FRASES PARA SACERDOTES


Dice el demonio: de cierta forma estoy obligado a decir, tengo que decir esto: las mujeres deben llevar velo pero ya hace tiempo que no lo llevan por un querer del infierno.

De: La Eucaristía y lo que dicen los demonios. Padre Carlos Cancelado.

EL SACERDOTE ABRE LAS PUERTAS AL FUTURO DE DIOS PARA EL MUNDO

LA INVASIÓN DE LOS MODERNISTAS


Por Miguel Ángel Yáñez

Recuerdan la película “La Invasión de los ultracuerpos” donde hacía un papel estelar el actor Kevin McCarthy?……..magnífica y a la vez escalofriante film donde se relataba, en clave de ciencia ficción, la invasión silenciosa, y gradual, de seres extraterrestres llegados a nuestro planeta a través de una sorprendente lluvia de semillas que germinaban en la tierra tomando posesión de los seres humanos de forma que, poco a poco, la sociedad, manteniendo la apariencia de humanidad, iba transformándose por completo ante la impotencia tremenda de los que, sin ser aún poseídos, luchaban en vano para evitar esa barbarie. Pues bien, miremos a la situación de HOY en la Iglesia, y la misma sociedad donde existe la Iglesia Católica (o ha existido), y observemos un inquietante paralelismo con la película citada, y para ello, con un ejercicio de imaginación básica, entremos en la vida de un tal “Padre Domingo”, Sacerdote diocesano bien formado a pesar de las deficiencias en su seminario, fiel a Cristo y a la doctrina verdadera, metido de lleno en la “invasión de los modernistas”. Entremos en la escena:

El Padre Domingo acaba de ser ordenado sacerdote, y comienza con ilusión su vida ministerial, fiel a la vocación recibida. Es enviado a una parroquia donde, ya de entrada, observa como poco a poco cada vez menos gente viene a misa dominical, y, curiosamente, aunque casi nadie se confiesa todos van a comulgar. Predica y exhorta a la conversión y coherencia, y aunque le oyen con gusto casi nadie sigue sus consejos. Y todo ello sucede poco a poco. Recibe a padres que llevan a sus niños a bautizarse, y practicamente ninguno de ellos es practicante, algunos ni siquiera casados por la Iglesia, y su misma actitud pasiva en la liturgia sacramental delata una gran frivolidad. Llevan los domingos a bautizar a sus hijos y ese día no van a misa porque la fiesta civil les dura todo el día. Luego el Padre Domingo se dedica con cariñó grande a formar a los niños para la primera comunión, y se encuentra de nuevo con padres, en su mayoría, solo interesados en lo profano, en la fiesta social, y en tratar de manipular al párroco para que haga una ”misa divertida”.

Nuestro querido Padre Domingo constata que, una semana después de la “primera comunión” ningún niño vuelve a misa ya que sus padres tienen otras cosas más importantes. En la confirmación el Padre Domingo hará todo lo posible por inculcar el catecismo a los jóvenes y adultos asistentes a unas catequesis donde la atención es máxima, y la asistencia regular, si, pero tras la confirmación casi ninguno volverá a la Iglesia. Con las bodas sucede otro tanto: la mayoría de las parejas que se casan ya conviven antes de la boda sin sentido alguno de pecado, y tras la boda girarán su vida marital en torno a la “cultura” anticonceptiva y hasta algunos seguirán comulgando como si la Eucaristía fuera un derecho. Entonces el Padre Domingo se conmueve y piensa “si acudo a mis superiores me ayudarán o alentarán”, pero cuando esto sucede recibe unas extrañas respuestas como si todo va muy bien, que la Iglesia vive su “primavera”, que no puede ser exagerado, que vigile su “integrismo”………y que aprenda de otros compañeros que viven mejor su sacerdocio. La sorpresa va en aumento porque el Padre Domingo se da cuenta de que en su Diócesis aquellos sacerdotes que abusan de la liturgia, no predican la conversión ni exhortan sobre el arrepentimiento, obvian catequizar sobre el infierno….no reciben ni una sola admonición mientras que él ha recibido ya varias por cuidar con celo la liturgia y predicar desde la verdad objetiva y no desde el deseo de agradar a los hombres. ¿Como es esto posible?

Respuesta: es que desde hace décadas comenzó en la Iglesia, como una plaga sin prisa pero sin pausa, la invasión de los modernistas:

– Aquellos que quieren cambiar la Iglesia desde dentro manteniendo las apariencias

– Aquellos que promueven un cambio de praxis pastoral sin tocar una doctrina que no se predica.

– Aquellos que pretenden colocar al ser humano en el centro desplazando a Dios a un lado

– Aquellos que se sienten llamados a “refundar” una Iglesia ya fundada por Jesucristo

– Aquellos, en fin, que saben hilar fino para estar a bien con los superiores eclesiásticos, con objeto de ser ellos mismos, un día (ya actual), los superiores eclesiásticos

Así, poco a poco, se va transformando la mentalidad de los cristianos, puesto que no hay mal alumno sino mal maestro. Las catequesis a todos los niveles, los seminarios y noviciados, las orientaciones pastorales de muchos Obispos………van poco a poco adormeciendo….drogando…las conciencias de los católicos hasta el punto de transformarlos por completo pero sin que parezca de modo brusco, sino todo muy gradual. Ahora son “los mismos” pero no son “lo mismo”.

Es la invasión de los modernistas. Vean la película citada al inicio y comparen con la actualidad. Eso si, con una notable diferencia: los ultracuerpos triunfan, pero los modernistas serán, tarde o temprano, sólo Dios lo sabe, serán aniquilados ya que Nuestro Señor dijo que las puertas del infierno no prevalecerían contra la Iglesia. Recemos para que, mientras llegue el glorioso día, puedan escaparse de la condenación el mayor número de almas posible.

FUENTE: adelantelafe.com

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