FRASES PARA SACERDOTES

"TODO LO QUE EL SACERDOTE VISTE, TIENE UNA BATALLA ESPIRITUAL". De: Marino Restrepo.

Una misa de campaña en medio de las bombas


Al césar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Así como este Santo sacerdote quiero decir que primero sirvamos a Dios y después, a los hombres.

BASTA DE COMUNIÓN EN LA MANO - ponte de rodillas y recibe a tu rey



Por Michael Voris

Material de dominusestblog.wordpress.com

El sacerdote debe dejar de celebrar misa de frente a la gente [de espaldas a Dios], y la práctica destructiva de dar la Sagrada Comunión en la mano debe terminar. Estas dos cosas, muy simples de hacer, contribuirían en gran medida a solucionar muchos errores en la Iglesia en estos días.

Fueron implementados en las décadas de 1960 y 1970 por hombres que querían remodelar la identidad católica y hacerla más atractiva para los no católicos. Ambas prácticas han demostrado ser desastres comprobados para la Iglesia. Así que deja de ir por el camino equivocado, y vuelve al correcto.

Estos cambios podrían ir acompañados de una correcta catequesis e instrucciones sobre por qué se está haciendo esto. De esa manera, tales cambios estarían en contraste directo a cuando las prácticas horribles fueron instituidas en un principio.

Al igual que muchos que leen y escuchan ésto, yo estuve presente cuando estas cosas pasaron en mi parroquia. Yo era un monaguillo. Prácticamente nadie nos advirtió sobre estos cambios. De repente, apareció una “mesa” en el santuario un domingo, y nuestros párrocos sonreían torpemente a la gente, y la gente simplemente les devolvió la sonrisa, es lo que se hace…

No mucho tiempo después, nos dijeron que ahora podías acercarte, extender las manos y “obtener” la Sagrada Comunión de esa manera. Esto fue en la diócesis de Sacramento [EE.UU.], dirigida por una serie de obispos extremadamente liberales que datan de la década de los 1960s.

Pero eso sucedió en muchas diócesis. Se aseguraron de que a sus seminaristas se les enseñara a ver hacia las personas y no a Dios, y luego dejar caer a Dios en sus manos. Dejamos de ponernos de rodillas y recibir la Hostia Sagrada en nuestra boca porque – entiendan esto –“éramos adultos maduros en la fe”, así que debíamos ponernos de pie.

Aparentemente, los obispos liberales olvidaron que Nuestro Bendito Señor dijo: “En verdad os digo, si no os volviereis y os hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”. (Mateo 18, 3). Esta práctica de recibir la Sagrada Comunión de pie y en la mano está mal. Envía completamente el mensaje equivocado y ha contribuido grandemente a un alejamiento masivo de la Única Verdadera Fe.

(Nuestro panel en [nuestro programa] “Download” habló ampliamente sobre este tema. Ese episodio en particular fue un episodio [para suscripción] Premium, pero vamos a sacarlo de la presentación Premium y ponerlo a disposición aquí para su visualización gratuita).

Algunos puntos: Esto se hizo para dar cabida al error Protestante. Nunca debió haber ocurrido. Fue hecho por una camarilla de obispos engañados, liderados por supuesto, por el Cardenal Joseph Bernardin. Lo introdujo a la fuerza ilegalmente y mintió a los funcionarios en el Vaticano para asegurar el cambio, a lo cual, el Vaticano ingenuamente cayó en el error.

Los católicos, simplemente, deben dejar de participar en esta horrible práctica. Y no permitas que un sacerdote te diga que no puedes recibir la Comunión de esta manera [denúncialo con su Obispo]. Ese sacerdote está equivocado. Roma ha dicho muy claramente que los católicos pueden recibir de rodillas y en la boca, además, que esta es la manera preferida por la Iglesia.


Ambas prácticas no son iguales. Una es una mala práctica que está permitida; la otra es lo que la Iglesia desea.


Se te dirá que estás presumiendo, tratando de llamar la atención sobre ti mismo, “desobedeciendo la voluntad del obispo” (eso es cierto pero completamente sin sentido). Se te dirá que ésta fue la forma en que se hizo en el Siglo II. Lo que no se le dirá es que no se distribuyó en la mano de la manera que se hace hoy, ni se te dirá que la Iglesia detuvo esa práctica después de que se hizo evidente que la falta de reverencia por el Santísimo Sacramento se estaba generalizando.

Y si alguien te dice: “Así es como se hacía en el siglo II…”, no, no lo era, y me regreso a aclarar este punto. Uno se acercaría a recibir la comunión con las manos una debajo de la otra, con un velo blanco sobre tus manos, y la Santa Comunión se te daría, no tocando tus manos, sino depositándola sobre el velo, por lo que no la tocarías con la mano para recibirla, sino que te inclinarías hacia el velo para recibirla con la boca, uno no tocaría nunca el bendito Sacramento.

Nuestras manos no están consagradas [ungidas] como lo están las de los sacerdotes. Santa Teresa de Ávila, cuando se le concedió la visión del Infierno, pudo notar cuáles almas en el Infierno eran las de sacerdotes porque podía ver las palmas de sus manos ardiendo más intensamente que las de las otras almas porque sus manos habían sido ungidas, consagradas, y por esto, sus dolores en el Infierno eran mucho mayores, y para ella mucho más visibles.

Quédate con esta idea en la cabeza, los católicos simplemente NO podemos andar por ahí tocando el Bendito Sacramento. No se supone que nosotros los laicos estemos haciendo eso, es por esto que la recepción de la Santa Comunión en la mano es una práctica horrible.

Dependiendo de dónde vayas a Misa, podrás ser la única persona que cambia y comienza a hacer esto, y eso está bien. Puede hacer que te sientas gracioso, que te señalen, el sacerdote puede decirte algo. Haz lo mejor y recibe a tu Rey de rodillas y en la boca. Ninguna de esas otras cosas importa.

Lo que importa es resistir la basura en la Iglesia donde sea que se pueda y hacerlo de inmediato. Olvídate de los insultos, burlas y “correcciones” que se te presenten, y simplemente arrodíllate ante tu Rey. Y si eres un “ministro de la Eucaristía” (que no lo eres, dicho sea de paso), debes renunciar de inmediato a esa posición de abuso.

No hay mucho que los laicos podamos hacer en el ámbito práctico para resistir el mal que se ha inyectado en la vida de la Iglesia, pero esta es ciertamente una forma.

[Traducción de Filius Mariae. Dominus Est. Artículo original]



MULTIMILLONARIO GEORGE SOROS TRATA DE DESMANTELAR LA ENSEÑANZA CRISTIANA TRADICIONAL




Hemos publicado un artículo en el que presentamos al millonario George Soros como el mayor enemigo de la Iglesia.

Soros está empeñado en cambiar la moral del mundo.


Y para ello quiere confundir y dispersar a los cristianos, a los buenos cristianos, que son el “hueso duro de roer”.

Invierte sus millones con decisión para erosionar la fe y la militancia católica de buena doctrina, de formas múltiples.

Su objetivo es la desestabilización, crear el caos para que se deterioren las normas vigentes en la sociedad y en la Iglesia.

Es por eso que detrás de cada grupo que intenta protestar contra alguna norma, está el dinero de George Soros apoyándolo.

Es así como apoya a grupos homosexuales para restringir la libertad religiosa.

Solventa a grupos que quieren imponer una educación transgénero amigable en los colegios.

Financia a grupos que promocionan la apertura de las fronteras y a los inmigrantes ilegales.

Promociona la legalización de la marihuana a nivel internacional.

También su dinero va hacia la promoción de la industria del trabajo sexual.

Y a organizaciones que promocionan el aborto en todo el mundo, la esterilización y la anticoncepción.

Incluso apoya manifestaciones contra presidentes legítimamente elegidos, pero que no son afines a su posición izquierdista.

El Primer Ministro húngaro Viktor Orban lo ha denunciado en marzo del 2017 por su plan para descristianizar Europa inundando el continente con millones de inmigrantes de Norte de África y Medio Oriente.

También ha financiado protestas en Hungría, Polonia, la República Checa, Eslovaquia, Macedonia, Rumania.

Y está financiando grupos para sostener una presión en las calles y mediática contra el presidente norteamericano Donald Trump.

Cada uno de los grupos puede tener un fin loable, por ejemplo proteger a los inmigrantes, pero cuando se suma un grupo protestatario tras otro se está promoviendo el caos.

Y en lo que respecta a la Iglesia Católica, él financia grupos que son partidarios de cambiar la doctrina actual de la iglesia.

Ya sea respecto a la sexualidad, el celibato, el aborto, la ordenación de mujeres, etc.

Y en las universidades católicas financia grupos que hostigan a docentes y a alumnos que son fieles a la doctrina católica tradicional, que promueven que sean expulsados de las universidades.

La cuestión es derribar colegios y universidades católicas demasiado fieles, que se oponen a un radical cambio de moral en occidente


Sí Soros invierte millones para grupos que luchan contra el racismo, el calentamiento global o pro inmigrantes, es porque las protestas de estos grupos generan una desestabilización; ese es su juego.

Y la frutillita del postre es la Iglesia Católica, por eso tantos ataques desde afuera y desde dentro.


SU PLAN DE SECUESTRO DE LA IGLESIA

George Soros, un especulador financiero que ha hecho mil millones por el juego mercados de divisas, es la cabeza de un plan radical para el mundo.

Usa su poder en las instituciones globales, tales como las Naciones Unidas, la Unión Europea, los grupos de presión “sin fines de lucro” y los grandes medios de comunicación, para imponer su plan.

Volcó grandes sumas de dinero para influir en la elección de Estados Unidos en 2016.

Y está tratando de deslegitimar y desestabilizar a los regímenes que se resisten a él, como por ejemplo el gobierno conservador en su Hungría natal.

Pero lo más preocupante son los esfuerzos de Soros para infiltrarse, secuestrar, y controlar las iglesias cristianas.

El ejército de empleados de Soros es experto en identificar aliados dentro de esas iglesias.

Y de donar grandes cantidades de dinero para aumentar su influencia y alcance.

Soros gastó U$S 400,000 para ayudar a los grupos marxista católicos latinoamericanos para influir en la visita del Papa Francisco a Estados Unidos, como una campaña a favor del aborto.

Más recientemente, uno de los grupos financiados por Soros, PICO, ayudó a organizar el evento en el que 24 obispos católicos de Estados Unidos y un cardenal (Peter Turkson) se comprometieron a hacer frente a las leyes de inmigración de EE.UU.

En los círculos protestantes, Soros ha financiado el activismo anti-fronteras de Sojourners Magazine, y la Evangelical Immigration Table.

El dinero de Soros llena las arcas de los grupos pro-aborto, LGBT y activistas pro-islamistas.

La larga lista de grupos radicales que financia es muy grande y muchos nos podemos confundir.

Como Capital Research acaba de informar, en el 2015 solamente, Fundación de Soros hizo un total de U$S 431 millones en contribuciones y donaciones a los grupos de radicales en todo el mundo para promover su modificación moral del mundo.

Uno de los focos principales de los esfuerzos de Soros ha sido explotar y distorsionar la caridad y hospitalidad cristiana.

¿La meta? Inundar los países europeos con musulmanes pro-sharia.




EL SECUESTRO DEL LENGUAJE CATÓLICO

Por ejemplo, un representante del grupo disidente financiado por George Soros Catholics for Choice (CFC) dijo que apoya a Planned Parenthood, (el proveedor de aborto más grande de EE.UU.), porque
“Nuestra tradición católica de justicia social nos obliga a estar con los pobres y los más vulnerables de nuestra sociedad.”

Este secuestro del lenguaje católico tiene la intención de confundir a la gente.
Porque considera que en una situación de aborto las más vulnerables son las madres que quieren abortar por sus problemáticas sociales.
.
Y no los bebes realmente indefensos, que son asesinados en el vientre de su madre, y que no tienen ninguna posibilidad de expresarse.

Los cristianos están llamados efectivamente a servir a los más vulnerables.

Ellos son los más pequeños entre nuestros hermanos (Mateo 25:40).

Cuando les servimos, servimos a Cristo y obtenemos sus promesas.

Sin embargo las personas más vulnerables del planeta tienen menor cantidad de defensores.

Y George Soros y las organizaciones que él financia no son uno de ellos.

Pero en cambio, la enunciación de que están luchando a favor de los más desfavorecidos tiene gran prestigio, gana aplausos y los sitúa como los Robin Hood modernos.

Aunque en realidad, si uno lucha a favor de los que son efectivamente más vulnerables va a ganar poco crédito social y evidentemente el rechazo de estos agentes del cambio moral como Soros.

Piensa en estos grupos:

Los niños no nacidos, que tienen protección legal de cero, y están siendo asesinados en abortos;
Las minorías religiosas de todo el mundo que son perseguidas por los gobiernos intolerantes; y
Los cristianos que se enfrentan a la posibilidad de elegir entre traicionar su conciencia y la pérdida de sus medios de vida o la libertad, aquí en Occidente.



¿QUE HARÍA EL DEMONIO?

Los “inversores” como Soros utilizan con provecho las estrategias del tentador que describe CS Lewis en “Cartas del Diablo a su Sobrino”.

Ante la situación de que hay verdaderos cristianos, que se empeñan en defender a los verdaderos vulnerables ¿qué recomendaciones da Escrutopo a su sobrino Orugario?

Los cristianos tienen una tarea: mantener sus almas mirando hacia el destino del cielo.

Mientras que los demonios tienen la tarea de alejarlos de esa ruta.

Por lo tanto el demonio Escrutopo recomienda mantener a los cristianos lejos de servir a los más vulnerables.

Su objetivo concreto de hecho es:

Aumentar la miseria humana. Incitar a las almas a la ira, la discordia y la desesperación.

Evitar que la gente haga lo que exige el Evangelio.

Mantenerlos ocupados haciendo otra cosa.

Y mejor aún, siempre que sea posible, conseguir que hagan lo contrario.

Convencer a la gente que siguiendo su plan, ellos son más inteligentes, más sensatos y más actualizados que los cristianos, que en realidad están obedeciendo a Jesús.

Que sea una vergüenza a los ojos del público, incluso de los cristianos, seguir el Evangelio.

Eso suena como una tarea difícil y hay que ser estratégico para lograrlo.

Pero hay más de un esquema en su libro de jugadas que personas como George Soros están aplicando actualmente.


EL PLAN FARISEO

Éste está probado y funciona, no requiere mucha explicación.

Es convencer a los cristianos en centrarse en disputas sobre puntos de menor importancia de la doctrina.

Conseguir que ignoren sus propios pecados y se obsesionen en los pecados de otros.

Enseñarles que la mejor manera de quitar la viga de su propio ojo es denunciar la paja en el ojo de otra persona.

Plantar la fantasía de que su propio círculo social o ideológico es la verdadera Iglesia.

Su comunidad cerrada es la Ciudad de Dios.

Que piensen que aumentar el poder para los miembros del grupo que consideran su iglesia es lo mismo que la construcción del Reino de Cristo, pero en la tierra.

Y así.


LA ESTRATEGIA DEL CONFORMISMO

El término técnico para este nuevo callejón sin salida en la vida cristiana es el “derrotismo”.

Este plan funciona mejor para aquellos que realmente tienen el corazón roto sobre los males de este mundo. No son presumidos pero están desanimados.

Por supuesto, si perseveran Dios les concederá la fuerza que necesitan.

Pero ahí es donde entra la gente como Soros con sus acciones.
Los inundan con noticias negativas. Difunden los informes en el tono más alarmista que sea posible.

Les persuaden que la batalla ya ha terminado.

Que han corrido la carrera y lucharon bravamente; por eso Dios les reconoce.

Pero han perdido y ahora se ha acabado. Es tiempo para un respiro.
La iglesia está incendiada, así que ahora están libres para salvar lo que puedan de las ruinas humeantes. Y listo.

Se ha activado un ejército de bomberos voluntarios, que se ha convertido en una turba de carroñeros.
Cada uno buscando su provecho propio. “Míralos” y muestran a los personajes más infames dentro de la Iglesia en este momento; si son obispos o cardenales mejor.

Estas personas que se siente derrotadas ya no piensan en los niños por nacer, o en los cristianos perseguidos.

Están centrados en sí mismos y su sensación de pérdida y agravio.

Y aún mejor, hasta quizás los demonios puedan convertir esta recién descubierta pereza en vanidad, haciendo que se sientan superiores a los “tontos” que continúan la lucha.


ESTRATEGIA DE CONFUNDIR LA GRAVEDAD DE LAS COSAS

El objetivo es tomar la preocupación genuina por la gente real y los más necesitados y disolverla.
Ellos utilizan los argumentos que generalmente asociamos con el relativismo para evitar que la gente vea las diferencias entre las cosas.

Agrupan cada historia de mala suerte o mal resultado en un mundo caído con las peores injusticias en la tierra.

Hacen que la gente no distinga por ejemplo, entre un asesino condenado a muerte con de una anciana a punto de ser “eutanasiada” en contra de su voluntad.
Generan información por todos los medios para convencerlos de que el cambio climático es un delito en la misma escala que el aborto.

Y así.

Una vez que la gente ha llegado a aceptar el hecho de que todos los males son básicamente iguales, probablemente renuncien a la lucha contra gran parte del mal, y se concentren en disfrutar de sí mismos y de sus ritos religiosos.


LA ESTRATEGIA DE GENERAR OTRAS VÍCTIMAS

Este plan es el que el filósofo cristiano Rene Girard identificó como la visión del mundo que traerá el Apocalipsis.

El victimismo es el truco mental mediante el cual se promueve a la gente por ser un activista en causas que la gran mayoría de la gente apoya.

Así la gente gana puntos de alabanza social, mediante la identificación de las causas que son más populares entre las élites, que son las que se promocionan a través de los medios de comunicación que dominan los reingenieros morales.

Por ejemplo las causas en las que las estrellas de cine de Hollywood, los periodistas y los burócratas del gobierno están de acuerdo.

Así el victimismo adhiere a los derechos de los animales, al activismo transgénero, a la promoción de la “diversidad sexual”, etc.

El victimista despreciará a los cristianos actuales que tratan de ayudar a “unos vulnerables que no son tales”.

Él va a burlarse y sentirse superior porque ha detectado a los “verdaderos vulnerables”, que son los que la gente con poder de comunicación señalan.

Y para su tranquilidad los pone lejos de las víctimas sudorosas y sangrientas; caminando por la alfombra roja de las luces del jet set y oliendo a elite.


LA PROMOCIÓN DE HEREJÍAS SUTILES

Aun así habrá católicos que no se traguen estas estrategias que financian los millonarios reformadores morales tipo Soros.

Y entonces tienen a su mano la promoción de herejías que son más sutiles y que por lo tanto resulta difícil a muchos católicos identificarlas como destructivas de la fe.

Hay tres de estos herejías que se utilizan en nuestra sociedad constantemente.
Ellos son la herejía sentimental, la herejía utilitaria y la herejía política.

Estas formas de argumento son, en su mayor parte, subjetiva y relativista.

Son pistas que aparentemente refuerzan el radicalismo de la fe, que parecen ser argumentos fuertes, pero son falsas y engañosas.

La herejía sentimental utiliza fuertes emociones, ya sea positiva o negativa al discutir un caso.

Pondremos por ejemplo el argumento a favor del casamiento de los sacerdotes, pero se podría usar una docena de temas diferentes.

Así, por ejemplo, el argumento sentimental en favor de los sacerdotes casados es la siguiente:

“El Padre Juan está tan solo siendo célibe. Es un hombre tan fino.

Una buena mujer y una hermosa familia lo harían feliz.

Piense en todos esos sacerdotes célibes que van a casa cada noche a una casa vacía…”.

Este es un argumento a favor de los sacerdotes casados ??basado únicamente en los sentimientos de una persona sobre el P. Juan y cómo él se sentiría.

El argumento sentimental es gran alcance, ya que se basa en las emociones, pero no tiene sustancia real.

El P. Juan puede estar solo de vez en cuando, pero su soledad tiene muy poco que ver con la verdadera razón para el celibato sacerdotal.

La herejía utilitaria pretende mostrar cómo una innovación en particular sería más útil que el status quo.

la utilizada para la misma causa sería,

“El Padre Juan entendería la vida familiar mucho mejor si tuviera una mujer.

Él sería una mejor cura porque tendría una buena mujer que lo apoye, y ella podría ganar un segundo ingreso, así, que sería bueno”.

La cortina de humo utilitaria también parece ser un argumento fuerte, y tiene un poco más sustancia que la herejía sentimental, pero no mucho.

Esto se debe a que por cada punto práctico que se puede hacer en favor de los sacerdotes casados ??se puede encontrar un punto de vista utilitario contrario y de gran peso también.

Así, por ejemplo, podría ser útil para el padre Juan tener una esposa y familia, pero podría decirse que es aún más útil a su vocación como sacerdote estar libre de preocupaciones familiares.

La herejía utilitaria por tanto, depende de muchas variables y no tiene sentido porque es muy relativa.

La herejía política gira en torno al debate de los derechos humanos, la justicia y la equidad, lo que es altamente valorado en el estado de ánimo de la población actualmente.

El argumento político para los sacerdotes casados es:

“¿Qué derecho tiene el Papa para prohibir el matrimonio para los sacerdotes?

¿No tienen el derecho a ser felices como cualquier otra persona? Es injusto.

¿Por qué los hombres tienen que asumir el celibato sólo porque tienen un llamado al sacerdocio?”

Estas tres argumentaciones están bien cuando se está tratando con preguntas genuinas sobre los derechos humanos, o en el debate sobre la utilidad de una idea.

Pero donde se convierten en herejías es cuando se convierten en el único argumento, y cuando se utilizan en asuntos donde el sentimiento, la utilidad y la política son de importancia secundaria.

Y lo que se está por decidir tiene otro por qué y una prioridad más importante y más alta en términos de la verdad.

Aquí es donde los católicos se empantanan en el barro de las comunicaciones de los promotores de otras moralidades.

Los católicos deben entender que hay una jerarquía de la verdad, y que la verdadera doctrina de la fe y la moral triunfa sobre el sentimentalismo, la utilidad y la política.

CUATRO HERMANOS Y UNA SOLA VOCACIÓN: EL SACERDOCIO


Por Vicente Silva Vargas | Sep 01, 2018

Los padres Trujillo Luna, la curiosa ‘familia levítica’ de un pequeño pueblo colombiano 

Héctor Gabriel, Teófilo María, Miguel Ángel y Jesús David Trujillo Luna se hicieron sacerdotes por convicción y vocación, pero jamás por imposición de sus padres.

Estos cuatro hermanos que hoy trabajan en parroquias de Colombia y Estados Unidos, tampoco fueron acólitos, ni se vistieron de angelitos en las navidades para luego, cuando fueran mayores, llegar al seminario y recibir la orden sacerdotal.

“Sin embargo ―anota Héctor Gabriel, el mayor del grupo― los compromisos de la misa, el acercamiento a la Iglesia, la vida parroquial, la pertenencia a grupos eclesiales, la educación familiar y la sólida formación espiritual de nuestro padre Lisandro con los padres claretianos, influyeron en nuestra opción de servir a los demás desde el sacerdocio”.

Miguel Ángel ―el tercero del grupo― afirma que además de su papá, también fue decisivo el ejemplo de Lolita, su madre, muy católica, pero a quien nunca le escuchó una orden de ir obligatoriamente a misao servir como acólito en las ceremonias presididas por el párroco de Guadalupe, un pequeño pueblo del departamento del Huila, al sur de Colombia.


Archivo de la familia Trujillo Luna

Aunque Héctor y Miguel no recuerdan un momento en el que sintieron “el llamado de Dios”, sí advierten que se trató de un proceso casi imperceptible en el cual se fueron dando pasos que los llevaron al seminario y luego al sacerdocio hasta adquirir un compromiso que jamás han querido abandonar pese a las dificultades y las tentaciones.

Por su parte, Teófilo María ―el segundo de ellos, residente en Estados Unidos― no tiene duda de cómo llegó esa vocación. En una entrevista con el periódico Shalom señaló: “Fue el Espíritu Santo, él llamó y nosotros respondimos”.

Los hermanos también atribuyeron su condición de “familia levítica” al ambiente de un pueblo donde nunca sucede nada grave y a Juan Ángel Ortiz, párroco de su pueblo que en los años 70 y 80 impulsó las vocaciones sacerdotales como no lo había hecho antes ningún otro religioso.

En entrevista con Aleteia ellos recordaron que el cura fue tan persistenteque Guadalupe ―un pueblo muy católico que entonces no tenía más de 15.000 habitantes― volvió a tener un cura nativo después de cien años.

A esos elementos ellos agregan la tradición de la diócesis de Garzón, una región en la que algunas familias han tenido simultáneamente dos y tres hermanos o primos curas, pero ninguna como los Trujillo Luna, un caso inusual en la vida católica.


Una vocación permanente

¿Y cómo han hecho para permanecer en este ministerio durante 31, 29, 28 y 20 años? Sus respuestas son tan sencillas como su reposado acento que a veces parece musical.

Héctor Gabriel, ordenado en 1987, dice que todo lo debe a su fe, al apoyo de su director espiritual y al sano ambiente sacerdotal en que ha vivido.

Miguel Ángel, sacerdote desde 1988, afirma que el llamado de Dios ha sido permanente y no le ha dado lugar a dudas, hasta el punto de que “si volviera a nacer, escogería nuevamente el camino del sacerdocio”.

Por su parte, Teófilo María, quien empezó su vida sacerdotal en 1989, considera que todo está fundamentado en “el continuo llamado del Señor a la conversión y la santidad”.

Los cuatros sacerdotes, que a veces son confundidos en sus nombres por los parroquianos, no viven juntos hace muchos años.

El mayor es vicario de su diócesis y fue párroco de la tradicional catedral, en Garzón. El segundo, vive en Pitalito, también en Huila, donde es párroco de la iglesia de San Antonio.

Teófilo María ―quien empezó su vida sacerdotal con los capuchinos― trabaja en la parroquia de Santa María Magdalena, en Charleston, Carolina del Sur.

Y el benjamín del grupo, Jesús David, adelanta tareas pastorales en la parroquia de San José, en Atlanta, Georgia.

Pese a la distancia, ellos y sus otros seis hermanos se reúnen una vez al año para hablar sin prisa, como lo hacían en sus primeros años cuando ninguno pensaba que sus vidas estarían dedicadas al servicio espiritual.

En esos días recuerdan anécdotas, cantan bambucos, son informales, hablan con sus compañeros de escuela y celebran eucaristías en las cuales ninguno es superior del otro.

Además, aprovechan para abrazar, como en los años infantiles, a don Lisandro, de 101 años de edad, y a Lolita, de 79.

Los Trujillo Luna sienten un profundo dolor, como muchos católicos, por los escándalos sexuales que han avergonzado a la Iglesia en los últimos años. No obstante, creen que estos hechos no deben desmotivar a quienes desean ingresar a la vida sacerdotal.

Por eso Miguel Ángel ―hablando a nombre de sus hermanos― considera que “si un joven siente el llamado de Dios, no debe tenerle miedo a las dificultades porque se trata de una vocación, como la del maestro o el periodista, que también deben pasar por el mundo haciendo el bien”.

FUENTE: es.aleteia.org  

LA HISTORIA Y MARAVILLAS DEL VELO DE LA VERÓNICA [QUE SECÓ LA CARA DE JESÚS]


En el lienzo quedó estampado el rostro de Jesús.
Cuando la Verónica se lo secó camino al Calvario.
El ‘vera icon’ se conservaría en el pueblo de Manoppello, en Italia.
Luego de haber sido robado de la Basílica de San Pedro hace cientos de años. 




Otro hecho significativo, es que el día antes de su muerte, se le vio al Padre Pío en bilocación orando – a 200 kilómetros – frente al sagrado rostro de Manoppello.

Esto podría ser una de las pruebas de su autenticidad.

Es una de las tres reliquias más importantes sobre el rostro de Jesucristo, las cuales son:

El lienzo de la Verónica, que a veces se llama sudario, que fue con el que ella limpió la cara de Jesús en la vía dolorosa.

El que estaría en Manoppello y es de lo que habla el artículo. No es el sudario cuando ya estaba muerto.

El sudario que envolvió primeramente la cara de Jesús cuando lo bajaron de la santa cruz.


Y luego se le retiró al envolverlo en la sábana santa, que estaría en Oviedo.

La sábana santa que sería la mortaja con que envolvieron a Jesús en el santo sepulcro, que estaría en Turín.



REAPARICIÓN DE LA SANTA FAZ DE MANOPPELLO EN EL VATICANO

El sábado 16 de enero de 2016, peregrinos de la ciudad italiana de Manoppello, sede del Santuario de la Santa Faz, volvieron a una antigua procesión que se hizo por primera vez en 808 años en Roma.

Llevando una réplica de la imagen sagrada que los estudiosos creen que es el Velo de la Verónica (vera icon), pero que es venerada como la Santa Faz de Manoppello.

El Papa Inocencio III instituyó la procesión en 1208 cuando el Volto Santo – la Santa Faz – estaba en la basílica de San Pedro, su casa desde 705 hasta el siglo XVI, cuando el emperador Carlos V atacó la ciudad de Roma.

A continuación, el Santo Rostro fue robado, pasando por muchas manos, haciendo la ruta de todas las tabernas de Roma, sin que nadie se diera cuenta de lo que era, según los escritos de la duquesa de Urbino.

Los estudiosos dicen que terminó en el diminuto pueblo de Manoppello donde fue casi olvidado por el mundo exterior durante casi 500 años.

La extraordinaria historia detrás de la Santa Faz ha sido expertamente documentado por Paul Badde, que ha escrito varios libros sobre la imagen cuya historia ha sido comparado con un “thriller cultural”.

No obstante, la imagen del Santo Rostro que se procesionó fue una réplica y no la real, porque el pueblo de Manoppello teme que el Vaticano podría quererlo.

¿Cómo llegó el velo a Manoppello?

El único relato histórico es de un libro de un predicador capuchino llamado Donato da Bomba escrito entre los años 1642 y 1645.

Ahí dice que la Santa Faz llegó a Manoppello a principios del 1500. Fue ofrecido al Dr. Giacomoantonio Leonelli por un misterioso peregrino en la iglesia dedicada a San Nicola Di Bari.

Unos años después la imagen fue vendida a Donato Antonio de Fabritiis por Marzia Lionelli, por necesidad de ayudar a su marido que estaba en la cárcel.

En 1638 de Fabritiis entregó el velo a los frailes capuchinos de Manoppello.

La donación que fue autenticada públicamente en 1646.

Al principio el velo se conservaba en un armario cerrado al lado de altar, mostrado sólo a quienes lo solicitaban.

Pero en 1646 se construye una capilla para preservar la imagen, que era mostrada sólo en ciertos días del año.

Y a partir de ahí la piedad local por el Volto Santo de Manoppello la asoció con el Velo de la Verónica y se desarrolló un gran movimiento de popular.



CÓMO QUEDÓ EL DIVINO ROSTRO ESTAMPADO EN EL LIENZO

En el camino al Calvario, según la tradición, Santa Verónica experimentó el dolor y la agonía Nuestro Señor de la misma manera que la Santísima Madre María, cuando vio a Jesús cargando la cruz.

Se apartó de la multitud y le limpió la sangre y el sudor de su rostro con su velo.

Gracias por su bondad, Jesús hizo un milagro y dejó una huella de pintura de su rostro en el velo.

Esta mujer es retratada en la Sexta Estación del Vía Crucis, que se titula ‘Verónica limpiando la cara de Jesús’.

Aunque no habla la Escritura de él, este evento se registra en las visiones de Ana Catalina Emmerich.

De acuerdo con La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo,

“Jesús tomó el velo en su mano, se limpió la cara ensangrentada, y se lo devolvió con un agradecimiento. Verónica besó, y lo colocó debajo de su Manto”

Esa Verónica que limpió el rostro de Cristo ha sido también reconocida, en la historia cristiana temprana de la Iglesia, como la mujer que sanó tocando la túnica de Jesús, también llamada Berenice.

La historia de esta hemorroísa de los evangelios que tocó el manto de Jesús y se sanó se relata en los Evangelios sinópticos Mt 9:20-22, Mc 5:25-34 y Lc 8:43-48.

La Fiesta de la Verónica se celebra el 12 de julio.

Según la leyenda, la Verónica mantuvo el velo y descubrió sus propiedades curativas.

Se dice que ella curó al emperador Tiberio con el velo, y luego lo dejó a cargo del Papa Clemente (el cuarto Papa) y sus sucesores.

Supuestamente, ha estado en sus manos desde entonces, mantenido bajo llave en la Basílica de San Pedro.

Sin embargo el jesuita Heinrich Pfeiffer, profesor de historia del arte cristiano en la Universidad Gregoriana del Vaticano, dice que el velo en San Pedro es sólo una copia.

El original, dice, misteriosamente desapareció de Roma en 1608 y el Vaticano ha estado pasando copias como el original, para evitar que los peregrinos se decepcionen cuando van a verlo en su exhibición anual.

Es Pfeiffer quien afirma haber redescubierto el auténtico velo en un monasterio capuchino en el pequeño pueblo de Manoppello, Italia.

Según Pfeiffer, la leyenda del velo de Verónica sólo se remonta al siglo IV, y no fue hasta la Edad Media que se unió a la historia de la crucifixión.

El velo original permaneció en el Vaticano desde el siglo XII hasta 1608, donde era venerado por los peregrinos como la imagen real de Cristo.

Cuando el Papa Pablo V ordenó la demolición de la capilla en la que se conservaba el velo, la reliquia fue trasladada a los archivos del Vaticano.

El velo entonces desapareció, dice Pfeiffer.

Los registros guardados en el monasterio de Manoppello revelan que el velo fue robado y vendido, como vimos.

El noble, a su vez, lo entregó a los monjes capuchinos que lo colocaron dentro de un marco de nogal entre dos hojas de vidrio.

Y ha estado en su monasterio desde entonces.

Sin embargo historiadores escépticos sospechan, sin embargo, que la imagen en el velo fue, de hecho, creada como una copia deliberada de la cara en la Sábana Santa.

Y es por eso que el velo recibió el nombre que dio origen a la leyenda: Verónica (vera-icon) significa “imagen verdadera”.


SUS PROPIEDADES

La tela muestra el rostro barbudo de un hombre con rizos judíos (peyes).

Un hombre cuya nariz ha sido destrozada.

La mejilla derecha está hinchada, la barba en parte arrancada.

La frente y los labios tienen en ellos signos de rosáceos, lo que sugiere heridas recién curadas.

Una paz inexplicable llena una mirada de ojos abiertos. Hay asombro, sorpresa, piedad compasiva. No hay desesperación, ni dolor, ni ira.

Es como la cara de un hombre que acaba de despertar a una nueva mañana.

Su boca está medio abierta. Incluso sus dientes son visibles.
Todas las proporciones de la imagen muestran, 1 a 1, las medidas de tamaño natural de una cara humana, en el paño que mide 17 por 24 centímetros.

El velo es transparente, como una media de seda.

La imagen no es como una pintura sino una gran diapositiva fotográfica.

Mirado a la luz, es transparente. En la sombra, sin luz, se vuelve casi gris pizarra.

A la luz de las bombillas eléctricas, el delicado paño es de color oro y miel, al igual que el rostro de Cristo descrito por Gertrud de Helfta en el siglo XIII.

La cara se vuelve invisible dependiendo de cómo la luz la golpea.

“El hecho de que el rostro aparezca y desaparezca según el origen de la luz fue considerado un milagro en sí mismo en la época medieval”, señaló Pfeiffer.

“Esto no es una pintura, no sabemos cuál es el material que moldea la imagen”.

Los exámenes ultravioleta de la tela, realizados por el profesor Donato Vittore de la Universidad de Bari, confirman que la imagen no es pintura.

Particularmente son dignas de mención varias manchas pequeñas de color marrón rojizo; presumiblemente gotas de sangre de las heridas causadas por la corona de espinas.

La tela está finamente tejida, tan fina que parece que cabría en una cáscara de nuez si se doblara firmemente.

Una pregunta crucial se refiere a la propia tela.

Por su consistencia parece nylon de color, aunque el nylon no fue inventado hace 400 años.

¿Entonces qué es? ¿Algodón, lana, lino?

No es de ese hilado, todos son demasiado gruesos para permitir esta transparencia inmaterial.

Incluso la seda no lo permite.

Parecería que es de “byssus” un tejido sagrado.

El material se produce a partir de hilos de un cierto tipo de mejillón (pinna nobilis) que se adhiere al suelo.

Cada mayo, algunos se sumergen bajo la luz de la luna a cinco metros de profundidad en el mar para recogerlos y cosecharlos.

Luego se peinan, se hilan y se tejen en un tejido muy preciado.

Byssus fue el tejido más costoso en el mundo antiguo.

Se ha encontrado en las tumbas de los faraones egipcios, y se menciona a menudo en la Biblia, donde se dice que es obligatorio para las alfombras del Santo de los Santos y para el “Efod”, la vestimenta del sumo sacerdote.

Remojado en limón se vuelve dorado. En épocas anteriores, empapado en la orina de la vaca, se volvía más pálido y más brillante.


PRUEBAS DE AUTENTICIDAD DEL ROSTRO DE MANOPPELLO

El sitio oficial del Santo Rostro de Manoppello describe

“la imagen de un hombre de cabello largo, con la cara tumefacta, la frente ensangrentada, la nariz contusa” (Mc 15:17 – Mt 27:29) y una mejilla hinchada (Jn 18:22).

También incluye estudios del P. Heinrich Pfeiffer, que piensa que es la Verónica Romana.

Robada cuando demolieron la capilla en que se guardaba, y que otros consideran que podría ser además el “sudarium” de Jesús que se encontró en un lugar diferente que las vendas mencionadas en el Evangelio de S. Juan (Jn. 20, 7).

Los pocos que han visto el que está conservado en Roma han dicho que no podían discernir un rostro en el tejido que vieron y no se ha estudiado tanto como el de Mannopello.

El origen no es el único misterio del Santo Rostro.

Según Donato Vittore, catedrático en la Universidad de Bari, que usó un analizador digital de muy alta resolución para estudiar el Velo, “No es una pintura“:
“En el espacio entre el hilo del urdido y el de la trama no hay residuos de color.
.
Tenemos que excluir también el uso de la acuarela porque los contornos de la imagen son muy limpios en el ojo y en la boca, mientras que la acuarela empapa en manera no exacta el hilo provocando aureolas en los detalles.
.
Creer que sea una estampa significa no considerar que la imagen es perfectamente visible desde los dos lados.”

Observaciones bajo luz ultravioleta han confirmado que no hay pintura sobre el Velo.

Añade la iconógrafa Hna. Blandina Paschalis Schlomer al ser entrevistada [en“Averiguación de sor Blandina”] que el Velo:

“tiene una particularidad excepcional: parece una diapositiva estampada en la tela o un negativo fotográfico que se convierte en una pintura transparente.

Vienen a la mente las palabras de San Ireneo: ‘Dios no puede ser visto por nosotros, pero puede ver en el fondo de nuestra alma y decidir mostrarse a cada uno de nosotros de un momento a otro’.”

En su famoso estudio concluye que la imagen del Velo es la misma imagen de Cristo que se ve en la Sábana Santa de Turín.

“El trabajo fundamental ha sido individuar los puntos de convergencia.

Averigué más de diez de ellos: caverna ocular izquierda, caverna ocular derecha con la “pequeña gota” confinada en el ámbito del iris, parte derecha de la nariz sobre el lado vertical, el pequeño círculo encima del labio superior etc. hasta que obtuve la perfecta superposición.”

El P. Andreas Resch llega a la misma conclusión en su artículo: “La Paranormalogía y el Santo Rostro: La perfecta superposición de los dos Rostros ¿es un ‘casualismo’?”.

Jan S. Jaworski y Giulio Fanti procesaron la imagen en 3 dimensiones al igual que la Sábana Santa de Turín para mostrar que son la misma imagen.


FUENTE: https://forosdelavirgen.org 

DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - La confesión de los pecados


La Confesión sobre todo santifica



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La Confesión no sólo perdona el pecado, dice el Papa; sobre todo santifica. Sacramento de purificación, iluminación, y de unión con Cristo ( lunes, 29 marzo 2004 ).

El Sacramento de la Confesión no sólo tiene por objetivo el perdón de los pecados, sino que lleva también a un encuentro profundo con Cristo, en definitiva, a la santidad, subraya Juan Pablo II.

El pontífice profundizó en los aspectos esenciales de este Sacramento este sábado al recibir a seminaristas y sacerdotes que han participado en un curso sobre el «fuero interno» (cuestiones de conciencia) impartido por el Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del 22 al 27 marzo.

El fruto de la confesión «no es sólo la remisión de los pecados, necesaria para quien ha pecado», afirmó el obispo de Roma. «Produce una verdadera "resurrección espiritual", una restitución de la dignidad y de los bienes de la vida de los hijos de Dios, el más precioso de los cuales es la amistad con Dios». Por este motivo, reconoció, «sería ilusorio querer buscar la santidad, según la vocación que cada quien ha recibido de Dios, sin acercarse con frecuencia y fervor a este Sacramento de la conversión y de la santificación». Esta obra de santificación, explicó, es realizada por la Confesión a través de la purificación, la iluminación y la unificación con Cristo.

En primer lugar, aclaró, la Reconciliación comporta «una purificación, tanto en los actos del penitente que abre su conciencia porque advierte una gran necesidad de ser perdonado y regenerado, como en la efusión de la gracia sacramental que purifica y renueva».

En segundo lugar, es «Sacramento de iluminación», constató. «Quien se confiesa con frecuencia y lo hace con el deseo de progresar, está seguro de recibir en el sacramento, con el perdón de Dios y la gracia del Espíritu, una luz preciosa para su camino de perfección», añadió.

Por último, constató, el Sacramento de la Penitencia realiza un "encuentro unificador con Cristo". De confesión en confesión, el fiel experimenta progresivamente una comunión cada vez más profunda con el Señor misericordioso hasta la plena identificación con Él, que se alcanza en aquella perfecta "vida en Cristo", en que consiste la verdadera santidad».

A los seminaristas y sacerdotes, el pontífice les recordó que «todos los confesores tienen», por ello, «la gran responsabilidad de ejercer este ministerio con bondad, sabiduría y valentía. Su tarea es hacer amable y deseable este encuentro que purifica y renueva en el camino hacia la perfección cristiana y en la peregrinación hacia la Patria».


La Confesión como terapia 

Los cristianos, el pueblo de Dios hace tiempo que tienen ojos y no ven, oidos y no oyen; y les cuesta mucho, muchísimo pedir perdón y reparar. Jesús sabía de que barro estamos hechos cuando suplicó: " Padre perdónalos porque no saben lo que hacen" 

Conocí a un personaje con un cargo importante. Un poco cegato de ojos y de mente. Se levantaba por las mañanas, entraba en la empresa y empezaba a dar cornadas - disposiciones y ordenes- a diestro y siniestro. De pronto veía a uno con las tripas fuera: ¿Juan, que te pasa?. ¿Que qué me pasa? Responde Juan, que me acabas de dar una "corná" 

¿Quéee, cómooo, yooo? El tal personaje no sabía lo que hacía, pero tenía una rara virtud: Ante Dios y ante los hombres sabía pedir perdón y reparar los deperfectos. Igualmente, los cristianos, el pueblo de Dios hace tiempo que tienen ojos y no ven, oidos y no oyen; y les cuesta mucho, muchísimo pedir perdón y reparar. Jesús sabía de que barro estamos hechos cuando suplicó: " Padre perdónalos porque no saben lo que hacen" 

Una de las funciones esenciales del sacerdote es perdonar ¡siempre! los pecados, y perdonarlos a través de la confesión. En el Catecismo de la Iglesia Católica se sigue recomendando vivamente el sacramento de la penitencia. Un verdadero milagro de amor. ¿Por qué nos confesamos tan poco hoy? Sin embargo, no oímos a ningún sacerdote advertir a las muchedumbres que se acercan a comulgar sobre el grave pecado de hacerlo en pecado mortal. Unos por otros y la casa sin barrer. ¿Hasta cuándo? 

Hace poco, tras una reunión de niños con el Papa una niña le pregunta ¿ Por qué hay que confesar frecuentemente? El Papa respondió: Y ¿Por qué barre y limpia la casa tu mamá todos los días? Aunque tenga poco polvo y suciedad la limpia sin esperar a que la casa huela mal y se convierta en una pocilga. Como el polvo, las pequeñas ofensas ensucian el alma y las amistades, y poco a poco esta suciedad, si no la eliminamos, nos acarreará serios disgustos. 

Muchos religiosos y laicos tienen la norma de confesarse todas las semanas, pero ¿de que pecados? De los que nunca nos confesamos, del primero y principal de todos los mandamientos : De amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Así: 

El buen hijo nunca miente, roba, maltrata u ofende de cualquier otra forma a su Padre, pero el Padre no se conforma con eso, quiere ser amado, que se le trate con cariño, que le obedezcamos, que nos acordemos de su cumpleaños, le quitemos trabajo, le hagamos un regalito de vez en cuando, mantengamos conversaciones con él… Además, Cristo dijo: "El que me ama es el que cumple mis mandamientos" 

Hay otras muchas cosas de las que tampoco se nos ocurre confesarnos ni pedir perdón: a) De no hacer nuestros trabajos con la mayor perfección posible, de las chapuzas. b) De conducir peligrosamente o con dos copas de más c) De perder nuestro tiempo y hacérselo perder a los demás, una forma de robo como otra cualquiera. d) De no hacer la vida amable a los que nos rodean gruñendo, criticando, murmurando siempre, sin decir una palabra de estímulo o amable a nadie; cosas que no matan pero hacen la vida triste. e) De no agradecer nunca la comida con una palabra cariñosa a nuestra madre o esposa f) De no ayudar en las tareas de la casa , de maltratar a los inferiores, de no apagar la TV ante un programa peligroso, de no ayudar a los inmigrantes ni dar un euro para los afectados por terremotos, incendios, inundaciones,…Además, pedir perdón en cuanto "metemos la patita" es una forma inteligente de terminar rápidamente con discusiones y malentendidos. 

Muy duro es pedir perdón a los hombres y muy grave para los cristianos no hacerlo ante Dios. Y sin pedir perdón y perdonar, no hay ni habrá nunca paz. Especialmente, hemos olvidado los pecados de omisión: "Todo lo bueno que pudimos hacer y no hicimos". Los gobernantes, no solo los políticos, nos dicen siempre lo que han hecho bien, los gobernados o la oposición lo que hicieron mal; pero ninguno nos dicen nunca lo que tenían que haber hecho y no hicieron. A menudo lo más importante. 

Por otra parte, en estos días en que tantas personas andan agobiadas por depresiones, y ansiosas de paz y equilibrio espiritual, pocas terapias encontrarán tan gratificantes como una confesión bien hecha. Solo tiene un defecto: ¡ES GRATIS!

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Alejo Fernández Pérez
Arbil.com

MENSAJES DE MEJUGORJE - 25 de Junio, 2 y 25 de Julio


Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz en Medjugorje


Al inicio Nuestra Señora regularmente da sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, Nuestra Señora comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves a la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora , a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes Esto aún continúa.


Mirjana Dragicevic-Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colo tuvieron apariciones diarias hasta 1982, 1985, y 1998 respectivamente. Desde entonces, la Virgen se les aparece una vez al año y les da un mensaje. Debido a que el trabajo sobre los archivos está aún en curso, no estamos en condiciones de publicar los mensajes otorgados antes de 1995.


(http://www.medjugorje.ws)


Mensaje 25 de julio de 2019

“Queridos hijos! Mi llamado para ustedes es la oración. Que la oración sea para ustedes alegría y una corona que los une a Dios. Hijitos, vendrán las pruebas y ustedes no serán fuertes y el pecado reinará, pero si son míos vencerán, porque su refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús. Por eso, hijitos, regresen a la oración hasta que la oración se convierta en vida para ustedes, de día y de noche. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”


Mensaje  2 de julio de 2019 - Aparición a Mirjana

“Queridos hijos, por voluntad del Padre misericordioso, os he dado y aún os continuaré dando signos evidentes de mi presencia maternal. Hijos míos, es el deseo maternal por la curación de las almas. Es el deseo de que cada hijo mío tenga una fe auténtica, de que viva experiencias prodigiosas bebiendo de la fuente de las palabras de mi Hijo, palabras de vida. 

Hijos míos, con Su amor y sacrificio, mi Hijo ha traído al mundo la luz de la fe y os ha mostrado el camino de la fe. Porque, hijos míos, la fe enaltece el dolor y el sufrimiento. La fe auténtica hace la oración más sensible, hace obras de misericordia: una conversación, una ofrenda. Esos hijos míos que tienen fe, fe auténtica, son felices a pesar de todo, porque viven el comienzo de la felicidad celestial en la tierra. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, os invito a dar ejemplo de fe auténtica, a llevar luz donde hay oscuridad, a vivir a mi Hijo. 

Hijos míos, como Madre os digo: no podéis andar por el camino de la fe y seguir a mi Hijo sin vuestros pastores. Orad para que tengan la fuerza y el amor de guiaros. Que vuestras oraciones estén siempre con ellos. Os doy las gracias. ”


Mensaje 25 de junio de 2019

“Queridos hijos! Le doy gracias a Dios por cada uno de ustedes. De manera particular, hijitos, gracias por haber respondido a mi llamado. Los estoy preparando para nuevos tiempos, para que sean firmes en la fe y perseverantes en la oración, para que el Espíritu Santo obre a través de ustedes y renueve la faz de la tierra. Oro con ustedes por la paz, que es el don más precioso, aunque Satanás quiere la guerra y el odio. Ustedes, hijitos, sean mis manos extendidas y caminen orgullosos con Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”


NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN


Nuestra Señora del Carmen



| Publicación original de EWTN

 Monte Carmelo

El Carmelo es una cadena montañosa de Israel que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el Mar Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa.

Esta altura tiene un encanto peculiar. Es diferente del Monte Nebo, en Jordania, del macizo del Sinaí y del Monte de los Olivos en Jerusalén. 

Todas las montañas palestinas tienen sus recuerdos teofánicos (es decir de las manifestaciones de Dios), que las convierten en cumbres sagradas y místicas. Pero ninguna tan sugestiva como el Monte Carmelo. ¿Por qué San Juan de la Cruz lo tomó como el símbolo de la ascensión mística? Seguramente se le sugirió el nombre de su propia Orden Carmelitana. Pero sin duda había alguna intención más profunda que la hacía simpatizar con el misterio de la sagrada montaña del profeta Elías.

Una tradición piadosa sostiene que, desde los días de los profetas Elías y Eliseo, hubo en aquella zona hombres de oración que vivían en soledad la búsqueda de Dios. En el período de los Cruzados surgió entre los cristianos el deseo de vivir sobre aquella montaña de vida de entrega al Señor. Así surgió en el Carmelo la vida carmelita. El convento del Monte Carmelo tiene un nombre evocador: "Stella Maris" (Estrella del Mar). Es un hermoso edificio cuadrangular a 500 metros de altura sobre el nivel del Mar Mediterráno en la ciudad de Haifa.

El centro del convento lo ocupa el santuario de la Virgen del Carmen. En el altar mayor de esta hermosa iglesia en cruz griega se venera la estatua de la Virgen del Carmen, obra de un escultor italiano en 1836.

Debajo del altar se ve la gruta del profeta Elías. Según la tradición, éste era el lugar donde se refugiaba el profeta. Una estatua recuerda al celoso defensor de la religión de Yahwéh.

Nos cuentan los Padres Carmelitas que no ha sido fácil la permanencia católica sobre esta montaña. Bien es verdad que, en la época de los Cruzados, el patriarca latino de Jerusalén, San Alberto, pudo dar a los ermitaños del Monte Carmelo una regla religiosa el año 1212. Se cuenta que el carmelita San Simón Stock pasó por aquí antes de su célebre visión del escapulario carmelita. 

También subió en peregrinación a esta santa montaña el rey San Luis de Francia en el año 1254 en acción de gracias por haberse salvado de un naufragio. 

Con la caída de la ciudad de San Juan de Acre en 1291 vino la persecusión árabe que causó el martirio de no pocos religiosos. Después de una larga interrupción de la vida monacal en la montaña que dio ocasión para la expansión del ideal carmelitano por el Occidente, regresaron los religiosos del Carmen al Monte Carmelo por el siglo XVII.

La estrella del Mar

Los marineros antes de la edad de la electrónica confiaban su rumbo a las estrellas. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar

Los Carmelitas y la Virgen del Carmen se difunden por Europa

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir la que desde tiempos remotos allí se le venera. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Llegaron incluso a llamárseles: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella a Cristo.

El Escapulario Carmelita

Los signos en la vida humana y cristiana 
Vivimos en un mundo con cantidad de realidades tomadas como símbolo: el rayo de luz, la llama de fuego, el agua que brota... En la vida de cada día existe también gestos que expresan y simbolizan valores más profundos: como el compartir la comida (signo de amistad), el ponerse en fila para una manifestación (signo de solidariedad), el estar todos en pie (respeto).

Como hombres tenemos necesidad de signos o símbolos que nos ayuden a entender y vivir. 

Como cristianos tenemos a Jesús, el gran don y al mismo tiempo signo eterno del amor del Padre. El estableció la Iglesia, ella misma como signo e instrumento de su amor. E incluso utilizó pan, vino, agua para remontarnos a realidades superiores que no vemos ni tocamos: constituyó signos capaces para dárnoslas verdaderamente, es decir los Sacramentos. 

En la celebración de los Sacramentos los símbolos (agua, aceite, pan, imposición de las manos, anillos) expresan y operan una comunicación con Dios, que se hace presente a través de tales cosas concretas y cotidianas. 

Además de los signos litúrgicos, existen en la Iglesia otros signos, ligados a un acontecimiento, a una tradición, a una persona. 


UNO DE ESTOS ES EL ESCAPULARIO DEL CARMEN.

Origen del Escapulario 

En el Medioevo muchos cristianos querían unirse a las Ordenes religiosas fundadas entonces: Franciscanos, Dominicos, Agustinos, Carmelitas. Surgió un laicado asociado a ellas mediante las Confraternidades.

Las Ordenes religiosas trataron de dar a los laicos un signo de afiliación y de participación en su espíritu y apostolado. Este signo estaba constituido por una parte significativa del hábito: capa, cordón, escapulario.

Entre los Carmelitas se estableció el Escapulario, en forma reducida, como expresión de pertenencia a la Orden y de compartir su devoción mariana.

Actualmente el Escapulario de la Virgen del Carmen es un signo aprobado por la Iglesia y propuesto por la Orden Carmelitana como manifestación del amor de María por nosotros y como expresión de confianza filial por parte nuestra en Ella, cuya vida queremos imitar.

El "Escapulario" en su origen era un delantal que los monjes vestían sobre el hábito religioso durante el trabajo manual. Con el tiempo asumió el significado simbólico de querer llevar la cruz de cada día, comlos verdaderos seguidores de Jesús. En algunas Ordenes religiosas, como el Carmelo se convirtió en el signo de la decisión de vivir la vida como siervos de Cristo y de Maria.

El Escapulario simbolizó el vínculo especial de los Carmelitas a María, Madre del Señor, expresando la confianza en su materna protección y el deseo de seguir su ejemplo de donación a Cristo y a los demás. Así se ha transformado en un signo Mariano por excelencia.

El Escapulario, signo mariano 

El Escapulario ahonda sus raíces en la larga historia de la orden Carmelita, donde representa el compromiso de seguir a Cristo como María, modelo perfecto de todos los discípulos de Cristo. Este compromiso tiene su origen lógico en el bautismo que nos transforma en hijos de Dios.

La Virgen nos enseña 

A vivir abiertos a Dios y a su voluntad, manifestada en los acontecimientos de la vida; 
A escuchar la voz (palabra) de Dios en la Biblia y en la vida, poniendo después en práctica las exigencias de esta voz; 
A orar fielmente sintiendo a Dios presente en todos los acontecimientos; 
A vivir cerca de nuestros hermanos y a ser solidarios con ellos en sus necesidades.

El Escapulario introduce en la fraternidad del Carmelo, es decir en una gran comunidad de religiosos y religiosas que, nacidos en Tierra Santa, están presentes en la Iglesia desde hace más de ocho siglos. 
Compromete a vivir el ideal de esta familia religiosa, que es la amistad íntima con Dios a través de la oraciòn 

Pone delante el ejemplo delos santos y santas del Carmelo con quienes se establece una relación familiar de hermanos y hermanas. 

Expresa la fe en el encuentro con Dios en la vida eterna por la intercesión de María y su protección.

En síntesis y en concreto el escapulario del Carmen 
NO ES 
Ni un objeto para una protección mágica (un amuleto) 
Ni una garantía automática de salvación 
Ni una dispensa para no vivir las exigencias de la vida cristiana, al revés! 
ES 
Un signo "fuerte" aprobado por la Iglesia desde hace varios siglos, ya que representa nuestro compromiso de seguir a Jesús como María: 
* abiertos a Dios y a su voluntad 
* guiados por la fe, por la esperanza y por el amor 
* cercanos al prójimo necesitado 
* orando constantemente y descubriendo a Dios presente en todas las circunstancias 
* un signo que introduce en la familia del Carmelo 
* un signo que alimenta la esperanza del encuentro con Dios en la vida eterna bajo la protección de María Santísima.

Normas prácticas 
* El Escapulario lo impone una vez para siempre, un religioso carmelita u otro sacerdote autorizado. 
* Puede ser sustituido por una medalla que represente por una parte la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y por otra la de la Virgen. Esta medalla se bendice cuando se cambia. 
* El Escapulario es para los cristianos auténticos que viven conforme a las exigencias evangélicas, reciben los Sacramentos y profesan una especial devoción a la Santísima Virgen (expresada con el rezo cotidiano de al menos tres Ave Marías).

Imposición del escapulario: fórmula 
Recibe este Escapulario, signo de una relación especial con María, la Madre de Jesús, que te comprometes a imitare. 

Este Escapulario te recuerde tu dignidad de cristiano, tu entrega al servicio del prójimo y a la imitación de María. 

Llévalo como signo de su protección y como signo de tu pertenencia a la familia del Carmelo. Estáte dispuesto a cumplir la voluntad de Dios y a comprometerte en el trabajo por la construcción de un mundo que responda al plan de fraternidad, justicia y paz de Cristo.


Santa Teresa de Jesús y la Virgen María

Toda la experiencia mariana de Santa Teresa que se encuentra diseminada en sus escritos, se puede componer en un mosaico que ofrece una hermosa imagen de María; nos servimos de tres líneas importantes de esta doctrina teresiana.

a. Devoción mariana y experiencia mística mariana
Desde la primera página de los escritos teresianos aparece la Virgen entre los recuerdos más importantes de la niñez de Teresa; es el recuerdo de la devoción que su madre Doña Beatriz le inculcaba y que ejercitaba con el rezo del Santo Rosario (Vida 1,1.6); es conmovedor el episodio de su oración a la Virgen cuando pierde su madre Doña Beatriz, a la edad de 13 años: "Afligida fuíme a una imagen de nuestra Señora y suplicaba fuese mi madre con muchas lágrimas. Parecíame que aunque se hizo con simpleza me ha valido; porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a ella, y, en fin, me ha tornado a sí" (Vida 1,7). La Santa atribuye, pues, a la Virgen, la gracia de una protección constante y de manera especial la gracia de su conversión: "me ha tornado a sí". Otros textos de la autobiografía nos revelan la permanencia de esta devoción mariana: cuando acude a la Virgen en sus penas (Vida 19,S), cuando recuerda sus fiestas de la Asunción y de la Inmaculada Concepción (Ib. 5,9; 5,6), o la Sagrada Familia (Ib. 6,8), o su devoción al Rosario (Ib. 29,7; 38,1). 

Muy pronto la devoción a la Virgen pasa a ser, como en otros aspectos de la vida de la Santa, una experiencia de sus misterios cuando Dios hace entrar a Teresa en contacto con el misterio de Cristo y de todo lo que a él le pertenece. En la experiencia mística teresiana del misterio de la Virgen hay como una progresiva contemplación y experiencia de los momentos más importantes de la vida de la Virgen, según la narración evangélica. Así por ejemplo, tenemos una intuición del misterio de la obumbración de la Virgen y de su actitud humilde y sabia en la Anunciación (Conceptos de Amor de Dios 5,2; 6,7). Por dos veces la Santa Madre ha tenido una experiencia mística de las primeras palabras del Cántico de María, el "Magnificat" (Relación 29,1; 61), que según el testimonio de María de San José con mucha frecuencia "repetía en voz baja y en lenguaje castellano"' (Cfr. B.M.C. 18, p. 491). 

Contempla con estupor el misterio de la Encarnación y de la presencia del Señor dentro de nosotros a imagen de la Virgen que lleva dentro de sí al Salvador: "Quiso (el Señor) caber en el vientre de su Sacratísima Madre. Como es Señor, consigo trae la libertad, y como nos ama hácese a nuestra medida" (Camino Escorial 48,11). Contempla la Presentación de Jesús en el templo y se le revela el sentido de las palabras de Simeón a la Virgen (Relación 35,1): "No pienses cuando ves a mi Madre que me tiene en los brazos, que gozaba de aquellos contentos sin graves tormentos. Desde que le dijo Simeón aquellas palabras, la dio mi Padre clara luz para que viese lo que yo había de padecer" ( Cfr. también sobre el nacimiento de Jesús la Poesía 14 y sobre la presentación Camino 31,2). Tiene presente la huída a Egipto y la vida oculta de la Sagrada Familia (Carta a Doña Luisa de la Cerda, 27 de mayo de 1563, y Vida 6,8). 

Tiene una especial intuición de la presencia de María en el misterio pascual de su Hijo; participa con ella en la pena de su desolación y en la alegría de la Resurrección del Señor. A Teresa le gusta contemplar fortaleza de María y su comunión con el misterio de Cristo al pie de la Cruz (Camino 26,8). En los Conceptos de Amor de Dios (3,11) describe la actitud de la Virgen: "Estaba de pie y no dormida, sino padeciendo su santísima anima y muriendo dura muerte". Ha entrado místicamente en el dolor de la Virgen cuando se le pone el Señor en sus brazos "a manera de como se pinta la quinta angustia" (Relación 58); ha experimentado en la Pascua de 1571 en Salamanca la desolación y el traspasamiento del alma ( que es como una noche oscura del espíritu); todo ello le hace hacen recordar la soledad de la Virgen al pie de la Cruz (Relación 15, 1.6). En esta misma ocasión le dice el Señor que: "En resucitando había visto a nuestra Señora, porque estaba ya con gran necesidad ... y que había estado mucho con ella- porque había sido menester hasta consolarla" (Ib.). 

En varias ocasiones ha podido contemplar el misterio de la glorificación de la Virgen en la fiesta de su Asunción gloriosa (Vida 33,15 y 39,26). Tiene conciencia de que la Virgen acompaña con su intercesión constante la comunidad en oración, como le acaece en San José de Avila (Vida 36,24) y en la Encarnación (Relación 25,13). 

Cuando en una altísima experiencia mística de le da a conocer el misterio de la Trinidad percibe la cercanía de la Virgen en este misterio y el hecho de que la Virgen, con Cristo y el Espíritu Santo son un don inefable del Padre: "Yo te di a mi Hijo y al Espíritu Santo y a esa Virgen. ¿Qué me puedes dar tu a mi? (Ib.) 

Se puede afirmar que la Santa ha tenido una profunda experiencia mística mariana, ha gozado de la presencia de María y ella misma, la Madre, le ha hecho revivir sus misterios. Por eso es una profunda convicción de la doctrina teresiana que los misterios de la Humanidad de Cristo y los misterios de la Virgen Madre forman parte de la experiencia mística de los perfectos (Cfr. Moradas VI,7,13 y título del cap.; 8,6).

b. María, modelo y madre de la vida espiritual.

Santa Teresa ha expresado en algunas líneas doctrinales su experiencia y su contemplación del misterioso de la Virgen María. Hubiera, sin duda alguna, trazado una hermosa síntesis de espiritualidad mariana si, como fue su intención, hubiese comentado el "Ave María" como hizo con el Padre Nuestro en la primera redacción del Camino de Perfección. 

Podemos afirmar que entre las virtudes características de la Virgen que Santa Teresa propone a la imitación, hay una que las resume todas. María es la primera cristiana, la discípula del Señor, la seguidora de Cristo hasta el pie de la Cruz (Camino 26,8). Es el modelo de una adhesión total a la Humanidad de Cristo y a la comunión con El en sus misterios, de manera que Ella es el modelo de una contemplacion centrada en la Sacratísima Humanidad (Cfr. Vida 22,1; Moradas VI,7,14). 

Entre las virtudes que son también las de la vida religiosa carmelitana podemos citar: la pobreza que hace María pobre con Cristo (cfr. Camino 31,2); la humildad que trajo a Dios del cielo "en las entrañas de la Virgen" (Camino 16,2) y por eso es una de las virtudes principales que hay que imitar: "Parezcámonos en algo a la gran humildad de la Virgen Santísima" (Camino 13,3); la actitud de humilde contemplacion y de estupor ante las maravillas de Dios (Conceptos de Amor de Dios, 6,7) y el total asentimiento a su voluntad (Ib.). 

Su presencia acompaña todo nuestro camino de vida espiritual, como si cada gracia y cada momento crucial de madurez en la vida cristiana y religiosa tuvieran que ver con la presencia activa de la Madre en el camino de sus hijas. Así la Virgen aparece activamente presente en toda la descripción que la Santa hace del itinerario de la vida espiritual en el Castillo Interior. Es la Virgen que intercede por los pecadores cuando a ella se encomiendan (Moradas I, 2,12). Es ejemplo y modelo de todas las virtudes, para que con sus méritos y con sus virtudes pueda servir de aliento su memoria en la hora de la conversión definitiva (Moradas III 1,3). Es la Esposa de los Cantares (Conceptos de Amor de Dios, 6,7), modelo de las almas perfectas. Y es la Madre en la que todas las gracias se resumen en su comunión con Cristo en el "mucho padecer": "Siempre hemos visto que los que mas cercanos anduvieron a Cristo nuestro Señor fueron los de mayores trabajos: miremos los que pasó su gloriosa Madre y sus gloriosos apóstoles" (Moradas VII 4,5). Por eso la memoria de Cristo y de la Virgen, en la celebración litúrgica de sus misterios, nos acompaña y fortalece (Cfr. Moradas VI,7,11.13).

c. La Virgen María y el Carmelo

Teresa de Jesús con su vocación de Carmelita ha entrado profundamente en toda la antigua tradición espiritual del Carmelo. En el monasterio de la Encarnación de Avila ha podido impregnarse de toda la rica espiritualidad mariana de la Orden, tal como en el siglo XVI la expresaban la tradición histórica, las leyendas espirituales, la liturgia carmelitana, la devoción popular, la iconografía carmelitana. En sus escritos el nombre de la Orden esta siempre unido al de la Virgen que es Señora, Patrona, Madre de la Orden y de cada uno de sus miembros. Todo es mariano en la Orden, según Santa Teresa: el hábito, la Regla, las casas. 

Cuando es nombrada Priora de la Encarnación, en 1571, coloca en el lugar primero del coro a la Virgen, porque comprende que en María hay una convergencia de devoción, de amor y respeto por parte de todas las religiosas. El gesto tiene un hermoso epílogo mariano, con la aparición de la Virgen (Relación 25). En una Carta a María de Mendoza (7 de marzo de 1572) dice afectuosamente: "Mi 'Priora' (la Virgen María) hace estas maravillas". Acoge con gozo al P. Gracián, tan devoto de la Virgen, como ella recuerda con frecuencia en sus Cartas, y se entusiasma con el conocimiento que él tiene y le comunica de los orígenes de la Orden, tal como eran narrados en los libros de entonces (cfr. Fundaciones, c.23) Tiene plena conciencia de los privilegios del Santo Escapulario, como parece aludir en esta frase a propósito de la muerte de un carmelita: "Entendí que por haber sido fraile que había guardado bien su profesión le habían aprovechado las Bulas de la Orden para no entrar en el Purgatorio (Vida 38,31). 

Con idéntico espíritu mariano, como un servicio de renovación de la Orden de nuestra Señora y por impulsos de la Virgen, emprende la tarea de la fundación de San José. Ya en las primeras gracias que Cristo le hace, encontramos la alusión de la presencia de la Virgen en el Carmelo (Vida 32,11). 
Después es la misma Virgen la que activa la fundación de San José con idénticas palabras y promesas y con una gracia especial concedida a Teresa de pureza interior, una especie de investidura mariana para ser Fundadora (Vida 33,14). Al concluir felizmente la fundación de San José la Madre Teresa confiesa sus sentimientos marianos: "Fue para mí como estar en una gloria ver poner el Santísimo Sacramento... y hecha una obra que tenía entendido era para servicio del Señor y honra del hábito de su gloriosa Madre" (Vida 36,6). Y añade: "Guardamos la Regla de nuestra Señora del Carmen... Plega al Señor sea todo para gloria y alabanza suya, y de la gloriosa Virgen María, cuyo hábito traemos" (Ib. 36, 26.28) Como respuesta a este servicio mariano, ve a Cristo que le agradece "lo que había hecho por su Madre" y ve a la Virgen "con grandísima gloria, con manto blanco y debajo de él parecía ampararnos a todas" (Ib. 36, 24). 

En la narración de los progresos de la Reforma, Teresa tiene siempre el cuidado de subrayar la continuidad con la Orden, el servicio hecho a nuestra Señora, la especial protección que Ella le dispensa en todas las ocasiones. Así, por ejemplo, el encuentro con el Padre Rubeo y el permiso obtenido para extender los monasterios teresianos: "Escribí a nuestro Padre General una carta... poniéndole delante el servicio que haría a nuestra Señora, de quien era muy devoto. Ella debía ser la que lo negoció" (Fundaciones, 2,5). Todo el libro de las Fundaciones parece estar escrito en clave mariana, pues son continuas las alusiones de Teresa a la Virgen y a su servicio, como cuando escribe: "Comenzando a poblarse estos palomarcitos de la Virgen nuestra Señora ..." (Ib. 4,5); o cuando subraya: "Son estos principios para renovar la Regla de la Virgen su Madre y Señora y Patrona Nuestra" (Ib. 14,5), como dice a propósito de la fundación de Duruelo. Cuando vuelve la vista atrás, al final del libro de las Fundaciones, contempla todo como un servicio de la Virgen y una obra en la que ha colaborado la misma Reina del Carmelo: "Nosotras nos alegramos de poder en algo servir a nuestra Madre y Señora y Patrona... Poco a poco se van haciendo cosas en honra y gloria de esta gloriosa Virgen y su Hijo ..." (Ib. 29,23.28). La misma separación de calzados y descalzos hecha en el Capítulo de Alcalá, en 1581, es contemplada por Teresa con una referencia pacificadora a la Madre de la Orden: "Acabó nuestro Señor cosa tan importante... a la honra y gloria de su gloriosa Madre, pues es de su Orden, como Señora y Patrona que es nuestra ..." (Ib. 29,31). 

El recuerdo de la Virgen sugiere a Teresa en diversas ocasiones el sentido de la vocación carmelitana inspirada en María. Así por ejemplo con una alusión implícita a la Virgen escribe: "Todas las que traemos este hábito sagrado del Carmen somos llamadas a la oración y contemplación (porque este fue nuestro principio, de esta casta venimos, de aquellos santos Padres nuestros del Monte Carmelo, que en tan gran soledad y con tanto desprecio del mundo buscaban este tesoro, esta preciosa margarita de que hablamos" (Moradas V 1,2). 

En el contexto anterior y posterior la Santa habla de la vocación la oración, tesoro escondido y perla preciosa - dos alusiones evangélicas - que están dentro de nosotros, pero que exigen el don total de nuestra vida para comprar el campo donde esta el tesoro y adquirir la perla preciosa. María aparece como la Madre de esta "casta de contemplativos", por su interioridad en la meditación y la entrega total del Señor. En otra ocasión Teresa llama la atención sobre la necesidad de la imitación de la Virgen para poder llamarnos de veras hijas suyos: "Plega a nuestro Señor, hermanas, que nosotras hagamos la vida como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra profesión, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido" (Fundaciones 16,7). En el amor a la Virgen y en la adhesión a la misma familia se encuentra para la fraternidad teresiana el fundamento del amor recíproco y de la comunión de bienes, como sugieren estos dos textos: "Así que, mis hijas, todas lo son de la Virgen y hermanas, procuren amarse mucho unas a otras" (Carta a las monjas de Sevilla, 13 de enero de 1580, 6). "Por eso traemos todas un hábito, porque nos ayudemos unos (monasterios) a otros, pues lo que es de uno es de todos" (Carta a la M. Priora y Hermanas de Valladolid, 31 de mayo de 1579,4). 

Estas páginas muestran como la Santa Madre ha vivido intensamente la tradición mariana del Carmelo y la ha enriquecido con su experiencia mística, su devoción y la orientación doctrinal de sus escritos. Para la carmelita descalza la Virgen es, en la perspectiva teresiana, modelo de adhesión a Cristo, de vivencia contemplativa de su misterio y de servicio eclesial; para cada monasterio, la Virgen es la Madre que con su presencia acrecienta el sentido de intimidad y de familia, alienta en el camino de la vida espiritual, preside la oración como ferviente intercesora ante su Hijo.


La Espiritualidad Mariana de la orden Carmelita 
Escrita por la Orden de Carmelitas Descalzos

1. En los orígenes de nuestra devoción mariana

Hay tres palabras claves que sintetizan los orígenes de nuestra relación carismática con la Virgen María: el lugar del Monte Carmelo, el nombre o título mariano de la Orden, la explícita mención de la dedicación de la Orden del Carmelo al servicio de nuestra Señora. 
a. El lugar: una capilla en honor de la Virgen María en el Monte Carmelo 
Un anónimo peregrino de principios del siglo XIII nos ofrece, en un documento sobre los caminos y peregrinaciones de la Tierra Santa, el primer testimonio histórico mariano acerca de la Orden. Nos habla de una "muy bella y pequeña iglesia de nuestra Señora que los ermitaños latinos, llamados "Hermanos del Carmelo" tenían en el Wadi 'ain es-Siah. Otra redacción del mismo manuscrito habla de una iglesia de nuestra Señora. 
Posteriormente el título de la Virgen María se le dará a todo el monasterio, cuando se amplíe notablemente la primitiva capilla, como consta en varios documentos antiguos (cfr. Bullarium Carmelitanum, I, pp. 4 y 28). Este dato primordial de la capilla del Monte Carmelo dedicada a la Madre de Dios es significativo y prácticamente es el hecho del que se desprende la más antigua devoción de los Carmelitas a la Virgen. Desde el principio de su fundación los Carmelitas han erigido una pequeña capilla dedicada a la Virgen Madre de Dios en su misma tierra de Israel. 
Suponemos que esta capilla estaba presidida por una imagen de la Madre de Dios. La tradición antigua de la orden nos ha transmitido algunas imágenes antiguas, de inspiración oriental. Entre ellas algunas del tipo de la Virgen de la ternura o de la Virgen sentada en un trono con su Hijo. Todo ello indica que los ermitaños del Monte Carmelo querían dedicarse por entero al vivir en obsequio de Jesucristo bajo la mirada amorosa de la Virgen Madre, y que ella presidió desde sus misma cuna el nacimiento de una nueva experiencia eclesial. De aquí el hecho que se la reconozca como Patrona, según las palabras del General Pedro de Millaud al Rey de Inglaterra Eduardo I a propósito de la Virgen María "en cuya alabanza y gloria esta misma Orden fue fundada especialmente" (Cfr. Ibidem, 606-607). Una afirmación que la tradición posterior confirmara constantemente. 

b. El nombre: "Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo" 
Así aparece el título de la Orden en algunos documentos pontificios, con una referencia explícita a la Virgen María, como consta por la Bulla de Inocencio IV, Ex parte dilectorum (13-1-1252): "De parte de los amados hijos, los ermitaños hermanos de la Orden de Santa María del Monte Carmelo" (Analecta Ordinis Carmelitarum 2 (1911-1913) p.128). En un documento posterior (20-2-1233) Urbano IV (en la Bula Quoniam, ut ait) hace referencia al "Prior Provincial de la Orden de la Bienaventurada María del Monte Carmelo en Tierra Santa" y añade que en el Monte Carmelo está el lugar de origen de esta Orden donde se va a edificar un nuevo monasterio en honor de Dios y "de la dicha Gloriosa Virgen su Patrona" (Bullarium Carmelitanum I, p.28). 

Este nombre, "Hermanos" que es signo de familiaridad e intimidad con la Virgen, ha sido reconocido por la Iglesia, y será en adelante fuente de espiritualidad cuando los autores carmelitas posteriores hablen del "patronazgo de la Virgen" y de su cualidad de "Hermana" de los Carmelitas. 

c. La consagración a la Virgen 
El Carmelo profesa con su dedicación total al servicio de Jesucristo como Señor de la Tierra Santa, según el sentido de seguimiento y de servicio que tiene el texto inicial de la Regla en su contexto histórico y geográfico, su total consagración a la Virgen María. Así lo reconoce un antiguo texto legislativo del Capitulo de Montpellier, celebrado en 1287: "Imploramos la intercesión de la gloriosa Virgen María, Madre de Jesús, en cuyo obsequio y honor fue fundada nuestra religión del Monte Carmelo" (Cfr. Actas del Capítulo General de Montpellier, Acta Cap.Gen., Ed. Wessels-Zimmermann, Roma 1912, p.7). Esta especial consagración que se une al recuerdo del seguimiento de Cristo tendrá una lógica consecuencia en la fórmula de la profesión que incluirá la mención explícita de la entrega a Dios y a la Bienaventurada Virgen María.

2. Una tradición espiritual viva

Tras los datos históricos reseñados que pertenecen a los albores de la experiencia mariana del Carmelo, las Constituciones señalan los elementos mas significativos de la espiritualidad mariana de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz. Sin embargo podemos condensar en algunas orientaciones la riqueza doctrinal del espíritu mariano de la Orden, tal como ha sido vivido a partir de los orígenes, enriquecido por la devoción y los escritos espirituales de algunos carmelitas insignes. 
a. Los títulos de amor y de veneración. 

Se puede afirmar que la antigua tradición carmelitana ha expresado los vínculos de amor con la Virgen a través de una serie de títulos relativos al misterio de María pero percibidos con un sabor especial desde la experiencia de la vida del Carmelo. Así, en los orígenes, predomina la denominación de Patrona de la Orden, pero también se va haciendo camino la expresión más dulce de Madre, como aparece en fórmulas antiguas de Capítulos y Constituciones, como estas: "En honor de nuestro Señor Jesucristo y de la gloriosa Virgen María, Madre de nuestra Orden del Carmelo"; "Para alabanza de Dios y de la bienaventurada Virgen María Madre de Dios y Madre nuestra", como dicen las Constituciones de 1369. 

En la antífona "Flos Carmeli" se invoca a la Virgen como "Madre dulce" (Mater mitis) y Juan de Chimineto habla de María como "fuente de las misericordias y Madre nuestra". Los dos apelativos están en relación con el misterio de la Virgen Madre de Dios en la expansión de su maternidad hacia los hombres. A estos títulos hay que añadir el de Hermana, asumido por los Carmelitas del siglo XIV en la literatura devocional que narra los orígenes de la Orden, a partir del profeta Elías que contempla proféticamente en la nubecilla la futura Madre del Mesías, y se complace en ilustrar las relaciones de la Virgen con los ermitaños del Monte Carmelo. 

Desde otro punto de vista doctrinal, los Carmelitas, en la contemplacion el misterio de la Virgen, han puesto de relieve su Virginidad, admirando en ella el modelo de la opción por una vida virginal en el Carmelo y su relación con la contemplacion. Por las mismas razones los Carmelitas siempre estuvieron entre los defensores del privilegio de la Inmaculada Concepción de la Virgen, en las controversias de la edad media, sea a nivel de teología, sea a favor de la introducción de la fiesta en el Calendario de la Orden que la celebraba con particular devoción. De aquí también la insistencia de los autores carmelitas en la filial contemplacion de la Virgen Purísima y del compromiso de imitar en la Virgen esta actitud espiritual, simbólicamente reflejada en la capa blanca del hábito de la Orden. 
b. Privilegios para la Orden. 
La historia y la espiritualidad mariana de la Orden, sobre todo durante los siglos XIV-XVI, se enriquecen de motivos devocionales que van aumentando la tradición histórica primitiva. La Virgen María aparece como una auténtica Protectora de la Orden en momentos difíciles de su evolución y su expansión en Occidente. EL Catálogo de los Santos Carmelitas ha recogido la visión que el General de la Orden Simón Stock tuvo hacia el año 1251, cuando la Virgen se le aparece y le hace entrega del hábito de la Orden asegurándole la salvación eterna para todos los que lo lleven con devoción. Al Papa Juan XXII se le atribuye un documento, llamado comúnmente Bula Sabatina, que lleva la fecha del 3 de marzo de 1322, en el cual refiere la visión que el mismo Papa tiene de la Virgen que le promete una protección personal a cambio de la ayuda que él mismo preste a los Carmelitas; en la Bula se alude al privilegio de una liberación de las penas del Purgatorio para todos aquellos que hayan llevado dignamente el Santo Escapulario, mediante la acción maternal de la Virgen que irá a liberar a sus devotos el sábado siguiente a su muerte. 

Estos dos hechos han polarizado la atención popular hacia la devoción mariana propuesta por los Carmelitas y han monopolizado, en cierto sentido, la visión espiritual que la Orden ha tenido del misterio de María, que es sin duda mucho más rica, más evangélica, más espiritual. 

La Orden desde el siglo XIV quiso celebrar con una fiesta especial, la Conmemoración de la Virgen María del Monte Carmelo, los beneficios recibidos por intercesión de nuestra Señora. Esta fiesta tenía a la vez el sentido de recordar la protección de María y de realizar la acción de gracias por parte de la Orden. En la elección de la fecha, como se sabe, influye la parcial aprobación de la Orden obtenida en el Concilio II de Lyon, el 17 de julio de 1274, cuando había estado en peligro la extinción de la Orden. Posteriormente, la fecha del 16 de julio fue considerada como el día tradicional de la aparición de la Virgen a San Simón Stock; de esta forma el recuerdo de la protección de la Virgen se concentró en el agradecimiento particular por lo que constituía la suma y compendio del amor de la Virgen para los Carmelitas: el don del Santo Escapulario y sus privilegios. 

c. Espiritualidad mariana de la Orden: María, modelo y Madre 
Una nota distintiva de la actitud de los Carmelitas hacia la Virgen María es el deseo de imitar sus virtudes dentro de la propia profesión religiosa. Ya el conocido teólogo carmelita Juan Baconthorp (1294-1348) había intentado hacer en su comentario a la Regla un paralelismo entre la vida del Carmelita y la vida de la Virgen María; se trata de un principio exegético de gran importancia porque centra la devoción en la imitación. Otro gran teólogo, Arnoldo Bostio (1445-1499), ha cantado en su obra acerca del Patronazgo mariano sobre la Orden, el sentido de intimidad con la Virgen, la especial filiación del carmelita, la comunión de bienes con la Madre, el sentido de la "hermandad" con Ella. El Beato Bautista Mantuano (1447-1516) es un cantor eximio de la Virgen en su producción poética. Como fieles intérpretes de la tradición carmelitana llevan a su esplendor el sentido de la intimidad con la Virgen y su conformación interior al misterio de María el P. Miguel de San Agustín (1621-1684) y su dirigida María de Santa Teresa (1623-1677). 

Aunque no es éste el lugar para desarrollar la doctrina de todos estos autores, hemos querido dejar constancia de una rica tradición doctrinal y espiritual del Carmelo que encontrará en los representantes del Carmelo Teresiano una digna continuidad y profundización de la espiritualidad mariana. 

d. Liturgia y devoción popular. 
Los Carmelitas han expresado su devoción y consagración a la Virgen especialmente por medio de la liturgia. Han erigido templos en su memoria y venerado su imagen. Los antiguos Rituales de la Orden, a partir del siglo XIII, muestran el fervor litúrgico del Carmelo en la celebración de las fiestas marianas de la Iglesia, con la aceptación de nuevas celebraciones; se trata de fiestas que en otros lugares y en otras Ordenes, no son acogidas con tanto fervor, como la fiesta de la Inmaculada Concepción. La fiesta de la Conmemoración Solemne de la Virgen del Monte Carmelo se convierte en la fiesta principal. El antiguo rito jerosolimitano, seguido por la Orden, reserva a María múltiples invocaciones en las horas canónicas, con antífonas marianas a final de cada hora y con una solemnización especial de la Salve Regina de Completas. 

En honor de la Virgen se celebran sus misas votivas y el nombre de María se introduce con frecuencia en los textos litúrgicos de la toma de hábito y de la profesión. Se puede decir que la liturgia carmelitana ha dejado una profunda huella de espíritu mariano en la tradición espiritual y ha plasmado interiormente la dedicación que la Orden profesaba a la Virgen Nuestra Señora. Junto a la liturgia florecen características prácticas de devoción popular de la Iglesia, como el Angelus y el Rosario, y otras propias de la Orden, unidas a la devoción del Escapulario.

3. La espiritualidad mariana en el Carmelo teresiano

La segunda parte del n. 54 de las Constituciones presenta la lógica continuidad de la experiencia mariana del Carmelo en Santa Teresa y en San Juan de la Cruz con estas palabras: "Santa Teresa y San Juan de la Cruz, han reafirmado y renovado la piedad mariana del Carmelo". Sigue a continuación una breve y jugosa síntesis del pensamiento mariano de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz. Dentro del espacio que ofrecen estas páginas de breve comentario vale la pena alargar un poco más la visión que ofrecen de este punto las Constituciones para ver hasta qué punto el tema mariano se enriquece en los Santos de la Orden y como queda configurado actualmente en nuestra espiritualidad, a partir de la doctrina y experiencia de Teresa de Jesús, de Juan de la Cruz y de otros testigos eximios del Carmelo Teresiano.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís