FRASES PARA SACERDOTES


Dice el demonio: de cierta forma estoy obligado a decir, tengo que decir esto: las mujeres deben llevar velo pero ya hace tiempo que no lo llevan por un querer del infierno.

De: La Eucaristía y lo que dicen los demonios. Padre Carlos Cancelado.

EL SACERDOTE ABRE LAS PUERTAS AL FUTURO DE DIOS PARA EL MUNDO

LA VOCACIÓN ES UNA LLAMADA.



La vocación cristiana es sobrenatural. Es el mismo Dios quien nos llama.

Para responder a la vocación es necesario saber por quién se es enviado (la autoridad que nos respalda es Cristo), para qué se es enviado (objetivo: comunicar la gracia a todos para que se salven) y en calidad de qué se va (Laico, sacerdote, religioso, etc.).

La vocación primaria y fundamental es a ser hijos de Dios:
  • “a todos los que la recibieron (a la Palabra) les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre” -Jn 1,12.
  • “recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abba, Padre!” -Rom 8, 15.
  • "constituido Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos, Jesucristo Señor nuestro -Romanos 1,4
...vocación a participar en la naturaleza divina por toda la eternidad:
  • “nos han sido concedidas las preciosas y sublimes promesas, para que por ellas os hicierais partícipes de la naturaleza divina” -2 Pe 1, 4.
  • “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo” (Jn 17, 3).

...vocación a ser una nueva creación. Capaces de renunciar al pecado y actuar en el amor y la verdad:

  •      Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo. -II Corintios 5,17

La vocación a la nueva vida de hijos de Dios solo es posible por los méritos de Jesucristo. Es por gracia de Dios.  Nadie puede conferirse a sí mismo la gracia.

  • y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús-Romanos 3,24
  • En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos - Romanos 5,
  • “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca...” -Jn 15, 16.
  • "Pablo, siervo de Cristo Jesús, apóstol por vocación, escogido para el Evangelio de Dios". -Romanos 1,1


Nada sin Dios; Nada sin nosotros.

La vocación requiere nuestra colaboración, unir nuestra voluntad a la Voluntad Divina:
  • Hay que recibirla: “a todos los que la recibieron les dio poder" -Jn 1,12.
  • Hay que dar frutos y perseverar: "para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca...” -Jn 15, 16.
  •  “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad” (Heb. 10, 5.7).
  • Ver el testimonio de Pedro, Pablo y todos los santos, dispuestos a sufrirlo todo por amor a Jesucristo.
Dios llama al inicio (nos precede) pero también nos sostiene en todo el camino y siempre:

  • “Ciertamente nosotros trabajamos también, pero no hacemos más que trabajar con Dios que trabaja. Porque su misericordia se nos adelantó para que fuésemos curados; nos sigue todavía para que, una vez sanados, seamos vivificados; se nos adelanta para que seamos llamados, nos sigue para que seamos glorificados; se nos adelanta para que vivamos según la piedad, nos sigue para que vivamos por siempre con Dios, pues sin él no podemos hacer nada. (S. Agustín, nat. et grat. 31)”.

  • “Hay una tentación que insidia siempre todo camino espiritual y la acción pastoral misma: pensar que los resultados dependen de nuestra capacidad de hacer y programar. Ciertamente, Dios nos pide una colaboración real a su gracia y, por tanto, nos invita a utilizar todos los recursos de nuestra inteligencia y capacidad operativa en nuestro servicio a la causa del Reino. Pero no se ha de olvidar que, sin Cristo, «no podemos hacer nada» (cf Jn 15,5)” (NMI, 38).

  • "En el corazón de la Iglesia comunión está la Eucaristía. Las diferentes vocaciones toman de este sumo Sacramento la fuerza espiritual para edificar constantemente en la caridad el único Cuerpo eclesial" -Benedicto XVI

La vocación al sacerdocio es una llamada dentro de la gran particular para servir en Cristo y no un derecho
  • El sacerdote recibe de Cristo la misión y la facultad de actuar en su persona (in persona Christi Capitis).
  • No es un derecho ni un proyecto personal.

  • El Sacerdote debe renunciar a si mismo para actuar en Cristo, ya que ha recibido, por el orden sacramental, la misión y la gracia para actuar mas allá de sus posibilidades humanas. Por el don del Espíritu Santo los sacerdoes Sacra Potestas(poder sagrado) para ser ministros de la gracia (La Eucaristía, el Perdón).
  • Los sacerdotes son cooperadores del Orden episcopal, para el puntual cumplimiento de la misión apostólica que Cristo les confió” (PO 2).

  • Es Cristo el que se ofrece a si mismo en la Misa y es Cristo el que perdona en la confesión. “Este ministerio, en el cual los enviados de Cristo hacen y dan, por don de Dios, lo que ellos, por sí mismos, no pueden hacer ni dar, la tradición de la Iglesia lo llama «sacramento»” (CEC, 875).

  • Los sacerdotes no se designan a si mismos ni tampoco son "delegados de la comunidad". Son representantes de Cristo, escogidos por Cristo por medio de los obispos. Jesús llamó a los que quiso. (Cf. Mc 3, 13).

Unidad entre Vocación y Misión:
  • La vocación no puede separarse de la misión y sus exigencias. La vocación del sacerdote es representar a Cristo y como Cristo a de vivir y disponerse a morir, en total obediencia al Padre.  “El ser y el actuar del sacerdote - su persona consagrada y su ministerio - son realidades teológicamente inseparables, y tienen como finalidad servir al desarrollo de la misión de la Iglesia: la salvación eterna de todos los hombres. (Congregación para el Clero, El Presbítero, pastor y guía de la comunidad, 5).

La respuesta a la crisis vocacional: oración y santidad -Juan Pablo II, 5 Dic, 2003
"De la santidad de los que han recibido la llamada depende la fuerza de su testimonio, capaz de atraer a otras personas, empujándolas a confiar la propia vida a Cristo".

VIDEO.

Video musical que promueve la vocación a la vida consagrada en los jóvenes mediante palabras del fallecido Papa Juan Pablo II.




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