremente en las siete áreas de nuestro ser, es decir, corazón (qué es el cauce principal o entrada que lleva al), voluntad, mente, intelecto, memoria, el cuerpo y por último, el alma.

Estas primeras seis áreas, dependiendo de su contestación, pueden llevar el alma en luz o oscuridad. Todo se desea en primer lugar en el corazón y el corazón exige entonces a la voluntad, la mente, el intelecto, la memoria y al cuerpo para responder en un cauce abierto para permitir a los siete grados del Espíritu purificar y fortalecer las seis áreas de nuestro ser, cuya contestación dejará al alma ya sea en luz o en oscuridad.

“EL CORAZON, porque es el cauce principal que lleva a las otras facultades, y es por sí mismo, la fuente de deseo que deja los otros cauces abiertos o cerrados en voluntad, escogiendo una acción, necesita ser purificado de su debilidad, porque el corazón puede estar abierto o cerrado a Dios.

“LA VOLUNTAD puede ponerse tan inflexible a la voluntad de Dios que se resiste obstinadamente al impulso de Dios y se forma en un modelo de interés – propio y propia – preocupación y puede volverse demasiado débil para decidir por Dios. “LA MENTE puede ser amoldada cada vez más por el pensamiento del mundo, las expectativas de las personas y las normas de juicio terrenal.

“EL INTELECTO puede perder su realización de la Sabiduría de Dios que es suprema, un tesoro mayor que toda la especialización y grandeza humana. Puede incluso racionalizar que es lo que lo viste, y puede empezar a justificar como correcto lo que está objetivamente equivocado. Una pérdida de humildad ante Dios nos lleva confiar en nosotros y menos en él: más en nuestro potencial personal y menos en él Quién es de hecho es la fuente y dador de cada talento que nosotros poseemos. Dios puede necesitar impedir al orgullo que se forme y que nos tome, para entonces nosotros habremos perdido el más grande regalo, el propio Dios. Pero mientras él quita nuestras seguridades que nosotros nos sentimos vulnerables y desvalido de nosotros mismos.

“LA MEMORIA puede nublarse de la conciencia de los hechos misericordiosos de Dios en nuestro pasado y necesita una purificación y un fortalecimiento del desorden de preocupaciones personales que aumentan y bloquean nuestra dependencia amorosa en el Dios Que nos ama con un amor eterno. Para hacernos comprender esto, él tendrá que llevarnos hacia a una realización de que no somos nada y que todo lo que todo procede de él, Quién es el dador de la vida.

“NUESTRO CUERPO a través de sus debilidades como resultado del pecado original y debido a las tentaciones constantes de los otros espíritus mortales – aparte de orgullo -quienes pueden ganar muchas influencias sobre los apetitos corporales y temperamentos de una persona a través de sus ataques de codicia, lujuria, ira, glotonería, envidia y pereza, necesitará fortalecerse para dominar el ego, que es impartido como regalo del Espíritu de auto dominio. Este refuerzo espiritual de nuestras facultades más altas sobre nuestros apetitos más bajos romperá nuestra calma entre más dependientes a la carne nos permitamos a nosotros mismos volvernos.

“EL ALMA a través del fracaso de las otras facultades para responder a Dios puede experimentar sólo la luz o la oscuridad. Aunque este trabajo de purificación no es la descarga del Espíritu Santo como en el Sacramento de Confirmación, producirá inevitablemente ya una libertad de movimiento del Espíritu recibido a través del Sacramento porque él está impedido y es estorbado por nuestras imperfecciones e impurezas, así como por el residuo de pecados pasados que ya han quedado perdonados.



LA PURIFICACION PUEDE SER DOLOROSA

“Los siete grados del Espíritu de Dios pueden estar en trabajando en cualquier momento dado, o puede haber tres o cuatro, o cualquier número de grados del Espíritu trabajando en cualquier momento.

“Por ejemplo, si el corazón está abierto y la mente es débil y Jesús quiere purificar a la mente, a veces la oscuridad experimentada se siente como el abandono. La mente no puede entender, y piensa que Dios lo ha abandonado hasta Dios pueda, en Su grado, penetrar para purificar esa área en particular de la mente suficientemente, y entonces uno puede recibir la Luz y ganar la comprensión del Espíritu de Dios.

“Si alguien está viviendo con pensamientos malos, y Dios está purificando y fortaleciendo a la mente, tiene entonces la habilidad para superar los pensamientos malos, pero cuando Dios retira ese grado del Espíritu de la mente, la mente está en un estado de conmoción, como estaba. Se siente como una depresión, un sentimiento de dolor, mientras la purificación se está llevando a cabo. “Mientras el Espíritu de Dios progresa y trabaja a través de cada área, es un procedimiento doloroso, y la llave para todo es la entrega; entregar todo para el amor de Dios.

“Antes de que Dios purifique un área en particular, es como estar en oscuridad, dependiendo que tan abierta o bloqueada esté esa área, y dependiendo qué grado del Espíritu de Dios está trabajando. Entre más alto sea el grado del Espíritu, más poderoso será y el mayor será la conmoción causada. “Dios podría traer una persona a un nivel particular y ese nivel puede purificarse y hacerlo bien, pero esa persona puede, por su propia voluntad, caer en la tentación de Satanás en pecado y oscuridad. La memoria, por ejemplo, puede olvidarse de la misericordia de Dios, y de la verdad. Entonces Dios tendrá que repetir, en Su misericordia y bondad, la purificación de la memoria de esa persona de nuevo y despertar de nuevo su facultad.

“Si la voluntad es débil, Dios tendrá que trabajar en la voluntad. Es la tentación de la carne en nuestra libre voluntad para decidir en contra del deseo que Dios ha dado en el corazón. Y si el Dios está trabajando en la voluntad, en cualquier grado de Su Espíritu, la voluntad puede volverse insegura, y puede sentirse frágil, incluso puede parecer estar a punto de derrumbarse.”



LA ENTREGA ES LA LLAVE

“La llave es la rendición. Todo tiene que ser entregado. Cuando nosotros conseguimos el conocernos a nosotros mismos, conseguimos comprender nuestra nada, y que sin Dios no somos nada, y la voluntad, más que cualquier otra facultad es instruida y enseñado por esto. Nosotros comprendemos que dependemos de Dios para todo absolutamente, para Sus regalos de la Luz, Sabiduría y Misericordia y los grados del Espíritu Santo en cada área de nuestras vidas.

“El Espíritu Santo quiere fortalecer todas las áreas de nuestro ser, y como todas estas áreas trabajan juntas, si hay algo bloqueando cualquier otra área, las demás sufren. Entre más rápidamente entregamos todo a Dios, por amor a él, es mejor; y entiende a nosotros mismos y a nuestra nada a la luz de Dios; y viene con corazones totalmente abiertos y doblados al recibir todo de Dios con humildad.”



CUANDO LAS COSAS SALEN MAL

“Es fácil rendirse cuándo todo va bien, pero cuándo las cosas salen mal para nosotros, cuándo una persona puede decir ‘ ¿Dónde está Dios en todos esto? ‘, nosotros encontramos excusas y tenemos pensamientos negativos y se siente como si ya hubiéramos tenido suficiente, entonces podemos caernos a dónde estabamos antes. Pero si nosotros podemos entregarnos al amor de Dios, y no solo estar interesados en cuestionarlo, entonces es como si al corazón se le permitiera abrirse a una magnitud mayor, y el Espíritu puede fluir libremente, a través de este cauce, en el alma.”



SACERDOTES

Christina entendió que “Considerando que de los consuelos de alma sigue el proceso de purificación para aquéllos que Dios está atrayendo a la perfección a través de los siete pasos, con los sacerdotes es generalmente diferente. El significado del sacerdocio es ser una víctima en unión con Jesús: los sacerdotes comparten de una manera especial en el victimario de Cristo, el Gran Sacerdote Divino que es sacrificado por los pecados del mundo. Los sacerdotes que están soportando el proceso de purificación experimentarán una sensación de vacío durante este proceso y por el tiempo que dure porque los beneficios serán aplicados por Dios a las almas quienes ellos pastorean el rebaño de Dios. Jesús pastorea a sus ovejas por medio del ministerio de los sacerdotes. Así que los sacerdotes beneficiarán al rebaño a su cargo de una manera profundamente espiritual cuando ellos mismos sean llevados más cerca a perfección por medio de los siete pasos.

“No sería nada extraño para un sacerdote, el pasar por toda su vida sacerdotal no sintiendo consuelo espiritual alguno, una presa a muchas tentaciones, soledad emocional, el vacío interno y como si fuera abandonado por Dios. Además, ellos sufren la falta de conocimiento para entender la abundancia de frutos espirituales que vienen de Dios por medio de ser víctima – una riqueza de riquezas espirituales para despilfarrar en Sus pequeños corderos.

“Pero Dios también espera que las personas (sus pequeños corderos) respondan a la grandeza de riqueza espiritual que hay en los sacramentos que él les otorga por medio del sacrificio de sus sacerdotes, a través de contestación en la oración y los sacrificios, para así guardar santos a los ungidos de Dios.

“Como en las Escrituras, Jesús cuestionó a Pedro tres veces “¿me amas?” y todas las veces, Pedro contestó, “Sí”, Jesús deseó que él alimentara a sus corderos, él iba a cumplir esto inmediatamente en el sufrimiento y la muerte que Jesús profetizó inmediatamente para él. ÁAsí que la intención de Jesús’ diciendo “Apacienta a mis corderos” es “sufre por mis corderos”. La cruz es la pastura!”



LA GRACIA DE DIOS Y COMO LA RECIBIMOS

“El grado más alto de gracia se recibe a través de recibir la Santa Eucaristía en el Sacrificio de la Misa – para la persona que está en estado de gracia. Este requisito de estar en estado de gracia, muestra la importancia del Sacramento de Penitencia.
“Por el Sacramento de Penitencia viene el segundo grado más alto de gracia que podemos recibir.

“El tercer grado más alto de gracia viene a través de la oración y de nuestras buenas obras por los compañeros, miembros del Cuerpo Místico. Esta gracia viene como un flujo del enorme faro de Luz, el Espíritu de Dios, en unidad con cada alma, a través de sus grados más altos.”



SANTIDAD

“La santidad no es, por consiguiente, para ser igualado meramente con la salud de mente o bienestar de cuerpo, o incluso con la llamada “totalidad”. Ser santo quiere decir, el estar totalmente en unión con el Espíritu de Dios. En esta unión nosotros utilizamos la fuente viviente de la Primavera eterna del
Espíritu de Dios.”



LO QUE PASA EN EL MOMENTO DE LA MUERTE

“Cuando sale del cuerpo, cada alma es destinada para la vida inmortal y su futuro en la eternidad es determinado por su estado cuando la muerte se lleva a cabo, y el alma es liberada del cuerpo. Cuando el cuerpo muere y el alma es liberada, de repente se encuentra en la completa luz del conocimiento, capaz para verse cuando está de pie en la vista de Dios. Entonces comprende la oscuridad a la que las acciones del cuerpo lo condenaron. La sensibilidad del alma a la enormidad de la Luz de Dios es como el ojo desnudo antes del brillo de mil soles y el alma en la oscuridad tiembla de dolor. Se zambulle en el mar de Infierno evitar el dolor que le causa la enormidad de la Luz.”



PURGATORIO

“El alma destinada para el Purgatorio busca la sombra en nivel apropiado del mismo, para su propia imperfección. Se zambullirá automáticamente en el Purgatorio para ser limpiado y purificado, consciente de todos los pecados por los que no reparó suficientemente; irá alegremente a cualquier nivel del Purgatorio que sea necesario, y estará eternamente agradecido a Dios por el Purgatorio, en el conocimiento de que un día ganará su presencia en el Cielo.”



LA REALIDAD DE INFIERNO

Cuando se le preguntó por una alma que muere en pecado mortal, Christina dijo esto: “Durante la vida, si una alma se ve envuelta cada vez más y más profundamente en el pecado, la oscuridad y la ceguera, Dios llamará y llamará ese alma, una y otra vez, instándole a que responda a la Luz.
“Pero si una persona no quiere oír y no quiere ver y se niega a responder, el cuerpo hará de esa alma un infierno viviente, en todas las facultades de esa persona, y sólo responde a la tentación del Diablo.



CIELO

“Cuando muere el alma y se purifica para el Cielo según el grado de su contestación al Espíritu y Gracia de Dios, se atraerá a un nivel exterior de esa Luz de Dios en el Cielo. Será totalmente cumplido según la realización de su propia capacidad para Dios. A la magnitud de la disminución del ego en tierra, por eso permitiendo el aumento del Espíritu de Dios, esta capacidad se aumenta en las almas que reciben un grado alto de Dios está que los llama en vida. Ellos serán atraídos a las áreas más profundas de la Deidad. Semejante alma podría describirse como un cristal brillante que permite que la Luz de Dios irradie o se refleje a través de él, trayéndole mayor gloria a Dios.”



SANTOS

“El orar a través de Nuestra Señora no distrae de la gloria de Dios pero realmente refuerza la gloria de Dios por ser ella lo que es en la Santísima Trinidad, siendo la única persona en libertad en el Espíritu de Dios para ir al Corazón de la Santísima Trinidad.

