FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

¿LISTOS PARA LA MUERTE?




Por Pablo Francisco Maurino


La muerte no es una posibilidad ni una opción; es una realidad ineludible.

Si estas 2 frases no cambian la vida del lector, dudo que otra cosa pueda hacerlo. Sería preferible que desistiera de la lectura del presente artículo, pues nada de lo que sigue tiene tanta trascendencia ni tanta contundencia.

El ser humano pertenece a la única especie que se ha percatado de tener un alma inmortal, y es también el único que sabe que hay otra vida tras la muerte.

Por eso, entre todas las metas, emerge la imperiosa necesidad de prepararse para la muerte propia y la de los seres queridos.

Sin embargo, el ser humano moderno se prepara más para el futuro inmediato: se matricula a los hijos en los jardines infantiles para que puedan acceder al colegio, se inscriben en un colegio con el fin de que puedan asistir a la universidad o emplearse, y estudian una carrera para ser profesionales con altos ingresos; a veces continua la cosa con los posgrados, maestrías y doctorados y, cuando ya están listos para la vida…, ya están viejos.

También las mujeres y hombres de hoy están siendo inducidos a tener seguros para todo: seguro médico, seguro de accidentes, seguro para proteger el carro o la casa de un robo, seguro de estudios, seguro de incendio, seguro de terremoto, en fin, seguro para todo. Y nada de eso es seguro: no es seguro que nos enfermemos, que tengamos un accidente, que nos estrellemos en nuestro carro o que nos roben… Es más: vale la pena que nos preguntemos ¿qué sucedería cuando un terremoto destruya toda la ciudad, incluyendo las oficinas de la empresa de seguros? ¿a quién le cobraríamos el seguro? Como se ve, los seguros son muy inseguros. Pero la muerte no.

Nos estamos preparando para lo que pueda pasar, para lo eventual. Pero la preparación para lo que sabemos con certeza que sí va a ocurrir —la muerte y lo que venga después de la muerte— la hemos dejado en el olvido, porque creemos que la muerte es una posibilidad o una opción, no una realidad ineludible.

Y, ¿cómo prepararnos?

Para hacerlo, es necesario repasar la historia del universo y, dentro de ella, la Revelación. Dios le revela al hombre un mensaje que se escribió desde el año 1250 A de C hasta el año 100 de nuestra era.

En la Biblia y en la Tradición de la Iglesia está consignado todo lo que el hombre debe hacer para salvarse, es decir, para que, luego de la muerte, llegue a la felicidad inmutable e imperecedera del Cielo, junto a Dios, único que puede llenar las ansias de felicidad que bullen en su interior.

Durante toda la historia del cristianismo, la Iglesia, fundada por el mismo Jesús, ha desarrollado estudios de teología (ciencia que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones), que están ahora resumidos en el Catecismo de la Iglesia Católica. Sabemos que en esos estudios ha sido guiada por la acción continua y eficaz del Espíritu Santo:

“Y cuando venga Él, el Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la verdad. Él no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó y les anunciará lo que ha de venir.” (Jn 16,13)

Pues bien, ese Espíritu prometido por Jesucristo es el que ha dejado claro que la Fe de un cristiano no puede ser afectiva sino efectiva:

Es impresionante ver a tantos cristianos «comprometidos» que hablan de la felicidad que les causó acercarse a Dios, y de la imperiosa necesidad de alabar al Señor. Y la mayoría lo hacen: sus «Glorias», «Bendiciones» y «Alabanzas» llenan su día.

Pero también son muchos los que se quedan pasmados cuando se les pregunta si están viviendo bien los mandamientos del cristiano. Veamos un pasaje del Evangelio:

Un hombre joven se le acercó y le dijo: «Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para conseguir la vida eterna?» Jesús contestó: «¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.»” (Mt 19, 16-17)

Como se ve, en palabras del mismo Jesús, cumplir los mandamientos consigue para cada uno la vida eterna, la salvación.

“No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo.” (Mt 7,21)


FUENTE: servicocatholicohispano.wordpress.com


VIDA Y MILAGROS DE SAN BENITO DE NURSIA







BENEDICTO XVI: 

Hoy quisiera hablar de san Benito, fundador del monaquismo occidental, y patrono de mi pontificado. Comienzo citando una frase de san Gregorio Magno, que al escribir sobre san Benito dice: «Este hombre de Dios que brilló sobre esta tierra con tantos milagros no resplandeció menos por la elocuencia con la que supo exponer su doctrina» (Diálogos II, 36). El gran Papa escribió estas palabras en el año 592; el santo monje había muerto 50 años antes y todavía estaba vivo en la memoria de la gente y sobre todo en la floreciente orden religiosa que fundó. San Benito de Nursia, con su vida y su obra, ejerció una influencia fundamental en el desarrollo de la civilización y de la cultura europea.

La fuente más importante sobre su vida es el segundo libro de los Diálogos de san Gregorio Magno. No es una biografía en el sentido clásico. Según las ideas de su época, quiso ilustrar mediante el ejemplo de un hombre concreto --precisamente san Benito-- la ascensión a las cumbres de la contemplación, que puede realizar quien se abandona en Dios. Por tanto, nos ofrece un modelo de vida humana como ascensión hacia la cumbre de la perfección. San Gregorio Magno narra también, en este libro de los Diálogos, muchos milagros realizados por el santo, y también en este caso no quiere simplemente contar algo extraño, sino demostrar cómo Dios, advirtiendo, ayudando e incluso castigando, interviene en las situaciones concretas de la vida del ser humano. Quiere demostrar que Dios no es una lejana hipótesis situada en el origen del mundo, sino que está presente en la vida del hombre, de cada hombre.

Esta perspectiva del «biógrafo» se explica también a la luz del contexto general de su tiempo: entre los siglos V y VI, el mundo estaba trastornado por una tremenda crisis de valores y de instituciones, provocada por el derrumbamiento del Imperio Romano, por la invasión de los nuevos pueblos y por la decadencia de las costumbres. Al presentar a san Benito como «astro luminoso», Gregorio quería indicar en esta tremenda situación, precisamente aquí, en esta ciudad de Roma, la salida de la «noche oscura de la historia» (Cf. Juan Pablo II, Insegnamenti, II/1, 1979, p. 1158). De hecho, la obra del santo, y de manera particular su Regla, ofrecieron una auténtica levadura espiritual, que cambió con el pasar de los siglos, mucho más allá de los confines de su patria y de su época, el rostro de Europa, suscitando tras la caída de la unidad política creada por el Imperio Romano una nueva unidad espiritual y cultural, la de la fe cristiana compartida por los pueblos del continente. De este modo nació la realidad que nosotros llamamos «Europa».

El nacimiento de san Benito es fechado alrededor del año 480. Procedía, según dice san Gregorio, «ex provincia Nursiae», de la región de Nursia. Sus padres, acomodados, le enviaron a estudiar a Roma. Él, sin embargo, no se quedó mucho tiempo en la ciudad eterna. Como explicación totalmente creíble, Gregorio menciona el hecho de que el joven Benito estaba disgustado por el estilo de muchos de sus compañeros de estudios, que vivían de manera disoluta, y no quería caer en los mismos errores. Sólo quería agradar a Dios: «soli Deo placere desiderans» (II Diálogo, Prólogo 1).

De este modo, antes de concluir sus estudios, Benito dejó Roma y se retiró en la soledad de los montes que se encuentran al Este de esta ciudad. Después de una primera permanencia en el pueblo de Effide (hoy Affile), en el que se asoció durante un cierto período de tiempo a una «comunidad religiosa» de monjes, se hizo eremita en la cercana Subiaco. Allí vivió durante tres años completamente solo, en una gruta, que a partir del Alta Edad Media constituye el «corazón» de un monasterio benedictino llamado «Sacro Speco» («gruta sagrada»). El período que pasó en Subiaco, período de soledad con Dios, fue para Benito un momento de maduración. Allí debía soportar y superar las tres tentaciones fundamentales que todo ser humano: la tentación de autoafirmarse y el deseo de ponerse a sí mismo en el centro; la tentación de la sensualidad; y, por último, la tentación de la ira y de la venganza.

Benito estaba convencido de que sólo después de haber vencido estas tentaciones habría podido dirigir a los demás una palabra útil para sus situaciones de necesidad. De este modo, tras pacificar su alma, era capaz de controlar plenamente los impulsos de su ego para ser creador de paz a su alrededor. Sólo entonces decidió fundar sus primeros monasterios en el valle de Anio, cerca de Subiaco.

En el año 529, Benito dejó Subiaco para asentarse en Montecasino. Algunos han explicado que esta mudanza fue una manera de huir de las intrigas de un eclesiástico local envidioso. Pero esta explicación se ha revelado poco convincente, pues su muerte improvisa no llevó a Benito a regresar (II Diálogos 8). En realidad, tomó esta decisión pues entró en una nueva fase de su maduración interior y de su experiencia monástica. Según Gregorio Magno, el éxodo del remoto valle de Anio hacia el Monte Casio --lugar elevado que domina la llanura circunstante, visible desde lejos--, tiene un carácter simbólico: la vida monástica en el escondimiento tiene una razón de ser, pero un monasterio tiene también una finalidad pública en la vida de la Iglesia y de la sociedad: tiene que dar visibilidad a la fe como fuerza de vida. De hecho, cuando el 21 de marzo de 547 Benito concluyó su vida terrena, dejó con su Regla y con la familia benedictina que fundó un patrimonio que ha dado frutos a través de los siglos y que los sigue dando en todo el mundo.

En todo el segundo libro de los Diálogos, Gregorio nos muestra cómo la vida de san Benito estaba sumergida en una atmósfera de oración, fundamento de su existencia. Sin oración no hay experiencia de Dios. Pero la espiritualidad de Benito no era una interioridad alejada de la realidad. En la inquietud y en el caos de su época, vivía bajo la mirada de Dios y precisamente de este modo no perdió de vista nunca los deberes de la vida cotidiana ni al hombre con sus necesidades concretas.

Al contemplar a Dios comprendió la realidad del hombre y su misión. En la Regla califica la vida monástica de «escuela del servicio del Señor» (Prólogo 45) y pide a sus monjes que «nada se anteponga a la Obra de Dios» (43,3), es decir, al Oficio Divino o Liturgia de las Horas. Subraya sin embargo que la oración es, en primer lugar, un acto de escucha (Prólogo 9-11), que después debe traducirse en la acción concreta. «El Señor espera que respondamos diariamente con obras a sus santos consejos», afirma (Prólogo 35). De este modo, la vida del monje se convierte en una armonía fecunda entre acción y contemplación «para que en todo sea Dios glorificado» (57, 9). En contraste con una autorrealización fácil y egocéntrica, hoy exaltada con frecuencia, el primer e irrenunciable compromiso del discípulo de san Benito es la sincera búsqueda de Dios (58, 7) sobre el camino trazado por Cristo, humilde y obediente (5,13), el amor al que no debe anteponer nada (4, 21; 72, 11), y precisamente de este modo, en el servicio al otro, se convierte en hombre de servicio y de paz. En el ejercicio de la obediencia vivida con una fe animada por el amor (5,2), el monje conquista la humildad (5,1), a la que dedica todo un capítulo de la Regla (7). De este modo, el hombre se conforma cada vez más con Cristo y alcanza la auténtica autorrealización como criatura a imagen y semejanza de Dios.

A la obediencia del discípulo le tiene que corresponder la sabiduría del abad, que en el monasterio «hace las veces de Cristo» (2, 2; 63, 13). Su figura, descrita sobre todo en el segundo capítulo de la Regla con un perfil de belleza espiritual y de compromiso exigente, puede considerarse como un autorretrato de Benito, pues --como escribe Gregorio Magno-- «el santo no podía de ninguna manera enseñar algo diferente de lo que vivía» (Diálogos II, 36). El abad tiene que ser al mismo tiempo un padre tierno y también un maestro severo (2, 24), un verdadero educador. Inflexible contra los vicios, sin embargo está llamado sobre todo a imitar la ternura del Buen Pastor (27,8), a «servir más que a mandar» (64, 8), a «enseñar todo lo bueno y lo santo más con obras que con palabras» (2,12). Para ser capaz de decidir con responsabilidad, el abad también tiene que escuchar «el consejo de los hermanos» (3,2), porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (3,3). ¡Esta actitud hace sorprendentemente moderna una Regla escrita hace casi quince siglos! Un hombre de responsabilidad pública, al igual que en los ámbitos privados, debe ser siempre un hombre que sabe escuchar y que sabe aprender de lo que escucha.

Benedicto califica a la Regla como «mínima», delineada para la «iniciación» (73, 8); en realidad, sin embargo, ofrece indicaciones útiles no sólo para los monjes, sino también para todos los que buscan una guía en su camino hacia Dios. Por su moderación, su humanidad y su sobrio discernimiento entre lo esencial y lo secundario en la vida espiritual, ha podido mantener su fuerza iluminadora hasta hoy. Pablo VI, al proclamar el 24 de octubre de 1964 a san Benito patrono de Europa pretendía reconocer la obra maravillosa desempeñada por el santo a través de la Regla para la formación de la civilización y de la cultura europea. Hoy Europa, que acaba de salir de un siglo profundamente herido por dos guerras mundiales y por el derrumbe de las grandes ideologías que se han revelado como trágicas utopías, se encuentra en búsqueda de la propia identidad. Para crear una unidad nueva y duradera, ciertamente son importantes los instrumentos políticos, económicos y jurídicos, pero es necesario también suscitar una renovación ética y espiritual que se inspire en las raíces cristianas del continente, de lo contrario no se puede reconstruir Europa. Sin esta savia vital, el hombre queda expuesto al peligro de sucumbir a la antigua tentación de querer redimirse por sí mismo, utopía que de diferentes maneras, …


FUENTE: gloria.tv/user/tCjeX2qTVk5

EL COMBATE DE UN EXORCISTA HOY: LO QUE EL DIABLO REVELA




Habla el presidente de los exorcistas italianos.

Un exorcista que está a la vanguardia en la lucha contra el diablo es el padre Francesco Bamonte. El exorcista de la diócesis del Papa dice que

“Un comportamiento típico del diablo durante el exorcismo es hablar a menudo acerca de la destrucción y la aniquilación. Todo lo que es bello, bueno, sano, puro y armonioso puede ser burlado y en peligro de extinción y destrucción”, dice el exorcista.

Particularmente notable es el odio del diablo contra el sacramento del matrimonio, los vínculos familiares y el afecto.

“Él reacciona muy violentamente cuando se bendice el matrimonio de dos personas casadas o si se les invita a renovar sus votos matrimoniales”, dice Bamonte.

Francesco Bamonte pertenece a la joven Orden de los Siervos del Corazón Inmaculado de María fundada en 1991; el Cordis Mariae Immaculati Servi es un orden de derecho diocesano. Nacido en 1960, el Padre Bamote fue ordenado sacerdote en 1990. Desde 2012 es Presidente de la Asociación Italiana de Exorcistas.

Inmediatamente después de su ordenación, se dirigió especialmente al Sacramento de la Penitencia para ayudar a las víctimas de las prácticas ocultas. En 1997 se convirtió en miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas. Desde 2005 es profesor de la Universidad Pontificia Regina Apostolorum, en Roma, donde dirige el curso sobre Exorcismo y Oración de Liberación. A petición de varios obispos italianos y diócesis extranjeras, él instruye a los seminaristas sobre el tema de ocultismo y exorcismo y sus consiguientes problemas pastorales. Él también ayuda a los sacerdotes que son nombrados como exorcistas en su diócesis por el obispo.


QUIERE QUE LO ADOREN COMO A DIOS

En la reunión anual en 2013, el exorcista italiano Bamonte pronunció un discurso notable. Él dijo:

“Una repetición en los exorcismos es la insistente demanda del demonio, que los hombres deben adorarle como si fuera Dios. El demonio no acepta ser creatura, se hace pasar a sí mismo por Dios, y él tiene interés de que la gente le ofrezca a él un culto que pertenece sólo a Dios. Durante el exorcismo, a menudo dice: ‘Oren para mí, pídanme a mí, yo soy dios, yo soy dios. Arrodíllate, cuando es invocado mi nombre. Soy todopoderoso. Llámame.’”


DESTRUCCIÓN DE LO BUENO

Otra característica esencial en el comportamiento del demonio durante el exorcismo, es que es muy común que hable de “destrucción y destrucción.” Todo lo que es “bueno, bello, sano, puro y armonioso” se cubre con mofa por el demonio. Él amenaza con destruirlo todo. El odio especial de las fuerzas demoníacas se aplica al sacramento del matrimonio y de la familia.

El sacerdote habla de un exorcismo en la que el demonio le dijo:

“No me gusta la forma en que las mujeres están vestidas. Usted debe desnudarse aún más por lo que su sexo debe ser prevalente y pueda destruir a más familias.”

En otros exorcismos, el demonio habló de una manera muy metafórica de los órganos sexuales como el “centro del mundo”.

El diablo responde con “furia”, si el matrimonio de una pareja es bendecida o si los jóvenes quieren ser castos hasta el matrimonio. El diablo maldice esas decisiones de pureza y castidad como “basura”, dice el padre Bamonte.


ABORTO Y SEDUCCIÓN SEXUAL

Una característica sobresaliente de la “personalidad” del diablo es su “odio abismal”.

Él “disfruta con el mal en cualquier forma en que se produce.”

En un exorcismo, exclamó:

“Tomad este libro atroz del Apocalipsis que está escrito acerca de una mujer que da a luz. Yo siempre trato de comer a los niños ¿Sabes cómo…?”

Entonces el diablo describió con palabras aterradoras el asesinato en masa diario de miles de niños no nacidos que son asesinados por el aborto en el útero. También ilustró en todos los detalles, el abuso sexual atroz de los niños.

Él siempre añade en sus declaraciones espantosas el horrible: “¡Cuánto me gusta eso!”, dice el padre Bamonte.

También dijo que él habló de cómo los jóvenes se destruyen con el uso de drogas o sobre los terroristas suicidas islámicos que se inmolan.


LOS PERVERTIDOS Y BURLADORES

“Es sorprendente, cómo él tuerce todo y vuelve boca abajo convirtiendo el mal en bien y el bien en mal. Cuando le ofrecí a él una reliquia, gritó: ‘¡Qué hedor!’ Es es cómo él lo ve. Con Él, quiere decir Jesucristo, cuyo nombre nunca pronuncia por desprecio y odio. Cuando le mostré un rosario, dijo ‘cadena maldita con la cruz en el extremo’. Cuando lo rocié con agua bendita, los poseídos, el diablo, protestan airadamente: ‘No me puedes lavar con el agua, que apesta y quema’. Cuando dije las palabras sobre un poseído ‘Bendice Señor este hermano’ el diablo gruñió inmediatamente, ‘¡él será condenado, yo lo llevaré al infierno!’”

El exorcista continuó:

“Cuando llegué a las palabras, ‘inimìce fidei, hostis, umani generis, adducto mortis’ en el curso de una exoricismo, el demonio dio toda su devoción por el mal y para que el mal sea reconocido:‘el poder del mal será ??nuestro altar en el que vamos a sacrificar la vida de tus malditos hijos e hijas en este altar, vamos a derramar la sangre de tus malditos hijos e hijas. Hay un dios para los que odian, y ese dios es mi dios’“


“EL ODIO DE LA GENTE ME ALIMENTA”

El diablo muestra su verdadera cara durante los exorcismos. Él debe ser visto para revelarse a sí mismo tal como es, como quien constantemente quiere dividir a la gente en contra de uos a otros. Él goza del odio entre las personas y anhela la malignidad humana,

“este es el alimento que me nutre y me fortalece”, le había contestado una vez, dijo Bamonte.

“Muchas veces”, dice el exorcista, “he oído al demonio en perfecto acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia que el mal es una decisión libre de un hombre. Él también tuvo que admitir que él no puede hacer nada en contra de la voluntad del hombre, si él se opone a la gracia que lo apoya. Él es, como lo explica claramente una y otra vez, el gran tentador que quiere tentar a la gente siempre: ‘Nuestro deber es tentar, siempre, a cualquier persona, en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia. Algunos son atrapados en nuestra red, algunos para siempre’“


EL PODER DE LA ORACIÓN Y DE LA SAGRADA LITURGIA

El exorcismo demuestra la potencia inmediata de la oración, dice el exorcista de la diócesis de Roma.

“El exorcismo es una acción litúrgica y por lo tanto una oración de la Iglesia. El exorcista no hace nada en su propio nombre, sino todo en el nombre de Jesucristo y de la Iglesia. Cuando vemos lo mucho que este rito perturba al diablo y los demonios y lo derrota, entonces nos damos cuenta de todas las otras acciones litúrgicas de la Iglesia, la oración y la gracia que ellas obtienen en forma más potente. Eso realmente nos debe animar a orar, a hacer uso de la ad Sacramentos, visitar la Santa Misa”.

“En un exorcismo, el demonio tuvo que admitir, ‘aparentemente obligado por Dios’ y decir: ‘Si ustedes vivieran de rodillas delante de él y le adoran y cantan alabanzas, como lo hacen los ángeles, no tendríamos todo el poder, el que usted nos da sobre usted’“


FUENTE: gloria.tv/

EL DEMONIO LE TIENE MIEDO A LA VIRGEN MARÍA





gloria.tv

A LOS OBISPOS SOBRE EL SEMINARIO


Trabajo en un seminario inter-diocesano donde se forman 130 seminaristas de seis diócesis diversas. El obispo de casa se esfuerza por visitar ocasionalmente a los seminaristas en general, y cada cierta visita es dedicada a los seminaristas de casa. Los seminaristas de las otras cinco diócesis no tienen consciencia de relación obispo-seminarista, por eso, para ellos el obispo es el jefe supremo “que tiene muchos trabajo y compromisos” a quien hay que guardar distancia, y su no presencia no es motivo de reclamo.

Si queremos ser estrictos rescatando el sentido de familiaridad o relación que es donde apuntan los documentos que se refieren al tema, puedo afirmar (partiendo de esta experiencia) existe un descuido “paternal” por parte de los obispos, los seminaristas crecen sin un “interés familiar” para con "su" obispo.

Por tal motivo, siempre es bueno recordar a los obispos que entre todas las instituciones diocesanas, considere la primera el seminario y lo haga objeto de las atenciones más intensas y asiduas de su ministerio pastoral, porque del seminario dependen en gran parte la continuidad y la fecundidad del ministerio sacerdotal de la Iglesia. Del seminario depende el futuro de la Iglesia diocesana. 

A pesar de las diversas actividades y preocupaciones que son propia de tal encargo pastoral, como manifestación de su primaria responsabilidad en la formación de los candidatos al sacerdocio, el Obispo tiene la obligación el deber de visitar frecuentemente el seminario, a los formadores y a los seminaristas de la propia diócesis que residen en el propio seminario, esforzándose por visitar a sus seminaristas que se forman en un seminario diverso al de la propia diócesis, y si el seminario de la diócesis es inter-diocesano, visite también a los seminaristas de otras diócesis compartiendo cordialmente con ellos de modo que éstos puedan estar con él.

Las visitas deberían formar parte principal de la agenda del obispo incluso de su programa pastoral, de tal modo, el Obispo considerará tal visita como uno de los momentos importantes de su misión episcopal, en cuanto que su presencia en el seminario ayuda a insertar esta peculiar comunidad en la Iglesia particular, la anima a conseguir la finalidad pastoral de la formación y a dar el sentido de Iglesia a los jóvenes candidatos al sacerdocio.

La visita no debería reducirse a un lejano saludo o a una celebración litúrgica, sino que, en tal visita, el Obispo tratará de tener un encuentro directo e informal con los alumnos para conocerlos personalmente, alimentando el sentido de la familiaridad y amistad con ellos para poder ponderar las inclinaciones, actitudes, dotes humanas e intelectuales de cada uno y también los aspectos de su personalidad que necesitan de una mayor atención educativa.

Esta relación familiar permitirá al Obispo poder evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio y confrontar su juicio con el de los superiores del seminario, que está a la base de la promoción al sacramento del orden.

En efecto, sobre el Obispo recae la última responsabilidad de la admisión de los candidatos a las órdenes sagradas. Su idoneidad le debe resultar probada con argumentos positivos; por eso, si por determinadas razones tiene dudas acerca de un candidato, no lo admita a la ordenación.


FUENTE: entreyparaseminaristas.com/

EL CAMINO DE LA CONVERSIÓN - COMENTARIO DEL PADRE FRANCISCO VERAR



Comentario del Padre Francisco Verar al mensaje del 25 de marzo de 2015

Orar y luchar contra las tentaciones

El Padre Francisco Verar nos comparte su reflexión del Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz dado el 25 de marzo de 2015 en Medjugorje:

«Queridos hijos, también hoy el Altísimo me permite estar con ustedes y guiarlos por el camino de la conversión. Muchos corazones se han cerrado a la gracia y hecho oídos sordos a mi llamado. Ustedes, hijitos, oren y luchen contra las tentaciones y contra todos los planes malvados que el diablo les ofrece a través del modernismo. Sean fuertes en la oración y con la cruz en las manos, oren para que el mal no los utilice y no venza en ustedes. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»


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Mensaje 25 de marzo de 2015

Queridos hijos! También hoy el Altísimo me permite estar con ustedes y guiarlos por el camino de la conversión. Muchos corazones se han cerrado a la gracia y hecho oídos sordos a mi llamado.

Ustedes, hijitos, oren y luchen contra las tentaciones y contra todos los planes malvados que el diablo les ofrece a través del modernismo. Sean fuertes en la oración y con la cruz en las manos, oren para que el mal no los utilice y no venza en ustedes. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”


TESTIMONIOS SOBRE MARÍA SANTIFICADORA


Publicamos el relato de Henry Correa, Colombiano, que nos narra varios testimonios de la presencia de la Virgen María, especialmente como María Santificadora en Guarne, Colombia, ocurridos en el 2008.

Para muchos serán cosas que suceden habitualmente, que a veces pueden pasar desapercibidas si estamos distraídos, pero que tienen una gran significación espiritual.
Esta es la mejor demostración de que nuestra Madre del Cielo nos acompaña permanentemente, y que lo podemos ver si tenemos la gracia de mirar con los ojos de la fe…


Este es el relato de Henry Correa.


Estimados amigos hace días he querido compartir con ustedes de ciertas manifestaciones marianas que me están sucediendo a mi y a otras personas que vamos al sitio de peregrinación a “el Alto de la Virgen en Guarne – Antioquia-Colombia”, todos los primeros sábados de cada mes. En mi caso en especial, solo han estado ocurriendo los días domingos cuando decido ir.




PRIMER TESTIMONIO

El primer testimonio se dio en mi casa el viernes 26 de septiembre de 2008 en las horas de la noche 12 pm a 1 am aproximadamente.

Entré a mi habitación y sentí un olor a perfume, pensé que algo se había derramado, pero lo mas curioso es que fui al sitio donde había lociones, y para mi mayor sorpresa nada pasaba, verifique si había algún frasco derramado nada, salí haber si las matas de la casa estaban floreciendo tampoco y lo mas extraño era que no cuando caminaba en la habitación sentía que el olor iba tras de mi y llegó un momento en que el olor se impregnó en toda la habitación, salí para el cuarto de mi hija y la acompañe durante una hora y volví el olor estaba mas intenso.

Luego en las horas de la mañana, le hice el comentario a mi esposa de lo sucedido en las horas de la noche y me dijo que esas son cosas de la mente.

El día domingo 28 de septiembre de 2008 a las 8:25 pm me llama Don Edgar (amigo misionero laico tiene el don de recibir mensajes e invocar el Espíritu Santo y ver cosas que una persona normal no ve) diciéndome que estaba orando y estaba recibiendo un mensaje para mi y que debía presentarme con mi esposa e hija de 6 años al santuario de Maria Santificadora en el Alto de la Virgen.


SEGUNDO TESTIMONIO

Ocurrió yendo para allá en el Alto de la Virgen, cuando iba con mi esposa y mi hija de 6 años por el sitio de peregrinación, sentí como si alguien pasara junto a mí con un perfume, pero una fragancia muy suave, como de una mujer recién bañad, a un olor a jazmín, algo muy fresco, no se describirlo.
No le hice mucho caso, y pensé “me estoy volviendo loco”
En la noche me llamó don Edgar y le hice el comentario “don Edgar dígame si me estoy volviendo loco porque sentí como si una persona pasara por mi lado desprendiendo un perfume” y me dijo que ella estaba allá..


TERCER TESTIMONIO

El tercer testimonio sucedió a las dos semanas después.
Una cuñada que le encantan mucho los grupos carismáticos, me invitó a un grupo de oración dirigido por una señora que se llama Doña Carmen, yo estaba un poco reacio a ir. Al fin y al cabo ella se fue con su esposo al grupo. Y al rato decidí ir.
Cuando entro a la casa donde funciona el grupo, lo primero que siento es el mismo olor que había sentido en el Alto de la Virgen en Guarne.
Al rato dice la señora, después de estar orando a Nuestra Madre, que ella esta presente y que nos esta abrazando con su manto a todos en el grupo y a cada uno de nosotros nos esta ungiendo con una “motita” de algodón roja.


CUARTO TESTIMONIO

El cuarto testimonio sucedió el día Sábado 1º de Noviembre de 2008 cuando yo le estaba ayudando a un cuñado a vender una casa.

A primera instancia el negocio se estaba dañando, cuando nos mandaron para otra Notaria para realizar de nuevo la escritura.

En el camino le hice una promesa a Maria Santificadora que si me ayudaba y no había ninguna interrupción en la elaboración y firma de escritura de la casa, me iría inmediatamente a visitarla al Alto de la Virgen.

Cuando llegamos a la Notaria miraron todos los documentos y dijeron que todo estaba en regla que se podía proceder a realizar el negocio.

Inmediatamente se firmo escrituras, recibí el dinero y me fui para la Santificadora en Guarne en horas de la tarde.

Cuando llegué estaba el día muy frío, y demasiada bruma.

Cuando estaba subiendo al santuario por el camino, el cielo abrió un boquete entre las nubes y salio un rayo de luz que iluminó el camino, unas señoras que iban subiendo conmigo me dijeron, “¿señor usted vio lo que acaba de suceder?”, yo solo me limite a decirle “si señora vi lo que acaba de suceder”.


QUINTO TESTIMONIO


La quinta vez fue algo muy hermoso. Eso ocurrió el 30 de Noviembre de 2008.

Estábamos mi hermana, un cuñado, una amiga de mi cuñado y yo. Subíamos entre la 5a y 6a estación del Vía Crucis, eran aproximadamente las 11:30 de la mañana.

En el cielo apareció una luz. Cuando se aproximó su forma era como una mariposa.


Comencé inmediatamente a decir “allá viene ella, es ella….” estaba enloquecido y llorando.
Pasó al lado de todos nosotros y lo más especial era que cuando batía sus alas cambiaba de colores y salían destellos de luces como si fueran de Navidad, algo extraordinario.

A mi me daba vueltas alrededor y yo trataba de tocarla, agarrarla y no podía, y le gritaba a las personas que estaban conmigo “allá va ella miren” y luego se internó en el bosque. Mi cuñado, mi hermana y la amiga quedaron sin palabras, mudos, yo no hacía otra cosa que llorar.

Y para mi sorpresa sucedió algo extraordinario, el hecho quedó plasmado en una foto. Vean al lado, la foto de esa luz o mariposa (hagan click en la imagen para ampliar el centro enmarcado con azul), que es la presencia divina de Nuestra Madre del Cielo, María Santificadora. Si la aumentan al máximo verán sus destellos y los colores del manto.

Les mando también las fotos de las personas que tuvimos esa experiencia, foto 3779 mi cuñado, la monja y yo, foto 3788 mi hermana, yo y la monja, foto 3790 mi hermana, mi cuñado y la amiga.


SEXTO TESTIMONIO

La sexta vez ocurrió el 7 de diciembre de 2008.

Subí al santuario de María Santificadora y le ofrecí un ramo de flores con los colores de ella, azul, crema y blanco, e hice un pacto con ella.

Estaba sentado conversado con las hermanas Misioneras Esclavas de María Santificadora, cuando a lo lejos vi una mariposa diferente a todas, sentí un punzón en el cuerpo, las monjas me miraron y se quedaron calladas.

Esta mariposa era brillante, pero lo más triste era que volaba delante de toda la gente y a nadie le parecía algo extraño.

Cuando se estaba acercando, inmediatamente comenté, “ahí va ella y que tristeza me da, pasa delante de todos y nadie la ve, como si no pasara nada”, una de ellas me comento que “solo la ven aquellos que tienen fe como usted, señor”.

Cuando decidí regresar al Vía Crucis 9 me encontré con una anciana de unos 75 años aproximadamente y me preguntó con una voz muy dulce: “¿mi niño me falta mucho para llegar al santuario?”, y le dije “no madre te falta poco, yo se que ella esta allá, ve” y le acaricié la espalda y se puso a llorar.

Cuando bajaba me detuve y me cogió un arrepentimiento tan grande de no haber llevado a la anciana que quería volverme y no podía, pero la conciencia me remordía porque no la ayude a subir.

Lo más especial fue cuando seguía bajando, era como si todos los pájaros se hubieran puesto de acuerdo para cantar.

Les comento que la voz de la anciana me taladra todavía en la cabeza; esa voz tan dulce no se la encuentra en ninguna anciana.

Hay una serie de manifestaciones que a diario suceden con otras personas a diario allá arriba donde la presencia de la Santísima Virgen se da como en las horas de la mañana, con su olor a rosas.

Y en especial las manifestaciones de las mariposas, que son tres:
– la luz que es la presencia de la Santísima Virgen,
– hay una mariposa intermedia que cuando bate sus alas muestra los colores del manto
– y la mas pequeña, es como si fuera de un color violeta claro y lo mismo cambia de colores como si uno estuviera viendo su manto.

Lo especial de estas mariposas es el batir de sus alas, sus movimientos son muy lentos y sus colores son reflectivos, como fosforescentes.

Solo quería compartir con ustedes estas manifestaciones que se dan en el Alto de la Virgen María Santificadora, donde hasta el momento se ha aparecido en 9 ocasiones físicas al vidente Luís Federico que ya murió, y cuyos restos reposan detrás de la capilla de Maria Santificadora.
Además les mando algunas fotos mías con mi hermana, cuñado y amiga.


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís