FRASES PARA SACERDOTES

Dios nos ha dado un espíritu de fortaleza. La fortaleza es la dignidad del ser humano que vive en la Voluntad de Dios, que es obediente a Dios.
Esa fortaleza es tan poderosa que los demonios no la pueden resistir. Un demonio jamás se le acercará a la fortaleza de una persona, porque la fortaleza viene de Dios. Esa fortaleza es luz, es una fuerza inmensa!

De: Marino Restrepo ( Audio, La voluntad de Dios en la obediencia).

COMUNIÓN DE RODILLAS Y EN LA BOCA


 

San Pío X "Cuando se recibe la Comunión es necesario estar arrodillado, tener la cabeza ligeramente humillada, los ojos modestamente vueltos hacia la Sagrada Hostia, la boca suficientemente abierta y la lengua un poco fuera de la boca reposando sobre el labio inferior". (Catecismo de San Pío X). Y Contestando a quienes le pedían autorización para comulgar de pie alegando que: los israelitas comieron de pie el cordero pascual les dijo: "El Cordero Pascual era tipo (símbolo, figura o promesa) de la Eucaristía. Pues bien, los símbolos y promesas se reciben de pie, MAS LA REALIDAD SE RECIBE DE RODILLAS y con amor".

COMUNIÓN DE RODILLAS Y EN LA BOCA





EXPERIENCIA PERSONAL

Hace algunas semanas el Señor me concedió asistir a Misa de domingo en la Basílica del Pilar (España), agradezco a nuestro Señor esta inmensa gracia pues esta Santa Misa es celebrada con un órgano inmenso y precioso y un coro sublime, sin ministros extraordinarios y lo más grandioso, ¡ todos nos arrodillábamos en la escalinata del altar a recibir en la boca la Sagrada Hostia de las manos consagradas del sacerdote!

Solo lloraba de agradecimiento y alegría pues desde mi juventud ya no se han usado mas los reclinatorios para recibir la Hostia.

Por obediencia y amor a Dios los sacerdotes deberían colocar uno o dos reclinatorios para todos los que como yo deseamos recibirlo de rodillas. 

Miren nada más los consejos de los santos, de los videntes, de las apariciones de la Virgen María en donde lo pide; tomen como un ejemplo claro el milagro Eucarístico de San Antonio de Padua y la mula que se arrodilló. En los exorcismos del padre Arnold Renz, publicados en "Advertencias del más allá a la Iglesia Contemporánea" los demonios dicen que es obra de ellos el que se hayan quitado los confesionarios y reclinatorios de las iglesias. ¿Entonces somos de Dios o de Satanás?

Estimados sacerdotes recordemos que al que más se le da se le exigirá mas, a nuestro Creador debemos darle amor, gloria, agradecimiento y adoración.


LEGADO DE CONCHITA CABRERA DE ARMIDA: DAR SU VIDA POR LA IGLESIA Y LA SALVACIÓN DEL MUNDO



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“El punto central de la mística de María Concepción Cabrera Arias de Armída, fue su amor apasionado por Jesús y su deseo de darlo a conocer a todos los pueblos”, así se refería de ella el Card. Giovanni Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las causas de los Santos, sobre las virtudes cristianas de la nueva beata mexicana



El sábado tuvo lugar la ceremonia de Beatificación en la Ciudad de México en la Basílica de Guadalupe, presidida por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y el cardenal Carlos Aguiar Retes, Primado de México. Y a la misma hora en la periferia romana en la parroquia de Santa Bárbara se celebró también una misa para vivir en contemporánea esta celebración de Beatificación.


SU HISTORIA

La voluntad del Padre de salvar a todos los hombres encuentra expresión en la Encarnación, en Misterio Pascual, en el don del Espíritu Santo y en el sacerdocio común de los fieles.

Aceptar la cruz en la vida, asumiéndola como una oportunidad de participar con la propia vida en la obra salvador de Jesús, uniéndose a Él como una ofrenda total desde las penalidades de la vida ordinaria, siguiendo a Cristo sacerdote, quien nos comunica su sacerdocio desde el sacramento del bautismo, es el fundamento de la espiritualidad de la cruz.

Hacer vida esta espiritualidad fue un proceso que se fue develando en Concepción Cabrera de Armida, la nueva beata mexicana, quien fue profundizando en su vida, el misterio redentor de Jesús, víctima, pero también sacerdote, un misterio que se nos transmite por el don del Espíritu Santo.

Concepción Cabrera de Armida, Conchita, como se le conocía, nació en San Luis Potosí, el 8 de diciembre de 1862. Sus padres fueron Octaviano Cabrera Lacavex y Clara Arias de Cabrera. Fue parte de una familia que constaba de 12 miembros.

Su vida se desarrolló dentro del común denominador de su época y aunque vivió la vida normal de una joven de su tiempo, empezó a sentirse impulsada a una mística espiritualidad, que muchas veces las banales pretenciones de su ambiente creaban un conflicto interno en ella.

Desde muy temprana edad, conoció a quien sería el amor de su vida, Francisco Armida García, originario de Monterrey, con quien contrajo matrimonio a la edad de 22 años. Después de una vida dedicada a su familia, le llegó el sufrimiento al perder a su esposo, cuando solo tenían 15 años de casados.

Sin desfallecer ante la realidad de las penalidades afrontadas, pues después perdería a tres de sus hijos, aún siendo joven, se dedicó a la tarea de sacar adelante a su familia.

Cuando todavía vivía su esposo, Conchita había asistido a un retiro espiritual y ahí sintió el impulso de dedicarse a la salvación de las almas, asumiéndolo como una tarea para su vida y decidida se lanzó a realizar esta misión.

El ser esposa y madre no la alejó de la vida espiritual. Un día estando en ejercicios espirituales escuchó, claramente y sin dudarlo, una voz que le decía: Tu misión es salvar almas. Todo su anhelo era pertenecer al Señor. Grabó en su pecho el Santísimo nombre de Jesús, un sentimiento nuevo y grande le hizo exclamar: “Jesús, salvador de los hombres, sálvalos”.


Entregada a Dios y a su familia

De sus nueve hijos, una, Concha, fue religiosa de la Cruz del Sagrado Corazón, congregación que ella fundó, y un hijo, Manuel fue jesuita. El cuidado de ellos ocupó la mayor parte de su vida y desde entonces comenzó para ella otra vida espiritual, llena de gracias y favores. Sus días eran del Señor, de su familia y de sus obligaciones. Tras la muerte de su esposo, lejos de quedarse hundida en la depresión sacó adelante los hijos, haciendo todo lo que estaba en sus manos, para poder superar los efectos de la crisis económica en la que se encontraban. Aprendió a confiar en Dios, dejándose hacer y deshacer por el Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen María. Nunca se dejó vencer por el miedo o el desaliento.


Inspiradora de las Obras de la Cruz

Conchita fue la inspiradora de las cinco obras de la Cruz: Apostolado de la Cruz (1894), Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús (1897), Alianza de Amor (1909), Fraternidad de Cristo Sacerdote (1912) y Misioneros del Espíritu Santo (1914). Al cabo de un tiempo Conchita perdió también a sus hijos, comenzó para ella la soledad y con ella la última etapa de su vida. Tenía a Dios que no la dejaría sola jamás. Sus directores espirituales le ordenaron que escribiera todas las comunicaciones que recibiera de parte de Dios. Así fue como escribió varios libros. La fecundidad de Conchita se prolongó, no sólo en su familia de sangre y en sus escritos, sino también en su familia espiritual. De su espíritu viven las cinco Obras de la Cruz, nueve Congregaciones Religiosas y Movimientos de Pastoral.

Concepción Cabrera de Armida, murió en la ciudad de México el 3 de marzo de 1937, con fama de santidad. En 1959 se inició el proceso de Beatificación en Roma, Fue declarada Venerable por el Papa San Juan Pablo II el 20 de diciembre de 1999. Para el estudio del Milagro, las pruebas fueron estudiadas en la diócesis de Monterrey del 11 de marzo de 2011 al 14 de mayo de 2015.


El Milagro por el cual es Beata

El Congreso de los médicos en Roma fue el 23 de noviembre de 2017 donde se aprobó una curación inexplicable.

En la tarde del 22 de mayo de 2008, el Sr. Jorge Treviño por la oración hecha al Señor por intercesión de Conchita, fue curado de manera inexplicable de una parálisis general que tenía, que no lo dejaba moverse, caminar, etc… de estar paralizado, prácticamente al día siguiente salió caminando del hospital de San José, en Monterrey, N.L.

El 1º de marzo de 2018, el Congreso de los teólogos de la Congregación de las causas, aprobaron que el milagro fue por intercesión de al Venerable Sierva de Dios y en el Congreso Ordinario de los Cardenales y obispos del día 5 de junio de 2018, aprobaron lo dicho anteriormente y lo presentaron al Papa para la promulgación del decreto que habla de tal milagro. Tal decreto ha sido emitido el día 8 de junio de 2018, Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Todavía no se ha concretado la fecha exacta de la Beatificación, que será celebrada en la Ciudad de México el año próximo.


FUENTE: noroeste.com.mx / vaticannews.va 


LA EXTRAÑA CONDUCTA DE LOS ANIMALES DURANTE LAS APARICIONES DEMEDJUGORJE


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¿Los animales hacen silencio cuando la Virgen se aparece?: Si

Es uno de los fenómenos más fascinantes que se experimenta en Medjugorje.
Y que ha sido reportado muchas veces.


Este hecho ha sido reportado por personas tan diversas como miembros del equipo de baloncesto de Notre Dame, incluyendo jugadores que no eran católicos.
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También un neurofisiólogo italiano ateo que examinó científicamente las apariciones de los videntes y simples peregrinos.

Esto además nos trae a la mente un artículo que hemos publicado y que recomendamos leer: Investigación concluye que los Videntes de Medjugorje se Comunican con Algo Externo [cuando reciben mensajes]

El diácono Brian Miller explicó, en una Conferencia Mariana de 2016 de la Universidad de Notre Dame, en mayo, que en los años 80 el equipo de baloncesto de Notre Dame fue a Yugoslavia para una gira de verano a jugar al baloncesto.

E hicieron un viaje a Medjugorje con el entrenador Digger Phelps, que pasó 20 años como entrenador (1971-1991) del equipo de baloncesto de Notre Dame y después fue muchos años locutor de ESPN y analista.

David Rivers, que era estrella en el equipo, compartió un testimonio sobre el viaje a Medjugorje en la biblioteca de Notre Dame.

Rivers es digno de mención porque ni siquiera era católico.

“Dijo que fue impresionante” según el diácono Miller. “Estaban todas estas aves afuera [en Medjugorje, cuando las apariciones estaba para comenzar]”.

En ese momento, los videntes tenían sus apariciones en la rectoría de la Iglesia de Santiago Apóstol, y durante el día el equipo de baloncesto estaba allí,
“Había miles de aves afuera, haciendo ruido y entonces tan pronto como llegó la Virgen, ‘boom’, se quedaron calladas hasta que se fue”, dijo el diácono Miller recordando el testimonio de Rivers.

Otro caso similar es el del Dr. Marco Margnelli, neurofisiólogo italiano, quien tuvo una experiencia similar.

El Dr. Margnelli, un ardiente ateo, solía viajar a varios lugares tratando de refutar las reclamaciones de los fenómenos místicos.

Viaja por ejemplo a San Giovanni Rotondo en 1987,tratando de refutar los estigmas del Padre Pío y fue a Medjugorje en 1988, esperando probar que las experiencias de los videntes eran falsas, según él mismo admitió.

El autor y periodista Randall Sullivan registró el eventoen su libro El detective del milagro: Una investigación de Visiones Santas.

El Dr. Margnelli experimentó diversas apariciones en Medjugorje que sacudieron sus creencias. Se encontró con una mujer que fue milagrosamente curada de leucemia.

Y estudió las apariciones de los videntes llegando a la conclusión de que entran en un genuino estado de éxtasis, y admitió que “estamos ciertamente en presencia de un fenómeno extraordinario”

¿Qué le movió a este cambio de posición? El comportamiento de las aves.

Antes que las apariciones de los videntes comenzaran en la rectoría, había miles de pájaros piando y arrullando afuera, siendo increíblemente ensordecedor el ruido.
Pero eso era hasta que las apariciones comenzaran.
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En el segundo que los videntes caían de rodillas y entraban en éxtasis cada pájaro se ponía completamente en silencio.

Ese silencio absoluto de los pájaros persiguió su cabeza, admitió el Dr. Margnelli.

Unas pocas semanas después de regresar a Italia desde Medjugorje, el Dr. Margnelli se convirtió en un católico practicante.

Phyllis María de León, una peregrina a Medjugorje en el 2011 da un testimonio similar en Rosas para la Gospa.

“La santidad que se respira al momento de llegar a Medgujorje es indescriptible, estuve hace 2 años en una peregrinación, de la cual salimos de Montevideo, Uruguay.
Presencié una conferencia de la vidente Mirjana muy temprano donde se encuentra la cruz azul.
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Habían más de 100.000 personas, el cielo estaba limpio a eso de las 8 am. comenzaron a aparecer en el cielo unas pocas nubes y quedó una sola nube.
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Fue tan impresionante que los pájaros dejaron de trinar, mi amada mamita le estaba impartiendo un mensaje a la Sra. Mirjana.

Mientras duraba el mensaje, el silencio que reinaba, nunca en mi vida lo vi, todo quedó suspendido, todo estaba con una quietud y por sobre todas las cosas para decir, era la paz, que allí reinaba, fue maravilloso.

Sucedió lo mismo con otras conferencias de la otra vidente Ivanka…”



“Este fin de semana, le decía a unos amigos de mi experiencia con los animales en Medjugorje“, escribió un corresponsal del famoso lugar de las apariciones, que es objeto de estudio del Vaticano.

“Estaba rezando las estaciones mientras subía la montaña de la Cruz.

Había sólo una otra persona ascendiendo por delante de mí.

El valle estaba tranquilo después de varios días de lluvia.

Podía escuchar las oraciones que se dicen en la iglesia en la preparación para la aparición (octubre de 1998).

En el momento de la aparición, di un paso más hacia un lado para mirar hacia abajo en el valle.
Y en ese mismo instante que terminó, toda criatura en el valle volvió a la vida.
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Las aves tomaron vuelo, el perros empezaron a ladrar, las ovejas y todos los animales levantaron sus voces en una ruidosa cacofonía.


¡Fue increíble! entonces supe que lo que estaba sucediendo en Medjugorje era de Dios, porque toda su creación estaba gritando en reverencia a la presencia misma de la Reina del Cielo.

Nunca he olvidado ese momento especial”.



“Observé que los pájaros cantaban durante todo el día” dijo Joe Kleczka a un boletín de noticias.

“Recuerdo una noche caminando de regreso a nuestra casa, después de la Adoración de la Cruz en la Iglesia de Santiago, a las 10:00 de la tarde, los pájaros cantaban.

Una noche me desperté a las 1:30 AM y salí al balcón para tomar el aire y oí el canto de los pájaros.

Pero las aves dejan de piar al unísono cuando la Virgen aparecería a los videntes y empezaban a piar de nuevo al unísono cuando se fue.

Me acuerdo diciendo a mí mismo que tipo de aves son éstos. Pensé que puede ser una raza especial de aves de Yugoslavia”.

“Otra cosa que observé en el paseo hasta Monte de las Apariciones eran las cabras que nos recibieron en la parte inferior de la colina y nos llevaron a la cruz en la parte superior de la colina. 

Yo pensaba para mí que estas cabras están probablemente acostumbradas a que la gente les da de comer y es por eso que están haciendo esto.
Pero cuando llegamos a la cima y todos se arrodillaron para rezar el Rosario ¡también lo hicieron las cabras! 

Después del rosario las cabras se levantaron y bajaron de la colina”.

“Lo contrario parece ser cierto de los lugares malignos. He estado en Auschwitz dos veces y tengo que decir, que estaba muy tranquilo. Fue muy misterioso”, dijo un blogger.

Aquí hay un video de estas historias en la Conferencia Mariana de 2016 de la Universidad de Notre Dame:

Coincidentemente este poder sobre los animales se ha registrado en otras apariciones.



PODER SOBRE LOS ANIMALES EN LA APARICIÓN DE MARÍA EN LA MONTAÑA SANTA DE PUERTO RICO

En el libro del Padre Jaime Reyes sobre la curiosa supuesta aparición de la Virgen María, bajo la apariencia de Elenita de Jesús, se menciona que ella tenía un gran poder sobre los animales.

Nuestro artículo sobre esta aparición puede leerse aquí.

El Padre Reyes informa sobre la relación especial de Elenita con los animales.

“Uno de los acontecimientos que más estremeció a los discípulos de Elenita en cuanto al poder que ella manifestaba fue la fiesta que celebró a perros y a gatos en el 1907…

Ella había pedido a sus discípulos que trajesen los perros y los gatos que tuviesen en sus casas.

Ese jueves según José Rodríguez Rodríguez, se llenó la Montaña de gente y de esos animales, tal vez uno de los momentos más concurridos durante la estadía de Elenita antes del 29 de septiembre de 1909.

Rosa Nieves, madre de María del Valle, contaba que para esta fiesta se usaron petacas para servir la comida y cucharitas recortadas de yagua.
Se sirvió la comida primero a los animales, que fue carne y arroz, y a la gente en segundo lugar, arroz con yautía.

Cuando Elenita dio la orden, todos soltaron a los perros y gatos, teniendo el fuerte presentimiento que se iba a formar la pelea del siglo.

Pero para asombro de todos, los perros comieron junto a los gatos sin pelearse (Dominga Martínez, testigo).

Ese día la prédica giró sobre la caridad fraterna, sobre la vida de paz y de unión que debe imperar entre los hombres, y sobre el trato que se debe dar a los animales domésticos…
Después de haber comido, Elenita dio la orden a los animales para que regresaran solos a sus casas y así lo hicieron por sí mismos.

Cuenta Francisca Figueroa Cáceres que Victoriano Moyet tenía un perro que mataba los gatos, pero que desde que se llevó a la Montaña dejó de matarlos, y Victoriano creyó en Dios y en Elenita.”

Pero además agrega algo coincidente con el silencio de los animales cuando comienzan las apariciones en Medjugorje.
“Elenita acostumbraba predicar como a las seis de la tarde y para tener el mayor silencio posible mandaba callar a los coquíes [ranas], los cuales obedecían inmediatamente (Rafaela González Lebrón, hija de testigos).

Otra hija de testigos, Pilar Rodríguez, relata cómo los pajaritos callaban al mandato de Elenita para empezar a predicar…

Y además finaliza el apartado mencionando otra experiencia sobrenatural con los animales.

“En una ocasión en que Hermenegildo Rivera estaba presente, éste observó que, mientras Elenita predicaba, una palomita blanca se posó sobre el hombro derecho de ella, y ella comenzó a acariciarla con su mano.
Pero, como por arte de magia, Hermenegildo vio cuando la paloma desapareció sin haber volado.

Este hecho fue atestiguado también por Joaquín Crespo, Juan Camacho y otros testigos más”.

También hemos escrito otro artículo que investiga la relación de obediencia que lograron varios santos sobre los animales.

En él se trata los casos de San Juan Bosco, San Francisco de Asís, San José de Cupertino y el Padre Pablo de Moll.



¿LA VIRGEN SE COMUNICA TAMBIÉN CON LOS ANIMALES EN LOS MENSAJES?

¿Cómo saben los animales que la Virgen María se ha hecho presente a los ojos de los videntes de Medjugorje cuando el resto de los seres humanos no la ven ni la sienten?
Se ve que hay un sentido de los animales que pueden captar esa presencia, de la misma forma que pueden captar los indicios de terremotos o de tormentas.

Y esto podría funcionar de la misma manera en que los animales captan la presencia de Jesucristo en la hostia consagrada.

Hay varios casos en los que se ha visto a los animales arrodillados frente al Santísimo Sacramento.

Y también está el famoso caso en que San Francisco de Asís predicaba a los animales sobre Dios y estos atendían sin hacer un sólo ruido ni moverse.

Quizás también el mensaje que está dando la Santísima Virgen sea para ellos. Esto es mera hipótesis.
Quizás la virgen se comunica en otro lenguaje paralelo a los animales.

Esto no es extraño, porque vemos que ha sucedido cuando el Espíritu Santo se derramó sobre los apóstoles en Jerusalén y todos comprendían la lengua del otro y podían hablar entre ellos.

Todo esto es posible solamente con la intervención divina.


FUENTE: forosdelavirgen.org

BEATA CONCEPCIÓN CABRERA DE ARMIDA




Su beatificación fue un proceso muy largo, pues contempló el estudio de sus obras. Conchita Cabrera escribió cuarenta y dos libros publicados uno de los cuales se llama "Ante el Altar" y tiene más de 1 millón de ejemplares, incluso el Papa Pio XII tenía uno en su escritorio, y muy cerca de este, rezaba. Tiene 5 mil cartas dirigidas a personas para encaminarlas a ser solidarias y a ser santas. La "Encarnación Mística" tomó más de diez años y su diario espiritual abarca sesenta y seis pequeños volúmenes que abarcan 44 años de diario. 

Aquí en nuestro blog "Sacerdote Eterno" hemos venido publicando cada capítulo de su libro "A mis sacerdotes" que son mensajes dictados directamente por nuestro Señor para los sacerdotes.


Anexo

La historia de Concepción Cabrera



DOCUMENTACIÓN ACERCA DEL INFIERNO - El sufrimiento con amor


MARÍA SIMMA Y LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO 

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María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el diá de San José del año 2004 en las montañas de Sonntag (Austria). De origen campesino, desde su niñez reza mucho por las almas del Purgatorio. Cuando tenía 25 años fue favorecida por un carisma muy particular en la Iglesia, muy raro también, el carisma de ser visitada por las almas del Purgatorio. La primera vez que fue visitada por un alma del Purgatorio fue en 1940. Una noche, alrededor de las 3 de la madrugada, oyó que alguien entraba en su habitación. Vio a un hombre pero no pudo agarrarlo, atrapó aire. Ella lo contó a su director espiritual, el cual le dijo que le preguntara lo que quería. A la noche siguiente, el hombre regresó, reconoció que era definitivamente el mismo.

Ella le preguntó:

-"¿Qué quiere usted de mí?".

El respondió:

-"Mande celebrar tres Misas por mí y seré liberado".

Entendió que se trataba de un alma del Purgatorio. Su padre espiritual se lo confirmó y le aconsejó que nunca las rechazara, sino que aceptara con generosidad cualquier cosa que pidieran de ella. Las visitas continuaron. María relata que la mayoría pide que se celebren Misas por ellas y que esté presente en ellas; también piden que se rece el Rosario y el Via Crucis.

María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del Purgatorio, y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la edad de 25 años. Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual, y bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana. Las almas se presentan a ella buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de Dios en forma definitiva. 

Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la Iglesia Católica, y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera práctica de los sacramentos. Pero, por sobre todo, María Simma nos invita a una práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de nuestra alma. El amor cura y cubre muchos de nuestros pecados, a la hora de nuestro juicio particular. 

Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda, basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes. Nuestra Santa Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha llevado a grandes y constantes sacrificios. Un alma humilde puede obrar muchos milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la convierte en un instrumento de evangelización. Eso es, en breves palabras, María Simma.


La oración por las almas de nuestros difuntos es: 


Un acto de amor hacia ellas, que lo necesitan para acortar su purificación

Una prueba de nuestra fe en la promesa del Reino

Una caricia al Corazón de Jesús

Un gesto de unión con las almas que nos preceden en el camino a la eternidad

Extraído de: "Hacednos salir de aquí" de María Simma

Y así es como estas experiencias empezaron en 1940, entendí entonces que era esto lo que Dios quería que hiciera. La primera alma vino a mi cuando tenía 25 años. Hasta aquel momento el Señor me había hecho esperar.


Usted me está diciendo que el alma de un difunto vino a ella. ¿Significa tal vez que el alma vino a hacerle visitas a su habitación?


Sí, y así siguió sucediendo desde aquella fecha en adelante. Es decir desde 1940, cuando comenzaron estos fenómenos, hasta 1953 sólo venían dos o tres almas al año y generalmente en el mes de noviembre. En aquel año trabajaba en casa o con niños, a veces también como criada en una granja de Alemania, y después en un pueblo cercano. Luego, durante el año Mariano de 1954, cada noche se me presentaba un alma distinta.


EL PURGATORIO

El purgatorio es un lugar y una condición que cada alma vive cuando tiene todavía necesidad de purificar y reparar los pecados que ha cometido durante su vida, antes de que pueda alcanzar a Jesús en el Paraíso.

En el purgatorio hay tres niveles principales, pero yo encuentro que las almas necesitan relativamente poco para ser liberadas para ir al paraíso. Esto es así por dos razones.

En el más bajo, Satanás puede todavía golpear a las almas, cosa que no puede hacer más en los niveles más altos. Es verdad que nosotros somos probados aquí en la tierra y que nuestra prueba termina con la muerte. Sin embargo, las almas de la tercera parte del purgatorio, aquella parte más profunda, tienen que sufrir por los pecados que han cometido antes de obtener el beneficio de nuestras oraciones, de nuestras Misas y de nuestras buenas acciones. Y el continuo ataque de Satanás forma parte de esos sufrimientos.

Los niveles del purgatorio son tantos como enfermedades hay sobre la tierra, pueden ir desde una simple inflamación de una uña hasta algunas que pueden consumir el cuerpo entero como el fuego. Este fuego sólo existe en los niveles más bajos del purgatorio y no en los más altos.

Los sufrimientos de ellas son más graves, a veces mucho más graves que los nuestros, sobre todo en el tercer nivel que es el más bajo.

No es cierto lo que muchos teólogos enseñan hoy, al afirmar que el Paraíso, Purgatorio e Infierno son sólo condiciones. Todos y los tres también son lugares.

Algunas almas están sólo media hora, y otras por lo que queda del tiempo, hasta el último día. Las almas dicen que allí una duración de media hora alcanza cuarenta años.

En el verano del 1954 me hablaron del alud que hizo mucho daño en esta zona, una vez me advirtieron que no era la hora de esas personas y que sobrevivirían bajo la nieve después de la avalancha. Así los socorristas continuaron la búsqueda más de lo previsto. Dos días después de mis oraciones ellos fueron encontrados y salvados.

Después de esta vida el tiempo no existe más. Pero se nos ha dicho que un alma tiene que sufrir por un cierto periodo de tiempo en el Purgatorio. Es sólo porque nosotros no estamos en condiciones de comprender la entidad de una pena si ésta no es expresada en términos de tiempo.

Dicen que no se dan cuenta de que no tienen cuerpo. Tienen un cuerpo transfigurado que se puede presentar sanado y vestido. 

Ningún alma querría volver del Purgatorio a la tierra: Aún cuando allá el sufrimiento es terrible, sin embargo, existe la certeza de vivir para siempre con Dios. No quieren volver a la tierra, donde nunca estamos seguros de nada.

Los pecados que llevan al Purgatorio son los pecados contra la caridad, la dureza de corazón, la hostilidad, la maledicencia, la calumnia, rehusarse a la reconciliación... La persona que desaprovecha sus sufrimientos, al morir ve lo mucho que pudo haber ganado -para el bien de ella y de otros, por la comunión de los santos-, llevándolos bien.

Muchas veces María Simma ha sido invitada a sufrir por las ánimas benditas del Purgatorio. Ella lo relata así: La primera vez un alma me preguntó si no me importaría sufrir por ella tres horas en mi cuerpo para que ella pudiera salir del Purgatorio. Le dije que sí y tuve la impresión de que eso había durado tres días porque fue muy doloroso. Esa alma me dijo que por haber aceptado con amor ese sufrimiento de tres horas, ¡le había ahorrado 20 años de Purgatorio! porque el sufrimiento en la tierra tiene un valor distinto.

Todo esto es alentador porque confiere un significado extraordinario a nuestros sufrimientos, aún los sacrificios más pequeños pueden tener un poder inusitado para ayudar a las almas.

Lo mejor que podemos hacer, dice María Simma, es unir nuestros sufrimientos a los de Jesús, poniéndolos en manos de María Santísima. Contemplar los sufrimientos del Señor en el Via Crucis ayuda a odiar el pecado y desear la salvación de todas las personas, y esto da alivio a las almas del Purgatorio. Por medio del Rosario, muchas almas salen del Purgatorio. Las indulgencias tienen también un valor inestimable para ellas.

Las almas del Purgatorio no pueden ya hacer nada en favor de sí mismas porque al momento de la muerte, el tiempo de ganar méritos se termina. Si los vivos no rezan por ellas, quedan abandonadas. Cada uno de nosotros tiene el inmenso poder de aliviarlas. Mientras estamos vivos podemos reparar el mal que hayamos hecho. Pero a menudo el sufrimiento nos lleva a rebelarnos.

Los sufrimientos son la prueba más grande del amor de Dios. Debemos acogerlos como un don y entregarlo a Nuestra Señora. Ella es quien sabe mejor quien necesita tal o cual ofrenda para salvarse. Los sufrimientos soportados con paciencia salvan más almas que la oración, dice María; pero la oración nos ayuda a soportar nuestros sufrimientos.

En el Purgatorio hay diferentes grados de dolor. Cada alma tiene un sufrimiento único. Los Ángeles custodios les proporcionan consuelo.

-Si una persona sufre demasiado y desea morir, ¿qué puede hacer?, le preguntaron a María Simma.

Contestó:

-Sí, esto es muy frecuente. Yo diría: "Dios mío, puedo ofrecer este sufrimiento para salvar almas". Esto nos da una fe renovada y valor. Al hacerlo así, el alma gana gran bienaventuranza, una gran felicidad para el Cielo. En el Cielo hay miles de tipos y grados de felicidad; para cada alma es una felicidad plena. Cada uno sabe que no merecía más. La soberbia conduce al infierno. El infierno es obstinarse en decirle "no" a Dios. Nuestra oración puede suscitar un acto de humildad en los moribundos, un solo instante de humildad puede evitarles el infierno. El sufrimiento soportado con paciencia, tiene para el alma un valor infinito. Se tiene el deber de aliviar los grandes sufrimientos, pero no el derecho de acortar la vida con medios químicos.


Le preguntaron a María:

-¿Qué piensa de las prácticas de espiritismo, invocar a los espíritus de los difuntos, las tablas de ouija, etc.?

-Eso es siempre malo. Es el demonio quien hace que la tabla se mueva. No está permitido invocar a los difuntos. En el espiritismo, si hay respuesta, es siempre y sin excepción, Satanás y sus ángeles caídos. Las personas que practican el espiritismo (adivinadores, brujas, etc.) están haciendo algo muy peligroso contra ellas mismas y contra quienes van a consultarlos. Están sumidas hasta el cuello en mentiras. Está estrictamente prohibido por Dios invocar a los muertos. Satanás puede imitar todo lo que viene de Dios. Él puede imitar la voz y la apariencia de los muertos; una manifestación de este tipo siempre proviene del Maligno. Satanás incluso puede sanar, pero esas curaciones nunca duran.

Hemos de acoger con amor y gratitud este regalo de las pruebas. San Juan de la Cruz dice que la Providencia provee a cada hombre de la purificación necesaria a fin de permitirnos entrar directamente al Cielo a la hora de la muerte. Mientras estamos en la tierra podemos hacer crecer cada minuto nuestro amor. Valoremos cualquier oportunidad de ser tan bellos como Dios nos desea ya en su presencia. ¡Si viéramos a toda luz el esplendor de un alma pura, gritaríamos de emoción y de alegría! El alma humana es espléndida delante de Dios.

Los santos no son almas sin faltas, sino aquellas que se levantan una y otra vez después de cada caída y piden perdón. Cada hora, cada segundo de nuestra vida tiene un peso de eternidad.

Resumen que hizo Martha Morales del folleto: El sorprendente secreto de las almas del Purgatorio. María Simma. Comunidad de las Bienaventuranzas. A.R. Convento San Francisco. Atlixco, Puebla. México.


MARÍA SIMMA Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Autor: P. Angel Peña O.A.R.

María Simma es una mujer extraordinaria, nacida en Sonntag (Vorarlberg), Austria, el 5 de febrero de 1915. Es un alma mística, favorecida de grandes carismas, especialmente el de recibir mensajes de las almas del purgatorio, que se le aparecen y a quienes ha consagrado su vida desde joven. Su obispo está de acuerdo con su apostolado en favor de estas almas y lo mismo lo estaba su director espiritual, el P. Alfonso Matt, quien la dirigió en los primeros años de sus experiencias místicas. En 1968 escribió un libro titulado "Meine Erlebnisse mit Armen Seelen" (Mi relación con las pobres almas) traducido a varias lenguas y que tiene ya más de 20 ediciones. Otros más se han escrito, basados en entrevistas con ella. 

También, de vez en cuando, da conferencias en diferentes lugares de Europa, especialmente de Austria y Alemania, pues sólo habla alemán. 

Todo lo que ella ha sabido por medio de las almas del purgatorio, sobre sus necesidades, ha sido exacto y ha estado siempre conforme con las enseñanzas de la Iglesia. Su director, el P. Alfonso Matt, enviaba los mensajes que ella recibía a los familiares de los difuntos y ellos quedaban asombrados de cosas que nadie podía saber. Por eso, desde el principio, fue apoyada por su párroco.

Por otra parte, el hecho de que los muertos puedan aparecerse a los vivos no debe parecer imposible, porque el mismo Evangelio nos habla de que el Viernes santo "muchos sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que dormían, resucitaron y saliendo de sus sepulcros, después de la resurrección de Él, vinieron a la ciudad y se aparecieron a muchos" (Mt 27,52-53). 

Informe del P. Alfonso Matt

El P. Alfonso Matt, según el vicario general de su diócesis era "un sacerdote íntegro y ejemplar que no tenía nada de exaltado. Era un venerado sacerdote" El día de su entierro (26- 12-1978), su obispo, Bruno Wechner, en presencia de 1.000 fieles y 40 sacerdotes dijo: "Lo más hermoso que se puede decir de un sacerdote es que es un sacerdote según el corazón de Dios. Así era el R Alfonso Matt". Pues bien, él escribió un informe sobre la vida de María Simma. Veamos un resumen de este informe: 

"María Simma nació en Sonntag. Quiso hacerse religiosa, pero las tres veces que lo intentó, tuvo que salir por falta de salud. Su vida espiritual se caracteriza por un gran amor a la Virgen María y un gran deseo de socorrer a las almas del purgatorio, devoción que le inculcó su madre desde niña. Ella ha consagrado su virginidad a la Virgen y ha hecho voto de ánimas, como alma víctima en favor de las almas del purgatorio. En la parroquia se dedica a dar catecismo a los niños y prepararlos para la primera comunión. 

A partir de 1940, se le aparecieron algunas almas para pedirle ayuda. El día de "Todos los santos" de 1953, comenzó también a ofrecer sufrimientos expiatorios por ellas. Tuvo, por ejemplo, que sufrir mucho por un oficial muerto en Kürnten en 1660. Un sacerdote de Colonia, muerto el año 555, le pidió también sufrimientos expiatorios, pues de otro modo, debía sufrir hasta el fin del mundo por sus misas sacrílegas, adulterios, falta de fe y haber participado en martirizar a las compañeras de Santa Úrsula. 

También tuvo que sufrir mucho por las prácticas anticoncepcionistas y la impureza de las almas que se le aparecían. Algunas almas le pedían que libremente aceptara sus sufrimientos para su liberación y purificación. Por ejemplo, una tal Berta, francesa, muerta en 1740; dos señoritas de Innsbruck, muertas en un bombardeo; un sacerdote italiano, etc. María siempre ha aceptado generosamente estos sufrimientos que le pedían y nunca los ha rechazado. 

En 1954 comenzó un modo nuevo de ayudar a las almas. Un cierto Paul Gisinger de Koblach le pidió que les dijera a sus 7 hijos que dieran en su nombre 100 chelines para las misiones e hicieran celebrar dos misas, porque sólo así podía ser liberado. Después siguieron otras demandas análogas en favor de las misiones y de celebrar misas.

En octubre y noviembre hasta el 8 de diciembre (fiesta de la Inmaculada) de ese año 1954, venían cada noche a pedir oraciones o sufrimientos. Ella, poco a poco, pidió la ayuda de otras personas para poder atender sus peticiones. Cuando se trataba de sacerdotes, las oraciones debían ser hechas por sacerdotes.

Las almas del purgatorio se le aparecen de diversas formas y en diversas maneras. Algunas tocan la puerta, otras aparecen de improviso. Unas se muestran con apariencia humana, como eran cuando vivían su vida mortal, normalmente vestidas como en días de trabajo, no de fiesta. Otras se aparecen bajo formas de animales que dan miedo o en formas difusas. A veces, están envueltas entre llamas, dando un aspecto terrible. Cuanto más purificadas están, más luminosas y afables se presentan. Con frecuencia, cuentan cómo han pecado y cómo se han librado del infierno gracias a la misericordia de Dios. Durante la Cuaresma, se presentan día y noche para pedirle que sufra y ore por ellas. Las que son extranjeras hablan en alemán con acento extranjero. Las almas le dicen que ella es de los nuestros. Cuando ella preguntó qué significaba ser de los "nuestros ", le dijeron que con su voto de ánimas se había entregado a la Madre de la misericordia en favor de ellas. Ella te ha dado a nosotras, le dijeron. 

Las noticias, que las almas le dan sobre sus familiares vivos, son siempre exactas. En la avalancha que, en 1954, sepultó mucha gente aquí cerca, las almas le dijeron que había algunos vivos bajo la nieve. Por eso, intensificaron la búsqueda y pudieron encontrar algunos vivos más.

El demonio también se le ha presentado en ocasiones, para desanimarla de su misión. Una vez se le presentó como un ángel de luz; otra, como el sacerdote de la parroquia. Algunas personas se han escandalizado, porque pide a algunos de los familiares limosnas para las misiones o que se hagan celebrar misas por las almas. Pero ella nunca ha aceptado dinero, el dinero debe ser entregado directamente en la parroquia o en la curia episcopal. 

Dice que las almas de los católicos sufren más que las de los protestantes, porque tuvieron más gracias, pero la fe católica es la mejor para ganar el cielo. Además, los católicos tienen la posibilidad de recibir más ayuda de otros y ser liberados más rápidamente, ya que los protestantes no creen en el purgatorio y no rezan por sus difuntos. 

A ella se le ha revelado la maravillosa armonía que existe entre el amor y la justicia divina. Cada alma es purificada de acuerdo a la naturaleza de sus culpas. La duración es muy variada. El tiempo medio es de 40 años, pero hay quienes deben sufrir hasta el juicio final. Otros sólo sufren media hora, como si atravesaran el purgatorio en un vuelo. Lo que sí es cierto es que las almas sufren con una paciencia admirable y alaban la misericordia divina y suplican a María, madre de misericordia, agradeciéndole por haberse salvado. 

La Virgen María va al purgatorio, con frecuencia, a consolar a las almas. También va San Miguel arcángel. Y allí están también los ángeles custodios de las almas, acompañándolas hasta su liberación final. La ayuda que necesitan es, sobre todo, misas, rosarios y sufrimientos por ellas. También es bueno el viacrucis y dar limosnas para las misiones. Las indulgencias tienen un valor inmenso. Es una crueldad no aprovechar este tesoro, que la Iglesia nos propone para las almas. Supongamos que estuviésemos delante de una montaña llena de monedas de oro y tuviésemos la posibilidad de cogerlas ¿no sería cruel rechazarlas y no poder ayudar a tantos necesitados?

En resumen, María Simma tiene una vocación especial. Se trata de un apostolado y de una ayuda en favor de las almas del purgatorio".

Firmado P. Alfonso Matt, parroquia de Sonntag, 20 de febrero de 1955. 


Mi relación con las almas del purgatorio 

En este escrito personal, María Simma, entre otras cosas, dice: "Desde mi infancia tuve gran amor por las almas del purgatorio. Mi madre me lo enseñó y me repetía muchas veces: Cuando tengas alguna cosa importante que hacer, dirígete a las almas del purgatorio, porque son de gran ayuda. 

En 1940 se me presentó, por primera vez, una alma del purgatorio. Sintiendo que alguien estaba en la habitación me desperté y vi un extranjero que iba y venía por mi habitación. Le dije: ¿Cómo has entrado? ¿Qué has perdido? Él continuaba, yendo y viniendo, como si no me oyera. Entonces, salté de la cama para agarrarlo, pero no agarraba nada. No había nada. Lo intenté de nuevo y ocurrió lo mismo. Podía verlo y no podía tocarlo. Al poco tiempo, desapareció. Al día siguiente, después de la misa, fui a mi director espiritual y le conté lo ocurrido. Él me dijo: Si sucede otra vez, no le preguntes ¿quién eres? Dile: ¿Qué quieres de mí?

A la noche siguiente, retornó la misma persona. Le dije: ¿Qué quieres de mí? Él respondió: Haz celebrar tres misas por mí y seré liberado. Entonces, pensé que debía ser un alma del purgatorio. Mi confesor me lo confirmó. Desde 1940 hasta 1953, cada año vinieron sólo dos o tres almas, normalmente en noviembre (mes de los difuntos). Mi director el P. Alfonso Matt, me aconsejó que nunca rechazara ninguna petición de ayuda de esas almas. 

Cuando un alma viene, me despierta tocando la puerta o llamándome o sacudiéndome o de otras maneras. Le digo de inmediato: ¿Qué quieres? ¿qué debo hacer por ti? Y normalmente me lo dicen. Un alma me dijo un día: Una de las cosas que más eficacia tiene para nosotras es el sufrimiento soportado con paciencia, sobre todo, cuando se ofrece por manos de la Madre de Dios, para que ella lo utilice para quien quiera. Y me pidió que sufriera por ella. Me pareció bastante extraño, porque hasta ese día ninguna me había pedido sufrir por ella. Le dije. ¿Qué debo hacer? Me respondió: Durante tres horas tendrás grandes dolores en todo el cuerpo. Después de las tres horas, podrás levantarte y continuar tus trabajos, como si no hubiera sucedido nada. Así me quitarás veinte años de purgatorio. Acepté y me vinieron tales dolores, que apenas me daba cuenta de dónde estaba, y parecía que pasaban días y semanas. Cuando todo terminó, me di cuenta de que habían pasado exactamente tres horas. A veces, me pedían sufrir sólo cinco minutos, pero ¡qué largos me parecen esos minutos!

En 1954 (año mariano) cada noche empezaron a venir. En ocasiones me decían quiénes eran y me encargaban algunas misiones para sus parientes. De esta manera, mi caso fue conocido públicamente. Esto era para mí muy desagradable; porque, por mi cuenta, sólo le habría hablado a mi padre espiritual. Algunas veces, se trataba de que devolvieran bienes mal adquiridos; en algunos casos, ni siquiera los parientes conocían ciertos detalles que yo les daba, por medio de mi párroco y director espiritual, que era quien transmitía los mensajes a gente de otros pueblos, cercanos o lejanos. También en ese año 1954 venían a visitarme las almas durante el día. Al terminar este año mariano, venían dos o tres veces por semana. Normalmente, aparecen el primer viernes de mes o en un día de fiesta de la Virgen o durante la Cuaresma. Durante Semana Santa vienen muchas y también en Adviento y en el mes de noviembre. 

Aquellas almas, que yo he conocido bien en vida, las reconozco de inmediato. Otras son desconocidas, a no ser que me digan quienes son. Normalmente se presentan en vestido de trabajo. Si eran personas inválidas o con graves deficiencias físicas o mentales, aparecen sanos. Los que estaban en silla de ruedas, caminan perfectamente, los mudos hablan, los sordos oyen, los ciegos ven. En el más allá quedan atrás todas las deficiencias humanas. Ellas saben de nosotros más de lo que suponemos. Ellas saben, por ejemplo, quiénes han asistido a su velorio y sepultura, quiénes han ido solamente por hacer acto de presencia y quiénes han ido a rezar por amor. Ellas saben también lo que se dice sobre ellas en el velorio, porque están mucho más vecinas a nosotros de lo que suponemos y se dan cuenta de quiénes asisten a las misas ofrecidas por ellas. Ellas están presentes a sus funerales y a las misas ofrecidas por ellas. No les gustan los pomposos funerales, prefieren que sean sencillos, pero fervorosos. No quieren que su cuerpo sea cremado; porque, al no tener lugar de referencia, se pueden olvidar más fácilmente de ellas. La cremación está permitida por la Iglesia, con tal que no se niegue la resurrección, pero ellas quieren todo lo que lleve a su familia a rezar y, el no tener una tumba que visitar, les hace olvidarse de ellas.

También quieren que se respete su cuerpo y que se evite cualquier profanación. Les gusta que en la tumba echen agua bendita y tengan un cirio bendito. Las visitas de amor al cementerio les agradan y ayudan más de lo que imaginamos. Incluso, les ayuda el simple hecho de limpiar su tumba, por el amor que ponemos en ello. 

Personalmente, cuando voy al cementerio, que está junto a mi casa, enciendo una vela por las almas y les echo agua bendita, y ellas me lo agradecen. Un día vino a verme una niña de unos seis años y me dijo que había apagado una vela en el cementerio para coger la cera y jugar. Por eso, se encontraba en el purgatorio, aunque por poco tiempo. Me pidió que encendiera por ella dos velas benditas.

Otro día vino un niño de 11 años, de Kaiser para pedirme que rezara por él. Me dijo que estaba en el purgatorio, porque el día de los difuntos había apagado, por divertirse, varias velas, que estaban encendidas en el cementerio en favor de los difuntos. 

Como vemos, también hay niños en el purgatorio; porque, antes de lo que pensamos, se dan cuenta del bien y del mal. Un día vino una niña de unos cuatro o cinco años y me dijo que estaba en el purgatorio, porque había recibido de su madre, junto con su hermana gemela, una muñeca. Ella la había roto y, temiendo ser descubierta, la cambió por la de su hermana, sabiendo que estaba haciendo algo malo y que iba a hacer sufrir a su hermana.

También hay sacerdotes. En una oportunidad, se me presentó un sacerdote para pedirme ayuda y vi que su mano derecha estaba negra y sucia. Me dijo: "Diles a todos los sacerdotes que bendigan sin cesar a las personas, casas y objetos sagrados. Yo me descuidé de hacerlo, porque no le daba importancia y, por eso, sufro en esta mano". Los sacerdotes pueden dar numerosas bendiciones y conjurar las fuerzas del mal. Sobretodo, los sacerdotes pueden celebrar misas por las almas, que es lo que más les ayuda. ¡Si se supiese cuál es el precio de una sola misa para la eternidad, las iglesias estarían llenas, incluso entre semana! En la hora de la muerte, las misas a las que hemos asistido con devoción serán nuestro mayor tesoro. Tienen más valor que las misas encargadas para nosotros después de muertos. También son importantes las indulgencias. Un alma me habló de su importancia y que para ganar una indulgencia plenaria era necesario una limpieza total del alma, despegada de todo lo terreno. 

Cuando un alma se me aparece y, después de haber hecho sus peticiones, permanece más tiempo, sé que puedo hablar con ella y hacerle preguntas. Normalmente es otra alma la que viene, después de un tiempo, a darme la respuesta con el permiso de Dios. En mi cuaderno tengo anotadas las respuestas sobre si otras almas se han salvado o están todavía en el purgatorio. Puede suceder que pasen dos o tres semanas o años antes de recibir la respuesta. Nunca me han hablado de alguien que esté en el infierno. 

Uno de los pecados más severamente castigados es el pecado contra la caridad: maledicencia, calumnia, rencor peleas por envidia, codicia... ¡Cuántas veces se peca contra la caridad, diciendo palabras o haciendo juicios desprovistos de caridad! Y una palabra puede "matar" un alma o sanarla. Por eso, es muy importante perdonar y no guardar rencor, ni siquiera a los difuntos. Recuerdo el caso ocurrido en Innsbruck. Una mujer no podía perdonar a su padre. Cuando estaba vivo, no le había dado cariño de padre y ni siquiera le dio la oportunidad de estudiar para ser profesional. Por eso, no podía perdonarlo. 

Después de muerto, el padre se apareció a su hija; no una, sino tres veces, suplicándole que lo perdonara, pero ella no quería. Después de un tiempo, esta mujer se enfermó y, entonces, entendió que debía perdonarlo, porque no podría vivir en paz. Tomada esta resolución, lo perdonó de todo corazón y la enfermedad comenzó a desaparecer. El odio envenena el alma y hasta produce enfermedades físicas y mentales. En cambio, el amor siempre da salud, paz y alegría. 

Un campesino vino a visitarme y me dijo: 

- Estoy construyendo un establo y, cada vez que el muro llega a cierta altura, se cae. Hay algo de extraño y sobrenatural en esto. ¿Qué puedo hacer?

- ¿Hay algún difunto que tiene algo contra ti, a quien guardas rencor?

- Oh sí, pensaba que no podía ser sino él. Me hizo mucho daño y no lo puedo perdonar.

- Él quiere que lo perdones, nada más.

- ¿Perdonarle yo? ¿A él que tanto daño me ha hecho de vivo? ¿Para que vaya al cielo? NO, NO.

- Pues no te dará reposo hasta que no lo hayas perdonado de corazón. ¿Cómo puedes decir en el Padrenuestro:

Perdónanos como nosotros perdonamos a los que nos ofenden? Es como si dijeras a Dios: No me perdones, como yo tampoco perdono. 

El hombre se quedó pensativo y dijo: Tienes razón. En nombre de Dios lo perdono para que Dios me perdone también a mí. Desde ese día, no tuvo más problemas con el establo y pudo tener paz y amor en su corazón.

Un día vino a visitarme un hombre, cuya mujer había muerto hacía un año y, desde entonces, todas las noches sentía tocar a la puerta de su dormitorio. Fui a su casa y, por la noche se me apareció un animal grande que parecía un hipopótamo. Después vino el demonio bajo la forma de una serpiente gigantesca que quería estrangular al hipopótamo... Y desaparecieron. Al poco tiempo, vino un alma con apariencia humana y me dijo: No temas, ella no está condenada, pero está en el purgatorio más terrible que exista. Me dijo que había vivido diez años en enemistad con otra mujer y ella era la causa de todo. La otra mujer había querido reconciliarse, pero ella siempre se había negado. Incluso, durante su última enfermedad, se había negado a hacer las paces.

Un día vino a visitarla un hombre que quería informarse sobre la suerte eterna de dos difuntos del mismo pueblo. Era el año mariano de 1954 y la respuesta llegó pronto. Un mes más tarde yo le comuniqué: La Sra. X está en el cielo y el Sr. X está en lo más profundo del purgatorio. Él me dijo: Es imposible. La Sra. X murió en el hospital por una práctica abortiva, mientras que el Sr. X estaba siempre el primero en la Iglesia y era el último en salir.

Pero, pocos días después, vino a verme una señora que los conocía bien a los dos y me dijo: La Sra. X era como mi hermana. Ella era débil desde el punto de vista moral, pero ha sufrido mucho, porque este defecto era debido en gran parte a taras hereditarias. Murió como consecuencia de una práctica abortiva, pero murió con sentimientos de arrepentimiento hasta el punto que el sacerdote que la asistió en los últimos momentos pudo decir: Quisiera que todos murieran con los sentimientos de arrepentimiento de esta mujer. Ella murió con los últimos sacramentos y fue enterrada religiosamente. 

El Sr X era el primero y el último en salir de la Iglesia, pero siempre estaba criticando a todo el mundo. Lo que más me indignó fue que, durante el sepelio de la Sra. X, él la estaba criticando y diciendo a algunas personas que la Sra. X no debía ser enterrada en un cementerio católico. Entonces, le dije: Ahora está claro para mí que el Señor no quiere que juzguemos a los demás. El Sr X criticaba a la Sra. X, aún en el cementerio, pero el Señor tuvo compasión de ella. No podemos juzgar a los demás, dejemos el juicio a Dios. Ahora el Sr. X está en lo profundo del purgatorio. 

En una ocasión, vino un alma y me dijo: Cometí un crimen contra Dios. Un día, por soberbia, tomé una cruz y la destrocé, pensando que, si Dios existía no me lo permitiría hacer. Casi al instante, me vino una parálisis que fue mi salvación. Después me pidió decirle a su mujer que hiciera algunas cosas para ayudarlo y liberarlo del purgatorio. Ella se había salido de la Iglesia católica y se había hecho protestante. Cuando le conté el mensaje de su esposo, me dijo:

Creo en lo que me dice, porque el hecho de que destrozó la cruz, solamente lo sabíamos él y yo. Y entró de nuevo en la Iglesia católica. 

Un médico vino un día, lamentándose de que debía sufrir mucho por haber acortado la vida de sus pacientes con inyecciones, para que no sufrieran más (eutanasia). Y nadie tiene derecho a quitar la vida, porque mientras están vivos, aunque estén en coma, pueden recibir las bendiciones de Dios a través de nuestras oraciones y buenas obras. 

Una mujer me dijo: He debido estar 30 años de purgatorio por no haber dejado ir al convento a mi hija. Por eso, debemos pensar en la grave responsabilidad de los padres que no consienten la vocación sacerdotal o religiosa de sus hijos. Nadie tiene derecho a rectificar los planes que Dios ha trazado para cada uno desde toda la eternidad.

Otro día se me presentó un alma y me dijo: ¿Me conoces? Yo le dije que no. Él respondió: Pero tú me has visto. En 1932 hiciste un viaje en tren y yo era tu compañero de viaje. 

Entonces, me acordé muy bien de ese hombre, orgulloso, que había criticado en voz alta a la Iglesia y a la religión. Yo tenía 17 años y le respondí como pude. Él me dijo: Tú eres demasiado joven para darme lecciones. Cuando bajé del tren, le dije al Señor: Señor, no permitas que este hombre se pierda. Y esta oración lo había salvado. ¡Cuánto puede hacer la oración, aunque sea pequeña, pero hecha con fe! ¡Cuánto valen las obras de caridad para los demás! 

Un día, un alma se me apareció con un balde vacío. Le pregunté por qué lo llevaba y me dijo. Es mi llave del paraíso. No he rezado mucho durante la vida, iba raramente a la Iglesia, pero una vez por Navidad limpié gratuitamente la casa de una pobre anciana y eso fue mi salvación. 

El año 1954 ocurrió una avalancha, que sepultó varias personas en un pequeño pueblo de la montaña. Un joven de 20 años oyó que pedían auxilio y salió en su ayuda, pero su madre se lo quiso impedir, porque había mucho peligro para él. El joven, sin embargo, salió a rescatar a los que pedían auxilio, pero una avalancha lo sepultó también a él. La segunda noche después de su muerte, vino a pedirme que hiciera celebrar tres misas por él. Sus familiares se maravillaron de que tan pronto pudiera ser liberado, cuando no había sido muy fervoroso, sino todo lo contrario. Pero el joven me confió que Dios había sido muy misericordioso con él por haber querido ayudar a su prójimo y hacer una acción tan bella. Si hubiera vivido más tiempo, no habría podido conseguir una muerte tan bella a los ojos de Dios. ¡Una muerte en acto de caridad con el prójimo! 

Ese mismo año, 1954, en otro pueblo hubo otra avalancha, que ocasionó muchos destrozos. Se contaba que hacía 100 años otra avalancha había destruido el pueblo y ésta había sido mucho peor pero sin mayores consecuencias. ¿Por qué? Las almas me dijeron que una mujer de nombre Stark, había ofrecido sus oraciones y sufrimientos por su pueblo. De otro modo, medio pueblo habría sido destruido. ¡Cuánto valen los sufrimientos soportados con paciencia! ¡Salvan más almas que la oración! Por eso, no hay que ver el sufrimiento como un castigo, pues puede ser un tesoro, si lo ofrecemos con amor por la salvación de los demás. Solamente en el cielo, podremos saber todo lo que hemos obtenido con nuestros sufrimientos, soportados con paciencia en unión con los sufrimientos de Cristo. El sufrimiento es un gran don que nos acerca a Dios y a los demás. 

Un día de 1954, hacia las 2,30 de la tarde, paseando por el bosque, me encontré con una mujer muy anciana que parecía centenaria. Yo la saludé amablemente y ella me dijo: ¿Por qué me saludas? Nadie me saluda. Nadie me da de comer y debo dormir por la calle. Yo la invité a comer y a dormir en mi casa. Ella me dijo: Pero yo no puedo pagar. No importa, le insistí. No tengo una bella casa, pero será mejor que dormir en la calle. Ella entonces me lo agradeció y me dijo: Dios te lo pague. Ahora soy liberada. Y desapareció. Hasta aquel momento no había entendido que se trataba de un alma del purgatorio. Seguramente, durante su vida, no quiso ayudar a alguien que tenía necesidad de comida y alojamiento, y debía esperar que alguien le ofreciese lo que ella había rechazado a otros.

Otro día se me apareció el alma de un joven y me dijo:

Por no haber observado las leyes de tráfico, tuve un accidente de motocicleta y morí en Viena. Yo le pregunté: ¿Estabas listo para entrar en la eternidad? No estaba listo, respondió, pero Dios da dos o tres minutos para poder arrepentirse y sólo el que lo rechaza se condena. Cuando uno muere en un accidente, las personas dicen que era su hora. Eso es cierto, cuando uno no tiene la culpa. Pero yo tuve la culpa; porque, según los designios de Dios, yo debería haber vivido todavía treinta años. Por eso, el hombre no tiene derecho a exponer su vida a un peligro de muerte sin necesidad. 

También es muy importante, a la hora de la muerte, abandonarse y aceptar la voluntad de Dios. Una madre de cuatro hijos iba a morir y le dijo a Dios: Señor, si es tu voluntad, acepto mi muerte, pero te confio a mi esposo y a mis cuatro hijos. Por este acto de confianza y abandono total, fue directamente al cielo. Vale la pena abandonarse sin condiciones en las manos de nuestro Padre Dios y confiar en Él hasta el fin. 


Hacednos salir de aquí 

Éste es el título del libro escrito por Nicky Eltz de sus entrevistas con María Simma. Veamos un resumen de lo que dice María Simma: 

"Hay mucha diferencia entre evocar a los muertos, como hacen los espiritistas, e invocar a los muertos para pedirles ayuda y orar por ellos. El espiritismo es pecado y en él es Satanás quien contesta a las preguntas. Nosotros pedimos ayuda a los difuntos y oramos por ellos. En mi caso, yo nunca los llamo para que vengan. Ellos vienen, porque Dios se lo permite. 

El purgatorio es un tiempo de espera en que las almas tienen el gran sufrimiento de la nostalgia de Dios y el enorme deseo de amarlo con todo su corazón. En el purgatorio existen muchos niveles, que son tan diferentes como las enfermedades de la tierra. Cada alma es "castigada" o sufre en aquello o por aquello que la ha hecho pecar o alejarse de Dios. Sucede esto también, en cierta medida, en la tierra. Si uno come en exceso, sufre las consecuencias de mal de estómago. Si uno fuma demasiado, se intoxica y tiene problemas en los pulmones, etc. Podemos decir que hay tantos niveles cuantas almas distintas, porque no existen dos personas ni dos almas iguales. Cada alma lleva el purgatorio consigo. Cuando un alma viene a visitarme, no viene "fuera" del purgatorio, sino "con" el purgatorio. Las almas que vienen a visitarme son las que están más cerca de ser liberadas. En los niveles más bajos, Satanás puede hacer sufrir a las almas, pero no puede vencerlas. Estas almas de los niveles más bajos, a veces, se presentan bajo la forma de animales horribles. Pero el alma puede pasar del nivel más bajo e ir directamente al cielo sin pasar por niveles intermedios, si le ayudan con una indulgencia plenaria o con muchos sufrimientos, misas y oraciones. Lo que sí es cierto es que ninguna de ellas quiere volver a las tinieblas de la tierra, ahora que han conocido el amor de Dios. 

Debemos tener bien claro que no es Dios quien las coloca en tal o cual nivel, son ellas mismas, pues quieren purificarse totalmente antes de presentarse ante Dios. Ellas quieren purificarse como el oro en el crisol. ¿Imaginamos una chica que quiere ir a su primer baile en público toda sucia y despeinada? Pues bien, las almas tienen una idea de Dios tan grande, son tan conscientes de su pureza maravillosa y resplandeciente que ni todas las fuerzas del universo serían suficientes para hacerles presentarse delante de Él, mientras subsistan esas manchas que afean su alma. Sólo un alma pura y luminosa puede atreverse a acercarse a la belleza y santidad divina para poder contemplar a Dios sin temor y amarlo en plenitud por toda la eternidad.

El purgatorio es un estado de cada alma; pero, en cierto sentido, también es un lugar ya que algunas almas se reúnen para estar juntas en determinado lugar, por ejemplo, junto a los altares de las iglesias o en el lugar donde han muerto. Pero no es un solo lugar sino muchos lugares diferentes y muchas condiciones diferentes de cada alma. El fuego sólo existe propiamente en los niveles más bajos, aunque sólo afecte al alma, pues no es un fuego físico como el que nosotros conocemos. Por eso, algunas almas vienen rodeadas de fuego. 

Yo nunca las he visto reír tienen más bien un aspecto sufrido y paciente. Normalmente, se me aparece una alma sola; pero, en algunas ocasiones, se me han aparecido varias, porque tenían necesidad de la misma cosa para ser liberadas. He sido visitada por almas de todos los continentes, que me hablaban en un alemán con acento extranjero. 


En algunas oportunidades he sido visitada por suicidas, que no necesariamente se condenan. La mayor parte de ellos son llevados al suicidio por circunstancias que limitan mucho su libertad o por enfermedades síquicas. Pero todos lamentan mucho el haber acortado su vida y todo lo que pudieron haber hecho y no hicieron. Todos ven que no fue una solución y que cometieron un gravísimo error .

Por supuesto, me han visitado personas de todas las religiones, pues también ellas van al cielo, aunque la fe católica sea la mejor para ganar el cielo. También, me han visitado homosexuales. No necesariamente están condenados, pero tienen que sufrir mucho para ser purificados; porque, aunque la inclinación homosexual no es pecado, toda actividad homosexual sí es pecado, como dice la Iglesia. Ellos deben orar mucho y pedir fortaleza para vivir su castidad y rezar a San Miguel arcángel, que es un gran defensor contra el maligno.

Algo muy importante es aceptar antes de morir todos los sufrimientos que Dios nos envíe. Conocí a una mujer y a un sacerdote, que estaban en el mismo hospital con tuberculosis. La mujer le dijo al sacerdote: Yo le he pedido al Señor que me dé la oportunidad de pasar aquí mi purgatorio. El sacerdote le dijo: Yo no me atrevo a tanto. Una religiosa escuchó esta conversación. Cuando murieron los dos, el sacerdote se le apareció a la religiosa y le dijo que la mujer había ido directamente al cielo y él debía pasar todavía mucho tiempo en el purgatorio por no haber aceptado sus sufrimientos. De ahí lo importante que son nuestros sufrimientos, ofrecidos con amor Los sufrimientos de la tierra valen muchísimo más como reparación de nuestros pecados que los del purgatorio. Por eso, una larga enfermedad, antes de morir puede ser una gran bendición y gracia de Dios". 


"El sufrimiento con amor es la perla más preciosa que puedes ofrecer a Dios".

MENSAJES DE MEJUGORJE - 2 y 25 de abril y 2 de mayo de 2019 -


Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz en Medjugorje


Al inicio Nuestra Señora regularmente da sus mensajes sólo a los videntes, y a través de ellos a todos los fieles. A partir del 1 de marzo de 1984, Nuestra Señora comienza a entregar regularmente sus mensajes todos los jueves a la comunidad de parroquial de Medjugorje, y a través de ella, al resto del mundo. Puesto que algunas cosas que el Señor había deseado se cumplieron, como lo afirmó Nuestra Señora , a partir del 25 de enero de 1987, Nuestra Señora da sus mensajes a todo el mundo los 25 de cada mes Esto aún continúa.


Mirjana Dragicevic-Soldo, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colo tuvieron apariciones diarias hasta 1982, 1985, y 1998 respectivamente. Desde entonces, la Virgen se les aparece una vez al año y les da un mensaje. Debido a que el trabajo sobre los archivos está aún en curso, no estamos en condiciones de publicar los mensajes otorgados antes de 1995.


(http://www.medjugorje.ws)



Mensaje  2 de mayo de 2019 - Aparición a Mirjana


Queridos hijos, con amor maternal os invito a responder al gran amor de mi Hijo, con un corazón puro y abierto, con total confianza. Yo conozco la grandeza de Su amor. Lo llevé dentro de mí, Hostia en el corazón, luz y amor del mundo.

Hijos míos, que yo me dirija a vosotros también es un signo del amor y de la ternura del Padre Celestial, una gran sonrisa llena del amor de mi Hijo, una invitación a la vida eterna. 

La Sangre de mi Hijo fue derramada por amor a vosotros. Esa Sangre preciosa es para vuestra salvación, para la vida eterna. El Padre Celestial ha creado al hombre para la felicidad eterna. No es posible que perezcáis vosotros que conocéis el amor de mi Hijo, vosotros que lo seguís. La vida ha vencido: ¡mi Hijo está vivo! Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, que la oración os muestre el camino y la manera de difundir el amor de mi Hijo, la oración en su forma más sublime. Hijos míos, cuando procuráis vivir las palabras de mi Hijo, también estáis orando. Cuando amáis a las personas con las que os encontráis, estáis difundiendo el amor de mi Hijo. El amor es lo que abre las puertas del Paraíso. 

Hijos míos, desde el comienzo he orado por la Iglesia. Por eso, también os invito a vosotros, apóstoles de mi amor, a orar por la Iglesia y sus servidores, por aquellos a quienes mi Hijo ha llamado. ¡Os doy las gracias! ”


Mensaje 25 de abril de 2019

“Queridos hijos! Este es un tiempo de gracia, un tiempo de misericordia para cada uno de ustedes. Hijitos, no permitan que el viento del odio y del desasosiego reine en ustedes y a su alrededor. Ustedes, hijitos, son llamados a ser amor y oración. El diablo desea el desasosiego y el desorden, pero ustedes, hijitos, sean el gozo de Jesús Resucitado que murió y resucitó por cada uno de ustedes. Él ha vencido la muerte para darles la vida, la vida eterna. Por eso, hijitos, testimonien y siéntanse orgullosos de haber resucitado en Él. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”


Mensaje 2 de abril de 2019 - Aparición a Mirjana

“Queridos hijos, como Madre que conoce a sus hijos, sé que clamáis por mi Hijo. Sé que anheláis la verdad, la paz, lo que es puro y que no es engañoso. Por eso yo, como Madre, me dirijo a vosotros por medio del amor de Dios, y os invito a que, orando con un corazón puro y abierto, podáis conocer por vosotros mismos a mi Hijo, su amor, su Corazón misericordioso. 

Mi Hijo veía la belleza en todas las cosas. Él busca el bien en todas las almas, incluso lo pequeño y escondido, para perdonar el mal. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, os invito a adorarlo, a agradecerle continuamente y a ser dignos. Porque Él os ha dicho palabras divinas, palabras de Dios, palabras que son para todos y para siempre. 

Por eso, hijos míos, vivid la alegría, la serenidad, la unidad y el amor mutuo. Eso es lo que vosotros necesitáis en el mundo de hoy. Así seréis apóstoles de mi amor, así daréis testimonio de mi Hijo de la manera correcta. ¡Os doy las gracias! ”


LOS INCREÍBLES MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA


San Antonio de Padua es uno de los santos más famosos de la Iglesia a pesar que vivió sólo 35 años.

Pero tiene el récord de ser uno de los santos canonizado al siguiente año de su muerte.

Es habitualmente invocado cuando se busca un objeto perdido.


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Y sus milagros se cuentan por cientos, muchos de los cuales se realizaron entre numeroso público.

Fue un gran predicador itinerante al estilo de los hijos de San Francisco de Asís, sin embargo fue nombrado doctor de la Iglesia.

Esto se debe a que fue un gran teólogo místico, formado en principio por los años los Agustinos.

Y viendo su capacidad el propio San Francisco de Asís lo nombró el primer instructor en teología para los franciscanos.

Lo cual es un hecho relevante, porque San Francisco dudaba de realizar una formación teológica sistemática a sus hijos.


QUIÉN FUE ANTONIO DE PADUA

San Antonio nació en Lisboa en 1195, por lo tanto es un contemporáneo de San Francisco de Asís.

Su nombre era Fernando Martins de Bulhões y provenía de una familia aristocrática.

En la pila bautismal de la catedral vieja de Lisboa se puede leer esta inscripción,

“Aquí las aguas del santo bautismo limpiaron a Antonio de toda mancha de pecado original. El mundo se regocija en su luz, Padua en su cuerpo, el cielo en su alma”.

A los 15 años entró en el monasterio agustino de San Vicente de Fora en Lisboa.

Pero a los 25 años quedó impresionado por cinco franciscanos decapitados en Marruecos, cuyos cuerpos fueron llevados a la abadía donde él residía arrodillándose para orar frente a ellos.

Y allí habría dicho esta famosa frase,
“Si puedo ir a Marruecos e imitar a estos hermanos, con mucho gusto me uniré a ustedes”.

Fue así que se convirtió en uno de los hermanos menores franciscanos, asumiendo el nombre de Antonio en honor a San Antonio el Ermitaño.

Fue ordenado a los 27 años y debido a que nadie quería predicar en la ordenación que el obispo estaba haciendo a dominicos y franciscanos, San Antonio lo hizo y causó una gran impresión.

Ahí mismo surgió el su fama de ser un intelectual dotado, que luego aplicaría sus dones en el liderazgo de los frailes menores.

En esta tarea de enseñanza teológica los frailes menores fue un predicador itinerante en diversos monasterios franciscanos.

Prontamente adquirió o fama de un predicador sin igual, tildándolo como un nuevo Elías, un Profeta enviado por Dios, un Martillo de herejes, un Fuego Ardiente.

Hasta que fue nombrado provincial del norte de Italia en 1228, y tres años más tarde se trasladó a vivir a Padua donde residió hasta su muerte a la edad de 35 años.

Su enfermedad lo encontró en 1231 cuando se fue a vivir a una cabaña, debajo o de un gran nogal, que le había construido un noble.

En el almuerzo del 13 de junio de 1231 demostró signos de debilidad, los otros frailes lo llevaron a su cama, su situación empeoró rápidamente y pidió que lo llevaran de regreso a Padua.

Cuando el carro en que lo trasladaban llegó a Arcella pidió la confesión, tomo el Viaticum y le encantó extasiado a la Santísima Virgen.

La historia inmediata que uno de los frailes le preguntó:
“¿Qué estás mirando tan atentamente? Y Antonio respondió: “Veo a mi Señor”.

Luego cantó como los frailes los siete salmos penitenciales y expiró.

Los niños rápidamente hicieron correr la noticia que el santo había muerto y los habitantes de la ciudad no dejaron salir el cuerpo durante cuatro días bloqueando el puente sobre el río, porque querían que fuera enterrado ahí.

Pero el alcalde de Padua usó sus artimañas para burlar a los bloqueadores y el obispo, el clero y los frailes condujeron una procesión de miles de personas hasta la iglesia franciscana de Padua.

Inmediatamente llegó comenzaron los milagros hacia los enfermos y afligidos manifestándose gran cantidad de curaciones y prodigios, que generó una ola de peregrinaciones multitudinarias para visitar su tumba.

Y no había pasado un mes de su muerte cuando la ciudad de Padua envió la solicitud de su canonización al Vaticano.

La ciudad prontamente se puso a trabajar en la construcción de un magnífico santuario, y en 1263 exhumaron sus restos para reubicarlos en el santuario.

San Buenaventura era el superior de los frailes franciscanos y al abrir el ataúd comprobaron que su cuerpo era un esqueleto, pero su lengua había permanecido intacta; y está intacta hasta nuestros días.

Y San Buenaventura exclamó,
“¡Oh, lengua bendita, siempre alabaste al Señor y guiaste a otros a alabarlo! ¡Ahora vemos cuán grandes eran tus méritos ante Dios!”.

San Antonio de Padua fue proclamado doctor del Iglesia en 1946 y sus restos descansan en su basílica de Padua.




LOS MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA

Su fama de localizador de objetos perdidos se produjo por un incidente en la ciudad universitaria de Bolonia.
Antonio tenía un libro de salmos con otras y comentarios para la enseñanza de sus alumnos, pero uno de ellos se fue de la Orden y se llevó el libro.

Entonces Antonio oró para que su libro fuera devuelto rápidamente.
Y el ladrón se presentó devolviendo el libro y regresó a la Orden.

Este libro se conserva en el convento franciscano de Bolonia.

Los milagros por intercesión de San Antonio se cuentan en cientos.

Los tres más famosos son la predicación a los peces, el de la mula del Rímini, y la aparición del Niño Jesús.


LA PREDICACIÓN A LOS PECES

Un domingo Antonio fue a predicar a los pescadores en el puerto de Rímini, pero estos no le prestaron atención y se burlaron de él.

Entonces Antonio fue al borde del agua y comenzó a predicar a los peces.

Les explicó cómo Dios los había creado, como era responsable de la pureza del agua, la libertad que les había dado, que podían comer sin trabajar, etc.
Entonces los peces empezaron a reunirse frente a él levantando sus cabezas y mirándolo atentamente mientras les hablaba, y recién se dispersaron cuando Antonio les dio la bendición.

Esto causó una gran impresión en los habitantes de la ciudad, muchos de los cuales comenzaron a llorar pidiendo perdón.

Entonces Antonio les predicó sobre regresar a Dios y el resultado fue que Rímini fue purgada de la herejía.


LA MULA DE RÍMINI

Este milagro también sucedió en Rímini cuando Antonio trató reconvertir a un hereje hablándole de la presencia real de Jesucristo en la eucaristía.

El hereje, llamado Bomvillo, le dijo que le dijo que si podía probar esto con un milagro el abjuraría de la herejía y se convertiría en católico.

El hereje en le propuso que encerraría a su mula privándola de comida durante tres días.

Luego de lo cual la sacaría en presencia del pueblo y le pondría frente un forraje para alimentarla y del otro lado una hostia consagrada.

Él prometió que se convertiría si la mula rechazaba el forraje y adorara la hostia consagrada.

Antonio aceptó y ayunó durante los tres días.

Cuando llegó el día del desafío Antonio celebro misa delante de gran cantidad de personas que se había reunido.

Luego de eso, llevó con gran reverencia el Santísimo Sacramento frente a la mula, mientras Bonvillo también le enseñaba el forraje.

Y Antonio le dijo a la mula estas palabras,

“En virtud y en nombre del Creador, que yo, por indigno que sea, tengo de verdad entre mis manos, te digo oh animal, y te ordeno que te acerques rápidamente con humildad y le presentes la debida veneración.

Para que los malvados herejes comprendan con este gesto claramente que todas las criaturas están sujetas a su Creador, sostenida entre mis manos por la dignidad sacerdotal en el altar”.
Inmediatamente la mula se arrodilló frente al Santísimo Sacramento bajando la cabeza hasta el piso, como genuflexión, ignorando el forraje.

Bonvillo entonces abjuró de su herejía y se convirtió.


SAN ANTONIO Y EL NIÑO JESÚS

Este es el milagro más conocido de San Antonio que está inmortalizado en varias obras de arte.

Sucedió en Italia cuando Antonio se hospedó en la casa del Señor de Châteauneuf.

El dueño de casa le asignó a Antonio una habitación contigua a la de él.

En medio de la noche se sobresaltó porque vio una fuerte luz debajo de la puerta de San Antonio y escucho voces, pero no se atrevió a entrar.

Y mirando por el agujero de la cerradura contempló una visión asombrosa.

Antonio estaba arrodillado frente a una mesa donde se encontraba como levitando el Niño Jesús, irradiando una intensa luz que iluminaba todo a su alrededor.
El niño estaba suspendido en el aire y emitía una fragancia celestial, se oía una suave música y el aleteo de alas invisibles que hacía pensar en visitantes angélicos.

En un determinado momento el niño le susurró algo al oído de Antonio y éste miró a la puerta, con lo que el Señor de Châteauneuf se dio cuenta que había sido descubierto.

A la mañana siguiente le preguntó a Antonio,

“Padre, ¿qué te dijo Nuestro Señor?

Me reveló que su casa florecerá y disfrutará de gran prosperidad mientras siga siendo fiel a la Iglesia Madre.

Pero que se verá abrumada por la desgracia y se extinguirá cuando se convierta en herejía”.

Más adelante, el entonces Señor de Châteauneuf, en el siglo XVI, defendió la causa de los calvinistas y se cumplió la profecía.


OTROS MILAGROS

En una oportunidad Antonio predicó en el funeral de un prestamista y pidió que no lo enterraran en tierra consagrada porque su alma ya estaba en el infierno.

Y predijo que su corazón ya no estaba en su cuerpo porque se había cumplido el pasaje de la escritura “Porque donde esté tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mt 6:21; Lc 12:34).

Entonces abrieron el pecho del hombre y descubrieron que no estaba su corazón, pero lo encontraron en su cofre de tesoros.

El otra oportunidad llegó a Padua un caballero llamado Aleardino da Salvaterra y sus compañeros de mesa le contaron los milagros que realizaba San Antonio.

Entonces dijo que si el santo evitara que el vaso de vidrio que él tenía en su manos se rompiera cuando lo tirara al suelo. Entonces creería lo que estaban diciendo sobre Antonio.

Y cuando tiró el vaso no sólo no se rompió sino que quebró la baldosa del suelo.

Una vez un joven le dijo que había pateado a su madre con mucha fuerza, y en voz baja Antonio murmuró que el pie que golpea a un padre merecería ser cortado.

El joven tomó la expresión como una orden y se cortó el pie con un hacha.

Los padres afligidos recurrieron a Antonio y éste fue a la habitación del joven orando con el pie sostenido cerca de la pierna, y cuando hizo la señal de la cruz el pie se adhirió nuevamente a la pierna.

Otra vez un niño llamado Parrisio decide ir de viaje con otros niños, estalla una tormenta, el barco zozobra, y como no sabía nadar se ahoga.

Recuperan el cuerpo y su madre le ora a San Antonio prometiéndole que su hijo se convertiría en fraile franciscano si revive.

Al tercer día el niño despierta ante los ojos de sus familiares. Y cuando tuvo la edad ingresó a la Orden Franciscana.

En una oportunidad una madre estaba cocinando en una gran olla y en un descuido su hijo se para en un banquito para ver el contenido de la olla y cae dentro de ella y muere.

La madre de angustiada comienza a orar a San Antonio y promete que si vuelve a la vida donará el peso de su hijo en pan para los pobres.

Todavía la madre estaba orando cuando el niño se despertó como si estuviera durmiendo.

En otra oportunidad sucedió que un joven apuñaló a un joven de otra familia a la que odiaba y enterró el cadáver en la casa del padre de Antonio.

La policía encontró el cadáver y puso entre rejas al padre de Antonio.

Pero Antonio se enteró que estaban por condenar a su padre y viajó inmediatamente de Padua a Lisboa; viaje que le llevó dos horas cuando la distancia entre ambas ciudades entre 2000 km.

Antonio pidió al magistrado que pusieran al frente a él el cuerpo del asesinado.

Y con voz firme le exigió al cadáver que contara quien lo había asesinado.

El muerto despertó, informó quien lo había matado, le pidió a Antonio la absolución de sus pecados y volvió a morir.

Al día siguiente Antonio regresó a Padua de la misma manera que había llegado.

Una vez Antonio estaba en Montpellier en Francia dictando un curso de predicación en la catedral, y recordó que le tocaba cantar el aleluya durante la misa conventual en su convento en Padua y no había pedido reemplazante.

Entonces suspendió momentáneamente el discurso, cubrió su cabeza con la capucha y quedó inmóvil durante unos minutos.

Y en el mismo momento los frailes de su convento lo vieron en el coro de la iglesia cantando el aleluya.

Al finalizar, los oyentes de la catedral de Montpellier lo vieron despertar y retomar el curso.


FUENTE: forosdelavirgen.org

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

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San Francisco de Asís