FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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HERMANA GLENDA - LETANÍAS A LA VIRGEN -







Señor ten piedad
Cristo ten piedad
Señor ten piedad
Cristo óyenos
Cristo escúchanos


Dios padre, dios hijo redentor del mundo

Dios espíritu santo trino
Y de la santa un solo dios
Ten piedad de nosotros.


Santa María
Ruega por nosotros
Madre de dios
Ruega por nosotros
Arca de la alianza
Ruega por nosotros
Hija de Sion
Ruega por nosotros

Side de la alianza
Ruega por nosotros
Llena eres de gracia ruega por nosotros
Mujer vestida de sol
Ruega por nosotros
Madre de Jesús
Ruega por nosotros

Virgen esposa y madre
Ruega por nosotros
Esposa de las bodas mesiánicas
Ruega por nosotros
Madre de los discípulos
Ruega por nosotros
Imagen de la iglesia
Ruega por nosotros


Madre de la paz
Ruega por nosotros
Madre de la sabiduría
Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría
Ruega por nosotros
Mediadora de todas las gracias
Ruega por nosotros


Salud de los enfermos
Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores
Ruega por nosotros
Consoladora de los tristes
Ruega por nosotros
Auxilio de las cristianos
Ruega por nosotros

Cordero de dios
Que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros
Amen amen


Ten piedad de nosotros


EL HIMNO AKATHISTOS


ACATISTO (del griego «que no está sentado»): Himno cantado de pie.

El Akathistos a la Madre de Dios es el primer y más conocido de los acatistos. Durante el año litúrgico, entre los católicos, el himno acatisto se canta solemnemente el quinto sábado de Cuaresma. Entre los ortodoxos las estrofas del acatisto se distribuyen en los cuatro primeros viernes de Cuaresma. El quinto sábado de la Gran Cuaresma (viernes por la tarde en la liturgia) en todas las iglesias ortodoxas se canta el himno «acatisto» entero por la gloria de la Madre de Dios, pidiéndole protección y fuerza a los fieles para terminar bien la carrera del ayuno.


El himno acatisto se repite en muchas otras ocasiones, su uso se recomienda a la piedad de los clérigos, de los monjes y de los fieles. Se le considera como obra maestra literaria y teológica que presenta bajo la forma de una oración, la fe común y universal de la Iglesia primitiva acerca de la Virgen María.


Las dos primeras estrofas son una meditación sobre los Evangelios de la Infancia, desde el relato de la Anunciación hasta el encuentro con Simeón. Las dos últimas estrofas despliegan el misterio de la maternidad de María, Virgen y Madre.





Por ti, oh Madre de Dios, vencedora en la lucha, entonamos los tuyos este canto de triunfo y también damos gracias al que te ha protegido de ser presa del mal; pero Tú, fuerte como nadie, nos librarás de todos los peligros, y así aclamaremos: ¡Salve, Virgen y Esposa! El Ángel bajó de los Cielos trayendo un encargo: decir “Ave” a la Madre de Dios. Viéndote en Ella hecho hombre, Señor, extasiado, con gozo a la Madre exclamó: Salve, por Ti resplandece la dicha; Salve, por Ti el dolor se termina; Salve, socorro de Adán el caído; Salve, rescate del llanto de Eva. Salve, ideal encumbrado a la mente humana; Salve, abismo profundo que el Ángel admira; Salve, Tú misma resultas el Trono del Rey; Salve, Tú llevas a Aquél que todo sostiene. Salve, oh Estrella que al Sol se adelanta; Salve, oh Seno en el cual Dios se encarna; Salve, por Ti la creación se renueva; Salve, por Ti el Creador se hace Niño. Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa. Bien sabe María que es Virgen intacta; por eso, serena, responde a Gabriel: “Tu extraño mensaje resulta un enigma en mi alma: predices el raro embarazo de un vientre de Virgen, exclamando: Aleluya”.

Buscaba María luz para el misterio, insistiendo al enviado divino: “¿Acaso mi seno de Virgen podrá dar como fruto ese Niño? ¿Cómo? ¡Dímelo!” Y él, reverente, así la aclamó:

Salve, iniciada en el alto designio; Salve, oh prueba de arcano misterio; Salve, prodigio primero de Cristo; Salve, oh compendio que ofrece Jesús. Salve, pendiente de gracia que baja el Eterno; Salve, subida que llevas los hombres al Cielo; Salve, portento que cantan los ángeles buenos; Salve, espanto sentido por todo el infierno. Salve, la Luz inefable alumbraste; Salve, el “cómo” a ninguno enseñaste; Salve, la ciencia del docto trasciendes; Salve, al fiel iluminas la mente. Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa. El poder del Altísimo la cubrió con su Sombra, y fue Madre la Virgen sin dejar su inocencia; y este seno que estaba sin fruto vino a ser como un campo muy fértil para todo el que quiera cosechar salvación cantando: Aleluya.

El Señor en su vientre, con premura, María, caminó y saludó a Isabel; y el pequeño que la anciana llevaba en su seno escuchó esa voz virginal, exultó y saltando de gozo a la Madre aclamaba: Salve, oh brote del Tronco no extinto; Salve, oh campo de fruto tan bueno; Salve, al buen Arador tú cultivas; Salve, das vida al Autor de la vida. Salve, Tú campo cargado de misericordia; Salve, Tú mesa que sirve perdón abundante; Salve, Tú eres un parque sin fin de delicias; Salve, Tú das a los fieles refugio y descanso; Salve, incienso de grata plegaria; Salve, rescate que a todos redime; Salve, sonrisa de Dios hacia el hombre; Salve, respuesta del hombre hacia Dios. Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

Con el alma agitada el turbado José no alcanza a salir de su gran desconcierto. Sin embargo, sabiéndote pura, imagina que hubo esponsales secretos, oh Purísima. Pero al ver que eras Madre por obra del Espíritu Santo, Aleluya.

Los pastores oyeron el angélico himno al Señor que hecho carne se muestre. Corriendo a mirar al Pastor lo ven, Corderito inocente, mamar de la Virgen y elevan a Ella su canto: Salve, al Cordero y Pastor engendraste; Salve, redil para el nuevo rebaño; Salve, barrera que frena las fieras; Salve, del Cielo nos abres la puerta. Salve, por Ti con la Tierra se alegran los Cielos; Salve, por Ti con los Cielos festeja la Tierra; Salve, Palabra incesante en los predicadores; Salve, Ardor indomable en el alma del mártir. Salve, firmísima base del credo; Salve, oh signo Lucero de gracia; Salve, por Ti es desnudado el infierno; Salve, por Ti nos vestimos de gloria. Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa. Vieron unos magos la estrella brillante que hacia Dios pasaba. Su fulgor siguieron, y así, aferrados a esta antorcha de luz con ella encontraron al Dueño, al Señor, y alcanzando al Dios inasible felices lo aclaman: Aleluya.

Contemplaron los magos caldeos en las manos de la Madre Virgen al que al hombre plasmó con sus manos. Sabiendo que era el Señor, a pesar de su aspecto de siervo, presurosos le ofrecen sus dones, diciendo a la Madre bendita:

Salve, oh Madre del Astro perenne;

Salve, Aurora del místico Día; Salve, al error le destruyes la fragua; Salve, tu brillo conduce al Dios Trino.

Salve, arrojaste del trono al mortal enemigo; Salve, a Cristo nos das, el Señor y el Amigo; Salve, rescate de bárbaras idolatrías;

Salve, defensa que libra de toda inmundicia.

Salve, Tú extingues el culto del fuego; Salve, Tú apagas las llamas del vicio; Salve, Señal de la Sabiduría;

Salve, Alegría de todos los pueblos.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

De regreso para Babilonia, se hicieron los magos heraldos, portadores de Dios. Así se cumplió el vaticinio, y a todos hablaban, oh Cristo, de Ti, sin pensar en Herodes, el necio, incapaz de cantar: Aleluya.

Irradiando en Egipto la verdad luminosa, del error disipaste la sombra: a tu paso, oh Señor, sacudidos por fuerza divina cayeron los ídolos; y los hombres, salvados de ellos, a la Madre de Dios aclamaban:

Salve, desquite del género humano; Salve, derrota final del infierno;

Salve, aplastaste al error que se arrastra; Salve, descubres al ídolo el fraude.

Salve, Tú, mar que engulliste al soberbio tirano; Salve, Tú, roca que viertes al Agua de Vida; Salve, columna de fuego que guías de noche; Salve, amparo del mundo más amplio que nube;

Salve, oh nuevo Maná para el pueblo; Salve, nos sirves la Santa Comida; Salve, oh tierra por Dios prometida; Salve, Vertiente de leche y de miel.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

Pronto ya para irse de este mundo cambiante, engañoso, Simeón te acogió como Niño en sus brazos, pero en Ti descubrió al Absoluto, a Dios, y admiró estupefacto la oculta sapiencia, exclamando: Aleluya.

Aleluya, Aleluya, Aleluya.



Una nueva creación exhibió el Creador al mostrarse a nosotros, que de Él procedimos: germinó en un seno de Virgen, y al salir, lo dejó como antes, intacto; para que, viendo el prodigio, a la Madre cantáramos:

Salve, oh Flor que jamás se marchita; Salve, oh Premio a la santa pureza; Salve, preanuncias la forma futura; Salve, la vida del Cielo nos muestras.

Salve, magnífica Planta que nutre a los fieles; Salve, bello Árbol umbroso que a todos cobija; Salve, en tu Seno portaste a Quien guía al errante; Salve, Tú diste a luz a Quien libra al esclavo.

Salve, al Juez recto tus ojos suavizan; Salve, perdón para todo extraviado; Salve, al desnudo de ánimo vistes; Salve, Bondad que serena en la angustia.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

Por tal parto admirable elevados, nos sentimos salir de este mundo y lo ojos indagan al Cielo. Para eso aparece en la tierra, humilde, en humana presencia, el Altísimo: para guiar a la cima a aquellos que alegres lo aclaman: Aleluya.

Aleluya, Aleluya, Aleluya.



Todo entero quedó en esta tierra, sin dejar de estar siempre en el Cielo el Verbo de Dios. Él no está circunscripto. No hubo un cambio de sitio sino que fue un abajarse divino. Nació de la Virgen repleta de Dios. Por eso Ella escucha estas cosas:

Salve, Sitial del que excede el espacio; Salve, Acceso del sacro misterio; Salve, Anuncio ambiguo al impío; Salve, clarísimo Honor del los fieles.

Salve, oh Trono más santo que los Querubines; Salve, oh Sede más bella que los serafines; Salve, oh Tú que reúnes grandezas opuestas; Salve, oh Tú que a la vez eres Virgen y Madre.

Salve, por Ti fue anulada la culpa; Salve, por Ti el paraíso fue abierto; Salve, oh Llave del Reino de Cristo; Salve, oh Promesa de bienes eternos.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

En el mundo celeste se asombraron los ángeles por el acto sublime de tu Encarnación divina: que ese Dios tan excelso se haya hecho accesible, humano, para andar con nosotros y por todos oírse aclamar: Aleluya.

Aleluya, Aleluya, Aleluya.


Oradores brillantes como el pez enmudecieron ante Ti, Gestadora de Dios; no son por nada capaces de decir en qué forma Tú siempre eres Virgen aún después de ser Madre. Mas nosotros, admirando el misterio cantamos con fe:

Salve, Sagrario de eterna Sapiencia; Salve, tesoro de la Providencia; Salve, al sabio lo dejas sin luces; Salve, al docto bien mudo lo dejas.

Salve, por Ti se perdieron sutiles doctores; Salve, por Ti decayeron falaces autores; Salve, Tú enredas las tramas de todo sofista; Salve, Tú llenas las redes de los pescadores.

Salve, nos alzas de toda ignorancia; Salve, nos haces bien ricos de ciencia; Salve, Navío que salva al que quiera; Salve, buen Puerto para el que zozobra.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

Por salvar lo creado el Artífice Santo del cosmos hasta aquí descendió por bondad. Como Dios, era nuestro Pastor; pero quiso, al venir a nosotros, hacerse Cordero: como humano llamó a los humanos, como Dios nos escucha decirle: Aleluya.

Aleluya, Aleluya, Aleluya.



Madre Virgen Tú eres fuerza de la vírgenes y de cuantos acuden a Ti: tal te hizo el Señor de la Tierra y el Cielo, ¡oh Purísima! al tomar de Ti carne en tu Seno; y enseña a que en tu honor oh Purísima, todos cantemos:

Salve, Pilar de la santa pureza; Salve, Sendero que va hacia la dicha; Salve, Primicia de nueva progenie; Salve, gentil Mediadora de gracias.

Salve, Tú regeneraste al caído en el fango; Salve, Tú hiciste santo al que obró como necio; Salve, oh Tú que anulaste al gran seductor; Salve, oh Tú que nos das al Autor de los castos.

Salve, Mansión de un sin par desposorio; Salve, Tú entregas el fiel al Señor; Salve, Nodriza del alma que es virgen; Salve, Tú das al Esposo las almas.

Salve, Virgen y Esposa, Salve, Virgen y Esposa.

Se hace vano, oh Señor, el intento de igualar en un canto la riqueza de todas tus gracias. Aunque hiciéramos himnos numerosos cual granos de arena, Rey Santo, más serían los dones que diste al que canta: Aleluya.

A María los ojos contemplan como antorcha encendida para el que anda en las sombras. Ella en todos enciende la llama divina y guía a la ciencia del Verbo, brillado en las mentes; y así, todos, con himnos la ensalzan:



Salve, Reflejo del Astro divino; Salve, oh Rayo de Luz de lo Alto; Salve, Fulgor que las mentes aclaras; Salve, Fragor que aterró al enemigo.

Salve, Tú eres la fuente de una Luz brillante; Salve, Tú eres el río del Agua Abundante;

Salve, en Ti se refleja la antigua Piscina;

Salve, Tú limpias las manchas de nuestros pecados.

Salve, oh Fuente que limpias el alma; Salve, oh Copa que brinda Alegría; Salve, fragancia del Crisma de Cristo; Salve, oh Vida del Santo Banquete.

Salve, Virgen y Esposa; Salve, Virgen y Esposa.

Al querer perdonarnos la deuda que de antiguo pesaba, a los hombres llegó el Redentor; se dignó acudir en persona y vivir con nosotros, indignos de gracia. Hizo trizas la antigua sentencia y todos lo aclaman: Aleluya.

Con un himno a tu parto la creación te celebra como Templo viviente, ¡Oh Madre de Dios! El Señor, el que todo en su mano contiene, hizo escala en tu seno; te hizo toda santa y gloriosa, y nos mueve a cantarte:

Salve, oh Tienda del Verbo divino; Salve, oh Santa mayor que el Santuario; Salve, oh Arca de Espíritu Santo; Salve, oh Tesoro inexhausto de Vida;

Salve, Diadema preciosa de los reyes santos; Salve, Orgullo fundado del fiel sacerdote; Salve, Bastión invencible de toda la Iglesia; Salve, Muralla segura que guarda a su Pueblo.

Salve, por Ti conseguimos trofeos; Salve, por Ti se rindió el enemigo; Salve, Remedio que sana mi cuerpo; Salve, Salud de mi alma que espera.

Salve, Virgen y Esposa, Salve, Virgen y Esposa.

Madre digna de laudes, Gestadora del Verbo, el más Santo entre todos los Santos. Nuestra ofrenda recibe en el canto; y a todos líbranos del eterno castigo, a quienes cantamos:

Aleluya, Aleluya, Aleluya.


FUENTES: http://es.mariedenazareth.com    // 
youtube.com/user/MrChristianpaul11

DOMINGO DE RAMOS EN LA IGLESIA SANTA GEMA GALGANI DE NUEVO CHORRILLO



La entrada triunfante de Jesús en Jerusalen, previa a su Pasión, Muerte y Resurreción, fue conmemorada en Nuevo Chorrillo de Arraiján con una procesión y una Misa, tradición que lleva a cabo la comunidad durante estas fechas de inicio de Semana Santa.

La procesión con las palmas inició en el parque de Nuevo Chorrillo, alrededor de las 8:00 Am. Los asistentes caminaron bajo un sol ardiente hacia la Iglesia Santa Gema Galgani donde posteriormente se celebraría la Santa Misa. La comunidad vitoreaba en “hossanas” el honor de acompañar al Hijo de Dios. 

A lo interno de la Iglesia, el padre Roger Arribasplata bendijo las palmas, incensó el altar, leyó el santo Evangelio del día (Marcos 14, 1-15, 47) consagró el Cuerpo y la Sangre de Cristo, ofreció el saludo de la paz, dio la sagrada hostia y la bendición final a los fieles.

Acompañó el coro Santa Gema Galgani de Nuevo Chorrillo y, Ezequiel, el joven Bosco y el joven Romario asistieron al padre Arribasplata en la celebración de esta importante fecha. 







Fotos: 











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¿Qué es el domingo de Ramos?

El Domingo de Ramos se celebra la entrada solemne de Jesús en Jerusalén y el relato de su pasión y su muerte en la cruz, antes de entrar en la Semana Santa, que prepara la resurrección del Señor.

1. El Día de Ramos es simbólicamente la “puerta de entrada” en la que los cristianos se preparan para entrar en la Semana Santa y, por tanto, para dirigirse a la Pascua. Todavía hoy, como en tiempos de Jesús, la bendición de las palmas atrae a multitudes.

Cada año, el Evangelio de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén le da todo su sentido a la bendición de las palmas. Revivimos los momentos en los que la multitud acoge a Jesús en la ciudad de David, “ciudad símbolo de la humanidad” (Juan Pablo II), como un rey, como el Mesías esperado desde hacía varios siglos. Aclaman a Jesús a las voces “Bendito el que viene en nombre del Señor” y “Hosanna” (en hebreo, esto significa literalmente “¡Salva, pues!”, y se ha convertido en una exclamación de triunfo pero también de alegría y de confianza).

Jesús es un Rey pero un Rey de paz, de humildad y de amor. Sobre un asno, una montura modesta, un animal de carga, el Señor se presenta a la multitud. Zacarías había anunciado (9,9): “He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna”.

La gente tendía sus mantos a su paso, lo cubría de palmas, como relata Mateo en su Evangelio: “La gente, muy numerosa, extendió sus mantos por el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino” (Mt 21,8).

Todavía hoy, la bendición de las palmas atrae a multitudes, con un público a veces poco habitual seducido por estas palmas y ramas de olivo (o de boj, o de laurel, según los países) que se pueden conservar en casa hasta el año siguiente. Símbolo de vida y de resurrección, el ramo es portador de bien, más que de buena suerte. Se coloca en las casas o adorna los crucifijos: hace entrar a Jesús resucitado en nuestras casas.

Estos ramos que se toman en las manos para aclamar la cruz de Cristo se colocan también a veces sobre las tumbas y entonces adquieren un significado funerario. No es sólo para honrar la memoria de un ser querido, sino también para manifestar la propia esperanza de ver renovar y florecer la propia fe en la resurrección de Jesucristo, y en la de nuestros muertos.

Normalmente, las parroquias organizan una procesión tras la bendición de los ramos, antes de la misa. En las grandes ciudades, la asamblea puede reunir hasta varios miles de personas, como en Notre-Dame de París, donde el rito de la apertura de las puertas de la catedral siempre es impresionante. Los fieles entran después en la iglesia, detrás del sacerdote, lo cual significa que acompañan a Cristo Rey hacia su pasión.


PANGE LINGUA - VÍDEOS Y DESCRIPCIÓN -








Pange Lingua es un himno eucarístico escrito por santo Tomás de Aquino (1225-1274) para la festividad de Corpus Christi (Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo). Este himno también es cantado el día del Jueves Santo, durante la procesión desde el altar hasta el monumento donde la reserva queda custodiada hasta el día siguiente, (Viernes Santo); también es el habitual en todas las procesiones eucarísticas. Las dos últimas estrofas de este himno, el Tantum Ergo, son cantadas como antífona antes de la bendición solemne con el Santísimo, efectuada al finalizar las adoraciones eucarísticas.

Este himno expresa de manera concreta la doctrina de la Transubstanciación, en la cual, de acuerdo al pensamiento católico, el pan y el vino, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Las palabras iniciales de esta famosa secuencia, escrita en el idioma oficial de la Iglesia católica (latín), son obra del poeta latino Venancio Fortunato. Éste comienza con la frase "Pange, lingua, gloriosi / Lauream certaminis", y es usada en alguna de las "Horas Canónicas", que son parte del Oficio divino.

Latin
Pange, lingua, gloriosi
Córporis mystérium
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi
Rex effúdit géntium.
Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus
Miro clausit órdine.
In supremæ nocte coenæ
Recumbens cum frátribus,
Observata lege plene
Cibis in legálibus,
Cibum turbæ duodenæ
Se dat súis mánibus.
Verbum caro, panem verum
Verbo carnem éfficit,
Fitque Sanguis Christi merum,
Et, si sensus déficit,
Ad firmandum cor sincerum
Sola fides súfficit.
Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.
Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.
Amen

Castellano
Canta, oh lengua,
el misterio del cuerpo glorioso
y de la Sangre preciosa
que el Rey de las naciones
Fruto de un vientre generoso
derramó en rescate del mundo.
Nos fue dado,
nos nació de una Virgen sin mancha;
y después de pasar su vida en el mundo,
una vez propagada la semilla de su palabra,
Terminó el tiempo de su destierro
Dando una admirable disposición.
En la noche de la Última Cena,
Sentado a la mesa con sus hermanos,
Después de observar plenamente
La ley sobre la comida legal,
se da con sus propias manos
Como alimento para los doce.
El Verbo encarnado, pan verdadero,
lo convierte con su palabra en su carne,
y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo.
Y aunque fallan los sentidos,
Solo la fe es suficiente
para fortalecer el corazón en la verdad.
Veneremos, pues,
Postrados tan grande Sacramento;
y la antigua imagen ceda el lugar
al nuevo rito;
la fe reemplace
La incapacidad de los sentidos.
Al Padre y al Hijo
sean dadas alabanza y gloria,
Fortaleza, honor,
poder y bendición;
una gloria igual sea dada a
aquel que de uno y de otro procede.
Amén.


V/. Panem de cælo præstitísti eis.
R/. Omne delectaméntum in se habéntem.


Orémus.
Deus, qui nobis sub sacraménto mirábili, passiónis tuae memóriam reliquisti; tríbue, quaésumus, ita nos córporis et Sánguinis tui sacra mystéria venerári, ut redemptiónis tuae fructum in nobis iúgiter sentiámus:Qui vivis et regnas in saécula saeculórum. R. Amen


TEXTO: WIKIPEDIA.COM


EL USO DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES EN LA SAGRADA LITURGIA -






Aun cuando la música eclesiástica es exclusivamente vocal, permítese en ella el uso del órgano y, en algún caso particular y con la debida licencia del Ordinario, también el de otros instrumentos (Motu propio de Pío X, números 9 y 15).





Estos otros instrumentos que pueden usarse, además del órgano, con previa y expresa licencia del Ordinario, son: violines, violas, violoncelos, contrabajos, flautas, clarinetes, fagots y bandas de música con personal selecto y número de instrumentos proporcionados al local (instrumentos de aire, que acompañen con música escrita en estilo grave, conveniente y en todo parecida a la del órgano) (Motu propio de Pío X, números 20 y 21).



En cambio, son instrumentos prohibidos para siempre y por doquier, y no pueden ser permitidos: el piano, todos los instrumentos fragorosos (ruidosos, estridentes): tambor, chinesco, panderetas, platillos, etcétera, y todos los ligeros: arpa, guitarra, bandurria, mandolina, acordeón, etcétera (Motu propio de Pío X números 9 y 11), sin exceptuar el gramófono y el fonógrafo (Decr. 11 febrero de 1920).


La guitarra en la liturgia

Para entrar en el tema del uso de los instrumentos en la liturgia, y en particular de la guitarra, no estaría de más recordar, como enseña el Card. Ratzinger (hoy Papa Emérito Benedicto XVI), que «la liturgia cristiana se define por su relación con el Logos» (seguimos libremente, J. Ratzinger, El espíritu de la liturgia. Una introducción, ed. Cristiandad, Madrid 2001, 171-179). Esto, en un triple sentido:



1) En la música litúrgica, basada en la fe bíblica, hay una «clara primacía de la palabra». De aquí se sigue «el predominio del canto sobre la música instrumental (que de ningún modo ha de ser excluida)».

2) El canto logra superar las palabras, que muchas veces no alcanzan para expresar la inefabilidad del misterio, pero no supera la Palabra (el Logos), por lo que se hace necesaria la música. Ahora bien,«la liturgia cristiana no está abierta a cualquier tipo de música». Una música que «arrastra al hombre a la ebriedad de los sentidos, pisotea la racionalidad y somete el espíritu a los sentidos», no eleva al hombre. Por eso la música litúrgica debe ser tal que, superando la sensualidad, eleve el corazón (sursum corda, “levantemos el corazón”).

3) «La música humana es tanto más bella cuanto más se adapte a las leyes musicales del universo». La liturgia debe ser cósmica, es decir, abierta al canto de los ángeles «que rodean a Dios e iluminan el universo». «Nosotros, al celebrar la Santa Misa, nos incorporamos a esta liturgia que siempre nos precede. Nuestro canto es participación del canto y la oración de la gran liturgia que abarca toda la creación». Por tanto, en la liturgia, los cantos deberían ser tales que se puedan cantar en presencia de los ángeles. Los instrumentos son el coro de las criaturas que acompañan la voz del hombre en la alabanza divina.



Pues bien, sobre estos principios, reformulamos la pregunta: ¿puede utilizarse la guitarra en la liturgia?. Creemos que no puede excluirse de plano, sino que su aceptación dependerá del tipo de música que se sirva de ella, y de su modo de ejecución.

En la música litúrgica judía, se utilizaban instrumentos de cuerda para «acompañar» (y subrayamos este verbo, «acompañar») el canto de los salmos. De hecho, «psalterio», viene del griego, «psallein» (traducción del hebreo «zamir»), que significa «pulsar» (una cuerda) o«puntear», y salmodiar es cantar con acompañamiento de una cítara o un arpa, o un instrumento afín. De aquí  se puede colegir la exclusión de la guitarra «rasgueada», que privilegia el ritmo, y se pone sobre la palabra y al nivel de los sentidos. En efecto, la guitarra así tocada, resuena en el corazón, pero no lo eleva.

Los Papas siempre se han preocupado de corregir los abusos en materia de música litúrgica, sobre todo para que la liturgia no se confunda con una teatralización de tipo operístico. Así, por ejemplo,Benedicto XIV, en la Encíclica Annus Qui, del año 1749, delimitó el uso de los instrumentos musicales, admitiendo: «... el órgano, también violones, violoncelos, fagotes, violas y violines»y excluyendo «los timbales, los coros de caza, las trompetas, los oboes, las flautas, los flautines, los salterios modernos, las mandolinas e instrumentos similares, que sólo sirven para hacer la música más teatral». Aquí se circunscriben las guitarras.

Sin embargo, la preocupación estaba dirigida no tanto a ciertos instrumentos sino a aquellos que representaban este tipo de música: «De forma semejante, Pío X intentó, entonces, alejar la música operística de la liturgia, declarando el canto gregoriano y la gran polifonía de la época de la renovación católica (con Palestrina como figura simbólica destacada) como criterio de la música litúrgica. Así, la música litúrgica se ha de distinguir claramente de la música religiosa en general...» (J. Ratzinger, El espíritu de la liturgia..., 169).

Si tenemos en cuenta el uso actual de la guitarra, esto es, para el folclore o canto popular, el canto melódico, incluso, el rock (con la guitarra eléctrica), no parece que sea un instrumento adecuado para la liturgia, pero si se toca con arte y punteando, de manera que sirva de acompañamiento, creemos que podría usarse, como pueden usarse la cítara y el arpa. El problema, de todos modos, estaría en ¿para qué tipo de música que sea apta para la liturgia, puede ser utilizada la guitarra como instrumento de acompañamiento?. ¿Y a qué textos velará con su sonido?.

Tal vez su uso litúrgico, pues, se vea reducido al acompañamiento de los salmos en la liturgia de las horas, a modo de cítara o arpa. Esto no obsta a que se use este hermoso instrumento para otro tipo de cantos religiosos, pero extra-litúrgicos, así como por ejemplo, en algún tipo de reuniones y jornadas.

La Constitución sobre la Liturgia, Sacrosanctum Concilium, del Concilio Vaticano II, establece:«Téngase en gran estima en la Iglesia latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales. 

En el culto divino se pueden admitir otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesiástica territorial competente, a tenor del artículo 22, Par. 2, 37 y 40, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificación de los fieles» (n. 120).



FUENTE: musikliturgik.blogspot.com/


El ORGANISTA DE LA PARROQUIA SAN NICOLÁS DE BARI, UN EJEMPLO PARA TODOS.




El señor Jorge Cañizales Vargas durante 37 años consecutivos ha tocado el órgano en nuestra Iglesia de San Nicolás de Bari, Arraiján. Sale a las 4:00 pm de su trabajo, se dirige a su casa a descansar un poco para luego salir puntualmente para la Misa de las 6:00 PM.


Señor Jorge, ¿dónde aprendió a tocar el órgano?

Me inició el Padre Rómulo Aguilar en la Iglesia de Santa Ana, Panamá y luego continué en el Instituto Nacional de Música en Santa Ana.



¿Cuántos órganos ha tenido la Iglesia?

Hemos tenido tres. Los dos primeros de marca Hammond y el actual, marca Tecnics.

Actualmente tengo que hacer milagros para tocarlo porque tiene los chips dañados. Son diez chips y el mantenimiento de cada uno sale entre $100.00 a $150.00 y actualmente no hay presupuesto.

Las casas que dan mantenimiento cobran muy caro como la Casa de Música y Casa Alfaro.



¿Ha tenido la Iglesia otros aspirantes para aprender a tocar el órgano?


Sí, hemos tenido varios pero luego que aprenden dicen que ya no les agrada este género de música (para la liturgia) sino otro.




Los días que hay misas para difuntos el señor Jorge pide permiso en su trabajo y asiste en estos actos fúnebres con el órgano. Hay días que hay tres o cuatro difuntos.

El señor Jorge Isaac hace esta labor con amor y gratuitamente (como debemos hacerlo todos para el Cuerpo Místico del Señor).

Dijo: “la música me ha concentrado y convertido profundamente en la Palabra de Dios. Recuerde que el que canta bien ora dos veces”.



EVANGELIZACIÓN MUSICAL - GOZOS DE SAN JOSÉ


Pues sois Santo sin igual
y del mismo Dios amado
Sed José nuestro abogado
en esta vida mortal


1º Antes que hubieseis nacido
ya fuisteis santificado
y ab eterno destinado
linaje y sangre real
nacisteis de esclarecido
linaje de sangre Real (Sed José)

2º Vuestra vida fue tan pura
que en todo sois sin segundo
después de Maria el mundo
vio tan santa criatura
y asi fue vuestra ventura
entre todos sin igual (Sed Jose)

3º Vuestra Santidad declara
aquel caso soberano
cuando en vuestra Santa mano
floreció la seca vara
y porque nadie dudara
hizo el Cielo esta señal (Sed Jose)

4º A vuestra muerte dichosa
estuvo siempre con vos
el mismo humanado Dios
con Maria vuestra Esposa
y Gloria tan prodigiosa
canta el coro Angelical (Sed José)

5º Con Cristo resucitasteis
en cuerpo y alma glorioso
y a los Cielos victorioso
a Jesús acompañasteis
y a su derecha os sentasteis
formando coro especial (Sed José)


6º Halla estáis como abogado
de todos los pecadores
alcanzando mil favores que os llama
el que os llama atribulado
ninguno desconsolado
salio de este tribunal (Sed José)

Pues sois Santo sin igual
y de Dios el mas amado
sed Jose nuestro abogado
en esta vida mortal
VIDEO

José "El Carpintero" - tema musical




LA MAGIA DE LAS PALABRAS EN UN VILLANCICO - ESPECIAL PARA NIÑOS.