“El orar a través de los santos glorifica Dios porque ellos están unidos en el Espíritu de Dios a cualquier nivel al que han sido llevados. Porque ellos han sido llevados al Cielo a través de la acción de su contestación al Espíritu durante su vida terrenal, Dios permitiría gustosamente a Su Espíritu el responder al alma terrenal que busca ayuda a través de ellos.”



LA LLAMADA A LA VIDA EN LA SANTÍSIMA TRINIDAD

“En la Santísima Trinidad, nosotros tenemos el Padre y a Jesús, y en unión a Jesús y el Padre, el Espíritu Santo, tremenda Luz y Sabiduría, con todos Sus Dones, y juntos con el temor y grandeza, el amor y unión entre el Padre y el Hijo, la Misericordia y Justicia infinita de Dios. El Padre creó el Mundo, el Hijo lo redimió, y el Espíritu Santo lo purifica y lo atrae a él. Dios desea atraer a él a aquéllos que han sido redimidos, y son amados, pero a través del pecado ellos experimentan la oscuridad y son incapaces responder a la Luz y la Verdad.

“Dios nos creó para amarlo y adorarlo, pero estando en el mundo y respondiendo a la oscuridad de pecado, nosotros empezamos a amarnos y servirnos a nosotros mismos. ésa es la tentación del mundo y de la carne, que nos llevarán a una oscuridad que nos cegará de percibir la Luz de Dios. Aunque el mundo es la creación de Dios, es el reino del Diablo el que tienta la carne. Porque es redimida, el alma puede escoger a través de su libre voluntad, los deseos de la carne y del mundo o de la casa eterna que Dios ha preparado siguiendo a Jesús. Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida.”



DIOS DESEA SALVAR A TODOS

Christina dice que “Dios quiere que todas las almas se salven, y que Jesús murió por toda humanidad, pero Dios le ha dado cada persona creada, el libre albedrío, y Nuestra Señora ha puesto énfasis una y otra vez, en que todo lo que una persona tiene que hacer es dejar de pecar y retroceder. Ella le está suplicando por todo el mundo a sus niños, que regresen a Su Hijo, antes de que sea demasiado tarde, mientras todavía tengan tiempo. Y esto es el por qué Nuestra Madre Bendita incluso llora lágrimas de sangre, porque muchas almas se están perdiendo.”



LIBRE ALBEDRÍO

Explicando cómo ella entiende el libre albedrío, y cómo se deja a cada uno de nosotros el aceptar o rechazar la gracia de Dios, Christina dice “La imagen que ele fue dada a ella de cómo Dios nos ha dado libre voluntad y siempre está siempre ofreciéndonos Su gracia, estaba en la forma de dos árboles, un Arbol Negro de Oscuridad y un Arbol Blanco de Luz.

“Yo vi del Arbol de Luz muchas raíces blancas que iban en muchas direcciones, y había raíces negras más grandes en el Arbol de Oscuridad y todas estas raíces se entrelazaban con las estrechas raíces del Arbol de Luz.

“Entonces era como si hubiera hormigas pequeñas que corrían a lo largo de en las raíces, representando a las personas, y cada uno de aquéllas en las raíces blancas del Arbol de Luz tenía un pequeño punto blanco de luz. Y ellos se impresionarían hasta que encontraran un lugar donde las raíces se entrelazan, y se detendrían a los cruces de caminos y no sabrían hacia donde ir. Y ellos podrían flotar entonces fuera de a la otra raíz negra del Arbol de Oscuridad, y entonces su luz saldría. Entonces ellos podrían venir de nuevo a otro lugar de la reunión de los dos juegos de raíces, y algunos se remontarían a las raíces blancas del Arbol de Luz y su luz se vería de nuevo.

“Mientras ellos se acercaban más a los troncos de los dos árboles, aquéllos que alcanzaron el Arbol de Luz simplemente desaparecieron en la Luz mientras aquéllos en las raíces negras que vienen más cerca al árbol de Oscuridad parecían ir a gran velocidad, como apresurándose para el Infierno. Así es cómo me fue dado, y no me fue mostrado ninguna fase intermedia.

“Como yo lo entendí, ésta era una representación de cómo el libre albedrío y la gracia de Dios trabajan, de cómo nosotros la recibimos, y entonces la rechazamos, y de cómo Dios siempre está perdonándonos, a través de la Confesión durante nuestra vida, pero él nos ha dado libre albedrío, y no nos obliga a que lo aceptemos.”



EL PAPEL DE UN ALMA VICTIMA EN EL CUERPO MISTICO DE CRISTO PARA CIRCULAR EN LA GRACIA DE CONVERSIÓN DE DIOS

“Entre más una persona se entrega a Dios, más el Señor invitará a esa persona a entregarse, y más las personas serán habilitadas por Dios para recibir y responder a Su Espíritu, Amor, y Gracia, entregándose en total abandono y confianza. “Lo que esto significa es que Dios desea que los pecados de otros sean purificados a través de la víctima o el alma sufrida que se entrega y ofrece su sacrificio a Dios para ser purificado en unidad con el sacrificio de Jesús, así permitiéndole a Dios el atraer muchas otras almas a él. “Como Christina dice, “Mira el crucifijo, y ve los brazos extendidos de Jesús. él fue crucificado para redimirnos. Nació en un establo mostrándonos que no quiso nada del mundo. No había ningún techo sobre de Su Cabeza, mostrándonos el la poca importancia de todo en el mundo. Todavía más, era el Hijo de Dios, enseñándonos como él dijo, lo que nos había enseñado a través Su Padre por medio del Espíritu. Así que todo lo que Jesús sabía era por medio del Espíritu y él estaba enseñándonos el camino, el camino a casa – cómo ganar la Vida Eterna. él nos enseñó que el no ser nada ante los ojos del mundo, es el camino a casa a través de él.

“Es por eso que, si nosotros vemos al ego como importante, o vemos nuestro progreso a los ojos del mundo, no vemos nada de la carne, como importante, entonces nosotros no hemos ganado nada. Sólo es si nosotros lo ganamos a través del Amor de Dios y su Espíritu, es que nosotros ganamos algo y que le permitimos a Dios que se desarrolle en nosotros, que crezca en nosotros. Nuestras almas, entonces, se transformarán cada vez más en la semejanza e Imagen de Cristo. Entre más permitimos que se transformen nuestras almas, más nos alcanzará y tocará a otros el fulgor del Espíritu de Dios y la Luz, por la disminución de ego y el aumento del Espíritu de Dios.

“Esto es” como Christina lo entiende, “cómo los sufrimientos y sacrificios aceptados por una persona que confía y se entrega, son usados por Dios para ayudar otros en el Cuerpo Místico, que están en oscuridad y penosamente en necesidad de Su gracia. Esto es cómo, a través de la acción purificadora del Espíritu de Dios en una alma víctima, otros pueden ser llevados nuevamente a Dios. Este trabajo de purificación, entonces, no se piensa en que sólo beneficiará a ellos mismos. Dios en Su amor está sacando lo bueno de ellos para la conversión de almas perdidas.”



LA MANO PARALIZADA Y LA MANO EN FUNCIONAMIENTO

A Christina se le dio el ejemplo de las dos manos, la mano paralizada y la mano en funcionamiento. “Si una persona tiene una mano paralizada y no puede usarla, entonces esa persona debe compensarse usando mucho más la otra mano. “La mano paralizada representa a la persona que no puede ser hacer caso a Dios, y está sin el esclarecimiento de Dios, y la otra mano es la otra persona en el Cuerpo Místico, que está preparada para sufrir y cooperar con el Espíritu de Dios para convertir al otro. Lo que Jesús quiere es hacer que fluya su gracia de conversión de la mano en funcionamiento a la mano paralizada y así que renovar su vida en esa alma.”

Christina explica después, lo que le ha sido dado: “Cuando oímos sobre un ‘ la conversión, ‘ la gracia para la renovación de vida en ese alma viene del sufrimiento de alguien más. Con el Cuerpo Místico, Dios usará el alma víctima, para ayudar a aquéllos que están en la oscuridad del pecado. él tomará el alma de la víctima para él, y le dará sus regalos y gracias de una mejor manera. él la nutrirá, y le dará la fuerza y habilidad para entregarse en todas las cosas a él, y ser aplastado como una uva. “El alma víctima es la mano en funcionamiento, y el alma en oscuridad que no quiere saber sobre la Luz, es la mano paralizada. . . No tiene la habilidad para acercarse a la Luz y pedirle perdón a Dios, debido a la oscuridad y el pecado. Cuando alguien está lejos de Dios, en pecado profundo, y que esa persona no reconoce la verdad, o la realidad de la verdadera presencia de Dios, Jesús usará el alma de la víctima, y lo aplastará, y la gracia y la Luz de Su Espíritu pueden fluir libremente a la persona en oscuridad, dándole al alma vida nuevamente – renovando la vida de Dios en esa persona.

FUENTE: http://forosdelavirgen.org

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís