FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

PROFECÍA DE LA VIRGEN MARÍA EN MEDJUGORJE HACE 30 AÑOS, SE ESTÁ CUMPLIENDO


En Rusia parece estar pasando lo que predijo María iba a suceder.

El Muro de Berlín cayó oficialmente el 9 de noviembre de 1989, y con ello comenzó la disolución de la Unión Soviética, el primer experimento de socialismo real que espació sus errores por el mundo según la terminología de Fátima.

Pero en 1981, cuando la debacle soviética no estaba en el horizonte de nadie, la Reina de la Paz de Medjugorje predijo la conversión de Rusia, que es a lo que aparentemente estamos asistiendo.



Mientras los gobiernos de Occidente promueven el aborto y la despoblación, el gobierno ruso pone cada vez más trabas al aborto y llama a tener más hijos.

Los gobiernos occidentales persiguen a quienes expresan su opinión contra la homosexualidad y promocionan el matrimonio homosexual, mientras el gobierno ruso prohíbe la propaganda homosexual entre niños.

Y lo más significativo, mientras occidente se seculariza y los gobiernos recortan la libertad religiosa, el cristianismo florece en Rusia y toda manifestación estatal es custodiada por el patriarcado de la Iglesia Ortodoxa Rusa. 

Sin embargo también hay signos de que el Kremlin está apoyándose en la religión para afianzar su poder, y usaría a la Iglesia ortodoxa rusa como brazo ejecutor espiritual de su política, de marcado tinte autoritario como lo fue el régimen soviético.

Pero claro, el momento histórico nunca es fácil observar con claridad para los contemporáneos, porque todo se entremezcla, siempre hay contradicciones y la marcha no es nunca lineal como la suelen presentar los libros que cuentan la historia del período, un tiempo después.

Además hay que acordarse de que estamos en occidente, por lo menos la inmensa mayoría de nuestros lectores son de ahí, y somos bombardeados por la épica y lógica occidental, con la guerra fría todavía en nuestro recuerdo y por las rivalidades subterráneas entre la Iglesia Católica Romana y la Ortodoxa Rusa. Y es razonable entonces que leamos más cosas contra Rusia que a su favor.

Todo esto es buen material para discernimiento.


LEYES RUSAS SOBRE LA PROPAGANDA HOMOSEXUAL Y EL ABORTO

El gobierno ruso había aprobado en el 2013 una ley que prohíbe la publicidad que muestre o mencione relaciones sexuales homosexuales, con lo cual está soportando el asedio de varios gobiernos occidentales, en especial el norteamericano incluyendo al presidente Obama, que se vio con mayor intensidad en los Juegos Olímpicos de Invierno en la localidad de Sochi.

Pero la reacción de Rusia ha sido aumentar la apuesta política y ha elaborado un reciente informe donde acusa a la Unión Europea de “la difusión de sus valores neoliberales como un estilo de vida universal para todos los demás miembros de la comunidad internacional.”

“Esto es particularmente evidente en su agresiva promoción de los derechos de las minorías sexuales. Se han hecho intentos para hacer cumplir a los demás países una visión ajena de la homosexualidad y los matrimonios del mismo sexo como una norma de vida y una cierta clase de un fenómeno social natural que merece apoyo a nivel estatal.”
Y también ha doblado su apuesta moral, al proponer ampliar la ley – que prohíbe la publicidad homosexual entre niños -, para incluir la promoción a los niños de cualquier actividad sexual fuera del matrimonio natural. 

Los cambios en la ley eliminan el término de la actividad sexual “no tradicional”, y cambia la fraseología de la prohibición de propaganda de cualquier relación sexual entre los niños menores de edad, paraquitar en la mente de los niños la idea de una “prioridad de las relaciones sexuales”.

En el 2012 el país aprobó leyes restrictivas sobre el aborto – las primeras leyes de este tipo desde la caída del comunismo. Estos hechos sociales son importantes y tal vez incluso proféticos.

Y recientemente está abriendo centros de apoyo en los hospitales para que las mujeres no aborten.



PATRIARCAS ARMADOS CON AGUA BENDITA E INCIENSO EN LOS ACTOS PÚBLICOS

Mientras que el Gobierno de los Estados Unidos comienza a quitarles a los ciudadanos la libertad religiosa, el Gobierno ruso está inesperadamente financiando la restauración de las Iglesias ortodoxas con dinero de los impuestos públicos.

En un encuentro con el Patriarca en el monasterio de Danilov a finales de 2009, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, anunció que el gobierno proporcionaría casi 100 millones de dólares para restaurar los sitios sagrados, monasterios e iglesias destruidas durante la conducción atea del siglo pasado por la Unión Soviética contra la religión.
Ahora en Rusia, las ceremonias inaugurales son atendidas por los patriarcas vestidos de negro, armados con agua bendita e incienso. Obispos ortodoxos rusos se ven regularmente en las instalaciones militares realizando ceremonias religiosas, cuando las fuerzas armadas estadounidense persiguen cualquier actividad religiosa.

Recientemente, la Iglesia Ortodoxa Rusa ha dado su bendición a los hombres y mujeres que controlan las armas nucleares de Rusia. Sacerdotes, encabezados por el obispo Amvrosy de Bronnitsy, cantaron himnos, quemaron incienso, rociaron agua bendita sobre las cabezas nucleares y bendijeron toda la instalación responsable del almacenamiento y mantenimiento del arsenal nuclear del país.

A principios de 2012 un submarino nuclear ruso, Aleksandr Nevsky, fue nombrado así después que el submarino fuer dotados de una capilla ortodoxa el honor al santo. El submarino es ahora el segundo submarino nuclear equipado con una capilla junto a sus misiles balísticos nucleares. La Aleksandr Nevsky, es la sexta capilla militar consagrada a la flota de Rusia en naves de guerra con arsenal nuclear.


MEDJUGORJE LO PROFETIZA APOYÁNDOSE EN FÁTIMA

Se ha dicho a menudo que Medjugorje es la continuación y cumplimiento de Fátima. Fátima es vista por los intelectuales católicos y expertos del Vaticano como el evento más profético en historia de la Iglesia Católica desde los tiempos de Jesucristo.

Una asombrosa profecía se produjo en Medjugorje el 1 de noviembre de 1981, seis meses después del intento fallido del asesino búlgaro Mehmet Ali Agca para asesinar al Papa Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro.

En 1981, la Unión Soviética seguía siendo un Estado ateo – en guerra con la fe y el cristianismo – el Papa era una verdadera amenaza para el régimen totalitario – y con esto en mente, es asombroso pensar que la Virgen María, el 1 de noviembre 1981, dijo a los seis jóvenes videntes de Medjugorje que: "Rusia llegará a glorificar más a Dios. Occidente ha hecho progresar la civilización, pero sin Dios, y actúa como si fueran su propio creador”. 


RENACIMIENTO ESPIRITUAL EN EL PUEBLO Y GOBIERNO RUSOS

Es muy importante entender este preciso vocabulario. Hoy vemos a los líderes de Rusia, el presidente Vladimir Putin y el primer ministro Dimity Medvedev, que asisten a la iglesia regularmente, y ambos hombres se consideran devotos cristianos ortodoxos rusos.

Ellos se ven a menudo en público venerando a la Virgen María y besando iconos benditos de la Virgen. El año pasado, VladimirPutin esperaba en una larga fila con bajas temperaturas de congelación para ver una reliquia – el cinturón de la Virgen María. Cuando llegó se puso de rodillas delante de la reliquia y oró por la fertilidad de la población rusa.
Es llamativo el renacimiento espiritual en Rusia que se celebra en un momento en que una crisis de fe, provocada por la catástrofe de abuso sexual clerical y la apostasía, está envolviendo a la Iglesia Católica y a gran parte de la cristiandad, tanto en Europa como en los Estados Unidos.

“Rusia llegará a glorificar más a Dios”. Algunos expertos en política exterior están reportando que la intrusión en los asuntos del gobierno ruso por parte de la Iglesia Ortodoxa está emergiendo como una definición de políticas para el Estado ruso y sus ciudadanos.



EL RENACIMIENTO DE LA FE EN RUSIA ES COMPARABLE AL RENACIMIENTO DEL ISLAM

Estos eventos emergentes religiosos en Rusia y Occidente habrían sido casi imposibles de predecir en 1981, sin embargo, el regreso de Rusia hacia la religión es precisamente lo que la Virgen María en Medjugorje dijo al mundo que iba a pasar. La Reina de la Paz es la única en predecir el estado actual de Rusia.

Pocos meses antes de morir, Christopher Hitchens, uno de los pocos que estaba prestando atención a la renovación religiosa en Rusia, escribió:

El segundo de los dos imperios que han participado en esta hecatombe de la civilización en nombre de su propia religión, me refiero a la rusa, muestra signos reales también de nostalgia imperial. Nadie aquí, supongo, habrá olvidado el momento en que George Bush conoció a Vladimir Putin, que había elegido para el día decorar su pecho con un crucifijo Ortodoxo Ruso de su abuela, suficiente para que el presidente quedara convencido y dijera que sólo con mirar esos hermosos ojos límpidos fue suficiente para ver que era una persona de profunda espiritualidad y sensibilidad. 

Pero ahora usted no tiene que utilizar gran parte de su imaginación cuando ve las inauguraciones, todas las ceremonias inaugurales asistidas por los patriarcas vestidos de negro, balanceando sus inciensos, exigiendo y obteniendo privilegios sobre otras iglesias y otras religiones en Rusia, restaurando el equilibrio político y clerical, que a grandes rasgos, sustentaba el absolutismo ruso y la autocracia hasta la gran catástrofe de 1914. Hasta ahora, estos son los únicos dos imperios que presenten este signo de renacimiento religioso: Rusia y el mundo musulmán.

También es importante entender que antes de la profecía sorprendente en Medjugorje de un renacimiento religioso en Rusia,las profecías de la Virgen María en Fátima también revelaron exactamente cómo se desarrollaría la historia.



EL ITINERARIO QUE COMIENZA EN FÁTIMA, PASA POR JUAN PABLO II Y LLEGA A MEDJUGORJE

La Santísima Virgen María en 1917 no sólo advirtió sobre el aumento del ateísmo en Rusia, sino también predijo que si Rusia es “consagrada a Su Corazón Inmaculado” un período de paz seguiría. Curiosamente, la Hermana Lucía, una de las tres videntes de Fátima, dijo que “El mensaje de Fátima se aplica a Rusia. Fátima y Rusia son uno“.

Nuestra Señora en 1917 dijo:

“Yo vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz, si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre deberá consagrar Rusia a mí corazón, y se convertirá, y un período de paz será otorgado al mundo”. 
El pontificado del Papa Juan Pablo II fue definido por su papel en la derrota del comunismo ateo incluyendo “la consagración del Mundo a su Corazón Inmaculado”, cumpliendo de manera indirecta deseo de la Virgen en 1984; quizás de una manera defectuosa y no ortodoxa respecto a las palabras de María, pero están los frutos. 

Un amigo cercano del Papa Juan Pablo II, el Obispo Hnlinca, dijo sobre la relación entre la Unión Soviética y la Madre Santísima: “El mensaje de Fátima se aplica a Rusia. Fátima y Rusia son uno. A ningún país del mundo ella amó tanto como a Rusia, y en ninguna parte son tantos los corazones que oran a ella como en Rusia. A menudo he dicho a satanás con respecto al comunismo, ‘Hiciste un error estratégico cuando elegiste a Rusia como el lugar de la batalla. Rusia es el país de la Virgen. Aquí se le llama Bogorodica, lo que significa Madre de Dios. Tú perderás en Rusia. Ya estás en el bando perdedor”.



EL CORDÓN QUE ATA MEDJUGORJE A FÁTIMA

En gran medida, las apariciones y profecías relacionadas con Fátima fueron sobre Rusia y otra gran profecía es que Medjugorje es la continuación y cumplimiento de Fátima.

En 1984 el Obispo Paul Maria Hnilica, SJ informó que el Papa Juan Pablo II le dijo que Medjugorje es la “continuación de Fátima”, y luego, en agosto de 1991, la Virgen María, en un mensaje especial para el mundo, dijo a un vidente, seis años después que el Papa recordó la conexión de Medjugorje con Fátima: “Hago un llamado a todos ustedes, queridos hijos a orar y a ayunar aún con más firmeza. Los invito a rezar para que los secretos que comenzaron en Fátima puedan cumplirse. Los invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación”.

Mira a Rusia como uno de los signos de las profecías de Medjugorje y tal vez verás cómo los secretos comienzan a desarrollarse.


FUENTE: forosdelavirgen.org

PADRE JOSE ANTONIO FORTEA ESCRIBE SOBRE EL PROTESTANTISMO



Blog del Padre Fortea

Un llamamiento a los teólogos para que reflexionen acerca de un determinado punto.

Hace pocos días un obispo luterano sueco comulgó en la Basílica del Vaticano. Los obispos católicos suecos, en los días siguientes, emitieron un comunicado recordando la norma de la Iglesia acerca de este sacramento.

El Papa Francisco en una visita a una iglesia luterana hizo unas declaraciones interesantes a una mujer luterana casada con un católico acerca de este tema de la comunión cuando iba a la misa católica. No las voy a transcribir aquí, pues requeriría explicar e contexto. Pero no creo traicionar el espíritu de esas palabras si afirmo que van en la línea de lo que voy a decir adelante.

¿Cuál es mi opinión acerca de esta cuestión? Según mi modesto entender, yo creo que este tema sí que puede ser estudiado por los teólogos. Cierto que tenemos una tradición acerca de la unión entre la recepción del sacramento de la comunión y la comunión eclesial.

Pero no veo una imposibilidad dogmática en que un protestante que crea en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y que, al mismo tiempo, esté en gracia de Dios pueda recibir este misterio. Cierto que, hoy por hoy, tal posibilidad no está contemplada en la legislación.

Pero recordemos que hasta el Vaticano II hubiera sido impensable que un ortodoxo comulgase en una misa católica. Y hoy, bajo ciertas condiciones, eso está permitido por el Código de Derecho Canónico. Eso implica que no es necesario de forma absoluta la comunión eclesial perfecta para la recepción de ese don. Basta una comunión suficiente (aunque no sea perfecta) para recibir ese don. Cuál sea esa comunión suficiente se deja a juicio de la Iglesia. Y en el caso de los ortodoxos la respuesta de la Iglesia ha sido positiva. La posibilidad para los protestantes considero que podría estudiarse.

El que obispos luteranos escandinavos, fieles anglicanos, episcopalianos y tantos otros bautizados pudieran acercarse con fe, respeto y devoción a recibir este don yo lo vería como un paso positivo hacia la creación de una gran comunión eclesial de todos los bautizados, todavía imperfecta, pero real.

Insisto en que, a día de hoy, tal posibilidad no existe. Todos debemos obedecer las prescripciones del Derecho Canónico. Yo no me considero exento a la obediencia a los sagrados cánones. Pero los teólogos deben reflexionar acerca de esto. Mi opinión es que no existe una imposibilidad dogmática, sino sólo razones de conveniencia.

Pero puede llegar el día en que en nuestras misas podamos tener de forma ordinaria a miembros de otras confesiones, que unas veces vayan a sus celebraciones y otras a las nuestras. Sobre todo eso sucede con frecuencia en el caso de un matrimonio mixto entre un protestante y un católico. 

Puede haber un presbiteriano casado con una católica que la mitad de los domingos va a misa y que cree en la presencia de Cristo en la Eucaristía y está en gracia de Dios. En fin, debemos reflexionar sobre este asunto. Yo no veo una imposibilidad teológica absoluta en ello, sólo razones de conveniencia para mantener la actual prohibición sin posibilidad de excepciones.

Lo que está claro es que hay que estar limpio y puro dentro del alma para recibir ese don sagrado que es la Eucaristía. Si un obispo luterano sueco en el Vaticano se acercase a recibir lleno de fe y amor el Sacramento, ¿es necesario (hablando en abstracto) decirle que no de forma absoluta y echarle fuera de la mesa? A mí esa escena me hubiera dolido. Hoy día no hay otra posibilidad, pero creo que los teólogos pueden abrir puertas que hoy están cerradas. Lo que los cánones hoy permiten, lo permiten porque hubo teólogos que trabajaron para que se diera un paso adelante. Esto no es relativismo, sino la conciencia de que existe una comunión imperfecta pero real entre los cristianos de casi todas las denominaciones.



Más pensamientos acerca del protestantismo

Me gustaría explicar un poco más mi penúltimo post acerca de los protestantes y los sacramentos de la Iglesia. Hubo un tiempo en el que la Iglesia daba normas para sus fieles y pensando en sus fieles, y allí acababa todo en una sociedad homogénea en la que cristianismo e Iglesia Católica se identificaban.

Creo que en en esta aldea global en la que vivimos, cada vez se va a ver más claro que la Iglesia asume un papel de Madre para todos los cristianos, salvo grupúsculos totalmente anticatólicos.

Es cierto que la Iglesia tiene en su seno a unos hijos que son los que están unidos por el cordón umbilical de la comunión perfecta. Pero esta Madre es como si abrazara a otros hijos.

Estos otros hijos tienen que sentirse acogidos. No acogidos si se convierten, sino incluso sin convertirse. En la Iglesia Católica tienen que sentirse en su casa.

Los que se horrorizan ante esta posibilidad alegan el peligro del relativismo. Pero no deben tener miedo. La arquitectura dogmática es y sigue siendo la misma. Tampoco renunciamos a que todos logremos la plena comunión. Pero mucho me temo que la división entre denominaciones está aquí para quedarse. Eso sí, hasta el día que tanto ansiamos en que el Espíritu Santo pueda hacer un milagro de la gracia. Pero, mientras tanto, la división (aunque triste) forma parte de un plan divino que la permite.

El cristianismo no es un árbol en el que cada uno escoge la rama que desea, como si todas las ramas fuesen indiferentes. No es así, pero ciertamente sí que hay un árbol que participa de una misma savia. 

Esta nueva concepción cambia también el modo en el que vemos a nuestros hermanos los judíos. Ellos no son infieles, sino fieles a su tradición. De nuevo, esto no significa que ambos mensajes son indiferentes, caminos paralelos que uno escoge a voluntad. No, la Verdad es una. Pero mientras no nos pongamos de acuerdo, más vale que nos amemos y que insistamos en lo mucho que nos une.

Todas estas cosas que digo rechinan totalmente a los oídos de los tradicionalistas. Pero está totalmente en la línea del Evangelio. sería muy triste pensar que el mensaje de Cristo es algo tan rígido e inflexible como tantos de ellos predican. El espíritu del lefevrismo es pura inflexibilidad.


FUENTE: blogdelpadrefortea.blogspot.com


EXHUMACIÓN DEL PADRE PÍO - VIDEO -



PRESENCIA DE MARÍA EN EL MISTERIO DE LA LITURGIA - 2

Recopilación de conocereisdeverdad.org

«María, mi amadísima Madre, dame tu corazón tan bello, tan puro, tan inmaculado, tan lleno de amor y de humildad, para que pueda recibir a Jesús como tu lo hiciste e ir rápidamente a darlo a los demás». Beata Teresa de Calcuta.

¡María fue santa, María fue dichosa! Pero más importante es la Iglesia que la misma Virgen María. ¿Por qué? Porque María es parte de la Iglesia, un miembro santo, un miembro excelente, un miembro supereminente, pero un miembro de la totalidad del cuerpo... Por tanto, amadísimos hermanos, prestad atención a vosotros mismos: también vosotros sois miembros de Cristo, cuerpo de Cristo (1 Co 12,27). ¿Cómo lo sois? Poned atención a lo que el mismo Cristo dice: “Estos son mi madre y mis hermanos “ ¿Cómo seréis madre de Cristo? “El que escucha y cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre”.


El culto a la Virgen María
Catequesis de Juan Pablo II (15-X-1997)


1. «Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer» (Ga 4,4). El culto mariano se funda en la admirable decisión divina de vincular para siempre, como recuerda el apóstol Pablo, la identidad humana del Hijo de Dios a una mujer, María de Nazaret.

El misterio de la maternidad divina y de la cooperación de María a la obra redentora suscita en los creyentes de todos los tiempos una actitud de alabanza tanto hacia el Salvador como hacia la mujer que lo engendró en el tiempo, cooperando así a la redención.

Otro motivo de amor y gratitud a la santísima Virgen es su maternidad universal. Al elegirla como Madre de la humanidad entera, el Padre celestial quiso revelar la dimensión -por decir así- materna de su divina ternura y de su solicitud por los hombres de todas las épocas.

En el Calvario, Jesús, con las palabras: «Ahí tienes a tu hijo» y «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19,26-27), daba ya anticipadamente a María a todos los que recibirían la buena nueva de la salvación, y ponía así las premisas de su afecto filial hacia ella. Siguiendo a san Juan, los cristianos prolongarían con el culto el amor de Cristo a su madre, acogiéndola en su propia vida.

2. Los textos evangélicos atestiguan la presencia del culto mariano ya desde los inicios de la Iglesia.

Los dos primeros capítulos del evangelio de san Lucas parecen recoger la atención particular que tenían hacia la Madre de Jesús los judeocristianos, que manifestaban su aprecio por ella y conservaban celosamente sus recuerdos.

En los relatos de la infancia, además, podemos captar las expresiones iniciales y las motivaciones del culto mariano, sintetizadas en las exclamaciones de santa Isabel: «Bendita tú entre las mujeres (...). ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1,42.45).

Huellas de una veneración ya difundida en la primera comunidad cristiana se hallan presentes en el cántico del Magníficat: «Desde ahora me felicitarán todas las generaciones» (Lc 1,48). Al poner en labios de María esa expresión, los cristianos le reconocían una grandeza única, que sería proclamada hasta el fin del mundo.

Además, los testimonios evangélicos (cf. Lc 1,34-35; Mt 1,23 y Jn 1,13), las primeras fórmulas de fe y un pasaje de san Ignacio de Antioquía (cf. Smirn. 1, 2: SC 10, 155) atestiguan la particular admiración de las primeras comunidades por la virginidad de María, íntimamente vinculada al misterio de la Encarnación.

El evangelio de san Juan, señalando la presencia de María al inicio y al final de la vida pública de su Hijo, da a entender que los primeros cristianos tenían clara conciencia del papel que desempeña María en la obra de la Redención con plena dependencia de amor de Cristo.

3. El concilio Vaticano II, al subrayar el carácter particular del culto mariano, afirma: «María, exaltada por la gracia de Dios, después de su Hijo, por encima de todos los ángeles y hombres, como la santa Madre de Dios, que participó en los misterios de Cristo, es honrada con razón por la Iglesia con un culto especial» (Lumen gentium, 66).

Luego, aludiendo a la oración mariana del siglo III «Sub tuum praesidium» -«Bajo tu amparo»-, añade que esa peculiaridad aparece desde el inicio: «En efecto, desde los tiempos más antiguos, se venera a la santísima Virgen con el título de Madre de Dios, bajo cuya protección se acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades» (ib.).

4. Esta afirmación es confirmada por la iconografía y la doctrina de los Padres de la Iglesia, ya desde el siglo II.

En Roma, en las catacumbas de santa Priscila, se puede admirar la primera representación de la Virgen con el Niño, mientras, al mismo tiempo, san Justino y san Ireneo hablan de María como la nueva Eva que con su fe y obediencia repara la incredulidad y la desobediencia de la primera mujer. Según el Obispo de Lyon, no bastaba que Adán fuera rescatado en Cristo, sino que «era justo y necesario que Eva fuera restaurada en María» (Dem., 33). De este modo subraya la importancia de la mujer en la obra de salvación y pone un fundamento a la inseparabilidad del culto mariano del tributado a Jesús, que continuará a lo largo de los siglos cristianos.

5. El culto mariano se manifestó al principio con la invocación de María como «Theotókos» [Madre de Dios], título que fue confirmado de forma autorizada, después de la crisis nestoriana, por el concilio de Éfeso, que se celebró en el año 431.

La misma reacción popular frente a la posición ambigua y titubeante de Nestorio, que llegó a negar la maternidad divina de María, y la posterior acogida gozosa de las decisiones del concilio de Efeso testimonian el arraigo del culto a la Virgen entre los cristianos. Sin embargo, «sobre todo desde el concilio de Efeso, el culto del pueblo de Dios hacia María ha crecido admirablemente en veneración y amor, en oración e imitación» (Lumen gentium, 66). Se expresó especialmente en las fiestas litúrgicas, entre las que, desde principios del siglo V, asumió particular relieve «el día de María Theotókos», celebrado el 15 de agosto en Jerusalén y que sucesivamente se convirtió en la fiesta de la Dormición o la Asunción.

Además, bajo el influjo del «Protoevangelio de Santiago», se instituyeron las fiestas de la Natividad, la Concepción y la Presentación, que contribuyeron notablemente a destacar algunos aspectos importantes del misterio de María.

6. Podemos decir que el culto mariano se ha desarrollado hasta nuestros días con admirable continuidad, alternando períodos florecientes con períodos críticos, los cuales, sin embargo, han tenido con frecuencia el mérito de promover aún más su renovación.

Después del concilio Vaticano II, el culto mariano parece destinado a desarrollarse en armonía con la profundización del misterio de la Iglesia y en diálogo con las culturas contemporáneas, para arraigarse cada vez más en la fe y en la vida del pueblo de Dios peregrino en la tierra.

[L´Osservatore Romano, edición semanal en lengua española, del 17-X-1997]


FUENTE: conocereisdeverdad.org

LOS SUEÑOS DE SAN JUAN BOSCO - PARTE 56 -


EL JARDÍN


SUEÑO 62.—AÑO DE 1867.

(M. B. Tomo IX, págs. 11-17)

En la noche del 31 de diciembre de 1867, [San] Juan Don Bosco reunió a los jóvenes en la iglesia y subiendo al pulpito, después de las oraciones, les habló así: «Suelen, en estos días, los padres dar el aguinaldo a sus hijos; lo mismo hacen los amigos recíprocamente. También yo acostumbro hacerlo todos los años, dando en esta noche a mis queridos jóvenes un recuerdo que les sirva de aguinaldo para el año próximo.

Estaba pensando desde hace algunos días qué aguinaldo les daría, mis queridos hijos, y a pesar de mis esfuerzos no encontraba un pensamiento a propósito para ello. También la noche pasada, estando ya acostado, pensaba una y otra vez en lo que les debería decir como consejo saludable para el 1868, pero no me fue posible concentrarme. Cuando, después de un buen rato, agitado siempre por la más viva preocupación me encontré como semidormido, en un estado intermedio entre el sueño y la vigilia.

Era un sueño que me permitía darme cuenta de lo que hacía, oyendo lo que se me decía y respondiendo a lo que se me preguntaba. O sea estaba en un estado muy parecido al sueño, pero que no lo era.

Me parecía hallarme en mi habitación. Hice por salir y en lugar de la baranda me encontré delante de un hermoso jardín en el que había innumerables rosales; el jardín estaba rodeado de una muralla y a la entrada del mismo se veía escrito con caracteres cubitales el número 68. Un portero me introdujo en aquel vergel y en él vi a nuestros jóvenes que se entretenían alegremente, gritando y saltando. Muchos, al verme, se apiñaron a mi alrededor hablando conmigo de muchas cosas. Comenzamos a recorrer juntamente el jardín y después de un breve trayecto a lo largo del muro, vi a un lado a numerosos muchachos agrupados cantando y rezando en compañía de algunos sacerdotes y clérigos. Me acerqué más a ellos; los miré y no los reconocí del todo; gran parte me eran desconocidos; pude darme cuenta que cantaban el Miserere y otras preces de difunto. Acercándome más aún, les dije:

—¿Qué hace aquí? ¿Por qué reza el Miserere? ¿Cuál es la causa de su luto? ¿Se ha muerto acaso alguno? —¡Oh!, —me dijeron—, ¿usted no lo sabe? —Yo no sé nada. —Estamos rezando por el alma de un joven que murió tal día y a tal hora. —Pero ¿quién es? —¿Cómo?, —replicaron—. ¿No sabe quién es? —¡No, no! —¿Acaso no le hemos avisado?—, se dijeron mutuamente. Y después, dirigiéndose a mí: —Pues bien, ha de saber que ha muerto el tal— y me dijeron el nombre. —¡Cómo! ¿Ha muerto ése? —Sí; pero ha tenido una buena muerte; una muerte envidiable. Recibió con gran satisfacción y edificación nuestra los Sacramentos. Resignado a la voluntad de Dios, dio muestras de los más vivos sentimientos de piedad.

Ahora al acompañarlo a la sepultura rezamos por su alma, pero tenemos la esperanza de que esté ya en el cielo y en él interceda por nosotros. Aun más: estamos seguros de que se halla ya en el Paraíso. —¿Tuvo, pues una buena muerte? ¡Que se cumpla siempre la voluntad de Dios! Imitemos sus virtudes y pidamos al Señor que nos conceda también a nosotros la gracia de tener una santa muerte.


Y dicho esto me alejé de ellos, rodeado siempre de una gran muchedumbre de jóvenes. Seguimos, pues, paseando por el jardín, y tras haber recorrido un buen trecho de camino, llegamos a un prado bellísimo cubierto de verdor. Yo, entretanto, me decía a mí mismo: —Pero ¿cómo es esto? ¿Ayer noche me acosté en mi cama y ahora me encuentro con todos los jóvenes esparcidos acá y acullá por este jardín?

Cuando he aquí que veo a otra numerosa turba de muchachos dispuestos en círculo, en el centro del cual había algo que no podía distinguir bien. Me di cuenta, sin embargo, de que estaban arrodillados; unos rezaban y otros cantaban. Me acerqué y pude comprobar que rodeaban un ataúd diciendo las preces de difuntos y entonando el Miserere. Entonces les pregunté:

¿Por quién rezan? Todos ellos, con semblante melancólico, me respondieron: —Ha muerto otro joven y ha tenido una buena muerte. Ha recibido con edificante piedad los Santos Sacramentos y ha dado muestras de sólida piedad. Ahora le llevan ya a la sepultura. Estuvo enfermo ocho días y vinieron a verlo sus padres.

Les pregunté el nombre del difunto y me lo dijeron; me sentí muy apesadumbrado al oírlo y exclamé: —¡Oh, lo lamento! Era uno que me quería mucho y no he podido darle el último adiós tampoco al otro pude verlo antes de que muriese... ¿Es que ahora se van a morir todos?... Un muerto aquí, otro allá... —¿Qué dice?, —me respondieron—. ¿Un muerto hace poco y otro ahora? ¿Le parece poco tiempo y han pasado ya tres meses que falleció el primero en tal día y a tal hora?

Al oír esto pensé entre mí: —¿Sueño o estoy despierto? Me parecía no soñar y, por otra parte, no sabía qué pensar de lo que estaba oyendo.

Comenzamos después a internarnos por aquellos bosquecillos, y tras un buen rato de estar caminando he aquí que oigo cantar nuevamente el Miserere. Retengo el paso y tanto yo como los que me acompañaban divisamos un numeroso grupo de jóvenes que se acercaba a nosotros.

Entonces pregunté a los que estaban junto a mí: —¿Qué hacen éstos? ¿Adonde van? Venían de un lugar próximo y estaban todos desconsolados y con los ojos llenos de lágrimas. —¿Qué tienen?—, les pregunté, apresurándome a salirles al encuentro. —¡Ah! Si supiese... —¿Qué ha sucedido? —Ha muerto un joven. —¿Cómo? ¿Pero, he de ver muertos por todas partes? ¿A quién han acompañado a la sepultura? Y los jóvenes, dando muestras de extrañeza, exclamaron: —¡Cómo! Pero ¿no sabe nada? ¿No se ha enterado de que ha muerto fulano? —¿También ése ha muerto?—, pregunté. —Sí; pobrecillo... Sus padres no han venido a verlo... pero... —¿Pero qué? ¿Acaso no ha tenido una buena muerte? —No. Ha tenido una muerte nada deseable. —¿No recibió los Sacramentos? —Al principio no quería recibirlos; después accedió a hacerlo, pero de mala gana y sin dar muestras de arrepentimiento; así que hemos quedado poco edificados e incluso dudamos mucho de su eterna salvación, sintiendo mucho que un joven del Oratorio haya tenido una muerte tan mala.

Entonces yo procuré consolarlos diciéndoles: —Si ha recibido los Sacramentos esperemos que se haya salvado. No hay que desesperar de la misericordia de Dios. ¡Es tan grande!

Pero no logré consolarles al intentar infundirles esta esperanza. Entretanto, lleno de dolor y con la mente turbada, pensaba en las fechas en que aquellos jóvenes habían muerto; cuando apareció un personaje desconocido para mí, el cual acercándose me dijo: —Mira: son tres. Yo le interrumpí: —¿Y tú quién eres que me hablas con tanta familiaridad, tuteándome sin haberme visto nunca? —Escúchame —respondió— y después te diré quién soy. ¿Quieres que te dé una explicación de cuanto has visto? —Sí. ¿Qué significan estos números? —Has visto —me replicó— el número 68 escrito sobre la puerta del jardín. Esto significa el año 1868. Durante él, tres de los jóvenes que te han sido indicados deberán morir. Como has visto, los dos primeros están bien preparados; al tercero debes prepararlo tú. Y pensando si, en efecto, sería cierto que en el año 1868 morirían tres de mis queridos hijos, añadí: —Pero ¿cómo puedes decirme eso? —Observa atentamente si se cumple lo que te he dicho y verás —me respondió—.

Ante la seguridad y amabilidad de sus palabras comprendí que aquel personaje me hablaba como amigo y proseguí con él el camino, absorto en las palabras que le había oído decir. —¿Acaso estoy soñando?, —exclamé—. Aquí no hay nada de sueños que bien despierto estoy. Veo, oigo, conozco... Y mi acompañante me dijo: —Sí, sí; todo esto es realidad. Y yo: —¿Realidad? Te ruego que me atiendas. Me has hablado del porvenir; ahora háblame del presente. Lo que deseo es que me digas algo para repetírselo a mis jóvenes como aguinaldo mañana por la noche. Y él: —Diles a tus jóvenes que así como los primeros en morir estaban preparados porque frecuentaban con las debidas disposiciones la Santa Comunión durante la vida, también en punto de muerte la recibieron con gran edificación de todos; el último, en cambio, no comulgaba en vida, cuando gozaba de salud, y por eso en el trance supremo la recibió con poca devoción. Diles que si quieren tener una buena muerte, frecuenten la sagrada Comunión con las debidas disposiciones, siendo la primera de todas, una Confesión bien hecha. El aguinaldo sea pues, éste: La Comunión devota y frecuente es el medio más eficaz para tener una buena muerte y así salvar el alma. Ahora sígueme y presta atención. Y se adentró un poco más en el sendero del jardín.

Yo le seguía cuando, de pronto, veo concentrados en un los. Los conocía a todos y me parecía que no faltaba ninguno; los veía como tantas veces, sin notar en ellos ninguna particularidad. Pero, examinándolos más de cerca, vi algo que me llenó de admiración y de horror. De debajo de la gorra de muchos, y partiendo de la frente, salían dos cuernos. Unos los tenían más largos, otros más cortos; éstos enteros, aquellos partidos; algunos sólo conservaban la señal de haberlos tenido en la misma raíz,otros, a pesar de tenerlos rotos, no podían impedir que continuasen desarrollándose, aumentando incesantemente de grosor. No faltaban quienes no sólo tenían cuernos sino que, además, parecía que sentían orgullo de tenerlos, dando continuas cornadas a los compañeros. Me llamaron la atención los que tenían un solo cuerno en mitad de la cabeza, pero de grosor extraordinario, siendo éstos los más peligrosos. Finalmente vi a otros cuya frente candida y serena jamás se había visto afeados por semejante deformidad.


Continua ...

MENSAJES DE MEDJUGORJE - Mensaje del 2 de febrero de 2016


Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz en Medjugorje 

Al inicio Nuestra Señora regularmente da sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, Nuestra Señora comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves a la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora , a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes Esto aún continúa.

Mirjana Dragicevic-Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colo tuvieron apariciones diarias hasta 1982, 1985, y 1998 respectivamente. Desde entonces, la Virgen se les aparece una vez al año y les da un mensaje. Debido a que el trabajo sobre los archivos está aún en curso, no estamos en condiciones de publicar los mensajes otorgados antes de 1995.

(http://www.medjugorje.ws)


Mensaje 2 de febrero de 2016  - Aparición a Mirjana

“Queridos hijos, os he invitado y os invito nuevamente a conocer a mi Hijo, a conocer la Verdad. Yo estoy con vosotros y oro para que lo logréis. Hijos míos, vosotros debéis orar mucho para tener cada vez más amor y paciencia, para saber soportar el sacrificio y ser pobres en espíritu. Mi Hijo, por medio del Espíritu Santo, está siempre con vosotros. Su Iglesia nace en cada corazón que lo conoce. Orad para que podáis conocer a mi Hijo, orad para que vuestra alma sea toda una con Él. ¡Esto es la oración, este es el amor que atrae a los demás y que a vosotros os hace mis apóstoles! Os miro con amor, con amor maternal. Os conozco, conozco vuestros dolores y aflicciones, porque yo también he sufrido en silencio. Mi fe me dio amor y esperanza. Repito: la Resurrección de mi Hijo y mi Asunción al Cielo son para vosotros esperanza y amor. Por lo tanto, hijos míos, orad para conocer la verdad, para tener una fe firme, que guíe vuestros corazones y sepa transformar vuestros sufrimientos y dolores en amor y esperanza. ¡Os doy las gracias! ”


DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - Fuego y gusanos



Podemos leer en la vida de san Ricardo de Santa Ana:

En su ciudad, había dos estudiantes que eran viciosos y dados a los escándalos. Una noche se encontraban en una casa de mala reputación. Después de algún tiempo, uno de ellos dijo al otro: "Vámonos. Ya he tenido bastante por hoy." Y el otro respondió: "Yo aún no he tenido bastante."

El primero se marchó y fue a su casa. Se iba a acostar y entonces se acordó de la oración diaria que acostumbraba a rezar a la Santa Virgen María. A pesar de que no sentía ninguna inclinación para este rezo, empezó este acto de devoción.

Apenas había acabado cuando oyó que llamaban a la puerta. Una segunda y una tercera vez oyó los golpes, pero no deseaba reponder.

De pronto, el compañero que había dejado poco antes en la casa de mala reputación entró en el cuarto, ¡con la puerta cerrada! Había un silencio sepulcral. Entonces, su compañero dijo: "¿No me reconoces?"

En verdad, el hombre que acababa de recitar su oración, replicó: "Ver tu cara y oír tu voz me dice que eres el compañero que he dejado hace unos momentos; pero tu repentina y sorprendente aparición aquí me hace dudar."

El misterioso visitante exhaló un largo suspiro. "No", dijo, "mientras estábamos en la casa de mala reputación, ignorando todo temor de Dios, Satán nos llevó ante el divino Tribunal y proclamó una sentencia de condenación contra nosotros dos. El Soberano Juez dictó sentencia y era ya sólo cuestión de ejecutarla, pero la Virgen, tu abogada, intercedió a tu favor en el mismo momento en que tú La invocabas. Tu juicio ha quedado diferido, pero el mío ha sido ejecutado porque cuando abandoné la casa donde cometí mis crímenes, fui estrangulado: el diablo tomó mi alma de mi cuerpo y la llevó al infierno, donde ahora arde."

Diciendo esto, descubrió su pecho y lo mostró comido por los gusanos y devorado por fuego. Luego, dejando un terrible hedor, desapareció.

El joven que había sido salvado por Nuestra Señora, permaneció en una especie de estupor hasta que de pronto oyó las campanadas de medianoche que provenían del cercano convento de los franciscanos. No pudo dormir. Al amanecer, fue al convento, lanzándose a los pies del superior de los franciscanos le contó todo lo que le había ocurrido.

El superior tuvo dificultades para creer lo que le estaban diciendo, así que fue al lugar donde el estrangulamiento había tenido lugar. Entonces él encontró el cadáver, espantoso y repulsivo, yaciendo en el suelo.

Estos sucesos fueron vívidamente testificados por san Ricardo, el franciscano que entonces tenía 19 años. Fue esta historia la que provocó que se uniese a los franciscados en el convento de Nivelles. Fue martirizado en Japón en 1622.


EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís