FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

EL ACONTECIMIENTO MÁS IMPORTANTE DE LA NAVIDAD - EL NACIMIENTO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


UN RECORRIDO POR LA VERDADERA HISTORIA Y EL VERDADERO PROPÓSITO DE LA NAVIDAD 


El ángel anuncia el nacimiento de Jesús.


Base bíblica: Lucas 1.26-38

Texto para memorizar: I Juan 4.10

“Dios nos amó a nosotros y envió a su Hijo”.



Un día María estaba trabajando en su casa. ¡Había mucho que hacer! Tenía que barrer el piso, pasarles un trapo a los muebles, lavar la ropa, ayudar a preparar la comida... ¡Cuántas cosas tenía que hacer! Pero a María no le molestaba trabajar. Cantaba mientras trabajaba.
 
Era una joven que amaba mucho a Dios y que le gustaba ayudar a su familia, porque sabía que eso le agradaba al Señor. Quizás pensaba en su novio, José, un joven carpintero con el que se iba a casar muy pronto. O quizás pensaba en la promesa hermosa de Dios de mandar un día a su Hijo al mundo para ayudar a la gente. María sabía que Dios iba a cumplir con su promesa, pero no sabía cuándo lo iba a hacer.
De repente, María se dio cuenta de que no estaba sola. Había delante de ella una persona extraña, vestida de blanco, que brillaba como una luz. María se sentó asustada. La persona era un ángel que se llamaba Gabriel. Dios lo había mandado con un anuncio muy especial.
 
—¡Te saludo, favorecida de Dios! —dijo el ángel—. El Señor está contigo.

María sabía que eso significaba que ella era una persona especial delante de Dios, pero no entendía por qué el ángel la saludaba así. Jamás había visto antes un ángel y estaba muy asustada. El ángel siguió hablándole.

—María, no tengas miedo —le dijo—. Has encontrado favor delante de Dios. Pronto vas a tener un hijo y lo vas a llamar Jesús. El será el Salvador del mundo. —¿Cómo puede ser eso? —preguntó María asombrada—. Y el ángel le respondió: —Para Dios no hay nada imposible. María pensó muchas cosas. Le costaba creer lo que le estaba pasando, pero le dijo al ángel: —Que se haga conmigo todo lo que Dios quiere. Con mucha alegría
 
María y José siguieron con sus planes para casarse. Ahora María tenía otro motivo para cantar mientras trabajaba. Sentía que era una persona muy especial por haber sido elegida para ser la madre de Jesús. —¡Gracias, Señor —dijo—. Gracias por cumplir tu promesa con nosotros y permitirme ser la madre de tu Hijo Jesús.



Los pastores visitan al Niño

Base bíblica: Lucas 2.8-20
Texto para memorizar: Lucas 2.16

“Hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre”.


Era una noche hermosa. Había miles de estrellas brillando en el cielo. Unos pastores, hombres que cuidaban ovejas en el campo, estaban preparándose para pasar la noche afuera con sus animales. Seguramente tenían preparado un fuego para calentarse un poco, ya que la noche era fresca. Algunos de ellos estaban a punto de dormirse porque había sido un largo día de mucho caminar y trabajar con las ovejas.

—¡Qué silencio! —dijo uno de ellos—. No se escucha nada más que el viento. —Y no se ve nada más que las estrellas —dijo otro—. ¡Qué hermoso cielo!
De repente una luz muy brillante iluminó todo. ¡Allí delante de los pastores había un ángel! Los pastores nunca habían visto algo así y se asustaron mucho. Se querían esconder, pero no podían.
 
El ángel les habló diciendo: —No tengan miedo, yo he venido para traerles buenas noticias. Dios los ama mucho y le ha mandado a su Hijo. Ha nacido esta noche y en este momento está en el pueblo de Belén durmiendo en un pesebre.

De repente el cielo se llenó de muchos ángeles. ¡Todos estaban cantando alabanzas a Dios! En su canción decían: —“Gloria a Dios en el cielo, y paz a todos los hombres”.
 
Jamás se había visto algo así. Y tan pronto como habían aparecido los ángeles así también desaparecieron.  La luz brillante que había llenado el cielo se apagó gradualmente y la noche estrellada se volvió como antes. Los pastores se miraban atónitos el uno al otro. Estaban temblando todavía con los efectos de la tremenda escena que habían visto.
 
—¿Y ahora, qué haremos? —preguntó uno. —Pues vamos a Belén —dijo otro— para ver esto tan maravilloso que ha ocurrido. —Sí, vamos —dijeron los demás—.
 
Apurados levantaron sus cosas y se fueron al pueblo de Belén. Buscaron y preguntaron hasta que por fin encontraron un establo como el ángel había dicho.

Al entrar en el establo vieron un pesebre, un lugar donde se colocaba la paja que comían los animales. Y dentro del pesebre dormía un bebé recién nacido.
 
Los pastores se callaron inmediatamente. No querían despertarlo. Shs! —dijo uno—. ¡Silencio! Duerme el Hijo de Dios, el Salvador.
 
Uno por uno se acercaron para mirar mejor. Algunos se arrodillaron porque la misma presencia de Dios en ese lugar tan humilde. ¡El bebé era tan chiquitito! ¡Tan indefenso! ¡Tan hermoso! Los pastores le contaron a María y a José todo lo que los ángeles habían dicho. Los dos sonreían contentos. Ellos sabían lo que era escuchar a los ángeles hablar. Sentían un gozo muy grande porque Dios así confirmaba su promesa otra vez de mandar a su Hijo al mundo.
 
Los pastores alababan a Dios por lo que estaban viendo. — ¡Gracias, Señor! —dijeron—. Gracias por amarnos tanto que has mandado a tu hijo para vivir entre nosotros. ¡Gloria a tu Nombre! Y se fueron de allí llenos de alegría para compartir su gran anuncio con todo el mundo.


Los magos adoran a Jesús.

Base bíblica: Mateo 2.1-12
Texto para memorizar: Mateo 2.11

“Vieron al niño con María su madre; y arrodillándose lo adoraron”.
 

Una noche unos hombres muy ricos y muy sabios estaban estudiando las estrellas. Habían hecho eso muchísimas veces y sabían tanto sobre ellas que hasta tenían nombres para algunas. De repente uno de ellos gritó: —¡Miren! ¡Allí hay una estrella nueva!
Es hermosísima y muy  Todos miraban con mucha atención la nueva estrella que había aparecido.
 
Decidieron estudiar en sus libros para ver si tenía algún significado especial. —Fíjense lo que dice aquí —dijo uno de ellos—. Dice que la estrella nueva significa que ha nacido un nuevo rey. —Debe ser un rey muy importante —comentó otro—. Es una estrella espectacular. —Creo que debemos ir a ver a ese nuevo rey —dijo un tercero—. Si es tan importante merece nuestro respeto y alguna señal de nuestro aprecio.
 
—¡Tienes razón! —dijeron los demás—. Vamos a verlo y le podemos llevar unos regalos dignos de un rey importante. ¿Pero cómo vamos a saber dónde vive? Pensaron un largo rato y por fin uno dijo: —Seguiremos la estrella. Seguramente así descubriremos dónde está.
Los hombres prepararon sus cosas para un viaje largo. Seleccionaron hermosos regalos de oro y perfumes finos para llevar. También tuvieron que preparar comida para el viaje. Gran parte del viaje se iba a hacer cruzando el desierto, así que buscaron unos animales raros llamados camellos para llevar todo.
 
Por muchos días y muchas noches viajaron sobre los camellos. Muchas  se sintieron cansados, pero cuando veían la estrella que les guiaba se animaban a seguir adelante para conocer al Rey. Por fin llegaron a Belén. La luz de la estrella les iba guiando hasta que encontraron la casa donde estaba Jesús, María, su madre, y José. Jesús ya era un poquito más grandecito. María y José miraban sorprendidos a los hombres con sus camellos.
 
Eran hombres muy importantes y muy ricos. Entraron en la casa y cuando vieron al niño Jesús se arrodillaron delante de él como si fuera alguien muy importante. Sacaron sus hermosos regalos de oro y perfumes finos y se los entregaron.
 
María entonces recordó algunas de las palabras que le había dicho el ángel Gabriel. ¡Claro! —pensó—. El ángel dijo que Dios lo haría rey a Jesús. Estos hombres lo están tratando como si fuera de veras un rey.
 
Los hombres volvieron a su país muy contentos. Agradecían a Dios porque los había guiado con la estrella a través del largo viaje y habían podido ver al nuevo rey, el Hijo de Dios.

Por Betty Constanse.


VIDEOS

Celebrando el cumpleaños del Niño Dios


EL NACIMIENTO DE JESÚS


Opción 2.



Puede además en compañía de su niño en casa explorar estos dos contenidos muy interesantes en la web haciendo clic sobre las imágenes:


 -Orar en Familia en Navidad-

http://www.conferenciaepiscopal.es/images/stories/Jornadas/2012/SagradaFamiliaOrarFamilia.pdf


-Novena de Navidad-

http://pastoraldejuventud.org.ar/instituto/sitio/attachments/article/397/Novena%20de%20Navidad.pdf



Feliz Navidad y bendiciones del Divino Niño que nace en Belén a todos los niños hijos de nuestros lectores y a todos los niños grandes, igualmente, y que renazca en nosotros la espiritualidad de estas fechas y de estar siempre en comunión con nuestro Creador, con la ayuda de nuestros Sacerdotes transformados en otros Jesús, todos los días que Él nos regale en esta tierra.

EN ESTA NAVIDAD, PARA TODOS LOS SACERDOTES A TRAVÉS DEL DIVINO NIÑO JESUS

¡Mi Dulce y Divino Niño Jesús:

Se cuánto amas a tus Sacerdotes, se cúanto dolor te causan sus pecados, se cuánto poder les has dado. Y también se que un solo Sacerdote transformado en Tí, puede más que todo el infierno junto!

!Mi amado Niño Jesús en esta Navidad te suplico transformes a todos los Sacerdotes en Tí!


Narcisa Olayvar , autora del blog Sacerdote Eterno


((Haga clic sobre la imagen para ver la postal en alta resolución))




- ORACIONES POR EL PAPA FRANCISCO -





Oración por el Papa Francisco
y por la Iglesia de Jesucristo

******** 

Padre Bueno,
que siempre escuchas el clamor de tu pueblo,
te pedimos por nuestro pastor, el papa Francisco.

Anímalo y dale fuerzas con tu Espíritu,
para que unido a los obispos pastores
de todas las iglesias diocesanas del mundo,
guíe la vida de los cristianos
por las huellas del camino de Jesús.


En el espíritu de san Francisco de Asís, Señor,
te pedimos ser una Iglesia pobre y fraterna,
con un corazón abierto y compasivo a los que sufren,
a los que no tienen lugar, a los que son excluidos,
a los que padecen violencia, a los enfermos de toda dolencia,
a los que dejan su tierra como migrantes,
y a los niños, jóvenes y mayores que mueren por la droga,
en todos ellos, y en muchos otros, vemos tu rostro sufriente,
y queremos, como enseñó Francisco al besar al leproso,
dar muestras concretas de un amor que haga crecer la vida.


Queremos ser, con el papa Francisco,
con nuestros obispos pastores,
con todas las comunidades cristianas,
una Iglesia sencilla y servidora,
que anuncie con alegría el Evangelio de Jesús,
que ame y cuide la naturaleza y la Tierra, casa de todos,
que trabaje junto a otros para hacer un mundo de hermanos,
que se alegre con María, y con Ella se haga fuerte en la fe y la esperanza,
porque para Dios “no hay nada imposible”.


- Que así sea -


******

Señor Jesús,
Tú eres el Buen Pastor,
Siempre satisfaciendo nuestras necesidades y conduciéndonos a la vida eterna.

Te damos gracias por el Papa Francisco,
Tu Vicario en la tierra,
Siervo de los Siervos de Dios.

Dale santidad y fuerza para llevar a cabo su misión,
Y que sea para el mundo
Un signo de tu amor
Y una clara voz de verdad, de justicia,
Y de la santidad de la vida humana.

Que todo lo que diga y haga
Nos acerque más a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Amén!


MENSAJES DEL PADRE PÍO A UN ALMA



El Padre Pío, durante su vida, se aparecía a muchos por bilocación. Después de su muerte continúa manifestándose a ciertas personas.

Últimamente se ha aparecido a un alma privilegiada.

El Padre Pío estaba rodeado por una luz maravillosa, en medio de flores y circundado de Ángeles. Sus llagas eran luminosas, pero sobre todo la llaga del costado. Sobre el pecho tenía una Cruz, pero sin Crucificado. El Crucificado era el mismo Padre Pío.

En seguida, le trasmitió un MENSAJE que dice así:



Querido hermano… escribe

¡No tengas miedo! ¡Soy el Padre Pío!

¡Viva eternamente Cristo, Rey y Señor de todo el universo!

Desde el trono de mi gloria, te hago llegar mi palabra, mientras estás en el mar tempestuoso de la vida humana, que se debate y nada en el estiércol de toda clase de inmundicias.

Yo, Padre Pío, amante de Jesús Crucificado, copia viviente de su vida crucificada, tengo el permiso de comunicarte todo lo que me sucedió apenas expirado.

El Omnipotente Dios; justísimo y amabilísimo, permitió que mi alma permaneciese todavía tres días en el globo terráqueo, a los píes del Tabernáculo, para reparar todas las irreverencias que se habían cometido en el lugar santo de Dios, a causa de mi presencia atendiendo la gente.

El haber quedado tres días a los pies del Tabernáculo no significa pérdida de la santidad que la infinita bondad de Dios tuvo a bien concederme.

En el momento de mi tránsito, comprendí a la luz de Dios, la necesidad de un acto completo de reparación por todas las almas que, durante tantos años, cometieron por mi causa muchas faltas de reverencia delante del Santísimo. Sacramento..

El alma enamorada de Dios, conociendo a la luz del Sol Eterno que se aproxima la belleza de Dios, se precipita por si misma a dar al Señor el último testimonio de amor y reparación. Por lo tanto no hay que maravillarse por aquellos tres días de reparación. Al mismo tiempo fui hallado digno de ser semejante a Cristo hasta en el ingreso en la fulgente gloria que me esperaba. ¿No permaneció Cristo tres días y tres noches en el sepulcro? El cuerpo virginal de nuestra dulcísima Madre Inmaculada, ¿acaso no quedó en la tierra tres días y tres noches? Inescrutables designios de Dios que la razón humana no puede comprender!

Durante ese tiempo, el alma Santísima de Jesús gozaba de la gloria beatífica de la Divinidad en el seno de su Padre Celestial; en cambio para mí, los tres días pasados al pie del Tabernáculo fueron bastante penosos.

Después, el alma emprendió su vuelo, deteniéndose en las mansiones de la gloria para contemplar toda la grandeza de un Dios Omnipotente. Luego franqueé el último umbral donde el alma abismada, contempla todos los arcanos que se gozan en el Paraíso.

No hablo del gran premio que he merecido por tantos sufrimientos soportados en la tierra, pues, si me fuera posible, hubiera preferido quedarme en la tierra para sufrir hasta el fin del mundo para reparar por la gran Majestad de Dios tan ultrajada y para poder salvar todavía más almas.

¡Oh almas negligentes.. .valorad vuestra existencia! ¡Haced de ella un gran tesoro para la vida eterna!

Pero mi misión continuará todavía.. No permaneceré inactivo. Acompañaré a las almas que me fueron queridas y vigilaré a las que vacilen en la Fe. Estaré con vosotros mientras así lo disponga la Divina Voluntad.

¡Invocadme en vuestros momentos penosos, en el tempestuoso valle de lágrimas! Os ayudaré y os asistiré para que no vacile vuestra Fe y deis gloria al Señor que os ha creado de la nada.

En el Cielo estoy en constante coloquio con Dios para salvar las almas, pero especialmente recurro a la Reina del Cielo y de la tierra junto a Nuestra Señora, desempeño mi misión… Es tiempo de gran corrupción en el mundo, pero es también tiempo de gran Misericordia por parte de Dios, que sigue esperando que sean utilizados sus méritos infinitos.



* * * * 

“Te he dicho que hice mi Purgatorio al pie del Tabernáculo. Esta ha sido la voluntad del Señor. Habría podido hacerlo más prolongado y de distinto modo.

Mi Purgatorio lo hice en vida sobre la tierra, signado con las llagas de Jesús Crucificado y con el alma continuamente en penosa congoja, semejante a la que padeció Jesús en la Cruz en su dolorosa agonía. He podido vivir tanto, gracias a la asistencia que me proporcionaba el Señor.

¿Quieres saber cuál es mi gloria? Sólo puedes formarte de ello una pálida idea.

Hay gozos paradisíacos que se descubren siempre de nuevo, y uno queda siempre extasiado..: Pero no hay para todos la misma gloria… El alma que ha amado más, que ha sufrido más y que se mantuvo en la verdadera pureza, esa alma es capaz de saborear mucho mejor el misterio incomparable de la Celestial Jerusalén.

Yo me hallo junto a mi querido Padre Francisco, rodeado de Querubines y Serafines que entonan el himno del amor y de la gloria.

En el mundo se vive sin Fe, o tal vez con Fe lánguida..

Los que están más cerca del Señor Podrían trabajar más y embellecer su alma con jugos vitales..

¡Dichosas las almas que, como industriosas abejas, llegan a alcanzar la meta celestial con la corona bien formada sobre su cabeza!

Mientras tanto, en el mundo sólo se piensa en gozar y se peca mucho. Hay amenazas por parte de Dios que se van a cumplir inexorablemente!! Toda la Corte celestial adora a la Omnipotencia Divina y le suplica que se aplaque. Por eso mismo… rogad todos y ofreced sacrificios!”



“Todos dicen: ¡Ha muerto el P. Pío ! ¡Ha muerto el Padre Pío!

Mas ¿cómo puede llamarse “muerto” al que ha alcanzado la verdadera vida, la eternidad?

El alma inmortal abandona sus despojos mortales, o sea el cuerpo, para gozar de la verdadera felicidad.

Muertos son los que viven alejados de Dios, sin vivir la verdadera vida, esto es; la gracia divina. El alma muerta a la gracia, viviendo en las tinieblas, tiene su cuerpo como un cadáver ambulante, sin consistencia esencial. Toda la vida que anima al cuerpo es la sustancia real emanada de la vida del alma. De ahí que el título de muerte”, para los seguidores de Cristo, es absurdo. Se debería llamar “tránsito” “viaje a la casa paterna”.

En el mundo se viaja mucho, llevando e! alma en el frágil vaso que la contiene. De ahí arrancan las facultades intelectuales operantes, producidas por el alma.

¡Ay de aquellos que no conocen bien lo que significa pasar de la tierra a la eternidad!

Se experimenta un gran miedo porque no se vive de la realidad vital. Por esto, se da mucha importancia a la humanidad, viviendo a medias.

¡Amad la verdadera vida que os conduce a Cristo! ¡la carne debe servir de instrumento para atesorar méritos con miras al viaje que conduce a las bodas eternas! “¡Nada de miedos!” El que sepa viajar, encontrará su triunfo…! El triunfo de haber custodiado bien el tesoro del alma inmortal en unos despojos mortales, terrestres, llamados “cuerpo”, el cual también resucitará resplandeciente al final, para gozar de la felicidad celestial. Cuanto más frenemos el cuerpo, mortificando sus fuertes pasiones y manteniéndolo en la pureza, tanto más nos servirá para obrar el bien y tanto más brillará en la feliz eternidad.

La muerte no es tal para los que hayan vivido la vida de Cristo, sino que es vida. El alma es el centro vital de todo el ser humano. Apenas deja, el cuerpo, se lanza como flecha hacia Dios, Fuente de vida para iniciar la vida sin fin… Siendo así, las almas en gracia de Dios no deben experimentar ninguna especie de terror al aproximarse la hora suprema de su encuentro con el Creador”.



* .* * *

“Muchas personas me han tenido por áspero… irascible..

¡He aquí el motivo! ¡Cuántas luchas intimas debí entablar contra el amigo del orgullo, que a veces me molestaba fuertemente y, en ciertas circunstancias propicias, me hacía obrar diversamente!

¡Pero no debemos juzgar con facilidad a un alma que humildemente ama, sirve y se sacrifica para la gloria de Dios.

“Querido hermano en Cristo y con Cristo! Te recomiendo ocuparte actualmente de cómo poder honrar siempre más a la gran Madre de Dios y Madre nuestra.

Si estuvieses en el cielo y vieras todo lo impuro que hay en el corazón del hombre, y cómo el hombre quisiera desbaratar los planes de Dios manifestados en la Redención humana por medio de María Inmaculada, tú desearías precipitarte, si te fuese posible, sobre la tierra, para manifestar al mundo la verdad infalible del Verbo Encarnado en el seno purísimo de la Virgen María, por obra y virtud del Espíritu Santo.

Sin embargo, sabiendo tú todo lo que hay en el mundo no puedes llegar a comprenderlo plenamente, por no encontrarte en el eterno esplendor de Dios.

¡Cuánta consternación y aún miedo, para expresarme de un modo humano, no deja en nosotros la Infinita Justicia de Dios, dispuesta a actuar al ver vilipendiada y ultrajada su Infinita Majestad!

Tú, querido hermano, querrías comprender cómo los Bienaventurados pueden gozar y al mismo tiempo sentir consternación y miedo: vete sabiendo que, siendo nosotros felices en el Cielo, nos vemos obligados a valernos de modos terrenos para hacernos comprender mejor.

¿No fue necesario que se humanizara el Verbo de Dios, Jesús, para salvar a la humanidad? Por lo tanto, no es nada extraño que nosotros nos manifestemos tristes y doloridos, y que podamos estar horrorizados ante la terrible desventura que afectará a toda la humanidad, contaminada con la culpa y sin posibilidad de salvación.

Los ángeles, aun siendo puros espíritus, cuando se aparecen, ¿no tornan acaso formas humanas? Todo es posible para Dios, cuando El lo quiere.

La manifestación dolorosa debe aparecer en proporción con la redención de un Dios Omnipotente, de tal modo que el hombre tome conciencia del horror que despierta en Dios su presencia tenebrosa.

Cuando el cielo está sereno y brilla el sol, el hombre se siente feliz de poder obrar cómodamente, sin encontrar obstáculos; pero cuando el cielo se presenta oscuro y amenaza con una lluvia torrencial, entonces sí que el hombre toma precauciones de defensa. . . siempre y cuando lo quiera.

¡Cuántas manifestaciones nefandas de libertinaje inmoral!

Los malvados, queriendo encubrir su corrupción, pretenden ofuscar o anular los atributos de Dios en la creación y Redención del hombre caído y luego depravado con tantas infamias.

El mundo camina en tinieblas!. No hay medio de escape! Debería ser castigado y reducido a la nada, con más razón que Sodoma y Gomorra!

No tardéis en destilar sobre las almas un poco de luz del cielo! Pero antes que nada, esta luz deberían recibirla las almas consagradas… aseglaradas…, que pretenden cambiar el Maná Celestial por las bellotas de los animales inmundos!



¿Qué sucederá en el mundo? Nuestra felicidad del Cielo está invadida por gemidos angustiosos, por cuanto todos tenemos en la tierra seres humanos que nos pertenecen.

¡Apresúrate! ¡No te detengas en reflexiones! Escribe. . . habla. . – sacude los corazones que quieren sumergirse en el barro!!!

Son, ante todo, nuestros Hermanos Consagrados los que hacen amargo el “Pan de la Vida”, por cuanto comienzan a corromper su conducta.

¡Qué trágica perspectiva!… ¡Qué Babilonia de visiones!… La hora es gravísima y serán ellos los primeros en ser envueltos en la tormenta, por cuanto a causa de ellos ocurre tanto mal en el mundo.


Pon en práctica tu programa: 

lº Manifestar al mundo el Dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María;

2º Proclamar que las almas consagradas al no querer seguir las normas de la pureza y de la continencia virginal, no son dignas de permanecer en el servicio de Dios junto a los Santos Tabernáculos.

Hace falta mucha oración, un poco de penitencia, mayor unión con Jesús Eucaristía, mayor dedicación al desagravio. Se necesitan víctimas de reparación,almas Hostias, almas puras. El sufrimiento de las almas puras penetra en los Cielos.

¡Que no duerman los fieles! Preocúpense de los intereses del Creador, eviten los pasatiempos inútiles la televisión prolongada!

¡Privaciones. .. penitencia. . . celo por la gloria de Dios!!


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“Te propongo todavía manifestar al mundo dos problemas importantes que tanto se valorizan en la Gloria Beatífica, en la cual nos encontramos. Si nos fuera dado bajar a la tierra, estaríamos dispuestos a volver a ella, para hacer méritos y llenar, cada uno de nosotros, aquellos huecos grandes y pequeños pasados inútilmente en tiempos perdidos.

Dios ha creado a los hombres, no para disiparse en el tiempo, sino para salvarse y santificarse por medio del tiempo, empleándolo para la Patria Celestial que los espera a todos.

Es la pérdida del tiempo pasado inútilmente en el pecado, lo que gradualmente arrastra al infierno. Este es el primer problema: evitar la pérdida del tiempo.

El segundo es, inculcar la necesidad de vivir en la presencia de Dios. ¡Qué importante es vivir en la presencia de Dios!

El mismo Señor dijo a Abrahán al constituirlo padre de grandes generaciones:

“¡Anda en mi presencia y sé perfecto!”

José, hijo de Jacob, invitado a cometer el mal en casa de Putifar, se rehusó a ello enérgicamente diciendo: ¿Cómo puedo yo cometer una mala acción en la presencia de mi Dios? – A consecuencia de ésto fue calumniado y recluido en una cárcel.

Pero el Señor estaba con José y lo premió, haciéndolo grato al director de la cárcel, quien le confió los demás presos que quedaron todos a sus órdenes.

Además, el Señor le premió dándole el don de profecía y así salió de la cárcel y fue constituido virrey de Egipto.

La casta Susana, invitada a pecar, al pensamiento de “¡Dios me ve!”, pronunció su “no” rotundo. Los tentadores, burlados, inventaron una calumnia y la condenaron a muerte.

El Señor quiso premiarla, y mandó al Profeta Daniel para descubrir la calumnia. Fueron condenados los acusadores de Susana y ella fue liberada de aquella inefable calumnia que debía conducirla al martirio.

¡Problemas importantísimos son éstos de los últimos tiempos, tan pecaminosos y tan llenos de escándalos! Se vive como si Dios no existiese y aquellos que conocen la existencia divina intentan huir de la mirada de Dios, a fin de ahorrarse preocupaciones en la justificación de su conducta extraviada.

Muchas almas se hartan de conocer y saber lo que yo he dicho o hecho en San Juan Rotondo, pero no logran decidirse sobre una base firme y convincente.»



“Te recomiendo insistir para hacer progresar el amor y la preocupación hacia aquel acto supremo del infinito amor que prodigó Jesús dándose a Sí mismo todo entero y sin límites a las almas.

¡Que se sienta esta gratitud hacia Jesús Eucaristía y que se ponga en práctica! El Tabernáculo es la fuente de la vida; es sostén, paz, ayuda y consuelo de las almas fatigadas!

¡Se debe ir a Jesús con verdadera fe y no por rutina como para olvidarlo cuanto antes! ‘Vivir de la fe, de aquella fe viva que eleva las almas a las cosas sublimes, en vez de sumergirse demasiado en la tierra!.

El mundo es un lugar de tránsito. Se debe saber luchar para desprenderse de las cosas fugaces.

Si las almas no se acercan con frecuencia al Fuego Eucarístico, permanecen frías, sin aliento, tibias, sin méritos. Y ¿qué consuelo puede recibir Jesús de esas almas que no tienen la fuerza de volar sobre todo lo creado?

Debemos vivir firmes en la convicción práctica de nuestra obligación de amar y servir al Señor.

¡Oh, si las almas conociesen bien y apreciasen el gran don de Dios que se quedó viviente en la tierra, cómo vivirían la vida de otro modo!

Del Tabernáculo se sacan todos los tesoros: el alma se santifica y vive transformada en Dios. Si no se experimenta hambre y sed de Dios Vivo, se vive una vida vacía, obscura, que no hace ningún progreso.”



“Se me atribuyen milagros, profecías, bilocaciones, estigmatizaciones, etc. Pero yo no fui otra cosa que un indigno instrumento del Señor. Sin la lluvia que cae del cielo la tierra no produce más que cardos y espinas.

En cierto modo, Jesús debe servirse de algún alma para demostrar al mundo su existencia y su omnipotencia. A muchas almas ha dado el Señor abundantes gracias, pero después se las retiró porque Él quiere ser correspondido. La semilla debe germinar… el terreno debe ser fértil. Solamente se necesita acoger a Dios que llama a la puerta y, si no se le abre generosamente para recibir su visita.. . pasa de largo … no se detiene a hospedarse. Exige cierta disposición que es un deber. El resto lo hace Él y sabe hacerlo bien.

Mas el alma que busca y desea la visita de Dios, tiene que apartarse del bullicio del mundo.

El buen Dios me encontró a mí….. solitario y en oración. Llamó a la puerta de mi corazón y yo lo acogí, pensando que era un deber el hospedar al Señor que me había creado.

Amar a Dios es el mayor deber de la vida, y yo lo comprendí desde niño, como lo comprenden aún muchos niños, todavía no emponzoñados por el mundo.

¡Son las familias las que tienen la puerta cerrada a ¡a luz del sol!

¡Son las familias que malgastan tiempo junto al televisor, en presencia de sus pequeñuelos! Esperan con ansia los programas interesantes sin preocuparse de los niños, que van asimilando tanto veneno en sus inocentes corazoncitos… y por esto el Señor pasa de largo!

¡Así es el tiempo presente: el paso de Dios, sin darle la oportunidad de detenerse!

Y después… ¡pobres familias que de un hogar hacen un foco de rebelión!

Yo, por la gracia de Dios, he cumplido mi jornada y creo haber cumplido con mi deber en dar al Amor todo lo que Él por amor, me ha dado a mí a lo largo de su Calvario.

¡Si supiéramos cómo resulta cien veces centuplicado por Dios todo acto, aún el más mínimo, hecho por su amor! A todos los miles de personas que acudieron a verme en San Juan Rotondo, sin reparar en incomodidades y sacrificios, les pregunto:

¿Habéis cambiado de conducta? ¿Qué frutos habéis sacado de haberos acercado a un pobre siervo de Dios? Si todos hubieseis cambiado, habríais llevado la luz al mundo. Vuestros contactos conmigo han dado escasos frutos, pues de otro modo el mundo no empeoraría constantemente.

Reflexionad: Si la semilla enterrada en el surco no muere, no echa raíces; si el hombre no muere a todas lasinclinaciones de la carne, no puede tener vida.

El hombre y la mujer, en el paraíso terrestre, no supieron luchar ni vencer en la lucha diabólica del orgullo y cayeron vencidos en las garras de Satanás. Su pecado pasó a todas las generaciones hasta el fin del mundo, y de ahí que la lucha siempre revive en el hombre, como consecuencia del pecado. Como un padre desnaturalizado, llevando una vida escandalosa, corrompe a sus propios hijos con su mal ejemplo, así Adán pervirtió al mundo.

Lo que en estos momentos te estoy anunciando, tú, querido hermano, puedes libremente referirlo, ya que es urgente que la humanidad sea sacudida y despierte. Que no duerma en el pantano de la culpa; que reconozca la omnipotencia de Dios tres veces Santo, y que de su corazón mane leche y miel en vez de odio.

Los castigos, se los procura el hombre con sus actos de rebelión contra el Dios Altísimo. El hombre, abandonado a sí mismo por parte de Dios, se encamina hacia el abismo de toda clase de perdición.”


* *

“Escribe también esto:

No se comprende bastante la importancia del alma cuando debe comparecer ante la Infinita Majestad de un Dios Juez.

Aún algunos Santos, aunque de excelsa santidad, han demorado por unos instantes su entrada en la gloria eterna a causa de algunas cositas que parecen nada a los ojos de los hombres.

¡Cada alma debe corresponder a los talentos dados por el Señor!

Te dejo oh hermano, este legado: El Crucifijo, la Eucaristía, el Corazón Inmaculado de María y las almas que hay que salvar !!!”


FUENTE: /benitezpatricio.wordpress.com/


SAN ANDRÉS EL APÓSTOL


Su fiesta se celebra el 30 de noviembre.


-Por Alejandro E. Pomar-

Según la tradición, la cruz de su martirio tenía forma de "X". Es representado siempre con la cruz aspada en sus manos o crucificado en ella.

Muchos títulos justifican la extraordinaria devoción de que, desde tiempos muy antiguos, es objeto San Andrés, tanto en la Iglesia de Oriente como en la de Occidente. En efecto, es "el primer llamado" (en griego "Protocleto") por Jesús al ministerio apostólico, y hermano carnal de Pedro, cuya profesión de pescador compartía. Andrés, además, introduce a su hermano en el seguimiento de Cristo (cfr. Jn. 1, 35-42). Por otra parte, el haber muerto crucificado, y el amor por la cruz que le atribuye la tradición, lo hacen particularmente cercano al Maestro. 

Tuvo el privilegio de ser nombrado, junto a Pedro y Pablo, en el embolismo del Padrenuestro de la Misa (hasta la reforma del Misal Romano) y en el Canon Romano. Ocupa aún hoy, el primer lugar después de los Príncipes de los Apóstoles, desde los tiempos de San Gregorio Magno.

La tradición popular, no documentada pero muy antigua, le ha asignado un campo de apostolado en Grecia (si bien hay otras versiones, por ejemplo la costa del Mar Negro y el Cáucaso). Habría sido crucificado en Patrás de Acaya, en Grecia, alrededor del año 60. La Iglesia de Oriente considera a Andrés como su Cabeza y Fundador. 

Los "Hechos de Andrés", apócrifo de los primeros tiempos cristianos, no sólo nos cuentan con detalle la pasión y la muerte del apóstol, sino que conservan incluso muchas de las palabras que habría dirigido a su juez (el procónsul Egeo o Egeas), al pueblo que contemplaba el suplicio, y a la cruz: "¡Oh cruz, instrumento de salud del Altísimo! ¡Oh cruz, signo de victoria de Cristo sobre sus enemigos! ¡Oh cruz plantada en la tierra y que fructificas en el cielo! ¡Oh nombre de la cruz que abarcas en ti al universo! ¡Salve, cruz, que has unido al mundo en toda su extensión!". 

En la antífona del Benedictus leemos este texto, procedente de la passio latina: "Salve, oh cruz preciosa, recibe al discípulo de aquel que en ti estuvo clavado, Cristo, mi maestro". 

El himno de Laudes, "Captátor olim píscium", compuesto por San Pedro Damián en el siglo XI, también recoge el tema de la cruz : "Tú, hermano de Pedro, obtuviste su misma muerte, pues la cruz engendró para el Cielo a los que habíais nacido de una misma carne".

Según la tradición, la cruz de su martirio tenía forma de "X" (cruz "aspada"). Esa cruz no sólo se transformó en su atributo iconográfico principal, sino que es conocida popularmente como "cruz de San Andrés". Es representado siempre con la cruz aspada en sus manos o crucificado en ella. 

Sus restos se veneraron en Constantinopla desde el siglo IV y fueron llevados a Amalfi en el siglo XIII. Su cabeza, llevada a Roma en 1462, fue colocada en la Basílica de San Pedro, pero el papa Pablo VI, como gesto ecuménico, la devolvió a la iglesia grecoortodoxa en 1964.


FUENTE: catholic.net

"A MIS SACERDOTES" DE CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA. CAP. LXIII: Unión de Voluntades.

Mensajes de Nuestro Señor

Jesucristo a sus Hijos Los Predilectos.

("A Mis Sacerdotes" de Concepción Cabrera de Armida)

LXIII

UNIÓN DE VOLUNTADES


Yo vine al mundo con el fin de hacerme amar de hombre, de orientar su amor hacia lo divino; porque el hombre se puede decir que es amor, nació del amor y lleva en su ser el amor.

Pero ese amor lo falsifica, lo vulgariza, lo mancha, cuando el amor es lo más noble del hombre y del alma del hombre.

Y en realidad, que pido al hombre y el que el hombre me puede dar es derivación del Amor eterno, del divino Amor. No podría el hombre amar de otra manera, sino con ese amor; pero lo que busco en ese amor es lo más hermoso de él: la voluntad de amarme. Esa voluntad libre de alma es la que persigo, la que vine a buscar en la tierra, la que quiero poseer plenamente, la que me satisface. Y en unir esa voluntad con la mía en todos sus grados, en toda su plenitud está el punto culminante de su transformación en Mí.

Necesito la voluntad del sacerdote, porque sin ella nada puedo hacer en su favor ni en bien de las almas; necesito esa voluntad de seguir mis huellas, de imitarme, de pertenecerme absoluta y plenamente, y de amarme, para tomarlo como mío, para su transformación en Mí.

¡Quién lo creyera! Pero existen sacerdotes que se me dieron y se volvieron a tomar. Hay otros que me dan su voluntad a medias, con restricciones, con egoísmos, con falsedades; y esas voluntades no me satisfacen y me ofenden. Y yo tengo que dármelas a medias, con medida; porque Yo sé que si me les diera como quisiera, desperdiciarían ellos el don de Dios y pecarían.

¡Quién lo creyera que Yo, más que ellos, cuido que no se manchen, que no acumulen castigos sobre castigos, y prefiero morirme de sed a sus puertas a que acumulen leña para quemarse! Más que las ofensas a Mí, cuido de que no aumenten la cuenta de sus debilidades, de sus ingratitudes, de sus ofensas, y veo por su bien.

Pero por esa delicadeza – la de cuidar sus almas-, que muchos no comprenden y que pasa desapercibida, como pasan muchas de mis gracias a sus ojos, no me les doy como quisiera, no derramo en ellos el torrente de gracias que estoy ansioso de darles, solo por añadir deslealtades y desperdicios de esas gracias que no deben rodar por el suelo nunca, ni menos rechazadas por el corazón del sacerdote.

Quiero la voluntad del sacerdote, y ¿saben por qué? Porque su voluntad es amor, es la esencia del amor.

Ese libre albedrío que Yo no me apropié, sino que se lo regalé al hombre; esa voluntad que siempre respeto, aun siendo Dios, vengo hoy a pedir en estas Confidencias para su bien; y también -¿por qué no decirlo?-, porque tengo hambre y sed de poseer esa voluntad que por muchos conceptos debe pertenecerme.

Y aquí voy a descubrirles una cosa: que la falta de esa voluntad es la causa poderosa que impide su transformación en Mí, es el obstáculo mayor para la fusión de sus almas en mi alma, de su Corazón en el Mío, es el tropiezo, es el dique que detiene a todo un Dios para juntar y fundir al sacerdote en el eterno Sacerdote, y transformarlo en Él.

Aquí les descubro este secreto que llevo en mi alma, y que lamento, y que quiero destruir a fuerza de amor y haciéndoles oír mis quejas, ¡ay! Las quejas de un Dios, de su Jesús, que los amó a tal grado que me parece poco que me imiten, y quiero llegar a transformarlos en Mí, a que en adelante no aparezcan ellos, sino Yo en ellos, y encuentren a mi Padre y atraigan las almas hacia Él para glorificarlo.

Ya he señalado en estas Confidencias muchos obstáculos, pero hoy he puesto a su vista el principal para mi unión con esos sacerdotes amados: ¡su voluntad! Quiero esa voluntad pura, firme, generosa, absoluta, fiel y amante.

Con esas cualidades, el Espíritu Santo procederá al trabajo dulce y ansiado de la transformación de los sacerdotes en Mí. Del Espíritu Santo en ese trabajo que acepta complacido en cada alma, y más en la del sacerdote; y por medio de ese artífice divino, la copia quedará perfecta, puesto que Él fue el que formó en el seno de María, con todas las perfecciones y carismas que merecía un hombre Dios.

Solo el Espíritu Santo transforma, regenera, hermosea y llena de gracias a las almas, no solo fotografiándome a Mí en ellas, sino que las transforma en Mí; y es su mayor gusto por complacer al Padre, y pone toda su actividad en el alma que se deja hacer, que recibe su acción y su unción sin resistirle.

Pero, naturalmente, para esta forma y reforma necesita la voluntad plena del sacerdote, el abandono amoroso y confiado en sus manos; y en su voluntad misma, el deseo vivo y ardiente de transformarse en Mí. Necesita el Espíritu Santo, Espíritu delicadísimo y santísimo, la cooperación del alma y la ejecución de sus santas inspiraciones.

Es muy sutil y fino el Espíritu Santo que obra siempre por amor, pero que pide amor, que no quiere más recompensa que amor. Que me den todas esas voluntades unificados con mi Voluntad. Que lo pidan con amor y con sacrificios. Que pidan al Espíritu Santo que mueva y conmueva a las almas sacerdotales con sus gemidos amorosos; y esas voluntades, muchas levantadas, otras independientes, otras arrogantes y emancipadas, se unificarán, humilladas y vencidas por fin por el amor (que es la única arma que Yo esgrimo en el mundo, porque hasta mis castigos en el mundo son amor), formarán un solo querer, una sola voluntad con la mía, en la unidad de la Trinidad.

El día que esto suceda será un triunfo para mi Iglesia amada y una dicha para mi Corazón. A medida de esta unión, comenzará el triunfo y la transformación de esas almas en Mí. Esa unión es solo de caridad, es solo de amor, que, al hacer de todos mis sacerdotes un Jesús, atraerá del cielo las miradas del Padre sobre la iglesia, las naciones y las almas. Entonces, volveré Yo a la tierra, porque mis sacerdotes formarán un solo Jesús, y a sus palabras que serán las mías, y a su acción que será la mía, y a su atracción pura, santificante y unitiva que será la mía, florecerá en todo su esplendor mi Iglesia, y María sonreirá enternecida, y la Trinidad será glorificada en espíritu y verdad”.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís