FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

¿POR QUÉ SER SACERDOTE? - UN TEASER VIDEO PARA REFLEXIONAR

Un ejercito que se está formando, en obediencia a Dios. 

Este video (rescatado de los años en su cuenta original) con esas imágenes maravillosas y el acompañamiento musical, me permite comprender que nuestro Señor tiene a estos hijos suyos preparándose para combatir a su contraparte, el ejercito del mal. El Padre Celestial mediante estos seminarios inculca en estas semillas y posteriormente, cuando el seminario aporte sus frutos a la comunidad, la práctica de los sacramentos y la oración, tan importantes en nuestros tiempos. 

Los sacerdotes son nuestra guía espiritual a formar parte entonces, del gran ejército de Dios.




DE CÓMO RECONOCER Y VENCER A SATANÁS

Has visto que Satanás se presenta siempre con apariencia benévola, con aspecto común. Sin la ayuda de la oración que une a Dios y vierte su fuerza como por un canal en el corazón del hombre, entonces difícilmente se dan cuenta de la celada y caen en ella y luego es muy difícil liberarse.

Las dos vías mas comunes que Satanás toma para llegar a las almas son la sensualidad y la gula.
Has visto como me he comportado yo. Silencio y oración. Silencio. Efectivamente, si Satanás lleva a cabo su obra de seductor y se nos acerca, se le debe soportar sin impaciencias necias ni miedos mezquinos. Pero reaccionar: ante  su presencia, con entereza; ante su seducción, con la oración.

Es inútil discutir con Satanás. Vencería él, porque es fuerte en su dialéctica. Solo Dios puede vencerlo. Entonces recurrir a Dios que hable por nosotros, a través de nosotros. Mostrar a Satanás ese Nombre y ese Signo, grabados en el corazón. Mi Nombre, mi Signo. Rebatir a Satanás únicamente cunado insinúa que es como Dios, rebatirle usando la Palabra de Dios; no la soporta.

Hace falta tener la voluntad de vencer a Satanás, y fe en Dios y en su ayuda; fe en la fuerza de la oración y en la bondad del Señor: en ese caso Satanás no puede causar ningún daño.

De:  El Evangelio como me ha sido revelado (María Valtorta)

OREMOS POR NUESTROS SACERDOTES


Debemos tener mucha compasión, amor y orar muchísimo por nuestros sacerdotes y por los consagrados



Sabías que las tentaciones del ser común como nosotros son hechas por las almas malditas que son el ejército raso del diablo?  Y que las tentaciones del consagrado, el que tiene los tres votos son hechas directamente por ángel caído?  Y sabes por qué?  Porque ellos tienen las armas más poderosas contra del diablo. El Demonio los detesta porque  son otros Jesús.


Tomás de Kempis en Imitación de Cristo nos enseña que: “Algunos son gravemente tentados contra la fe en este sacramento pero esto no es culpa de ellos sino del enemigo. Muchas veces es muy conveniente al siervo de Dios en padecer estas tentaciones pues no tienta el demonio a los pecadores a quienes ya tiene seguros sino que tienta y atormenta de diversas maneras a los fieles y a los devotos”.


Santo Tomás observa que “es un honor ser atacado por el demonio, puesto que tiene especial inquina contra los santos”.


Oremos devotamente por nuestros sacerdotes ya que Nuestro Señor le dijo a Concepción Cabrera de Armida:


"Hay que angelizar al mundo sacerdotal primero y por las irradiaciones de su pureza, salvar las otras almas”.


"Llamen a los ángeles de la guarda de los sacerdotes para que angelicen esas almas porque ángeles deben ser los que suben al altar”.


"No se pide lo suficiente por los sacerdotes, porque creen que están fuera de toda tentación y libres de pasiones; y para esto, al iniciar mi Corazón esta reacción santa y de más perfección en los míos, quiero almas que se dediquen con fervor, con ahínco y sin cansarse, a pedir noche y día por Mis sacerdotes”.


"Quiero que en cada Misa se renueve con la mente el ofrecimiento por mis sacerdotes caídos o en peligro de caer”.


"Necesitan mucho mis sacerdotes de auxilios preventivos; hay corazones débiles en los que Satanás trabaja con más insistencia para hacerlos caer y necesitan de esas gracias que el Espíritu Santo da a quien con humildad y confianza se las pide.


Pero no solo quiero que los sacerdotes necesitados las piden, sino que haya almas consagradas a pedir esas gracias preservativas”.


De la Autora.

EL DIABLO HOY: ¡APÁRTATE SATANÁS! - Parte 7 -


Capítulo VII.- Como perro sujeto por una cadena


El episodio tiene por teatro una buhardilla de estudiante en París, calle Vaugirard, no lejos del Institut catholique. Son las 9 de la noche. El estudiante, Antoine X., está absorto en una lectura apasionante:El Mundo invisible. Este volumen de 532 páginas trata de los ángeles y de los demonios, de la telepatía y de la telestesia, del espiritismo, de la brujería, de los exorcismos, etc. Publicado en 1931, el autor de la obra es un teólogo francés, el cardenal Alexis Lépicier (1863 - 1936).

Bruscamente, Antonio cierra su libro, a causa de un terror repentino. La lectura le ha trastornado. Le ha revelado la existencia del mundo demoníaco. Descubre que Satanás tiene un poder inaudito sobre el mundo material que puede manipular a su gusto. Antoine descubre igualmente el poder extraordinario que Satanás puede tener sobre las facultades del hombre. El estudiante rememora entonces los episodios dramáticos que aparecen en la vida de los santos. Una idea le viene a la cabeza: "Si Satanás penetrar en mi buhardilla... Si me apaleara y me tirase a tierra... ¿Qué haría? ¿Cómo defenderme? ¿A quién pediría ayuda?".

El miedo confunde, puede paralizar las facultades. Antoine se levanta bruscamente, toma su impermeable y se precipita hacia la puerta de salida: "Al menos, se dice, si el diablo me ataca en la calle, no estaré solo... ¡Sí! ¡Salgamos! ¡Salgamos!".

Pero en el mismo momento se le ocurre una idea, sugerida sin duda por su ángel custodio: "si, antes de salir, acabase la lectura del capítulo sobre el poder de los demonios...".
Nunca sin luz verde

Antoine colgó su impermeable y se puso a leer de nuevo... Se informó de que, por grande que sea el poder de los demonios, está sometido al permiso de Dios. Satanás, el príncipe de este mundo, no puede hacer ningún daño sin la luz verde de Dios, el Rey de los siglos. Satanás posee un gran poder, ciertamente, pero un poder controlado por una potencia todavía más grande. Nuestro estudiante acabó este día la lectura leyendo estas verdades liberadoras. Inicialmente traumatizado por el descubrimiento de la potencia inaudita de Satanás, recobró enseguida la paz mediante la fe en la omnipotencia de Dios. Serenado, Antoine se durmió.

La palabra de Dios que nos revela esta verdad fundamental es, en efecto, tranquilizadora.

Dios controla las actividades de Satanás, lo domina y lo utiliza para sus propios fines porque su poder, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica "no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física- en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo" (n. 395).

Así, desde los primeros capítulos del Libro de Job, vemos a Satanás irritado contra la santidad de este "hombre íntegro y recto, que temía a Dios y se guardaba del mal", hacer "gestiones" delante del Altísimo para obtener la autorización de tentar a este justo.

Satanás hace incluso gestiones escalonadas. La primera, para obtener el permiso de golpear a Job en sus bienes. "Todos sus bienes están en tu poder" (Jb 1, 12) , dice Dios. Y una segunda para obtener el permiso de probar la santidad de Job. "Dispón de él, pero respeta su vida" (Jb 2, 6), responde Dios.

Es significativo que Dios precise cuidadosamente los límites de los poderes concedidos a Satanás. No es una luz verde incondicional. Como el Creador pone límites al flujo del mar endurecido -"No irás más lejos... aquí se romperá el orgullo de tus olas" (Jb 38, 11)-, así, impone limites al odio y a la envidia de Satanás.

El evangelio de San Mateo nos revela que los demonios tienen necesidad de luz verde incluso para una operación de rutina como entrar en un rebaño de puercos pastando en la tierra de los gerasenos. "Había, a una cierta distancia, un gran rebaño de puercos pastando. Y los demonios suplicaron a Jesús: "Si nos expulsas, envíanos a ese rebaño de cerdos". "Id", les dijo. Salieron entonces y se fueron a los puercos y he aquí que, desde lo alto de la escarpada, todo el rebaño se precipitó en el mar donde se ahogó" (Mt 8, 30 - 32).

El relato de la pasión nos presenta un ejemplo dramático de los límites impuestos por Dios al poder del diablo sobre los Apóstoles. Satanás había pedido a Dios poder probar a los Apóstoles, como el agricultor criba el grano. El Señor no acepta esta petición mas que en parte. Como explica el padre Lagrange, o.p.: "El Señor ha permitido a Satanás cribar a los Apóstoles como el trigo, golpeado y un poco lastimado, pero ha puesto un límite. A quien Satanás deseaba sobre todo hacer caer era a Pedro, el jefe de los Apóstoles. Jesús conocía el peligro que amenazaba a Pedro. No ha querido preservado enteramente, pero su oración ha protegido su fe. Su fe, por tanto, no desfallecerá y, cuando se recupere de su conducto errónea, le corresponderá confirmar a sus discípulos". El padre Lagrange cita la observación profunda de un exegeta protestante: "Preservando a Pedro, cuya ruina hubiera arrastrado a todos los demás, Jesús ha preservado a todos". Es así como Dios, Señor de la historia, sabe utilizar la malicia de Satanás para la construcción de la Iglesia.
¡Hacedlo deprisa!

Santo Tomás de Aquino insiste mucho en este punto: el diablo no puede tentar a los hombre cuanto desea, sólo puede atormentarlos en la medida en que Dios lo permite. ¡Ni más, ni menos!

El relato de la Pasión presenta otro ejemplo del sometimiento del diablo a las disposiciones de la Providencia. Después de haber señalado que en la Última Cena, Satanás entró en Judas, San Juan cita estas palabras de Jesús al traidor: "Lo que has de hacer, ¡hazlo deprisa!" (Jn 13, 27). ¿Se puede expresar más explícitamente el control de Dios sobre las maquinaciones de Satanás presente en Judas? Cierto, como explican los exegetas, las palabras de Jesús no equivalen a una orden. No eran tampoco un estímulo a la traición. Expresan simplemente, en un lenguaje vigoroso, un permiso.

Si Dios no tuviera controlados a los demonios, afirma San Agustín en una homilía, no quedarían justos sobre la tierra. En efecto, si pudieran liberar plenamente su odio hacia Dios y hacia los hombres, Satanás y sus ángeles destruirían todo lo que sirve para la gloria de Dios.
Puede ladrar, pero no morder

San Pablo nos asegura: "Dios no permitirá que seáis tentados más allá de vuestro poder de resistencia sino que, junto a la tentación, os dará los medios para superarla y la fuerza para soportarla" (1 Co 10, 13).

En la raíz de las tentaciones del diablo se presentan dos movimientos: el amor de Dios por los hombres y la odiosa envidia de Satanás. Dios permite la tentación por amor, para dar a la criatura humana la ocasión de elevarse hacia Él por actos de virtud; el demonio realiza la tentación por odio, para hacer caer al hombre. Dios ofrece al hombre una ocasión de subir y Satanás utiliza esta misma ocasión para hacerle caer. Así, por una misteriosa orden de Dios, sin saberlo, sin quererlo, a pesar suyo, contra las inclinaciones de todo su ser, Satanás contribuye indirectamente pero realmente a la extensión del Reino de Dios sobre la tierra. ¿No es ésta, por otra parte, la razón de su presencia entre los hombres hasta el último juicio, antes de ser precipitado en las profundidades del infiero.

Que Dios controla y utiliza para su fines las actividades de Satanás, el estudiante Antoine, de la calle Vaugirard, lo comprendió y esta verdad lo tranquilizó. ¿Por qué temblare delante de la potencia de Satanás? Jamás corre como un perro rabioso que hubiese roto su cadena. Dios lo tiene siempre encadenado, de día y de noche.

Santa Teresa del Niño Jesús usaba una imagen para mostrar los límites del poder de Satanás: comparaba el diablo a un gran perro malo que no puede nada contra una niña pequeña subida en las espaldas de su padre.

A un sacerdote de la Misión, a quien Satanás tenía razones para odiar, San Vicente de Paúl le escribía: "El diablo puede ladrar, pero no morder; os puede atemorizar, pero no haceros daño. Y esto os lo aseguro delante de Dios, en presencia del cual os hablo".


MENSAJES DEL BUEN PASTOR - MENSAJES RECIENTES PARTE - 47





¡MI DESPERTAR DE CONCIENCIAS SE APROXIMA Y MUCHOS SIGUEN DORMIDOS, POR MÁS QUE LOS LLAMO NO QUIEREN DESPERTAR!


17 DE NOVIEMBRE DE 2013 – 2:15 P.M.


LLAMADO DE DIOS PADRE A LA HUMANIDAD


Muchas naciones van a sufrir por la transformación de mi creación; la tierra ha comenzado su ciclo de purificación y serán aquellas naciones donde más pecado y maldad hay, las que serán azotadas por el llanto de mi creación. Los vientos arrecian, los mares se agitan y el interior de la tierra ha comenzado su ebullición. Los continentes se moverán unos más que otros y sus habitantes ayes dejarán escuchar.

¿Ay, quién podrá resistir el paso de mi justicia?. El hombre de sincero corazón que escucha mi voz y cumple mis preceptos; ese será como la casa construida en la roca, nada lo derrumbará. Pero aquellos que son como hojas al viento; aquellos de doble ánimo, que no son ni fríos, ni calientes; esos cuya fe es endeble, van a caer como castillos de arena.

¡Despertad pueblo mío, porque se acerca la hora de mi justicia; no dilatéis más vuestra conversión, porque el tiempo ya no es tiempo!. Mi justicia está en camino y no conoce de misericordia; os digo hijos de Adán, que vuestro pecado y maldad, la ha despertado. ¡Pobres de vosotros, los que andáis apartados de mí, los que seguís dándome la espalda y no la cara, porque el paso de mi justicia no va a dejar huella de vosotros!.

¡Naciones enteras van a desaparecer, sólo el llanto, dolor y caos, se escuchará por doquier!. De nada servirá lamentarse en el tiempo de mi justicia, porque nadie os escuchará. ¡Corred, corred, venid a poner vuestras cuentas en orden con vuestro amo, porque los jinetes justicieros han comenzado a derramar sus copas y convertirán mi creación en un valle de lágrimas!. Prestad atención a mis palabras y ponedlas en práctica; acordaos, estarán dos en el campo; a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán. Estarán dos mujeres moliendo juntas; a una se las llevarán y a otra la dejarán. (Mateo 24, 40-41).

Mi despertar de conciencias se aproxima y muchos siguen dormidos, por más que los llamo no quieren despertar. La venda de pecado no los deja ver, ni escuchar mis angustiosos llamados; os digo: si no aprovecháis estas últimas campanadas de misericordia, os vais a perder eternamente; todo aquel que se presente ante mí, sin el traje apropiado, no podrá entrar en mi banquete. De nuevo os digo: El que quiera salvar su vida la perderá, mas el que la pierda por mí, la encontrará. Porque muchos son los llamados y muy pocos los elegidos.

¡Reparad, reparad, para que cuando os presentéis ante mí, seáis irreprochables; amad y perdonad a vuestros hermanos y no debáis a nadie nada, más que amor. La noche de mi justicia se está acercando, recapacitad y retomad cuanto antes el camino de la salvación, para que mañana no tengáis de qué lamentaros.

Vuestro Padre Yhavé, Señor de los Ejércitos, Señor de las Naciones.

Dad a conocer este mensaje a toda la humanidad.



¡LAS ECONOMÍAS DEL MUNDO MUY PRONTO CAERÁN, EL DIOS DINERO TIENE SUS DÍAS CONTADOS!

9 DE NOVIEMBRE DE 2013 – 8:15 A.M.


LLAMADO URGENTE DE JESÚS EL BUEN PASTOR A LA HUMANIDAD


Que mi paz esté con vosotros.

Las economías del mundo muy pronto caerán, el dios dinero tiene sus días contados. ¡Ay de aquellos que tienen puesta su confianza en este dios salido de la mano del hombre, porque grande va a ser su caída! ¡Millones van a perder la cabeza con la hecatombe financiera!. Todos aquellos que depositaron su fe y esperanza en este dios y se sintieron seguros por su poder financiero, van a llorar y a lamentarse; muchos maldecirán su suerte, otros enloquecerán y otros tantos se quitarán la vida y perderán el alma.

Hijos míos, todo reinado en este mundo tiene su principio y su fin, nada es eterno en este mundo pasajero. Acordaos de lo que dice mi palabra: No atesoréis riquezas en este mundo; atesorad más bien en el cielo, donde nada se os perderá, porque donde está tu tesoro, allí también está tu corazón (Mateo 19, 20). Yo soy vuestro tesoro, buscadme y hallaréis la vida eterna.

Haced mejor el bien a vuestros hermanos; calmad la sed del sediento, el hambre del hambriento y vestid al que está desnudo; socorred a la viuda y al huérfano ahora, antes de que el dios dinero caiga por el suelo. Si así lo hicieres, os aseguro que vuestra recompensa será grande en el reino de los cielos. Acordaos que cuando lleguéis a mi presencia se os juzgará conforme a vuestras obras. Hay más alegría en dar, que en recibir y todo lo que hagáis en favor de uno de estos mis pequeños, me lo hacéis a mí.

Hijos míos, aprended lo que significa misericordia, quiero y no sacrificios, el ayuno que me agrada es el ayuno del amor y por el amor que tengáis a vuestros hermanos, seréis juzgados mañana. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos (Juan 15. 13).

Os hago un llamado a vosotros los que habéis sido bendecidos con bienes materiales; mirad hijos míos: mi pueblo se muere de hambre y sed, dejad de acumular y acumular riquezas porque nada de esto os llevaréis; vosotros lo tenéis todo, pero la inmensa mayoría vive en la pobreza. Que no os pase como al hombre rico que se negó a seguirme, por no abandonar sus riquezas (Mateo 19, 20 al 22). Que no os pase como al rico Epulón, que por su avaricia y falta de caridad para con Lázaro, perdió su alma (Lucas 16, 19 al 31).

Obrad como Zaqueo, para que también mañana cuando lleguéis a mi presencia, pueda deciros: hoy ha llegado a esta casa la salvación, porque también éste es hijo de Abraham (Lucas 19, 9).

Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro y Pastor, Jesús de Nazaret, el Buen Pastor de todos los tiempos.

Dad a conocer este mensaje a toda la humanidad.




¡LA SANGRE DE MI HIJO ES PODEROSA ARMADURA ESPIRITUAL, INVOCADLA A TODO INSTANTE Y MI ADVERSARIO Y SUS HUESTES DEL MAL NO PODRÁN HACEROS DAÑO!

Noviembre 7 de 2013 – 8:35 a.m.


LLAMADO DE MARÍA ROSA MÍSTICA A LOS HIJOS DE DIOS


Hijitos de mi corazón, que la paz de Dios esté con vosotros y mi protección maternal os acompañe.

Hijos míos, contemplad la creación de Dios y dad gracias al Altísimo por toda su misericordia; compartid en familia y agradeced a Dios por todas sus bendiciones y por todo el tiempo que os ha regalado de vida. Os digo esto mis pequeños, porque se acercan los días en que todo será confusión, dolor y llanto; no quiero con esto asustaros porque esa no es mi intención; sólo quiero pediros amorosamente que os preparéis para la llegada de todos los acontecimientos descritos en la santa palabra de Dios para estos últimos tiempos. Permaneced unidos en el amor de Dios, no os apartéis ni un solo instante de nuestros dos corazones, porque la tribulación que se aproxima sólo puede ser llevadera si estáis unidos en el amor.

La fuerza del amor y el perdón, es una fortaleza espiritual que no permitirá que penetren en vosotros los dardos incendiarios del odio, resentimiento, rencor, venganza y división con los cuales mi adversario quiere dividir las familias, las sociedades y el mundo entero. Espíritus de odio, resentimiento y división, mi adversario ha comenzado a desplegar; estos espíritus sólo pueden ser derrotados con el amor y el perdón. Tened muy en cuenta esto hijos míos, para que podáis salir victoriosos en el combate espiritual de cada día.

Antes de salir de vuestros hogares, bendecid padres de familia a vuestros hijos y bendeciros vosotros; bendecid también a todas las personas con las que vayáis a tratar en el día, para que el poder de la bendición los proteja y así mi adversario no pueda hacerles daño. Sellad a todos con la sangre de mi Hijo y sumergidlos en sus santas llagas, porque todas esas entidades malignas tienen mando, poder y dominio sobre este mundo oscuro; miríadas de espíritus malignos ya recorren el mundo buscando la forma de haceros perder.

No seáis necios, no entréis en batalla espiritual sin la ayuda del cielo, porque os aseguro que perderéis el alma. Cuando seáis atacados en la mente con dardos de odio, resentimiento, venganza, lujuria, adulterio, envidia y demás pecados de la carne, no perdáis la cabeza; acudid inmediatamente a hacer uso del antídoto divino; invocad el poder del Santo Espíritu de Dios y pedid mi protección maternal.

La sangre de mi Hijo es poderosa armadura espiritual, invocadla a todo instante y mi adversario y sus huestes del mal no podrán haceros daño. La sangre de mi Hijo es vuestra salvación, cubríos con ella y cuando lleguen los dardos incendiarios del maligno a vuestra mente, decid así: La sangre de Nuestro Señor Jesucristo tiene poder y con ella voy a vencer. La Sangre de Nuestro Señor Jesucristo me cubre, me lava, me sana y me libera, por dentro y por fuera. ¡Huid de mí, potestades enemigas, porque la Sangre del Cordero Divino es mi defensa y mi salvación!.

Aprended de memoria hijitos míos estas jaculatorias de la Sangre de mi Hijo, para que podáis repeler los ataques mentales de mi adversario y sus espíritus malignos que buscan atormentaros y haceros caer para luego robaros el alma. Estáis avisados, caminad pues como hijos de la luz para que alumbréis la oscuridad que se aproxima.

Vuestra Madre que os ama, María Rosa Mística.

Dad a conocer mis mensajes, hijitos de mi corazón.



¡ORAD HIJITOS MÍOS POR LA IGLESIA DE MI HIJO PERSEGUIDA EN EL MUNDO Y POR TODOS AQUELLOS MÁRTIRES QUE ESTÁN DANDO SU VIDA POR EXPANDIR EL REINO DE DIOS!

Octubre 27 de 2013 - 1:50 P.M.


LLAMADO URGENTE DE MARÍA SANTIFICADORA AL PUEBLO DE DIOS. ALTO DE GUARNE (ANT.)


Hijitos de mi corazón, que la paz del Altísimo os acompañe siempre y el amor de esta Madre inunde todo vuestro ser.

Mis niños, la persecución a los hijos de Dios ha comenzado. Orad hijitos míos por la Iglesia de mi Hijo perseguida en el mundo y por todos aquellos mártires que están dando su vida por expandir el reino de Dios.

En los países de lejano oriente la Iglesia de mi Hijo está siendo duramente perseguida. En el continente Africano y Asiático son perseguidos, torturados y masacrados, todos mis hijos que profesan la religión católica o dan testimonio de mi Hijo. Está comenzando hijitos el tiempo de las persecuciones y muy pronto este atropello y salvajismo espiritual se extenderá a otras naciones. Así como los primeros cristianos vais a tener también vosotros que huir de las cabeceras de las ciudades y pueblos y refugiaos en el monte o cavernas para escapar del acoso de los hijos de la oscuridad.

Mi adversario quiere exterminar la Iglesia de mi Hijo y borrar de la faz de la tierra a todo aquel que sea cristiano o profese la doctrina de mi Hijo. Las profanaciones a los lugares santos han comenzado, el tiempo de la desolación está llegando; todo lo escrito tiene que cumplirse. No temáis hijitos, si permanecéis unidos a Nuestros Dos Corazones, el cielo os protegerá; mas si os apartáis de Dios y de vuestra Madre, pereceréis. El príncipe de este mundo sabe que le queda poco tiempo y antes de que se desate la batalla final, quiere diezmar a mi Ejército Militante.

Os aviso de todo esto hijos míos, para que seáis muy prudentes en el hablar y no descubráis vuestro corazón a cualquiera; acordaos que estáis en batalla espiritual y mi adversario ha comenzado a desplegar su ejército aquí en la tierra, para identificar y atacar al pueblo de Dios. Sed muy cautelosos con las amistades que hagáis, porque bien sabéis que no todas vienen de parte de Dios.

Muchos dirán: vengo de parte del Señor, soy de los vuestros; pero cuidado, porque muchos son lobos disfrazados de ovejas que buscarán ganarse vuestra confianza, para luego haceros perder o atacaros como fieras salvajes. Acordaos que los seguidores de mi adversario lo que buscan es hacer perder el mayor número de almas y especialmente a aquellas a las cuales se les ha confiado misiones. Sed pues muy cuidadosos y poned en práctica las palabras de mi Hijo, cuando le dijo a sus discípulos: Os envío como ovejas en medio de lobos. Sed prudentes como las serpientes y mansos y humildes como las palomas. (Mateo 10, 16) Acordaos que está en juego vuestras vidas y la salvación de vuestras almas y las de vuestros familiares.

Hijitos, formad fortines de oración y orad a todo instante, porque mi adversario os está atacando la mente, sembrando el veneno de la división, la apostasía, la envidia, la violencia y la frialdad espiritual, para que no oréis y os mantengáis ocupados con las cosas del mundo. Bien sabéis que la pelea no es con gente de carne y hueso, sino contra los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal, que moran en los espacios celestes. (Efesios 6, 12). Por eso debéis vosotros mis hijitos, hacer uso de las armas que el cielo os ha dado, las cuales son poderosas en el Espíritu para el derrumbamiento de fortalezas.

Colocaos pues la Armadura Espiritual a mañana y noche, rezad mi Santo Rosario, asistid a la Santa Misa, si os es posible todos los días; frecuentad la confesión y la eucaristía; ayunad y haced penitencia y orad a tiempo y a destiempo, para que podáis repeler los ataques de las huestes del mal y sus emisarios aquí en la tierra.

Cuando conozcáis a alguien que dice ser de oración, invitadlo a que rece con vosotros mi Santo Rosario; ahí os daréis cuenta si viene del cielo o es un emisario del mal disfrazado de oveja. Todo aquel que se dirija a Mí, no como su Madre, sino como María, prestadle atención, porque para mis hijos no soy simplemente María, sino la Madre de Dios y Madre vuestra. Mi adversario no resiste a que se me llame Madre y huye con el rezo de cada avemaría. Tened pues esto presente hijitos míos, para que pongáis a prueba los espíritus y no os dejéis engañar por la astucia de mi adversario. Que mi amor os acompañe y mi protección maternal os asista.

Vuestra Madre que os ama. María Santificadora.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.




¡ESTAD LISTOS Y PREPARADOS MIS PEQUEÑOS PARA LA LLEGADA DEL AVISO!
22 de octubre de 2013 – 8:15 a.m.


LLAMADO DE MARÍA ROSA MÍSTICA A LOS HIJOS DE DIOS


Hijitos de mi corazón que la paz de Dios esté con todos vosotros.

El tiempo de la misericordia está llegando a su límite, la duración de los días cada vez es más corta; gran señal que os indica que el regreso de mi Hijo se aproxima. La Jerusalén Celestial ya está lista y adornada para bajar al Nuevo Mundo; dichosos aquellos que habitarán en ella, porque la Gloria de Dios conocerán.

Hijitos, alegraos por los días de gloria que se acercan; si supierais lo que Dios os tiene reservado, ¿si lo supierais?, saltaríais de alegría y desearíais desde ya que todo llegara, para poder disfrutar de aquellos días donde el gozo en el Espíritu y la presencia espiritual del Dios Uno y Trino os acompañarán hasta el fin de los tiempos.

¡Cuántos quisieron ver lo que vosotros veréis, escuchar lo que vosotros escucharéis y vivir lo que vosotros viviréis en el paraíso que Dios os dará como premio por vuestra fidelidad!. Los profetas de la antigüedad y todas las almas bienaventuradas, desearon vivir los días que vosotros pueblo fiel vais a vivir en la Nueva y Celestial Jerusalén.

Hijitos, después del juicio personal todos los que estéis inscritos en el libro de la Vida, seréis marcados espiritualmente con el signo de la cruz en vuestra frente y en vuestra alma. Así al regresar a este mundo, vais a poder distinguir los que son del rebaño de mi Hijo y los que son del rebaño de mi adversario. Acordaos que después del aviso ya no seréis los mismos; mi Padre os dará en la eternidad dones y carismas para que podáis enfrentar los días de la prueba. De no ser así, no seríais capaces de sobrellevar los días de purificación.

El tiempo del milagro será muy corto, todo el pueblo de Dios deberá cumplir una misión específica para el cielo. Todas las misiones estarán encaminadas al servicio de Dios y rescate de las almas tibias y pecadores arrepentidos que quedarán aturdidos y desorientados después del pequeño juicio divino.

Pasado el aviso y milagro se desencadenará en la tierra la gran tribulación que terminará en el Valle de Meguido, donde las fuerzas del mal serán derrotadas y expulsadas de la faz de la tierra. Estad listos y preparados mis pequeños para la llegada del aviso. Corred a poner vuestras cuentas en orden con uno de mis predilectos. Habladle a vuestros familiares, parientes y amigos, sobre este gran acontecimiento que está por llegar para que se preparen y su paso por la eternidad no sea su peor pesadilla. ¡Animo mis niños, pensad en los días de gloria que os esperan para que podáis sobrellevar con esperanza y con fe, los días de purificación que se os avecinan!. No temáis, permaneced unidos a Nuestros Dos Corazones y todo pasará para vosotros como un sueño. Que nada ni nadie os aparte del amor de Dios. La aurora de un nuevo amanecer os espera, el gozo y la paz de la Nueva Creación aguarda por vosotros mis hijitos fieles. ¡Alabado sea Dios y Bendito sea su Santo Nombre de generación en generación!.

Vuestra Madre que os ama.

María Rosa Mística.


Dad a conocer mis mensajes, hijitos de mi corazón.



¡CUIDAOS DE AQUELLOS QUE ANDAN PROFETIZANDO EN CONTRA DE MI IGLESIA Y EN CONTRA DE MI VICARIO, PORQUE EL VENENO DE SUS PALABRAS TRAE DIVISIÓN, CONFUSIÓN Y CAOS Y ESO NO VIENE DE PARTE MÍA!


OCTUBRE 18 DE 2013 - 8:50 A.M.


LLAMADO URGENTE DE JESÚS EL BUEN PASTOR A SU REBAÑO


La noche está llegando y con ella el tiempo de la justicia divina. Orad por mi Vicario y apoyadlo, porque los enemigos de mi Iglesia han comenzado a desprestigiarlo y muchos creerán en sus engaños y se apartarán de mi Iglesia. Cuidaos de aquellos que andan profetizando en contra de mi Iglesia y en contra de mi Vicario, porque el veneno de sus palabras trae división, confusión y caos y esto no viene de parte mía.

La campaña de desprestigio está en marcha, muchos de mis purpurados están en rebeldía con mi Vicario, porque esperaban un Papa que les permitiera implantar en mi Iglesia la doctrina de la liberación. ¡Oh, qué sorpresa se ha llevado el mundo católico y muchos de mis purpurados con la elección del Papa Francisco!. Esperaban un Papa de carácter débil, fácil de manipular y se han encontrado con una barrera, un obstáculo, que no les permitirá llevar a cabo los planes en contra de mi Iglesia.

Nunca antes la elección de un Papa había creado tanta controversia en el mundo católico, pero yo lo dispuse así. Cuando vine a este mundo y comencé mi vida pública, también hubo división y fui desprestigiado, muchos me abandonaron.

Acordaos: No he venido a traer la paz, sino la guerra, así como ayer necesito saber quiénes están a favor o en contra mía. Vuestros pensamientos no son mis pensamientos, ni vuestros caminos, son mis caminos. Vosotros pensáis como hombres, no como Dios; haceis conjeturas y juzgáis a la ligera; ¿qué sabéis vosotros hijos del barro, de los planes de Dios?. ¿Quién podrá conocer sus designios y acertar con lo que el Señor quiere?. Vuestros pensamientos son titubeantes y vuestras reflexiones inseguras. (Sab. 9. 13, 14)

¡Pobres criaturas!, si a duras penas conjeturáis lo que sucede en la tierra y con trabajo descubrís lo que tenéis en las manos; entonces, ¿quién podrá conocer mis designios?. ¡No os creáis dioses, hijos del barro!; dejad de estar juzgando, criticando y condenando, porque sólo hay un Juez, mi Padre que está en los cielos.

Apoyad a mi Vicario rebaño mío, no prestéis atención a todos los comentarios de desprestigio que se están haciendo contra él, porque el Pastor que tenéis yo lo he elegido, para que pastoree a mi rebaño en estos tiempos de tanta confusión y apostasía. El es una piedra de tropiezo para muchos dentro del Vaticano y el mundo católico. Hago un llamado a todos mis hijos fieles a mi Iglesia, para que apoyen y oren por mi Vicario, porque su calvario ha comenzado. Haced cadenas de oración a nivel mundial por mi Vicario, porque muchos dentro de mi Iglesia han comenzado a desprestigiarlo para crear división y caos en el mundo católico.

Mi paz os dejo, mi paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Vuestro Maestro, Jesús el Buen Pastor de todos los tiempos.

Dad a conocer este mensaje a toda la humanidad.


EVANGELIZACIÓN MUSICAL, VIDA CONSAGRADA - ¿QUÉ QUIERE DIOS DE MÍ?


Por la Hermana Glenda.

La historia de su Vocación.





BIOGRAFÍA DE JUAN PABLO II




Su Santidad Juan Pablo II

Breve Biografía


Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el más pequeño de los tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él.

Fue bautizado por el sacerdote Franciszek Zak el 20 de junio de 1920 en la Iglesia parroquial de Wadowice; a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.

Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz (Doctrina de fide apud Sanctum Ioannem a Cruce). En aquel período aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler". Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Etica Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.

El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967, con el título de San Cesareo en Palatio, Diaconía elevada pro illa vice a título presbiteral.

Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.

Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. Tomó el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.

Juan Pablo II ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero, dedicando todas sus energías, movido por la "sollicitudo omnium Ecclesiarum" y por la caridad abierta a toda la humanidad. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

Más que todos sus predecesores se encontró con el pueblo de Dios y con los responsables de las naciones: más de 17.600.000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo. Además, su atención hacia la familia se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994.

Juan Pablo II promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración por la paz, especialmente en Asís.

Bajo su guía, la Iglesia se acercó al tercer milenio y celebró el Gran Jubileo del año 2000, según las líneas indicadas por él en la carta apostólica Tertio millennio adveniente; y se asomó después a la nueva época, recibiendo sus indicaciones en la carta apostólica Novo millennio ineunte, en la que mostraba a los fieles el camino del tiempo futuro. 

Con el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, promovió la renovación espiritual de la Iglesia. 

Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia.

Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno "in pectore", cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio.

Presidió 15 Asambleas del Sínodo de los obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001), 1 general extraordinaria (1985) y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 (2) y 1999). 

Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas. 

Promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, a la luz de la Revelación, autorizadamente interpretada por el Concilio Vaticano II. Reformó el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales; y reorganizó la Curia Romana.

Publicó también cinco libros como doctor privado: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994);"Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria e identidad” (febrero de 2005).

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 21.37, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina.

Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.

El 28 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficialmente el cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, el 28 de junio de 2005.



EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís