FRASES PARA SACERDOTES


"¡Hijitos míos, valor! La vida terrena vista desde aquí es un relámpago que fluctúa en el espacio y se apaga. Yo os aseguro mi permanente intercesión cerca de Aquel y Aquella que todo lo pueden".

De: Confidencias de Jesús a un sacerdote.

EL SACERDOTE ABRE LAS PUERTAS AL FUTURO DE DIOS PARA EL MUNDO

"A MIS SACERDOTES" DE CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA. CAP. XCVII: MARÍA Y LA SANTÍSIMA TRINIDAD.

Mensajes de Nuestro Señor Jesucristo a sus hijos predilectos.


XCVII


MARÍA Y LA SANTÍSIMA TRINIDAD


"Si María es Esposa del Espíritu Santo, también es para engendrar de Él, las vocaciones sacerdotales que sirven a la Iglesia; para protegerlas, cuidarlas, formarlas, alimentarlas, sin dejarlas jamás. Ella está presente gozándose en la ordenación de los sacerdotes; los acompaña en los altares, a la hora del sacrificio de la Misa; y Ella, con el Espíritu Santo, se encarga de cultivar el germen que el mismo Espíritu Divino pone en el alma del sacerdote por la encarnación mística en las Misas, cuidando de formar a Jesús, de hacerlo crecer, y de perfeccionar, rasgo por rasgo, no sólo la imagen, sino en cierto sentido al mismo Jesús en el alma de los sacerdotes que se prestan para que se realice la transformación perfecta y consumada de ellos en Mí.

Como Hija del Padre, María es la viviente sumisión a su voluntad santísima, al aceptar la maternidad divina,con todo el doloroso futuro que le reservaba esta insigne prerrogativa. Y su "fiat" hizo sonreír al Padre, enternecido de amor paternal hacia Ella, la única escogida y formada eternamente por Él con este santo fin, el de ser Madre de su Verbo Encarnado, por obra del Espíritu Santo, porque nadie como María fue Hija perfectísima de ese Padre amado.

Sin María, Dios quiso que no pudiera haber Redención, ni Iglesia, ni Eucaristía, ni salvación del género humano

María fue la criatura que la Trinidad quiso que fuese indispensable para realizar sus planes; y en esa Inmaculada Virgen tuvo a bien vincular secretos y misterios para la realización de su ideal respecto de la humanidad perdida. María fue el estandarte de su conquista, después de Mí, hecho hombre; y Ella correspondió desde el primer instante de su ser, creciendo siempre en gracia, poseída por la Trinidad.

Y llegó la Encarnación, y  fue Madre Virgen, por medio del Espíritu Santo, con la fecundación purísima del Padre; y llenó su papel de Madre con la perfección más grande que la de todas las madres, y se identificó con su Hijo Divino. Ni un solo pensamiento, ni un solo deseo tuvo María que no fuera enderezado a ejecutar la voluntad del Padre en Mí. Y aún en los actos naturales de una Madre para con su Hijo, fue María sobrenatural y perfecta, porque sabía muy bien que su Hijo era Dios.

¡Qué ternuras, qué cuidados, qué delicadeza usó Conmigo María!... ¡Qué olvido propio, qué abnegaciones, qué sencillez, qué delicadeza, qué pureza en pensamientos, palabras y obras tenía María!  ¡Qué encantos y consuelos para Mí encerraba aquella Madre admirable consagrada en absoluto a mi servicio exterior e íntimo! ¡Me estudió, se calcó en Mí, viviendo a lo divino sin dejar lo humano!  ¡Qué confidencias tuve con mi Madre que toda era para Mí, que todo lo merecía, cuyo Corazón palpitaba al unísono del Mío, cuyos dolores eran mis dolores, y mis ideales sus ideales, y su alma como mi misma alma!

Pero fue preciso para mi tierno Corazón el crucificarla, el amargarle su vida con la profecía de Simeón, con la voluntad torturante, aunque amorosa, del Padre, con el sacrificio terrible que la hacía temblar, en espera siempre de las ignominias y de la sangre para salvar al mundo ingrato.

¡Nada ignoraba María, y su Corazón de Madre sangraba siempre ante esa perspectiva dolorosa que debía llegar, y a la que Ella, el alma mas enamorada de Mí, no opondría la más mínima resistencia! ¡Cómo nos comprendíamos!... ¡Cómo estaba identificado nuestro amor al Padre en un mismo amor y nuestras voluntades a la suya en una sola voluntad!  ¡Y nuestra vida, en unión de San José, fue amor y martirio, martirio y amor!

Y Ella al pie de la cruz vio nacer a mi Iglesia y en San Juan aceptó como hijos a todos los sacerdotes en su Corazón, en lugar Mío, y además, a toda la humanidad.

Y con sus martirios de soledad compró, en unión con mis méritos, todas las gracias para sus nuevos hijos que, nacidos apenas en su Corazón en el Calvario, no podía abandonarlos, y era necesario que se injertaran en su Hijo Divino y se salvaran por sus dolores, que eso cuestan las gracias: sangre y dolor.

Claro está que Yo compré con mi pasión y muerte y con mi vida humana, toda de cruz, estas gracias; pero tenían que pasar por el Corazón de mi Madre, canal único por donde se derraman las gracias a la humanidad, pero sobre todo para mis sacerdotes.


Y ¿por qué? Porque Ella fue la Corredentora, la primera que continuó mi Pasión en la tierra, la que fundó con mis Apóstoles la Iglesia, la Protectora y la Madre de los sacerdotes, la Reina de todos los santos.

Pero no acabó ahí su papel con la Trinidad Beatísima. Era María Esposa del Espíritu Santo y tenía que prestarle su ayuda para darle hijos a Jesús, es decir para tornar a Jesús en el corazón de los sacerdotes, para transformarlos en , a fin de que quedaran en el mundo no muchos sacerdotes, sino un solo Sacerdote, Cristo; un solo Salvador de las almas, Yo en ellos y ellos en Mí, con el fin de que el fruto de las almas fuera durable y verdadero, porque nadie que no esté unido a la Vid dará fruto de vida eterna.

Y este es el papel de María, del que muchos sacerdotes casi no se han dado cuenta; ése ha sido y es el papel activo de la Esposa del Espíritu Santo en la Iglesia: velar por los sacerdotes, cuidar de los sacerdotes, rogar y orar continuamente por esa parte escogida, acompañarlos en todos sus ministerios y especialmente -siempre a su lado- en las Misas, y trabajar en ellos para que imiten a Jesús y lleguen a transformarse en El, de manera que, en cierto sentido, desaparezca la criatura y sean otros Cristos.

María es la que realiza esas perfectas transformaciones como en el alma de San Pablo que decía:  "Vivo, mas no yo, Cristo es quien vive en mí". Y hasta entonces estará satisfecha, porque hasta entonces cumplirá en la tierra, en la Iglesia de Dios, su título glorioso de Esposa del Espíritu Santo.

Y si el Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, María es un instrumento precioso que no tan solo calca en el alma de los sacerdotes a Jesús, sino que los hace su mismo Jesús, los transforma en Él.  ¿Y para qué? Para la gloria de la Trinidad.

María es la que más conoce, la que más se ha acercado a la contemplación de esa Trinidad Beatísima, por esa cierta afinidad o parentezco que la liga con las  tres Divinas Personas. María se goza y tiene sus delicias en esa unidad de esencia y simplicidad de sustancia, porque a Ella más que a ninguna criatura le llegarán tan luminosas y profundas esas claridades divinas que la envuelven y la penetran. Nadie ha entrado como Ella al Santuario de la Divinidad y contemplado los ideales divinos de la Trinidad, en su Iglesia y en sus sacerdotes. Por eso María, Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo, es la directamente encargada de armonizar esa Iglesia, unificar a los sacerdotes y consumarlos en la unidad de la Trinidad.

Pero, ¿cómo lo llevará a cabo María? -Por la transformación de los sacerdotes en . Y si logra esto es feliz, porque su dicha está ligada a la dicha de la Trinidad y a la gloria de la Trinidad.

¡Oh, es preciso que conozcan o recuerden estas verdades, que no son fantasías ni paradojas ni invenciones humanas, sino realidades divinas, que mis sacerdotes deben tener muy en cuenta y aprovecharlas!

He tenido a bien descorrerles este velo, como una prueba más de mi amor al hacerles saber cómo mi Madre se ocupa de ellos, ruega por ellos, trabaja sin descanso por ellos especialmente. Y si llegan a ser otros Yo, a transformarse en Mí, será el mayor obsequio que pueden hacerle, y entonces María los amará como a Mí, con finas delicadezas de su amor maternal, y los asistirá con su presencia más o menos sensible, pero siempre real, hasta conducirlos al cielo,

Pero si les he pedido a mis sacerdotes pureza, fidelidad y amor para con mi Iglesia, más les pido esto para que no lastimen ni de lejos a María, mi Madre, para que la traten como Yo lo hice, con todo respeto filial, a la vez que de toda la confianza y la intimidad de un hijo.

Con un clamor que sale de lo íntimo de mi alma les grito hoy directamente:
¡Sacerdotes del Señor, amad a María y transformaos en Mi por María!

¡Qué más puedo decirles y qué más puedo darles? Ha descorrido mi amor muchas velos ante sus ojos; que lo agradezcan, amando a María y poniéndose dócil y amorosamente en manos de María para su transformación en Mí".



  


¿POR QUÉ SE USA VELO EN MISA? - TESTIMONIO





¿Por qué usar el velo en Misa?

Desde hace dos años empecé a usar el velo en Misa.  Ni siquiera yo me imaginaba que algún fuera a usar uno. Hasta hace poco, muchas tradiciones católicas me eran totalmente desconocidas. De hecho, la primera vez que vi a una mujer usando velo en Misa pensé puras cosas negativas: qué era una mujer sumisa, oprimida, que su esposo la obligaba, que era retrógrada, que era farisea, o simplemente antisocial. Las siguientes y pocas mujeres que vi usando velo después no cambió mucho mi prejuicio.
Pero sucedió algo que me hizo cambiar de opinión. Sigo en Facebook a Jason y Cristalina Everson. Es un matrimonio que se dedica a dar conferencias sobre teología del cuerpo para solteros y casados. Hicieron un viaje a Roma, con motivo de la canonización de Juan Pablo II y compartieron una selfie en la Basílica de San Pedro y, Cristalina traía puesta una mantilla. Entré en crisis. Para mí, ella era una mujer ejemplar que amaba a Dios, que tenía un matrimonio feliz, alegre y muy amada por su esposo. Pensé que quizá el velo significaba algo que yo no sabía. Pocos días después Cristalina publicó un artículo de por qué usaba velo y ese fue el inicio de mi discernimiento. Comencé una investigación sobre la tradición de cubrirse la cabeza en Misa. Encontré mucha información y me acerqué personalmente a mujeres que practicaban esta devoción y les pregunté realmente que sentían, qué creían y que pensaban ellas de esto.

El primer motivo por el que se usa velo es que es un signo visible de amor, respeto y adoración a Jesús Eucaristía. Es un gesto solamente para Él. Usarlo es declarar que no estoy en cualquier lugar con cualquier persona sino que ahí está Dios mismo. Es una manera de testimonio de nuestra fe eucarística pues realmente está nuestro Señor presente en el Altar o en el Sagrario. Nos corresponde a las mujeres usarlo, porque estamos simbolizando a la Iglesia, la esposa de Cristo. El Apocalipsis llama a la Misa el banquete de bodas del Cordero.
Jesús se ofrece completo a la Iglesia con todo su amor y cuando nosotros nos acercamos a comulgar, estamos desposándonos con Él. El velo es un signo de que pertenezco totalmente a Jesús y también representa lo que toda la Iglesia debería de hacer. Una Esposa que se entrega a su esposo. Usar el velo, se convierte en un recordatorio de cuánto nos falta caminar como Iglesia para poder dar un testimonio verdadero de Dios ante el mundo.

El velo es un signo de la verdadera dignidad sagrada y, misterio de la Mujer. En la liturgia se utilizan velos para cubrir todo aquello que es sagrado: el Tabernáculo, los Vasos Sagrados, la Custodia. Cubrir aquello que es sagrado simboliza como Dios es tan grande que nos desborda y no podemos entenderlo del todo. Las mujeres utilizamos velo, por la dignidad que poseemos como portadoras de vida. Somos reflejo de María, Arca de la Alianza, primer Sagrario.

Usar velo es aceptar nuestra misión de proteger la vida humana y la vida de la Iglesia. Además y modestia aparte, las mujeres somos consideradas el culmen de la creación. Las mujeres somos consideradas bellas de modo que cuando estamos en Misa con la cabeza cubierta es como si le estuviéramos diciendo a los demás ‘no me mires a mí, míralo a Él, Él es la verdadera belleza de este lugar y cualquier cosa que puedas ver tú en mí que sea buena, proviene de Él’.

Al aprender todo esto, me convencí que realmente era bueno ir con velo a Misa sin embargo, me tardé tres meses en usarlo. Tenía miedo en que fueran a pensar de mí, lo que yo alguna vez pensé de ellas. Tenía miedo de llamar la atención y tenía miedo de que pensaran que lo estaba haciendo por sentirme mejor que las demás. Pero encontré consuelo y mucha motivación al platicar con muchas mujeres que también usaban velo sobre todo quiero mencionar a Lily Beck Wilson, fundadora de “Veils by Lily” empresa que fabrica mantillas y también las mujeres del grupo de Facebook de “Catholic Women Veils and Devotion”.

Finalmente decidí que ser católica es ir contracorriente, es esencialmente hacer lo bueno y buscar la verdad sin importar lo que opinen las demás. Pues si vivo en una época y en un lugar donde me toca abrir el camino, o redescubrirlo a pesar de que me vea rara.

Hay una parábola muy breve que dice que un escriba instruido en el Reino de los Cielos, es como un padre de familia que saca de su baúl tesoros nuevos y tesoros antiguos.

Después de conocer la fuera del significado del velo no podía más que sacar este tesoro antiguo del baúl de la Iglesia, adaptarlo y abrazarlo como una nueva y hermosa forma de manifestar mi adoración.

Estoy muy sorprendida por todo lo que he descubierto y vamos a hacer una aclaración. El amor que Dios tiene por mí, y el valor de su salvación no aumentan por el hecho de que use un velo, pero lo que si cambia es el testimonio que doy y la valentía que adquiero para demostrarle a Él cuánto lo amo en todo momento. Me motiva a comportarme con respeto en Misa y a buscar que las celebraciones litúrgicas sean dignas también me ayuda a recordar cuánto valgo para Dios y me ha motivado para amar más a quienes me rodean.


El velo no es un amuleto que otorga santidad automáticamente o sabiduría pero cuando está bendito puede ser un sacramental y como todo sacramental abre las puertas para recibir gracias. 


LA CORAZA DE SAN PATRICIO -



(versión larga)


Me levanto hoy
Por medio de poderosa fuerza,
la invocación de la Trinidad,
Por medio de creer en sus Tres Personas,
Por medio de confesar la Unidad,
Del Creador de la Creación.

Me levanto hoy
Por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo,
Por medio de la fuerza de Su crucifixión y su sepulcro,
Por medio de la fuerza de Su resurrección y asunción,
Por medio de la fuerza de Su descenso para juzgar el mal.

Me levanto hoy
Por medio de la fuerza del amor de Querubines,
En obediencia de Ángeles, En servicio de Arcángeles,
En la esperanza que la resurrección encuentra recompensa,
En oraciones de Patriarcas,En palabras de Profetas,
En prédicas de Apóstoles, En inocencia de Santas Vírgenes,
En obras de hombres de bien.

Me levanto hoy
Por medio del poder del cielo:
Luz del sol,
Esplendor del fuego,
Rapidez del rayo,
Ligereza del viento,
Profundidad de los mares,
Estabilidad de la tierra,
Firmeza de la roca.

Me levanto hoy
Por medio de la fuerza de Dios que me conduce:
Poder de Dios que me sostiene,
Sabiduría de Dios que me guía,
Mirada de Dios que me vigila,
Oído de Dios que me escucha,
Palabra de Dios que habla por mí,
Mano de Dios que me guarda,
Sendero de Dios tendido frente a mí,
Escudo de Dios que me protege,
Legiones de Dios para salvarme
De trampas del demonio,
De tentaciones de vicios,
De cualquiera que me desee mal,
Lejanos y cercanos,
Solos o en multitud.

Yo invoco éste día todos estos poderes entre mí y el malvado,
Contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma,
Contra conjuros de falsos profetas,
Contra las negras leyes de los paganos,
Contra las falsas leyes de los herejes,
Contra obras y fetiches de idolatría,
Contra encantamientos de brujas, forjas y hechiceros,
Contra cualquier conocimiento corruptor de cuerpo y alma.

Cristo escúdame hoy
Contra filtros y venenos, Contra quemaduras,
Contra sofocación, Contra heridas,
De tal forma que pueda recibir recompensa en abundancia.

Cristo conmigo,
Cristo frente a mí,
Cristo tras de mí,
Cristo en mí, Cristo a mi diestra,
Cristo a mi siniestra,
Cristo al descansar,
Cristo al levantar,
Cristo en el corazón de cada hombre que piense en mí,
Cristo en la boca de todos los que hablen de mí,
Cristo en cada ojo que me mira,
Cristo en cada oído que me escucha.

Me levanto hoy
Por medio de poderosa fuerza, la invocación de la Trinidad,
Por medio de creer en sus Tres Personas,
Por medio de confesar la Unidad,
Del Creador de la Creación.




SANTOS CON EL DON DE LA INVISIBILIDAD, PASAJES DE CUERPOS Y BILOCACIÓN


(Material preparado en la web forosdelavirgen.org)

Estos son prodigios en general raros, aunque la bilocación es más común que los otros. 
Son un regalo de Dios que la Iglesia trata de entender y explicar.

No es para beneficio de los que los experimentan sino más bien para el beneficio de las almas de los demás.



San Francisco de Paula

INVISIBILIDAD

La facultad de tornarse invisible ha sido atribuida a muchos Santos, como San José de Steinfeld, el bienaventurado Nevelo de Faenza, Santa Bona de Pisa, San Luciano, San Francisco de Paula.

Se cuenta que Violante, esposa del rey Juan de Aragón, quiso ver por curiosidad el interior de la celda de San Vicente Ferrer, y como el Santo se rehusó a prestarse a este deseo, ella hizo forzar un día la puerta.

Entonces ella vio todo lo que había en el cuarto, pero no al Santo mismo, e igual cosa ocurrió a los que la acompañaban.

Ella preguntó entonces a los Hermanos dónde estaba Vicente; ellos contestaron que estaba allí ante ella y que estaban sorprendidos de que no lo viera.

Luego, dirigiéndose a él, le dijeron:

“¿Por qué, padre, no aparecéis ante la reina, que os visita, y por qué no le habláis?” 

Y él contestó:

“Yo nunca he permitido a mujer alguna que entrara en mi celda, ni a la misma reina, y Dios, para castigarla de haber entrado por la fuerza, tendrá sus ojos cerrados todo el tiempo que ella permanezca aquí, para impedir que me vea”.

La reina salió en seguida. Vicente la siguió; ella le pidió perdón de lo ocurrido y se alejó. (Ida Friederike Görres).

Sobre este tipo de sucesos no hay mayores investigaciones pero ciertos hechos parecen estar a favor de una invisibilidad real.
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En cambio quienes cuestionan la verdadera invisibilidad, sino que lo adjudican a una ceguera subjetiva y selectiva que afecta a ciertas personas.

Esto es diferente a la tecnología que usan los aviones furtivos para que no sean detectados por los radars, que se basan en la forma del avión, los materiales, la pintura, y las tecnologías para reducer emidiones.

Y también diferente a las capas de invisibilidad que se manejan con varias tecnicas que podemos dividir en dos grupos:

A) redirigir la luz para que siga el mismo camino que si no hubiera nada en medio;

B) proyectar una copia exacta de lo que se encuentra detrás del objeto de forma que cuando alguien te mire, lo que vea sea la proyección de lo que tienes detrás y de la sensación de que no estás.



Santo Domingo


COMPENETRACIÓN: PASO A TRAVÉS DE LOS CUERPOS SÓLIDOS

Este prodigio tiene su ejemplo en el Evangelio, después de la Resurrección de Nuestro Señor:

“Hacia el atardecer del mismo día, que era el primero después del sábado, las puertas del lugar donde se reunían los discípulos, estaban cerradas, por temor a los judíos; Jesús vino, y de pie, entre ellos, les dijo: La paz sea con vosotros.

Y cuando les hubo hablado así, les mostró sus manos y su costado…
Y ocho días después, mientras los discípulos estaban todavía en el mismo lugar y Tomás con ellos, Jesúsvino, estando cerradas las puertas; y de pie entre ellos, dijo: La paz sea con vosotros.

Él dijo en seguida a Tomás: Pon tu dedo aquí y mira mis manos; acerca tu mano y ponía en mi costado; y no seas más incrédulo, sino creyente.” (Juan 20:19-27)

La vida de los Santos relata prodigios análogos.

Santo Domingo fue trasladado con un Hermano que le acompañaba, al interior de una iglesia, delante de la cual se había puesto a orar, estando cerradas las puertas.

El bienaventurado Mauricio, de la Orden de los Frailes Predicadores, Clara de Agolantibus, etc., son citados también por haber pasado a través de puertas y paredes.

Muchos experimentadores han pretendido haberlas obtenido, sobre todo en forma de transporte de objetos que penetran en una habitación cerrada.

Charles Richet expresa sus reservas al respecto

“en la ciencia metapsíquica el transporte y el aporte de objetosson muy excepcionales, tanto que nunca pudieron ser comprobados”.

Y el cardenal Lépicier por su parte dice:

“Sería un error creer que los cuerpos glorificados gozan del privilegio de la compenetración, porque en este caso se trata, como hemos dicho ya, de una operación que corresponde únicamente a Dios”.

Por otra parte, vemos que el Dr. Richet no admite en nombre de las leyes físicas una imposibilidad absoluta de este fenómeno.

En realidad, Gorres, fundado en los fenómenos electrolíticos y de ionización, entrevé bases naturales posibles para esos fenómenos.

Lo mismo, lo que sabemos acerca de las membranas semipermeables, infranqueables para determinados cuerpos y permeables para otros, y finalmente ciertas teorías de la física moderna, no colocan a la compenetración fuera de nuestras concepciones fisiológicas.

La impermeabilidad es sólo una cualidad relativa: una variación de tensión superficial, de temperatura, etc., basta para permitir una compenetración que pareció imposible anteriormente.

El milagro tendría en este caso que hacer actuar o exaltar ciertos procesos naturales.

Acerca de la compenetración, el Padre Sempé también escribe:
“El espíritu no conoce la maciza vulgaridad de la materia que impide a dos cuerpos coexistir en el mismo espacio.

El alma glorificada tornará al cuerpo más sutil que la luz: para ese cuerpo, como para el cuerpo de Cristo, no habrá ya masa impenetrable” (Messager du Coeur de Jésus, noviembre de 1933).



Padre Pio


BILOCACIONES

La presencia aparente de una misma persona en dos lugares diferentes, en el mismo instante, es un hecho raro, pero que al parecer ha sido bien demostrado.

San José de Cupertino, hallándose en Roma, fue visto lejos de allí, por numerosas personas, asistiendo a Octavio Piccino. Fue visto en Cupertino por su madre moribunda, mientras él se hallaba en Asís.

Se citan hechos semejantes acerca de San Pedro de Alcántara, San Antonio de Padua, San Francisco Javier, visto a la vez sobre un barco y en la chalupa a la deriva, de María de Agreda, etc.

Santo Tomás de Aquino enseña que la presencia de un mismo cuerpo en dos lugares diferentes al mismo tiempo es contradictoriaporque la materia ocupa unas dimensiones específicas y no las puede ocupar en diferentes lugares simultáneamente.
Pero sí puede ocurrir que mientras un cuerpo está en un lugar, en otro lugar esté una representación o figura aparente del mismo.

Esta representación puede darse “sobrenaturalmente” (por intervención divina) o preternaturalmente, por intervención diabólica.




San Jose de Cupertino

BILOCACIONES SOBRENATURALES

Los fenómenos de bilocación sobrenaturales se dan por una representación sensible, hecha milagrosamente por Dios, en uno de los lugares de la bilocación.
La bilocación puede ser de dos maneras: o puramente en espíritu o bien en cuerpo y alma, es decir la persona completa.

Cuando se realiza únicamente en espíritu y va acompañada de aparición, la presencia de la persona es física en el punto de partida, y es puramente representativa en donde tiene lugar la aparición, o sea, donde el espíritu se representa visiblemente revestido de un cuerpo.

Cuando la bilocación se hace en cuerpo y alma, la presencia de la persona es física allí donde el cuerpo y el alma se presentan y aparecen de una manera visible, y es representativa en el sitio que la persona abandona.

En el primer caso, el cuerpo que el espíritu toma para hacerse visible representa a la persona que físicamente está en otra parte.

En el segundo caso, el cuerpo que parece permanecer en el lugar de origen, y que las personas creen que no se ha movido para nada, no es más que una representación de la persona hecha por el ministerio de un ángel (o de otro modo desconocido por nosotros), mientras que la verdadera persona se ha trasladado en cuerpo y alma a la otra parte.

Esta doble presencia, representativa en un lado, y física, del otro, es esencial a la bilocación de cualquier manera que se verifique, ya sea en cuerpo y alma, o sea puramente en espíritu, pero de manera visible.
También se debe insistir en que esta doble presencia de la que hablamos, la una física, la otra representativa,supone necesariamente, para constituir verdadera bilocación, la traslación, es decir, el paso de la persona de un lugar a otro, ya sea en cuerpo y alma, ya al menos en espíritu.





BILOCACIONES PRETERNATURALES

El fenómeno de la bilocación puede tener a veces, sin duda ninguna,un origen preternatural o diabólico.

El demonio puede -permitiéndolo Dios- encargarse de realizar la representación de la persona “bilocada” en uno de los lugares de la bilocación.
Los ocultistas, espiritistas, teósofos y otros se refieren a la bilocación como el Viaje Astral.

El cuerpo físico, real, quedaría como muerto y el alma, con su “Periespírito”, actuaría en otro lugar.

Los parasicólogos pretenden explicar la bilocación como algo natural. Hablan de ideoplastia, fantasmogénesis, ectoplasma. Pero no logran dar una explicación razonable.



San Alfonso Maria de Ligorio


CASOS DE BILOCACIÓN

Estos son algunos casos de bilocación:

San Alfonso María de Ligorio

Del proceso de canonización:

“El venerable siervo de Dios, en cuanto residía en Arionzo, un lugarejo de su diócese, en 21 de septiembre de 1774 sufrió un desmayo.
Quedó por casi dos días sentado en una silla de brazos, sumergido en dulce y profundo sueño. Uno de los empleados quería despertarlo.

Además su Vicario General, Don Rubino, ordenó que no lo tocasen y que se quedasen vigilándolo constantemente en un cuarto próximo.

Cuando al final se despertó y tocó una campanilla, todas las personas de la casa acudieron.

Al verlas pasmadas, les preguntó el porqué. Respondieron: “¡Oh, Monseñor, ya hace dos días que Ud. no habla, ni come, ni da señal alguna de vida!”
“Entonces”, – respondió él, – “Uds. pensaban que yo estuviese durmiendo, pero no fue bien eso. Uds. no saben que fui a asistir al Papa, que ahora ya no se encuentra más en la lista de los vivos”.

En efecto, después de breve lapso, se supo que Clemente XIV falleció el 22 de septiembre, a las ocho de la mañana, esto es, exactamente en la hora en que el siervo de Dios había tocado la campanilla.



San Antonio de Padua

San Antonio de Padua

Durante su estancia en Padua, según refieren Bartolomeu Pisano y Marcos de Lisboa, hubo varias demostraciones de bilocación, una es:

“Estando Santo Antonio en Padua, tuvo una visión, que llegó a mis oídos por medio de un religioso digno de fe.

En la su ciudad natal, Lisboa, vivían aún sus parientes: el padre, la madre, los hermanos y las hermanas, que se encontraban implicados en un caso de homicidio, cometido por otros”.

Había en aquella ciudad dos personas que se odiaban mortalmente.

Uno de ellos, encontrándose cierta noche con el hijo del rival, decidió vengarse en el heredero y, favorecido por la oscuridad, lo sorprendió, lo arrastró a su propia casa y allí lo asesinó bárbaramente.

Después, sepultó el cuerpo en el jardín de la casa de los parientes de Antonio.

Tratándose del desaparecimiento de un noble, la magistraturaprocedió enseguida a una investigación.

Sabiendo que el joven había sido visto aquella noche en las proximidades del palacio de Martinho, buscaron por los alrededores y por toda la propiedad.

Guiándose por la tierra removida hacía poco, llegaron al cadáver, lleno de heridas.

Bastó ese indicio para que las sospechas del homicidio cayesen sobre Martinho, que fue preso con toda la familia, según la costumbre de la época.

Aproximábase el día de la sentencia, que habría sido una condenación, si el Santo no hubiese venido en auxilio de los suyos”.

Cierta noche, él pidió licencia a su superior para salir del convento y se puso camino de Lisboa.
Allá llegó prodigiosamente en la mañana siguiente, cuando no serían suficientes tres meses para recorrer la distancia entre Padua y Lisboa.

Llegando a su tierra natal, se presentó al tribunal para pedir la libertad de su familia.

Como érase de esperar, no fue atendido, visto ser por demás graves los indicios acumulados contra ella”.

El Santo pidió entonces que le trajesen el cadáver de la víctima.

Al verlo, le ordenó en nombre de Cristo que volviese momentáneamente a la vida para indicar su asesino.
Y el cadáver se animó, confesó abiertamente que ningún miembro de la familia de Antonio era culpado de su muerte y después cayó nuevamente en su sueño de muerte.

La novedad del milagro y la solemne declaración de tal testimonio fueron suficientes para libertar la familia de Antonio, con la cual él pasó aquel día.

Se despidió al caer de la noche y en el día siguiente encontrábase nuevamente en su convento de Padua”.




El Padre jesuita Eduardo Rodríguez

Toda España fue testigo de una de las bilocaciones milagrosas. Al mismo tiempo que predicaba en la Catedral de Toledo, siendo irradiado el sermón por Radio Toledo,estaba predicando otro sermón en la Iglesia San Francisco El Grande, siendo irradiado por Radio Nacional de España.


EL VIA CRUCIS SEGÚN LOS RELATOS EVANGÉLICOS


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¿QUÉ ES EL VÍA CRUCIS?

"Vía crucis" son dos palabras latinas cuyo significado podría traducirse como "camino de la cruz". Condenado a muerte y cargado del madero, que había de ser el instrumento de nuestra redención, Jesús hizo este itinerario de dolor desde el pretorio de Pilato hasta el monte Calvario (Mt 27, 22-61; Mc 15; Lc 23; Jn 19). Era el primer Viernes Santo.

Hoy, el recuerdo entrañable de estos momentos de la vida de Jesús se han convertido en oración. El Via crucis es, para muchos cristianos, un ejercicio piadoso lleno de contenido y de cariño agradecido. Consiste en seguir espiritualmente este mismo trayecto, deteniéndose ante 14 escenas o estaciones para meditar los sufrimientos de Jesucristo y unirse interiormente con Él.

Nuestro propósito es ofrecer un instrumento, no sólo para la oración vocal, sino que pueda ayudar a la meditación personal, a la reflexión sobre el misterio de la redención y sobre todo al diálogo intimo con el Señor. Intenta ser un medio para la oración personal o comunitaria, sobre todo en momentos fuertes en que la Liturgia nos invita a asociarnos a la Pasión del Señor, por ejemplo en los viernes de Cuaresma, o el Viernes Santo.

El Via crucis, que aquí proponemos, no contiene las "estaciones tradicionales", sino las que siguió el Papa Juan Pablo II por primera vez en 1991 en el Via Crucis que cada año se celebra el Viernes Santo en el Coliseo Romano.

Las "estaciones" están tomadas de los relatos evangélicos de la Pasión, y han sido suprimidas las que carecían de referencia bíblica precisa.


¿CÓMO SE REZA EL VÍA CRUCIS? 

Para ayudar a vivir con fruto estos momentos de especial trato con Jesús, en cada una de las estaciones hemos preparado un esquema concreto:

* enunciado de la estación;

* presentación o monición que encuadra la escena;

* texto evangélico correspondiente, con la cita de los lugares paralelos;

* comentario al pasaje de la Escritura;

* oración que pretende tener un tono de súplica.

Cuando rezamos el Vía Crucis, después del enunciado de cada una de las estaciones, se puede decir:

V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa Cruz redimiste al mundo


Después se suele rezar un Padrenuestro y un Avemaría.

Finalmente, antes de comenzar la siguiente estación, y para mover nuestro espíritu de penitencia, de reparación, de asociarnos a la redención de Cristo, podemos decir:

V/ Señor pequé.

R/ Ten piedad y misericordia de mi. 


NUESTRA DISPOSICIÓN INICIAL

Vamos a comenzar este rato de oración siguiendo el Via crucis. Acompañamos a Jesús en el camino que recorrió hasta llegar al Calvario. Queremos seguir los pasos del Hijo de Dios que, con su muerte, y su resurrección nos obtuvo la Vida para siempre.

Para poder profundizar y entender la Pasión del Señor, es necesario tener en cuenta estos tres elementos:

* un hecho: "padeció", "sufrió", "murió",

* una finalidad: "por nosotros", "por nuestros pecados", "por nuestra salvación",

* un móvil: "el amor a nosotros", "la obediencia y amor al Padre".

Jesús pasó por el mundo haciendo el bien. Mostró el rostro del amor de Dios a todos los hombres. Toda su vida fue de entrega amorosa, pero quiso rubricarlo de tal forma que no dejara lagar a dadas, y así lo manifestó en los últimos momentos de su vida: "habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo" (Jn 13, 1), hasta no poder más. Si no hay mayor prueba de amor que "el dar la vida por los amigos" (Jn 15, 13), Él nos ha demostrado que es el mejor amigo: padeció y se entregó por nosotros, por ti y por mi.

Nos disponemos a acompañar a Jesús en su camino hacia el Calvario. Estamos llenos de agradecimiento por su amor a nosotros, y al mismo tiempo nos duele haberle hecho sufrir tanto con nuestros pecados. Con estos sentimientos nos preparamos en unos momentos de silencio y oración.


ORACIÓN PREPARATORIA

Jesús, estamos aquí ante Ti, dispuestos a acompañarte en este camino de amor y sufrimiento redentor. Queremos meditar los acontecimientos que viviste tan intensamente y por amor a nosotros: desde la oración del huerto hasta tu muerte y sepultura. Nuestros pecados han sido la causa de tanto dolor. Por eso, te pedimos perdón y prometemos no ofenderte más.

María, Tú que siempre estuviste cerca de tu Hijo, ayúdanos a "tener los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús". Tú, que permaneciste fiel al pie de la cruz, muéstranos el camino de la fidelidad. 

(Continua con "Las Estaciones")


FUENTE: EWTN 

LA IGLESIA DEBE HABLAR DEL DEMONIO


La Iglesia debe hablar del demonio. Pecando, el ángel caído no ha perdido todo el poder que tenía, según el plan de Dios, en el gobierno del mundo. Ahora utiliza este poder para el mal. El Evangelio de Juan le llama: «el príncipe de este mundo» (Jn 12,31) y en la primera carta también de Juan se lee: «El mundo entero yace en poder del Maligno» (1 Jn 5,19). Pablo habla de nuestra batalla contra las potencias espirituales (Cf. Ef. 6,10-17). Podemos también remitirnos al Apocalipsis.

Tenemos que combatir contra fuerzas del mal no sólo humanas, sino sobrehumanas en su origen e inspiración: basta con pensar en Auschwitz, en las masacres de pueblos enteros, en todos los horrendos crímenes que se cometen, en los escándalos de los que son víctimas los pequeños y los inocentes, en el éxito de las ideologías de muerte, etc.

Es oportuno recordar algunos principios. El mal del pecado es realizado por una voluntad libre. Sólo Dios puede penetrar en el corazón profundo de la persona; el demonio no tiene el poder de entrar en este sagrario. Actúa sólo en el exterior, sobre la imaginación y sobre los afectos de raíz sensible. Además su acción está limitada por el permiso de Dios omnipotente.

El diablo actúa generalmente a través de la tentación y el engaño, es mentiroso (Cf. Jn 8,44). Puede engañar, inducir al error, ilusionar y, probablemente más que suscitar, puede secundar los vicios y los gérmenes de vicios que están en nosotros.

En los Evangelios sinópticos, la primera aparición del demonio es la tentación en el desierto, cuando somete a varias incursiones a Jesús (Cf. Mt 4,11 y Lc 4,1-13). Este hecho es de gran importancia.

Jesús curaba enfermedades y patologías. Se refieren en conjunto al demonio, porque todos los desórdenes que afligen a la humanidad son reducibles al pecado, del que el demonio es instigador. Entre los milagros de Jesús hay liberaciones de posesiones diabólicas, en el sentido preciso.

Vemos en particular en San Lucas que Jesús manda a los demonios que le reconocen como el Mesías.

El demonio es mucho más peligroso como tentador que a través de signos extraordinarios o manifestaciones exteriores asombrosas, porque el mal más grave es el pecado. No por casualidad en la oración del Señor pedimos: No nos dejes caer en la tentación. Contra el pecado el cristiano puede luchar victoriosamente con la oración, la prudencia, en la humildad conociendo la fragilidad de la libertad humana, con el recurso a los sacramentos, ante todo la Reconciliación y la Eucaristía. Debe también pedir al Espíritu Santo el don de discernimiento, sabiendo que los dones del Espíritu Santo se reciben con la gracia del Bautismo.

Santo Tomás y San Juan de la Cruz afirman que tenemos tres tentadores: el demonio, el mundo (lo reconocemos ciertamente en nuestra sociedad) y nosotros mismos, o sea, el amor propio. San Juan de la Cruz sostiene que el tentador más peligroso somos nosotros mismos porque nos engañamos solos.

Frente al engaño, es deseable en los fieles católicos un conocimiento cada vez más profundo de la doctrina cristiana. Se debe promover el apostolado por el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, de extraordinaria utilidad para combatir la ignorancia. El demonio tal vez es instigador de esta ignorancia: distrae al hombre de Dios, y es una gran pérdida que se puede contener promoviendo un adecuado apostolado en los medios de comunicación social, en particular televisivos, considerando la cantidad de tiempo que muchas personas gastan siguiendo los programas de televisión, a menudo de contenidos culturalmente inconsistentes o inmorales.

También contra los hombres de Iglesia se desencadena la acción del diablo: en 1972 el Sumo Pontífice Pablo VI habló del «humo de Satanás introducido en el templo de Dios», aludiendo a los pecados de los cristianos, a la desvalorización de la moralidad de las costumbres y a las decadencias (consideremos la historia de las Órdenes y de las Congregaciones religiosas, en las cuales se ha notado siempre la exigencia de reformas para reaccionar a la decadencia), a la cesión en las tentaciones en la búsqueda de la carrera, del dinero y de la riqueza en las cuales pueden incurrir los propios miembros del clero, cometiendo pecados que provocan escándalo.

El exorcista puede ser un Buen Samaritano –pero no es el Buen Samaritano— pues el pecado es una realidad más grave. Un pecador que permanece asentado en su pecado es más desdichado que un poseído. La conversión del corazón es la más bella victoria sobre la influencia de Satanás, contra la cual el Sacramento de la Reconciliación tiene una importancia absolutamente central, porque en el misterio de la Redención Dios nos ha liberado del pecado, y nos regala, cuando hemos caído, el reencuentro de Su amistad.

Los Sacramentos tienen en verdad una prioridad sobre los sacramentales, categoría en la que se incluyen los exorcismos, que son pedidos por la Iglesia pero en orden no prioritario. Si no se considera este planteamiento, subsiste el riesgo de turbar a los fieles. No se puede considerar el exorcismo como la única defensa contra la acción del demonio, sino como un medio espiritual necesario donde se ha constatado la existencia de casos específicos de posesión diabólica.

Parece que los poseídos sean más numerosos en los países paganos, donde el Evangelio no ha sido difundido y donde están más extendidas las prácticas mágicas. En otros lugares un elemento cultural perdura allí donde los cristianos conservan una tendencia indulgente respecto a antiguas formas de superstición. Además hay que considerar que presuntos casos de posesión pueden ser explicados por la medicina actual y la psiquiatría, y que la solución a determinados fenómenos puede consistir en un buen tratamiento psiquiátrico. Cuando se manifiesta en la práctica un caso difícil es necesario ponerse en contacto con un psicólogo y un exorcista; es aconsejable valerse de psiquiatras de formación católica.

En el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum se ha instituido recientemente un curso sobre estas temáticas. Sobre ellas parece oportuna una formación adecuada en los seminarios, en una dimensión de equilibrio y sabiduría, evitando excesos y constricciones.

Cardenal Georges Cottier, O.P. Pro-teólogo de la Casa Pontificia.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 17, 5-10 - Septiembre 2 de 2016


Domingo 27º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

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Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,5-10):

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.»

El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer."»


Palabra del Señor

LOS SUEÑOS DE SAN JUAN BOSCO - PARTE 59 -


LAS FIERAS DEL PRADO


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SUEÑO 64.—AÑO DE 1868.


(M . B . Tomo IX. págs. 134-135)

Y la carta en ¡a cual se relata el sueño anterior, escrita por Don Juan B. Lemoyne, a la sazón Director del Colegio de Lanzo, desde Turín, continúa:

*********

Y a Don Bosco le pareció encontrarse en un gran prado donde estaban todos vosotros, entretenidos en jugar y saltar; pero ¡horrible espectáculo! Leones de ojos encendidos como brasas; tigres que afilaban sus garras en el suelo; lobos que rondaban taimados alrededor de los grupos de los jóvenes; osos de aspecto repugnante que, sentados sobre las extremidades traseras abrían las patas delanteras para abrazarlos; en suma, animales de todas las especies recorrían en todas direcciones aquel prado. ¡Qué terrible compañía la suya! Más aún. ¡Qué inicuo proceder el de aquellos animales! Aquellas alimañas se arrojaban sobre vosotros furiosamente. Muchos de vosotros estaban tendidos en el suelo teniendo encima a aquellos monstruos que con las uñas los arañaban y les destrozaban las carnes a mordiscos causándoos la muerte. Muchos corrían desesperadamente perseguidos por tales alimañas, acudiendo a [San] Juan Don Bosco en demanda de auxilio.

Ante él las bestias feroces retrocedían. No faltaban quienes pretendían valerse por sí solos, pero no lo conseguían, pues la fuerza de los animales era enorme, despedazando entre sus garras a sus víctimas. Otros, miren qué insensatos, en vez de huir se detenían a contemplar a aquellos monstruos y les sonreían, y hasta pretendían jugar con ellos, como si les importase poco ser destrozados por los osos. El pobre [San] Juan Don Bosco corría de un lado para otro, se esforzaba en llamar a unos y a otros para que se acercasen a él, gritaba hasta enronquecer. Pero en vano; mientras algunos le obedecían, otros no le hacían caso.

El prado estaba sembrado de cadáveres de los pobres jóvenes víctimas de aquellos animales y de cuerpos heridos.

Los gemidos de éstos, los rugidos y los gritos de los animales feroces, las voces que daba [San] Juan Don Bosco, se mezclaban de una manera extraña. Y en medio de aquella tremenda barahúnda, [San] Juan Don Bosco se despertó por segunda vez.


**********

Este fue el sueño de [San] Juan Don Bosco y vosotros sabéis qué clase de sueños son los suyos. Vosotros se podréis imaginar la angustia de mi corazón al escuchar semejante relato. Si antes sentía grandemente separarme de vosotros, al escuchar este sueño, habría vuelto al instante sobre mis pasos, si la obediencia no me lo hubiera impedido. ¡Si no los quisiera tanto estaría más tranquilo!

¿Qué representan estos leones, tigres y osos? Son las diversas tentaciones del demonio. Algunos las vencen porque recurren al guía; otros terminan por ser víctimas de ellas, porque condescienden con ¡as malignas sugestiones de Satanás; otros aman al demonio y al pecado y se ofrecen insensatamente como blanco de sus asaltos. ¡Hijos míos! ¿Obrarán como valientes?¿Recordarán siempre que tienen un alma qué salvar? [San] Juan Don Bosco me dijo también:

—Yo vi a todos esos jóvenes: he conocido a ciertos zorros. Pero conservaré el secreto para mi y a nadie lo manifestaré. La primera ocasión en que vuelva a Lanzo diré a cada uno lo que le interesa. Esta vez el dolor de muelas no me ha permitido hablar a todos: otra vez que vuelva amonestaré a los que deben ser amonestados.

Por tanto, mis queridos hijos, yo nada sé porque [San] Juan Don Bosco nada me ha dicho; pero si ahora no sé nada, llegará un día en que lo sabré. Este será el día del juicio. Será muy doloroso para mí después de haber trabajado tanto, después de haber consumido mi juventud en medio de Vosotros, después de haberlos amado con todo mi corazón, tener que vivir, tal vez, separado de alguno de

Vosotros por toda la eternidad. Si ahora no comienzan a amar al Señor, ciertamente que cuando sean mayores no le amarán: Adolescens iuxta viam suam, etiam cum senuerit, non recedet ab ea.

Hijitos míos, no despreciéis mis palabras, que son las del querido [San] Juan Don Bosco. Empleen los pocos días que dura la vida en ganarse el Paraíso.

Recen para que mis ejercicios proceden bien y para que las pláticas reporten mucho fruto a las almas.


CRISTO ES EL ALFA Y OMEGA ETERNO Y TOTAL 8 [RECOPILACIÓN]

Tomado de conocereisdeverdad.org

Christus heri et hodie, principium et finis, alpha et omega... «Cristo ayer y hoy, principio y fin, alfa y omega. Suyo es el tiempo y la eternidad. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos» (Misal romano, preparación del cirio pascual).

El Verbo eterno, al hacerse hombre, entró en el mundo y lo acogió para redimirlo. Por tanto, el mundo no sólo está marcado por la terrible herencia del pecado; es, ante todo, un mundo salvado por Cristo, el Hijo de Dios, crucificado y resucitado. Jesús es el Redentor del mundo, el Señor de la historia. Eius sunt tempora et saecula: suyos son los años y los siglos. Por eso creemos que, al entrar en el tercer milenio junto con Cristo, cooperaremos en la transformación del mundo redimido por él. Mundus creatus, mundus redemptus.

Desgraciadamente, la humanidad cede a la influencia del mal de muchos modos. Sin embargo, impulsada por la gracia, se levanta continuamente, y camina hacia el bien guiada por la fuerza de la redención. Camina hacia Cristo, según el proyecto de Dios Padre.

«Jesucristo es el principio y el fin, el alfa y la omega. Suyo es el tiempo y la eternidad»


Cristo Rey

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"Rey, cuyo Reino no está armado de palillos, pues no tiene fin” (Santa Teresa) Descendiente del Rey David humanamente. Constituído Rey del universo por Dios, su Padre. Rey, pero sin palacios fastuosos, sin cortesanos ni servidumbre, sin guerras ni victorias, sin tributos ni privilegios. Rey que ha vendido a servir y no a ser servido; no a robarle imágen a los hombres, sino a derramar su sangre para introducirles en su Reino, de Verdad y de Vida, de Santidad y Gracia, de Justicia, de Amor y de Paz. Jesús Martí Ballester - Por P. Jesús Martí Ballester 


1. Con la solemnidad de Jesucristo Rey culmina cada año la Iglesia el curso litúrgico seguido en torno a Jesús, para significar que él es el centro y la vida, "el alfa y la omega, el principio y el fin" (Ap 21,6), el revelador del Padre, por ser la imagen visible de Dios invisible, el primogénito de entre los muertos, la Cabeza del Cuerpo, que es la Iglesia, el primero en todo, el receptáculo de toda la plenitud y el reconciliador y pacificador de todo, por la sangre de su cruz Colosenses 1,12. Pero conviene aclarar que es Rey no como los de este mundo, ni de este mundo (Jn 18,36), por tanto no viene a competir con ningún rey o primer mandatario de la tierra. El Nuevo Testamento asume la tradición davídica, pero con un sentido paradójico: Jesús es hijo de David, pero reina radicalmente desde el no-poder, se identifica con el pobre, con el siervo sufriente, con el niño, como símbolo de quien no tiene poder.

2. En el año 1925, como fruto del Año Santo, el Papa Pío XI, como remedio de la secularización ya avanzando, instituyó esta fiesta para conseguir que los hombres y las instituciones se entregaran a Jesucristo Rey, sujetos por un nuevo título a su autoridad, pues su potestad abraza la entera persona humana, mente, voluntad, y corazón, el cual, apreciando menos los apetitos naturales, debe amar a Dios sobre todas las cosas y estar unido a El sólo. Jesucristo debe reinar en el cuerpo y en los miembros como instrumentos, como dice San Pablo, de justicia paraDios, servidores de la interna santificación del alma. Si estas cosas se proponen a la consideración de los fieles, éstos se inclinarán más fácilmente a la perfección, como escribió en Papa en la Encíclica "Quas primas". Para desde el reinado de Jesús en los corazones llegar a reinar en las sociedades y en la historia. 

3. Cuando el Señor rechazó a Saúl como rey de Israel, mandó a Samuel a buscar a David para ungirle rey en Belén (1 Sam 16,1): "Tomó Samuel el cuerno del aceite y ungió a David. El Espíritu del Señor se apoderó de él" (1 Sam 16,13). Por segunda vez, "Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón en presencia del Señor, ellos ungieron a David como rey de Israel" 2 Samuel 5,3. Jesús, que por genealogía humana es rey como descendiente del rey David, como lo atestigua San Mateo 1,1), fue ungido = Cristo en griego, y Mesías, en hebreo y arameo, por el Espíritu Santo, no por Samuel, como su padre David. Sobre Jesús, el Hijo de David, descendió en el Bautismo el Espíritu Santo (Lc 3,21), como lo testificó Pedro en casa de Cornelio (He 10,34). David, el Ungido del Señor, convertido en Pastor-Rey de pueblos el que era pastor de ovejas, es el tipo de Jesucristo Hijo de David, que hereda su reino, y por eso es profetizado Pastor-Rey por Ezequiel (Ez 34,23). Los enfermos le gritaban: “Jesús, hijo de David, ten compasión de mí” (Mc 10,47). Las multitudes le aclamaban: “¡Hosanna al Hijo de David!” (Mt 21,9). Y San Pablo le exhortará a Timoteo, en su testamento: “Acuérdate de Jesucristo resucitado de entre los muertos, del linaje de David” (2 Tim 2,8).

4. El mismo Jesús se proclamó Pastor Rey, pues los reyes se consideraban Pastores y guías del pueblo: "Yo soy el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas" (Jn 10,11). El pueblo comprendía perfectamente que en el pastor que caminaba delante de su rebaño, tenía la seguridad de ser apacentado, dirigido, defendido, conducido y protegido por una sabiduría y un poder superiores. En una palabra, veían a Dios su Creador y su Señor, conductor y guía de su pueblo, con su providencia a su servicio y su amor fiel e incondicional que lo dirigía con poder.

5. Por eso, la proclamación de Jesús como Rey "nos llena de alegría sabiendo que vamos a la casa del Señor", que es su reino, donde celebraremos su nombre y su victoria Salmo 121. 


6. Al degenerar la imagen del rey por el contagio de Israel con otros pueblos gobernados por reyes casi siempre tiranos, y en el mismo Israel por la mala conducta de algunos de sus reyes, era necesaria una larga evolución en su teología para pasar de una visión terrena y humana de mesianismo triunfalista, a la visión del Reino de Dios, que culminará en la cruz, en el más rotundo y clamoroso fracaso. Y lo mismo ha ocurrido en otros países más occidentales y habremos de atenernos al mandato de Jesús: “Los reyes de las naciones las tiranizan. Pero entre vosotros no ha de ser así, sino que el mayor entre vosotros sea vuestro servidor” (Lc 22,25). Así lo ha hecho El, que ha querido caminar entre valles de tinieblas por donde caminamos nosotros, los hombres, y ha subido el camino del Calvario. Extenuado, le quedan pocos momentos de vida, ya no es un peligro para sus adversarios. Le piden que baje de la cruz, como el diablo en el desierto le pidió que se tirara del pináculo del Templo (Mt 4,5). Jesús no accede. Acepta el plan del Padre: el mesianismo doliente y crucificado; a los insultos responde con el silencio (Mt 27,14). Le provocan furiosos los ladrones (Mt 27,4). Pero hay un ladrón que increpa a su compañero, "lo nuestro es justo, pero éste no ha hecho ningún mal"... Su compasión y sentido de la justicia le hacen lanzar un grito de confianza: "Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino". Jesús, reuniendo sus fuerzas en medio de los tormentos, le responde y le garantiza: "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso" Lucas 23,35. Jesús, que ha afirmado solemnemente ante Pilato: “Tú lo dices: Yo soy Rey” (Jn 18,37), promete recibir en su reino hoy mismo, al ladrón que viéndole en la cruz, le confiesa rey.


7. Las amenazas y los sarcasmos no han obtenido su respuesta. La oración emocionada de aquel ladrón ajusticiado, sí, y qué respuesta. Yo quiero penetrar en el corazón de cada uno de los dos: del ladrón, reconciliado, aceptando su muerte, pacificado, lleno de esperanza, transfigurado su rostro, antes alterado. Había observado a Jesús, y le había convencido y convertido su paciencia, su bondad, su amor. Y quiero entrar en el Corazón de Jesús que en medio de los tormentos, ve a su lado recién brotada una espiga de la cosecha. Ha comenzado a manifestarse la eficacia de la Sangre derramada. Jesús ya ha comenzado a reinar: Es rey en el corazón de un ladrón bueno, que se dejó seducir por el gesto de Cristo, por sus palabras de amor, de verdad y de perdón. He ahí dos crucificados en la paz de Dios. Son amigos. Los dos van a morir en el amor. Los dos van a ser recibidos por los brazos del Padre. El buen ladrón ha descubierto el mundo de la gracia. En medio de la justicia y de la injusticia, la de Jesús y la suya, ha sabido reconocer en la muerte de Jesús el camino de la vida y ha pasado de la muerte a la vida, del pecado a la santidad. 


8. Pasó en el rodaje de la película “JESÚS DE NAZARET” que dirigió hace algunos años Franco Zeffirelli. Yo guardo un recorte de prensa con unas declaraciones de Robert Powell, que interpretó en esa película a Jesús. Tenía 31 años y no era católico. Su vida cambió radicalmente tras el rodaje de la película. Y reveló que durante el rodaje ocurrieron cosas emocionantes, y conversiones, ente ellas la del que representaba a Judas, que era ateo. Todos los actores sufrieron una crisis religiosa que a muchos les transformó. Jesús Rey no deja indiferentes. El amor engendra vida: “Donde no hay amor, ponga amor y cosechará amor” (San Juan de la Cruz).


9. Dejémonos nosotros invadir por el amor de Jesús para pasar también de nuestra muerte a la vida, por la Eucaristía. Porque El no sólo es el rey del cosmos, pues “todo fue creado por El y para él”, sino que es rey porque nos ha redimido, y porque es la “cabeza del cuerpo, de la Iglesia”. Y como “primogénito de todos los muertos en el que reside toda la plenitud”, quiere “reconciliar consigo todos los seres por la sangre de su cruz”; y reinar dentro de nosotros. “El reino de Dios está dentro de vosotros”. No ha temido que los hombres le robemos imagen, sino que nos ha constituido, por el Bautismo, reyes y sacerdotes para su Padre, para que le ayudemos a instaurar en el mundo su Reino, de la verdad y de la vida, de la santidad y la gracia, el reino de la justicia, el amor y la paz. 

10. El reino de la verdad. En el mundo no hay verdad, el relativismo la manipula. Por eso dice Jesús que su Reino no es de este mundo. Porque en el mundo todo es falso. Los reyes de este mundo, los que tienen el poder, son hombres sujetos a pasiones y mueren: A veces el que menos manda es el rey. Los validos, los cortesanos que les auparon, usurpan el poder. Y por tanto no es verdad que el rey sea el rey. 

11. El Reino de la vida. Más pronto o más tarde llega la muerte: ¿Cuántos reyes célebres podríamos ahora recordar? Carlos V, Felipe II... El reino de este mundo es el reino de la muerte. El reino de Cristo es el Reino de la Vida y si murió, fue por amor, pero venció la muerte. Es el primogénito de los muertos, el primer resucitado. 

12. El Reino de santidad y de gracia. La santidad es el triunfo de las virtudes. La santidad es la vida de Dios, espíritu de Dios, intenciones en el actuar según las intenciones de Dios. 
13. El Reino de la justicia. Reino donde se trabaja, donde se mira al hermano como hermano, sin diferencia de clases, donde el que tiene da al que no tiene, donde el que sabe enseña al que no sabe. 


14. El Reino del amor. El cimiento del Reino es el amor porque Dios, que es Amor, ha querido, por amor, que participáramos del clima de su Reino en el Amor. Y su Legislador propone como máximo mandamiento, el mandamiento del amor: a Dios y a los hermanos. En el reino del amor no cabe el odio, pero tampoco la mala voluntad, ni la envidia ni el egoísmo. Jesús Rey de Amor, excluye de su reino los partidos y las banderías, las murmuraciones y calumnias, las palabras que ataquen de alguna manera la caridad fraterna. Pero no sólo es negativo el mandato del amor. Cristo Rey quiere positivamente que en su Reino viva la bondad de unos con otros, la comprensión e indulgencia, la tolerancia y la afabilidad sincera y sencilla, sin reticencias; la cordial servicialidad que ve en los hermanos a Dios, que acepta como hecho a el lo que se ha hecho con sus pequeños.

15. El Reino de la Paz. Es natural. ¿A dónde, si no, llegaremos por el camino de la santidad y de la gracia y de la justicia y del amor, sino a la paz, entera y total, a la tranquilidad del orden, al mar en calma de la paz conseguida a costa de superar las embravecidas olas del egoísmo y desamor, del odio y del pecado? 

16. “In Pace”, rezaban los epitafios de los primeros mártires cristianos en las catacumbas. “En la Paz”. El mundo con todo su dinero, placer y poder, no puede dar la paz de Dios. 
17. "Hemos sido trasladados al Reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados" Colosenses 1,12. Hoy ya no es suficiente hablar de Cristo, dice Juan Pablo II. El gran desafío del testimonio de católicos, ortodoxos y protestantes hoy es «ayudar a la gente a verle». Esta fue la consigna que dio el pontífice a mil quinientos fieles greco-católicos de Ucrania. Tras recordar los años del régimencomunista, el Papa reconoció que «hoy en vuestra tierra se puede hablar libremente de Dios. Pero para el hombre contemporáneo, inmerso en el estruendo y en la confusión de la vida cotidiana, las palabras ya no son suficientes: no sólo quiere oír hablar de Cristo», sino «en cierto sentido verle». «Dad al pueblo la posibilidad de ver a su Salvador, no esperéis a que alguien cree las condiciones favorables al compromiso y trabajo pastoral, suscitadlas vosotros mismos con creatividad y generosidad». Pero sobre todo, «¡testimoniad con la vida y con las obras la presencia del Resucitado entre vosotros! Es el mensaje más elocuente y eficaz que podéis dar a vuestros conciudadanos». 

18. Cristo Rey de Amor, has querido comprarnos con tu agonía y con tu sangre, con tu amor. No has temido que los hombres te hagan sombra, sino que les acompañas para que alcancen su plenitud en tu Reino: “Que eres Dios, y no hombre, y no te gusta destruir” 
(Os 11,9). Y “el hombre viviente es tu gloria” (San Ireneo). Déjanos que te digamos que te queremos amar; que no queremos separarnos de Tí, que queremos seguir siempre siendo ovejas de tu rebaño. Con tu gracia y ayuda, lucharemos para dar a conocer al mundo cuánto nos amas. Nos asaltan los enemigos, ¿cuáles? Mundo, demonio y carne. El egoísmo nos quiere dominar. La sensualidad y la vida de sentidos nos quieren acaparar... Por eso nos agarraremos con fuerza y perseverancia a tus sacramentos, a la oración, a la atención a tu presencia y al sacrificio, para que reines en nuestra vida y en nuestro entorno, con la ayuda indispensable de la intercesión segura de la Virgen Madre del Rey. Amen.


Jesús Martí Ballester

MENSAJES DE MEDJUGORJE - 25 de Septiembre, 2 de Octubre de 2016


Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz en Medjugorje


Al inicio Nuestra Señora regularmente da sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, Nuestra Señora comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves a la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora , a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes Esto aún continúa.

Mirjana Dragicevic-Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colo tuvieron apariciones diarias hasta 1982, 1985, y 1998 respectivamente. Desde entonces, la Virgen se les aparece una vez al año y les da un mensaje. Debido a que el trabajo sobre los archivos está aún en curso, no estamos en condiciones de publicar los mensajes otorgados antes de 1995.

(http://www.medjugorje.ws)


Mensaje, 2 de octubre de 2016  - Aparición a Mirjana

Queridos hijos, el Espíritu Santo, por el Padre Celestial, me ha hecho Madre, la Madre de Jesús y con esto, también vuestra Madre. Por eso vengo para escucharos, para abriros mis brazos maternos, para daros mi Corazón y para invitaros a permanecer conmigo. Porque desde lo alto de la Cruz mi Hijo os ha confiado a mí. Pero lamentablemente, muchos hijos míos no han conocido el amor de mi Hijo y muchos no desean conocerlo. ¡Oh hijos míos!, qué mal hacen aquellos que, para poder creer necesitan ver o razonar. Por eso hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de vuestro corazón, escuchad la voz de mi Hijo, para que vuestro corazón sea Su morada, para que no sea un corazón oscuro ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Con la fe buscad la esperanza, porque la fe es la vida del alma. Nuevamente os invito: orad. Orad para poder vivir la fe en humildad, en la paz del alma e iluminados por la luz. Hijos míos, no os esforcéis en comprenderlo todo de una vez, porque tampoco yo lo comprendía todo, sin embargo, he amado y he creído en las palabras divinas que mi Hijo decía, Él, que ha sido la primera luz y el origen de la redención. Apóstoles de mi amor, vosotros que oráis, que os sacrificáis, vosotros que amáis y no juzgáis, id y difundid la verdad: las palabras de mi Hijo, el Evangelio, porque vosotros sois el evangelio vivo, vosotros sois los rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos a vuestro lado, os alentaremos y os pondremos a prueba. Hijos míos, pedid siempre la bendición de aquellos, y solo de aquellos, cuyas manos ha bendecido mi Hijo, de sus pastores. ¡Os doy las gracias! ”


Mensaje 25 de septiembre de 2016 

“Queridos hijos! Hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes. Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo. Hablarán con Él como con alguien que ya conocen e, hijitos, sentirán la necesidad de testimoniar, porque Jesús estará en vuestro corazón y ustedes estarán unidos en Él. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”


DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - Apartado de Dios para Siempre


INFIERNO, la prisión de la desesperación

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Estas son algunas cosas que estarán allí:
El fuego y el azufre están allí, nosotros lo sabemos,
Porque Dios en Su Palabra nos lo dijo así,
Recuerdos, remordimientos, sufrimiento, y dolor,


Llorando y lamentándose, pero todo inútilmente
Blasfemo, malvado, tú que rechazaste a Dios,


Tú, que rechazaste a Cristo mientras caminabas aquí, en la tierra.
Asesino, ladrón, borracho, y mentiroso,
Tendrás tu parte en el lago de fuego;
El vicioso, el vil, el cruel y el malo,
Verán a una horrible multitud en el infierno;


Sí, más de lo que los hombres de este mundo pueden describir,
¡Son los tormentos y las aflicciones del INFIERNO eterno!

LA ESCALA ESPIRITUAL SAN CLÍMACO - PARTE 18


"LA ESCALERA DEL DIVINO ASCENSO"
DE SAN JUAN CLÍMACO





"Escala al Paraíso"
(Scala Paradisi, o Escala Espiritual)
Juan Clímaco.

Basada en la edición del Obispo Alejandro (Mileant)
Corrección e introducción: Rolando Castillo



Vigésimo primer Escalón:
de la Vanagloria en sus Múltiples Formas.

1. Algunos teólogos prefieren distinguir la vanagloria del orgullo, y le consagran un capítulo aparte. Ellos afirman que hay ocho vicios principales. Pero otros, entre ellos Gregorio el Teólogo, no describen más que siete.

Yo me inclino por estos, ya que ¿quién conserva el orgullo después de haber vencido la vanagloria?
La diferencia es la misma que existe entre un niño y un hombre; entre el trigo y el pan, porque la vanagloria es el principio y el orgullo el fin.

Es entonces la ocasión para hablar brevemente del comienzo y final de todos los vicios: la impía vanidad; ya que el que lo quiera tratar en extenso, se asemejará al que pretendiera pesar el viento.
2. La vanagloria es, en cuanto a su esencia, cambio del orden natural, corrupción de costumbres, descubridor de defectos ajenos: los orgullosos hacen estragos con sus "buenas obras" y acusan a los otros de defectos para engrandecerse ellos.

Según su calidad, la vanagloria es perversión del trabajo, pérdida de sudores, dispersión de tesoros, precursor de la soberbia, hija de la infidelidad, naufragio en el puerto, hormiga que, aunque pequeña, daña los frutos y el trabajo del labrador. Como la hormiga aguarda a que el trigo esté en el granero, así la vanagloria espera a que el hombre acopie riquezas espirituales. Aquélla goza hurtando, ésta destruyendo.

3. El espíritu de la desesperación se alegra cuando ve multiplicarse los vicios, y la vanagloria cuando ve crecer las virtudes; las múltiples llagas permiten la entrada a la primera, y la riqueza de nuestros trabajos introducen a la segunda.

4. Mira atentamente y verás que esta peste no deja al hombre sino hasta su muerte; la encuentras en sus vestiduras, en sus perfumes, en su ostentación y en todas sus cosas.

5. Como el sol que brilla para todos por igual, así la vanagloria se regocija en todas nuestras actividades. Por ejemplo: si ayuno me alabo, y cuando suspendo el ayuno, para que no me señalen, pondero mi prudencia. Si visto bien me lleno de orgullo, si me visto mal exalto la pobreza de mis vestiduras. Cuando hablo, ella me domina, y lo hace también si callo. Es como un abrojo, de cualquier forma que le tome para librarme de él, siempre me punzará.

6. El vanidoso es adorador de ídolos; aparenta honrar a Dios, pero lo que busca es complacer a los hombres, y no a Dios.

7. Todo amigo de la ostentación es vanidoso, su ayuno no tendrá recompensa ni su oración fruto, ya que lo hace por contentar a los hombres.

8. El monje vanidoso se perjudica dos veces: mortifica su cuerpo con trabajos, y no recibe recompensa.

9. Quién no observará al siervo de la vanagloria durante los cánticos, si, movido por ella unas veces ríe y otras llora.

10. Dios esconde algunas veces a nuestros ojos las virtudes que poseemos. Pero ese que nos halaga, o mejor dicho nos engaña, abre nuestros ojos con sus alabanzas, y abiertos éstos, nuestro tesoro se disipa.

11. El lisonjero es un servidor de los demonios, introductor del orgullo, destructor de la compunción, ruina de las virtudes, guía ciego; porque como dijo el Profeta Isaías:
"Los que te llaman bienaventurado son los que te engañan."

12. Un espíritu elevado soporta con coraje y alegría las injurias, y puede llegar a ser santo y elegido si huye de las alabanzas.

13. He visto hombres llorar por sus pecados e inflamarse de cólera al sentirse elogiados, y así cambiar una pasión por otra.

14. "Nadie conoce los pensamientos de un hombre sino su propio espíritu, que está dentro de él" — dice la Biblia-. Por esto avergüéncense y enmudezcan los que son llamados bienaventurados.
15. Si tu prójimo o tu amigo te critica, estando tú presente o no, es el momento de mostrarte caritativo y alabarlo.

16. Es un gran mérito sacudirse las alabanzas de los hombres, pero es mayor cuando rechazamos las de los demonios que solapadamente intentan hacernos ereer que somos algo.

17. No es humilde el que se desprecia a sí mismo y hace gala de humildad -porque ¿quién no se soporta a sí mismo? — sino aquel que a pesar de ser maltratado e injuriado guarda caridad hacia los demás.

18. Cierta vez noté que el demonio de la vanidad reveló a un monje los malos pensamientos con que había hecho prisionero a otro, para que éste, por boca del otro, oyendo lo que pasaba en su corazón, lo tuviera por profeta y lo alabase. Este es un espíritu tan poderoso que hasta puede imprimir movimiento a nuestros miembros.

19. No prestes oídos cuando este enemigo te sugiera aceptes un obispado, magisterio o doctorado, ya que es difícil ahuyentar al perro del patio del carnicero.

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís