FRASES PARA SACERDOTES


"El tiempo es nuestro único bien y tendremos que dar de él estricta cuenta".

Santo Toribio de Mongrovejo.

ROSARIO POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES - ORACIONES-

Rosario por las Vocaciones Sacerdotales

Inicio:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Acto de Contrición

Pésame Dios mío Jesucristo, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho mas me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como tu; antes querría haber muerto que haberle ofendido, me propongo firmemente ayudado por tu divina gracia, no pecar mas y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amen

Guía: Abre Señor mis labios   Todos: Y mi boca proclamará tu alabanza.

Misterios de la Luz

1.- El Bautismo de Jesús en el Jordán

 « Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron
los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de 
paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos
decía: 'Este es mi Hijo amado, en quien me complazco'. » (Mt 3, 16-17)

Cristo, como inocente que se hace "pecado" por nosotros, entra en el agua del río. Se abre el cielo, y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto, mientras el Espíritu Santo desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera. Pidamos a la Virgen para que interceda para que los jóvenes sean generosos, y al oír la voz del Padre respondan con valentía con un sí a su llamada y para que todos los cristianos vivamos la vocación a la santidad, como fruto de nuestro Bautismo.

2.- La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.

« Como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: 'No tienen vino.' Jesús le responde: '¿Qué  tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.' Dice su madre a los sirvientes: 'Haced lo que él os diga'.» (Jn 2, 3-5)

En las bodas de Caná ocurre el primer milagro de Jesús. Gracias a la intervención de su Madre, se adelanta a su hora, y transforma el agua en vino. Cómo no pedir a tan poderosa intercesora que atienda a tiempo nuestras necesidades, en especial a lo referente a las vocaciones sacerdotales, que tanto bien hacen por la edificación de la Iglesia, la esposa de su Hijo Jesús.

3.- El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.

«El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva.» (Mc 1, 15)

Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión,  perdonando los pecados de quien se acerca a El con humilde fe. Así se inicia el ministerio de la misericordia que Dios continuará ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del Sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia. ¡Virgen Santa! Para que el Sacramento de la Reconciliación pueda seguir impartiéndose a lo largo del tiempo, necesitamos muchos santos sacerdotes. Por tu intercesión, la de San José y la de todos los santos, rogamos a Dios nos conceda el aumento de las vocaciones sacerdotales para que todos los Sacramentos puedan ser administrados.

4.- Su Transfiguración.

« Y vino una voz desde la nube, que decía: ‘Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle’. »  (Lc 9, 35)

Según la tradición, tuvo lugar en el Monte Tabor. La Gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo escuchen. "Qué bien se está aquí" dice Pedro y, olvidándose de sí mismo, quiere construir tres chozas, una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. Todos querríamos como Pedro estar en la Gloria, para lo cual debemos seguir a Jesús.  Roguemos a la Santísima Virgen su intercesión para que en el mundo no falten vocaciones sacerdotales que viviendo en santidad nos enseñen a seguirlo.

5.- Institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.

Tomó luego pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: «Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en recuerdo mío. » De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: « Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por vosotros. »  (Lc 22, 19-20)

En la última cena, Jesucristo, Supremo y eterno sacerdote, hace la primera consagración del Pan y el Vino, diciendo "Esto es mi cuerpo" y "Esta es mi Sangre", e instituye a continuación el sacerdocio ministerial, al decir "Haced esto en memoria mía".

Es el milagro perenne de amor y que puede suceder porque el que lo instituye es Amor y Todopoderoso. Pero sin sacerdocio no hay Eucaristía. Pidamos a la Santísima Virgen su intercesión para que muchos jóvenes puedan prepararse para el sacerdocio y una vez ordenados administrar este admirable sacramento. Oremos también por la santidad de los sacerdotes, para que imiten en su vida lo que realizan en la Eucaristía.

Letanías vocacionales a María Santísima.

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos. .
Cristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial, Ten piedad de nosotros.


Dios Hijo Redentor del mundo, Ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, Ten piedad de nosotros.

Santa María, madre de Dios, Ilumina nuestra vocación.

Madre de Jesucristo, Ilumina nuestra vocación.

Esposa de Dios, Espíritu Santo, Ilumina nuestra vocación.

Madre del sí a Dios, Ilumina nuestra vocación.

Madre de la Esperanza, Ilumina nuestra vocación.

Madre del Amor, Ilumina nuestra vocación.

Madre dócil a la Palabra, Ilumina nuestra vocación.

Madre de la luz, Ilumina nuestra vocación.

Madre de la Iglesia, Ilumina nuestra vocación.

Madre modelo a seguir, Ilumina nuestra vocación.

Madre de los sacerdotes, Ilumina nuestra vocación.

Madre de los jóvenes, Ilumina nuestra vocación.

Madre generosa, Ilumina nuestra vocación.

Madre de bondad, Ilumina nuestra vocación.

Virgen de la escucha, Ilumina nuestra vocación

Virgen fiel, Ilumina nuestra vocación.

Vasija del amor de Dios, Ilumina nuestra vocación.

Arcilla que se deja modelar, Ilumina nuestra vocación.

Creyente fiel, Ilumina nuestra vocación.

Reina de la fe, Ilumina nuestra vocación.

Semilla de esperanza, Ilumina nuestra vocación.

Estrella de salvación, Ilumina nuestra vocación.

Esclava de Dios, Ilumina nuestra vocación.

Roca de la fe, Ilumina nuestra vocación.

Modelo de entrega a Dios, Ilumina nuestra vocación.

Portadora del Evangelio, Ilumina nuestra vocación.

Ideal de santidad, Ilumina nuestra vocación.

Templo del Espíritu Santo, Ilumina nuestra vocación.

Reina y Madre de los(as) consagrados, Ilumina nuestra vocación. 

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad y misericordia de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas. Antes bien, líbranos de todos los peligros, Oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. 
Amén.


Textos: Velada por las Vocaciones sacerdotales - Guía del Centro Vocacional de Monterrey. 

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