Es la fiesta del nacimiento de Jesús y el tiempo que sigue hasta la fiesta de su bautismo, algunas semanas después. En medio al tiempo de Navidad está la fiesta de la Epifanía, que celebra la manifestación del Niño Jesús a todas las naciones por la visita de los magos de Oriente. Es como si todos los pueblos de la tierra hubiesen ido esa noche a ver y a llevar regalos al Niño Dios. No hay ninguna fiesta cristiana que haya inspirado tantos cantos como ésta. Los villancicos son himnos a Dios encarnado en la historia concreta de las culturas, los pueblos y las comunidades.


En esta hermosa fiesta y en su octava, es bueno cantar nuestros villancicos, que se pueden tomar al inicio de la Eucaristía, para la comunión y como canto final.


LOS 12 VILLANCICOS MÁS FAMOSOS DE LA NAVIDAD

(Cortesía de listas.20minutos.es)



1. CAMPANA SOBRE CAMPANA.
Campana sobre campana, y sobre campana una, asómate a la ventana, verás al Niño en la cuna. Belén, campanas de Belén, que los ángeles tocan ¿qué nueva me traéis? Recogido tu rebaño ¿a dónde vas pastorcillo? Voy a llevar al portal requesón, manteca y vino. Belén, campanas de Belén...





2. EL BURRITO SABANERO.
Con mi burrito sabanero voy camino de Belén Con mi burrito sabanero voy camino de Belén Si me ven, si me ven voy camino de Belén Si me ven, si me ven voy camino de Belén Con mi cuatrico voy cantando y mi burrito va trotando Con mi cuatrico voy cantando y mi burrito va...





3. LOS PECES EN EL RÍO.
La Virgen está lavando y tendiendo en el romero, los pajarillos cantando, y el romero floreciendo. Pero mira como beben los peces en el río, pero mira como beben por ver al Dios nacido. Beben y beben y vuelven a beber, los peces en el río por ver a Dios nacer. La Virgen se está...





4. NOCHE DE PAZ. 
Noche de paz, noche de amor, Todo duerme en derredor. Entre sus astros que esparcen su luz Bella anunciando al niñito Jesús Brilla la estrella de paz Brilla la estrella de paz Noche de paz, noche de amor, Todo duerme en derredor Sólo velan en la oscuridad Los pastores que en el campo...






5. EL TAMBORILERO.
El camino que lleva a Belén baja hasta el valle que la nieve cubrió. Los pastorcillos quieren ver a su Rey, le traen regalos en su humilde zurrón al Redentor, al Redentor. Yo quisiera poner a tu pies algún presente que te agrade Señor, mas Tú ya sabes que soy pobre también, y no poseo...





6. RODOLFO EL RENO
Era Rodolfo un reno que tenía la nariz roja como la grana con un brillo singular. Todos sus compañeros se reían sin parar, y nuestro buen amigo triste y solo se quedó. Pero Navidad llegó Santa Clos bajó y a Rodolfo lo eligió por su singular nariz. Tirando del trineo fue..







7. FELIZ NAVIDAD.
*coro* feliz navidad feliz navidad feliz navidad prospero año y felicidad (bis) a todos quiero desearles siempre felicidad es un gran presente es el momento de que disfruten en el tiempo de amor y paz vivan contentos vivan felices en el amor dulce sentimiento cantando voy para...






8. BLANCA NAVIDAD.
Oh, blanca Navidad, sueño
y con la nieve alrededor
blanca es mi quimera
y es mensajera de paz
y de puro amor

Oh, blanca Navidad, nieve
una esperanza y un cantar
recordar tu infancia podrás
al llegar la blanca navidad...

  


9. A LA NANITA NANA.
la nanita nana, nanita nana, nanita ea, mi Jesús tiene sueño, bendito sea, bendito sea. Fuentecilla que corres clara y sonora ruiseñor q'en en la selva cantando lloras callad mientras la cuna se balancea a la nanita nana, nanita ea. Manojito de rosas y de alelíes ¿qué es lo que estás...

  



10: LA MARIMORENA.
Ande, ande, ande La Marimorena Ande, ande que es la Nochebuena En el portal de Belén hay estrellas, sol y luna la Virgen y San José, y el Niño que está en la cuna Ande, ande, ande La Marimorena Ande, ande que es la Nochebuena Y si quieres comprar pan más blanco que la azucena...


  



11. YA VIENEN LOS REYES MAGOS.
Ya vienen los Reyes magos. Ya vienen los Reyes magos al nidito de Belén. Olé olé Holanda y olé Holanda ya se ve, ya se ve, ya se ve. Cargaditos de juguetes, cargaditos de juguetes para el Niño de Belén. Olé olé Holanda y olé Holanda ya se ve, ya se ve, ya se ve.


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís