FRASES PARA SACERDOTES

"Algún día todos verán la interminable y ardiente cadena a la que Mis hijos Sacerdotes están atados, por haber cambiado el confesionario, lugar de misericordia, en un lugar de pecado. Estas almas sacerdotales maldicen el confesionario incesantemente con gritos dolorosos desde el infierno, recordando los pecados cometidos allí".

DE: Libro la Victoriosa Reina del Mundo.

Papa: sacerdotes no se conformen con una vida normal



ORACIONES POR EL PAPA FRANCISCO Y EL PAPA EMÉRITO BENEDICTO XVI.




Oración por el Papa Francisco

Señor Jesús,
Tú eres el Buen Pastor,
Siempre satisfaciendo nuestras necesidades y conduciéndonos a la vida eterna.

Te damos gracias por el Papa Francisco,
Tu Vicario en la tierra,
Siervo de los Siervos de Dios.

Dale santidad y fuerza para llevar a cabo su misión,
Y que sea para el mundo
Un signo de tu amor
Y una clara voz de verdad, de justicia,
Y de la santidad de la vida humana.

Que todo lo que diga y haga
Nos acerque más a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Amén!



Oremos por el Papa Francisco.


Padre Nuestro que estás en los cielos,
que todo lo gobiernas a través de Tu Hijo Jesucristo
Ten piedad y misericordia de Tu amadísimo hijo El Papa Francisco y concédele
por tu infinita misericordia, larga vida y salud en abundancia,
para encaminar al mundo por senderos de paz y justicia,
de amor y prosperidad y de
verdadera santidad.


Dale a tu vicario en la tierra
fuerza, protección y los dones del Espíritu para cumplir con la misión
que le has encomendado.


Gracias Señor por darnos a al Papa Francisco.
Danos la gracia de estar siempre con Él, unidos a tu rebaño, la Iglesia Católica.


Por Nuestro Señor Jesucristo.


Amén.


**********

ORACIONES POR EL PAPA EMÉRITO BENEDICTO XVI

El pasado 16 de abril cumplió 86 años de vida y por tanto elevamos a Dios una ferviente oración por nuestro amado Papa emérito Benedicto XVI, que durante ocho años ha guiado la Iglesia de Cristo con sabiduría y amor de padre. Rogamos al Señor que lo fortalezca y lo bendiga y a la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, que lo proteja siempre, mientras damos gracias – con palabras de su sucesor en la Cátedra de Pedro – por “su magisterio, su bondad, su dirección, su fe, su humildad y su mansedumbre”, en la certeza de que “Benedicto XVI ha encendido una llama en el fondo de nuestros corazones: ella continuará ardiendo, porque estará alimentada por su oración, que sustentará todavía a la Iglesia en su camino espiritual y misionero”.


Padre Santo,
por la gracia infinita de tu Hijo
y por el poder de tu Espíritu, 
concede a tu siervo Benedicto XVI
el gozo de seguir sirviéndote en fidelidad, humildad, sabiduría y santidad,
allí donde en tu Divina Providencia le has destinado.

Escucha sus oraciones en favor de la Iglesia
y sosténle en su vejez con los dones de tu Amor.
Te damos gracias y te bendecimos, Padre,
por haberle puesto en la Sede de Pedro
en momentos tan convulsos para la Iglesia,
que es Cuerpo de tu Hijo y
Sacramento de tu Presencia salvadora en medio de la humanidad.
Te damos gracias por su sabiduria, su valentía, su discreciòn, su humildad y su firmeza.
Ponemos a Benedicto XVI en tus manos, Señor,
como ponemos tambièn en tus manos
a nuestro papa de reciente elección, Francisco;
 que sea tu Espíritu el que lo guíe y sostenga,
de manera que tu Santísima Voluntad, oh Padre, 
se cumpla en lo porvenir para bien de la Iglesia y del mundo
y para que tu Nombre se glorifique en Cristo Jesús.

Así sea.


Jesús Señor y Esposo de la Iglesia:
renovamos, en tu presencia,
nuestra adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa.
Te agradecemos especialmente por el fecundo ministerio
llevado durante ocho años por Benedicto XVI.
En él, Tú has querido mostrarnos
el camino seguro y cierto que debemos seguir.

Creemos firmemente que, por medio del Papa,
Tú nos has gobernado, enseñado, santificado,
y bajo su guía formamos la verdadera Iglesia:
una, Santa, Católica y Apostólica.

Concédenos la gracia de amar, vivir
y propagar como hijos fieles sus enseñanzas.
Cristo Jesús, cuídalo en este momento de su vida 
para que con su oración piadosa
pueda seguir sirviendo a la Iglesia Católica,
con la misma luz y gracia
que lo hizo desde su juventud como sacerdote fiel,
gran teólogo, obispo y pastor de tu rebaño,
colaborador del beato Juan Pablo
y finalmente como Pastor Supremo de la Iglesia.

María, Madre y Reina de la Iglesia,
bendice a nuestro Papa emérito y consigue que Jesús, un día,
lo premie con la corona reservada para los pastores fieles y prudentes
que han dado el alimento al Pueblo Santo
en el momento oportuno.

Amén.


FUENTES: priestsforlife.org / haciajesusdelamanodemaria.blogspot.com / yahoorespuestas.es/ infocatolica.com

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