FRASES PARA SACERDOTES

Bendita sea, oh María la hora en la cual fuiste consagrada Madre de Dios. Bendita sea, oh María la hora en que pariste al Hijo de Dios. Bendito sea, oh María aquel primer abrazo que diste al Niño Jesús, Hijo de Dios. Bendito sea, oh María el primer alimento que diste al Niño Jesús, Hijo de Dios.


De: Preparación Espiritual al Sacratísimo Parto de María Santísima y al Nacimiento del Niño Jesús. Santa Catalina de Bolonia.

¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE?




¿CUÁNTO VALE UN SACERDOTE? Este video cuenta con fragmentos del hermoso escrito del poeta argentino Hugo Wast: “Cuando se piensa”. ¿Cuál sería tu respuesta?

Cuando se piensa que ni ... puede hacer lo que un sacerdote.

... ... 

"MIREN LA HOSTIA, ME VERÁN HUMILLADO POR USTEDES"


Jesús explica al Padre Pío cuál es el verdadero “inmenso poder” en la Iglesia

imagen http://images.statuscope.co

En uno de los cuadernos del diario obtenido durante la primera persecución sufrida a manos de hombres de Iglesia, entre el final de los años 20 y el inicio de los años 30, Jesús le explica al fraile de Pietrelcina qué es la misa. Una página publicada por Francobaldo Chiocci y Luciano Cirri en Padre Pío, historia de una víctima sobre la que deberían reflexionar los reformadores y sus tristes epígonos:

“Piensen que el sacerdote que me llama tiene entre sus manos un poder que ni siquiera he concedido a mi madre; reflexionen que si, en lugar de un sacristán, sirvieran al sacerdote los más excelsos serafines, no serían suficiente dignos de estar cerca de él. (…) ¿Es digno entonces estar en la misa pensando en otra cosa que no sea yo?

(…) Consideren el altar no por lo que hicieron los hombres, sino por aquello que vale, dada mi presencia mística, pero real. (…) Miren la Hostia, me verán humillado por ustedes; miren el Cáliz en el que mi sangre devuelve a la tierra en toda clase de bendiciones. Ofrecerme, ofrecerme al Padre, por eso Yo vuelvo a ustedes. (…) Si les dicen: ‘Vamos a Palestina a conocer los lugares santos donde Jesús ha vivido y ha muerto’, vuestro corazón susurraría, ¿es verdad?

Y, sin embargo, el altar sobre el cual desciendo ahora es más que Palestina, porque de ella me fui hace veinte siglos y en el altar vuelvo cada día vivo, verdadero, real, aunque escondido, pero soy Yo, precisamente Yo que palpito entre las manos de mi ministro, Yo vuelvo a ustedes, no simbólicamente, no, sino verdaderamente; se lo digo ahora; verdaderamente (…). ¡Getsemaní, Calvario, Altar! Tres lugares de los cuales el último, el Altar, es la suma del primero y el segundo; son tres lugares, pero uno sólo es Aquel que encontrarán.

(…) Traigan sus corazones al corporal santo que sostiene mi cuerpo; sumérjanse en ese Cáliz divino que contiene sangre. Es ahí que el Amor abrazará al Creador, al Redentor, su víctima a sus espíritus; es ahí que celebrarán mi gloria en la humillación infinita de mí mismo. Venir al Altar, mírenme, piensen intensamente en mí (…)”.


Por A. Gnocchi, M. Palmaro, L’Ultima Messa di P. Pio, pp. 73-74


FUENTE: es.aleteia.org



No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR

EL HOMBRE DEBERÍA TEMBLAR
San Francisco de Asís