FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

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REVELACIONES A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN - TOMO 3, parte 3 -

EN LAS FUENTES DE MI DIVINO CORAZÓN
HALLARÉIS MENSAJES DE MISERICORDIA



Enero 11/08 3:30 p.m.


El Santo Cura Ars dice
Mis hijos queridos, desgastad vuestra vida en oración, desgastad vuestra vida en el sacrificio, desgastad vuestra vida en pos de Cristo crucificado.
Cristo que dio la vida por vosotros. Cristo que murió en una cruz bajo sufrimientos escarnecedores, tanto físicos como espirituales, para saldar vuestra vida dando su vida como pago por vosotros.
Cristo Jesús se dio por completo a la humanidad, entregándose a sí mismo como Cordero Inmolado, para redimiros a vosotros hijos espirituales.
Hijos que recibís instrucción el cielo, despojaos de vuestro hombre viejo, de vuestro pecado y de vuestras inmundicias y seáis hombres nuevos. Nuevos en el amor, nuevos en vuestro espíritu, nuevos en vuestra manera de pensar y actuar; dejando atrás vuestro pasado para aventuraros a una nueva historia en vuestras vidas. Vidas escritas por el autor de la vida y el Hacedor de vuestra vida.
Por eso hijitos espirituales, por voluntad de Dios, sed santos, santos como Dios es Santo. Sed puros, puros como Dios es Puro y vosotros estáis llamados a ser santos en medio de un mundo caótico inmoral.
Estáis llamados a ser luz en un mundo oscuro, nebuloso.
Estáis llamados a vivir en austeridad en medio de un mundo de opulencia y de comodismos.
Estáis llamados a reconstruir vuestra Iglesia.
Estáis llamados a vivir en Dios y para Dios.
Estáis llamados a ser faros de luz, a ser modelos de Cristo vivo. Cristo vivo que actúa en medio de vosotros.
Cristo vivo que os llama a una conversión de corazón.
Cristo vivo que os llama a la obediencia, a la sumisión.
Cristo vivo que os llama a la castidad de pensamientos, de palabras y de obras.
Cristo vivo que os llama a ser escuela de oración.
Oración que os conecta con el cielo.
Oración que sube a su presencia.
Oración que es entregada por los Santos Ángeles para que seáis escuchados, para que seáis asistidos.
Porque todo trabajador tiene derecho a su paga y vosotros, pequeño escuadrón de Dios, amad con amor infinito a Jesús.

Amad con amor infinito a la Santísima Virgen.
Amad con amor infinito a San José, su castísimo esposo.
Amad con amor infinito a vuestros Santos Ángeles de la guarda, vuestros centinelas, vuestros protectores.
Amad con amor infinito los Sacramentos porque estáis en un mundo secularizado, mundo paganizado en el que al bien lo llaman mal y al mal lo llaman bien.
Que vuestros ojos siempre estén abiertos para encontrar la Verdad.
Que vuestros oídos estén siempre abiertos para escuchar la Verdad.
Que vuestro corazón esté siempre abierto para recibir a la Verdad, Verdad que es Jesús Hostia. Verdad que es su Evangelio. Evangelio que es doctrina de salvación contenida en el Libro Santo.
Jesús os ama porque es el Amor Eterno.
Llegad a Él, para que le entreguéis vuestro pecado que Él lo perdonará.
Llegad a Él, para que le entreguéis las enfermedades, que Él las sanará.
Llegad a Él, para que le entreguéis vuestros miedos, que Él os fortalecerá.
Llegad a Él, para que le entreguéis vuestras miserias, que Él las purificará.
Llegad a Él, con corazón arrepentido, con corazón contrito y humillado, que su Corazón Santo está colmado de misericordia, está colmado de bienes espirituales, bienes espirituales que Él les dará si os acercáis a Él.
Jesús revistió mi vida de humildad; Jesús coronó mi corazón de sus Dones; Jesús rebosó mi corazón de su amor.
Por eso mis hijos sed humildes, sed sencillos, que el mundo no os atraiga, que el mundo no os seduzca porque vuestra alma se perdería.
Huid del espíritu del mal, huid de toda tentación y llegad al Corazón Misericordioso de Jesús, para que os abrigue con su misericordia.
Llegad al corazón pacífico de Jesús para que os abrigue de su paz.
Llegad al corazón manso de Jesús para que os abrigue de su mansedumbre.
Rogad por la santificación de los sacerdotes.
Rogad para que satanás no los seduzca, no los engañe.
Ellos deben ser otros cristos en la tierra, haciendo las mismas obras que Jesús hizo.
Ellos deben ser almas fervorosas, almas de oración, almas de reparación, almas de penitencia.
Orad para que los sacerdotes piensen, actúen y vistan como sacerdotes en un mundo moderno, mundo que subyuga, mundo que tiraniza, mundo que esclaviza.
Que la oración sea una constante en vuestras vidas, porque: vida llena de oración es vida llena de gracia.
San Juan María Vianey, Santo Cura de Ars, os bendice; intercede por vosotros ante el cielo:
Para que seáis santos, como Santo es Jesús.
Para que seáis obedientes, como obediente es Jesús.
Para que seáis sumisos, como sumiso es Jesús ya que Él vino a servir y no a ser servido.



Enero 12/08 12:35 p.m. (Bautismo de Jesús).


Mensaje del Apóstol San Pablo:
Pablo, hombre débil, hombre fiel a la ley Judía, hombre celoso en el cumplimiento de la Palabra, hombre que persiguió desmesuradamente a los cristianos pero que por la misericordia de Dios fue llamado. Hoy está en medio de vosotros para daros un mensaje de misericordia del Dios bondadoso, bondadoso porque hizo de mí heraldo de su Evangelio, de perseguidor pasé a ser perseguido.
Él, en su plan divino, quitó la ceguera de mis ojos, densas escamas que impedían ver su luz. 
Él, me tumbó del caballo en el que me hallaba subido, para demostrarme mi debilidad, mi impotencia y ver en Él su fuerza, fuerza de un Dios omnipotente.
Hermanos en Jesucristo, hermanos apóstoles de los últimos tiempos: Jesús os ha llamado a anunciar su Palabra a tiempo y a destiempo, a ser misioneros de su Evangelio, a ir a los lugares a donde Él os envíe, desprovistos de todo, pero abastecidos de su presencia y de su amor.
Como apóstoles de los últimos tiempos, Pablo de Tarso os guía en vuestra vocación especial en el final de los últimos tiempos, tiempos difíciles; difíciles porque el hombre camina de un lado para otro, por el prurito de oír novedades.
La novedad, hermanos míos, es Jesús.
La novedad, hermanos míos, es Cristo.
Cristo, que murió en una cruz para libertaros.
Cristo, que murió en una cruz para despojaros del hombre, del hombre viejo.
Cristo, que murió en una cruz para armaros de su Corazón Divino.
Os hablo a vosotros, apóstoles de los últimos tiempos, a que prediquéis el Evangelio con valentía, anunciando y denunciando.

A que prediquéis el Evangelio a creyentes y no creyentes.
A que prediquéis el Evangelio como soldados de Cristo.
Imitad a Dios en todas sus obras, alejad de vosotros las obras de las tinieblas y revestíos de la luz de Cristo.
Orad incesantemente unos por otros, compartid vuestros bienes, vuestras súplicas y vuestras acciones de gracia.
Pablo, apóstol de Dios, os alienta a caminar hacia Jesús sin cansaros.
Pablo, apóstol de Dios, os llama a ser hostias santas agradables a su presencia.
Pablo, apóstol de Dios, os invita a encarnar el Evangelio hasta decir: no soy yo quien vive, es Cristo que vive en mí.



Enero 12/08 4:20 p.m.


La Santísima Virgen María dice:

Mis pequeños, cómo os amo mis pequeños. Hoy está con vosotros, mis pequeños, mi hijo predilecto.
Hijo predilecto que he estado formando en el Movimiento Sacerdotal Mariano, porque ya estaba predispuesto para ser sacerdote, sacerdote preparado, sacerdote ungido, ungido con los dones y carismas del Espíritu Santo para este final de los tiempos.
Se os había anunciado, mis pequeños, que a vosotros llegarían sacerdotes apóstoles de los últimos tiempos, porque a vosotros se os ha encomendado una gran misión, misión que será revelada en el tiempo de Dios.
Él ha sido enviado a vosotros por voluntad Divina, para que seáis fortalecidos, para que seáis instruidos, para que seáis exhortados, para que disminuyáis en la tierra y crezcáis para el cielo.
Mi Hijo Jesús está en medio de vosotros (veo a Jesús con su ornamento blanco y la cruz roja en medio de la túnica), revestido de blanco, porque los apóstoles de los últimos tiempos deben poseer la blancura del algodón, la blancura de la nieve. No puede haber mancha alguna que estropee la hermosura en estas almas.
La cruz roja, bordada en la túnica de mi amado Hijo, significa vuestro amor a la Cruz, vuestro amor al sufrimiento, vuestro martirio en la tierra. Tierra que será devastada, tierra que será ensangrentada, tierra que será desolada.
Pero vosotros, pequeños míos, seréis preservados, resguardados en los aposentos de mi Inmaculado Corazón. Corazón Inmaculado que marcará triunfo de Victoria, en este final de los últimos tiempos.
Mi pequeña Rosita, entregadle a mi hijo el Santo Rosario, bendecido por mis manos, que será un arma, arma que derrotará al enemigo, arma que lo debilitará, arma que lo apabullará ante cualquier hostigamiento.

A nada habéis de temer, mis pequeños, porque el bien siempre prevalecerá sobre el mal. Pero estad atentos porque lobos, revestidos con piel de cordero, llegarán a vosotros. Pero yo quitaré las tinieblas de vuestros ojos, para que de inmediato  le reconozcan.
Os acompaño y os envío centinelas para que os resguarden del mal.
Os cultivo con esmero, como florecitas de mi jardín bello.
Os bendigo y marco en vuestros corazones el sello de mi amor.



Enero 15/08 6:08 a.m.


Jesús dice:
Sosegad vuestro corazón, la turbulencia de espíritu no proviene de Mí, proviene del espíritu del mal que intenta, a toda costa, sacaros de mis designios, designios grandes que tengo para vos.
Confiad más en Mí. Yo soy la plenitud, Yo soy la abundancia. Servidme a Mí, que Yo me ocuparé de vuestras cosas.
Daos sin reserva, que Yo os daré sin reserva. Tengo mucho que daros, pero confiad inmensamente en Mí.
Hoy no entendéis nada, mañana lo comprenderás mejor.
Hoy añoráis trabajar en el mundo y para el mundo, mañana me daréis gracias por haberos sacado de él y daros trabajo en mi Viña.
Hoy vuestro futuro es incierto, mañana estará dilucidado.



Enero 15/08 4:00 p.m.

Jesús dice:
Mis queridos niños, os falta abandono a mi providencia.
Os falta creer en mi Palabra, Palabra que no miente. Palabra que trasciende, palabra que es Verdadera.
Mirad, cómo las aves del cielo no trabajan, ni siegan y Yo las alimento.
Mirad, cómo las flores y los lirios del campo son vestidos con vivos colores; y vosotros que sois hechura de mis manos, ¿cómo os voy a abandonar? ¿Cómo os voy a dejar en la mitad del camino?
Todo lo que tiene un comienzo, tiene un final.
El Arquitecto Divino no deja sus obras en obra negra.
Las pule, las talla, las perfecciona hasta hacer de ellas, obras dignas de ser admiradas. Obras que jamás podrán ser realizadas por manos de hombres.
Yo os llamé, Yo os llevé al desierto y os hablé al oído.
Yo os he llamado a un estado de perfección, perfección que exige, en vosotros, santidad.
Perfección que exige, en vosotros, desprendimiento de todo.
Perfección que exige, en vosotros, abandono a mi Divina Voluntad.
Sé que para vosotros es difícil morir a vuestras estructuras.
Sé que para vosotros es difícil morir a vuestros apegos.
Sé que para vosotros es difícil morir a vosotros mismos porque estáis anclados a vuestra manera de pensar.
Porque estáis anclados a vuestra manera de actuar.
Porque estáis anclados a vuestra manera de vivir, Porque dejáis robar la paz que os di.
Porque dejáis robar la serenidad que os di.
Porque dejáis robar la certeza de que estoy con vosotros y en vosotros. No os condiciono, no os amarro, os doy libertad. En vosotros está si queréis continuar en mí caminar, caminar que exige en vosotros adherirse a mi Divinidad.
Adherirse a mi divino Corazón.
Adherirse a la oración, oración que os fortalece, oración que os sosiega, oración que os da calma, oración que os da paz.
Jamás coarto la libertad de mis hijos.
Jamás envío cruces que no puedan soportar.
Jamás llamo a misiones que no sean capaces de responder.
Muchas obras del cielo han sido destruidas por la mano del mismo hombre, porque se han dejado seducir de la voz que subyuga, de la voz que coacciona, de la voz que los separa en el cumplimiento de mi Divina Voluntad.
Necesito almas entregadas, almas que no les importe caminar a ciegas porque saben que Yo soy la Luz.
Almas que no les importe salir del acomodo para vivir en mi aventura.
Almas que no les importen críticas humanas, que están convencidas de que soy Yo, quien actúa en ellas.
De que soy Yo, quien os guía; de que soy Yo, que las saco del desierto a manantiales de agua viva.
Almas desprendidas de intereses, almas desprendidas de sí mismas que se abandonen totalmente a Mí.
Almas que no planifiquen su futuro, porque su futuro está en mis manos.
Almas que actúen como niños; niños inocentes, niños cándidos, niños que escuchen mi voz y caminen sin temores, sin miedos porque saben que Yo los protejo.
Almas que caminen sin alforjas y sin túnicas porque saben que Yo las proveo, porque saben que todo servidor de mi viña tiene derecho a su paga.

Os amo niños queridos de mi Divino Corazón, pero os doy libertad, mi amor por vosotros me ha llevado a daros derroches de amor.

¿Qué más queréis pedirme, si ya me he donado por completo a vosotros?

Un buen padre se preocupa por el bienestar de sus hijos y Yo me preocupo por vuestro bienestar, hijitos míos.

Esperad con paz, esperad con calma, que Yo supliré todo lo que os hace falta.

REVELACIONES A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN - TOMO 3, parte 3-


EN LAS FUENTES DE MI DIVINO CORAZÓN
HALLARÉIS MENSAJES DE MISERICORDI





Enero 11/08 3:30 p.m.

El Santo Cura Ars dice:

Mis hijos queridos, desgastad vuestra vida en oración, desgastad vuestra vida en el sacrificio, desgastad vuestra vida en pos de Cristo crucificado.

Cristo que dio la vida por vosotros. Cristo que murió enuna cruz bajo sufrimientos escarnecedores, tanto físicos como espirituales, para saldar vuestra vida dando su vida como pago por vosotros.

Cristo Jesús se dio por completo a la humanidad, entregándose a sí mismo como Cordero Inmolado, para
redimiros a vosotros hijos espirituales.

Hijos que recibís instrucción el cielo, despojaos de vuestro hombre viejo, de vuestro pecado y de vuestras inmundicias y seáis hombres nuevos. Nuevos en el amor, nuevos en vuestro espíritu, nuevos en vuestra manera de pensar y actuar; dejando atrás vuestro pasado para aventuraros a una nueva historia en vuestras vidas. Vidas escritas por el autor de la vida y el Hacedor de vuestra vida.

Por eso hijitos espirituales, por voluntad de Dios, sed santos, santos como Dios es Santo. Sed puros, puros como Dios es Puro y vosotros estáis llamados a ser santos en medio de un mundo caótico inmoral.

Estáis llamados a ser luz en un mundo oscuro, nebuloso.

Estáis llamados a vivir en austeridad en medio de un mundo de opulencia y de comodismos.

Estáis llamados a reconstruir vuestra Iglesia.

Estáis llamados a vivir en Dios y para Dios.

Estáis llamados a ser faros de luz, a ser modelos de Cristo vivo. Cristo vivo que actúa en medio de vosotros.

Cristo vivo que os llama a una conversión de corazón.

Cristo vivo que os llama a la obediencia, a la sumisión.

Cristo vivo que os llama a la castidad de pensamientos, de palabras y de obras.

Cristo vivo que os llama a ser escuela de oración.

Oración que os conecta con el cielo.

Oración que sube a su presencia.

Oración que es entregada por los Santos Ángeles para que seáis escuchados, para que seáis asistidos. Porque todo trabajador tiene derecho a su paga y vosotros, pequeño escuadrón de Dios, amad con amor
infinito a Jesús.

Amad con amor infinito a la Santísima Virgen.

Amad con amor infinito a San José, su castísimo esposo.

Amad con amor infinito a vuestros Santos Ángeles de la guarda, vuestros centinelas, vuestros protectores.

Amad con amor infinito los Sacramentos porque estáis en un mundo secularizado, mundo paganizado en el que al bien lo llaman mal y al mal lo llaman bien.

Que vuestros ojos siempre estén abiertos para encontrar la Verdad.

Que vuestros oídos estén siempre abiertos para escuchar la Verdad.

Que vuestro corazón esté siempre abierto para recibir a la Verdad, Verdad que es Jesús Hostia. Verdad que es su Evangelio. Evangelio que es doctrina de salvación contenida en el Libro Santo.

Jesús os ama porque es el Amor Eterno.

Llegad a Él, para que le entreguéis vuestro pecado que Él lo perdonará.

Llegad a Él, para que le entreguéis las enfermedades, que Él las sanará.

Llegad a Él, para que le entreguéis vuestros miedos, que Él os fortalecerá.

Llegad a Él, para que le entreguéis vuestras miserias, que Él las purificará.

Llegad a Él, con corazón arrepentido, con corazón contrito y humillado, que su Corazón Santo está colmado de misericordia, está colmado de bienes espirituales, bienes espirituales que Él les dará si os acercáis a Él. Jesús revistió mi vida de humildad; Jesús coronó mi corazón de sus Dones; Jesús rebosó mi corazón de su amor.

Por eso mis hijos sed humildes, sed sencillos, que el nmundo no os atraiga, que el mundo no os seduzca porque vuestra alma se perdería.

Huid del espíritu del mal, huid de toda tentación y llegad al Corazón Misericordioso de Jesús, para que os abrigue con su misericordia.

Llegad al corazón pacífico de Jesús para que os abrigue de su paz.

Llegad al corazón manso de Jesús para que os abrigue de su mansedumbre.

Rogad por la santificación de los sacerdotes.

Rogad para que satanás no los seduzca, no los engañe.

Ellos deben ser otros cristos en la tierra, haciendo las mismas obras que Jesús hizo.

Ellos deben ser almas fervorosas, almas de oración, almas de reparación, almas de penitencia.

Orad para que los sacerdotes piensen, actúen y vistan como sacerdotes en un mundo moderno, mundo que subyuga, mundo que tiraniza, mundo que esclaviza.

Que la oración sea una constante en vuestras vidas, porque: vida llena de oración es vida llena de gracia.

San Juan María Vianey, Santo Cura de Ars, os bendice; intercede por vosotros ante el cielo:

Para que seáis santos, como Santo es Jesús.

Para que seáis obedientes, como obediente es Jesús.

Para que seáis sumisos, como sumiso es Jesús ya que Él vino a servir y no a ser servido.



Enero 12/08 12:35 p.m. (Bautismo de Jesús).

Mensaje del Apóstol San Pablo:

Pablo, hombre débil, hombre fiel a la ley Judía, hombre celoso en el cumplimiento de la Palabra, hombre que persiguió desmesuradamente a los cristianos pero que por la misericordia de Dios fue llamado. Hoy está en medio de vosotros para daros un mensaje de misericordia del Dios bondadoso, bondadoso porque hizo de mí heraldo de su Evangelio, de perseguidor pasé a ser perseguido.

Él, en su plan divino, quitó la ceguera de mis ojos, densas escamas que impedían ver su luz.

Él, me tumbó del caballo en el que me hallaba subido, para demostrarme mi debilidad, mi impotencia y ver en Él su fuerza, fuerza de un Dios omnipotente.

Hermanos en Jesucristo, hermanos apóstoles de los últimos tiempos: Jesús os ha llamado a anunciar su Palabra a tiempo y a destiempo, a ser misioneros de su Evangelio, a ir a los lugares a donde Él os envíe, desprovistos de todo, pero abastecidos de su presencia y de su amor.

Como apóstoles de los últimos tiempos, Pablo de Tarso os guía en vuestra vocación especial en el final de los últimos tiempos, tiempos difíciles; difíciles porque el hombre camina de un lado para otro, por el prurito de oír novedades. La novedad, hermanos míos, es Jesús.

La novedad, hermanos míos, es Cristo. Cristo, que murió en una cruz para libertaros. Cristo, que murió en una cruz para despojaros del hombre, del hombre viejo.

Cristo, que murió en una cruz para armaros de su Corazón Divino.

Os hablo a vosotros, apóstoles de los últimos tiempos, a que prediquéis el Evangelio con valentía, anunciando y denunciando.

A que prediquéis el Evangelio a creyentes y no creyentes.

A que prediquéis el Evangelio como soldados de Cristo. Imitad a Dios en todas sus obras, alejad de vosotros las obras de las tinieblas y revestíos de la luz de Cristo.

Orad incesantemente unos por otros, compartid vuestros bienes, vuestras súplicas y vuestras acciones de gracia. Pablo, apóstol de Dios, os alienta a caminar hacia Jesús sin cansaros.

Pablo, apóstol de Dios, os llama a ser hostias santas agradables a su presencia. Pablo, apóstol de Dios, os invita a encarnar el Evangelio hasta decir: no soy yo quien vive, es Cristo que vive en mí.



Enero 12/08 4:20 p.m.

La Santísima Virgen María dice:

Mis pequeños, cómo os amo mis pequeños. Hoy está con vosotros, mis pequeños, mi hijo predilecto. Hijo predilecto que he estado formando en el Movimiento Sacerdotal Mariano, porque ya estaba predispuesto para ser sacerdote, sacerdote preparado, sacerdote ungido, ungido con los dones y carismas del Espíritu Santo para este final de los tiempos.

Se os había anunciado, mis pequeños, que a vosotros llegarían sacerdotes apóstoles de los últimos tiempos, porque a vosotros se os ha encomendado una gran misión, misión que será revelada en el tiempo de Dios.

Él ha sido enviado a vosotros por voluntad Divina, para que seáis fortalecidos, para que seáis instruidos, para que seáis exhortados, para que disminuyáis en la tierra y crezcáis para el cielo.

Mi Hijo Jesús está en medio de vosotros (veo a Jesús con su ornamento blanco y la cruz roja en medio de la túnica), revestido de blanco, porque los apóstoles de los últimos tiempos deben poseer la blancura del algodón, la blancura de la nieve. No puede haber mancha alguna que estropee la hermosura en estas almas.

La cruz roja, bordada en la túnica de mi amado Hijo, significa vuestro amor a la Cruz, vuestro amor al sufrimiento, vuestro martirio en la tierra. Tierra que será devastada, tierra que será ensangrentada, tierra que será desolada.

Pero vosotros, pequeños míos, seréis preservados, resguardados en los aposentos de mi Inmaculado Corazón. Corazón Inmaculado que marcará triunfo de Victoria, en este final de los últimos tiempos.

Mi pequeña Rosita, entregadle a mi hijo el Santo Rosario, bendecido por mis manos, que será un arma, arma que derrotará al enemigo, arma que lo debilitará, arma que lo apabullará ante cualquier hostigamiento.

A nada habéis de temer, mis pequeños, porque el bien siempre prevalecerá sobre el mal. Pero estad atentos
porque lobos, revestidos con piel de cordero, llegarán a vosotros. Pero yo quitaré las tinieblas de vuestros ojos, para que de inmediato le reconozcan.

Os acompaño y os envío centinelas para que os resguarden del mal.

Os cultivo con esmero, como florecitas de mi jardín bello.

Os bendigo y marco en vuestros corazones el sello de mi amor.


Enero 15/08 6:08 a.m.

Jesús dice:

Sosegad vuestro corazón, la turbulencia de espíritu no proviene de Mí, proviene del espíritu del mal que intenta, a toda costa, sacaros de mis designios, designios grandes que tengo para vos.

Confiad más en Mí. Yo soy la plenitud, Yo soy la abundancia. Servidme a Mí, que Yo me ocuparé de vuestras cosas.

Daos sin reserva, que Yo os daré sin reserva. Tengo mucho que daros, pero confiad inmensamente en Mí.

Hoy no entendéis nada, mañana lo comprenderás mejor.

Hoy añoráis trabajar en el mundo y para el mundo, mañana me daréis gracias por haberos sacado de él y
daros trabajo en mi Viña.

Hoy vuestro futuro es incierto, mañana estará dilucidado.


Enero 15/08 4:00 p.m.

Jesús dice:

Mis queridos niños, os falta abandono a mi providencia. Os falta creer en mi Palabra, Palabra que no miente. Palabra que trasciende, palabra que es Verdadera. Mirad, cómo las aves del cielo no trabajan, ni siegan y Yo las alimento.

Mirad, cómo las flores y los lirios del campo son vestidos con vivos colores; y vosotros que sois hechura de mis manos, ¿cómo os voy a abandonar? ¿Cómo os voy a dejar en la mitad del camino? Todo lo que tiene un comienzo, tiene un final.

El Arquitecto Divino no deja sus obras en obra negra. Las pule, las talla, las perfecciona hasta hacer de ellas, obras dignas de ser admiradas. Obras que jamás podrán ser realizadas por manos de hombres.

Yo os llamé, Yo os llevé al desierto y os hablé al oído.

Yo os he llamado a un estado de perfección, perfección
que exige, en vosotros, santidad.

Perfección que exige, en vosotros, desprendimiento de
todo.

Perfección que exige, en vosotros, abandono a mi Divina Voluntad.

Sé que para vosotros es difícil morir a vuestras estructuras.

Sé que para vosotros es difícil morir a vuestros apegos.

Sé que para vosotros es difícil morir a vosotros mismos porque estáis anclados a vuestra manera de pensar.

Porque estáis anclados a vuestra manera de actuar.

Porque estáis anclados a vuestra manera de vivir, Porque dejáis robar la paz que os di.

Porque dejáis robar la serenidad que os di.

Porque dejáis robar la certeza de que estoy con vosotros y en vosotros. No os condiciono, no os amarro, os doy libertad. En vosotros está si queréis continuar en mi caminar, caminar que exige en vosotros adherirse a mi Divinidad.

Adherirse a mi divino Corazón.

Adherirse a la oración, oración que os fortalece, oración que os sosiega, oración que os da calma, oración que os da paz.

Jamás coarto la libertad de mis hijos.

Jamás envío cruces que no puedan soportar.

Jamás llamo a misiones que no sean capaces de responder.

Muchas obras del cielo han sido destruidas por la mano del mismo hombre, porque se han dejado seducir de la voz que subyuga, de la voz que coacciona, de la voz que los separa en el cumplimiento de mi Divina Voluntad.

Necesito almas entregadas, almas que no les importe caminar a ciegas porque saben que Yo soy la Luz. Almas que no les importe salir del acomodo para vivir en mi aventura.

Almas que no les importen críticas humanas, que están convencidas de que soy Yo, quien actúa en ellas.

De que soy Yo, quien os guía; de que soy Yo, que las saco del desierto a manantiales de agua viva.

Almas desprendidas de intereses, almas desprendidas de sí mismas que se abandonen totalmente a Mí.

Almas que no planifiquen su futuro, porque su futuro está en mis manos.

Almas que actúen como niños; niños inocentes, niños cándidos, niños que escuchen mi voz y caminen sin
temores, sin miedos porque saben que Yo los protejo.

Almas que caminen sin alforjas y sin túnicas porque saben que Yo las proveo, porque saben que todo servidor de mi viña tiene derecho a su paga.

Os amo niños queridos de mi Divino Corazón, pero os doy libertad, mi amor por vosotros me ha llevado a daros derroches de amor.

¿Qué más queréis pedirme, si ya me he donado por completo a vosotros?

Un buen padre se preocupa por el bienestar de sus hijos y

Yo me preocupo por vuestro bienestar, hijitos míos.

Esperad con paz, esperad con calma, que Yo supliré todo lo que os hace falta.


Enero 16/08 2:00 p.m.

Jesús dice:

No os canséis mi pequeño, seguid vuestro camino que es guiado por mi luz, luz que os acompañará hasta el día en que decidáis echar travesía a otros lares, lares que jamás serán iguales a los míos; porque mis caminos han sido allanados para que caminéis por ellos caminando despacio y no a prisa evitaréis tropiezos, tropiezos que os robarían la paz y tropiezos en que vuestra alma peligraría porque os alejaría de mis planes de amor que os tengo trazados. Ya comprendéis pequeño mío que en el cumplimiento de mi voluntad me dais gloria, en el cumplimiento de mi voluntad os hacéis pequeño, en el cumplimiento de mi voluntad entraréis en mi reino.

Se que vuestro pensamiento es corto a la grandeza de mi amor.

Se que vuestro pensamiento es limitado a mis designios Divinos.

Se que vuestro pensamiento os acorrala en un laberinto sin salida, porque pensáis demasiado llevándoos a pensamientos que os descontextualizan, pensamientos que os llenan de caos, pensamientos que hieren mi Divino Corazón porque dudáis de mi misericordia.

Dejad ya vuestros temores, no estáis solo, ya camino a vuestro lado.

Dejad ya de pensar en cosas futuras que aún no os han llegado porque estáis prevenidos a situaciones que quizás no os sucederán. Soy yo vuestro camino, camino adornado con las flores de mi misericordia, flores que adornan cada capítulo de vuestra vida, vida que debe estar adherida a Mí porque soy el libretista de vuestra historia.


Enero 16/08 9:50 p.m.

Jesús dice:

Hijitos míos orad por los que no oran, amadme por los que no me aman, adoradme por los que no me adoran, consoladme, muchas almas hieren mi corazón.

Visitadme, paso largas horas de soledad, pocos han venido a visitarme.


Enero 17/08 9:00 p.m.

Jesús dice:

Venid en pos de Mí pequeño mío y hacedme compañía. Que vuestro espíritu, alma y cuerpo estén en vela porque os necesito en el silencio de la noche de cada jueves adorándome, pero también reparando; reparando porque muchas almas duermen, no han despertado aún, las llamo  y no escuchan mi voz, las llamo pero sus corazones de piedra son insensibles a mis manifestaciones de amor, amor que es despilfarrado, porque pasa desapercibido, no hace eco, no los conmueve, no los emociona.

Os necesito como cirio encendido cada noche del jueves, reparando por mi terrible sufrimiento e incruenta agonía en Getsemaní; allí viví la soledad, hoy la vivo nuevamente en el Sagrario, allí sentí el adormilamiento de mis tres apóstoles, hoy vuestras tres potencias, alma, cuerpo y espíritu aún se encuentran en un sueño letargo, sueño letargo del cual debéis despertar porque habéis de estar en vela y ya que no sabéis ni el día ni la hora en que venga el dueño de la casa para haceros partícipes de su festín, de su noche de bodas.

Pequeñas almas vigilantes que estáis atentas a mi voz, desagraviad mi Divino Corazón lastimado por las comuniones sin preparación, por las comuniones sacrílegas, por la profanación a mi Corazón Eucarístico presente en la Sagrada Hostia.

Reparad por las irreverencias, irreverencias que agrandan las llagas de mi Cuerpo Santísimo.

Un jueves como éste instituí este Sacramento de Amor, Sacramento que ya no es amado, es vilipendiado,
vituperado.

Vosotros que hacéis Hora Santa, amadme por las almas que me desprecian; pobrecitas almas de menguada inteligencia, reconoced mi presencia en la simpleza de una Hostia Consagrada, en ella mi Corazón vibra y palpita al igual que el vuestro.

Vosotros que hacéis Hora Santa, velad una hora de vuestro sueño por las almas somnolientas, almas estáticas que no oran, que no reparan; almas que están muertas en vida, porque su vida ha sido desperdicio sin sentido.

Vosotros que hacéis Hora Santa, meditad en los dolores interiores de mi Divino Corazón y cicatrizad mis heridas acompañándome en el desierto del Sagrario.

Vosotros que hacéis Hora Santa, descubrid la misericordia de la que estoy revestido, porque jamás
pensé en dejaros solos, estoy con vosotros por años sin término.

Vosotros que hacéis Hora Santa, rogad al dueño de la mies que envíe operarios a su mies.

Vosotros que hacéis Hora Santa, sed mis adoradores nocturnos, adoradores del silencio que embellece el cielo oscuro con vuestro resplandor, resplandor que os hace como estrellas ya que la oración os da luz, luz que penetra en vuestro corazón y se refleja en vuestro rostro.




REVELACIONES A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN - TOMO 3, parte 2-


EN LAS FUENTES DE MI DIVINO CORAZÓN
HALLARÉIS MENSAJES DE MISERICORDI





Enero 8/08 1:50 p.m.

Jesús dice:

Pequeños míos, escuchad cómo os hablo, pero vuestros oídos están cerrados a mi voz, voz que desde el silencio del Sagrario os llama a venir a Mí, porque mi mansión acá en la tierra ha dejado de ser mansión para convertirse en un desierto árido y solitario. Solitario porque os llamo y no hacéis caso a mi llamado. Solitario porque esta porción de cielo, en medio de vosotros, está deshabitada; los pobladores no quieren salir de sus parcelas, parcelas regaladas por Mí, porque mi amor es infinito y eterno por vosotros.

Solitario porque las almas son remisas a mi presencia, presencia que es cuestionada, ya que la inteligencia es menguada para creer en esta manifestación de mi amor.

Venid, que henchiré vuestro corazón del silencio.

Henchiré vuestro corazón de mi Divinidad.

Henchiré vuestro corazón de mi paz.

Henchiré vuestro corazón de mi misericordia.

En la Hostia Sagrada está mi Divino corazón, Corazón Eucarístico que arde de amor.

Corazón Eucarístico solitario que desea ser acompañado.

Corazón Eucarístico que está impregnado de misericordia para todos vosotros.

En el silencio de mi Sagrario cubro la desnudez de vuestro corazón, os revisto como a príncipes porque sois hijos del gran Rey. Rey que regirá la tierra por órbitas sin límites.

En el silencio de mi Sagrario tomo vuestras flaquezas y os hago fuertes.

Tomo vuestras miserias y os purifico.

Tomo vuestro gemir y os lo devuelvo en gracias, gracias imperceptibles a vuestros ojos, pero perceptibles para los ojos del cielo.

En el silencio de mi Sagrario vuestras llagas son sanadas, vuestros muros de concreto son derribados, vuestras quimeras se hacen realidad, vuestros pasos vacilantes toman vigor a seguir caminando, aún, en medio de vuestras luchas, luchas que sólo son superadas si gastáis parte de vuestro tiempo a la oración de corazón, frente a mi Corazón Eucarístico presente en la Sagrada Hostia.


Enero 10/08 6:10 p.m.

Jesús dice:

Acercaos a mi Corazón Eucarístico porque mi Divino Corazón supura misericordia para vosotros.

Misericordia desbordante porque os amo.

Misericordia para vosotros porque sois importantes para Mí.

Misericordia para vosotros porque os redimí muriendo en la cruz.

Misericordia para vosotros porque me ha llevado a la locura de la cruz.

Misericordia para con todos vosotros porque estoy presente hasta el sin fin de los siglos en la Sagrada Hostia.

No temáis en acercaros a mí, no os echaré en cara vuestros pecados porque sois frágiles, porque sois débiles porque sois almas terrenales.

Mi amor por vosotros no tiene límites.

Mi amor por vosotros es tan infinito como la arena en el desierto, tan infinito como el agua en el océano, tan infinito como las estrellas en el cielo.

Dejad vuestros miedos que mi Divino Corazón es un confesionario de perdón y de misericordia.

Es un confesionario en el que os purifico.

Es un confesionario en el que os libero.

Es un confesionario en el que os absuelvo de toda culpa.

Os llevo tan dentro de mí, que hago mía vuestra tristeza, hago mía vuestra alegría, hago mío vuestro llanto, hago mía vuestra risa, hago mío vuestro cansancio, hago mía vuestra esperanza, os hago míos a todos vosotros hijitos míos porque fuisteis creados a mi imagen y semejanza.

Porque os di victoria a una vida de gracia, muriendo en una cruz.

Porque os di victoria a una vida de hijos de Dios en el bautismo.

Porque os di victoria a una vida de santidad al llamaros por Él, que es tres veces Santo.

Hijos míos, misericordia os doy.

Hijos míos, perdón os doy.

Hijos míos, bondad os doy.

Hijos míos, ternura eterna os doy.

Hijos míos presencia hasta el sin fin os doy, porque estoy en medio de vosotros en la Hostia Consagrada. Hostia dada a vosotros para elevaros al cielo.

Hostia dada a vosotros para que vuestro corazoncito disminuya a todo amor de la tierra y se ensanche a mi amor Divino.

Amor Divino para toda la humanidad, aun, para los pecadores más acérrimos en el pecado.

Aun, para los de corazón endurecido. Aun, para los mundanales que no han puesto sus ojos en Mí.

Mirad pequeños míos que no os discrimino.

Mirad pequeños míos que no os censuro.

Mirad pequeños míos que no os señalo, antes, os llamo.

Porque sé de vuestras miserias.

Porque sé de vuestra testarudez.

Porque sé de vuestra gran necesidad de ser amados y el

Dios de amor os da amor en plenitud.

Os da amor en abundancia.

Os da el Amor, amor que os derrite de amor por el Dios de Amor.

Os amo hijos míos.


Enero 10/08 6:23 p.m.

Jesús dice:

Deseo escuchar de vuestros labios un te amo.

Deseo percibir de vuestra mirada, mirada de amor.

Deseo sentir de vuestro corazón, palpitaciones de amor.

Deseo veros caminar hacia Mí.

Deseo veros extender vuestras manos hacia el cielo para llenároslas de mis bendiciones.

Deseo ver vuestros oídos abiertos a mi voz.

Deseo que estéis anhelantes de Mí.

Deseo sentir que el mundo no os llena.

Deseo veros como peregrinos del Absoluto.

Deseo veros con alas de ángeles que vuelan hacia el cielo.

Deseo veros con vuestros pies caminantes hacia el Sagrario, Sagrario en el que amorosamente os espero para daros mi amor.

Sagrario en el que amorosamente os espero, para embadurnar vuestro ser con mi amor.

Sagrario en el que amorosamente os espero, para estrecharos en mi corazón eucarístico y besar vuestro corazón dándoos mi paz.

Sagrario en el que amorosamente os espero, para desmanchar vuestro corazón y daros pureza.

Sagrario en el que amorosamente os espero, para que nadéis en los ríos de misericordia de mi Divino Corazón.

Sagrario en el que amorosamente os espero, para cubriros de mis destellos de luz y haceros radiantes. Radiantes porque sois hijos de la luz.

Radiantes porque sois enemigos de las tinieblas.



Enero 10/08 6:45 p.m.


La Santísima Virgen María dice:

Hijitos míos cuidad de mi Hijo Jesús, amadlo como yo le amo, adoradlo como yo le adoro y glorificadle como yo le glorifico. Cuidad de mi Hijo y consentidle como a un bebé frágil, estrechadle en vuestro corazón con suma delicadeza.

Estrechadle en vuestro corazón con suma ternura y prodigadle vuestro calor. Vuestra Madre os acompaña en vuestra adoración a Jesús Eucaristía e intercede por vosotros.

Donad vuestra vida al Señor, rendíos absolutamente a su Divina Voluntad.

Jamás penséis en agradar a los hombres, agradad a Jesús Misericordioso.

Agradad a Jesús, tierno y compasivo con vosotros.

Os cubro con mi manto, manto que desea cubrir a toda la humanidad en su desnudez.

Manto que desea cubrir a toda la humanidad en su ceguera espiritual.

Manto que desea cubrir a toda la humanidad ausente de mi Hijo Jesús.

Entregadme a mis hijos pródigos, entregadme a mis hijos ausentes de la Iglesia.

Entregadme a mis hijos díscolos en el amor de Dios que yo abogaré por ellos, para que Él se apiade y tenga misericordia de sus almas.

Sed asiduos en la oración, sed asiduos en la adoración.

Sed asiduos en la alabanza.

Os amo y os bendigo, hijitos de mi Inmaculado Corazón.



Enero 10/08 8:55 p.m.


La Santísima Virgen María dice:

Agustín, hijo querido, escribe para los sacerdotes, mis hijos predilectos, no tengas miedo, no eres tú quien escoge las palabras. Soy yo, Tu maestra espiritual que guía tu mano, mano dócil a mi mensaje, mensaje que debes hacer llegar a un gran número de elegidos porque ya es hora que despierten del sueño letargo y abran sus ojos a la luz.

Luz que los guía, pero muchos no la ven.

Luz que los ilumina, pero no alcanzan a percibir sus reflejos.

Luz que los enruta hacia Dios, pero varios de estos hijos se encuentran alejados de sus caminos.

Vosotros que sois sacerdotes, por la misericordia de Dios, sed perfectos como perfecto es Vuestro Sumo y Eterno Sacerdote.

Vosotros que sois sacerdotes, por la misericordia de Dios, sed santos como Santo es Vuestro Sumo y Eterno Sacerdote.

Vosotros que sois sacerdotes, por la misericordia de Dios, sed hostias vivas como lo es Vuestro Sumo y Eterno Sacerdote, Jesucristo.

Dios puso su mirada de amor en vosotros, los hombres ponen su mirada de censura en vosotros.

Sed, pues, ejemplo de quien os llamó; que vuestro corazón no contenga mancha alguna.

Sed cuidadosos en conservar la pureza de vuestro corazón, ya que a vosotros se os ha encargado el misterio más loable sobre la tierra: hacer descender del cielo al Hijo de Dios.

Para que seáis sacerdotes santos orad muchísimo a los pies de Jesús Eucaristía.

El Sagrario ha de ser para vosotros un dulce encuentro de amor, encuentro en el que saldréis renovados, vivificados y fortalecidos para continuar con la ardua tarea que se os ha encomendado.

En el Sagrario os hacéis fuertes, en el Sagrario recibís efusión del Espíritu Santo.

En el Sagrario beberéis en las fuentes de su Divino Corazón, para que la sed no os consuma en la mitad el desierto.

En el Sagrario quedan atrás vuestras tentaciones, entrando como hombres y saliendo ángeles.

Sed, pues, hijos predilectos de mi Inmaculado Corazón, sacerdotes de oración.

Porque sin oración: vuestra vocación perderá su colorido, vuestra vocación perderá vigor haciéndoos débiles, vuestra vocación se derrumbará como se derrumba un castillo construido en arena.

Jesús es modelo de oración. Por lo tanto, vuestro apostolado debe ir acompañado de oración para que vuestra voz haga eco.

Para que con vuestras obras glorifiquen a Dios.

Para que no os vean a vosotros, sino a Jesús en vosotros.

El activismo os hace estériles, os marchita.

La oración os hace fértiles, os reverdece.

El activismo os agarra para el mundo, la oración os roba para el cielo.

Hijitos míos, contemplad actuando y actuad contemplando.

Deshojad pétalos de rosas rezando el Breviario como la Santa Madre Iglesia os lo manda. No rezarlo es como cultivar cardos y espinas, espinas que satanás sutilmente siembra en vuestros corazones, para que no lo oréis a conciencia y pausadamente sino cuando os encontréis fatigados, de tal modo que se os haga monótono y poco apetecible para vuestro espíritu.

Hijitos míos estáis obligados a vivir con radicalidad el Evangelio, sed celosos y recelosos en el cumplimiento de vuestros tres votos: pobreza, castidad y obediencia.

Que vuestro corazón no se desvíe por las riquezas materiales, riquezas que son como cadena al cuello atándoos para que no viváis el verdadero sacerdocio en Cristo Jesús.

Vivid modestamente y en austeridad a semejanza de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote.

Sed obedientes al Santo Padre, permaneciendo en la Iglesia que mi Hijo Jesús fundó. No os desviéis ni a la derecha ni a la izquierda, ella siempre prevalecerá.

Sed puros como el resplandor de una hostia blanca.

Os habéis casado con la Iglesia y a ella le debéis fidelidad, fidelidad en el amor, fidelidad en vuestra entrega.

Que vuestra conciencia, que es la voz de Dios, no tenga nada que recriminaros. A los hombres se les puede engañar, mas a Dios no, porque Él todo lo ve.

Aún, aquello más oculto a los ojos del mundo es visible para los ojos de Dios.

Hijos predilectos, que os habéis segregado del rebaño de Jesús, volved vuestra mirada y vuestro corazón a Él.

Su Divino Corazón es rico en bondad y misericordia.

Él perdonará vuestros deslices.

Él restaurará de nuevo vuestro corazón en el amor.

Él os devolverá la pureza a vuestro corazón.

Él ceñirá la argolla en vuestro dedo y calzará vuestros pies con sus sandalias.

Él os vestirá con los ropajes de la gracia si volvéis a Él.

Jesús os espera para daros amor.

Jesús os espera para perdonaros.

Jesús os espera para abrazaros.

Jesús os espera para derramar en vosotros sus lágrimas, porque volvisteis a Él.

Jesús os espera para bañaros en los ríos de su misericordia, misericordia que perdona y borra vuestro pasado para que viváis en su eterno presente.

Os amo retoñitos de mi frondoso jardín.

Volved a mí, que os plantaré como una rosa de predilección y para cultivaros con gran esmero y con gran amor.

REVELACIONES A AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN - TOMO 3, parte 1-

 
EN LAS FUENTES DE MI DIVINO CORAZÓN
HALLARÉIS MENSAJES DE MISERICORDI



PRÓLOGO


Marzo 11/08 3:45 p.m.

Jesús dice:
Mis pequeños, pequeñas almas que estáis bebiendo en las  Fuentes de mi Divino Corazón, Corazón abierto para  todos vosotros caminantes peregrinos del Absoluto.
Corazón abierto para todos vosotros que deseáis vivir en  santidad.
Corazón abierto para todos vosotros que deseáis imitar  mis Sagradas virtudes.
Corazón abierto para todos vosotros que tenéis hambre y  sed de Mí.
Corazón abierto para todos vosotros que por misericordia  infinita estáis bebiendo de estas fuentes fidedignas al  Evangelio. De estas fuentes fidedignas al Magisterio de  la Santa Iglesia. De estas fuentes fidedignas que se  acoplan cabalmente al contenido de la Sagradas  Escrituras.
Agotad sorbo a sorbo su contenido hasta que os  refresquéis interiormente, hasta que la tierra árida de  vuestro corazón sea impregnada de mi copiosa lluvia,  lluvia que brota de mi Divino Costado, Costado presto  para daros asilo, para daros albergue, para daros refugio a  todas las almas de la tierra que deseen dejarse abrasar  por mis rayos fulgurantes de misericordia.
Rayos fulgurantes que se hallan en este libro.
Libro que es un gran tesoro proveniente del cielo.
Libro que os habla con ternura de Padre.
Libro que os habla con ternura de hermano.
Libro que os habla con ternura de un Dios bondadoso, de  un Dios misericordioso que os quiere salvar. Salvar de las ardides de satanás. Salvar de sus falsas  Seducciones. Salvar de los peñascos, suavemente  tapizados, para que caminéis en falso y os hundáis en el  precipicio del averno.
En este libro, amigos entrañables de mi Divino Corazón,  os hablo en el coloquio del amor, en el coloquio de la  ternura.
En el coloquio de la dulzura, porque sé que muchos de  vosotros necesitáis descubrirme. Necesitáis encontrarme,  necesitáis verme. Y hoy me dejo descubrir, me dejo  encontrar y me dejo ver a través de este libro, escrito con  la tinta de mi amor. Escrito con la tinta de mi  misericordia.
Escrito con la tinta de mi entrega plena hacia vosotros.
Vosotros pequeños navegantes de la alta mar, aquí  encontraréis aguas de reposo, aguas de paz que os da la  quietud a vuestro corazón, que os da el sosiego a vuestra  alma y que os da descanso a vuestro espíritu.
Mi Libro, en las Fuentes de mi Divino Corazón, es un  regalo que os doy a toda la humanidad del siglo XXI.
Humanidad que está saturada de violencia.
Saturada de ciencia y de tecnología.
Saturada de inconformismo religioso, inconformismo  religioso que lo lleva a la incredulidad.
Inconformismo religioso que lo lleva al ateísmo.
Inconformismo religioso que lo lleva al sincretismo.
Inconformismo religioso que lo lleva a buscar novedades.
Este regalo celestial ha llegado a vuestras manos porque  mi mirada de amor y de misericordia ha apuntado hacia  vosotros porque os amo tanto, que sería capaz de volver a  vivir el sufrimiento y la agonía de mi Sagrada Pasión.
Os amo tanto, que de nuevo me ofrecería como Víctima Divina para salvaros.
Os amo tanto, que de nuevo permitiría que me coronasen,  que me flagelasen, que me juzgasen injustamente y que  me vistiesen de loco, porque Soy el loco enamorado de  todos vosotros.
Porque Soy el loco enamorado que, en su invención de  amor, me he quedado con vosotros hasta la consumación  de los siglos, en el Misterio de la Sagrada Eucaristía.
Este regalo del cielo ha llegado a vuestras manos porque  estáis viviendo momentos difíciles. Porque los hombres  han cerrado sus oídos a mi voz, han cerrado sus  corazones a mi presencia, han perdido credibilidad en  mis sacerdotes.
Y mi creatividad de amor me ha inducido a comunicarme con vosotros a través de mi Libro de Oro adornado con perlas y brocados.
Libro que enternecerá vuestro corazón, haciéndolo susceptible a mi eterna presencia.
Libro que volcará vuestros pensamientos mundanales, en pensamientos de almas espirituales, almas hambrientas y sedientas de Mí.
Este libro renovará todo vuestro ser haciéndoos más angelicales, haciéndoos mis discípulos.
Discípulos de gran estatura espiritual porque en él me habéis descubierto como un Dios de amor.
Un Dios que os ama con gran ternura de Padre.
Un Dios que busca y quiere lo mejor para sus hijos.
 
Un Dios que os quiere arropar con su mirada.
Un Dios que os quiere hacer reyes en su Reinado.
Un Dios que os desea dar en herencia, bienes espirituales.
Un Dios que os tiene preparada una morada en el cielo.
Este libro sanará vuestros corazones heridos, porque cada palabra es bálsamo cicatrizante a vuestro dolor.
Cada palabra es suavidad a vuestra aspereza.
Cada palabra es tenue oleaje en vuestra tempestad.
Cada palabra es hálito Divino que os cubre, que os da serenidad, que os da armonía interior.
Este libro es medicina que os sanará en vuestra enfermedad espiritual, dándoos luz, dándoos vigor, dándoos nuevas fuerzas para que emprendáis vuelo hacia Mí.

Mis pequeños, escuchad mi voz a través de estas letras escritas por mis Sagradas Manos.
¿Cómo más queréis que os hable?
¿Cómo más queréis que os demuestre mi gran amor hacia vosotros?
¿Cómo más queréis que os diga, que mi Divino Corazón está impregnado de misericordia?
Misericordia que derramo sobre la faz de la tierra, porque no os quiero anclados, os quiero libres.
Porque no quiero que vuestro corazón esté afeado por el pecado; lo quiero limpio, limpio para que me permitáis entrar en él.
Limpio para que me permitáis vivir en él.
Limpio para que me permitáis unir mi Divino Corazón al vuestro.
¿Por qué despreciáis a mis instrumentos?
¿Por qué los juzgáis severamente?
¿Por qué racionalizáis mis designios Divinos en estas pequeñas almas escogidas por Mí?
¿Por qué dudáis de mi Sabiduría Divina?
Sabiduría que os doy como copiosa lluvia.
Sabiduría que os doy como puerta de oro para que entréis en el camino de la salvación.
Porque sois Tomases, Tomases que creen si me veis con vuestros ojos físicos.
Tomases que no alcanzan a medir mi amor desbordado por vosotros.
Tomases que ponen en duda y en tela de juicio mis Mensajes de Amor, mis Mensajes de Conversión, y mis Mensajes de Misericordia dados a toda la humanidad
Vuestras dudas hieren mi Divino Corazón.
Vuestras dudas ahondan las espinas de mi Corona.
Vuestras dudas flagelan mi Cuerpo Santísimo.
Vuestras dudas dislocan mis huesos.
Vuestras dudas agrandan mis heridas creando llagas en mis mismas llagas.
Vuestras dudas hacen que perdáis regalos del cielo, regalos que os doy en tiempos de deterioro moral, en tiempos de decadencia espiritual.
Regalos que os doy a apóstoles de los últimos tiempos para que prediquen a tiempo y a destiempo.
Para que prediquen con valentía y con coraje; para que con su celo, de salvar almas, asuman mis manifestaciones sobrenaturales hasta las últimas consecuencias.
Hijitos míos, aprovechad esta última Fuente de Misericordia, este último grito desesperado porque, aún, hay almas contumaces, almas de duro corazón en los que mi voz resuena como címbalo oxidado.

Aprovechad esta última fuente de misericordia, misericordia para toda la humanidad. Porque a todos los amo por igual.
Porque todos sois niños de mi predilección.
Porque todos sois coherederos de mi Reino. Coherederos de mi Reino que habéis sido creados a mi imagen y semejanza.
Coherederos de mi Reino que os espera un cielo nuevo y una tierra nueva.
Os quiero tomar, a cada uno, de vuestras manos y conduciros a las Fuentes de mi Divino Corazón para que saciéis vuestra sed de Mí.
 
Bebed de esta agua fresca.
Bebed de esta agua cristalina.
Bebed de esta agua celestial para que os sumerjáis en la profundidad del océano de mi misericordia y seáis salvos.
Salvos que ganaréis un lote en el cielo, una porción de mi Reino para que en unidad con mi Iglesia Triunfante Alabéis y Glorifiquéis la Grandeza de Vuestro Dios.
Dios con Corazón desbordado en Misericordia para todos vosotros.
Os amo, os llevo en mi Corazón y os ato a mi Divino Corazón para que permanezcáis en Mí y Yo en vosotros.


CAPÍTULO I


MENSAJES DE MISERICORDIA

Enero 6/08 10:00 a.m.

Jesús dice:

Sed instrumentos de paz, mas no de discordia.
Sed instrumentos de luz, mas no de oscuridad.
Sed instrumentos de humildad, mas no de soberbia.
Sed instrumentos de generosidad, mas no de avaricia.
Sed instrumentos de diligencia, mas no de pereza.
Sed instrumentos de silencio, mas no de palabrería.
Sed instrumentos de la verdad, mas no de la mentira.
Sed instrumentos de castidad, mas no de lujuria.
Sed instrumentos de mansedumbre, mas no de ira.
Sed instrumentos de vida interior, mas no de vida inútil
Sed instrumentos de Dios, mas no de las obras de las tinieblas.
Sed instrumentos de misericordia, porque los misericordiosos llegarán al cielo.
Sed instrumentos de caridad, porque la caridad borra multitud de pecados.
Sed instrumentos de amor, porque el amor es medicina para el enfermo.
Sed instrumentos de María en la tierra, porque ella es el camino que os conduce a Mí.
Sed instrumentos sedientos de mi Palabra, porque ella os da sabiduría.
Sed instrumentos de oración, porque la oración une vuestro corazón con mi Divino Corazón.
Sed instrumentos de Evangelización, para que acerquéis almas sedientas de beber en las Fuentes de mi Divino Corazón.



Enero 7/08 6:25 a.m.

Mirad mi Cruz, como el Corazón abierto de mi Padre que os espera.
Mirad mi Cruz, como una tienda de lona espaciosa para todas las almas que deseen llegar a Mí.
Mirad mi Cruz, a la dimensión de mis brazos extendidos al infinito.
Mirad mi Cruz, a la profundidad de mis llagas, llagas que sanan vuestras heridas, heridas producidas por el desamor, por la soledad, por la tristeza, por los egoísmos, egoísmos que os hacen individualistas y narcisistas.
Mirad mi Cruz, como el patíbulo de mi Misericordia, misericordia que os doy, si os acercáis a ella dejando atrás vuestros miedos, vuestro temor al sufrimiento, vuestro apego al acomodo, vuestra fobia a la austeridad.
Mirad mi Cruz, como el lugar fuerte de la compasión. En ella padezco vuestro sufrimiento.
En ella me duele vuestro dolor.
En ella lloro vuestro llanto.
En ella padezco el insomnio de vuestras noches sin dormir.
En ella tirito de frío en vuestras noches heladas y sin abrigo.
En ella me retuerzo de hambre porque no encontrasteis nada de comer.
En la Cruz he puesto mi Corazón puro, limpio, capaz de amar mucho sobre: vuestras miserias, vuestro barro, vuestras basuras.
Dejadme manchar, ensuciar, oler mal como vosotros. Para luego purificaros, lavaros, dejaros el aroma de mi Corazón bueno y limpio.
La Cruz es el lugar donde tiene cabida todo dolor:
Vuestro dolor físico que no tiene cura humana.
Vuestro dolor moral que se hunde bajo el peso del pecado.
Vuestro dolor psíquico que se siente hundido, sin sentido, sin saber dónde encontrar consuelo.
Vuestro dolor espiritual en donde aúllan los lobos de vuestro desierto.
Mi Cruz es mi Divino Corazón abierto, en donde todos tienen un sitio donde descansar.



Enero 7/08 9:25 a.m.

Jesús dice:
Alma que andáis corriendo de un lugar a otro, como huyendo de vosotros mismos, dejad vuestro corazón vacío, intranquilo, desasosegado y llegad a Mí para llenaros con mi amor, para devolveros la tranquilidad y el sosiego que vuestro corazón necesita.
Soy el Pastor que busca la oveja pérdida, encontrándola, la tomo en mis brazos y la llevo al aprisco de mi Divino Corazón para curarla y vendar sus heridas, heridas que son sanadas con el aceite bendito de mi perdón y de mi misericordia, misericordia derramada sobre toda alma que se deja encontrar por mi amor, amor que obliga a dejar la basura del pecado, a limpiar la suciedad del pecado, a sanar el corazón maltratado por el pecado, pecado que os esclaviza como a María Magdalena, hija pródiga que descubrió en mis ojos la pureza de un Ángel, la grandeza de un Dios y la bondad de un Padre Misericordioso. Ella supo hacer de su virginidad inocente, virginidad penitente. Ella pudo levantarse bella y hermosa de sus miserias. Ella supo liberarse de las amarras que la ataban.
Ella supo resucitar a una nueva vida, vida aún más profunda que la de su hermano Lázaro.
Ella pudo hacer de su vida milagro del amor y del perdón.
Ella dejó de recibir migajas de amor para recibir manjares de amor verdadero.
Ella encontraba en cada mañana la luz clara y resplandeciente.
Ella comprendió que el amor no es inventado por los hombres, que proviene de Dios, Dios que es amor.
Ella es testimonio vivo de que por muy hundidos que estéis en el pecado, en Mí, encontraréis la salida que es un camino abierto para encontrar en el Hijo de Dios lo que los hombres no os puede dar: un amor cierto.
Hijitos míos, quiero restaurar vuestro corazón deshecho por el pecado, quiero besaros y abrazaros porque vuestro pasado para Mí no cuenta, cuenta vuestro presente.
Quiero que unjáis mis pies con el nardo de vuestro arrepentimiento.
Quiero que os acerquéis a Mí, abriendo vuestras suciedades a la pureza, vuestras mentiras a la verdad, vuestros desamores al amor generoso, vuestro pecado a la gracia.
Deseo ser en vosotros el hombre que enamoró a María Magdalena del amor que plenifica, del amor que da libertad, del amor que da dignidad, del amor que da gracia, gracia que da salvación.


Enero 7/08 6:20 p.m. (Cuando estaba frente al Santísimo)

Jesús da la siguiente Oración: “Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, os amo con todo mi corazón, os adoro con todo mi espíritu, os glorifico con toda mi alma.
Deseo ser vuestro eterno enamorado.
Enamorado de tu eterna presencia en la Eucaristía.
Enamorado de tu hermosura sin igual.
Enamorado de vuestra misericordia infinita.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, rindo mi vida a vuestra Gran Majestad.
Rindo mi vida a Vuestra Divina Voluntad.
Rindo mi vida a vuestra incomparable dulzura, dulzura que elevará mi corazón hacia el Vuestro, uniéndolo en una relación de amistad profunda.

Divino Corazón de Jesús presente en la Sagrada Hostia, tomad el barro de mi vida y reconstruidla, como mi Divino Alfarero tomad mis enfermedades físicas y espirituales y sanadme como mi Médico Divino, tomad mis proyectos para que tracéis planes de amor como mi Arquitecto Divino.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, despertad en mí deseos de pureza, amor a la oración, espíritu de sacrificio y anhelos de santidad. Santidad que me impulse a rechazar las obras del mundo y a gustar de las obras del cielo.
Divino corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, haced de mi alma, alma eucarística, alma enamorada de Vuestra Real Presencia en vuestra invención de amor, amor que me atrape, amor que me cautive, amor que me desespere por estar siempre unido a vos.
Divino corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, aumentad los latidos de mi corazón convirtiéndolos en sinfonías celestiales, para el autor de mi vida, presente en la humilde apariencia del Pan Consagrado.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, haced que esté atento a vuestra voz, voz que me llame en el silencio de la noche para haceros compañía, para hablar de corazón a corazón extasiándonos con nuestras miradas, mirada que es un dulce arrullo para mi alma y sosiego para mi espíritu.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, robadme horas de mi sueño para encender mi corazón como una estrella fugaz y alumbrar en la oscuridad de la noche, noche que es dulcificada, noche que es engalanada, porque vuestra presencia me arrebata para el cielo.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, llevadme al Gólgota para con mis lágrimas sanar las heridas de Vuestro Cuerpo Santísimo, y reparar los pecados de todas las almas que os ultrajan.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, dejadme adorar vuestra Preciosa Sangre derramada en vuestra Sagrada Pasión en imploraros perdón por todos los sacrílegos de vuestro Milagro de Amor.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, haced de mi alma, alma reparadora que repare por los sacerdotes que indignamente os hacen descender del cielo y rogaros por estas almas que reavivan los dolores en Vuestro Cuerpo Sagrado.

Divino Corazón de Jesús, presente en la Sagrada Hostia, unidme al Corazón de los Ángeles del cielo para alabaros por vuestro derroche de amor, al quedaros con nosotros hasta la consumación de los siglos. Amén”.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís