FRASES PARA SACERDOTES

Bendita sea, oh María la hora en la cual fuiste consagrada Madre de Dios. Bendita sea, oh María la hora en que pariste al Hijo de Dios. Bendito sea, oh María aquel primer abrazo que diste al Niño Jesús, Hijo de Dios. Bendito sea, oh María el primer alimento que diste al Niño Jesús, Hijo de Dios.


De: Preparación Espiritual al Sacratísimo Parto de María Santísima y al Nacimiento del Niño Jesús. Santa Catalina de Bolonia.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

... ... 

ADVERTENCIAS DEL MAS ALLA A LA IGLESIA CONTEMPORÁNEA.

PARTE  30

Por el padre Arnold Renz

LAS POSIBILIDADES DE LA CONFESIÓN



J: Auque la gente quisiese confesarse, existen muy pocas ocasiones. Como máximo, solamente durante una hora hay ocasión de confesarse. Por lo tanto, no van más que algunos viejos (ríe irónicamente).

E: ¡Di la verdad, continúa, di lo que tienes que decir de parte de la Santísima Virgen!

J: Entonces, el sacerdote se siente en ridículo.  se pregunta: "¿Solamente tan pocos y solamente ancianos?  Si esto sigue así, pronto no tendrá objeto venir al confesionario.  ¿Vamos a estar obligados también a celebrar ceremonias penitenciarias?"  estos sacerdotes abandonan el confesionario cuando los confesados o han terminado de rezar sus oraciones, de forma que los que aún esperan creen que ya no pueden ni  siquiera confesarse, si no se precipitan rápidamente hacia el confesionario.  Entonces no pueden (ríe a carcajadas)…

E: ¿Di la verdad por orden de la Santísima Virgen, cesa de reír!

J: ...por miedo a que el confesor se les escape, ni siquiera pueden prepararse convenientemente, como lo hubiesen hecho normalmente (ríe a carcajadas).

E: ¿En nombre de la Santísima Virgen dí la verdad!

J: No quiero seguir hablando, no quiero seguir hablando.

E: ¡Sí! tienes que hablar, ¡tienes que decir lo que la Santísima Virgen quiere!  ¡Tienes que decir hasta el final, lo que la Santísima Virgen quiere, y nada más!

J: Si los sacerdotes oyeran, como antes, las confesiones durante horas, si hablasen de la muerte de Cristo, podrían en esta ocasión hablar también de la muerte del hombre.  Podrían recordar que todos tenemos que morir, y que cada uno debe preparar su alma para eso.  De esta forma, miles de almas serían salvadas del infierno (se queja lamentablemente).

E: ¡No nos molestes, no tienes derecho a tirar de la estola, en nombre de...!

J: No quisiéramos, pero estamos obligados; Belcebú y Lucifer quieren que os molestemos.

E: ¡Belcebú y Lucifer tienen que desaparecer! ¡Judas Iscariote, habla tú solo en nombre de la Santísima Virgen, y en nombre de...!

J: Nosotros sembramos la cizaña por todas partes. Desde que Belcebú está aquí, nosotros tenemos de todas formas un gran poder.  Va de una parte a otra, y siembra la cizaña donde puede.



ORACIÓN DEL ANGEL DE FÁTIMA


Dios mío creo en Ti, te ador, pongo mi esperanza en Ti, y te amo. Te pido tu perdón para los que no creen en Ti, que no te adora, que no tienen su esperanza puesta en Ti, y que no te aman.  Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro desde el fondo de mi alma, y te ofrezco el muy Precioso Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, que está presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias que le ofenden a El mismo.  Por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón, y por la intersección del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.



12 de Enero de 1976

E= Exorcista

V= Veroba, ángel caído del Coro de las Potencias



PREOCUPACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN POR LA HUMANIDAD.


E: ¡Te ordenamos, Veroba, en nombre de....tienes que decir la verdad, exactamente lo que quiere decir la Santísima Virgen!

V: Hasta los buenos combatirán a los buenos. Antes no era así. Antes, los buenos estaban unidos.  El desorden ha comenzado ahora y va hacia su paroxismo.  Pero todavía vendrá algo peor.

E: ¡Continúa en nombre de...!

V: De repente, en el momento actual, los hombres ya no leen tan frecuentemente las Santas Escrituras.  Por otra parte, en todos los sitios, se la explica de una manera diferente, y hasta está deformada y combinada de otra forma, como a cada uno le conviene.  Solamente la santa Escritura no falsificada, la buena y antigua Santa Escritura tradicional es la que sería necesario mantener.  Todo lo demás es solamente combinación, y podría decirse que está envenenado.

E: ¡Continúa diciendo la verdad!  ¡Habla en nombre de la Santísima trinidad, de todos los santos Ángeles y Arcángeles y en nombre de la Inmaculada!

V: La Alta Señora quiere salvar a todos los que pueda.  El mundo es tan perverso que ya no puede salvar a gente en masa. Sin embargo, quiere hacer todavía todo lo que puede.  Ama a sus hijos, los ama más de lo que muchos de ellos hubieran merecido.

E: ¡Continua diciendo la verdad, en nombre de...!

V: ¡Si solamente nos amase todavía con una décima parte de este amor! (Se lamenta horriblemente).  Ama a sus hijos como solamente una madre puede amar a sus hijos. Por eso es necesario que muchos buenos, también laicos, obren.... todos deben rezar, pero también tienen que sufrir por  y para la salvación de otras almas, que de otra forma se perderían o se hundirían aún más por los caminos de perdición.  el desorden es espantoso y todavía llegará a ser peor.  ¡Pero tenéis que cumplir todo lo que Ella quiere!

E: ¿Qué quiere la Santísima Virgen?  ¡Habla, en nombre de...!

V: Que perseveréis por este camino, y no os desviéis ni una pulgada, aunque el propio diablo acudiese sobre zancos.


E: ¡Di lo que tienes que decir, di la verdad, por orden de la Santísima Virgen y en nombre de la Santísima Trinidad!

V: Os podéis consolar con el Papa, que aún sufre más que vosotros. Ya hace mucho tiempo que quisiera que todo terminase. Pero tiene que continuar orando y haciendo sacrificios.  Tenéis que secundarle. Los laicos también tienen que ayudar.  Precisamente en este momento se necesita un mejor discernimiento, para contrarrestar los mejores juicios, porque cada cual cree tener un mejor juicio, aunque sea falso.

E: ¡Continúa diciendo la verdad!  ¡tienes que decirla en nombre de la Santísima Virgen!  ¡No tienes derecho a mentir!

V: Si ella  no estuviese en el cielo... y si aún pudiera descorazonarse... estaría ya hasta la coronilla... pero tiene paciencia.  tiene una paciencia inmensa, más que todos los hombres juntos.  Si tuviese... si pudiese... ejercerla también con nosotros.  (Suspira terriblemente).  Nosotros, los del infierno, hemos terminado de esperar.  Ahora ya no podemos hacer nada, a no ser que hagamos revelaciones para vosotros.  ¡Ah!  ¡Que aún tengamos que revelar lo que no quisiéramos!

E:  ¡Continúa diciendo la verdad!  ¡Tienes que decirla en nombre de la Santísima Virgen, Veroba!  ¡tienes que decir la verdad!

V: En breve, Jesucristo ni siquiera estará presente en todas las misas.  Ya en el momento actual no está presente en todas partes.  Hay muchos sacerdotes que no creen ya en la presencia sacramental de Jesucristo en la consagración.  Esto es lamentable; ya no hay gracias, o apenas si las hay.  Si todos los que se titulan sacerdotes leyesen convenientemente la misa -tridentina- el mundo cambiaría de una manera sensacional.  Pero desgraciadamente no es así.  Por eso hemos tenido que insistir ante los cardenales, a continuación ante los obispos y después los sacerdotes, finalmente ante los laicos.  Un cardenal, y obispo, un sacerdote, tiene siempre mil veces más importancia que un laico, en todo caso para nosotros.

E:  ¡Veroba, continúa!  ¡Di lo que tienes que decir por orden de la Santísima Virgen, en nombre de...!

V: Si la Gran Señora pudiese llorar todavía -puede hacerlo todavía en sus apariciones- si pudiese llorar en el cielo, toda la tierra estaría mojada por sus lágrimas.  Todavía tiene piedad de esos miserables gusanos de la tierra; todavía les tiene compasión, procura llamarlos o retenerlos.  Pero los hombres no quieren; cegados van a prenderse en los hilos de esas marionetas, que no son otra cosa que nuestra insignia y nuestros carteles publicitarios.  Pero no se cree.  ¡Ese es nuestro gran triunfo, que ya no se cree!

E: ¡Continúa diciendo la verdad, Veroba, en nombre de la Santa Virgen, que sufre tanto en el cielo, y en nombre del Santo Padre, el Papa Pablo VI!

V: ¡Hasta Judas, con su odiosa traición, fue menos malo que muchos de los sacerdotes de hoy en día.  Judas no ha obrado de tal forma a escondidas. Sentía que Jesús estaba al corriente de su falta.  Después se ha arrepentido y a tirado sus treinta dineros en el templo.  Y a dicho:  "He traicionado la Sangre inocente"  ¿Hay un sacerdote de hoy en día que haga lo mismo?  Los de hoy en día son mucho más perversos.  Ninguno se arrepentiría del mal que ha hecho.  Es una epidemia.  están infectados hasta la médula y todos se ayudan mutuamente de tal forma, que todo pueda ser y permanecer ocultado.  ¿Pero por cuánto tiempo todavía?.  Cuando todo salga a relucir ya  o seremos nosotros los que tengamos las ventajas, sino la iglesia.  Lo que la Iglesia a representado hasta el día de hoy, no puede echarse por la borda después de siglos, y tirarse como si se tratase de un viejo zapato usado, o como un viejo chaquetón usado, que se puede arreglar con algunos zurcidos o parches.

E: ¡Sigue diciendo la verdad en nombre de la Santísima Trinidad!

V: Para la Gran Señora y para el Cielo lo triste es que tantas personas buenas que Ella quiere tanto y que irían mano en mano con el Cielo, están paralizados actualmente.  Muchos ya ni siquiera saben lo que pudieran hacer en medio de este desconcierto y lentamente puede surgir para ellos el peligro de caer en el error.  Por esto es por lo que tengo que decir yo, Veroba:  ¡Tenéis que rezar mucho más al Espíritu Santo!  ¡Jamás se podrá rezar lo suficiente al Espíritu Santo!

E: ¡Di la verdad, Veroba!  ¡Di todo lo que tienes que decir de parte de la Santa Virgen!

V: ¡No hubiera querido decir eso!  ¡No quiero decir nada más!

E: ¡Tienes que decir ahora lo que debes decir de parte de la Santísima Virgen, en nombre de la Santísima Trinidad!

V: Ella me hace decir: "No desesperéis, ni aunque los justos se equivoquen con respecto a vosotros"  Jesús ha predicho: "El tiempo vendrá en que al que os mate, creerá rendir un servicio a Dios"  ¡Este tiempo ha llegado"  No os matarán inmediatamente; se ha matado ya a muchos, pero no a vosotros.  Es necesario que sufráis ciertas persecuciones.  Pero la situación empeorará aún más.

Esto no durará más de diez años. Ni siquiera nosotros mismos lo sabemos exactamente.  Solamente sabemos que está próximo.  Cristo mismo ha dicho: "No sabéis ni el día ni la hora en que llegará el Hijo del Hombre".  Esto vale también para los castigos y no solamente para el fin del mundo.  El quiere decir con esas palabras, que comprende también los castigos y la muerte de cada hombre en particular.  La advertencia está incluída en el castigo.  No será muy fácil.  Con la advertencia comienza ya el castigo; por decirlo así, será la primera parte.

E: ¡Di la verdad, Veroba, di lo que tienes que decir, y solamente la verdad!

V: No durará ni siquiera diez años.  Según nuestros cálculos, sería posible que la Advertencia...pero como ya he dicho, nosotros en el infierno, no lo sabemos (gruñe terriblemente).  Los numerosos orantes son la causa de que el Cielo retenga todavía el Castigo.  De hecho es paradójico continuar orando.  El desconcierto sigue en aumento debido al retardo de la Advertencia y del Castigo.  Pero a pesar de todo hay que rezar.  Ella lo quiere así, porque de esa forma, todavía hay almas que pueden ser salvadas (rugido estremecedor).
  
























"A MIS SACERDOTES" DE CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA. CAP.CVI : PARTICIPACIÓN EN LOS SUFRIMIENTOS DE JESÚS.

Mensajes de Nuestro Señor Jesucristo a Sus hijos predilectos.

CVI



PARTICIPACIÓN EN LOS SUFRIMIENTOS DE JESÚS



"Y si Mis sacerdotes se transforman en Mí, sentirán como Yo las ofensas que se me hacen; les dolerán hondamente como me duelen a Mí y sus actos de expiación serán en mi unión más puros, mas aceptados a mi Padre, más verdaderos, desagraviando a ese Padre amoroso con mis propios gemidos y méritos en favor de las almas.  Esos gemidos, esa impetración y aun esos méritos míos, serán suyos por participación por el hecho de su transformación en Mí.

Entonces mis sacerdotes, al conocer con luz divina toda la deformidad del pecado, lo aborrecerán; sentirán los pecados ajenos con la delicadeza con que Yo los siento y concebirán más y más horror al pecado y cesarán de ofenderme.

La delicadeza de conciencia crecerá en ellos y la limpieza de sus corazones me glorificará, con lo que mi imagen se esclarecerá en su alma.  Y es no solamente útil, sino aun necesario que mis sacerdotes sientan en Sí mismos esa amargura, la más grande para mi Corazón, la que me produce el pecado.  ¡Cuántos actos de contrición perfecta recibiré; cuántas lágrimas y propósitos de enmienda y cuántas conversiones me consolarán!

Y el sentir mis penas y las ofensas que se me hacen como propias, activará en mis sacerdotes su celo por las almas y afinará su propia delicadeza para Conmigo.  Y es natural que si son otros Yo, se sientan más que las propias, las ingratitudes que los hombres tienen Conmigo, las ingratitudes con que los pecadores y las almas tibias me hieren y espinan mi Corazón de amor.

Es una gracia muy grande para las almas la participación de mis sufrimientos, es un acto amoroso de unión muy crecida con que me digno obsequiar a muy contadas almas en la tierra; pero será esta gracia familiar y debida para los sacerdotes que se transforman en Mí; porque siendo ellos otros Yo, participarán delo mío con derecho y será más grande su premio en el cielo.

Y aparte de la gratitud de este beneficio de predilección, les será muy útil a mis sacerdotes el que sientan íntimamente las ofensas que me prodiga el mundo y aun los míos; para que crezca su amor, su celo y sus sacrificios e impetren perdones para la humanidad culpable.

Ventajas incalculables traerá a mis sacerdotes esa transformación en Mí, en particular para sus propias almas; porque ese dolor de las ofensas que recibo y que sentirán como propias, tiene una especial virtud para alcanzar las gracias del cielo.  Y  ¿saben por qué? --Por la pureza del amor que encierra; porque en él muere la criatura a sí misma y sólo quedo Yo en su corazón, por la unión transformativa que es la que produce esa insigne gracia. Concluye el buscarse a sí mismos, el propio y natural egoísmo y se funde el alma en Mí, le duele lo mío y sufre sobrenaturalmente por las ofensas que me hacen.

No le importan entonces al alma sus penas, sino las mías; y por evitarme una sola ofensa sería capaz de dar la vida y mil vidas si las tuviera.  A tal grado se afina el amor divino, el amor puro, cuando el alma se transforma en Mí, que se olvida de sí misma y no vive ya la criatura en sus gustos y tendencias naturales, sino Yo en ella, y el alma se consuma en la unidad.

Y hasta ese punto de unión transformativa quiero que lleguen mis sacerdotes, todos otros Yo, todos en Mí, que sientan lo que Yo siento, que quieran lo que Yo quiero, que amen como Yo amo, que se sacrifiquen como Yo me sacrifiqué y continúen mi pasión en la tierra, esa pasión interior, más meritoria que la de afuera.

Esta clase de expiaciones son para mi Padre las más excelentes, las que lo desarmen, las que alcanzan más gracias porque, como decía las almas disponen de mis méritos infinitos que hago suyos, para que en mi unión y con esos sufrimientos profundos producidos por el puro amor al verme ofendido, los ofrezcan Conmigo al Padre para que lo conmuevan y lo hagan derramarse en torrentes de gracias para el mundo.

Es muy fino ese tormento del alma, porque es muy puro y nacido del amor en ese dolor íntimo causado al verme ofendido por otros.  Y claro está que el alma que este tormento siente evite con mucho cuidado las ofensas propias, tan sólo lastimarme le duele y no quiere disgustarme ni de lejos. Ha crecido en ella el  amor afinado por la unión transformante, en la que el alma, atraída por la unidad, sólo vive para Dios y se pierde en la Trinidad; por eso, sufre y siente, como Yo mismo, Dios-Hombre, sufría y sentía.

Pero, el escalón para alcanzar esa gracia es la transformación en Mí.  Por eso el día que mis sacerdotes sean otros Yo, sentirán como Yo, amarán como Yo y se perderán en la unidad como me pierdo Yo, que sólo vivo de mi Padre, y en mi Padre, y en unión del Espíritu Santo.

Que las almas pidan sin cesar, que ofrezcan cuanto son, tienen y pueden, porque Yo sea glorificado en mis sacerdotes transformado en Mí.  ¿No ven, no palpan las riquezas infinitas y divinas con que se adornarían esas almas predilectas de mi Corazón?  ¿No comprenden el empuje celestial que tendría ese mundo de almas detenidas en o material por falta de obreros santos, activos, celosos de mi gloria, que vieran mis intereses como propios, que sufrieran por lo mío, como si fuera Yo mismo el que sufriera?

El velar por mi honra de esta manera íntima y sentir en sí mismos los sacerdotes los pecados del mundo, y no solo sacerdote aislado, sino todos los sacerdotes en Mí, ¿no piensan el empuje que tendría mi Iglesia en esa unión íntima de mis sacerdotes, que llevaría las almas hacia Mí para ser el único blanco de sus aspiraciones?

Tengo hambre de limpieza en los corazones, tengo ser de amor puro, de amor desinteresado, de amor santo, unitivo y transformante, y lo quiero en mis sacerdotes y de mis sacerdotes, unos Conmigo en el Padre y en el Espíritu Santo.

Además, cuando el alma llega a transformarse en Mí, es cuando perfectamente cumple con el precepto de amar a Dios sobre todas las cosas y por ende a las almas como a sí misma.

Cuando un alma sacerdotal siente intensa y vivamente las ofensas hechas a Dios y le duelen como a Mí me duelen, y sólo por ser ofensas a un Dios todo bondad que sólo merece sumisión, adoración y amor, entonces está en su papel, y su amor se aquilata y se purifica de toda la escoria human, de todo propio interés.  tiene este purísimo amor relación intima con la contrición perfecta, que tiene virtud para borrar todos os pecados, por la eficacia de la fe viva y de la caridad que todo lo purifica para el cielo.

Esta gracias de sentir las ofensas hechas contra un Dios misericordioso como propias, es casi un martirio, pero martirio de amor; es contrición que limpia y consume toda escoria del alma y llega a la unión más íntima con Dios, de amor a Amor, de caridad a Caridad.

Y claro está que el que siete el dolor de verme ofendido por otros, mucho más siente las ofensas propias, y todo entra y se pierde en el mismo fuego, y todo se consume en las mismas llamas.

El alma se limpia de las ofensas propias y alcanza con su dolor, unido a mi dolor y a mis infinitos méritos, las expiaciones y las gracias para otras almas.

Pero esta perla, esta gracia, sólo se le regala a las almas transformadas en Mí, en más o menos grados; a las que son ya no ellas sino Yo en ellas, con todos mis sentimientos y quereres, consumadas en la unidad de la trinidad, que es lo que vengo buscando en mis sacerdotes, sobre todo; esa comunicación que transforma y en donde comienza una nueva era de especiales y estupendas gracias del amor del Padre.

Pero estas gracias de amor crecidísimo, de altísimos secretos de la Trinidad, no vienen a las almas antes de esa consumación que no es fin sino principio, que es sólo dejar el aso libre, la puerta abierta para los santos y adorables derroches de amor del Padre y de comunicación fecundísima de la misma Santísima trinidad"









PRESENCIA DINÁMICA DEL ESPIRITU SANTO EN ARRAIJÁN - LA IGLESIA SAN NICOLÁS DE BARI EN EFUSIVO PENTECOSTÉS


Arraiján vivió con alegría el domingo especial de Pentecostés. Así lo demostraron los feligreses de la Parroquia San Nicolás de Bari al reunirse en oración y cánticos con esta Eucaristía, recibiendo la luz del Espíritu Santo.

Con la fiesta de Pentecostés los católicos marcan el fin de la Pascua y recuerdan el nacimiento de la Iglesia.

El cura párroco Jorge Estrada dijo durante su homilía que sin el Espíritu Santo "no somos nada ni podemos nada". Es Espíritu Santo es el que nos mueve a pensar, decir o hacer el bien.




Fotos









Padre Jorge Estada Rodriguez

Padre Jorge Estrada Rodriguez

Señoras Gabriella de Amaya y Olga de Weeks, ministras extraordinarias de la Comunión*

*Los ministros extraordinarios de la comunión pueden ayudar al sacerdote a distribuir la Sagrada Hostia solo en casos de inmensa necesidad o de infinita misericordia.


Fotos y videos
Narcisa Olayvar

VIDEO - CARTA A LOS MALOS SACERDOTES







Santa Catalina de Siena
Sobre los Sacerdotes..


Carta al cura Biringhieri Arzochi (A un sacerdote poco ejemplar)

"Sed aquella flor perfumada que debéis ser; esparcid el buen olor (2 Cor 2,15) en la dulce presencia de Dios. Sabéis que la flor, conservada durante mucho tiempo en el agua, no exhala perfume, sino hedor. A mi me parece, padre, que vos y los demás sacerdotes debéis ser así una flor. Pero también esa flor, inmersa en las aguas inicuas y putrefactas de los pecados y miserias del mundo, no exhala perfume, sino hedor. ¡Oh!, cómo es miserable e infeliz quien es puesto en la santa Iglesia como flor, responsable por los sus súbditos! Vosotros sabéis que Dios os quiere límpidos e puros. Infeliz de mi, infeliz de mi, venerable padre! Es lo contrario que acontece. Se comportan de tal manera, que no apenas son fétidos, sino que también arruinan a todos aquellos que se les aproximan.

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Acordaos y no continuéis durmiendo! Ya dormimos bastante, muertos para la gracia. No nos queda más tiempo, sonó la hora de la sentencia, estamos condenados a la muerte."
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El Diálogo - Palabras del Padre Eterno dictadas por la santa en momento mismo de los éxtasis.

"Vuelvo a hablar nuevamente de los clérigos y ministros de la Iglesia. Quiero lamentarme contigo sobre otros defectos, de los cuales aún no hable. Son aquellos vicios, que una vez te mostré en la figura de columnas: la impureza, el orgullo y la ganancia. Con ellos, venden hasta la gracia del Espíritu Santo! Son vicios interdependientes y tiene una base común, el egoísmo. Tais columnas, en cuanto permanecen de pié, sin ser derrumbadas por las virtudes, hacen a la persona obstinada en los demás pecados. Como dije antes, todos los pecados nacen del egoísmo; el más grave es el orgullo, que destruye la caridad. El orgullo conduce aún a la persona a la impureza y a la lucro. Son esos los tres lazos que ligan a los ministros malos al demonio."


La impureza

"Hija querida! Ya traté un poco sobre la manera como los clérigos manchan el cuerpo y el Espíritu en la impureza. Para que conozcas mejor mi Misericordia y sientas mayor compasión por esos infelices, quiero acrecentar cuanto sigue.
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Hay ministros tan endemoniados que, además de no respetar la eucaristía y despreciar la dignidad que les di, fuera de si se apasionan por determinada persona, y, no consiguiendo realizar sus deseos, recurren a la magia. Usan entonces el alimento de la eucaristía como instrumento para concretizar sus pensamientos deshonestos y malas intenciones.
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Relativamente a los fieles, que deberían pastorear y alimentar cuanto al cuerpo y cuanto al alma, solo los atormentan de diversos modos. Mas no voy a ocuparme de eso; no quiero que sufras en demasía. Como te mostraré en una visión, los fieles son abandonados a caminar sin rumbo, desorientados, haciendo lo que no quieren. Si intentan resistir, sufren terriblemente en la propia carne. Pues bien, ¿cuál es la causa de todo eso y de otros males que conoces y que no es necesario recordar, sino la vida deshonesta de los clérigos? ¡Oh Hija querida! atraen barro a mi carne que fue elevada sobre los ángeles por la unión en Cristo de la naturaleza humana con la divina!.
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Oh hombre abominable e infeliz! No hombre, sino animal, que entregas a las meretrices tu cuerpo, por mí ungido y consagrado, y que haces cosas aún peores! En el madero de la cruz, mi Hijo, sufriendo, curo la herida de Adán heredada por ti y por todos los hombres. Con su sangre, El medicó pecados impuros y deshonestos!.
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El buen Pastor lavo las ovejas en su sangre y tu manchas las ovejas que son tan puras, haces todo para tirarlas al barro. Deberías ser un espejo de honestidad y eres un espejo de impureza. Haces justamente lo contrario de aquello que realizó mi Hijo, pues orienta para el mal a sus miembros. Permití que los ojos de Cristo fuesen vendados para iluminar los tuyos, y tu, con miradas impuras, atraes flechas envenenadas contra tu propia alma y contra el corazón de las personas a quienes miras. Deje que El bebiese hiel y vinagre y tu, cual animal desorientado, saboreas alimentos delicados, tratando al estómago como a un "Dios". Sobre tu lengua pasan palabras deshonestas y vacías, cuando- por medio de ella- debías alertar al prójimo, anunciar mi palabra y recitar el Oficio Divino con los labios y el corazón; te veo jurar e imprecar como un desequilibrado, hasta blasfemando contra mi; permití que las manos de mi Hijo fuesen clavadas para libertarte, a ti y a todos los hombres, de los lazos del pecado; y tu usas las manos ungidas y consagradas en vista de la distribución de la Eucaristía, para toques indecorosos; todas las acciones, en las cuales usas las manos, están corrompidas y orientadas para el mal! ¡Oh infeliz! Y decir que te puse en tan alta dignidad para servirme a mi y a la humanidad! Fueron los pies de Cristo transpasados por los clavos, de ellos haciendo yo un peldaño para que llegases a contemplar los secretos de su Corazón. Transformé su Corazón en una despensa, donde todos podéis experimentar el amor inefable que os dedico; allí encontrarás la sangre, por ti derramada como purificación de los pecados, mas tu haces de tu corazón un templo para el diablo. Tu afectividad, simbolizada nos pies, sólo me ofrece maldad, una vez que te conducen únicamente a lugares de pecado.
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Así: me ofendes con todo el cuerpo. Haces exactamente lo contrario de lo que hizo Jesús, bien en aquel punto en que tu y los demás hombres deberían imitarlo. La semejanza de instrumentos musicales, tus sentidos emiten sonidos desafinados, una vez que as tres facultades del alma se "reunieron" en torno del demonio, en vez de hacerlo en mi ser. Tu memoria debería estar llena con el recuerdo de mis favores, entre tanto sólo contienen deshonestidades y muchos otros males; cuanto a la inteligencia, era tu deber fijarla mediante la fe en Cristo crucificado, de quien eres ministro, mas vanidosamente le diste por objeto los placeres, buscando altas posiciones sociales, la riqueza mundana; tu voluntad tendría que reposar directamente en mi, pero tu preferiste amar a las criaturas y tu propio cuerpo".
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Visión de Catalina sobre la impureza
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Virtudes sacerdotales

"Hija querida, dije tais cosas para que comprendas mejor la dignidad de mis ministros y llores con más amargura sus pecados. Si los ministros meditasen sobre a propia dignidad, no vivirían en pecado mortal, no mancharían su alma. Si ellos no me ofendiesen, si no pecasen contra la propia dignidad, si no entregasen hasta el cuerpo para ser quemado, inclusive así no me agradecerían suficientemente por el don que recibieron. En este mundo es imposible una dignidad mayor. Son mis ungidos, mis cristos, puestos por mi en la función de ministros, flores perfumade las En la jerarquía de la santa Iglesia. Ni los ángeles poseen dignidad igual a esta concedida a los hombres, en la persona de los sacerdotes.
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Los coloqué como ángeles en la tierra, y como tales deben vivir. De todos os hombres exijo pureza e amor; todos deben amar-me e amar o próximo; todos deben socorrer al hermano en aquello que les fuere posible con oraciones y obras de caridad, así como ya dije en otro lugar, al tratar de ese asunto. Pero de mis ministros pido pureza mayor, mayor amor por mi y por los hombres. Que distribuyan el Cuerpo y Sangre de mi Hijo con gran deseo de la salvación de la humanidad, para gloria de mi nombre. De la misma forma como ellos quieren limpio el cáliz usado en el Sacrificio eucarístico, también yo quiero que sean puros sus corazones, sus almas, sus pensamientos. Igualmente sus cuerpos - instrumentos del alma - han de ser poseídos en perfecta pureza. No quiero que se envuelvan en a lama de la lujuria, ni que se muestren inflados de orgullo en la procura de cargos prelatícios o llenos de rencor por si inclusives y por los otros. La insatisfacción personal acostumbra a manifestarse sobre los otros; cuando impacientes, los ministros terminaran dando malos ejemplos, no se preocuparan en librar os hombres das manos del demonio, no se dedicaran con esfuerzo al ministerio del Cuerpo y Sangre de mi Hijo, en la distribución de la luz de la eucaristía en la forma explicada.
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Hija querida, comprendes cuanto o pecado contra la naturaleza me desagrada en cualquier persona; mas entenderás también que mucho más me disgusta cuando es practicado por aquellos que escogí para la vida de continencia. Unos abandonaron el mundo y se hicieron religiosos; otros son diocesanos. Entre ellos se hayan los ministros. Jamás entenderás como tal vicio, cometido por ellos, me ofende mucho más que cuando es hecho por los legos en general y por los legos consagrados. Los ministros son lámparas colocadas sobre el candelabro y deben iluminar por el ministerio eucarístico, por la virtud, por el buen ejemplo. Mas de hecho difunden la oscuridad. Viven en la oscuridad. Por causa de su soberbia e impureza, nada entienden de las Escrituras, a no ser en su presentación exterior."


"Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y quien ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí"

LOS PROBLEMAS DE RECIBIR LA COMUNIÓN EN LA MANO


En los últimos 50 años se ha generalizado la práctica de recibir la Sagrada Comunión en la mano, para consumirla individualmente

Conmovido por esta práctica tan común, y habiendo estudiado aquello de que en cada partícula, por pequeña que sea, está Cristo presente con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad, un seminarista estadounidense realizó un experimento gráfico cuyos resultados son ciertamente reveladores, y que nos trajo el blog Sacram Liturgiam de InfoVaticana:

1- El seminarista utiliza para el experimento una forma sin consagrar, y un guante negro, que permitirá ver con mayor claridad los resultados del experimento. Además, se muestra que no existen residuos anteriores en el guante.




2.- A continuación, se coloca la hostia sin consagrar sobre el guante, de la misma manera en que una persona recibiría la comunión en la mano.



3.- Finalmente, el experimentador toma la forma sin consagrar, la consume (claramente es solo pan), para luego observar la numerosa y contundente cantidad y tamaño de las “migajas” de pan que quedan sobre el guante.

Claramente, si una persona fuese a comulgar en la mano, estos trozos caerían al suelo facilmente, siendo una forma de Sacrilegio a la Presencia Real de Cristo.




La instrucción Redemptionis Sacramentum, de 2004, ‘sobre algunas cosas que se deben evitar acerca de la Sagrada Eucaristía’, se refiere así a la comunión en la mano:



Aunque todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca, si el que va a comulgar quiere recibir en la mano el Sacramento, en los lugares donde la Conferencia de Obispos lo haya permitido, con la confirmación de la Sede Apostólica, se le debe administrar la sagrada hostia. Sin embargo, póngase especial cuidado en que el comulgante consuma inmediatamente la hostia, delante del ministro, y ninguno se aleje teniendo en la mano las especies eucarísticas. Si existe peligro de profanación, no se distribuya a los fieles la Comunión en la mano.

La adoración es un acto que implica todo el ser. Nuestra adoración es un acto espiritual y también es un acto corporal. Como enseñaba Benedicto XVI, la etimología de la palabra griega de adoración es “proskynesis” que indica “postración”. El ser inteligente se inclina, se postra, en acto de sumisión y reverencia ante el Dios que lo creó. La adoración es también reconocimiento del Amor que nos salva y de ahí la otra etimología latina “adoratio” que alude a la boca, al beso, al gesto de amor. La adoración es un acto de fe y de amor, y lo propio como gesto corporal es postrarse o arrodillarse ante la Presencia Divina, ante el Santísimo Sacramento.




PROMESAS DE JESÚS A LOS QUE NO RECIBAN LA SAGRADA COMUNIÓN EN LA MANO . MENSAJE A CATALINA RIVAS

Jesús promete a quienes no recibamos la Sagrada Comunión en la mano lo siguiente a través de la vidente Catalina Rivas, quien está siendo estudiada y este escrito ya tiene imprimatur como se ve al final del mismo:

1.- A quienes no reciban en su mano Mi Propio Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, Yo Prometo colmarles de Mis Bendiciones en sus manos, corazón, alma y en todo su ser.

2.- Les prometo muchísimas más gracias en la vida terrena, y las consiguientes mayores garantías de salvación y aumento de Gloria esencial y accidental, por todo su vivir eterno Conmigo en el Cielo.

3.- Me sentirán en la Comunión tan en todo su ser y con tantísima plenitud, que se les quite el deseo natural de tocarme.

4.- Si así obran, recibirán grandes gracias Mías y grandes beneficios para toda su casa.

5.- Prometo a quienes debidamente hagan lo que más deseo, especial poder en sus manos contra los enemigos del alma; y a muchos daré dones de curación.

6.- Yo prometo que si así hacen con perseverancia, llegarán en todo con mayor intensidad, a buscar sólo Mi mayor Honra y Gloria, y Yo los ensalzare especialmente, toda la eternidad.

7.- Concederé, a los que por amor a cumplir todos mis designios, no Me reciben en la mano, por mayor adoración, humildad y santo respeto, el don de discernimiento de espíritus con mayor intensidad.

8.- Sus nombres estarán escritos especialmente en Mi Corazón, sí, por darme mayor gusto, comulgan en la boca y no en la mano.

9.- Prometo que les aumentaré todas las virtudes, como recompensa a esa mayor humildad que supone el nunca creer limpias sus propias manos para tocarme.

10.- Prometo que propagarán fielmente Mi Doctrina, y vencerán con más facilidad toda clase de tentaciones.

11.- No distanciarán de Mí, a las almas, los que Me reciban en la boca y no en la mano, si lo hacen con la debida reverencia, y viven así durante cada uno de los días de su vida.

12.- Prometo que no tendrán la puerta cerrada para Mi Amor los que, por afecto a Mi gusto, Me den consuelo recibiéndome siempre en la boca y nunca en la mano.

13.- Si así perseveran por agradarme más, comulgando en la boca, les prometo llegarán a obrar sólo por Mí Corazón, con Mi Corazón, en Mi Corazón, para Mi Divino Corazón.

14.- Prometo a los que así Me honren, ser muy intensa y complacidamente oídos por Mi Corazón.

15.- Si en esto tan importante para Mí, Me dan el mayor gusto, gustarán siempre, por Mi Amor, el seguir Mis Divinas mociones, y Yo los recrearé especialmente, como prueba de Mi complacencia en el hecho de que comulguen siempre en la boca y nunca en la mano.

16.- Estos, harán siempre mucho mayor bien a las almas; en cambio, los que insistan en tomarme, en la mano, estarán endurecidos en muchas cosas hacia Mi Voluntad, y oscurecidos sobre Mi Propio gusto, Mi Propia Predicación y Mi Propio Magisterio.

17.- Todo lo contrario a quienes tiemblen en sus manos y no toquen la Sagrada Forma Consagrada, se preparen especialmente en todo su ser, a la hora de recibirme en comunión, Me pidan que Sea Yo Sólo y nada ellos: Prometo la gracia de llegar en breve a altísima perfección cristiana, buscarán Mi Rostro con más amor, se olvidarán más fácilmente de si mismos, tendrán siempre Mi Corazón consolado por este gesto, recibirán mayores luces celestiales y tendrán mayor alegría de Mi Corazón por los siglos de los siglos.

Prometo a quienes difundan estas promesas

1.- El don del conocimiento de los corazones.
2.- Alcanzarán gloria excelsa en el Cielo.
3.- Tendrán larga vida espiritual, aunque no siempre material, pero en pocos años, como si hubieran vivido muchísimos años de santidad.
4.- Daré grandes bendiciones a su familia.
5.- Cuanto más los difundan, más me derramaré en ellos.
6.- Les haré sentirme de modo inefable, en una plenitud creciente.
7.- No les permitiré las empresas que acometan, si no son de mi agrado.
8.- Pondré en su senda Luz suficientísima para que con Mi sobre abundante asistencia, eviten el mal y hagan no solo lo bueno, sino lo que más Me agrada.
9.- Les daré aun mayores gracias, incontables si las difunden con fervor: consideren gran omisión no dar a conocer Mis Promesas.’

“No son ni 10 ni 20 los verdugos que destrozan Mi Cuerpo, son muchísimas las manos que lastiman Mi Cuerpo recibiendo la Comunión en la mano; el trabajo sacrílego de Satanás.

“Prometo a quien ore por Mis sacerdotes la remisión de toda pena temporal debida, no habrá purgatorio para quien se aflige a causa de los sacerdotes tibios sino paraíso inmediato después de su último aliento.”

“Mientras el hombre cuente con un instante de vida aun tiene tiempo de recurrir a la Misericordia e implorar perdón... Oigan bien, si les queda un segundo de vida, aprovéchenlo, porque en él pueden ganar la vida eterna.”

"HIJA MÍA COMO TE DUELE LA COMUNIÓN EN LA MANO....

LA COMUNIÓN EN LA MANO NO ES OBRA MÍA, DIOS NO QUIERE ESTO EN SU IGLESIA. EL PAPA DA EJEMPLO Y ( DE) LOS OBISPOS NADIE HACE CASO.

OS SANTIFICÁIS CUANDO ME RECIBÍS EN LA BOCA Y ME ADORÁIS. HACED ESTO; EL HOMBRE NO DEBE TOCAR A SU DIOS. SATANÁS SE RIE DE ESTO..DE PROFANAR LO SANTO....EL MISMO DIOS PASANDO DE MANO EN MANO HIJA MÍA...

PRONTO HARÉ JUSTICIA Y AY DE LOS QUE COMULGAN EN LA MANO. CUANTO SUFRIRÁN POR ELLO HIJA MÍA, PORQUE NO ADORARON, PORQUE PROFANARON A SU DIOS, QUE SE LES DABA COMO ALIMENTO PARA SUS ALMAS. VIDA MIA, BENDIGO Y TE BENDIGO A LOS QUE COMULGÁIS EN LA BOCA, A LOS QUE CONFESÁIS VUESTROS PECADOS, A LOS QUE OS SACRIFICÁIS POR MI Y POR VUESTROS HERMANOS.

LUCHAD POR DIFUNDIR LAS PROMESAS DE LA COMUNIÓN, LUCHAD POR MI HIJA MÍA, VUESTRA RECOMPENSA SERA GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS. YO OS BENDIGO. TE AMO HIJA MÍA."

NOTA. SE REFIERE A LAS PROMESAS DE JESÚS A QUIEN NO RECIBA LA COMUNIÓN EN LA MANO.

LA ADORACIÓN A DIOS ES RECIBIRLO DE RODILLAS

(Jesús en “ La Pasión ”, dictada a Catalina Rivas, vidente estigmatizada. Imprimátur: Mos. René Fernández, Arzobispo de Cochabamba. Bolivia)


FUENTE: infovaticana.com // oracionesydevocionescatolicas.com


ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES -





Con la «Oración por la santificación de los sacerdotes», compuesta por Santa Teresita del Niño Jesús, damos gracias a Dios por el regalo del sacerdocio, y damos gracias a los sacerdotes por su entrega a la Iglesia de Jesucristo. Oremos por los sacerdotes, por la santificación de sus almas y el progreso en su vida de entrega al Amor de Cristo.

¿QUÉ SIGNIFICA LA SOTANA?


Un poco de historia y tradición y siete excelencias de la sotana condensadas de un escrito P. Jaime Tovar Patrón


La palabra viene del latín subtana, o subtanea, de subtus, que significa debajo. Y se llama así a la vestidura talar (hasta los talones de los pies), que sin embargo no se lleva debajo, sino precisamente es lo que se ve. Es normalmente negra, pero en muchos casos es también blanca o roja o de otros colores, se ajusta al cuerpo, y con mangas estrechas.

La sotana fue instituida por la Iglesia a fines del siglo V con el propósito de darle a sus sacerdotes un modo de vestir serio, simple y austero. Recogiendo esta tradición, el Código de Derecho Canónico impone el hábito eclesiástico a todos los sacerdotes (canon 136).

Esta, no ha sido exclusiva de los sacerdotes: también los sacristanes, los coristas o los monaguillos pueden llevarla. En la celebración litúrgica, se tiende a llevar alba, que es el equivalente en blanco.

En la Iglesia Católica Romana de rito latino, la sotana de uso diario es negra para todo el clero, menos el Papa para quien es blanca, y se le llama traje piano en recuerdo del papa Pio IX que estableció su uso.

Los seminaristas, Sacerdotes, Obispos, Capellanes de su Santidad y Cardenales se distinguen por su fajín, botonadura y solideo: fajín azul para los seminaristas, rojo para los cardenales, morado para prelados de honor y obispos, negro para sacerdotes. En zonas tropicales o de mayo calor, tales como Ecuador, gran parte de África y La India, las Sotanas para el Clero, incluyendo las de Obispos y Cardenales son blancas, con los mismos detalles que la negra tradicional.

Para la vestimenta coral varía el color de la sotana de acuerdo con el grado de la prelatura: así los sacerdotes la usan negra; los beneficiados y canónigos la usan negra ribeteada, o en ocasiones morada; los prelados, protonotarios y monseñores la usan morada; los obispos y arzobispos, morada con vivos, bocamangas y botones carmesíes; los cardenales la usan roja; el papa blanca.

El color negro recuerda a todos que el que lo lleva ha muerto al mundo. Todas las vanidades del siglo han muerto para ese ser humano que ya sólo ha de vivir de Dios. El color blanco del alzacuellos simboliza la pureza del alma. Conociendo el simbolismo de estos dos colores es una cosa muy bella que todas las vestiduras del sacerdote, incluso las de debajo de la sotana, sean de esos dos colores: blanca camisa y alzacuellos, negro jersey, pantalones, calcetines y zapatos.

“Fíjese si el impacto de la sotana es grande ante la sociedad, que muchos regímenes anticristianos la han prohibido expresamente. Esto debe decirnos algo. ¿Cómo es posible que ahora, hombres que se dicen de Iglesia desprecien su significado y se nieguen a usarla?”.

Hoy en día son pocas las ocasiones en que podemos admirar a un sacerdote vistiendo su sotana. El uso de la sotana, una tradición que se remonta a tiempos antiquísimos, ha sido olvidado y a veces hasta despreciado en la Iglesia posconciliar. Pero esto no quiere decir que la sotana perdió su utilidad sino que la indisciplina y el relajamiento de las costumbres entre el clero en general es una triste realidad.

Contra la enseñanza perenne de la Iglesia, está la opinión de círculos enemigos de la Tradición que tratan de hacernos creer que el hábito no hace al monje, que el sacerdocio se lleva dentro, que el vestir es lo de menos y que lo mismo se es sacerdote con sotana que de paisano. Sin embargo, la experiencia demuestra todo lo contrario, porque cuando hace más de 1.500 años la Iglesia decidió legislar sobre este asunto fue porque era y sigue siendo importante.

La sotana es una vestimenta usada por sacerdotes y religiosos de la Iglesia Católica Romana, de las Iglesias Ortodoxas y Orientales, de la Comunidad Anglicana y de algunas Iglesias reformadas.

En las Iglesias Ortodoxas la sotana propiamente dicha, es por lo general, aunque no exclusivamente, negra para seminaristas, monjes, diáconos, presbíteros, obispos, arzobispos y patriarcas, sin embargo en algunas Iglesias como la Rumana el Patriarca la utiliza en color blanco.

Entre el clero también se llegan a utilizar sotanas azules, grises, cafés e incluso blancas en lugares donde el clima lo amerita. Existe también el rason (exorason) o sotana exterior, originalmente una vestimenta de origen monástico, es más amplia, y utilizada sobre la sotana común o interior. La usa el clero ordenado (diáconos, presbíteros, obispos) y los monjes como vestimenta de diario. Los seminaristas y las llamadas órdenes menores como subdiáconos y lectores no la visten. En ocasiones los cantores la utilizan durante los servicios sobre la vestimenta laica de diario.

En la Comunidad Anglicana se utiliza negra para seminaristas, diáconos y presbíteros; los canónigos en ocasiones la utilizan roja (escarlata) o negra con botones y filo rojo; y los obispos la utilizan púrpura aunque no siempre, por ejemplo, el actual arzobispo de Canterbury suele utilizarla en color negro.

Exponemos siete excelencias de la sotana condensadas de un escrito del ilustre Padre Jaime Tovar Patrón.


1º – El recuerdo constante del sacerdote

Ciertamente que, una vez recibido el orden sacerdotal, no se olvida fácilmente. Pero nunca viene mal un recordatorio: algo visible, un símbolo constante, un despertador sin ruido, una señal o bandera. El que va de paisano es uno de tantos, el que va con sotana, no. Es un sacerdote y él es el primer persuadido. No puede permanecer neutral, el traje lo delata. O se hace un mártir o un traidor, si llega el caso. Lo que no puede es quedar en el anonimato, como un cualquiera. Y luego… ¡Tanto hablar de compromiso! No hay compromiso cuando exteriormente nada dice lo que se es.


2º – Presencia de lo sobrenatural en el mundo

No cabe duda que los símbolos nos rodean por todas partes: señales, banderas, insignias, uniformes… Uno de los que más influjo produce es el uniforme. Un policía, un guardián, no hace falta que actúe, Su simple presencia influye en los demás: da seguridad, o pone nervioso, según sean las intenciones y conducta de los ciudadanos.

Una sotana siempre suscita algo en los que nos rodean. Despierta el sentido de lo sobrenatural. No hace falta predicar, ni siquiera abrir los labios. Al que está a bien con Dios le da ánimo, al que tiene enredada la conciencia le avisa, al que vive apartado de Dios le produce remordimiento.

Los fieles han levantando lamentaciones sobre la desacralización y sus devastadores efectos. Los modernistas claman contra el supuesto triunfalismo, se quitan los hábitos, rechazan la corona pontificia, las tradiciones de siempre y después se quejan de seminarios vacíos; de falta de vocaciones. Apagan el fuego y luego se quejan de frío. No hay que dudarlo: la desotanización lleva a la desacralización.


3º – Es de gran utilidad para los fieles

El sacerdote lo es, no sólo cuando está en el templo administrando los sacramentos, sino las veinticuatro horas del día. EL SACERDOCIO NO ES UNA PROFESIÓN, con un horario marcado; es una vida, una entrega total y sin reservas a Dios. El pueblo de Dios tiene derecho a que lo asista el sacerdote. Esto se les facilita si pueden reconocer al sacerdote de entre las demás personas; si éste lleva un signo externo. El que desea trabajar como sacerdote de Cristo debe poder ser identificado como tal para el beneficio de los fieles y el mejor desempeño de su misión.


4º – Sirve para preservar de muchos peligros

¡A cuántas cosas se atreverán los clérigos y religiosos si no fuera por el hábito! Esta advertencia, que era sólo teórica cuando la escribía el ejemplar religioso P. Eduardo F. Regatillo, S. I., es hoy una terrible realidad.

Primero, fueron cosas de poco bulto: entrar en bares, sitios de recreo, alternar con seglares, pero poco a poco se ha ido cada vez a más.

Los modernistas quieren hacernos creer que la sotana es un obstáculo para que el mensaje de Cristo entre en el mundo. Pero, al suprimirla, han desaparecido las credenciales y el mismo mensaje. De tal modo, que ya muchos piensan que al primero que hay que salvar es al mismo sacerdote que se despojó de la sotana supuestamente para salvar a otros.

Hay que reconocer que la sotana fortalece la vocación y disminuye las ocasiones de pecar para el que la viste y los que lo rodean. De los miles que han abandonado el sacerdocio después del Concilio Vaticano II, prácticamente ninguno abandonó la sotana el día antes de irse: lo habían hecho ya mucho antes.


5º – Ayuda desinteresada a los demás

El pueblo cristiano ve en el sacerdote el hombre de Dios, que no busca su bien particular sino el de sus feligreses. La gente abre de par en par las puertas del corazón para escuchar al padre que es común del pobre y del poderoso. Las puertas de las oficinas y de los despachos por altos que sean se abren ante las sotanas y los hábitos religiosos. ¿Quién le niega a una monjita el pan que pide para sus pobres o sus ancianitos? Todo esto viene tradicionalmente unido a unos hábitos. Este prestigio de la sotana se ha ido acumulando a base de tiempo, de sacrificios, de abnegación. Y ahora, ¿se desprenden de ella como si se tratara de un estorbo?


6º – Impone la moderación en el vestir

La Iglesia preservó siempre a sus sacerdotes del vicio de aparentar más de lo que se es y de la ostentación dándoles un hábito sencillo en que no caben los lujos. La sotana es de una pieza (desde el cuello hasta los pies), de un color (negro) y de una forma (saco). Los armiños y ornamentos ricos se dejan para el templo, pues esas distinciones no adornan a la persona sino al ministro de Dios para que dé realce a las ceremonias sagradas de la Iglesia.
Pero, vistiendo de paisano, le acosa al sacerdote la vanidad como a cualquier mortal: las marcas, calidades de telas, de tejidos, colores, etc. Ya no está todo tapado y justificado por el humilde sayal. Al ponerse al nivel del mundo, éste lo zarandeará, a merced de sus gustos y caprichos. Habrá de ir con la moda y su voz ya no se dejará oír como la del que clamaba en el desierto cubierto por el palio del profeta tejido con pelos de camello.


7º – Ejemplo de obediencia al espíritu y legislación de la Iglesia

Como uno que comparte el Santo Sacerdocio de Cristo, el sacerdote debe ser ejemplo de la humildad, la obediencia y la abnegación del Salvador. La sotana le ayuda a practicar la pobreza, la humildad en el vestuario, la obediencia a la disciplina de la Iglesia y el desprecio a las cosas del mundo. Vistiendo la sotana, difícilmente se olvidará el sacerdote de su papel importante y su misión sagrada o confundirá su traje y su vida con la del mundo.

Estas siete excelencias de la sotana podrán ser aumentadas con otras que le vengan a la mente a usted. Pero, sean las que sean, la sotana por siempre será el símbolo inconfundible del sacerdocio porque así la Iglesia, en su inmensa sabiduría, lo dispuso y ha dado maravillosos frutos a través de los siglos.


FUENTE:  es.catholic.net

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San Francisco de Asís