FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO - ENTREGA 16


MIL MÁXIMAS DE DON BOSCO



SUFRIMIENTO

887 El yugo de la cruz es como el jugo que usan las abejas, que impide a los insectos nocivos la entrada a la colmena. (BAC. 603).

888 En el Evangelio se encuentra escrito: Bienaventurados los que sufren, y no los que gozan. (XII, 631).

889 Existe una providencia que guía nuestro destino y que permite con frecuencia que uno caiga en los males que deseaba a otro. (II, 119).

890 Todos debemos cargar nuestra cruz con Jesús, y esa cruz son los sufrimientos que encontramos en el camino de nuestra vida. (X, 648).

891 El camino de la cruz es el que nos conduce a Dios. (XI, 363).

892 De la cruz podemos sacar fortaleza, rezando y meditando. (XII, 601).

893 Venceremos a nuestros enemigos, abrazándonos a la cruz. (XII, 601).

894 No basta tomar la cruz en la mano, es necesario saber cargarla. (XII, 601).

895 Los achaques de la vejez, tomémoslos como nuestra cruz. (XVII, 555).

896 No basta cargar, es necesario amar la cruz que Jesús nos pone sobre las espaldas. (XVIII, 82).

897 Súfrelo todo, pero no te olvides que ha de ser con caridad. (XIII, 881).

898 Para hacer el bien hay que tener el valor de sufrir y sobrellevar las contrariedades. (III, 52).

899 Dios nos quiere en el paraíso, pero por el camino de las tribulaciones. (XVIII, 371).

900 Acuérdate tú que sufres, que trabajas por un Patrón que es Dios. (VIII, 444).

901 Las espinas de la vida se trocarán en flores para toda la eternidad. (VIII, 476).

902 Si en esta vida soportamos las espinas, en la otra gozaremos de las rosas. (X, 648).

903 Tarde o temprano, por amor o por fuerza hay que abandonarlo todo y para siempre; al mundo con sus lisonjas, a padres, amigos y casa. (XVII, 263).

904 Cuando sintáis las espinas, metedlas entre la corona de Jesús. (XI, 363).

905 Es necesario que nos crucifiquemos con Jesucristo; la cruz es su bandera y su estandarte; quien no lo quiere seguir no es digno de ser su discípulo. (XI, 513).


TEMPLANZA

906 Nuestra Congregación no disminuirá nunca, antes bien, irá siempre en aumento, con tal que se trabaje mucho y se haga reinar la templanza. (XII, 383).

907 La templanza es bendecida por el Señor y refuerza nuestra inteligencia y nuestra salud corporal. (II, 395).

908 Dadme un joven que sea mortificado en el comer, en el beber, en el dormir, y lo veréis virtuoso, cumplidor de sus deberes y amante de todas las virtudes. (IV, 184).
909 En la cena hay que comer menos que en la comida y recomendar a los jóvenes tener ligero el estómago al acostarse. (IV, 201).

910 No os impongo específicamente ningún ayuno, pero os recomiendo la templanza. (XII, 20).

911 Sed parcos en comer carne y en beber vino; los excesos de inmoralidad que campean en algunos países se deben al abuso de la carne y del vino. La sobriedad en la alimentación alivia
los problemas espirituales. (XIII, 85).

912 Estómago cargado es causa de tentación; todo lo que llena en exceso el estómago, es materia apta para el diablo. (XIII, 432).

913 Templanza y trabajo son los dos mejores custodios de la virtud. (XV, 460).



TRABAJO

914 Si trabajo de prisa, es porque por muchos años que se viva, no se puede hacer ni la mitad de lo que quisiera. (DB.449).

915 Trabajad, trabajad mucho, pero haced de modo que lleguéis a trabajar por mucho tiempo. (XIV, 254).

916 No hay que obstinarse en querer trabajar; donde no se puede hacer nada, es mejor cambiar a otro lugar donde puedan emplearse nuestras fuerzas útilmente. (XII, 255).

917 Convencéos de que el hombre ha nacido para el trabajo; y cuando se excusa de él, está fuera de su centro y corre riesgo de ofender a Dios. (BAC. 681).

918 En mi Casa nunca faltará pan, pues la Divina Providencia proveerá; trabajo, porque cada uno desempeña el oficio de tres; paraíso, porque quien come de la Providencia y trabaja por Dios, tiene derecho a un pedazo de cielo. (XVII; 251).

919 El trabajo es la mejor arma contra los enemigos del alma. (I, 518).

920 Trabajo por Dios: el paraíso lo recompensa todo. (III, 587).

921 Mis queridos jóvenes, en vez de sugerir penitencia o disciplina, os recomiendo Trabajo, Trabajo, Trabajo. (IV, 216).

922 Quien no se habitúa al trabajo desde la juventud, será por regla general un flojo hasta la vejez. (IV, 748).

923 Por trabajar se entiende cumplir fielmente con las obligaciones del propio estado. (IV, 748).

924 Trabajemos constantemente en esta vida para salvar nuestra alma y muchas otras almas; ya descansaremos en la eternidad bienaventurada. (X, 9).

925 El trabajo y la templanza harán florecer nuestra sociedad. (X, 102).

926 Trabajemos sin cesar y haremos mucho bien. (XI, 169).

927 Mientras estemos siempre ocupados, nuestros asuntos andarán bien. (XII, 37).

928 También el trabajo ayuda a conservar la moralidad. (XIII, 86).

929 Mientras se trabaja, se destierra al demonio. (XIII, 116).

930 Vivimos en tiempos en los cuales es necesario obrar. El mundo se ha vuelto materialista, por esto es necesario trabajar y dar a conocer el bien que se hace. (XIII, 126).

931 Nosotros no estamos para buscar dinero, sino para trabajar. (XIII, 80).

932 No estéis nunca desocupados; si no trabajáis vosotros, trabajará el demonio. (XIII, 801-433).

933 Si quieres hacer mucho, trabaja poco, o sea, no más de lo que tus fuerzas te lo permitan. (XIII, 878).

934 Seamos ambiciosos, pero de salvar nuestra alma con sacrificio. (IX, 354).

935 Haced agradables las vacaciones, mas no estéis ociosos. (XIII, 433).

936 A quien no le guste trabajar, no es buen Salesiano. (XIX, 157).

937 Mientras los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora se consagren a la oración y al trabajo, practiquen la templanza y cultiven el espíritu de pobreza, las dos Congregaciones harán mucho bien; pero si por desgracia aflojan en el fervor y rehuyen del trabajo y aman las comodidades de la vida, habrá terminado todo, comenzará la decadencia, caerán por tierra y desaparecerán. (X, 651-2).

938 Como yo me sacrifico, entiendo que todos los Salesianos trabajarán por la Iglesia hasta el último aliento. (XIV, 229 - 613).

939 Trabajar con ahínco para preparar mejor nuestra salvación eterna. Este debe ser el fin de todo Salesiano y su continuo anhelo. (XVII, 176).

940 Los Salesianos triunfarán en todo con la humildad, con el trabajo, con la templanza. (XVII, 301).

941 ¡Ánimo!. Todo pasa, sólo Dios queda. Ama tu trabajo y no dejes de cumplir tu deber cada día. (P.M.1).

942 Si un Salesiano sucumbiese por exceso de trabajo, ganará otros cien para la Congregación. (XII, 382).

943 Nuestra Congregación os asegura: Pan, Trabajo y Paraíso. (VII, 600).

944 Recuerda siempre a todos los Salesianos el lema adoptado por nosotros: TRABAJO y 



TEMPLANZA.

Son dos armas con las cuales llegaremos a triunfar en todo. (XIII, 326).

945 Ninguno entre a la Congregación con la esperanza de estarse con las manos en la cintura. (XIII, 424).

946 Si correspondemos a las gracias de Dios con el trabajo, con la templanza, con el buen ejemplo; el Señor se servirá de nosotros, de tal manera que quedaremos gratamente sorprendidos por el éxito alcanzado y de seguir haciendo maravillas. Con el espíritu de dulzura de San Francisco de Sales, el mundo tendrá que ceder ante la bondad y en la gloria de Dios veremos el bien de la sociedad. Podremos exclamar: "Omnia possum in eo que me confortat". (XII, 83). 49

947 Cuando un Salesiano sucumb a bajo el peso excesivo, trabajando por las almas, entonces podréis decir que nuestra Congregación ha alcanzado un gran triunfo y sobre ella descenderán copiosas bendiciones del cielo. (XVII, 273).

948 Ánimo, si aquí en la tierra trabajas, en el cielo tendrás gozo eterno. (XII, 797).

949 Me consta que se trabaja mucho, esto me satisface, porque donde se trabaja incesantemente, el demonio fracasa.
(X, 1054).

950 Sólo las buenas obras son las verdaderas riquezas que nos aseguran un puesto allá en el cielo.(XII, 328).

951 El dinero no puede llenar el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es lo que produce la verdadera satisfacción. (I, 129).

952 Trabajemos con fe, practicando nosotros mismos lo que recomendamos a los demás. (X, 992).

953 Cada día se trabaja por el paraíso, los bienes de esta vida son transitorios, los del cielo son eternos. Asegúratelos. (P.M.36).

954 La templanza y el trabajo son los guardianes de la virtud. (XV, 460).

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 15, 1- 32 - SEPTIEMBRE 11 DE 2016


Padre Eusebio García, de la Iglesia Inmaculada Concepción,
Cáceres, Arraiján

Lectura del santo evangelio según san Lucas (15,1-32):

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.» 
Jesús les dijo esta parábola: «Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido." Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse. Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas para decirles: "iFelicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido." Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»

También les dijo: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna." El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba comer. Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros." Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebramos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado." Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud." Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tu bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado." El padre le dijo: "Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."»

Palabra del Señor

APARICIÓN DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN MONTE GARGANO


Tomado de COMO OVEJAS SIN PASTOR

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Aparición de San Miguel Arcángel en el Monte Gargano

Poderoso se eleva el Monte Gargano, dominado con soberbia las colinas que le rodean. Hasta el siglo V, la cima estaba recubierta de un bosque tupido e ignorada por todo el mundo. Pero en el año 490 nació la aurora de su inmortal gloria; su fama sobrepasó los confines de Italia, resonó en todo el mundo y comenzó a atraer a sí Papas, Emperadores, Príncipes reinantes, nobles y pueblo de todas las naciones. ¿Qué sucedió?

Leamos la narración original del antiguo libro del “Liber pontificalis” de la Curia Romana:

Bajo el gobierno del Papa Félix y del Emperador Zenón, un día de aquel siglo tan lejano, a un noble y muy rico señor del Monte Gargano, que se llamaba también Gargano y era el propietario de aquella montaña, desapareciósele su toro más bello y de grandeza superior. 

Después de tres días de búsqueda, decidió ir personalmente a buscarlo. Después de algunas horas de una búsqueda angustiosa, con gran estupor encontraron a la bestia de rodillas en la entrada de una caverna inaccesible. El patrón, viendo la imposibilidad de salvarlo, quiso matarlo con una flecha envenenada. Pero ante la maravilla de todos, la flecha regresó e hirió a quien la había lanzado. El patrón cayó sangrando al suelo y los siervos asustados lo fajaron de prisa y lo llevaron a su casa en Siponto, que actualmente es una fracción de Manfredonia. (8 de Mayo del año 490)

La noticia de lo ocurrido se divulgó rápidamente en el pueblo y se convirtió en el único objeto de las conversaciones. Bajo la impresión de este extraño hecho, todos fueron a visitar al Obispo San Lorenzo Mayorano, primo del emperador Zenón, para consultarle.

El Santo Obispo, después de una breve reflexión, ordenó que toda la población haga ayuno y oraciones durante tres días, para encontrar gracia ante Dios y para conocer el significado de dicho prodigio. Al alba del tercer día, que fue precisamente el 8 Mayo del año 490, el santo prelado, sumergido en su oración nocturna, de repente vio ante sí a un Ángel más esplendoroso que el Sol que iluminó el ambiente y le dijo: 

“Yo soy el Arcángel Miguel que continuamente está la presencia de Dios. Deseando que este lugar se venere en toda la tierra y sea privilegiado, quise probar con ese acontecimiento insólito, que todo lo que se obra en este lugar, sucede por Voluntad Divina. Es Dios que me ha constituido Protector y Defensor de este lugar”. 

A la mañana siguiente el Obispo comunicó el celestial mensaje a los habitantes de Siponto. El pueblo, lleno de alegría y de gratitud por dicha aparición, bajo la guía de San Lorenzo Maiorano se encaminó en una devota procesión hacia la cima del Gargano para venerar la caverna milagrosa. Cuando regresaron a Siponto veían con alegría la prodigiosa curación del Señor Gargano y se congratulaban con él por el santo privilegio concedido por el Cielo, de tener en sus tierras el Palacio Real terrenal del Gran Príncipe San Miguel Arcángel.

Hoy el ateísmo secularizante ha invadido también a la mansión terrenal de San Miguel Arcángel. Desde hace años ninguna autoridad civil va a presenciar como en el pasado el culto en las Fiestas con los dones simbólicos de la ciudad. La gran sueca, Santa Brígida, visitando la Gruta de San Miguel, en uno de sus éxtasis oyó el canto celestial de los Ángeles, el cual terminó con la dolorosa y profética visión de la decadencia de su culto.


Transcribo fielmente las palabras angélicas:

“Bendito seas, oh Señor,
Por habernos creado como vuestros mensajeros
Y como apoyo del hombre
Del cual nos confiaste la custodia.
¡Hacia el hombre Tú nos enviaste,
Sin ni siquiera privarnos de Vuestra Visión!
Haz visible la dignidad
Con la cual Tú nos has revestido,
Para que se aprenda a tomar en cuenta nuestro ministerio:
¡Aunque aquí, también hoy este Santuario declina
Y los del lugar parece que prefieren, en vez de nosotros, a los ángeles sin luz!”. 
Una aguda tristeza llenó el corazón de Santa Brígida que aumentó desmesuradamente cuando, apareciéndosele Jesús le dijo:

“Los ingratos se darán cuenta de la pérdida que hacen al olvidarse de los Ángeles, en la hora de la prueba”.

Gloria Crux (“¿Quién es San Miguel Arcángel?”).


MEDITACIÓN SOBRE LA IMITACIÓN DE LOS ÁNGELES

I. Los ángeles siempre están prestos a ejecutar las órdenes de Dios. Tengan éxito o no en lo que hacen, siempre están contentos, porque en todo se conforman con la voluntad de Dios. ¿No serías feliz si en todo tuvieras en vista esta santa voluntad? No te inquietarías por el resultado de tus empresas, pues no depende de ti hacer que las corone el éxito, sino de Dios que todo ordena según su agrado.

II. Mantiénense los ángeles en una pureza admirable en medio de la corrupción del mundo. Esta pureza que tienen por naturaleza, tú podrías poseerla por virtud si, por ejemplo, piensas continuamente en la presencia de Dios, y si evitas las ocasiones peligrosas toda vez que no te obligue a exponerte a ellas la gloria de Dios y la salvación del prójimo. Pídele a tu Ángel custodio que te enseñe estos dos modos de conservar la pureza.

III. Los ángeles se ocupan tanto de los pecadores como de los justos, de los pobres como de los ricos. Vosotros apóstoles, vosotros cristianos, todos debéis amar igualmente a todos los hombres; debéis velar por la salvación de vuestro prójimo, sea quien fuere. No aborrezcas al pecador, es una creatura he cha a imagen de Dios; trabaja en su conversión sin desanimarte jamás; en una palabra, compórtate con tu prójimo como tu bondadoso Ángel lo hace contigo. "Dios se hizo hombre a fin de que el hombre llegara a ser como un ángel". (San Agustín).


La devoción a los santos Ángeles. Orad por la paz entre los cristianos.


ORACIÓN

Oh Dios, que regís con orden admirable los ministerios de los Ángeles y de los hombres, haced, en vuestra bondad, que durante esta vida seamos protegidos por aquellos que en el cielo os ofrecen sin cesar el homenaje de sus servicios. Por J. C. N. S. Amén.

FUENTE: wwwmileschristi.blogspot.com/ 

CÓMO EL DEMONIO DESTESTA EL SILENCIO Y LLENA NUESTRO MUNDO DE RUIDO



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Esta semana en nuestra serie sobre las tácticas del demonio, analizamos la manera que tiene el demonio de alejarnos de Dios, distrayéndonos con “Ruido”.


Las Cartas del diablo a su sobrino hablan de este aspecto concreto del plan del demonio en los siguientes términos:

[La casa] tiene un parecido repugnante con la descripción que hace un escritor humano sobre el Cielo: ‘las regiones donde sólo hay vida, y por ello todo lo que no es música es silencio’.

Música y silencio – ¡cómo los detesto! …. [El Infierno] ha sido ocupado por el Ruido – el Ruido, el gran dinamismo, la expresión sonora de todo lo exultante, fiero y viril – el Ruido, que es lo único que nos defiende de remordimientos tontos, escrúpulos desesperados y deseos imposibles. Al final haremos de todo el universo un ruido… Al final las melodías y los silencios del Cielo serán ahogados por los gritos. (Cartas del diablo a su sobrino, 119-120, énfasis añadido)

Ya hemos hablado de cómo el demonio odia la Música Sacra en particular, pero es importante recordar que a menudo Dios actúa en el silencio y que Satanás se esfuerza por llenar ese silencio con múltiples distracciones y ruido. Uno de los pasajes más conocidos de la Escritura en lo que se refiere a la intensidad de la voz de Dios, es el encuentro del profeta Elías con Dios.

Y [Dios] dijo: “Sal, y ponte de pie sobre el monte ante el Señor.” Y he aquí que el Señor pasó, y un viento grande y fuerte estremeció los montes y rompió en pedazos las rocas delante del Señor, pero el Señor no estaba en el viento; y tras el viento vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto; y tras el terremoto un fuego, pero el Señor no estaba en el fuego; y tras el fuego una voz pequeña y callada. Y cuando Elías la oyó, se cubrió el rostro con el manto y salió y se quedó a la entrada de la cueva. (1 Reyes 19: 11-13, énfasis añadido)

Elías sabía que Dios no estaba en los estruendos de afuera, sino en el susurro apagado. Algunas traducciones llaman a la “voz pequeña y callada” “el silbido de un aire suave” (Douay-Rheims).

En el libro del Eclesiastés, el autor escribe,

Las palabras de los sabios se escuchan en el silencio más que el grito de un príncipe entre los necios (Eclesiastés, 9:17, Douay-Rheims, énfasis añadido).

El silencio es un medio privilegiado de oír la voz de Dios, y por desgracia nuestro mundo está saturado de “Ruido”. El “Ruido” que hoy nos encontramos no siempre es audible, sino que ha tomado la forma de publicidad constante y de numerosas imágenes y medios de comunicación que compiten por llamar nuestra atención.

También Internet está lleno de “Ruido” que nos puede distraer. Eso no significa que Internet sea una corrupción, perversidad u obra de Satanás. Internet es una gran herramienta, que yo y muchos otros usamos para difundir la Buena Noticia de Jesucristo. Sin embargo, debemos controlar nuestro uso de Internet y ver si nos está impidiendo oír la voz de Dios.

El uso generalizado del “Smartphone” también ha creado muchas distracciones. De nuevo, no significa que la persona que tenga un Smartphone esté asociada con el Diablo. Pero debemos controlar nuestro uso de los Smartphones también y preguntarnos si estamos mirando para abajo más que para arriba. Es una gran herramienta, pero también conlleva una gran responsabilidad. Por ello es importante apagar nuestros teléfonos móviles y ordenadores cuando estemos de retiro. Satán puede usar estas varias herramientas (que pueden hacer mucho bien en este mundo) para distraernos y que no oigamos la voz de Dios.

Así que examinemos nuestras vidas y veamos cuánto sitio ocupa el “Ruido” y cuánto ocupa el silencio. En todas las cosas formemos bien nuestra conciencia para discernir lo que el Señor quiere hacer en nuestra vida.


FUENTE: philipkosloski.com

LA VIRGEN DIGNIFICA A LA MUJER EN LA HISTORIA



La devoción a la Santísima Virgen, como vía para llegar a Nuestro Señor, ha tenido una influencia decisiva en la Historia hasta tal punto que no se puede entender el mundo sin la profundísima huella, benéfica y amorosa, de María en el devenir de los tiempos.

Gracias a nuestra Madre del Cielo la figura de la mujer, tan maltratada a lo largo de la Historia, ha recobrado toda la dignidad y esplendor que merece. Nadie ha hecho más que María y la Iglesia por dignificar la figura de la mujer.

En esta entrevista el historiador D. Rafael María Molina Sánchez, repasa el penoso papel que tuvo la mujer en las civilizaciones antiguas. Y analiza como la colosal figura de María y su culto marcó un punto de inflexión para dignificar a la mujer y mejorar radicalmente sus condiciones de vida.

¿Hasta qué punto ha sido importante la devoción a la Santísima Virgen para ensalzar la dignidad de la mujer en la sociedad?

La devoción a María supuso una auténtica revolución en cuanto a la consideración legal y social de la mujer. Es un hecho que tristemente ha pasado por alto a muchos historiadores, pero que es una realidad absolutamente innegable.

En la Antigüedad la situación de la mujer era durísima y su dignidad era continuamente ultrajada en casi todas las civilizaciones. La poligamia y el repudio (únicamente del hombre hacia la mujer) se hallaban ampliamente extendidos, siendo singularmente frecuentes ambos fenómenos en Persia o el antiguo Egipto, por ejemplo. Lo mismo ocurría en la mayor parte de Asia y en China.


¿Cuál era la situación de la mujer en el mundo clásico?

Era bien triste, pues en realidad, la forma más frecuente de matrimonio en la Antigüedad era por compra, como ocurría en la Antigua Grecia. Según Herodoto éste era también el sistema habitual en Asia. En Galia y Germania la mujer estaba obligada a sacrificarse en la tumba de su esposo, incluyendo muchas veces la muerte en la hoguera.

Aristóteles explica que en los pueblos bárbaros las mujeres eran iguales a los esclavos, confinados a los trabajos más penosos y compradas como ellos. Incluso en la culta Atenas era legal el adulterio únicamente masculino.

En la antigua Roma, considerada la gloria del mundo Antiguo, la condición femenina no era mucho mejor. Sempronio repudió a su mujer por haber ido a los Juegos sin su consentimiento. El historiador Flavio Josefo cuenta que repudió a su mujer, madre de sus tres hijos, porque no le gustaban sus modales. Plutarco explica que la pérdida de la belleza física de las mujeres a causa de la edad o por un aumento súbito de peso era causa para el repudio en multitud de casos.

En la antigua Grecia el célebre dramaturgo Esquilo llama a las mujeres“criaturas insoportables”. Y el célebre médico Hipócrates decía que la mujer“es perversa por naturaleza a la vez que incapaz e imbécil”.

Explíquenos como el cristianismo transformó por completo este tristísimo panorama…

Las mujeres estaban presentes acompañando a Jesús y cuidaban de su sustento. Jesús siempre fue muy amable con las mujeres. Voy a citar algunos pocos ejemplos: se compadece de la adúltera y evita su lapidación, secó las lágrimas de la viuda de Naim resucitando a su hijo, conversa amistosamente con la Samaritana y restituye la dignidad a María Magdalena.

Los Evangelios narran como mientras los apóstoles huían del Calvario, las mujeres permanecían al pie de la cruz. Fueron al sepulcro a honrar su cuerpo. Fueron las primeras en recibir la excelsa noticia de la Resurrección.

El ejemplo excelso de humildad, fe y amor de la Santísima Virgen inspiró profundamente a las mujeres de los primeros tiempos del Cristianismo, que aceptaron con resignación en muchas ocasiones el martirio y también aceptaron morir antes que sufrir ataques contra su virginidad o su virtud.

Los hechos de los Apóstoles nos hablan de mujeres célebres por sus limosnas y obras de caridad como Tabita, Fabiola, Domitila o Eustaquia. Estas mujeres restauraron la auténtica dignidad de la mujer y contrarrestaron el mal ejemplo de emperatrices y grandes damas derrochadoras, frívolas y crueles.

Ilustres Padres de la Iglesia como San Agustín, San Juan Crisóstomo o San Basilio fueron convertidos por la influencia y la oración de mujeres, como Mónica o Emilia.

Concretamente, ¿Cómo la Santísima Virgen ennobleció a todas las mujeres que quisieron imitarla?

Lo hizo con las coronas del pudor, de la virtud y de la humildad. La Santísima Virgen fue elevada al rango de Madre de Dios y Madre nuestra. Fue coronada como Reina y Señora de todo lo creado. Todo ello precisamente por su humildad. La figura de la Virgen siempre ha conmovido profundamente a la humanidad y ha otorgado a la mujer la dignidad que merece.

En el matrimonio cristiano la mujer recobró toda su dignidad como ser humano al mismo nivel que el varón y fue reconocida como el pilar de la familia.

Es triste y lamentable que esta evidencia histórica hoy sea negada o menospreciada por muchos en el mundo contemporáneo. Pero sigue siendo la verdad histórica. Autores piadosos del pasado siglo como Joaquín Pérez Sanjulián y otros muchos lo tenían muy presente.

“Si se salva la mujer se salva la familia y si se salva la familia se salva la sociedad”.


Javier Navascués


FUENTE: adelantelafe.com/

VIDA CONSAGRADA - MONJAS CARMELITAS DE SANTA TERESA DE ÁVILA





Convento de San José (Ávila)

El Convento de San José es un convento de clausura de monjas carmelitas descalzas que se encuentra en la ciudad española de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se trata de la primera fundación conventual llevada a cabo por Santa Teresa de Jesús, quien contó con el apoyo de importantes personalidades, como el obispo Álvaro de Mendoza. Es Monumento Nacional desde 1968.

Fue construido en el año 1562, si bien la iglesia, su elemento arquitectónico de mayor interés, comenzó a levantarse en 1607. Ésta fue diseñada por el arquitecto Francisco de Mora (1553-1610), quien concibió un templo de una única nave, cubierta con bóveda vaída y cúpula en el crucero.

Su fachada principal, configurada en dos planos partidos, con frontón en la parte superior y pórtico de tres arcos en la inferior, fue una de las más imitadas en las construcciones religiosas del siglo XVII y fue adoptada como modelo de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo.1 En su interior se encuentra la Capilla de los Guillamas, donde se guardan los sepulcros orantes de esta familia.
Interior del Convento de San José en Ávila, España.

El edificio sirve de sede al Museo Teresiano de las Carmelitas Descalzas.

LA INVASIÓN DE LOS MODERNISTAS


Por Miguel Ángel Yáñez

Recuerdan la película “La Invasión de los ultracuerpos” donde hacía un papel estelar el actor Kevin McCarthy?……..magnífica y a la vez escalofriante film donde se relataba, en clave de ciencia ficción, la invasión silenciosa, y gradual, de seres extraterrestres llegados a nuestro planeta a través de una sorprendente lluvia de semillas que germinaban en la tierra tomando posesión de los seres humanos de forma que, poco a poco, la sociedad, manteniendo la apariencia de humanidad, iba transformándose por completo ante la impotencia tremenda de los que, sin ser aún poseídos, luchaban en vano para evitar esa barbarie. Pues bien, miremos a la situación de HOY en la Iglesia, y la misma sociedad donde existe la Iglesia Católica (o ha existido), y observemos un inquietante paralelismo con la película citada, y para ello, con un ejercicio de imaginación básica, entremos en la vida de un tal “Padre Domingo”, Sacerdote diocesano bien formado a pesar de las deficiencias en su seminario, fiel a Cristo y a la doctrina verdadera, metido de lleno en la “invasión de los modernistas”. Entremos en la escena:

El Padre Domingo acaba de ser ordenado sacerdote, y comienza con ilusión su vida ministerial, fiel a la vocación recibida. Es enviado a una parroquia donde, ya de entrada, observa como poco a poco cada vez menos gente viene a misa dominical, y, curiosamente, aunque casi nadie se confiesa todos van a comulgar. Predica y exhorta a la conversión y coherencia, y aunque le oyen con gusto casi nadie sigue sus consejos. Y todo ello sucede poco a poco. Recibe a padres que llevan a sus niños a bautizarse, y practicamente ninguno de ellos es practicante, algunos ni siquiera casados por la Iglesia, y su misma actitud pasiva en la liturgia sacramental delata una gran frivolidad. Llevan los domingos a bautizar a sus hijos y ese día no van a misa porque la fiesta civil les dura todo el día. Luego el Padre Domingo se dedica con cariñó grande a formar a los niños para la primera comunión, y se encuentra de nuevo con padres, en su mayoría, solo interesados en lo profano, en la fiesta social, y en tratar de manipular al párroco para que haga una ”misa divertida”.

Nuestro querido Padre Domingo constata que, una semana después de la “primera comunión” ningún niño vuelve a misa ya que sus padres tienen otras cosas más importantes. En la confirmación el Padre Domingo hará todo lo posible por inculcar el catecismo a los jóvenes y adultos asistentes a unas catequesis donde la atención es máxima, y la asistencia regular, si, pero tras la confirmación casi ninguno volverá a la Iglesia. Con las bodas sucede otro tanto: la mayoría de las parejas que se casan ya conviven antes de la boda sin sentido alguno de pecado, y tras la boda girarán su vida marital en torno a la “cultura” anticonceptiva y hasta algunos seguirán comulgando como si la Eucaristía fuera un derecho. Entonces el Padre Domingo se conmueve y piensa “si acudo a mis superiores me ayudarán o alentarán”, pero cuando esto sucede recibe unas extrañas respuestas como si todo va muy bien, que la Iglesia vive su “primavera”, que no puede ser exagerado, que vigile su “integrismo”………y que aprenda de otros compañeros que viven mejor su sacerdocio. La sorpresa va en aumento porque el Padre Domingo se da cuenta de que en su Diócesis aquellos sacerdotes que abusan de la liturgia, no predican la conversión ni exhortan sobre el arrepentimiento, obvian catequizar sobre el infierno….no reciben ni una sola admonición mientras que él ha recibido ya varias por cuidar con celo la liturgia y predicar desde la verdad objetiva y no desde el deseo de agradar a los hombres. ¿Como es esto posible?

Respuesta: es que desde hace décadas comenzó en la Iglesia, como una plaga sin prisa pero sin pausa, la invasión de los modernistas:

– Aquellos que quieren cambiar la Iglesia desde dentro manteniendo las apariencias

– Aquellos que promueven un cambio de praxis pastoral sin tocar una doctrina que no se predica.

– Aquellos que pretenden colocar al ser humano en el centro desplazando a Dios a un lado

– Aquellos que se sienten llamados a “refundar” una Iglesia ya fundada por Jesucristo

– Aquellos, en fin, que saben hilar fino para estar a bien con los superiores eclesiásticos, con objeto de ser ellos mismos, un día (ya actual), los superiores eclesiásticos

Así, poco a poco, se va transformando la mentalidad de los cristianos, puesto que no hay mal alumno sino mal maestro. Las catequesis a todos los niveles, los seminarios y noviciados, las orientaciones pastorales de muchos Obispos………van poco a poco adormeciendo….drogando…las conciencias de los católicos hasta el punto de transformarlos por completo pero sin que parezca de modo brusco, sino todo muy gradual. Ahora son “los mismos” pero no son “lo mismo”.

Es la invasión de los modernistas. Vean la película citada al inicio y comparen con la actualidad. Eso si, con una notable diferencia: los ultracuerpos triunfan, pero los modernistas serán, tarde o temprano, sólo Dios lo sabe, serán aniquilados ya que Nuestro Señor dijo que las puertas del infierno no prevalecerían contra la Iglesia. Recemos para que, mientras llegue el glorioso día, puedan escaparse de la condenación el mayor número de almas posible.

FUENTE: adelantelafe.com

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San Francisco de Asís